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El narcotráfico es uno de los grandes problemas que afecta a la sociedad contemporánea, que no puede ser visto de una manera aislada. La legalización se ha convertido no sólo en una de sus consecuencias, sino en un debate de carácter político-económico por y para Estados Unidos. Viéndolo desde la perspectiva de la enajenación propuesta por Hegel y Ludwig Feuerbach, explicare cuál es el objetivo de Estados Unidos al realizar su “guerra contra la drogas”. El apoyo fundamental que ha brindado esta nación a grupos de narcotraficantes, y la búsqueda de la legalización de las drogas por parte de la sociedad civil son dos elementos que se vuelven indispensables para desarrollar la respuesta de mi objetivo en este trabajo. La sociedad se está fragmentando poco a poco, es como un cáncer que no logramos parar. Uno de los dificultades que vive la sociedad es el narcotráfico, que lleva consigo problemas sociales y políticos. La legalización resulta ser un inconveniente, pero ¿para quién? Finalmente es la consecuencia que ha logrado enfrentar a los Estados Unidos y a la sociedad civil. Por un lado, un grupo de individuos que busca su legalización y por el otro, una nación que tiene un interés particular por seguir dominando. Valdría entonces la pena preguntarse ¿es un problema o tratan de hacerlo? *
Son muchas cuestiones que me planteo, pero una fundamental tratar de demostrar ¿Cuál es el papel que desempeña Estados Unidos en el narcotráfico y por qué no desea que se legalice? El narcotráfico y legalización es un ¿problema social? Vista por separado, pensamos que tráfico de drogas es un problema social, cuando en realidad hay un trasfondo político-económico. * Una forma de abordar este tema es desde la perspectiva del concepto de enajenación, sin embargo para entender esta visión es necesario definirla primero. Para Hegel es “la separación entre el objeto del conocimiento y el hombre del conocimiento”. Es decir aceptar el mundo racional para lograr la paz. Por el otro lado, Ludwig Feuerbach considera el problema de enajenación como una separación fuera del conocimiento humano, suscitando una fragmentación para el hombre entre el mundo material y el mundo de Dios. El mundo ideal proyectivo sería la unión de estos dos, que aún siguen separados. En la definición de Feuerbach, la fragmentación mencionada en el mundo material y el mundo de Dios, quiero representar la situación de que Estados Unidos forma parte de esta enajenación yéndose al camino del mundo material, sobre todo de las mafias internacionales, inteligencia de los estados, la banca internacional. Ellos han creado su política para dominar a todos; la religión protestante que ejerce refuerza este estado de cosas. Hegel nos dice que la racionalidad nos lleva a la paz, en este sentido, Estados Unidos es más racionalista, pero a la vez no logra desarrollar una paz interna, pues es él creador de las políticas terroristas de las cuales se queja. Comenzaremos señalando, todo tiene una relación establecida por los Estados Unidos; la primera potencia mundial que dispone e impone una política y una economía favorable para reforzar su poderío hacia los demás países, no importando que realice blanqueo de dinero, “dinero obtenido de forma ilícita que ha transferido desde Rusia a Occidente y no solo en el gobierno estadounidense sino también el ingles y el suizo”. Los expertos de la ONU estimulan que las drogas dejan ganancias de 500 mil mdd. Afirman que Estados Unidos es "el centro fundamental de lavado de dinero y también el mayor centro de tráfico de drogas”. Asimismo Eduardo López Bentacourt, señala que estas ganancias superan incluso al producto nacional bruto de la mayoría de los países del mundo. Estados Unidos tolera todo esto para compensar su enorme déficit comercial. Los bancos más importantes norteamericanos, están implicados en el blanqueo de dinero, especialmente el Banco de Nueva York. Washington vigila y es agresivo en las denuncias de los bancos de Colombia y México al blanquear el dinero de la droga, sin embargo, son ellos los que difunden la política antes mencionada. La famosa “guerra contra la droga” no es más que una guerra de discriminalización racial en contra de los negros y latinos. Esta guerra nació en 1969 siendo presidente de Norteamérica Richard Nixon; éste escribió en su memoria que los negros son el problema fundamental y por lo tanto es la clave para idear un sistema que se reconozca tácitamente problemática, todo esto con el propósito de combatir el narcotráfico y la delincuencia. Estados Unidos en su afán de seguir siendo la primera potencia mundial hace cualquier cosa, sobre todo ilícitas, quieren demostrar al mundo que ellos tienen y ejercen democracia, aunque no