No hay trampa, ni cartón
soy como ves que soy.
Se más por perro que por viejo
pero empiezo a echar de menos
un minuto entre tú y yo
Lo que habeis leído unas líneas más arriba es una estrofa del "Blues del autobús", popularizada por Miguel Ríos. Ayer en la Puerta del Sol de Madrid un grupo de antimilitaristas se subió a un autobús del ejército profesional, desplegando una pancarta con el lema "Ningún ejército construye la paz". Abajo otro grupo repartía panfletos y desplegó otra pancartá donde se podía leer "Sé listo, no te alistes". Más info aquí.

Las y los antimilitaristas han elegido un camino muy claro: apostar por acciones de desobediencia civil, directas, claras y públicas. Efectivamente "no hay trampa, ni cartón", no hay artificio posible cuando un colectivo se mueve en estas coordenadas, pero también es verdad que el movimiento antimilitarista no consigue crecer de la manera que gustaría a las y los activistas.

La policía desalojó a las y los antimilitaristas del techo del autobús, mientras algunas periodistas rodaban el desarrollo de toda la acción. Consigueron arrancar las sonrisas y complicidad de muchas y muchos transehúntes, y nadie volvió a atreverse a entrar en el autobús de reclutamiento mientras continuaban los antimilitaristas en el techo de éste...

La manera de entender la intervención política dentro de los movimientos sociales desde el antimilitarismo no acaba de conectar con la gente más joven y/o los nuevos activistas. Lo que se dió en llamar "Nuevos Movimientos Sociales" (feminismo, ecologismo, antimilitarismo) no acaban de encontrar la fórmula para renovarse generacionalmente y situarse en el contexto del nuevo siglo.

Pero hay que recordar que el antimilitarismo sigue ahí, trabajando, luchando, con sus errores y aciertos, con sus contradicciones, con sus límites, pero también con toda su creatividad y potencialidad, y con su manera de visibilizar y denunciar el autoritarismo, el patriarcado, la opresión y la explotación. Desde su punto de vista eso es militarismo, y por ello no les importa seguir siendo algo antiguas, en este caso seguir siendo un movimiento "anti", de ANTIMILITARISTAS.
"Pero empiezo a echar de menos, un minuto entre tú y yo". Las y los antimilitaristas no son una panda de alucinadas, estan dentro de esta sociedad y desgraciadamente van a seguir luchando por cambiarla radicalmente. Quieren sacar la guerra de la historia y de nuestras vidas. Esto es lo que intenta por ejemplo el "Espacio Horizontal contra la Guerra", con todas sus amigas y amigos. Esperemos que al leer esto sea un aliciente más para que te animes a montar tu propio colectivo, con tu propia gente, con tus propias ideas y pasando ampliamente de lo que dicten las modas y los pelmas que escriben (escribimos) en Tortuga.
Una chica de 16 años llamada Kathleen Hannah hace años quedó fascinada en un concierto del grupo punk Hole, y escribió a su cantante Courtney Love (fundadora del grupo, famosa posteriormente por, entre otras muchas cosas, casarse y ser la viuda luego de Kurt Cobain) una carta, diciéndole que tambien iba a formar un grupo similar... y ¿qué le respondio Courtney? "Busca a las peores zorras de tu ciudad, a las que tengan peor fama, a las más despreciables, y forma un grupo con ellas"
No busques activistas con el discurso adecuado, con el aspecto adecuado y que vivan además en el barrio adecuado. Busca a la gente con peor fama del activismo, los mas incorrectos, borrachos, conflictivos, faltones, feos e inadaptados. Si consigues sentarlos en una mesa y organizar una asamblea decente... guau, ahí EMPIEZA LA DIVERSIÓN. Entonces sí que vas a tener un verdadero colectivo y podrás hacer grandes cosas.
NOS VEMOS EN LAS CALLES.
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