LA SUPERPOBLACIÓN TAMBIÉN AFECTA A LAS CÁRCELES ARAGONESAS. LA DE ZUERA OCUPA EL TERCER PUESTO NACIONAL POR PRESOS Y LA OCUPACIÓN DE DAROCA ES DEL 190% DE SU CAPACIDAD.
EL PERIODICO DE ARAGON (J.M. PEREZ BERNAD).- La sobrepoblación de las cárceles en España, que cuenta con el mayor índice de presos de Europa (144 por cada 100.000 habitantes), ha convertido la red penitenciaria en una bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento, según fuentes sindicales. La falta de previsión de los anteriores gobiernos del PP, que no construyeron ni proyectaron ningún nuevo centro de reclusión desde 1996 al tiempo que endurecían el Código Penal y el cumplimiento de las penas en respuesta a la presión social, ha provocado una situación caótica sin solución a corto plazo.
El sindicato ACAIP hizo público esta semana un estudio en el que se resalta que, con fecha de 17 de febrero, el número de presos en España alcanza los 61.722, con una fuerte tendencia al alza, ya que entre el pasado 1 de enero y esa fecha se había producido un incremento de 668 internos, el 40% del total registrado en todo el 2005. Sin ser la más grave, la evolución de las cárceles zaragozanas de Zuera y Daroca es fiel reflejo de lo que está ocurriendo en el ámbito nacional. Si la primera ocupa el tercer puesto nacional por número de presos (1.714 el pasado jueves), la ocupación de la segunda, con 530 internos ese mismo día, ronda el 190% de su capacidad. Con un total de 2.430 presos el pasado 31 de diciembre —Teruel alberga alrededor de 150— es la comunidad española que más ha incrementado su población penitenciaria desde el año 2000 (un 113%).
Frente a este aumento, los sucesivos gobiernos no han acertado a poner coto a sus graves carencias estructurales y de personal. Zuera, donde en los últimos dos años se han registrado agresiones a funcionarios y 24 fallecimientos, ninguno de viejo, en los últimos cuatro años, todavía no ha conseguido cubrir todas las plazas de su plantilla (492 funcionarios), pese a que ésta sólo fue diseñada para una ocupación de 1.008 internos. Según fuentes sindicales, "quedan 10 plazas de vigilantes sin ocupar.
La cifra no sería alta si no fuera porque la plantilla se diseñó de forma muy ajustada y por las bajas". Las fuentes consultadas ponen el ejemplo del acceso de la mujer a Instituciones Penitenciarias, muy fuerte en los últimos años. "La dirección general no había previsto medidas correctoras por este incremento del personal femenino y los permisos por maternidad, lactancia u otros que concede la legislación, que no se cubren. El problema no afecta sólo a Zuera o Daroca, sino a todas las prisiones de España". Por otra parte, "la convocatoria de 1.600 plazas anunciada para todo el territorio nacional, menos Cataluña, no contribuirá a paliar el problema si se tiene en cuenta que se pretende abrir dos nuevas cárceles en el 2007, que sólo servirán para que la actual situación no empeore demasiado", añaden.
Tampoco se han tenido en cuenta los cambios en la composición de la población penitenciaria. En la actualidad, los presos extranjeros suponen el 30,49% del total (36% en Zuera), con tendencia al aumento, ya que, en el 2005, ocho de cada diez nuevos ingresos no eran españoles. El informe de ACAIP también destaca el fenómeno de los nuevos presos integristas islámicos a raíz del 11-M. De no existir ninguno a finales del 2002, se ha pasado en la actualidad a 131, con datos del pasado 31 de diciembre, ocho de ellos en Zuera. "Se trata de personas muy complejas, con gran influencia entre los otros presos musulmanes, que siguen sus directrices por miedo o por convicción, y que ya han creado problemas", explican las fuentes consultadas.
El año pasado ya se registró un plante de presos musulmanes en la cárcel de Zuera, y un imán tuvo que ser trasladado a otro centro penitenciario, Los funcionarios también han denunciado las labores de captación y proselitismo que los integristas llevan a cabo entre los reclusos de sus mismas creencias. Frente a ello, el número de presos de otros grupos terroristas españoles ha descendido. El referido informe detalla que el 31 de diciembre del 2004 había 605 de estos reclusos, de los que 561 eran de ETA, 29 del GRAPO, 4 de Jarrai, 3 del Ejército del Pueblo Gallego y 8 de otras bandas armadas. No hay datos del 2005, aunque si de la cifra de ETA, que mantenía en las cárceles a 521 activistas. 14 se encuentran en la prisión de Zuera y 7, en la de Daroca. No se han facilitado cifras de Teruel.
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