Respondiendo a la noticia publicada en Tortuga:
El presidente de la FAO, Jacques Diouf, critica duramente en la Cumbre de Roma a los países ricos
Ver también:
Los que vivimos en paises pobres solo podemos alarmarnos por el gran poder de seduccion que tienen este (FAO) y otros organismos ONU.
Cinismo puro y duro.
Los que vivimos en paises pobres, extremamente pobres o desfavorecidos, sabemos que los funcionarios de la FAO y por lo tanto su representada, NO HACEN ABSOLUTAMENTE NADA MAS QUE ACOMODARSE EN LAS INSTITUCIONES, NORMALMENTE CORRUPTAS, Y NO SE MUEVEN ABSOLUTAMENTE PARA NADA EN TEMAS DE MEDIO AMBIENTE QUE CAIGAN FUERA DEL AMBITO DE LA FUNCION ADMINISTRATIVA DE LOS RESPECTIVOS PAISES.
En el largo plazo de 15 años residiendo en Mozambique, luchando en temas de ambiente, jamas, nunca, he visto a un delegado y mucho menos a un funcionario de la FAO moverse si no es para participar en seminarios inutiles que producen quilometros de informes inutiles que nadie utiliza para nada.
Raramente se desplazan a la base, y cuando lo hacen es para cumplir programas vacíos de contenido.
Los funcionarios expatriados de la FAO (los que proceden de paises ricos) viven en areas privilegiadas o en guettos, utilizan los mejores restaurantes, sus vehiculos son muy lujosos y su nivel de vida ya lo quisieran para si muchos ciudadanos del primer mundo.
Los funcionarios locales de la FAO forman, siempre, parte de la nueva burguesia naciente en los respectivos paises precisamente a cambio de muchas, demasiadas concesiones a la corrupción. Una corrupción que consideran, siempre, asunto interno, que nunca ven y contra la que no se mueven siendo por lo tanto conniventes. Nuevos ricos. Arrogantes.
Unos y otros tienen que contentar a los respectivos gobiernos. Se aposentan normalmente en los ministerios de agricultura. Se relacionan con los restantes nuevos ricos, neoempresarios no pagadores de impuestos (lo que es negativo en los países pobres) que integran las ONGs, con los que participan en millares de reuniones cuyos efectos son altamente negativos si se considera el alto costo que comportan y la futilidad de los objetivos que cumplen.
Para que los funcionarios vayan a sus inútiles reuniones y seminarios, les pagan generosos perdians y les invitan a comer... Caso contrario no iria ni el Pupas.
Cinismo duro.
Me temo que el presidente de la FAO lo que necesita es más dinero para suministrar a sus apesebrados.
No nos engañemos.
Ana Alonso/ Mozambique.
Nota: los comentarios podran ser eliminados segun nuestros criterios de moderacion
RSS