Correo Tortuga. Diario Vasco. - Miércoles.23 de febrero de 2005 - 6 comentario(s)

El filme de Arturo Cisneros fue premiado en el Festival de Nueva York El pase de la cinta a partir de las 7.30 de la tarde en la Casa de Cultura.

JUAN A. MIGURA

BERGARA. DV. El documental Bagdag Rap del pamplonés Arturo Cisneros trae de nuevo ante los ojos de los bergareses la cruda realidad la guerra en Irak. El pase tendrá lugar mañana, a partir de las 7.30 de la tarde en la Casa de Cultura [Bergara] de la mano de Komites Internazionalistak que han organizado la cita. El miembro de este colectivo Javier Barandiarán se hará cargo de la presentación de las imágenes.

Un trabajo periodístico de Arturo Cisneros que ha sido reconocido con el premio al Mejor Documental Internacional en el Festival de Cine y Vídeo Independiente de Nueva York. Es una producción de 75 minutos, en la que a ritmo de rap, se plasma la condena de la guerra. Son protagonistas los propios iraquíes y la ciudad de Bagdag.

Bagdad Rap es un documental que encierra la cruda y difícil realidad que viven los habitantes tras los bombardeos de fuerzas armadas de Estados Unidos, y aunque la cinta puede ser calificada ’anti-Bush’, lo único que pretende es crear conciencia y mover sentimientos que paren las guerras.

El proyecto nace, como apunta Cisneros, «surge de la necesidad de ser útil y dar una señal de alarma con todo lo que se venía encima en el año 2003. Sabíamos que se avecinaba una guerra injusta, una carnicería. Existía mucho miedo y no había suficiente información de lo que ocurría en torno a los bombardeos. Hicimos el documental porque es parte de nuestro compromiso humanista con la sociedad, con el mundo».

Para el equipo de Cisneros no fue fácil mantenerse al margen de los sentimientos, ya que pasaron momentos muy duros en medio de la crueldad que estaban presenciando.

«Hay dos momentos muy duros en la historia: Alice Mayal, la historia de un niño de 12 años que perdió a 12 miembros de su familia y sus 2 brazos tras un bombardeo, vivió una gran tragedia, y el conocerlo fue impactante. También lo fue cuando conocimos a la doctora Hassan y su trabajo en el sur de Irak, donde ella labora en un hospital pediátrico y enfrenta una constante realidad de malformaciones en recién nacidos, distintos tipos de cáncer, y cientos de casos que se duplican, pues no existe mucha ayuda de parte del gobierno», apuntó Cisneros, «de alguna manera sientes mucha rabia por ese tipo de situaciones e intento canalizarla a través de la película, queremos que pare la masacre y desenmascarar las grandes cabezas que están detrás de todo esto», declaró el director Arturo Cisneros.

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