Tortuga Internacional - Sábado.27 de agosto de 2005 - 0 comentario(s)

Sacado de ABC

Está eufórico. La evacuación israelí de Gaza se ha completado huérfana de violencia palestina. Su presencia en la Franja mediterránea en las últimas semanas y su diálogo constante con Hamás ha atado en corto a los islamistas. Se siente orgulloso de su pueblo. Ahora quiere más.

TEXTO: JUAN CIERCO.

Mahmud Abbas: «No habrá paz mientras Israel no se retire de Cisjordania»

GAZA. Mucho han cambiado las cosas en la Autoridad Nacional Palestina tras la muerte de Yaser Arafat y la llegada al poder de su sucesor, Mahmud Abbas, conocido por los suyos como Abu Mazen. Entrevistar al viejo «rais» era una lotería. Uno sabía a qué hora le citaban pero nunca cuándo sería recibido, cuánto tiempo tendría que esperar, cuántas veces sería interrumpido durante la charla. Ahora todo es distinto. La puntualidad es británica. La atención, exquisita. El trato, cordial. Abu Mazen, recién llegado de El Cairo y acompañado de su jefe de Gabinete, Rafic al-Husseini, y de la responsable de Prensa, Diana Buttu, saluda con una sonrisa que inunda su veterano rostro. Horas después frunciría el ceño al conocer la muerte de cinco palestinos en Tulkarem y acusaría a Israel de provocar de manera deliberada una reacción violenta de las facciones palestinas.

Pero eso no sería hasta varias horas después. Horas antes, el optimismo reina en la coqueta antesala de su despacho, donde una bandera palestina copa el centro de un escenario dispuesto para recibir una visita tras otra en el corazón de la Franja mediterránea. Son muchos los emisarios occidentales y árabes que pasan por aquí. Muchos otros lo harán en breve. Entre ellos, Javier Solana y Miguel Ángel Moratinos. Gaza está de moda. La evacuación ha sido un éxito. Mahmud Abbas está de enhorabuena. Tanto como Ariel Sharón.

Todos quieren hacerse la foto con el «rais» palestino, tras posar en Jerusalén con el primer ministro israelí. Casi todos se olvidan, sin embargo, a las primeras de cambio, huérfanos de esa memoria histórica que el conflicto requiere para no ser víctimas de excesos precipitados, de los muchos kilómetros que faltan por recorrer para llegar siquiera al punto de partida de una Hoja de Ruta sin destino, con curvas peligrosas, piso deslizante, barrancos profundos. Él no.

 Israel acaba de completar su retirada de Gaza. ¿Estamos ante una victoria de los palestinos o una decisión estratégica de Ariel Sharón?

 Es una victoria para la paz, una victoria de Israel y de los palestinos pero sobre todo de la paz. Hemos conseguido situar de nuevo el tren del proceso de paz en los raíles y hacerlo arrancar. Es sólo el primer paso pero hacía tiempo que no se caminaba hacia delante sino hacia atrás. Por eso es una victoria para ambos.

 Hace sólo dos días, Ariel Sharón insistió en que Israel expandirá sus asentamientos en Cisjordania. ¿Le cree capaz de hacer en Cisjordania algo parecido a lo de Gaza?

 Hablaremos de Cisjordania cuando toque hablar de Cisjordania pero nuestra posición, respaldada por la comunidad internacional, por la Hoja de Ruta, por las resoluciones de la ONU, incluso por las posiciones manifestadas por George W. Bush, es que todos los asentamientos de Cisjordania y de Jerusalén Este son ilegales. Cuando hablamos de un Estado palestino nos referimos a un Estado que cuente con el territorio de Gaza, pero por supuesto también con el de Cisjordania, con Jerusalén Este como capital. No habrá paz mientras Israel no se retire de Cisjordania y ponga fin a la ocupación.

 ¿Cuáles deben ser los primeros pasos concretos para reactivar la Hoja de Ruta y el proceso de paz?

