Con motivo del Día Internacional de la Objeción de Conciencia la Internacional de Resistentes a la Guerra, IRG, realiza desde hace cuatro años un seminario internacional para apoyar procesos de objeción de conciencia.
El Grupo Antimilitarista de Carabanchel venimos apoyando y participando en estos seminarios y ya tuvimos la ocasión de participar en las diversas acciones que se realizaron con motivo de esta actividad en Bruselas (2002), Tel Aviv (2003) y Santiago de Chile (2004).

Este año la cita era en Tesalónica, Grecia, para apoyar a la Organización de Objetores de Conciencia de este país, que tiene una legislación muy punitiva respecto al tema.

A pesar de que Grecia aprobó una ley sobre objeción de conciencia en 1997, que entró en vigor en 1998, esta ley está lejos de cumplir los criterios internacionales y crea varios problemas para los objetores de conciencia. Entre otras cosas crea un servicio civil que dura más del doble que el servicio militar y para el cual se necesita aprobar un examen ante un tribunal también militar.

Además, algunos objetores anteriores a 1998 están todavía siendo procesados (los casos de Lázaros Petromelidis y Yannis Chrissoverghis), en unos procesos que se alargan durante casi veinte años, y no se reconoce la objeción de conciencia de soldados profesionales (el caso de Georgios Monastiriotis).

Así pues, durante la semana anterior al 15 de mayo, nos reunimos en Tesalónica gente de Croacia, Bosnia, Serbia, Macedonia, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Israel y por supuesto, Grecia, en total unas 25 personas, sin contar a los activistas locales. Durante este tiempo, además de aprovechar para crear redes de apoyo entre los distintos movimientos de objeción de conciencia de cada país, hemos ido realizando un seminario sobre acción directa noviolenta, a la vez que preparábamos la acción que realizaríamos conjuntamente el domingo. Los dos participantes del Grupo Antimlirista de Carabanchel ejercimos de entrenadores el primer día, en el que trabajamos aspectos de la noviolencia relacionados con la cohesión de grupo, la toma de desisiones por consenso, el funcionamiento por grupo de afinidad y algunos aspectos teóricos de la noviolencia. El resto de los días el taller fue dirigido por Andreas Speck, de la IRG, y se orientó hacia la preparación de la acción del domingo, que, debido a los problemas de los activistas de los Balcanes en caso de posible arresto, se acordó que no tuviera mucho nivel de confrontación y desobediencia.

La acción consistió en una serie de performances amenizadas con toques de tambor que ningún momento plantearon una confrontación agresiva con la policía o los militares. En la primera de ellas, se colocó un fusil roto en el monumento a Lambrakis, un luchador por los derechos civiles asesinado por paramilitares cuarenta años atrás. Después se escenificó la persecución de los objetores de conciencia griegos mediante el encadenamiento de varios objetores en un pasacalles en el que se cortaron algunas de las calles de la ciudad. Al final del mismo, a la puerta del Club de Oficiales, importante edificio militar activo ese domingo, se procedió a simular un juicio a la objeción de conciencia en el que representantes de los movimientos de objeción de conciencia de los distintos países ejercieron de testigos para lograr una absolución simbólica final. El acto finalizó en el mismo lugar con una comida organizada por el colectivo Food not Bombs de Belgrado.


Más información en www.wri-irg.org
Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.
RSS