En primer lugar he de agradecer a Rafael Pla el haber fomentado mi interés por cuestiones que hasta ahora me habían pasado desapercibidas, pero que en la actualidad entrañan y cobran para mi un gran interés; por abundar en la sustentanción y consilidación de mi paradigma.
Quisiera aprovechar la presente para contestar a Rafael Pla la última comunicación que me dirige. Reseñar previamente que lamento tener que seguir discrepando de él en lo que expone, y en concreto en lo siguiente:
Entiendo que la Física, como ciencia que es, se basa en una metodología hipotético-experimental, por tanto extrae los datos de la experiencia (al igual que la filosofía científica) y los interpreta mediante hipótesis; por tanto la física es un sistema tan interpretativo como la filosofía. Además de los temas tratados hasta ahora, los entrópicos, sabemos de ellos mediante leyes probabilísticas, esto es, estadísticas. Y conocido es que a la estadística se la puede terminar hacer decir lo que consideremos conveniente que diga.
Por otra parte y desde los tiempos de Kant, y si apuramos incluso antes, tanto empiristas como racionalistas sabemos que no percibimos la realidad en sí misma, sino sólo fenómenos de la misma, fenómenos que debemos, por otro lado, ajustar al entendimiento en sus dimensiones de espacio y tiempo para comprenderlos. Kuhn también no ilustra sobre la falacia que supone el conocimiento científico, del que dice que no mejora el conocimiento, sino exclusivamente el paradigma vigente.
Además, el paradigma que sustento es, no solamente de carácter filosófico y científico (en su acepción interpretativa que, por otra parte es la única que tienen; pues creer a la filosofía o a la ciencia en otro sentido sería equipararlos a un dogmatismo de carácter mítico-religioso, esto es, a la mera superstición), sino fundamentalmente tecnológico; o sea, que pretende una aplicación práctica de sus supuestos; pues como dijo Marx de lo que se trata es de transformar la realidad no solo interpretarla.
Esta transformación pienso que sólo podremos conseguirla desde una perspectiva neguentrópica, que avance en la organización de aquellas realidades entrópicas; pues cuando un organismo biológico pierde la capacidad de oponerse a la entropía, se pierde la vida.
Tenemos, por tanto que impulsar, como en su día propusieron acertadamente Marx y Engels, el desarrollo de las fuerzas productivas, que no es otra cosa que el impulso de la vida material hasta alcanzar sus máximas cotas de posibilidad. Sólo este impulso podrá conseguir una cota superior de desarrollo sostenible: un desarrollo que vaya más allá del aporte de la luz del Sol y que sea, reitero, sostenible; descansando en el consumo de energías alternativas como la del hidrógeno, la de fusión, la elólica, solar, etc...
Finalizo este artículo exponiendo la acertada opinión que, como comentarios, se exponían en algunos de los análisis que hasta ahora, en estas páginas digitales, hemos mantenido. Esto es:
1.- Hasta donde sabemos, sólo la materia viva constituye un sistema capaz de oponerse a esa tendencia entrópica del cosmos. Los sistemas vivos son los únicos sistemas capaces de acumular neguentropía, de ir cuesta arriba del caos al orden, de la simplicidad a la complejidad, de la dispersión a la estructuralización, de la desintegración a la integración, del desequilibrio al equilibrio, de la improbabilidad a la probabilidad, de la ignorancia al conocimiento, de la destrucción a la creatividad y de la locura a la razón.
2.- La neguentropía se puede definir como el personaje antagónico a la entropía o simplemente como su opuesto, es de esta manera que, así como la entropía establece que la materia tiende a destruirse y a permanecer en un estado de caos continuo, la nequentropia trata de la energía como medio indestructible que tiende a regular el comportamiento de la materia buscando provocar en esta una tendencia al orden.
3.- La neguentropía, la podemos definir como la fuerza opuesta al segundo principio de la termodinámica, es una fuerza que tiende a producir mayores niveles de orden en los sistemas abiertos. En la medida que el sistema es capaz de no utilizar toda la energía que importa del medio en el proceso de transformación, esta ahorrando o acumulando un excedente de energía que es la neguentropia y que puede ser destinada a mantener o mejorar la organización del sistema, la neguentropía, entonces, se refiere a la energía que el sistema importa del ambiente para mantener su organización y sobrevivir, Tal como la Entropía la podemos relacionar con la materia y sus propiedades, y predice que ésta tiende a desintegrarse para volver a su estado original de Caos primordial, la Neguentropía la podemos relacionar con la Energía y predice que ésta ni disminuye ni aumenta, simplemente se transforma constantemente. En tal sentido se puede considerar la Neguentropía como un mecanismo auto-regulador con capacidad de sustentabilidad, es decir con una capacidad y un poder inherente de la energía de manifestarse como desee de incontables formas y maneras. La neguentropía busca la subsistencia del sistema para lo cual usa mecanismos que ordenen, equilibren, o controlen el caos. Mecanismo por el cual el sistema pretende subsistir y busca estabilizarse ante una situación caótica.
4.- la entropía es una tendencia que tienen todos los sistemas a alcanzar su estado mas probable. Siendo este estado mas probable el caos, la desorganización, la eliminación de las diferencias que lo hacen identificable; la neguentropía es una medida de organización frente a la entropía desordenadora.
5.- La neguentropía es una energía necesaria que requiere el principio de la organicidad para desarrollarse. Todos los sistemas abiertos interactuan en su medio. Importan energía, transforman esa energía en un bien o en un servicio y luego lo exportan al medio. La entropía tiende a desordenar el sistema, sin embargo, el sistema a través de la neguentropía puede combatir y superar esa tendencia. Un sistema social que desee sobrevivir debe crear dos tipos de energía a través de sus mecanismos de importación del medio:
a) La energía necesaria para el proceso de transformación o conversión.
b) La energía necesaria para mantener y mejorar su organización interna y sus relaciones con el medio dentro del cual se conduce.
Por ello, los sistemas abiertos tienden a desorganizarse como efecto de las fuerzas entropicas que lo atacan, sin embargo, poseen mecanismos potenciales, las fuerzas neguentropicas, que buscan su supervivencia.
La supervivencia de estos sistemas parece encontrarse en su capacidad de organización o de mantenerse organizados frente a los cambios y fuerzas negativas del medio (“principio de organicidad”).
Sin más por el momento, recibe un cordial saludo de este desmitificador de la ciencia.
Atentamente.
Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.
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