1. Recientemente leíamos en La Petite Claudine “No todo el mundo lo sabe, pero Copyfight es el motivo por el que Elástico se creó, bajo los fosforescentes de una infame cafetería del centro de Madrid”. Vamos por partes... ¿qué es el colectivo Elástico? ¿como surge La Petite Claudine?
Por orden cronológico: LPC es un blog personal que empecé en el 2003 por varios motivos. Principalmente, por probar un sistema de publicación sobre el que llevaba escribiendo desde hacía tiempo y para desahogar unos intereses sobre los que ninguna publicación me dejaba escribir. Despertó tanto interés en tan poco tiempo que me animé a mantenerlo.
Elastico es un colectivo de cuatro personas fascinadas por las herramientas de interacción social, de difusión cultural y creación artística que ofrece la Red. Pero también somos periodistas preocupados por el monopolio de la información, músicos indignados por las prácticas mafiosas de las sociedades de gestión y, en general, cuatro invividuos activos en diversos campos concienciados con el creciente control que ciertas entidades políticas y económicas ejercen sobre nuestra vida diaria. Empezar un blog era la manera más efectiva de canalizar y compartir esas inquietudes. Copyfight es otra. Se nos ocurrirán más.
2. Wu Ming 1 escribió “El copyleft explicado a los niños”. Parafraseando a Groucho Marx... ¡que alguien me traiga un niño, no entiendo nada! Ahora en serio: ¿podrías hablarnos, de la manera más clara posible, que es lo que está pasando en la actualidad en torno a la propiedad intelectual? ¿que puedes decirnos sobre la “piratería”, es éste un termino correcto y/o legítimo? ¿como se están “portando” los medios de comunicación oficiales y/o corporativos a la hora de informar de fenómenos como el “top manta” o las redes P2P?
El derecho de autor es un derecho natural que en mayor o menos medida todas las legislaciones del mundo contemplan y protegen. Sería absurdo negar a Verdi el derecho a "haber escrito" La Traviata. El problema es el alcance y los términos que establece la ley en torno a esa propiedad intelectual, a quién otorga los derechos y durante cuánto tiempo.
Hoy dia el copyright genera un conflicto de intereses: los de la indústria del entretenimiento y los grandes medios de producción cultural y los del resto. Históricamente, el copyright se creó para incentivar la inversión del editor o el productor en una determinada obra: yo publico y promociono tu libro y la ley me asegura que ningún otro editor podrá venderlo hasta dentro de 14 años. De este modo ganaban todos: el autor publicaba su obra, el editor recuperaba su inversión y, en un tiempo prudencial, la obra entraba en el dominio público y llegaban al mercado diferentes versiones (más baratas, más cuidadas, con ilustraciones distintas...) para que el lector eligiera la más conveniente. Hoy el autor no necesita al editor, la inversión es minúscula y cualquiera puede hacer un número infinito de copias de la misma obra y repartirlas entre amigos y desconocidos sin coste alguno. El copyright ya no le incumbe solo a editores y productores, ahora protege a la cultura del consumidor y del creador. La ley que fue diseñada para incentivar la producción cultural y proteger al consumidor de los monopolios empresariales se ha transformado en un sistema de censura y represión cultural.
Cuando las leyes otorgan la gestión del desarrollo cultural de cada pais a cinco compañías con intereses mediáticos, políticos y económicos, hay algo que va muy mal. La cultura es un derecho, no un negocio.
La piratería por otra parte es esa palabra comodín de esta batalla entre los intereses corporativos y el desarrollo cultural precisamente por su carácter equívoco. Comparar un negocio clandestino de CDs piratas con el intercambio gratuito de las redes P2P es absurdo. Nadie duda en condenar el primero, pero el segundo plantea un problema de lógica: no sólo no tiene afán de lucro sino que tiene un valor social: ofrece acceso a obras que, por falta de distribución o porque están descatalogadas, no se pueden encontrar en tiendas; intercambio de obras con licencias que periten su libre distribución y, sobre todo, promoción: es más fácil vender entradas de concierto a un público que se sabe tus canciones que a otro que nunca ha oído hablar de tí.
