Sin temas
Txutxi Zamarra. Moc-Carabanchel. Infomoc. - Miércoles.14 de enero de 2004 - 1204 visitas

Esta conferencia se realizó el pasado 4 de Diciembre de 2003 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El tema fue: "La Mujer afgana en el segundo aniversario de la guerra"

Afganistán está cayendo en el olvido, existe una terrible falta de información de lo que sucede en el país. RAWA intenta remediar esta situación todo lo que puede, ya que el pueblo afgano y las mujeres más en concreto son víctimas de la nueva situación, que no ha cambiado mucho con respecto a la anterior. Los Señores de la guerra han vuelto al poder en Afganistán. Para el pueblo y las mujeres esto supone el recuerdo de los crímenes que cometieron y de su política contra la mujer antes del régimen Talibán. El país está dividido entre los Sres de la guerra que detentan el poder cada uno en su territorio, donde imponen sus leyes (las mismas que los Talibanes) por las armas. Afganistán es un gran productor de opio, sustancioso negocio que controlan los Sres de la guerra. El presidente Karzay sólo gobierna en Kabúl. RAWA no le considera un criminal, pero sí un títere. No es fundamentalista pero se rodea de los Sres de la guerra, que le hacen débil y tiene que negociar con ellos contínuamente para mantener su puesto. Afganistán se encuentra en vísperas de la adopción de una nueva Constitución (ya ha sido aprobada),cuyo borrador redactado por la Alianza del Norte ha sido muy criticado. En él no se reconocen el derecho a la libertad religiosa ni los derechos de la Mujer. Las elecciones sólo servirán para legitimar el status actual. RAWA defiende un Estado laico y la igualdad para la Mujer, que sufre en la actualidad una dramática situación. Muchas siguen vistiendo el Burka, deben ir acompañadas y se las coacciona con amenazas de muerte y castigos corporales. El índice de suicidios entre las mujeres jóvenes ha subido mucho en los últimos años. En cuanto a la diferencia de clases la situación de la población en general es de extrema pobreza. No existe ningún desarrollo, sólo la construcción de palacios de los Sres de la guerra. L@s extranjer@s de organizaciones internacionales y grandes O.N.Gs, salvo honrosas excepciones, perciben enormes sueldos, viven en grandes casas y se desplazan con lujosos coches. L@s emplead@s locales de estas organizaciones también se benefician de salarios altos, pero son puestos de trabajo muy limitados. Mucha gente se pregunta cuál es la solución para la situación actual de Afganistán. En RAWA consideramos que es muy complicada, sobre todo por la intervención de E.E. U.U, a pesar de ello consideramos diferentes posibilidades. RAWA es una organización que sufre persecución , sólo con mencionar palabras como Derechos para las Mujeres y Democracia. RAWA es la única organización afgana que lucha por una Democracia laica. Las integrantes de la Organización hemos sido acusadas de muchas cosas, entre otras de ser mujeres occidentalizadas. No existe contacto alguno con las dos mujeres que forman parte del Gobierno Afgano, su presencia es un escaparate hacia fuera. Así como el Gobierno no representa al Pueblo afgano. Nos mantenemos activas en la denuncia a nivel internacional, realizando conferencias. En nuestra búsqueda de apoyos RAWA se entrevistó con miembros de la Unión europea, que sólo ofrecieron buenas palabras. En la Embajada inglesa de Islamabad,dónde RAWA acudió en busca de ayuda para desarrollar su tarea en hospitales, contestaron que sólo apoyarían si se cambiaba la palabra revolucionaria de las siglas. Dónde más apoyo encontramos es en la ciudadanía internacional. RAWA cree que un pueblo no se puede liberar de forma militar, sino con desarrollo económico justo. Pedimos a la Comunidad Internacional que no intervenga, que no se apoye a los grupos fundamentalistas, como E.E.U.U hizo con los Talibanes. RAWA se encuentra al frente del pueblo que lucha y resiste, realizando diversas actividades:
- Educar a mujeres para que puedan participar.
- Cursos de alfabetización y Derechos humanos para hombres y mujeres en lugares muy empobrecidos,donde nadie quiere ir.
- Mantenimiento de dos hospitales y diversos servicios médicos.
- Apoyo a las mujeres prostitutas.

A pesar de todas las dificultades RAWA mantiene la esperanza de cambio, considerando que lo más importante es transformar la mentalidad de la gente tanto dentro como fuera del país.

Comentar este artículo
Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.