- Martes.13 de enero de 2009 - 333 visitas

The Kinks recuerdan con cinismo que mucho de lo que hemos perdido no es tan importante. Aún así y siendo invierno vale la pena añorar con ellos lo único que nos queda: holgazanear durante una tarde soleada.

Comentar este artículo
Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.