El número de conciertos en nuestro pais se han disparado en los últimos años gracias a los sistemas de intercambio de archivos. Los lloros de Alejandro Sanz y las amenazas de Teddy Bautista no cambian la realidad: sólo el 4%" de los 70.000 autores socios de la SGAE perciben derechos "por encima del salario mínimo interprofesional" (450 euros al mes). Sólo un 7% reciben algo. Los músicos viven de tocar, no de los derechos de autor. El 96% de los socios de la SGAE se benefician del intercambio de archivos en la Red.
3. ¿Donde piensas que debería estar el verdadero peso en el debate sobre la propiedad intelectual, en la existencia o no de los derechos de autor, en sus posibles límites (y como se legislan y regulan éstos) o en las entidades de gestión como SGAE, DAMA etc y su funcionamiento interno? ¿deben desaparecer las entidades de gestión?
Los derechos de autor existen siempre que existe un autor y una obra, no se pueden -ni se deben- "desaparecer", pero tampoco pueden ser infinitos e ilimitados. Deben durar lo suficiente como para permitir al autor -o a la empresa que lo promociona- amortizar su esfuerzo, pero sin atrofiar el curso natural de la creación. Que James Joyce y sus editoras tuvieran derechos sobre el Ulises durante un tiempo razonable. Que su nieto sea millonario a costa de demandar a bibliotecas e instituciones públicas que organizan lecturas y representaciones de Joyce no lo es.
Las sociedades de gestión me parecen tan necesarias como los abogados: cuando lo necesitas contratas a uno. Lo lamentable es que el abogado se presente en tu casa y te diga: te voy a representar tanto si quieres como si no. Y si no quieres cobrar los derechos que yo creo que te corresponden los cobraré yo por tí, junto con mi minuta. Hoy la SGAE cobra por obras mias aun cuando yo me haya negado a ser parte de su sociedad. Si fuera socia me darían un porcentaje. Como no lo soy cobran el 100%. Eso es robar. Proyectos como Creative Commons se esfuerzan por establecer un marco legal en el que el autor tiene una alternativa sobre su propia obra, entendiendo cuáles son las condiciones de su licencia y manteniendo los derechos que considere oportunos sobre dicha obra.
4. Umberto Eco planteaba “no veo cómo el juego fascinante de producir historias colectivas e infinitas a través de la red pueda privarnos de la literatura de autor y del arte en general(...). El último límite de la textualidad libre es un texto que en su origen está cerrado, por ejemplo Caperucita Roja o Las mil y una noches, y que yo, el lector, puedo modificar de acuerdo con mis inclinaciones, hasta elaborar un segundo texto, que ya no es el mismo que el original pero cuyo autor soy yo mismo, aun cuando en este caso la afirmación de mi propia autoría sea un arma que dispara contra el concepto nítido y bien definido de autor. Internet está abierta a experimentos de esta naturaleza, y muchos de ellos pueden resultar hermosos y fructíferos. Nada nos impide escribir un relato en el cual Caperucita Roja devora al lobo”.
¿Es todavía revindicable el concepto de “autora/autor”? esto sería crítico a la hora de hablar sobre propiedad intelectual y derechos de autor.
Por supuesto que sí; es reivindicable y fundamental. El autor debe tener control y poder de decisión sobre sus obras. Pero ese control debe ser limitado (en el tiempo) y concreto, en el sentido de que no debe extenderse más allá de sus obras. Eso excluye las obras derivativas, el derecho a cita, el uso documental y otras tantas prácticas habituales que hoy están controladas legalmente.
5. ¿Podrias explicarnos como se ha desarrollado el Copyfight y como es tu valoración de éste?
Copyfight ha sido un año y medio de trabajo contínuo, dos meses de dedicación absoluta y cinco dias de locura total. Ha habido de todo por el camino, decepciones -nos hubiera gustado tener instalaciones, conciertos, más talleres- pero muchas más alegrías. Hace un año no pensamos que podíamos juntar bajo el mismo techo a figuras tan representativas como Lawrence Lessig, JP Barlow o Jimmy Wales. Hoy estamos orgullosos, preparando ya el cachito que nos falta -las bellas artes- para Santa Mónica, en diciembre.
