Francesc Arabí, Valencia
Un tipo inglés llamado James Blunt, que parece muy poca cosa y va por el hit parade musical susurrándole a la guitarra You’re beautiful, demostró que el cetme que llevó colgado en sus años de soldado en Bosnia e Iraq no le provocó inapetencia creativa ni insensibilidad de espíritu. No es el único ejemplo que constata que tan fértiles viveros de música son los amores y amapolas como las balas y el asfalto. Ahí está Vicente Vilar, dueño de Naranjax, una fábrica de productos fitosanitarios. Se paso años mimando el Abac, el acaricida contra el minador del cítrico, un repelente bicho que no ofrece resquicio a la poesía. Y ahora, de repente, se ha destapado como una síntesis de Quintero, León y Quiroga de la canción protesta, pero con mucho bombo. Esto es, gran presencia de batería y guitarra eléctrica.
Vilar cumplió su amenaza y ayer, a las 13,15, tuvo su bautismo en las ondas, en Radio Castelló Cadena Ser, donde sonó La banda del tuerto, el single que da nombre al CD. Un disco en el que repasa historias de presunta corrupción que ahora hace dos años llevó a los juzgados cuando acusó al presidente de la Diputación de Castelló, Carlos Fabra, de cobrarle comisiones por mediar ante cargos del Gobierno del PP para obtener licencias para los productos de Naranjax. Tras 24 meses de pleitos, Fabra está imputado por tres supuestos delitos contra la administración, falsedad y fraude fiscal.
Viejos amores y política
La mujer de Fabra, María Amparo Fernández, y la que era su socia y ex esposa de Vilar, Montserrat Vives, también tienen cuentas pendientes con la justicia. Y un hueco en las 11 canciones del CD, en cuyos créditos aparece Vilar como autor de la música y letra de «todas las canciones». De todas. De Montserrat (sobre su ex), Ven a mi despacho,Canción para Carla,Cosas de mi suegro, Con poco soy feliz, Señoría: esta boca no es mía, de Benvenuto don CarloneLos perros de don Fabrizio. En Benvenuto, glosa un viaje de Fabra a Artana para asistir a una procesión en la que se le brindó, según parece, un recibimiento a lo Bienvenido Míster Marshall. En Los perros, el industrial retrata las visitas que, según él, le hacían varios empresarios a Fabra en su casa de Platgetes.
Vilar repartirá en la cuesta enero gratis más de 10.000 copias, aunque no ha decidido el sistema de distribución.No teme otra querella de Fabra, ni que éste pretenda que un juez requise una mercancía que suena a pop-rock con algún tema con resonancias a The beach boys. Sólo Vilar se identifica en los créditos que acompañan a una carátula con caricaturas de Fabra y varios implicados en el caso. Pero no hay espacios en blanco. Ejemplos: «Vocalista y batería: un opositor a juez que quiere llegar a serlo; Guitarra rítmica: un abogado y novio de una vecina de la prima hermana del amigo de su cuñada que tuvo un hijo secreto con un ex conseller; Bajo: médico de vocación y el más bajo de once hermanos».
El CD La banda del tuerto no llegará al top manta porque es gratis ni será disco de oro, ni solucionará por la vía salomónica el eterno dilema Beatles-Rolling, pero promete pasiones encontradas. Como un tango de Gardel, como una canción de Pimpinela.
(Artículo aparecido en el diario "Levante")
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