
SECCIONES
Sobre la reforma universitaria
De nuevo un paso hacia atrás; de nuevo una vuelta más
de tuerca; de nuevo un cambio sin aviso ni información. El movimiento
de reforma universitaria, que desde 1999 se ha ido planificando reunión
tras reunión por los ministros de educación europeos, está
sobre nuestras cabezas, ya no es una amenaza, es una realidad, sirva este
pequeño artículo para introducir los puntos más controvertidos
de la reforma y también el movimiento estudiantil realizado en este
último año.
Como he dicho anteriormente, desde 1999, se ha estado preparando el proceso
de convergencia universitaria europea, este proceso, cuya aplicación
legal en España adquiere el término LOU (Ley Orgánica
de Universidades), se empezará a implantar a partir del año
que viene en algunas universidades españolas aunque sólo en
algunos estudios, aunque se prevé que para 2010 esté extendido
por todo el territorio nacional.
Las licenciaturas y diplomaturas pasan a denominarse "grados" y
"postgrados". Según el Real Decreto de 29 de octubre de 2007,
"Las enseñanzas de grado tienen como finalidad la obtención
por parte del estudiante de una formación general, en una o varias
disciplinas, orientadas a la preparación para el ejercicio de actividades
de carácter profesional". Las titulaciones de primer ciclo (grados),
pasan a ser de 4 años (un año menos que en la actualidad), de
los cuales un año y medio estarán dedicados al estudio de conocimientos
generales a una rama del conocimiento cercana a la carrera elegida; otro año
a las prácticas no remuneradas en empresas (en realidad va a costarnos
dinero ya que hay que pagar los créditos de las prácticas a
la universidad); y, por último, otro año y medio para la materia
específica que se ha decidido estudiar (la carrera en sí). Este
hecho es a todas luces abusivo e incompetente. Abusivo porque nos van a obligar
a trabajar en empresas sin recibir dinero a cambio (por si no había
suficiente precariedad), además de negar la posibilidad de compaginar
estudios-trabajo, que para muchas personas es necesario y lo va a ser más
ahora ya que el precio de las careras aumentará el doble, e incompetente
porque la universidad vuelve a pagar los "platos rotos" de la también
deficiente enseñanza media, ya que se va a invertir un año de
supuesta especialización en materias generales. Me causa mucha preocupación
la idea de que la universidad se enfoque a formar profesionales; pienso que
esto sienta un precedente muy peligroso que puede dinamitar (y de hecho, en
un tiempo, lo hará) el concepto de universidad y enseñanza tal
y como lo conocemos en la actualidad. Sirva como ejemplo mi caso; yo, estudiante
de Historia, en mis tres años de carrera sólo he terminado el
temario de una asignatura. ¿Os imagináis el vacío de
conocimientos que esto supone? Haced ahora un pequeño esfuerzo de imaginación
y recortar los cinco años que dura mi carrera en uno y medio... ¿Qué
tanto por ciento voy a terminar estudiando de cada una de las asignaturas?
Y lo que es peor, ¿qué calidad de enseñanza voy a recibir
si los profesores van a tener que obviar material docente?
Una vez vista la estructura del grado vamos a pasar a la del postgrado. En
la actualidad, la equiparación al postgrado, serían los años
de estudio que dan acceso al título de licenciatura, es decir, 4º
y 5º. Pero con la implantación del nuevo sistema, la filosofía
de este segundo ciclo evoluciona hacia una enseñaza masterizada (de
máster); es decir, lo que hasta ahora venían siendo unos cursos
privados a unos precios elevadísimos, pasa a ser el modelo de este
postgrado. Para que os hagáis una idea, un crédito en la actualidad
cuesta entre 9,90 y 15,85 euros (dependiendo del estudio cuestan más
o menos); ahora pasaría a costar entre 23,85 y 29,35; aparte de profesionalizar
la enseñanza universitaria también se va a elitizar. Por otro
lado, este postgrado estará financiado por empresas privadas, que introducirán
los contenidos a su antojo. Y yo me pregunto, ¿Qué empresa privada
va a invertir dinero en las enseñanzas humanísticas? Este sistema,
en teoría, no discrimina a ninguna enseñanza, pero es evidente
que hay ciertos tipos de carreras que dejarán de ser rentables a las
universidades, y éstas, al ser transformadas en "pequeñas"
empresas, terminarán por no ofertar dichos estudios. Pero no sólo
se van a ver perjudicadas las enseñanzas humanísticas, sino
todas aquellas facetas del conocimiento que no tengan un mercado laboral amplio;
recordemos, ya no se forman personas, se forma a obreros.
Ya que ha salido el tema del aumento del coste de los créditos, es
importante resaltar que la estructura de las becas también evoluciona
(en realidad involuciona). Actualmente las becas que da el Estado son a fondo
perdido; pues bien, con la reforma pasarían a ser sustituidas progresivamente
por becas-préstamos, que emitirían entes financieros privados;
es decir, los bancos y las cajas, que tanto aprietan con el pago de las hipotecas
a las personas adultas, pasarán a controlar económicamente el
bolsillo de los más jóvenes. Este dinero prestado, será
devuelto progresivamente por el estudiante una vez graduado de sus estudios,
siempre y cuando su sueldo anual supere un mínimo aún sin establecer.
Por otro lado, los contenidos de los nuevos grados y postgrados van a tener
que ser de nuevo reformados. Los nuevos contenidos de los estudios serán
planificados de manera "libre" por las universidades, pero serán
aprobados por la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad
y la Acreditación ); esta agencia, externa a la universidad y con una
financiación que es pública en la actualidad, pero que puede
llegar a ser privada (una vez estudiados los estatutos internos de esta agencia,
se ve claramente cómo se deja la puerta abierta a la financiación
privada) decidirá qué estudios son válidos y cuáles
no. ¿Cuáles son los baremos para "legalizar" unos
estudios? Es evidente que los factores que medirán serán los
económicos. Pero voy más allá, ¿qué organismo
está legitimado para aprobar unos estudios estandarizados a nivel universitario?