 Hay que esperar primero que las tropas israelíes abandonen Gaza, algo que sucederá de aquí a un mes. Una vez tomemos el control de Gaza será el momento de regresar a la Hoja de Ruta y a los acuerdos de Sharm el Sheij. ¿De qué tenemos que hablar? ¡De todo! De la retirada del Ejército israelí en Cisjordania a las posiciones anteriores al estallido de la Segunda Intifada en septiembre de 2000; del regreso de los refugiados; de la liberación de nuestros prisioneros; del futuro Estado palestino y sus fronteras...

 ¿Están preparados para hacerse con el control del territorio evacuado de Gaza?

 Claro que lo estamos. Los planes están sobre la mesa, existen muchos proyectos económicos (agrícolas, construcción de viviendas, etc..) para los que necesitamos la ayuda de la comunidad internacional. Lo prioritario es mejorar la calidad de vida de los palestinos de Gaza, que comprendan que la evacuación ha sido para bien y que su día a día es distinto y mejor, que tienen más posibilidades de encontrar trabajo.

 Acaba de regresar de entrevistarse en El Cairo con Hosni Mubarak. ¿Ha recibido garantías suficientes para el control de la frontera con Egipto; para la construcción del puerto; para la reconstrucción del aeropuerto..?

 Con el puerto no hay ningún problema. Todos los cabos están atados con Israel. No así en lo que se refiere al aeropuerto, donde no aceptan que comencemos la reconstrucción. Tenemos que seguir negociando sobre este asunto como también sobre la terminal de Rafah. Los egipcios y los norteamericanos quieren ayudarnos.

 Pero se trata de una cuestión muy importante...

 No es importante (Interrumpe con una sonrisa). Es crucial. Si los israelíes siguen controlando nuestros espacios aéreo y marítimo y el paso fronterizo de Rafah, significará que Gaza habrá pasado de ser varias pequeñas cárceles con los asentamientos en pie a una gran cárcel sin ellos. Les hemos sugerido que nosotros controlemos el lado de la frontera palestino; que los egipcios controlen el suyo y estamos dispuestos a que una tercera parte internacional supervise todo el mecanismo.

 Usted y Sharón, con quien habló hace tres días por teléfono, coincidirán en Nueva York en septiembre durante la Asamblea General de Naciones Unidas. ¿Se entrevistarán allí? ¿Cree usted que Sharón aprovechará la oportunidad para presentarse ante la ONU como un hombre de paz tras haber ordenado la evacuación de Gaza?

 Es muy posible que nos encontremos allí pero nosotros pensamos que sería incluso mejor hacerlo antes aquí ya que tendríamos más tiempo para hablar. No basta con evacuar Gaza para considerarse un hombre de paz. Se trata sólo de un primer paso. Le queda mucho por hacer para regresar a la Hoja de Ruta. No basta con desmantelar 21 colonias en Gaza y 4 en Cisjordania. No sería justo que ahora dijeran que es el turno de los palestinos.

 Pero la Hoja de Ruta también dice que las milicias palestinas deben ser desarmadas, que Hamás y otros grupos radicales deben entregar sus armas. ¿Piensa usted hacerlo ahora?

 El tema de Hamás y las armas lo llevamos a nuestra manera. Hamás está comprometido en un alto el fuego, un alto el fuego que están respetando todas las facciones palestinas. Han aceptado presentarse a las elecciones generales. Ya han participado en las municipales. Poco a poco se integran en la vida política palestina y ese es, en el futuro, nuestro objetivo: que se conviertan en un partido político y dejen las armas. Que sólo exista una fuerza armada y que sea la de la Autoridad Nacional Palestina.

 Hace un mes, en ABC, Mahmud al Zahar, líder de Hamás, dijo haber perdido la confianza en Abu Mazen. ¿Confía Abu Maen en Hamás?

