Guillermo Hernández, en Athanor - Sábado.12 de enero de 2008 - 2278 visitas - 1 comentario(s)

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CUESTIONAR LA VERSIÓN OFICIAL DE LA HISTORIA

A grosso modo, ¿por qué resulta ser España el epicentro para los asuntos humanos en esta época de tantos conflictos? Primero quiero aclarar que no se trata de considerar a España como el país más importante en el orbe, ni mucho menos en sentido abstracto. Todo es relativo; hay países pequeñísimos que están liderando los índices de violencia, como también los hay con unos recursos naturales y un potencial humano envidiables y sin embargo viven en la pobreza. Se trata de ver la importancia coyuntural para un propósito concreto. Vamos sin rodeos: lo que España debe asumir ahora es el resultado de su primera acción como Estado en 1492 de la cuenta vaticana, cuando decidió hacer presencia en América. Pero lo que entonces sucedió ya tiene un antecedente aún más fuerte que contrasta con la versión de la historia que oficialmente se nos ha entregado...

Existen cuanto menos dos versiones de la historia: la que hacen las naciones y pueblos y la que escriben quienes ganan las guerras de imposición. La primera incluye toda la experiencia de nuestro devenir evolutivo en pos de llegar a comprender lo que somos y el papel que desarrollamos en un drama mucho mayor en cuyo contexto existimos; la otra se ocupa de poner la atención en aquello que interesa a un grupo o conjunto de grupos que se identifican con una causa, un credo o un modo de reinar sobre los demás, sin importar el precio que muchos deban pagar para que aquéllos logren su cometido. Así pues hay dos versiones de la historia: una remota y marginal, otra nueva y orgullosamente triunfante en tanto es la oficial del Sistema imperante.

Si desde el modelo de paradigma dominante se contara con las herramientas para resolver las grandes incógnitas de esta Humanidad, con seguridad ya no serían enigmas, pero el paradigma mismo ha vetado todo método que no sea demostrativo a los sentidos y por tanto a la mente concreta; de allí que el método mismo cancela las posibilidades de interactuar con el campo sutil.

Y, a decir por sus mejores cerebros, el campo sutil supera el 90% de la energía universal, la mal llamada ‘materia exótica’, sin la cual, es decir sin su comprensión o al menos su inclusión, es imposible confeccionar siquiera un modelo del átomo, mucho menos del Universo que habitamos. Así que de nada nos vale temer cuestionar el modelo dominante, máxime cuando estamos al punto de poderlo abandonar, de la misma manera como Einstein insinuó y ejecutó un camino de abandono respecto al pensamiento mecanicista hace tan sólo cien años. Desde entonces, las Nuevas Ciencias han comenzado su acercamiento al territorio del pensamiento sutil que durante milenios fuera cultivado por sabios de las altas civilizaciones espirituales. Es por este gesto y el de las sabidurías que se interesan por el conocimiento concreto por lo que podemos hablar de ‘Nueva Cultura’, cuya implicación frontal es la de avanzar hacia un nuevo paradigma. A propósito de esta realidad, la Ciencia Maya del Tiempo avanza un poco más y anuncia esta época (final del Baktún 13º) como la de abandono de la Casa babilónica y apertura a una ‘Nueva Casa Mental’ en consonancia con la inteligencia de la Tierra y con la intención de la Galaxia que nos mece y alimenta, es decir, que nos activa a través de su código original: el ADM, código adámico a cuyo sustrato físico la ciencia del método científico llama ADN.

OTRA CRÓNICA DE ESPAÑA

Península Ibérica: 8238-3113 a.C.

La cultura ibérica anidó y echó raíces en la península en el anterior ciclo maya de 5.125 años. Esto significa entre 8238 y 3113 a.C., justo en el momento de la transferencia y éxodo desde la Atlántida central y oriental hacia la locación que ahora denominamos Península Ibérica, pero que en los tiempos precedentes no necesariamente estaba sobre el nivel de las aguas oceánicas, según se deduce de las exiguas crónicas existentes: la Península Ibérica y el noroeste de África emergieron en ese tiempo tras quizá miles o millones de años sumergidas, no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que con solo nombrar ‘Atlántida’ ya seremos catalogados de herejes, ya sea desde las academias, ya sea desde las instancias de poder prevalecientes. Y no obstante es menester atreverse a decirlo, porque sin ello es prácticamente imposible reconstruir buena parte del puzzle de nuestra historia evolutiva verdadera.