¿Por qué se han de controlar de esta manera las enseñanzas
avanzadas? Parece como si los poderosos tuvieran miedo de que los estudiantes
aprendieran conocimientos perjudiciales para ellos mismos. El Ministerio de
Educación se desvincula de la enseñaza universitaria para pasar
esta secretaría al Ministerio de Ciencia e Innovación, creo
que sobran los comentarios, la enseñanza universitaria deja de ser
educación para convertirse en innovación, pasa a ser un medio
para conseguir un objetivo claro... mano de obra cualificada, pero cualificada
para desarrollar un trabajo, no mano de obra formada en una especialidad cualquiera.
Esto es un pequeño resumen de los puntos más negativos de esta
nueva reforma que va a hacer de la universidad una fábrica de precarios.
A día de hoy, y tal y como está de avanzado el tema, es muy
difícil pararlo al 100 por 100 pero, lo que sí es posible, es
limar todo aquello por lo que no estamos dispuestos a pasar; hay que dejar
claro que no nos manifestamos en contra de una reforma universitaria; nos
manifestamos en contra de esta reforma universitaria; y no sólo de
ella sino de cómo se está implantando. En ningún momento
ha existido un intento de informar y explicar dicha reforma, todo lo contrario,
todas las reivindicaciones no han sido escuchadas por los rectores (salvo
en algunas universidades donde sí han logrado reunirse con el equipo
del rector) ya que consideran que estamos de sobra informados. Particularmente
pienso que cuando se oculta algo es porque nada bueno se esconde; que se apliquen
esto los rectores de este país, en particular aquél que a mi
más me toca, el señor "socialista" (si Pablo Iglesias
levantara la cabeza) Virgilio Zapatero, rector de la Universidad de Alcalá
de Henares.
Acción estudiantil anti-LOU en el 2008
Durante este año se han intensificado las movilizaciones contra la
L.OU. por todo el territorio nacional, aunque ya se llevan planteando protestas
desde años anteriores. Los compañeros de la Universidad Complutense
se empezaron a encerrar en la facultad de Filosofía y letras con el
objeto de estudiar la reforma y poder así plantear un debate en igualdad
de condiciones con el rector. De este encierro salió un magnífico
manifiesto que no sólo se plantea cambios en la universidad sino a
nivel social y económico; también nació la idea de la
futura manifestación, que terminó cuajando el día 8 de
mayo.
Por lo que a los estudiantes de la Universidad de Alcalá respecta,
se creó una asamblea de estudiantes a finales de mayo con la intención
de secundar la manifestación dándola a conocer entre el ignorante
ambiente universitario. Esta primera asamblea, con más de 60 personas,
nos animó a ir más allá de la manifestación. Después
de más de 8.000 octavillas y otros tantos carteles, además de
elaborar un manifiesto propio (el Manifiesto Carbonara), la asamblea se encerró
en la Facultad de Filosofía y letras de la UAH con la intención
de estudiar la reforma con el objetivo de plantear una serie de reivindicaciones
para posteriormente, junto con el profesorado (al que agradecemos su colaboración,
a los que fueron, claro) redactar un manifiesto común. Desde el miércoles
28 hasta el 30 de mayo, unas 70 personas demostramos al rector Virgilio Zapatero
que vamos a luchar por lo que consideramos justo, por una educación
libre de empresas, de calidad, a unos precios públicos asequibles para
la mayor parte de la población... Por otro lado, en la misma semana
del encierro también se realizaron caceroladas en la emblemática
universidad cisneriana. Una hora de ruido, alboroto y gritos que, sin duda,
hicieron que nuestro queridísimo rector se enterara de que no todo
el monte es orégano.
El encierro terminó con una asamblea en la que se decidieron las líneas
de acción futura, preparando ya el curso 2008-2009 (más información
en http://www.asambleauah.blogspot.com/). En este año, en conjunto
con otras universidades de la Comunidad de Madrid y España, tenemos
que conseguir una movilización total, tenemos que aspirar hacernos
oír a nivel nacional e internacional y dejar dar a entender que no
vamos a retroceder ni un paso ante la presión que se está ejerciendo
por parte del rectorado (en la UAH) hacia los alumnos que más se están
movilizando.
Por una universidad de todos y para todos, luchamos para que no se pierda
el sentido de estudiar para saber, para conocer, para cultivarnos; no somos
mercado, somos estudiantes.
Con esa liberalidad para parlotear propia de militar rico, poderoso e irresponsable
que no tiene que darle cuentas a nadie, mucho menos a la cultura y al conocimiento,
el Presidente ha esgrimido una curiosa tesis ante recientes reclamos de participación
de sus seguidores. En una mezcla que reúne de todo como en botica,
denunció a aquellos que, inducidos desde la derecha y el imperialismo,
lanzan lemas como "no queremos que nos gobiernen, queremos gobernar",
lo cual resulta una tesis que sin duda es anarquista. Este absurdo merece
atención, así que citemos la página oficialista Aporrea:
"El Presidente afirma que, alentados por la derrota del 2 de diciembre,
algunos grupos han opinado que los que están en el poder ya no son
el poder constituyente sino el poder constituido, y que ya no merecen estar
en el seno del debate del poder popular. Opina que este es un discurso inducido
desde la derecha y el imperialismo, y que usa lemas como 'no queremos que
nos gobiernen, queremos gobernar'. 'Quiero dirigirme al pueblo que nos está
oyendo', dijo Chávez, 'para debatir este asunto y le salgamos al paso
a esta tesis que sin duda es anarquista y que trata de sembrar divisionismo
en nuestras filas. Quizás yo, por mi formación militar pensada
para la guerra, estoy acostumbrado a que tiene que haber un plan, una jefatura
y tiene que haber un liderazgo y una disciplina, que no tiene que ser militar,
pero tiene que ser revolucionaria. Y cuadros revolucionarios, y reconocimiento
a un liderazgo revolucionario y a un programa revolucionario, y la autocrítica
revolucionaria.' A pesar de esto, explicó que él es 'el primer
defensor de la libertad de opinión y de
la autocrítica responsable y revolucionaria, verdaderamente constructiva'".
