Mujeres Creando
La Virgen de los Deseos
Instaladas más acá y más allá de la relación única, exclusiva y obsesiva
con el Estado. Huidas del juego demanda-victima-concesión, que es la
relación en la que se han colocado históricamente los movimientos sociales.
Mujeres Creando ha abierto otras formas de hacer política, otros escenarios
temáticos desde donde hacerlo. En el centro de las sensibilidades sociales,
nos comunicamos desde las zonas de placer y de dolor de la sociedad con
todos los sectores imaginables.
No interesa que seamos cuatro locas, no interesa que como voz contestataria
nos coloquen la etiqueta de “marginales” o “minoritarias” porque no nos
deseamos complacientes con ninguna mayoría. No caemos en el proselitismo y
por eso no apelamos sino a la desobediencia y la provocación. Somos un
referente de rebeldía cuya dimensión no tiene límite. Un referente de rebeldía,
contestación y alegría que se nutre de nuestras tercas, históricas y constantes
transgresiones y que se abre camino subterráneo dentro y fuera de todas
las instituciones sociales, desde el arte hasta la Iglesia.
Ser maricón es una opción, ser corrupto es la degeneración. Muy a pesar de
toda la homofobia social que ha presionado por encasillarnos como un
movimiento de lesbianas, hemos transcendido esos esquemas cientos de veces
sin dejar de ejercer todas las identidades que nos habitan simultáneamente
y que celebramos públicamente. Somos un movimiento de indias, putas y
lesbianas, juntas, revueltas y hermanadas. Esto quiere decir que no nos
quedamos en el grito de afirmación de la diferencia: hacemos de ella un
pedazo que se completa en la relación de solidaridad con la otra diferente,
desdibujando las separaciones de odio que el patriarcado nos enseña a
asumir como propias.
Un pene, cualquier pene, es siempre una miniatura. Muy a pesar de la
misoginia social que ha pretendido encasillarnos como un movimiento de odio
contra los hombres, nuestro discurso y nuestras manos agarran atrevidamente
el cuerpo sacralizado del varón para humanizarlo. Y eso provoca explosivos
debates entre padres, curas, policías, hermanos, vecinos, amigos y amantes.
Queremos todo el paraíso, no el 30% del infierno neoliberal. El neoliberalismo
logró domesticar a los movimientos sociales, al punto que cada quien debía
responder a un guión de demandas y temáticas. Así surgió una supuesta
agenda de derechos de las mujeres. Nosotras nunca entramos, porque no
somos un movimiento de reivindicación de derechos y espacios dentro del
sistema. Nos hemos concentrado en el esfuerzo inconcluso de analizar las
formas de opresión que pesan sobre nuestra sociedad, entendiendo que
aquello que determina la subordinación de las mujeres no puede ser visto
parcialmente sin tocar los privilegios de raza, edad, opción sexual... como
si todas tuviéramos intereses comunes basados en la biología de nuestro
cuerpo.
Somos y hemos sido parte de los procesos sociales y políticos bolivianos,
regalando a las luchas creatividad y fuerzas expresivas: la utopía es ciega
y camina a tropezones, es sorda y habla a gritos, el color de su piel es
tan blanca como morena y es que nosotras... no tenemos línea, somos pura
curvas.
Indice
Por
Mujeres Creando 13
Por
el Colectivo Situaciones 16
ENSAYO
DE FOTOS
Nosotras
colocamos la iniciativa 21
PRIMERA
PARTE. No hay nada más parecido a un machista
de derecha
que un machista de izquierda,
y los
indígenas la misma pistola 33
Una
historia de Mujeres Creando. Por Helen Álvarez 35
mi
salón de fiesta colorido 87
Carta
al Presidente Carlos Mesa. Por Florentina Alegre y MG 95
es
una puta; mueran los sistemas, vivan las putas 105
Por Florentina Alegre 160
a.
La crisis de los movimientos sociales
b.
Lo cotidiano, un hecho político
c.
Autonomía de las mujeres, crisis de los movimientos
SEGUNDA
PARTE. No somos artistas, somos agitadoras
callejeras 197
a.
Una estética de la impostura
b.
Violento es el poder, la rebeldía es agresiva
c.
Contra todo tipo de oportunismo patriarcal
d.
Luchar sin modelos
ENSAYO
DE FOTOS.
Un
pene, cualquier pene, es siempre una miniatura.
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