Respondiendo a:
5 de enero de 2007 17:10
Señor Dios y jefe nuestro,
ante el puesto difícil que elegimos voluntariamente
venimos a ti
porque queremos ser el mejor soldado de la patria;
porque tenemos sentido del riesgo,
cara a la muerte.
porque nos sacude el alma
ante un abismo abierto
con su grata incertidumbre.
Te pedimos señor,
luz para proyectarla
sobre el autentico valor de la vida
cuando se gane o se pierda en aras del deber.
Serenidad que sujete nuestros ánimos
ante el vértigo del instinto y del mundo.
Optimismo espiritual
para conseguir que sean nuestros
el valor,
amor al sacrificio,
dureza,
fortaleza, (...)