De ignorancias e incongruencias
Dejamos de lado a quienes se dirige la diatriba porque los asuntos internos
del PSUV son harina de otro costal. Lo cierto es que luego del 2-D hay malestar
dentro del chavismo -en particular contra la boligarquía encumbrada,
multimillonaria en dólares y en fracasos- y se ha abierto una lata
de lombrices que será difícil de volver a meter dentro. Aparecen
quienes pretenden el turno al bate para aprovechar estos últimos años
y reclaman: no queremos que nos gobiernen, queremos gobernar. Vale aclarar
que esa consigna no es anarquista, como dice el Gran Animador Televisivo.
Sin duda los anarquistas no queremos que nos gobiernen, pero tampoco queremos
gobernar. La consigna anarquista es ni gobernantes ni gobernados, muy lejos
de esta burla que bien leída quiere decir Quítate tu para ponerme
yo, como hizo esta pandilla tras deshacerse de AD y COPEI. Los que están
ya tuvieron lo suyo y ahora nuevos grupos van en pos de sus afanes (de afanar
= robar, según el lunfardo y Cristina Kirschner), pero muy lejos del
anarquismo, que aspira a disolver el gobierno, no a apropiárselo.
En su perorata, Chávez hace de la diferencia de ideas la simiente de
la división. Tampoco esta perspectiva es de anarquistas, para quienes
la diferencia es condición para la unión. Es como pensar que
en un equipo de fútbol lo mejor es tener 10 porteros y uno solo pateando.
Todo colectivo funda su riqueza en la diversidad de ideas, funciones, capacidades
y perspectivas en la formulación del plan y en el reconocimiento de
la autoridad para la conducción. Los anarquistas vemos las cosas más
en el sentido de coordinación consensuada y no como la obediencia automática
que arrastra a las hormigas al agujero en beneficio de su reina.
No puede entender al anarquismo quien confiesa estar acostumbrado a que tiene
que haber un plan, una jefatura, un liderazgo y una disciplina. Tal manera
de pensar, como bien dice, es propia de militares, pero de los que organizan
desfiles, porque la guerra de hoy es bastante más complicada. Recordemos
que por pensar así falló su golpe de Estado. Basta ver la manera
en que el Comandante de Pantalla concibe planes y jefatura cuando ordenó
por TV, 10 batallones a la frontera y el subalterno dijo sí, y se sentó,
como diciendo "Ya vamos p'allá" ante el absurdo de una jefatura
que ignora qué son planes. El liderazgo debe surgir de acuerdos concertados
y los anarquistas pensamos que disciplina no es sinónimo de sumisión
a jefaturas impuestas y totalitarias sino consecuencia de unidad de metas,
propósitos y del acuerdo de medios para lograrlos, surgidos de la diversidad
que enriquece opciones.
Por otra parte, es gracioso cuando propone liderazgo y una disciplina, que
no tiene que ser militar, pero tiene que ser revolucionaria. Si a esta altura
nadie, ni él mismo, sabe qué c. es esta revolución, ¿cómo
saber qué es el liderazgo y la disciplina revolucionaria? Después
de 10 años, la estentórea disciplina revolucionaria parece limitarse
a decir sí a lo que dice el Locutor Bolivariano según se le
ocurra en el momento, sin plan ni metas más allá de las suyas
personales: disciplina hoy es prepararse para Boyacá II en Colombia,
pero mañana es correr a una reunión presidencial para salir
en la foto con Uribe; hoy es amenazar cortar el petróleo a los gringos,
mañana pedirles por favor que nos vendan arroz y caraotas. Si entendemos
que la única disciplina que conoce es la militar de desfile, está
muy de acuerdo con ella venir con la recta a 90 millas cuando alguien se sale
de la fila. Es claro lo que dicta a los miembros de su partido, para quienes
la consigna es: "De frente, march."
Lo de la autocrítica revolucionaria es otra muestra de barullo mental
porque el reclamo a los suyos se origina, precisamente, en una crítica
surgida desde el interior del movimiento, es decir, una autocrítica.
Sin embargo, después de regañar a los críticos, llamar
a la disciplina, prohibir lanzamientos de candidatos a destiempo (para poder
controlarlos), enviar mensajes de obediencia represora, afirma ser el primer
defensor de la libertad de opinión y de la autocrítica responsable
y revolucionaria. Pareciera que lo típico de un presidente es ser contradictorio
o mentiroso, y el personaje es excelente en esto.
Por otro lado, que esta rebelión interna anarquista sea inducida por
la derecha y el imperio insulta la inteligencia. Por lo que todos sabemos,
si en Venezuela hay una derecha, esta derecha endógena es chavista.
Es la que se enriquece con las importaciones y recibe dólares de CADIVI,
la que aprovecha para comprar fincas baratas con la amenaza de la invasiones,
la que hace negocios con los bonos, la de los banqueros, la que se beneficia
de los contratos de todo tipo, la que se favorece de la explotación
petrolera y minera, la que motoriza la corrupción internacional. Que
esta derecha quiera cambiar el estado de cosas es impensable, cuando tiene
a Chávez como parachoques controlando a la gente y nunca terminará
de agradecerle los perjuicios que recibe cualquier ideal socialista razonable
a cuenta de los fracasos de este socialismo bolivariano televisivo y grotesco.