 No es una cuestión de confiar o desconfiar. De lo que se trata es de poder trabajar juntos con objetivos comunes. Y creo que en los últimos tiempos hemos logrado establecer vías de comunicación y de coordinación suficientes que están funcionando. A veces se enfurecen, sospechan, protestan, nos acusan y amenazan, pero en la práctica participan, por ejemplo, en los comités de seguimiento que hemos creado en la ANP con todas las facciones para vigilar la retirada israelí de Gaza. Temían al principio que nos quedaríamos con todas las tierras evacuadas y sus infraestructuras pero han visto que nuestros proyectos van en provecho del pueblo palestino no sólo de unos pocos. Mahmud al-Zahar estuvo aquí, sentado en su sillón hace sólo unos días. Eso demuestra que sí hay confianza entre nosotros.

 ¿Qué pasará si Hamás gana las elecciones u obtiene un muy buen resultado?

 Nada, que tendrá que asumir su cuota de responsabilidad y entrar en el Gobierno si se da el caso. Creemos en los principios de la democracia. Si queremos construir una democracia tenemos que aceptar sus consecuencias, debemos respetar los resultados electorales, sean los que sean.

 El diplomático israelí Aba Eban apadrinó una frase que se repite con frecuencia: «Los palestinos nunca desaprovechan la oportunidad de desaprovechar una oportunidad». Durante la evacuación de Gaza, sin embargo, los palestinos han demostrado una madurez desconocida en tiempos recientes...

 Esa frase nunca ha sido verdad pero es cierto que no hemos perdido esta ocasión. La sociedad palestina, en su conjunto, ha comprendido las oportunidades que nos ofrece la retirada israelí. Todo el mundo, en particular aquí en Gaza, se ha comportado de manera ejemplar, demostrando que estamos preparados para, con los siguientes pasos, alcanzar la paz, la estabilidad y la independencia.

 ¿Estabilidad que está en riesgo por los problemas internos de seguridad, con secuestros, tiroteos a la luz del día, caos y anarquía en los servicios de seguridad?

 Es verdad que la capacidad del aparato de seguridad es muy limitada, muy débil, pero trabajamos en su desarrollo para restablecer el Estado de Derecho. Pero no sólo hay criminalidad y secuestros en Palestina también los hay, por ejemplo, en Estados Unidos. No es una excusa pero sí una realidad.

 ¿Cómo convencería usted a los palestinos que viven en Cisjordania, entre asentamientos judíos, controles de carretera, ocupación militar, el muro... de que las cosas van a ir ahora a mejor?

 Ésa es la clave. Que la gente sobre el terreno vea que la situación mejora. Es crucial que hablemos de Cisjordania, que lo hagamos israelíes, palestinos, europeos y norteamericanos cuanto antes.

 Con la evacuación de Gaza se ha roto un tabú en Israel: no pasa nada por desmantelar las colonias. ¿Cree capaz a Sharón de romperlo también en Cisjordania?

 Eso depende del Gobierno israelí. Comprendo las dificultades internas de Sharón pero no sé todavía si utilizará esas dificultades como una excusa para no irse de Cisjordania. Pero hay una cosa clara como usted dice: Sharón ya ha demostrado que puede hacerlo.

 Sin embargo, un consejero de Sharón, Dov Weisglass, dijo hace pocos meses que la clave de la retirada de Gaza estaba en que le permitiría a Israel quedarse con Cisjordania...

 Cometerían un grave error. Insisto, si quieren la paz tendrán que poner fin a la ocupación. Hasta Bush ha cambiado sus posiciones y ha manifestado en público la necesidad de poner fin a la ocupación y a la expansión de los asentamientos. Debemos trabajar junto a Estados Unidos para convencer a Israel.

 ¿Por qué le resulta más fácil a Sharón trabajar con usted que con Yaser Arafat?

 No lo sé. Pregúnteselo a él. ¿Por qué se negaba a negociar con Arafat y sí lo hace conmigo? Quizás yo le caigo bien.

 Este año se conmemora el X Aniversario de la Conferencia Euromediterránea en Barcelona. ¿Asistirá usted a la cita?

 Si me invitan, encantado. A principios de septiembre viene su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, un gran amigo nuestro que supo estar a nuestro lado en los momentos más difíciles. Seguro que viene a hablar entre otras cosas de eso y si me invita viajaré a Barcelona, aunque es posible que visite incluso antes España.

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