En la Península Ibérica existen aún, no obstante el tiempo y el inmisericorde avasallamiento sufrido por parte de la cultura románica y su heredero legitimado, hitos inconfundibles de un pasado cultural remoto. Existen en efecto testimonios de la existencia de una cultura ya madura y precedente en miles de años a las culturas mesopotámicas, egipcia, fenicia, helénica y romana, lo cual nos induce a pensar de manera inversa a la versión oficial dominante ahora: el movimiento civilizador se hizo desde Iberia hacia toda la cuenca mediterránea, durante una época que pudo fluctuar entre 8500 y 5000 a.C. Y ésa es justamente la época que se ha querido escamotear al no colocarla dentro del registro de la historia; se pretende que no volvamos la mirada a ese pasado que nos puede hacer recordar cosas contrarias a los intereses de los poderosos de ahora. A través de Iberia (topónimo procedente de la Atlántida) tanto en el sentido geográfico como en el cultural se habrían transferido a lo que ahora llamamos Europa y la cuenca mediterránea instrucciones que en lo primordial redundan en el sentido espiritual de la existencia y la vida como parte de la herencia atlante de conocimiento. Así pues, la historia de la cultura mediterránea no tuvo su origen en el Mediterráneo oriental, ni en Egipto, ni en Mesopotamia. Aunque hayan sido centros de desarrollo interesantes, son posteriores a la cultura íbera, con algunos miles de años de diferencia. Al invertirse la historia, pasa la cultura íbera a ser una subordinada que debe sus raíces a otras por obra y gracia de su predominio: era necesario subordinarla y ponerle una mordaza, no fuera que a través de ella los pueblos y naciones conocieran sus verdaderos orígenes inmediatamente precedentes. Por esta razón Atlántida y Lemuria son temas tabú aún para la gente de ahora; por ejemplo, caería por su propio peso la teoría del origen africano del ser humano y de repente tomaría fuerza la versión de los escritos sumerios en cuneiforme que afirman que los seres humanos de la Tierra fuimos sometidos a una hibridación genética, lo que ahora conocemos como transgénicos, o directamente clonados, para la ejecución de algunas funciones operativas, minería concretamente, lo cual habría sucedido, según la misma fuente, 176.000 años atrás, probablemente en el continente lemur.

Península Ibérica: 1070 a.C - 1492 d.C.

A ese extenso período de éxodo al que acabamos de referirnos siguió otro de conjunción, en el que la Península Ibérica volvió a acoger a pueblos que milenios antes habían partido de ella y a otros que era necesario recibir de cara al plan a seguir. En 1070 a.C. llegó para estos pueblos el tiempo de recordar de dónde vino su instrucción, porque envueltos en circunstancias de dominación habían olvidado sus orígenes y sus propósitos más elevados, espirituales. Así que era necesario restablecer el puente entre las antiguas fuentes de ciencia y sabiduría y las nuevas expresiones, y el gestual para ello era volver físicamente a esta tierra por la cual entraron los íberos y que algunos llamaron la tierra ‘separada’, que desde el idioma hebreo es sepharad o sa-pharadis: el paraíso del ánade Sa, la oca que tras surcar el océano pone e incuba los cinco huevos para los cinco continentes que ahora admitimos y que representan el instructivo del Proyecto Crístico para la Humanidad. Esta Humanidad se halla ya próxima a eclosionar, a romper la cáscara de su propio huevo. (Las antiquísimas tradiciones en Iberia tienen como icono central a la oca, una manera de simbolizar la instrucción que migra de continente a continente. En la heráldica de España encontramos la simbología de la oca por doquier representada por la huella triple de la flor de lis, en realidad la huella de la oca.)