En cuanto al imperio, poco le inquieta Venezuela. Chávez es el gobernante
mejor enrolado en el neoliberalismo global: exporta sólo materias primas,
en sociedad con transnacionales a las que cedió parte de las riquezas
de subsuelo con las empresas mixtas; mientras, anula cualquier desarrollo
interno industrial o agrícola-ganadero para comprar todo en el mercado
mundial, haciéndonos dependientes por completo del capitalismo transnacional.
Cada día hay más negocios con EE UU, se favorece a los socios
petroleros de Bush, se les facilita la penetración militar en Colombia
y en el resto de América y parece ser el único lugar en donde
a Bush y la CIA, que no pegan una en el resto del planeta, como que les sale
todo bien, desde crear escasez de leche, hasta promover el dengue, pasando
por sembrar delincuentes, tumbarle la audiencia a TVes e infiltrarse en el
chavismo. Con Chávez, la CIA ha resucitado como fantasma de América
y sin sus alabanzas ya la hubieran cerrado por inoperante. Y cuando el imperio
aprieta de verdad, como en la OEA, el valiente de micrófono mete la
cola entre las piernas y se va a la fila, aunque deje a su secuaz Correa empantanado.
Ser o no ser
Aporrea agrega que, según el ministro Rodríguez Chacín,
el grupo Venceremos es anarquista, a pesar que los hechos conocidos señalan
que es otra de tantas facciones aupadas por el gobierno para engrosar la comparsa
de movimientos que lo apoyan y que confunden, siguiendo a su líder,
revolución con escándalo, grito y estruendo. Si fuese cierto
lo que dice el ministro, sería un grupo digno de estudio porque se
le califica de pro-imperialista pero pone bombas en una organización
empresarial capitalista, integrado por anarquistas de derecha con chapas de
la policía insurgente del alcalde Barreto, indisciplinados con apoyo
público de partidarios leales al Comandante. ¡Vaya arroz con
mango ideológico!
Completa Aporrea aclarando brevemente qué es el anarquismo, con referencia
en Wikipedia, lo que agradecemos, porque cuanto más se difunda quiénes
somos y qué buscamos, probablemente más gente termine solicitando
junto a nosotros: Ni gobernantes ni gobernados, personas libres asociadas.
Gobernados y gobernantes son sinónimo de Estado y, gracias a la gestión
del susodicho, muchos se vienen dando cuenta que el Estado no es otra cosa
que la guarida de una pandilla que nos asalta por todos lados, a la que debemos
hacerle frente juntos para evitar que, como sucedió antes y seguirá
sucediendo, esta horda pase pero la guarida quede a la orden de próximos
pillos, como esperan los gruñones dentro del chavismo y también
la oposición oficialista.
Anarquía no es caos o desorden, sino un orden diferente al asociado
con la obediencia ciega a cualquier clase de jerarquía autoritaria,
a toda ideología opresiva, a la homogeneización del pensamiento,
al sometimiento, a la anulación individual, que pareciera es el orden
que esta pseudo-revolución persigue. El supuesto desorden anarquista
es el orden de personas libres, iguales en su diversidad, que saben que el
bienestar de cada uno sólo puede lograrse con el bienestar de todos.
Por supuesto que los anarquistas somos esos radicales antichavistas que denuncia
el oficialismo, como somos radicales anti-cualquier autoritarismo político,
económico o cultural. Oímos las voces de todos y seguimos los
consejos de quien sabe para progresar colectivamente pero nunca para obedecer
ciegamente a alguno y, por supuesto, nos negamos a vivir bajo una disciplina
militar basada en el temor a rectas de 90 millas, por más revolucionario
que se diga el pitcher.
Dejemos que el dinero se pudra
En mayo de 2005, nuestros compañeros del periódico anarquista italiano "Sicilia libertaria" publicaron un interesante artículo sobre Silvio Gesell, llamado por algunos el Marx del anarquismo. En el siguiente número publicaron otro artículo en respuesta al primero. Hemos considerado interesante para los lectores de habla española reproducir ambos trabajos.
Si es cierto que nuestras reflexiones a menudo sufren por la falta de una teoría anarquista de la economía, esto también es debido al total olvido de la obra del economista ácrata Silvio Gesell (1862-1930). Comerciante y hombre de negocios germano-argentino, Gesell quería librar a la economía de la esclavitud de los intereses y de la propiedad de la tierra, al mercado del capitalismo y a las mujeres del patriarcado. Encontró muy tarde su solución anarquista y no estatal a los problemas económicos (El Estado desmantelado, 1924), dejando detrás activísimos secuaces socialdemócratas y liberales. Ahora que estos últimos se dejan oír incluso en Italia, ha llegado para nosotros el momento de conocer las teorías gesellianas y de tomar posiciones acogiéndolas, seleccionándolas y criticándolas.
El dinero
Nos limitamos aquí a las grandes líneas del filón teórico
que en el campo económico llevan de Proudhon a Gesell y a Keynes, y
señalamos las principales diferencias con el análisis de la
economía de Marx. Mientras este último pone el acento en la
esfera de la producción, la única teoría de la economía
originariamente anarquista (es decir, la de Proudhon) parte de la tantas veces
criticada esfera de la circulación del dinero. Para los economistas
(neo)clásicos y marxistas el dinero era solo un inocuo medio de cambio;
de Proudhon en adelante se atribuyen al dinero tres aspectos fundamentales
y relevantes (en positivo y en negativo):
1.- El dinero es un medio óptimo de ahorro y no tiene gastos de almacén,
mientras que los productos agrícolas e industriales se deterioran;
continuamente, el dinero mantiene su valor (Gesell).
2.- El poseedor de dinero líquido, pudiendo disfrutar cualquier situación
favorable o de especulación, no presta y no invierte en modo productivo
hasta que el interés sobre el capital no resulta seductor (Gesell/Keynes).
3.- Los costes de transacción del dinero son inferiores a los de cualquier
otro medio de cambio (Gesell/Suhr).
