Efe, Washington
El Senado de EEUU aprobó ayer de manera abrumadora la creación de normas especiales sobre el trato de detenidos en instalaciones militares tras los escándalos en la prisión iraquí de Abu Ghraib y en la base naval de Guantánamo. La enmienda, incluida en un plan de gastos del Departamento de Defensa, fue aprobada por 90 votos a favor y 9 en contra pese a una amenaza de veto del Gobierno del presidente George W. Bush que ha dicho que obstaculizará su lucha contra el terrorismo.
El plan de gastos del Departamento de Defensa asciende a 440.000 millones de dólares.
Normas para los interrogatorios
La enmienda, planteada por el republicano John McCain, quien fue prisionero de guerra en Vietnam, crearía un manual sobre normas de interrogatorio y prohibiría el tratamiento degradante a cualquier persona bajo custodia militar.
El legislador ha dicho que esas normas serán una valiosa ayuda para soldados estadounidenses que deben extraer información de los prisioneros, pero se les critica duramente si cometen excesos en su tarea.
Los militares han rogado que se les den instrucciones más claras sobre el tratamiento a los prisioneros y «el Congreso no puede eludir este deber. No podemos escondernos», manifestó el legislador, uno de los más influyentes en el Partido Republicano del presidente Bush.
Además del abrumador apoyo en la cámara alta, la enmienda recibió el respaldo del ex secretario de Estado, Colin Powell, quien sirvió en el primer mandato de cuatro años del presidente Bush en la Casa Blanca.
En una carta dirigida a McCain, Powell, un general que fue jefe del estado mayor de las Fuerzas Armadas de EEUU, señaló que la enmienda ayudará a resolver «la terrible crisis diplomática creada en Abu Ghraib».
Al anunciarse la presentación de la enmienda en julio de este año, el vicepresidente, Dick Cheney, pidió que fuera retirada y advirtió que su aprobación podría llevar al Gobierno a vetar todo el proyecto.
Bush reveló a Abás que invadió Iraq y Afganistán porque se lo ordenó Dios
El ministro palestino de Información, Nabil Shaath, aseguró en un programa emitido ayer por la BBC que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, le dijo que había invadido Iraq (2003) y Afganistán (2001) porque así se lo ordenó Dios.
Al parecer, Bush hizo esas declaraciones durante un encuentro en junio de 2003 con el entonces primer ministro palestino y actual presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, y Shaath, en esos momentos ministro de Exteriores. Según explicó Shaath, el presidente de Estados Unidos afirmó que estaba «guiado por una misión de Dios».
Para justificar la guerra en Afganistán, Bush contó a Abás y Shaath que Dios le había dicho: «George, ve y lucha contra esos terroristas» en ese país. «Y así lo hice, y después, Dios me dijo: ’George, ve y acaba con la tiranía en Iraq’. Y lo hice», afirmó Bush, según el testimonio del ministro palestino.
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