Sin temas
- Domingo.17 de septiembre de 2006 - 967 visitas

Los argumentos deben ser toscos, claros y vigorosos, apelar a los instintos y a las emociones, no al intelecto. La verdad no importa en absoluto y está totalmente subordinada a la táctica y la psicología, pero las mentiras convincentes... siempre deben resultar creíbles.

Comentar este artículo
Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.