Infomoc - Jueves.23 de diciembre de 2004 - 1608 visitas - 1 comentario(s)

La ONU reconoce que no supo atajar los abusos sexuales cometidos por sus tropas

Las medidas que ha adoptado contra algunos de los cascos azules implicados en los escándalos han sido insuficientes. La mayoría de los asaltos a menores tienen lugar en África.

Agencias

El escándalo de los presuntos abusos sexuales por parte de cascos azules en África se ha ampliado con la descripción de nuevos casos y de supuestas amenazas a los investigadores de Naciones Unidas. Las primeras acusaciones se realizaron hace dos años, pero sólo ahora se empieza a conocer su gravedad, al tiempo que la organización internacional finalmente ha reconocido que tiene un problema y ha tomado medidas contra los presuntos culpables.

El viernes, la ONU suspendió a dos cascos azules estacionados en Burundi por presuntas conductas sexuales inapropiadas que no divulgó, pero aparentemente eso es sólo la punta del iceberg. Naciones Unidas ha indicado que investiga a más de 150 personas de su misión en la República Democrática de Congo, su mayor operación de paz en África, por la misma razón y ha confirmado que se ha incautado de fotos y vídeos pornográficos captados por su personal.

Un informe confidencial de esta organización detalla 68 casos de presuntas violaciones, prostitución y pederastia por parte de cascos azules de Uruguay, Túnez, Sudáfrica, Pakistán, Marruecos y Nepal, según indicó el periódico ’The Washington Post’, que tuvo acceso al documento. Además, soldados de los tres últimos países presuntamente amenazaron a los investigadores de la ONU e intentaron sobornar a testigos de los delitos para que cambiasen su versión de los hechos.

«El abuso y la explotación sexual, particularmente de menores de edad, es generalizado y viene de largo», dice el informe, según el diario.

Durante el fin de semana emergieron algunos de los rostros de la tragedia. Uno de ellos es el de Helen, una niña de 12 años que fue violada por un casco azul que la atrajo con un vaso de leche, según informó el corresponsal de ’The New York Times’ en Congo. Otra es una joven de 18 años que fue arrastrada hacia unos matorrales en la ciudad de Bukavu y violada por tres soldados sudamericanos, de acuerdo al diario ’Los Angeles Times’. Según este periódico, se desconoce el número total de víctimas de abusos, porque el estigma de ese delito hace que las mujeres no lo denuncien.

Suspendido un alto cargo

Naciones Unidas ha confirmado la suspensión de un alto cargo de nacionalidad australiana destacado en Congo, a quien se le vio en un bar con prostitutas mientras la organización investigaba las alegaciones de abusos sexuales. Además, un civil francés que trabajaba para la ONU en la ciudad de Goma fue enviado el mes pasado a su país de origen, donde ha sido acusado de pederastia.

El código de conducta de la organización mundial prohíbe a su personal y a los cascos azules -que pertenecen a las fuerzas armadas de los países miembros- pagar con dinero o favores por relaciones sexuales, así como mantenerlas con personas menores de 18 años.

La salida a la luz de los abusos sexuales previsiblemente aumentará la presión sobre la ONU para que controle mejor las acciones de sus tropas y del personal civil que se encuentra en países en conflicto, donde son fáciles los excesos sobre refugiados y personas de minorías vulnerables. La propia secretaria general adjunta para asuntos de mantenimiento de la paz, Jane Holl Lute, reconoció hace unas semanas que las medidas adoptadas por la organización son insuficientes dada la complejidad y el alto número de operaciones de la ONU.

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