Sin temas
- Martes.22 de marzo de 2011 - 543 visitas

Cuando los hombres sufren por culpa del Poder, si supieran ser pacientes no tardarían en ser liberados. Pero se impacientan, recurren a las armas (al sable) y ponen en él su confianza. Por Dios, jamás se ha conseguido así un solo dia feliz.

Comentar este artículo
Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.