En este período de re-unión, la historia de Iberia fue la del encuentro cruento de muchos pueblos de diferente procedencia que por una llamada misteriosa decidieron emigrar muy largamente hacia el final del mundo conocido -el extremo del mundo, el final de la tierra, hacia su tierra madre, la del río Ibri, Híbero, Hebro, Hebrón, Bática, Bética o Ebro como se le denomina ahora- y vinieron para quedarse. Las naciones, como las especies animales que migran, siempre retornan a su lugar de origen, o al lugar más próximo a ello; es la razón por la cual naciones de toda la cuenca mediterránea, y en general de Europa, se dan cita en la península, una vez el reloj de la llamada de la Tierra así lo decreta. Los seres humanos somos las neuronas sensitivas de la Tierra ubicadas en su piel, así que quiérase o no escuchamos esa voz interior, la voz de la Tierra. Los de aquella época y lugares lo sintieron y respondieron a la llamada. Es así como aproximadamente veintiocho etnias de las razas blanca y amarilla comenzaron a llegar -yo diría a retornar- a Iberia o Hezperia ya desde 1070 antes de Jesús, época para la cual la historia poblacional sólo registra la presencia nómada de los tartesos. Llegan iberos y euroasiáticos (desde las tierras actuales de Siria y Kurdekistán), griegos, fenicios, egipcios, libios, cartagineses, romanos, macedonios, otomanos, palestinos, homs, árabes, bereberes, alanos, suevos, vándalos, celtas, bretones, germanos, teutones, godos, ostrogodos, visigodos, galos, vikingos, almorávides, judíos y benimerines; sin llegar a contar pueblos emigrantes que de tiempo atrás habían echado raíces en Iberia, a quienes genéricamente nos referimos como kelta-ibéricos, procedentes de la sumergida Atlántida central hace ya un poco más de diez mil años.

Así pues, entre 1070 antes hasta 1492 después de Jesús la península recibió y maceró la carga genética que habría de componer su realidad étnico- racial actual; fueron 2.562 años de acrisolamiento genético nada despreciables, mucho menos si tenemos en cuenta que es exactamente la mitad del ciclo maya de tiempo de 5.125 años.

Península Ibérica: 1492-2012 d.C.

Desde la cosmogonía maya de América se habla de la transferencia de conocimientos e incluso del éxodo de pueblos desde Lemuria y Atlántida hacia Amerrikúa 64 (América), pero no de lo relativo al éxodo de los atlantes a Europa, Asia y África. Eso no les correspondía decirlo y, no obstante, según las profecías conocidas en América, los nativos esperaban tener un encuentro con gente extranjera llegada por el oriente, lo cual podría ser muy cruento para su modo de vivir y experimentar la naturaleza. Percibían el encuentro como algo necesario e insalvable, además de impostergable. Así que desde la América precolombina se suponía o quizá se sabía de la existencia de pueblos distantes en el rumbo del sol naciente. Les era natural aceptarlo pues sus leyendas orales hablaban de sus orígenes en tierras lejanas más allá de los mares; pero para ellos y su manera de concebir la vida eran más importantes la voluntad y los propósitos de la Tierra y el Sol que la necesidad y voluntad de los pueblos. Éstos debían estar al servicio de aquellas más altas causas y por ello era menester llevar los hilos del tiempo, de los ciclos tanto pequeños como grandes, para saber cuándo se aproximaban los saltos evolutivos. Es así como sabían de la proximidad impostergable del encuentro con otras razas, lo cual podría conllevar la posible declinación de su propia cultura y supervivencia, pero a lo cual habría de sobrevenir una época de dorado esplendor en el sentido espiritual.

España hizo desde 1492 lo que planetariamente le correspondía: volver a tener contacto con sus orígenes inmediatos, pero esta vez aportando como valor agregado lo que había colectado a través de milenios de cruenta historia de hibridación étnica en la península.

Pero, por si fuera poco, 1492 está a 520 años (2x260) del 2012, año en el que termina el actual ciclo maya. España, con su hermana Portugal, son el pueblo de mayor hibridación genética con el tiempo suficiente y necesario para resolver la ecuación de la mixtura planetaria de las cuatro razas raíz de las cuales habla la profecía maya. Según dicha profecía, al final del tiempo las cuatro razas se habrían de unir para dar nacimiento a la raza Verde de síntesis en el único espacio verde que para entonces quedara en el planeta, referencia directa al Amazonas brasileño, justo el territorio que España concedió a Portugal desde 1494, no por generosidad, sino porque los portugueses, descendientes fenicios, ya tenían comercio con las costas de Brasil mucho antes de 1492, pero sin denunciarlo.