es así. Para llegar a controlar a su población propician una paranoia interna, en este caso la amenaza terrorista, narcotraficantes hispanos, fundamentalismos islámicos aunque en el fondo el problema real como lo dice Noam Chomsky es el nacionalismo independiente, pues Estados unidos es una de las muy pocas sociedades en que el temor a la actividad delictiva y las drogas se usa como método de control social. Estados Unidos es el país con más problemas de drogas, aunque es obvio que él lo promueve a través de la guerra psicofarmacológica, estas armas es posible y deseable usarlas por cualquier medio, ya sea en agua potable, ruta de inhalación entre otras. Vemos que Estados Unidos con el simple pretexto de combatir el narcotráfico viola la soberanía de otros países al introducir instituciones como la CIA, el FBI y la DEA. En el territorio de estas comunidades nacionales, así los casos de México y Colombia ejemplifican lo anterior. Se ha llegado a constatar que Estados Unidos a apoyado a algunos narcotraficantes con la pura intención de recibir algún tipo de beneficio. En este sentido podemos mencionar el acuerdo entre el vicepresidente George Bus (padre) y traficantes de drogas para introducir armas en el proceso revolucionario, desarrollado en Nicaragua, es decir, el funcionamiento de la contra nicaragüense. Que a la vez fue un pretexto para introducir droga a las comunidades negras en dos sentidos; dar trabajo a los ghettos, vendiendo la droga y con esto encarcelarlos. Las drogas son ilícitas porque EE.UU. así lo decidió, como es el caso de Bolivia que plantea eliminar el masticado de coca, por ser considerada droga, es también materia prima para la medicina, así como la elaboración de coca cola. “La hoja de coca, representa una identidad andina y su transformación química es narcotráfico, no corresponde a nuestra historia sino a la Europea y occidental”, mencionó el diputado federal Evo Morales Ayma como presidente de las seis federaciones de Cochabamba; donde es importante saber que coca + coca = coca, un producto natural, medicinal y agrícola, coca + precursores = a drogas. El sociólogo mexicano Juan Pablo García Vallejo, ha hecho un recuento histórico de estas plantas en diferentes civilizaciones como la hindú, egipcia, china, la griega, mesoamericanas, desde sus usos religiosos, tradicionales y medicinales. El Filósofo Español Fernando Salvater dice que “las drogas son un patrimonio de la Humanidad”, “que no es posible un mundo sin drogas, porque no ha existido ni existirá una sociedad sin drogas”. Estados Unidos se adentra cada vez más en los países de América Latina y Asía, en lucha contra el narcotráfico, ¿quiénes son los Estados Unidos? la cuna de la droga, el productor y consumidor número uno. Sin embargo, sus políticas militares ofrecen a los países equipos militares viejos, como helicópteros. Así, el caso mexicano nos sirve para corroborar la afirmación anterior. En cuanto al problema de la legalización de las drogas, los países latinoamericanos están a favor, porque son los más afectados al ser considerados los productores de drogas. En Colombia el procurador general Gustavo de Greiff asistió a una conferencia en 1994 en Baltimore, Estados Unidos; declarándose a favor de la legalización, en ese momento fue visto como demonio y se le involucro en el narcotráfico; “desde entonces no puede entrar a Estados Unidos”. El ex procurador indica que la prohibición es un desperdicio de energía. En Canadá el periodista norteamericano Alberto Giordano cree que en América Latina el debate sobre una nueva política de drogas esta más avanzada, que los Estados Unidos han utilizado este tema de narcotráfico para imponer su política policial en la región. En Argentina, el sociólogo Claudio Serbale sostiene que sobre las drogas están lejos de una posible legalización, pues fumar marihuana para la justicia es un delito. La presidenta de la Asociación de Reducción de Daños de la Argentina (ARDA) y secretaria ejecutiva de la Red Latinoamericana de Reducción de Daños (Relard), Silvia Inchaurraga dice que la satanización no es sobre las drogas sino de las ideas y defensores de la antiprohibición. Además comenta que: “legalizar las drogas no es legalizar las sustancias, es legalizar un acercamiento más racional, efectivo y humano de los problemas asociados con ellas y con su consumo”. En Perú, Hugo Cabieses economista y estudioso del narcotráfico peruano, afirma que en su país es casi nulo el proceso de legalización. En cambio en México, el diputado del PRD, Gregorio Urías, menciona que esa guerra ya esta perdida. En 1998 la senadora del PAN, María del Carmen Bolado propuso un proyecto para legalizar y regularizar todas las drogas en México, incluso Vicente Fox señalo que la despenalización