José Agustín Goytisolo - Martes.2 de noviembre de 2004 - 5470 visitas - 3 comentario(s)

“El niño de diez años M.A.M.M.
que vive en Zaragoza
ha ingresado el día 7 en el reformatorio
del Tribunal Tutelar de menores
tras de su detención y estancia en la Comisaría
por proferir insultos a las fuerzas del orden.
Estando solo en casa
el niño M.A.M.M. según declaró luego
redactó una poesía conteniendo
varios insultos a la policía.
Una vez hecho esto
llamó por teléfono al 091
se puso al habla con la policía
y les cantó el poema que él había compuesto
empleando para ello alguna tonadilla popular.
Al parecer
la llamada que efectuó ese niño
fue registrada convenientemente
y minutos después de producirse
las fuerzas de orden público con varios efectivos
se personaron en el domicilio
al que pertenecía aquel teléfono
y encontraron al niño en cuestión. Fue difícil
llegar a convencer a los agentes
de que la poesía era obra exclusiva del muchacho
y de que éste se hallaba en la casa
completamente solo
cuando se decidió a llamar por el teléfono.
Instruidas las diligencias oportunas
para lo cual el niño tuvo que acudir
por tres veces seguidas a la Comisaría
éste ha sido ya puesto a la disposición
del Tribunal Tutelar de Menores de esa capital
y posteriormente ha quedado privado
de libertad
en el Reformatorio de la Institución.”

Yo había comenzado simplemente
a leer en voz alta a mi mujer y a mi hija
esa nota de agencia
que resulta normal en tiempos como estos
cuando de un modo absurdo lo aseguro
me dolieron los ojos
se me trabó la lengua como a un niño asustado
no pude continuar con la lectura
estrujé con los puños las páginas del diario
y como me conozco y sé cuando no aguanto más
al verme así rajé
por no llorar.

José Agustín Goytisolo

Poeta español

Nació el 13 de abril de 1928 en Barcelona en el seno de una familia burguesa donde se respiró siempre un gran ambiente intelectual. Su madre, Julia Gay, murió víctima de un bombardeo franquista sobre la ciudad en 1938. El hecho afectó especialmente a José Agustín, que puso a su hija el nombre de la madre perdida. Cursó estudios de Derecho en la Universidad de Barcelona, y los acaba en la de Madrid.

Residió en el Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe, donde conoció a otros poetas de la generación que vivían entonces en Madrid, como José Angel Valente o José Manuel Caballero Bonald. José Agustín Goytisolo fue uno de literatos más importantes de la generación de los 50. Junto a Carlos Barral y Jaime Gil de Biedma, fue uno de los fundamentales de la llamada escuela poética de Barcelona.

Autor de una de las más originales y ricas obras poéticas de la literatura española contemporánea, sus poemas conjugan la veta lírica y elegíaca con la ironía y el sarcasmo, y el sentimiento amoroso con una visión crítica y política del mundo contemporáneo. Su obra comprende: El retorno; Salmos al viento, 1958; Claridad, 1961; Algo sucede, 1968; Bajo tolerancia, 1974; Taller de arquitectura , 1977; Del tiempo y del olvido , 1977; Los pasos del cazador, 1980; Sobre las circunstancias, 1983; Final de un adios, 1984; A veces gran amor, 1991; La noche le es propicia, y Las horas quemadas, 1996.

Fue el introductor de Lezama Lima en España, y antólogo de la poesía cubana. Traductor de Pavese, Quasimodo y Pasolini, y de varios poetas catalanes (Salvador Espriu y Joan Vinyoli). José Goytisolo era el hermano mayor de Juan y de Luis, también escritores.

Tras meses de depresión, se arrojó desde una ventana de su casa. Su cuerpo cayó sobre el asfalto de la calle Marià Cubí. Un repartidor de pizzas que pasaba por allí fue el único testigo del suceso. Dijeron que un niño, su nieto, lloraba. Ese crío, de 12 años, era una de las debilidades del escritor. Es su único, nieto, el hijo de Julia, la del poema, que Paco Ibáñez inmortalizó en numerosos recitales. Tenía 70 años y se confesaba cansado.

El 13 de abril, en su último cumpleaños, le había dicho a sus amigos: "Si tuviera que volver a vivir todo lo que he vivido, preferiría no volver a vivirlo".

Comentar este artículo
Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.
  • José Agustìn Goytisolo dejò una voz cercana a la cotidaniedad de un niño pequeño en el mundo. Estuvo con sus obras, entre otros lados, de parte del que vive olvidado o resta incomprendido. Fue un hombre que no buscaba la gloria (como era el caso de su amigo Gil de Biezma, que anhelaba no hacer poesìa sino convertirse en un poema), y lo demostraba en sus escritos. Su ideologìa pertenece al grupo de la "palabra en el tiempo", en el "hic et nunc (aquì y ahora)". Quizà por eso repetìa: "no mi mno, sino mi poema".

    Este escrito no es el ùnico que dedica Goytisolo a la radicalidad de la represiòn. Su madre muriò en un bombardeo de las tropas Nacionales, algunos de sus compañeros tuvieron que huir del paìs por el Franquismo, él mismo tuvo encontronazos por la fuerzas del orden en màs de una ocasiòn. Y ha buscado poner una voz donde se movìa el cuerpo de algùn apartado de la sociedad.

    En su libro "Algo sucede" publicò un poema, «Nadie està solo», que cuestiona el modelo carcelario y su modelo de violaciòn sistemàticas de los Derechos Humanos:

    En este mismo instante

    hay un hombre que sufre,

    un hombre torturado

    tan sólo por amar

    la libertad.

    Ignoro

    dónde vive, qué lengua

    habla, de qué color

    tiene la piel, cómo

    se llama, pero

    en este mismo instante,

    cuando tus ojos leen

    mi pequeño poema,

    ese hombre existe, grita,

    se puede oír su llanto

    de animal acosado,

    mientras muerde sus labios

    para no denunciar

    a los amigos. ¿Oyes?...

    Un hombre solo

    grita maniatado, existe

    en algún sitio.

    ¿He dicho solo?

    ¿No sientes, como yo,

    el dolor de su cuerpo

    repetido en el tuyo?

    ¿No te mana la sangre

    bajo los golpes ciegos?

    Nadie está solo. Ahora,

    en este mismo instante,

    también a ti y a mí

    nos tienen maniatados.

    Un comentario sobre el artìculo para dar màs brillo al monocromo del redactor: se ha especulado mucho sobre el final de Goytisolo(no es nada evidente como la de Cesare Pavese ni tampoco nada truculenta como la trastienda de Rimbaud o Hemingway. Su mujer afirmò que antes de acercarse al mercado, escuchò a su marido comentar que la persiana se habìa vuelto a atrancar y que quizà esa mañana se dispondrìa a arreglarla. Sus familiares tantas veces han afirmado que, a pesar de que era un hombre propenso a la depresiòn, el momento en el que muriò era uno de los mejores en los ùltimos años: Carme Riera estaba a punto de sacar a la luz una antologìa suya en la editorial Càtedra, la concesiòn de un premio, la resoluciòn de problemas econòmicos... Quizà la idea de suicidarse es sòlo un fàcil recurso para la prensa amarilla.

    Responder este mensaje