Respondiendo a:
28 de enero de 2012
Los políticos profesionales, además de impedir al pueblo participar por si y para si en los asuntos públicos, altercan sin tregua entre ellos, chillan a voz en cuello, se insultan y se denuncian unos a otros para alzarse con la parte del león en el reparto del botín.
Amorales, venales, incultos, mentirosos, zafios, malhablados, insustanciales, codiciosos, serviles hacia los poderes facticos, son la quintaesencia de la sociedad totalitaria y ultraenvilecida actual, una simple continuación (...)