6. ¿Que otros eventos de este tipo hay programados por la península ibérica próximamente?
Me avergüenza confesar que no lo sé, principalmente porque vivo fuera de España, aunque imagino que hay varios. Haciendo un repaso a lo que han sido los tres últimos años es evidente que hay mucha gente inquieta -artistas, músicos, programadores, universidades, etc- organizando eventos interesantes, desde conciertos hasta conferencias pasando por talleres.
En cuanto a nosotros, tenemos Copyfight en Santa Mónica a finales de año.
7. Una tal Marta Peirano reflejaba esta pregunta en un artículo del año 2002 ”¿Quién será más importante en el año 2007, la prensa convencional o los weblogs?”. Iñigo Saínz de Ugarte nos comentaba en una entrevista para Tortuga que “Las nuevas formas de comunicación permiten de entrada dar voz a los que no tienen voz. Ya no hay que ser periodista para informar o para expresar ideas. No es una panacea. A fin de cuentas, para contar algo hay que saber algo o ser capaz de enterarse de algo, y en Internet hay mucha gente que,(...) sólo escriben para los que opinan exactamente para ellos. Gracias a los blogs, ahora todo el mundo puede tener una opinión y conseguir que la gente lea (...) los autores de blogs son un contrapeso muy interesante para los medios de comunicación. Por primera vez, los periodistas y los medios se sienten vigilados, y eso es bueno”
¿Estás de acuerdo en que existe esta "vigilancia"?
Aunque suelo estar de acuerdo con Iñigo, la palabra vigilancia me parece desafortunada. Creo que la pluralidad de medios de información despierta el espíritu crítico del lector, que ahora dispone de infinitas fuentes para contrastar una noticia. Incluidas fuentes locales sin dependencias económicas o políticas que informan de primera mano. Los weblogs sustituyen a los medios independientes en un tiempo de grandes corporaciones mediáticas. Su independencia y su pluralidad nos hace a todos un poco más libres.
8. Cambiamos totalmente de tercio... ¿te gusta el porno y/o lo consumes? Conocemos a una dibujante de comics y directora de porno, la genial Sandra Uve, que afirma hacer porno para mujeres ¿es esto posible?
Si y... claro que sí. El problema con las chicas y el porno ha sido, históricamente, el mismo que con la tecnología: antes de la Red, las únicas mujeres que podían follar como leonas, tener un doctorado en física cuántica y todo eso sin ser unas frescas o unas freaks gafotillas eran las malas de James Bond. ¡Hasta Sabrina la bruja adolescente tiene que disfrazarse para apuntarse al club de ciencias!
La Red lo ha cambiado todo gracias al anonimato. Cuando tenía 14 años, en plena explosión hormonal, pasé media hora tratando de convencer al kiosquero del barrio para que me vendiera un comic de vampiras lesbianas que tenia en el cristal "para una obra de teatro que estámos preparando en clase". Y no sólo no me la vendió sino que el muy desgraciado habló con mi madre y estuve castigada un més. El dia que mi madre pilló a mi hermano con 14 años escondiendo números de edad legal debajo de la cama los dejó en su sitio y me dijo "no le digas nada que se va a avergonzar".
Hoy las quinceañeras del mundo pueden disfrutar todo tipo de pornografía sin tener que pasar por el kiosquero del barrio y ciertos géneros de manga han popularizado y socializado su consumo entre las chicas. Por ese motivo en diez años esa pregunta ya no tendrá sentido y las directoras de porno ya no serán una excepción.
9. Algunas compañeras afirman que La Petite Claudine está llevada por un hombre, por algunos de los temas que se tocan y por su tratamiento, ¿que tienes que decir a esto?
Eso lo dicen porque tengo las tetas pequeñas. En 10 años la gravedad me dará la razón.
10. No podemos evitar hacerte la pregunta... ¿que conoces del movimiento antimilitarista en la actualidad? (es pregunta obligada en esta web, nos sentimos muy solas y solos en el mundo)
Qué pregunta más extraña. ¿Podeis ser más específicos?