Estas propiedades hacen del dinero el "rey del cambio" (Proudhon),
le atribuyen su posición de "alegre" en el mercado (Suhr)
y ponen en situación de ventaja a quien lo posee frente a todos los
productores, que para invertir o consumir deben hacerse prestar dinero.
Consecuencias de la economía de los intereses
No sólo los países considerados "en vías de desarrollo",
sino también la "rica" Alemania está tan endeudada
que emplea cerca de un cuarto del gasto público para los intereses
sobre la deuda (¡de cuyo saldo no se habla nunca!) y es atrapada en
la lógica exponencial del interés compuesto. Esta deuda grava
sobre todo a los que pagan impuestos directos o indirectos (por ejemplo el
IVA). No sólo quien tiene deudas paga intereses: los consumidores pagan
"los costes del capital" a las llamadas productoras endeudadas (ignorándolo
a su vez) cada vez que hacen la compra en el supermercado. Se calcula que
más del 30 por 100 de cada compra consiste en intereses que van al
bolsillo de los acreedores. También en la factura del agua (38 por
100) o en la de basuras (12 por 100) se pagan intereses. Se llega al colmo
en los alquileres, donde el porcentaje de los intereses sobre el capital llega
como media al 77 por 100 (poco trabajo, amortización del gran capital
fijo). Quien, con referencia a los propios ahorros o BOT, piensa poder huir
de la esclavitud de los intereses, es un iluso: en Alemania se calcula que
el 80 por 100 de la población paga más intereses de cuanto recibe,
mientras los millonarios son "obligados" a su vez a especular con
su capital porque no consiguen consumirlo.
Dinero libre, dinero evanescente
La solución para Gesell y sus seguidores reside en crear un dinero
que se "pudra", que, teniendo costes de mantenimiento iguales a
los intereses sobre el capital, restablezca la paridad de oportunidades sobre
el mercado, aboliendo el privilegio de los propietarios de capitales y dejándolos
morir de una muerte dulce. Mientras los gesellianos de izquierdas añaden
a esto también la confiscación de los grandes capitales, los
liberales la rechazan. En tiempos de Gesell, la dorada protección del
dinero creaba un problema de atesoramiento ante la deflación, lo que
en consecuencia llevaba a la falta de créditos inversores, a la manipulación
especulativa de la entera economía (Morgan/Rockefeller) y al paro;
ahora se pone el acento en la enorme ganancia parasitaria de los dueños
de los grandes capitales: la explotación de la colectividad está
determinada por los intereses sobre el capital que permiten al capitalista
amasar un salario enorme sin ninguna contribución laboral, obligando
a toda la cadena de deudores a producir un incesante e infinito crecimiento
económico para cubrir las deudas.
En esta lógica, no es apropiarse de la plusvalía (Marx) lo que
crea la explotación. Los gesellianos están de acuerdo con la
teoría del valor de Marx, pero no con la de la plusvalía: reprochan
a los marxistas no haber profundizado en la diferencia esencial entre los
intereses sobre el dinero (más o menos constante, considerando la inflación)
y el rédito del capital; de no haber comprendido la ventaja de la liquidez
del capitalismo (que permite esperar a que el rédito del capital se
eleve) y la procedencia del provecho (del rédito) de los intereses
sobre el capital. Marx, concentrado en la esfera productiva, deduce los intereses
del provecho y no el provecho de los intereses sobre el capital (rédito).
Para Marx son exclusivamente un cuestión entre capitalistas; niega
el conflicto de intereses entre dinero y trabajo. Marx no comprende que el
empresario endeudado debe sustraer a sus obreros dinero para pagar intereses
compuestos a los capitalistas. Sólo cuando es propietario no endeudado
se convierte en capitalista y explotador también él, apropiándose
del rédito del capital fijo y financiero. Así, a través
del consumo, la tasación y la deuda, casi todos pagamos de un modo
u otro a los capitalistas (propietarios y financieros). La explotación
encuentra aquí su origen.
La tierra libre es herencia de las madres
Para Gesell también debe abolirse la propiedad de la tierra. Todo el
suelo será confiscado (salvo las casas particulares). Se convertirá
en la eterna e intocable propiedad de la federación de madres residentes.
No estando la tierra sujeta a la especulación y al continuo aumento
de valor, las mujeres la alquilarán a quien la necesite. Las madres
recibirán una pensión mensual, igual para todas, como recompensa
por su trabajo de utilidad pública. Calculada según el valor
de la tierra en la Alemania de 1986, la pensión de las madres alcanzaría,
por cada hijo, los 2.700 euros al mes. Gesell quería así liberar
al amor de las imposiciones económicas y proponer a las mujeres su
autoorganización en comunidades femeninas, viviendo una poliandria
materialista.
La praxis
Proudhon había imaginado la creación de bancos de cambio de
productos reales con el fin de liberarse de la esclavitud de los intereses
y de la inflación (idea difundida últimamente, como demuestran
las redes mutualistas y de intercambio). Son ideas poco prácticas,
pues obligan a la gente a encontrarse físicamente cada vez. Por eso
Gesell inventa el dinero a interés negativo, que se "pudre",
pierde cada mes un valor del 1 por 100 y tiene por ello necesidad de "recarga".
Viene así asegurada la competencia, con igualdad de oportunidades y
sin explotación. El dinero circula velozmente y todos quieren desembarazarse
pronto de él para no perder su poder adquisitivo. Quien, por el contrario,
tiene necesidad de crédito, lo recibe al "coste de producción"
(sólo los costes de administración, lo que Gesell llama los
intereses naturales, sin aprovecharse). La praxis del dinero que se pudre
se encuentra ya en la muy remota historia china y en la Edad Media alemana,
donde ha contribuido a períodos de prosperidad de masas (Damaschke).
