Respondiendo a:
28 de marzo de 2012
Porque como ya saben, lo importante no es ser honrado, sino parecerlo. Y en ambas asignaturas vienen suspendiendo los políticos con contumacia. Ya que la honradez, al parecer, no está a su alcance, el ministerio les invita a esforzarse en la asignatura más fácil de las dos: la de hacer las cosas con disimulo. ¿Serán capaces de aprobar al menos ésta, o su vanidad personal les seguirá llevando a las mesas y yates de los mafiosos? Nota de Tortuga.
Rigor en los presupuestos, transparencia en (...)