No es habitual que policía en activo ruede documentales de denuncia social. Menos aún que el tema sean los abusos policiales. Miguel Ángel García Salvador es uno de los autores de “Con su permiso”. Se trata de una cinta de media hora donde se recogen varios testimonios de vendedores ambulantes en Valencia, todos ellos inmigrantes, que denuncian abusos por parte de la Policía Local.
Miguel Ángel trabaja como agente de la Policía Nacional. El documental le ha costado una denuncia. Al día siguiente del estreno tuvo que declarar en comisaría. El jefe de la unidad GOE (Grupo de Operaciones Especiales) de la Policía Local de Valencia, la unidad que se ocupa de los vendedores ambulantes, presentó una denuncia contra él, contra el coautor del documental -su amigo, el cámara Javier Sánchez Orús-, contra los inmigrantes que hablaban ante la cámara e incluso contra la FNAC de Valencia, donde se estrenó este pasado verano “Con su permiso”.
Al menos quedaron libres de denuncia las cien personas que vieron el primer pase del documental.
“Me animé a rodarlo cuando vi un cartel donde aparecía una inmigrante con el lema: Ayuntamiento de Valencia, cerca de quien nos necesita”, nos cuenta Miguel Ángel. Entonces trabajaba como policía de proximidad en el centro de Valencia y trataba a diario con los vendedores ambulantes. “Me comentaban un montón de irregularidades por parte de la Policía Local pero ninguno se animaba a presentar una denuncia”, recuerda el policía. “Muchos están sin papeles y tienen miedo. Además, su palabra no vale frente a la del policía si no hay más testigos”.
La mayoría de sus compañeros de la Policía Nacional se lo han tomado bien. “A alguno no le ha gustado pero muchos me han felicitado”. En la Policía Local de Valencia, sin embargo, no lo llevan tan bien. El libro de visitas de la página web desde donde hoy difunde “Con su permiso” está lleno de insultos por parte de anónimos que dicen trabajar en este cuerpo.
Hace pocos días, Miguel Ángel ha descubierto que la denuncia no ha prosperado. “Llamé para informarme y me dijeron que el juez la ha sobreseído”. El magistrado basa su decisión en el derecho a la información. “Se trata de la emisión a la sociedad de asuntos de interés público (...), lo que excluye la afectación de la intimidad de la misma, y de otra amplía los límites de la crítica permisible”, dice el auto.
Ahora sólo falta que algún juez, o algún fiscal, investigue las denuncias que recogía el documental.
Por Ignacio Escolar
Gracias por la pista, Abraham
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