gerrarik ez - Lunes.6 de marzo de 2006 - 3143 visitas - 4 comentario(s)

gerrarik ez

Los curas también tienen su ejército. Sin mujeres, eso sí.

El Vaticano celebra el aniversario de su peculiar fuerza militar

ÍÑIGO DOMINGUEZ/CORRESPONSAL ROMA
EL CORREO

La Guardia Suiza es uno de esos cuerpos militares, como los soldados de Buckingham, que pese a su peculiar aspecto se toman muy en serio su cometido. No es para menos, porque se dedican exclusivamente a proteger al Papa; ni siquiera está entre sus deberes defender el territorio vaticano. Lo hacen sólo con una alabarda y vestidos como de ópera. «Figuras grotescas», dijo Stendhal. Son el ejército más pequeño del mundo y también el más antiguo, en el sentido moderno del término, pues el francés no surgió hasta un siglo después. La Guardia Suiza nació hace 500 años, tal día como hoy, y el Vaticano lo celebrará durante los próximos cuatro meses.

Fue idea de un Papa que casi hizo más guerras que misas, Julio II, y en 1506 decidió formar un cuerpo militar estable, un lujo para la época. El Papa, obviamente, se dirigió al mejor proveedor, que entonces eran los cantones suizos. En las montañas alpinas, pobres y muy pobladas, ser mercenario era como hacer la vendimia. Al llegar el verano, los jóvenes se apuntaban a la guerra más interesante en el bando más conveniente, y luego volvían a casa con el dinero y las primeras nieves. Eran 15.000 hombres sin caballería que se movían a gran velocidad y tenían fama de ser los más fieros y disciplinados. Ya Tácito definió a los helvéticos como «un pueblo de guerreros, famoso por el valor de sus soldados». Visto el negocio de la neutralidad, la propia confederación de cantones organizaba la mano de obra. Así que, a cambio de 490 ducados grandes y 970 comunes, enviaron al Papa una remesa de 150 hombres con el capitán Kaspar von Silenen, del cantón de Uri. Entraron el 22 de enero en Roma por la Piazza del Popolo.

La heroica defensa del pontífice en el gran saqueo de Roma de 1527, obra de tropas españolas y alemanas desatadas en una orgía anticlerical, les valió el privilegio de convertirse definitivamente en la guardia personal del Papa. El cuerpo ha tenido sus altibajos y ha estado al borde de la disolución en varias ocasiones. Pío X estuvo a punto de suprimirlo a principios del siglo XX, ante la revuelta, ya habitual, que siguió a su elección, porque los soldados exigían una paga extra por el trabajo durante la sede vacante. Al final optó por conservarlo, pero con un buen lavado de cara. De esta ’refundación’ nace la Guardia Suiza tal como la conocemos hoy y se debió a Jules Repond, el militar profesional a quien el Papa encargó la tarea. Repond era un señor que se paseaba por el Vaticano con prismáticos y un plano, como si estuviera a punto de entrar en combate, y hasta llegó a proponer colocar unos cañones. Se lo tomó muy en serio y consiguió dar lustre al regimiento: diseñó el uniforme actual, recuperó la alabarda, echó a los que no eran suizos -se había colado mucho romano- e impuso una férrea disciplina. De hecho, algunos guardias abandonaron el cuartel asqueados, cantando la Marsellesa y gritando vivas a Garibaldi, que 30 años antes había tomado Roma y acabó con los estados pontificios.

Hasta entonces, los romanos solían hacer cantos burlescos sobre las andanzas nocturnas de los soldados pontificios, su afición al vino y su escaso rigor, pero eso se acabó. Entonces se implantó la sobriedad y meticulosidad que hoy les caracteriza. Cuentan que en 1955, Giuseppe Della Torre, harto de ser detenido cada día al entrar en el Vaticano, respondió al ’¿Quién va?’ de esta manera: «Va un señor que desde hace 40 años dirige el ’Osservatore Romano’». En 1970, Pablo VI dejó la Guardia Suiza como única fuerza de seguridad y eliminó las otros dos, la Guardia Noble y la Guardia Palatina.

¿Qué hace hoy un guardia suizo? Pues vigila día y noche uno de los 27 puestos establecidos en las puertas, logias y salas vaticanas. Al principio está acompañado de un mando y sólo llega a escoltar al Papa tras ocho años de servicio. Vive dentro del Vaticano, en un cuartel con tres barracones que se halla a la derecha de la plaza de San Pedro, entrando por la puerta de Santa Ana. Si tiene graduación, al menos 25 años y lleva tres en el cuerpo, puede casarse. En este momento, 15 viven con sus familias y tienen 20 niños. Hasta hace poco no se admitían suizos de cantones italianos, «porque se temía indisciplina y un exceso de confraternización con la población», ha reconocido el comandante Mäder.

Sin mujeres

No hay mucho tiempo libre, pero tampoco demasiadas distracciones. Los soldados se pueden apuntar al equipo de fútbol, F.C. Guardia, fundado en 1975 y que juega amistosos, además del torneo vaticano. Disponen de una sala de juegos y un gimnasio, y de una piscina en un convento cercano. Pueden salir a dar una vuelta por Roma, pero sin trasnochar. No hay mujeres, «porque con 110 jóvenes encerrados en un cuartel causarían inevitables problemas disciplinarios y de relaciones», explica Mäder. Sin embargo, con el uniforme se debe de ligar, porque en el último año se han casado cuatro.

