Crónica del viaje de un miembro de Tortuga a Tordesillas para manifestarse contra el Toro de la Vega - Jueves.13 de septiembre de 2007 - 914 visitas

NO AL TORO DE LA VEGA

Francisco José Martínez Teruel

Salgo de casa a las 5 y media. Tengo que ir a Valencia y tengo que coger el tren hasta donde sale el autobús mas cercano de Elche. Llego a las 9:30 a Valencia donde me recogen, ya que no conocía nada de la ciudad, Eva del PACMA, y su novio de Defensa Animal. Los dos son valencianos y nos vamos a la puerta de Mestalla donde habíamos quedado para ir a cenar antes de coger el autobús.

Empieza a aparecer la gente, y muchos de los que íbamos no nos conociamos, así que también empiezas a hacer amistad. Al final somos unos 12 o 13 para la cena y en una pizeria encontrar comida vegetariana es "sencillo" pero a los veganos les costaba explicar lo de las pizas sin mozarella, ningún problema para los carnivoros.

Hacemos tiempo pues hasta las 2:30 no salía el autobús y nos esperaban 8 horas de viaje hasta llegar a Tordesillas. Cuando llega el autobús todos adentro y a intentar dormir, cosa que se hacía muy dífícil pues nunca encontrabamos una postura cómoda. Al final paramos en Madrid, muchos de nosotros sin haber dormido nada, a desayunar y unirnos a otros autobuses para ir en convoy, ya que en los años anteriores el pueblo recibía a los manifestantes tirandoles toda clase de objetos y comida.

Allí en Madrid me encuentro con otros activistas con los que estuve en el encierro humano de Pamplona unos meses atrás y también hace ilusión volver a verlos. En el eutobús de Valencia iremos unos 26 y ya has hacho amistad con un grupo, hemos tenido más de 9 horas para conocernos.

La llegada a Tordesillas es más tranquila de lo esperado: solo nos esperan 4 mañacos con la bandera bicolor de España y el torito estampado en ella, la Guardia Civil nos desvía y hacen aparcar todos los autobuses en un descampado a la entrada del pueblo, al final 14 autobuses con gente de toda españa y partes de europa. Tiene mucho mérito que hubiesen holandeses, ingleses, belgas, franceses... Tener que pagarse de su bolsillo un viaje así en autobús y un domingo.

Salimos y empezamos a coger pancartas mas grandes y pequeñas, y nos sale el primer problema: nos avisaron que el jefe de la Guardia Civil era un taurino y empieza provocando haciendonos esconder todas las cosas ya que al final no habian dado permiso para la manifestación y era una concentración y como en el descampado y por el camino no teniamos permiso no quería que se viesen cosas, y a toda la gente que no le hiciera caso la amenazaba de llevarsela detenida.

Una vez en el parque protegidos por 20 agentes antidisturbios nos damos cuenta de que no había mucha gente del pueblo. Para evitar problemas les habian puesto un encierro y así a la vez garantizaban que no habría problemas pues tenian a la gente controladita y poniendose borracha a costa de un inocente toro. A nosotros nos da igual y gritando a la gente que se deja ver por allí lemas como: "La tortura no es cultura", "somos la voz de los que no la tienen", "Tordesillas verguenza nacional" y muchos mas lemas en un ambiente distendido donde reinaba el recuerdo por Jaquerito, el animal que el martes, día en el que Tordesillas alancea al Toro, sufrirá la tortura.

La verdad que no se a que hora fue el asesinato, pero soltaron a Jaquerito, y el primer tramo es donde la gente puede golpear al animal, pero sin llegar a matarlo. Eso pasa cuando llega a otro tramo donde ya entran los lanceros y los lanzamientos ya son a matar. En ese pueblo el asesino cuya lanza mate al toro es galardonado con una lanza de hierro forjado y una insignia de oro.

Nosotros fuimos allí a protestar por esa crueldad. Que en este siglo se sigan permitiendo actos así de maltrato es una verguenza. El pobre animal es torturado, pisoteado, asesinado impunemente, y lo peor que en ese pueblo y en otros muchos mas de España se considera normal, y no es normal que la gente disfrute viendo sufrir a un ser vivo eso para mi es estar enfermo.

Es hora y media de manifestación y cuando se nos cumple la hora vuelve a aparecer el Guardia Civil de antes echándonos lo más rápido posible. Seguramente por nuestra culpa se había perdido el encierro. Volvemos a subir a los autobuses, yo me despido de la gente de Madrid y Barcelona que conocía y de nuevo vuelta a valencia, esta vez el viaje iba a ser algo mas corto 6 o 7 horas.

Una vez allí y ya despues de las 16 horas de viaje en autobús estabamos muy cansado y yo ya no podía volver ese día a Elche; ya no habian trenes. Me ofrecieron 3 ó 4 casas para dormir. Al final descanso lo que puedo ya que el primer tren barato a Elche salía a las 7 y yo estaba en un pueblo de Valencia por lo que me tenía que despertar a las 5 y media. Al fin ya de vuelta a Elche muy cansado y sin haber estudiado nada pero orgulloso de lo que había hecho, encantado de haber conocido a gente de toda la provincia de Valencia pero triste porque este año no se ha podido salvar al toro.

Solo falta esperar a que la gente recapacite que todo aquello que suponga el maltrato o sufrimiento de un animal debería ilegalizarse.

También saludar a Esther de Valencia que me lo pasé muy bien con ella, a los Davids de Ontinyent y a Miriam también de allí y bueno a todo el mundo que hizo el esfuerzo de ir y pegarse esa paliza para defender a un ser vivo.


700 personas se manifiestan contra el Toro de Vega en Tordesillas (Valladolid)


Crónica del festejo taurino en El País

Fiesta polémica en Tordesillas

Un lancero sacrifica al Toro de la Vega en la localidad vallisoletana ante 35.000 personas en un ritual de origen medieval

AGENCIAS - Tordesillas

Un lancero ha consumado hoy el sacrificio del Toro de la Vega de Tordesillas. Al menos en tres ocasiones, incluida la lanzada que ha acabado con la vida del animal, ha necesitado el vencedor del polémico festejo. Las primeras desde una montura y la última asestada a pie con una lanza castellana.

La polémica ha rodeado la celebración de esta fiesta de origen medieval. Grupos defensores de los animales se han manifestado en los últimos días para tratar de impedirla. Pero el ritual se ha llevado a cabo tal y como estaba previsto y los participantes en el festejo han acosado y pinchado al animal hasta su muerte.

Unas 35.000 personas han presenciado el acto desde que el astado, de casi seiscientos kilos, ha sido soltado a las once de la mañana desde un camión aparcado junto a la Plaza Mayor de la Villa. Varias personas montadas a caballo han dirigido al toro por el campo hasta una zona en la que los vecinos le han atacado con lanzas.

Con el rabo del animal prendido en su lanza, como símbolo de victoria, el vencedor del torneo ha regresado a Tordesillas escoltado por decenas de caballistas al son de la dulzaina y el tamboril, por el mismo camino que minutos antes había seguido el Toro de la Vega.

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