Un policía local acusa a ex compañeros de irse con camareras y hacer carreras
En un escrito remitido a la Alcaldía denuncia el consumo de alcohol, la conducción con volantazos y haciendo chirriar las ruedas y que se ausentaban del servicio durante horas en el turno de noche.
E.DE GEA
Un agente de Policía Local, destinado ahora en Castellón, ha presentado un escrito en el registro municipal dirigido al alcalde de Rojales, Antonio Martínez Canovas, donde denuncia que ciertos compañeros del turno de noche con los que coincidía cuando trabajaba en la Vega Baja, "consumen frecuentemente bebidas alcohólicas" en locales de la zona de urbanizaciones y "conducen y tratan a los vehículos policiales de muy malas formas, con volantazos bruscos y chirridos de ruedas en las rotondas, sin estar realizando ningún servicio de emergencia". Igualmente asegura que hacían en algunas ocasiones carreras para llegar a algún punto del término municipal.
En el documento, que fue presentado el 27 de marzo, dos días antes de que el agente que presentó la queja dejase su trabajo en Rojales para irse a otro destino, se recoge que ciertos policías "abandonan el servicio para quedar con camareras de ciertos establecimientos", abandonando así al compañero y creando inseguridad en los mismos y en el servicio". Además, explica en el documento al que ha tenido acceso este periódico, que, aún siendo informados de que no deben realizar dichos actos por atentar contra la seguridad pública, responden con palabras como: "Yo como soy interino (...) yo no he visto nada (...) esto ya hace mucho que se hace y somos unos cuantos contra tu palabra (...) tú no has venido aquí para cambiarlo".
Según el escrito del policía, que abunda en las supuestas irregularidades de los que han sido sus compañeros hasta hace pocos días, "realizan compras en ciertos establecimientos rebajándoles el precio de los artículos que compran por estar aprovechándose de ir vestidos de agentes de autoridad". El funcionario deja constancia en el escrito de que los hechos ya fueron puestos en conocimiento de la Jefatura Local de la Policía en otro documento que hizo llegar el 20 de noviembre de 2008 para que "de oficio, se realizara lo que se estimara procedente". A él no le consta que pasara nada. En el escrito registrado el agente, ahora en Castellón, solicita al primer edil que se tomen medidas para que no vuelvan a suceder los hechos relatados ya que "me duele tener que recordar que somos agentes de la autoridad (...) debiendo actuar en todo momento y lugar y en las mejores condiciones ya que está en juego no solo la seguridad de los ciudadanos si no la propia".
El agente, que ha permanecido un año en Rojales en comisión de servicios, confirmó ayer a este periódico los hechos relatados en su escrito y anunció que en caso de que no se tomen medidas desde el Ayuntamiento de Rojales "estudiaré junto con mi abogado presentar una denuncia en el juzgado". El problema, dijo, es que "ningún agente quiere denunciar nada por miedo".
Diario Información
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