Las italianas y la belleza de Roma, tener una experiencia única en el extranjero, son algunos de los reclamos confesos de estos mozos llegados de aburrídisimos cantones. Pero también, por supuesto, la vocación de servicio y la fe católica. Engancha, porque muchos se quedan hasta diez años. En los valles suizos, ir a la Guardia es un orgullo y una tradición, a veces familiar. Los que vuelven cuenta anécdotas y recuerdan con nostalgia la vida de Roma. En el pueblo les conocen y a menudo su servicio les facilita encontrar un trabajo a su regreso, porque todos piensan que será un persona de confianza. Si no, no habría vigilado el sueño del mismísimo Papa.


Se me ocurren muchos comentarios sobre este ejército, pero creo que la noticia se comenta sola. La ironía sobre los otros 2 cuerpos "pendencieros", la ausencia de mujeres "porsiaca", la propuesta de poner cañones (para defenderse del demonio?)... En fin...

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  • Ejercito Representativo

    7 de marzo de 2006 01:41, por Ray Alberto Gutiérrez Balanzar

    Aunque los origenes de la Guardia Suiza, se fundamenta en el haber iniciado sus servicios en calidad de mercenarios al servicio de quienes dirigieron los destinos de la fé católica, hoy día ese ejercito es solo una figura decorativa en el Estado Vaticano, pues aunque hoy día este país, desempeña muchas actividades de tipo política, económica y religiosa, como todo país considera al menos de tener una fuerza que sirva como defensa y seguridad dentro de las fronteras del estado pontificio, pero cuando se trata de confrontaciones armadas con otros estados, en un mundo donde la mayoría de los países, han abrazado la laicidad, como fomra de hacer política y gobierno (separación de estado e iglesia), los combates o acciones militares que el Estado Vaticano pudiera tener la necesidad de librar sus guerras en contra de sus opositores los llevaría nuevamente a la contratación de mercenarios, o adeptos a la fé católica los cuales tengan la fuerte convicción de defender las dogmas de su religión y se valgan de todos los medios "hasta el asesinato" para proteger al papado, y no necesariamente tiene que ser suizo, pues los elementos combatientes y militantes del Vaticano, puede ser cualquier ciudadano de algún país donde el catolicismo tenga un fuerte arraigo en la mente de las personas promedio, y que bajo la promesa de ganar favores divinos no dude en cometer actos que podrían ir (ya hablando en extremos de fundamentalistas) desde el bandalismo, hasta acciones de tipo guerrilleras y terroristas, y podría dar miles de jemplos, pero el más sonado en esta web, el caso de Leo Bassi, el cual ha sido amenzado de muerte y hubo un intento de asesinato, en us contra, con esto no tengo la intención de satanizar aquellas personas que profesen alguna religión, y que estando convencidas de lo que creen, vivan bajo la premisa de "Vive y deja vivir".

    Hago manifiesto en mi comentario, que la Guardia Suiza, siendo el ejercito oficial del Estado Vaticano, no tenga quizá el roll que tenía en los albores de su fundación, salvo el de policía, seguridad interna y protección estilo U.S. Secret Service, pero centrado ahora en el cardenal Joseph Ratzinger, es uno de los muchos simbolos que maneja el Váticano, para justificar su existencia como una nación más, tal como lo es Italia, Estados Unidos de América, Reino Unido, México, España, etcétera, los cuales tiene un sistema político de gobierno, tienen una bandera, un sistema monetario, un himno y desde luego un ejercito que tiene como fin el proteger la integirdad, seguridad y soberanía de cada uno de estos países, en el caso de Vaticano por lo anteriormente expuesto todo es superfluo y representativo.

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    • > Ejercito Representativo 6 de mayo de 2006 21:33
      El Vaticano no busca forma de identificarse como pais pues si no lo saben fue el gobierno italiano a principios de siglo XX quien decidió crear el estado vaticano. A la Guardia Suiza no se la puede considerar como ejercito pues solo es un servicio de guardaespaldas y seguridad del vaticano.

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      • > Ejercito Representativo 26 de junio de 2006 10:41, por xxx

        Mussolini cede los territorios NO crea el estado Vaticano y en 1947 exige neutralidad eterna al Papa para incorporar dicha cesión a la constitución italiana ¿para qué una nación neutral necesita un ejercito?.

        Manifestando (como dicen) que el Papa es representante de Jesucristo en la tierra, los guardaespaldas (ejercito) ¿los llevan a imitación de Jesús?

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        • > Ejercito Representativo 10 de marzo de 2007 05:17, por JUAN
          VIVE Y DEJA VIVIR, SI EL PAPA QUIERE TENER SU EJERCITO QUE ASI SEA, POR LO DEMAS NO INVADE TERRITORIOS NI ROBA POSESIONES COMO MUCHOS OTROS EJERCITOS DEL MUNDO, ADEMAS SON TANTOS LOS LIDERES INTOLERANTES QUE QUISIERAN VER AL PAPA MUERTO ¿O NO?,,,,LO QUE MAS HACEN LAS PERSONAS QUE ODIAN AL CATOLICISMO ES HABLAR DE EL....LOS QUE NO CREEN EN DIOS SON LOS QUE MAS HABLAN DE DIOS

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