Respondiendo a:
8 de septiembre de 2010 03:21
No se dónde he leído que la política es como un violín: se coge con la izquierda y se toca con la derecha... Bromas aparte, nunca es coherente, desde mi punto de vista, la representación de un cargo público (de mayor o menor importancia: ninguno), con participación alguna (siquiera representativa) en la empresa privada. Si no, pasa lo que pasa. La madurez (ejem) de una democracia (ejem, ejem), debe haber superado esta clase de situaciones. ¿Álguien tiene ejemplos? (ejem, ejem) (¿USA? ¿UE? ¿Mi (...)