Temuco: Crónica de la violencia de Estado chileno contra mapuche movilizados
Crónica de la violencia de Estado: Comunidades se movilizan por derechos ancestrales.
Por Agrupación Familiares y Amigos Pres@s Políticos Mapuche
Descripción de la violencia del Estado chileno en contra de las comunidades mapuche que resisten el modelo neoliberal administrado por los gobiernos de la Concertación, y que se movilizan para recuperar sus derechos ancestrales.
En 1999 carabineros golpea brutalmente a la machi María Ancamilla de Temulemu en 1999, terminando con graves secuelas físicas.
En agosto del 2001, Abraham Santi, sufre la pérdida del ojo derecho producto de un balín disparado por carabineros en la comunidad de Lleu Lleu,
El año 2002 el impacto de un balín en el ojo de Ramón Llanquileo, en Temulemu.
El asesinato el 7 de noviembre del 2002 de Alex Lemun de tan sólo 17 años por parte de carabineros en una recuperación territorial en la comunidad mapuche “Montutui Mapu” sector Agua Buena. El caso pasó a la justicia militar y duerme en archivos.
El mes de mayo del 2001, en el sector urbano de Tirúa, cuando la Policía de Investigaciones intentó detener a un lonko del sector Tranicura, este fue embestido y la policía disparó quedando cuatro mapuche gravemente heridos; se trata de Hernán Albornoz Carilao, Domingo Marihuen Maríl, Abel Marihuen Huenupi, Juan Bautista Liempi Marihuen; este último estuvo en riesgo vital por una semana.
El 16 de enero del 2001, la hija de un lonko de sólo 12 años, de una comunidad de Nancahue, comuna de Temuco, Daniela Ñancupil, en momentos que arreaba unos animales recibió serios impactos de perdigones por parte de carabineros, la investigación llevada a cabo, evidencia responsabilidad de carabineros, pero aún no se ha llegado a una resolución. Además fue secuestrada en dos ocasiones entre los días 31 de julio y 5 de agosto del 2002, por parte de civiles armados los cuales no tan sólo la amedrentan sino que además interrogan a la niña sobre las actividades de su familia.
La muerte de un niño Mapuche Aquiles Epul, cuya causa de muerte fue la “bacteria asesina”, este niño Mapuche era del sector Boyeco, donde se encuentra el vertedero de Temuco, su familia inicio acciones legales, pero por lógica represiva y discriminatoria, la justicia no la acogió.
Zenón Díaz Necul, muere asesinado en un corte de carretera cuando apoyaba las movilizaciones de una comunidad de Mapuche, mientras se movilizaban para recuperar sus tierras, 10 de mayo de 2005.
En agosto del 2002, en un brutal allanamiento Luis Lican, recibe más de 15 balines en diversas partes del cuerpo a corta de distancia disparada por carabineros de civil en el sector San Ramón en el que también es golpeado Jorge Mariman, hijo de la machi Adriana Loncomilla.
El 13 de junio del 2001 se suma la acción de grupos paramilitares de ultraderecha, donde se reúnen un gran número de Latifundistas para apoyar a Daniel Lichteberg, ocasión en que muchos exhiben variados armamentos y visten ropa militar reciben el apoyo de Manuel Riesco, presidente de la SOFO, que justifica dicha actitud, según él no existen garantías para ellos.
El 23 de marzo del 2001, nace el comando “Hernán Trizano”; según este comando “va a defender a los agricultores y a los forestales y a las hidroeléctricas del ataque de indígenas radicalizados”. Este accionar recuerda al grupo subversivo Patria y Libertad que sembró el terror en los años 70 y dentro del Comando Trizano se distinguen muchos ex militantes de ese grupo terrorista.
Producto de esto se pueden mencionar los graves e impunes hechos tales como: El asesinato encubierto de Jorge Suárez Marihuan, hermano del lonko Malla Malla del Alto Bío Bío, su cuerpo aparece el 11 de diciembre del 2002, en el río Queuco, su muerte no es por inmersión sino por graves lesiones provocadas por terceros.
La represión judicial, policial y paramilitar, busca amedrentar, criminalizar y castigar la lucha justa de un pueblo que se niega a subyugarse para no morir.
En el Juicio por Asociación Ilícita Terrorista en contra de la organización CAM, se están condenando las reivindicaciones territoriales, políticas y culturales que hacen las comunidades, pretenden que el pueblo mapuche se humille y lo mas probable es que condenen a los mapuche que hoy están procesados y una vez más se repite la historia, el invasor nos juzga en nuestra tierra, nos impone su manera de ver el mundo, sus costumbres, su amor al dinero y el odio a la vida, esa es la integración que se ofrece.
Para el mapuche que acepte las migajas de su mesa “buen trato”, pero para el mapuche que quiere libertad, autonomía y dignidad en sus tierras, castigo y cárcel.
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