EFE, - Miércoles.25 de enero de 2006 - 838 visitas

Así lo manifestó el presidente de la Asociación de Familias de las Victimas del Yak 42, Alfonso Agulló, en una conferencia de prensa en el recinto ferial de Zaragoza antes de dar comienzo el juicio civil por el accidente que costó la vida a 62 militares españoles en Turquía, en mayo de 2003.

Sobre la posibilidad de que el entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, se siente en el banquillo de los acusados, apuntó que respetan ’los pasos de la justicia’, pero ’los responsables de velar por la seguridad eran sus mandos militares y los jefes de su Ministerio’.

’Que el Yak 42 no debió despegar nunca es un hecho que se desprende con total rotundidad del informe de la comisión de investigación internacional’, subrayó Agulló, quien resaltó que las familias han viajado a Zaragoza con la esperanza de que ese informe ’se traduzca en sentencia judicial’.

Indicó que ’esa sentencia es vital para las familias’ porque entienden que ’no se puede vender la seguridad de los militares’ y, en su opinión, las empresas que lo hacen ’no se merecen estar en el mercado’ y ’no se puede mirar hacia otro lado cuando hay 62 muertos’.

Anunció que ’si la sentencia fuese favorable’ acudirán a la Audiencia Nacional para que ’se abra una investigación rigurosa sobre los responsables que tenían que velar’ por esa seguridad.

Recordó que se pagaron 149.000 euros por el Yak 42 y de ellos 108.000 no fueron a parar a la empresa que gestionó el vuelo.

’¿Dónde ha ido a parar ese dinero? Ahora contamos hasta siete subcontratistas, y es el terreno abonado para prácticas corruptas’, enfatizó.

Opinó que la Audiencia Nacional ’siempre ha ido a remolque de lo que investigaban las familias’, ya que ’su respuesta era siempre ’no’’ y sólo ’cuando había pruebas incontestables, como en el caso de las indemnizaciones, escuchaban’.

En el juicio, los familiares reclaman unos sesenta millones de euros en indemnizaciones a la compañía aérea ucraniana Ukranian Mediterranean Airlines (UM Air), a la contratista inglesa del vuelo Chapman Freeborn y a la reaseguradora ucraniana Busin Joint-Stock Insurance.

No obstante, Agulló dijo que ’el dinero es lo de menos’ y que ’las familias no están preocupadas en ese terreno’, ya que ’la ruina nos vino el 26 de mayo de 2003’, día del accidente, ’y esa ruina es insuperable’.

El juicio que comenzó hoy en el recinto ferial de Zaragoza se prolongará tres días, en los que está previsto que declaren los representantes de las empresas demandas, jefes militares y varios peritos expertos en aeronáutica.

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