Últimamente se ha redoblado la presión mediática del lobby nuclear con el curioso argumento de que la energía nuclear (al no emitir supuestamente gases de efecto invernadero) podría ser la solución al grave problema del cambio climático ya en marcha. Esos argumentos avalarían la necesidad de continuar explotando las actuales centrales nucleares, aumentar su periodo de vida o incluso de construir nuevas instalaciones nucleares, pues no habría tiempo de sustituirlas por fuentes de energía renovables. ¿Son ciertos esos argumentos? Veamos con algún detalle algunos datos.
Actualmente hay en funcionamiento en el mundo 450 centrales nucleares, que producen el 12% de toda la electricidad, lo cual equivale al 5% de toda la energía consumida. En el Estado español las nueve centrales nucleares producen el 30% de la energía eléctrica consumida, pero menos del 6% de la energía final. Para producir toda la energía eléctrica que el mundo consume habría que construir 3.600 centrales nucleares adicionales, que cubrirían de todas formas menos del 40% de toda la energía que consumimos.
Teniendo en cuenta que se tarda 10 años en construir una central nuclear, se tardaría 120 años en construir las 3.600 nuevas centrales. ¿Estaríamos aun a tiempo de prevenir o frenar el cambio climático, o llegaríamos tarde? Además ¿Cómo se generaría el restante 60% sin contribuir al efecto invernadero? ¿Podemos sustituir el petróleo que usamos en el sector transporte por electricidad de origen nuclear? Parece evidente que la respuesta es negativa.
Es que además hemos de negar el argumento principal, pues en todo el ciclo nuclear se hace un uso intensivo de la energía proveniente de los combustibles fósiles, y por tanto la contribución al efecto invernadero no es despreciable. La minería del uranio, la construcción de las centrales nucleares, el enriquecimiento del uranio, la producción de los elementos combustibles, su eventual reprocesamiento una vez consumidos, el transporte y almacenamiento de los residuos nucleares, el desmantelamiento de las centrales nucleares, etc, hacen uso de la energía fósil, y por tanto, contribuyen al aumento en la emisión de gases de efecto invernadero.
Sigue siendo tanto necesario y urgente acabar con la era nuclear y con todas sus secuelas: peligrosidad de esas instalaciones, producción de residuos que habrá que gestionar durante centenares de años, contribución a la proliferación nuclear (con ejemplos recientes de Pakistán e Irán, que poseen el arma nuclear), el modelo social oligárquico consustancial a la energía nuclear, herencia envenenada a las futuras generaciones, y además por su contribución al efecto invernadero y por tanto al cambio climático.
Es inaceptable que se utilice el espejismo nuclear, para pretender que todo siga igual, y para retrasar la demolición del fetiche del crecimiento económico y la transición hacia un nuevo modelo energético y social basado en fuentes energéticas renovables y modos de vida realmente sostenibles.
¡POR EL CIERRE Y DESMANTELAMIENTO DE LAS CENTRALES NUCLEARES, COMENZANDO POR LAS MÁS ANTIGÜAS (ZORITA, GAROÑA)! ¡HACIA UN NUEVO MODELO ENERGÉTICO BASADO EN LAS ENERGÍAS RENOVABLES Y EN MODOS DE VIDA SOSTENIBLES!
Alacant, 29 de septiembre de 2004
COLLA ECOLOGISTA D’ALACANT - ECOLOGISTES EN ACCIÓ
Este manifiesto se repartió en una acción de la Colla Ecologista en Alacant. Pincha aquí para ver información sobre la acción.
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