Durante la mitad de ese ciclo, los hijos de España y Portugal vertieron su genoma en América central y del sur. Esto no quisieron hacerlo los blancos ingleses y demás invasores en el norte de América. Ellos no sintieron la misma llamada; ellos hicieron genocidio indígena para apoderarse de sus tierras. Nunca se mezclaron, porque su motivación era muy diferente. En cambio, españoles y portugueses no sintieron escrúpulo por la connivencia; se hicieron familia con las mujeres nativas y nacieron los mestizos y los criollos; desheredados, sí, muchos de ellos, pero nacieron, y eso era lo importante para el proyecto de la Humanidad. Aquí tenemos que dejar aparte los moralismos para comprender el bien mayor. Que pudieron haber colonizado más decente y civilizadamente, de acuerdo; pero tengamos en cuenta que España se formó violentamente. Su fusión étnica fue a través de invasiones, y eso mismo replicaron en América. Pero, paradójicamente, es ésta la diferencia con el caso de Norteamérica: el pueblo norteamericano hace parte de, pero no representa a la Humanidad, porque nunca propiciaron la síntesis genética de las cuatro razas, aunque lo han intentado finalmente permitiendo cierto crisol racial, con no poca cuota de sacrificio de los inmigrantes, lo cual llegó a ocurrir dado que dichos inmigrantes huían de escenarios de guerra o bien sentían atracción hacia la ilusión de un mejor nivel de vida. Confluyó la necesidad de los inmigrantes con la necesidad de obra barata de los países receptores. Y perdón señores del norte, eso valdrá para las intenciones de extensión del Imperio, pero no para el proyecto Humanidad, que es de carácter espiritual y evolutivo. También es menester reconocer que tampoco España y Portugal fueron conscientes en su momento de lo que hacían. Pero ahora, cuando los propios hijos de América mestiza hemos reconocido las profecías que resguardaron nuestros ancestros y las unimos al proyecto mayor de evolución planetaria, comienzan a emerger hilos que habían permanecido ocultos en la trama y la urdimbre de este Proyecto Humano comprendido desde los propósitos mayores de Consciencia Planetaria, Solar y Crística.

ESPAÑA HOY

Sería menester hacer un serio replanteamiento sobre la prehistoria de la Península Ibérica. Digo prehistoria (término que no comparto) refiriéndome a su pasado anterior al inicio del Imperio babilónico, a partir de lo cual se nos dice que existe la historia. En ese momento la historia verdadera sufre un colapso de tal magnitud que en adelante sólo se admitirá una sola versión histórica: la que emana de las instituciones del poder dominante, el cual comporta una sucesión expansiva de poder a través de Babilonia, Egipto, Roma imperial, la sucesión vaticana, Francia napoleónica y finalmente Inglaterra con sus dos alas: USA y URSS. En apariencia son culturas y centros de poder que tan sólo se sucedieron en el tiempo, pero bastará con echar una ojeada a sus propósitos: a juzgar por los resultados expansivos y avasallantes, en realidad se trata de la expansión del mismo imperio en su pretensión del poder mundial. Y casi lo han logrado. Si no han acabado de conseguirlo ha sido porque se les terminó el tiempo sin lograr los cinco poderes en plenitud (económico, militar, político, de comunicaciones y el más importante, el del tiempo de la gente, con lo cual se manipularía mente y voluntad). Su matrix no fue completada y los seres humanos no quedamos totalmente sometidos a su dominación. Pero hasta el último momento pretenden la globalización tecnocrática y comercial y en ello están juntos como una gran sociedad, sólo con matices de diferencia. En lo esencial el propósito les unifica, y no de ahora. Contrariamente a las pretensiones del Imperio, se trata sí de la globalización, pero entendida como Humanización Planetaria, el sentimiento de hermandad por ser hijos del Padre- Madre Celestial, como lo enseñara el maestro Jesús.

