25 de noviembre de 2005
Había pensado escribir un cuento imaginario en un mundo imaginario donde no existiera este día, donde las relaciones entre mujeres y hombres eran de verdad igualitarias, donde las mujeres se sentían seguras y libres, donde ninguna mujer era agredida por el marido, compañero, hermano, padre, jefe, amigo, donde las mujeres y los hombres no se sintieran encorsetadas y encorsetados en roles establecidos desde hace miles de años.
Pero esta idea me duró muy pocos días, escuché la noticia, de nuevo otra mujer había sido asesinada por su excompañero.
Muchas veces intento adivinar qué puede pasar por la cabeza de un hombre para que crea que puede hacer lo que quiera con la vida de una mujer. Afortunadamente nunca lo he conseguido.
Estamos en un momento muy complicado; por una parte, todo el mundo parece estar sensibilizado con el tema de la violencia y las agresiones que sufrimos las mujeres, pero por otra, la violencia contra las mujeres es algo que se sigue ejerciendo y sufriendo todos los días. Voy a poner tres ejemplos de un mismo día:
• En un semanal dominical un escritor reconocido y de mucho prestigio, decía que a ver si dejamos de sacar las cosas de quicio, que si ya no se iba a poder tocar el culo a las mujeres y todo esto lo acompañaba de adjetivos descalificativos a las feministas.
• En otro semanal del mismo domingo le hacían una entrevista a una mujer, doctorada en su especialidad y responsable de un departamento. Todas las preguntas eran del tipo: ¿qué tal se ve con la bata? ¿qué le gustan más las faldas o los pantalones? ¿sigue usted los consejos de la moda?.
• En una valla publicitaria de grandes dimensiones la siguiente frase “un año calentando el ambiente” y la siguiente imagen: Una mujer en minifalda (sólo desde la cintura hasta los pies) y las cabezas de tres hombres mirando entre sus piernas.
Sí, este tipo de mensajes nos siguen llegando diariamente. Alguien podría decir, “bueno, no es para tanto”, pues yo creo, sincera y profundamente, que mientras siga habiendo gente que piense precisamente eso ”no es para tanto” las mujeres seguiremos sufriendo diariamente agresiones, violencia, descalificaciones, abusos, recortes en nuestros derechos, malos tratos y asesinatos.
Begoña Medina
Mugarik Gabe
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