Gesell la reintrodujo cuando fue "encargado popular de Economía
(ministro) -junto a Landauer, Eisner y Toller- durante la revolución
de los consejos obreros de Baviera, antes de ser destituido por los comunistas.
Tras su propaganda, se desarrollaron experimentos concretos en la época
de la crisis económica en Alemania (Schwanenkirchen 1930), Austria
(Wörgl 1932) y EE UU (1933). Especialmente, los experimentos de Schwanenkirchen
y Wörgl tuvieron gran repercusión por el éxito conseguido,
porque daban estabilidad a la economía, aseguraban el pleno empleo
e incluían, junto a las obras públicas, al comercio y al artesanado,
también a la pequeña industria (Wörgl) y a una mina de
carbón (Schwanenkirchen). La ganancia de la "recarga" servía
para pagar a los trabajadores con moneda evanescente. Diferentes municipios
quisieron copiar el ejemplo de las dos ciudades, pero toda la experimentación
en Alemania, Austria, Suiza y Francia fue rapidamente impedida por la prohibición
estatal de emitir dinero alternativo. Tras la Segunda Guerra Mundial encontramos
otros ejemplos menos convincentes en Francia (Lignières-en-Berry/Maans
1956/58), Suiza (el WIR) y Brasil (Porto Alegre 1958). Estos experimentos
no pudieron realizar, por motivos obvios, la socialización de la tierra
y de los grandes capitales.
Conclusiones
Es verdad, no tenemos necesidad de un nuevo Marx sino de una teoría
económica más consistente. El principal valor de la de Gesell
parece consistir en primer lugar en ser un afilado instrumento de análisis,
que permite comprender la historia y la actualidad económica del capitalismo.
Pero la sociedad a la que aspiran los gesellianos ¿es también
la nuestra? Gesell habla de egoísmo, de selección natural, de
libre competencia, de apoyo mutuo, de libre acuerdo y de amor libre. Su modelo
ha sido asumido hasta ahora por aquellos anarquistas (sobre todo individualistas)
que creían en la competencia y en el mercado como en una necesidad
incluso de la sociedad anárquica. Entre ellos, en primer lugar, Gustav
Landauer, pero también Martin Buber y Pierre Ramus (incluso Nettlau
cuando critica a Kropotkin). Otros, como Erich Mühsam en su Kain, han
saludado el modelo geselliano como un método útil para la "transición".
Las experimentaciones concretas gesellianas, en conjunto positivas aunque
restringidas geográficamente, y sobre todo a causa del poder del Estado,
aunque sin posibilidad de imponer la socialización de la tierra y de
los grandes capitales, permiten por el momento atribuir a la utopía
económica de Gesell una función, de alternativa para pequeños
grupos y redes, pero dentro del capitalismo ("una isla feliz" mientras
sea consentida).
Me adhiero sin más a la invitación que Diogene, desde las columnas
de este periódico, ha hecho a los anarquistas para apropiarse de los
instrumentos de la teoría económica. Aun reconociendo los riesgos
y los límites del economicismo, creo que la sustancial ausencia de
teóricos anarquistas en la materia después de Proudhon (que
inspiró tanto a Marx como a Gesell) y Kropotkin ha debilitado enormemente
el alcance social del pensamiento libertario.
Llegando a la cuestión específica, la enorme expansión
de la actividad financiera y especulativa que ha caracterizado al capitalismo
en las últimas décadas ha conducido a sus opositores a investigar
posibles remedios (como la tasa Tobin) para combatir el poder desmedido de
la denominada "economía de papel". El renovado interés
por la moneda perecedera de Gesell se puede encuadrar en tal contexto, donde
la moneda ha adquirido un papel muy importante como bien de inversión
financiera.
A Silvio Gesell hay que reconocerle méritos relativos al estudio del
ámbito de la circulación: su mayor descubrimiento fue lo que
después será definido como "preferencia por la liquidez",
o sea, la voluntad del poseedor de moneda de no gastarla toda, porque la moneda
no es sólo un medio de cambio sino también reserva de valor
en el tiempo: al contrario de las mercancías, no es perecedera y, para
hacerla salir de los bolsillos de sus poseedores, se les ofrece un interés.
Por eso en el mercado la oferta es menor que la demanda: si la oferta es igual
a 100 y la moneda disponible otro tanto, una preferencia por la liquidez de
5 hace disminuir la moneda efectivamente en circulación (y por ello
la demanda) a 95, provocando crisis de superproducción y deflación
(precios decrecientes). Keines (gran defensor de Gesell) propone resolver
tal situación, que atenazaba la economía mundial tras la crisis
de 1929, con la inflación: el estado acuñaba moneda (deficit
spending) hasta devaluarla, forzando así a los acumuladores de moneda
a deshacerse de ella para frenar la pérdida de poder adquisitivo real.
Esta fue la línea generalmente seguida por los Estados, por lo que
unas décadas después se encontraron con el problema opuesto
de la inflación galopante. La idea de Gesell por el contrario (y donde
probablemente reside la fascinación que ejerce sobre los anarquistas)
no consistía en una intervención estatal, sino en una moneda
que "arde lentamente" y pierde tanto el valor nominal como el real
(poder adquisitivo), forzando igualmente a sus poseedores a apresurarse a
gastarla y "hacer girar" así la economía.
Si queremos confrontar a Marx con Gesell es necesario partir de su diferente
concepción de la explotación en la economía capitalista:
para Marx tiene origen en la plusvalía, es decir, en la parte de trabajo
que no es remunerada al trabajador asalariado y que de cualquier manera genera
la ganancia de la empresa. Analizando tal ganancia, se subdivide en "réditos
de propiedad" que son las rentas del suelo (del propietario del terreno),
interés (de quien presta el dinero) y dividendo (del accionista, o
a veces la remuneración del empresario titular de los medios de producción).