Si logramos acunar y reconstruir, al menos en sus aspectos más relevantes, el pasado de lo que en su momento representó el éxodo atlante en su deriva ibérica (porque de hecho existieron otras líneas de éxodo que conservan otras piezas del puzzle), estaríamos en excelente perspectiva para valorar la gesta del pueblo ibérico ya en épocas históricas conocidas. De no ser así, seguiremos con el resultado de la amnesia, considerando a Mesopotamia y Egipto como la cuna de la Humanidad, cuando sí son una cuna, pero de la civilización imperial antes mencionada. Imperio faraónicobabilónico que ahora aún prosigue y podemos reconocer como ‘Nuevo Orden Mundial’, el cual, al acercarse el tiempo de su final, se sobreexcita por la necesidad de alcanzar su logro de dominación mundial. Esta razón explica por qué el Imperio requiere que España esté de su lado: porque España representa por su gesta los intereses de la Humanidad y la posibilidad de restablecer el puente entre lo conocido en la versión oficial y lo precedente en el hilo de nuestro proyecto crístico de evolución-aprendizaje. Si comprometen a España en el proyecto materialista del poder, por supuesto que no cumplirá lo que en Ley le corresponde para este punto y hora.

La verdadera gesta ibérica, desde su re-unión como pueblo, ha consistido en preparar un cocido genético que estuvo listo en 1492 para de inmediato, y sin pérdida de tiempo, hacer entrega de él a Amerrikúa, como consecuencia de lo cual, 512 años después, en el 2004 gregoriano, España ha empezado la subsiguiente fase como pueblo. Si han sido los varones ibéricos quienes han preñado el útero de la madre Tierra, donde la Tierra pare su hija Humanidad o raza Verde en el único espacio verde actual en el planeta (AMazonas en AMerrikúa), ese mismo pueblo que hizo las veces de padre biológico es el encargado de planetizar el resultado de su gesta, que no es otra cosa que la expansión de su sabiduría y la ciencia del tiempo que se resguardaba en aquel continente y que contiene las claves para la síntesis de nuestro proceso humano global. No por casualidad Iberia, con su más grande extensión administrada como España, llegó a tener por capital Madr-id, como que allí hay un mandato: “id a la madre” y alimentaros de la leche que nutre al ser que ha nacido, para que crezca sano y llegue a autorreconocerse y actuar como lo que es: la Humanidad que cual halcón (Horus), hijo de la tierra (Isis) y del Tzol Manásico (Osiris) vuele hacia su Padre-Madre (Abba), hacia las alturas inefables de los Reinos Celestiales, de donde viene y adonde retorna en Consciencia.

Cualquier lugar de España es propicio para el reencuentro, en especial Madrid, por ser el epicentro de coordenadas planetarias de cara al cambio. España debe asumir su tarea de este momento, convertirse en el foro de diálogos de todos aquellos que requieren llegar a un acuerdo, donde el anfitrión recuerda las Leyes de ética que inspira un acuerdo o un consenso; para tal efecto, España debe ser la portadora de un mensaje de concordia, diálogo en igualdad de condiciones, recordándole al mundo el propósito para el cual estamos en la Tierra. ¿Y qué mejor que la sabiduría y la ciencia Maya que le corresponde en heredad para compartirla con el resto del mundo?, pero en especial con los pueblos que aquí se dieron cita desde 1070 antes de Jesús. Para tal efecto, España como consecuencia debe ser imparcial de cara a cualquier conflicto. Se trata de volver al formato original que nos llega desde la Madre Galáctica, vía Madre Tierra, Madre Océano, vía Maya, Maia, María, Isis. España es el mayor epicentro y cruce de caminos en la energía planetaria actual; por ello algunos la quieren de su lado en las guerras de genocidio, como símbolo del no cambio.