sería inevitable como solución global (2001). Además de que el diario POR ESTO, de Yucatán, defendió la legalización. En Brasil, el texto de Helio Schawartsman menciona que si las drogas estuvieran legalizadas, el poder del narcotraficante no seria mayor del que tiene el dueño de una farmacia. Existen grandes intereses económicos en esta actividad, es por eso que se rehúsan a legalizar el consumo, por lo que hay una solución que han dado los grupos de la sociedad civil -“Asociación Mexicana de Estudios del Cannabis (Ameca), el multiforo Alicia, La Cucaracha Sound System, el colectivo Tierra y Libertad, Vive con drogas.com y Hem México-, legalizar la droga, marchando para la despenalización de la marihuana. Se habla de la importancia que tiene la marihuana en la industria farmacéutica, en particular la fabricación de los analgésicos, hasta la petrolera y los productos de fibras sintéticas, pues “consideran que el consumo de la mota es un derecho inalienable (que no se puede enajenar válidamente) de la persona y que su prohibición constituye una violación de derechos”. Para el parlamentario colombiano Pedro José Arenas legalizar las drogas no terminaría con el problema, si se llegase a legalizar, los que saldrían perdiendo serían los campesinos, porque ellos son los que cultivan. En cuanto al narcotráfico que vive su país dice: “Yo creo que la lucha contra el narcotráfico siempre ha tenido el componente de lucha contrainsurgente. Pero más allá de eso, el narcotráfico es una excusa para militarizar nuestras democracias”. Estados Unidos promueve la enajenación en su territorio, pues induce al consumo de drogas, pero al mismo tiempo genera una visión individualizante. Este problema de drogas en la población adquieren un condicionamiento social: “La situación de la sociedad, en la cual el hombre pierde objetivamente el control sobre la forma del funcionamiento de sus productos, de una manera que amenaza su existencia y que está caracterizada por el colapso del sistema de los seres anteriormente aceptado y de las formas de conducta social de los seres humanos ligados a éste”. La sociedad hace al individuo conciente o inconsciente a participar en el narcotráfico, se considera en tres dimensiones: producción, tráfico y consumo con fines ilícitos, manejados con una política de Estados. El narcotráfico es más grande de lo que nos imaginamos, están incluidos los intereses particulares, especialmente en la política y la economía. Es un problema que nos esta afectando a la sociedad, al mundo entero, pero solo hay un beneficiado “Estados Unidos” no importa lo que haga, con tal de tener una ecomonía estable o en crecimiento. Terminaremos respondiendo la pregunta planteada al comienzo ¿cuál es el objetivo de Estado Unidos al realizar su “guerra contra la droga”? ¿Cuál es el papel que desempeña Estados Unidos en el narcotráfico de drogas y por qué no desea que se legalice? El narcotráfico y legalización es un ¿problema social?, Primero responderemos la segunda para dar respuesta a la primera. El papel que desempeña Estados Unidos es el de ser protagonista de este drama, ya que puede manejar a su antojo y mover a los demás países. Es por ello que se rehúsan a la legalización, de lo contrario se vendría abajo todos sus negocios, no existiría un pretexto para seguir manejando a los otros países, se terminaría su dominio, y por lo tanto su posición de liderazgo en la región. El narcotráfico es un problema político, económico y social, gran parte se debe a la influencia de Estados Unidos; hacen las cosas más difíciles para todos, nos proponen leyes, reglas para seguir ejerciendo una hegemonía y así, continuar siendo la primera potencia mundial. Estados Unidos no quiere ni querrá países latinoamericanos desarrollados, que logren un progreso y menos que ejerzan su independencia; sino que dependan de él, para así seguir sometiéndolos. Si seguimos así, se puede prolongar el dominio de Estados Unidos y los problemas que estamos sufriendo. Todo el problema de la famosa “guerra contra las drogas” es una estrategia política que tienen dos propósitos fundamentales: mantener su economía con buenos ingresos, y seguir siendo la primera potencia mundial. Bibliografía ¯ “La banca internacional, clave en el lavado del fondo de narcos.” [en línea] 20 de junio de 2001. http://www.jornada.unam.mx/2001/jun01/010620/044n2soc.html ¯ http://www.jornada.unam.mx/2003/may03/030503/044n1con.php?origen=index.html&fly=1 Morales Martínez Yolanda Priv. 7 poniente # 8, sección primera Tenancingo, Tlaxcala 2 63 89 80 Benemérita Universidad Autónoma de Puebla BUAP mmayo832@hotmail.com
“La banca internacional, clave en el lavado del fondo de narcos.” [en línea] 20 de junio de 2001. http://www.jornada.unam.mx/2001/jun01/010620/044n2soc.html |