Gesell se lanza solo contra los dos primeros, proponiendo una tierra libre
y una moneda que se devalúe. En su obra El orden económico natural,
define "los beneficios industriales y comerciales, una vez deducidos
el interés del capital y la renta del suelo que generalmente contienen
como retribución del trabajo". Pero al considerar el interés
como remuneración del capital, confunde el capital con la moneda. Sobre
todo, Gesell acaba por transformar la naturaleza del beneficio de rédito
del capitalista en rédito del trabajo. El error se repite en su definición
de valor (que es un poco la piedra de toque para un economista), cuando observa
que "salario y precio son todo uno", inventándose de esa
manera un precio-valor al que no corresponden las dos categorías distintas
del salario y el beneficio.
En la práctica, según Gesell, los explotadores son los propietarios
del suelo y los especuladores financieros, mientras que los demás son
los explotados, empresarios inclusive. Por eso no valorará la necesidad
de los trabajadores de apropiarse de los medios de producción, porque
trabajador y empresario (a quienes estamos habituados a identificar con el
trabajo asalariado y el capital) serían aliados. Por lo demás,
el mismo Gesell era un empresario y un convencido partidario de la libre competencia.
Se objetará que con la actual "financiarización" de
la economía, la deuda creciente de Estados, empresas, etc., el problema
principal del capitalismo es el interés de los especuladores y de la
banca, mientras el beneficio del empresario es relegado a un segundo plano.
Tal observación desplaza sólo en términos cuantitavos
el destino del beneficio expuesto precedentemente, sin resolver el conflicto
entre capital y trabajo asalariado. En conclusión, no parece oportuno
olvidar a Marx para seguir las sugerencias de cualquier teórico de
moda: resulta dificil reconstruir una crítica seria y orgánica
del capitalismo sin su punto de vista en materia económica (esto es
válido también para los otros grandes economistas del pasado)
y nos arriesgamos a acabar haciendo un ejercicio de autolimitación
y perder las coordenadas principales.
En cuanto a la moneda perecedera, es una idea que reaparece cíclicamente
junto a determinados escenarios económicos: en 2002 se le pasa por
la cabeza a algunos exponentes de la Reserva Federal (el banco central estadounidense)
que, frente al fantasma de una economía en deflación, propusieron
la introducción de un dólar con una banda magnética que
disminuía su valor con el tiempo. Estoy de acuerdo en que tal instrumento
monetario tenga más probabilidades de funcionar en una micro-sociedad:
no sólo para evitar la oposición de los poderes financieros
fuertes o del Estado, sino sobre todo porque la moneda, incluso la acuñada
por un Estado que impone su "señorío", es fruto de
una convención tácita (es decir, de una voluntad, aunque no
esté expresada) de quienes la usan.
El "sentimiento trágico" y el vitalismo libertario
Mi voz es la voz del pueblo. Hablo con demasiada franqueza, con demasiada tosquedad para los elegantes y remilgados; aunque todavía les resultan más extrañas mis palabras a los chupatintas. Mi mano es la de un loco. ¡Pobres de las mesas, de las paredes y de todo lo que se presta a que un loco lo llene de garabatos y dibujos! Mi pie es una pezuña de caballo; con él brinco y troto por montes y colinas, de un lado para otro, y con el placer de correr se me mete el diablo en el cuerpo. ¿Será que tengo un estómago de águila?; pues me enloquece la carne de cordero. Sí, no hay duda alguna de que tengo estómago de pájaro. Me alimento de cosas muy sencillas, y siempre sobriamente; estoy presto a volar y me impaciento por remontar el vuelo. ¿Cómo no ha de haber, pues, en mí algo de pájaro? Pero si hay algo en mí que me hace semejante a los pájaros, es que soy enemigo del espíritu de la pesadez: y enemigo mortal, acérrimo, archienemigo. ¿Adónde no habrá volado, hasta perderse, mi enemistad?
F. W. Nietzsche
Estas palabras, expresión directa del espíritu nietzschiano,
se desvinculan de la paletería interpretativa de quien hace de la propia
imbecilidad un instrumento de comunicación, idiotez siempre conocida
pero nunca bastante ignorada. La idiotez de quien se atreve a percibir en
el "sentimiento trágico" no la vuelta existencial para un
retorno creativo a la vida misma, canto a la acción en la inconsciencia
de una inmediatez que es propulsión para el cambio, en la certeza de
la ilusoria objetivación de lo vivido y de un recuerdo que enmascara
fosilizando el presente en la costumbre de una esclavitud rampante; de quien
escoge un camino al servicio de la corrupción y del vicio, el criterio
para legitimar la opresión.
La "potencia" no es el dominio del hombre sobre el hombre, ni la
imposición de quien se erige mezquinamente en esclavo de su autoridad.
La "potencia" no es de los imbéciles rastreros, rufianes
y aduladores, de quien busca amos, de quien es amo, de quien no ve porque
no escucha, de quien no sabe escuchar porque no duda en observar, porque inhibe
la sociabilidad del propio instinto. Estúpidamente anclados en la propia
voracidad, estúpidamente nocivos, sujetos portadores de ideologías
irracionales capaces de dañar a cualquiera que tenga relación
con ellos, "inseminadores" de los efectos que pueden ser circunscritos
a algunos hombres, o sea, sistemáticos, generalizados en la sociedad;
son los bienpensantes, los dirigentes, los administradores, los estudiosos
que hacen de la cultura una noción, los lectores que quieren representar
la cultura, los profesores estimados en el panorama pedagógico mundial...
Y mientras tanto la masa sigue a escudos y banderas, charlatanes e impostores.
