Respondiendo a:
28 de julio de 2011
María Toledano
Rebelión
“La felicidad no es un premio que se otorga a la virtud, sino que es la virtud misma, y no gozamos de ella porque reprimamos nuestras concupiscencias, sino que, al contrario, podemos reprimir nuestras concupiscencias porque gozamos de ella”.
Spinoza, Ética, V, XLII.
1. La velocidad es uno de los instrumentos de penetración del capitalismo, una de sus virtudes teologales. Su frenético impulso domina las voluntades y los deseos, arrasa las emociones y (...)