Si España no se percata de su rol, difícilmente los pueblos con nexos históricos, lingüísticos, culturales y espirituales con España lo harán, incluyendo a los pueblos iberoamericanos, que también por supuesto andan adormecidos. No por casualidad, según la Matriz Armónica Maya, decodificador por excelencia de la Energía llamado Tzolkin Maya y usado como calendario sagrado de 260 arquetipos, España como país fue instituido allá en 1492 en un día Uno Espejo, Espejo Magnético Blanco, y de allí derivan sus potenciales y misión: es menester observarnos en el espejo para reconocernos: ‘Yo soy otro tu; tú eres otro Yo’. España es el Espejo donde se mira el mundo ahora. ¿Qué tal si consideramos que el 11 M fue realizado en un día 5 Viento (lo esencial-nuclear del sentido espiritual de la vida) siendo Atocha el núcleo mismo de Madrid y de España y el día 5, Viento, hace parte de la trecena de días liderada por el sello solar Espejo en el Tzolkin Maya? Alguien se atrevió a tocar el núcleo de España en 2004, justo a 512 años desde 1492, cuando España ha dado inicio a su cuarta fase como pueblo y ha recibido el código para analizar los tiempos que vivimos. Precisamente por ser Espejo de la verdad y la justicia, y lo de Atocha haber sido ejecutado durante los trece días del propósito y la energía de España, el engaño no surtió el efecto esperado, no al menos con los jóvenes, a quienes poco o nada interesan las banderas de uno u otro color. Entre 2004 y 2012, España y Portugal deben asumir el rol que les corresponde y la Humanidad así lo espera. De no ser así, las consecuencias pueden ser fatales para la valiosa unidad que aún se tiene.

In la’kech; A laken.

Guillermo Hernández B.:
Noche Galáctica Azul.

El anterior es un resumen de uno de los capítulos del libro Retorno A-Malla, de quien esto escribe, de próxima edición.

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  • Si que es cierto que el ombligo del mundo es iberia, pero esto no debe a los iberos hacernos creer mas importantes, solamente que tenemos un cierto don de ver mas lejos que otros, y despejar el camino para todos. Por lo general, de forma incosciente.

    Deshacemos unos nudos y hacemos otros. Somos una especie de "factor de cambio".

    Muchos en en el mundo nos envidian, y nosotros mismos nos envidiamos constantemente unos a otros. Parece que los dados de la suerte parten de aquí...

    Nos ha tocado por sorteo. Le podia haber tocado a cualquiera, pero nos ha tocado a nosotros, y es una especie de juego de "si lo piensas, pierdes".

    Un curioso dato de iberia es que siempre tiene los peores gobiernos posibles, como si las fuerzas "del imperio" (como las llama el articulo) permanentemente trataran de influir en nuestro extraño pueblo que probablemente es el unico que nunca ha tenido el gobierno que se merece. Pero este tipo de intervencion permanente, siempre consigue lo contrario de lo que busca... "Si lo piensas, pierdes".

    Asi que seamos lo que seamos, no dejemos de serlo, pues no somos mas que un reflejo reducido de la humanidad, al igual que cualquier otro pueblo hermano.

    internete 1234567

    PD: Supongo que estas ideas son peligrosas si se enuncian de una manera tan directa... Y pueden confundirse facilmente con simple chovinismo.

    Creo que en el fondo los iberos sabemos incoscientemente lo que nos cuenta este articulo, y por eso en otras epocas hemos sido los culpables de grandes desaguisados... El futuro dirá si volveremos a cometer los mismos errores (y aciertos), o bien podremos realizar el verdadero cambio, que a veces parece imposible...

    PD2: Todo es música. A veces un poco estridente, pero música al fin y al cabo... Ahora parece que toca un gran cambio tonal, que produce cierto vertigo, pero que caerá en el tono que corresponda segun un orden del que no tenemos ni pajolera idea, ni falta que hace...

    PD3: Si piensas en el juego, pierdes.

    PD4: La mecanica cuantica (la fisica-filosofica mas profunda jamas pensada y formulada) afirma que el experimentador determina el resultado del experimento, que la simple conciencia modifica la realidad.

    Curioso: Los mayores sabios racionalistas llegan a la conclusion ultima de que a menudo es mejor sentir que pensar... Que el caracter "onda" es mas determinante que el "materia".

    Creo sinceramente que podemos y debemos vivir en PAZ con nosotros mismos. Y encima creo que ya nos toca, asi que...

    SIN MIEDO AL CAMBIO HERMANOS... ¡ABRAMOS LA MENTE DEL TODO!

    PD5: Las consultas del gabinete psico-armónico de internete son de 5 a 7, y se sirven al módico precio de una palabra de aliento por sesión.

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