Sí, precisamente con las palabras de Nietzsche es como entiendo consagrar,
permítaseme el término, la existencia en la voluntad de ese
impulso para nada concretable en la ética del deber contenida en el
reflejo de las leyes y en la determinación de quien define el progreso
como mera clave lógica de la utilidad en el poder, ese impulso asediante
y asiduamente asediado de la tensión que encadena la vida al absurdo
de una utopía; el absurdo de un potencial, lo real de vivir aferrado
a una esperanza, el absurdo de saber que sólo más allá
de la gravedad y del vacío indefinido e infinito es posible cumplir
deseos; los deseos de un pueblo que reivindica justicia social, los deseos
del individuo que quiere libertad, liberarse de
liberarse para
La "potencia" es el derecho a escoger, es la fuerza de la insurrección,
es la capacidad de decisión de abajo para que arriba sea sólo
etéreo. La "potencia" es la fuerza de la tierra, del ser,
de la ubicuidad de lo que es y su relación con el sueño, con
el ideal que moviliza a la acción, que hace aspirar a la gloria de
la verdad, que está en la vida, en la lucha, para el porvenir que sacude
e inflama, para el amor solidario, para el olvido del oscurantismo de la coerción
del sistema y de los valores de los "sistemáticos". La "potencia"
es la voluntad que interrumpe el orden de las cosas para obtener lo necesario,
la cadencia del mundo, medida de lo que cambia, armonía del vivir,
acento de rebelión.
A cuenta de la racionalidad y del espontaneísmo de una voluntad consciente,
de la autodeterminación individual y de los anhelos revolucionarios
del pueblo, nos liberamos del binomio "potencia-autoridad", para
promover la potencia de una vida dinámica, libertaria e igualitaria.
Ser enemigos de la "gravedad" significa ser enemigos de la fuerza
que impone el equilibrio indiferente: ser el "sentido de la tierra"
expresa el reconocerse en la vida, la vida que es transformación, la
vida que es metamorfosis, movimiento, hacerse, causa que nunca deja de ser
causa y que nunca permitirá su distanciamiento del fin; en la propulsión
del individuo que experimenta y no monopoliza nunca, en la progresiva extensión
de la idea regularizadora de la revolución; en el sentimiento de lo
posible, en el querer de cada uno, el único que, como diría
Unamuno, probando el absurdo es capaz de conquistar lo imposible.
La anarquía es el absurdo que libera del engaño, de la destructividad
brutal y tirana del sentido común.
Me preguntaréis: "¿Era necesario este examen sobre la voluntad
nietzschiana para concluir incitando a la anarquía?
Respondo: "Las más grandes incomprensiones se derivan de la utilización
de un lenguaje que parece no distinguir el significado del significante, el
constitutivo del sancionado, la agresividad de la capacidad de destrucción:
la vida de los procedimientos corrientes". En la incapacidad de comprender
los complejos caracteriales en los que se arraiga la humanidad y el individuo
encuentra su desarrollo, la voz arrolladora de un pensador que como Nietzsche
filosofa a través de aforismos, se alza contra todo modelo mistificador
y, por tanto, mentiroso.
El fin de toda forma de control y de explotación conducirá al
amor por la vida, a la sencillez de una interacción no mediada por
los fantasmas y las obsesiones de las imposiciones regladas, de la extrañeza
de cuerpos artificiales, de la vileza de quien se embellece "representando"
y de quien sacraliza un derecho que es sólo concesión.
Puede ser algo constructivo este examen de Nietzsche, por un mensaje siempre
actual que desafía la resignación con el vitalismo.
Considerado, junto a Joaquín Clausell y José María Velasco,
como uno de los más importantes representantes del paisajismo mexicano,
Gerardo Murillo fue un pintor que de manera significativa se involucró
en el desarrollo de la Revolución mexicana. Relación que propició
que también se le vinculara con el movimiento anarquista mexicano;
mas, curiosamente y por el contrario, Murillo fue un fanático apologísta
del nazismo, el fascismo y el franquismo.
Nacido en Guadalajara, Jalisco, el 8 de octubre de 1875, Gerardo Murillo,
mejor conocido como Dr. Atl1, comienza sus estudios de pintura en aquella
región del Bajío para después trasladarse a la ciudad
de México e ingresar en la Academia de San Carlos.
Gracias a una beca que le otorga el gobierno de Porfirio Díaz, en 1896
viaja a Europa, donde estudia filosofía y derecho, además de
asistir a cátedras como las impartidas por Henri Bergson, sobre teoría
del arte, o la de Emile Durkheim, sobre sociología. Este primer viaje
por Italia, Francia, España, Alemania, Inglaterra y Rusia, y de manera
muy efímera a la India, Egipto y China, le dejará una profunda
huella, la cual sabrá aprovechar su gran sensibilidad artística.
Instalado nuevamente en la ciudad de México, en 1903, el también
periodista y vulcanólogo reivindicará no sólo la importancia
del arte popular, sino además, con la misma energía y determinación,
se manifestará en contra de los obsoletos métodos de enseñanza
así como de las viejas corrientes -el clasicismo y el academicismo-
prevalecientes en la Academia de San Carlos.
En 1910 instala en esta Academia su taller y comienza a difundir tanto sus
ideas estéticas como también socio-políticas. Entusiasmado,
propone la formación de un centro artístico exclusivo para la
realización de pintura mural, sin embargo el estallido de la Revolución
mexicana le impedirá ver florecer dicho proyecto.
Dr. Atl y la Casa del Obrero Mundial
Después de la derrota de Victoriano Huerta y a cinco días de
haberse firmado el Tratado de Teoloyucán2, las fuerzas constitucionalistas
encabezadas por Álvaro Obregón y Venustiano Carranza incursionan
en la ciudad de México, el 20 de agosto de 1914. Arribo que la Casa
del Obrero Mundial (COM) verá con beneplácito; por lo que el
mismo día tanto líderes de la lucha como anarcosindicalistas
realizan en las oficinas de la Casa una "celebración de la liberación".
Entusiasmo producto, fundamentalmente, del cese de una intensa represión
que el brevísimo gobierno de Huerta había ejercido en contra
de los anarcosindicalistas, y durante el cual llegaría a cerrar las
oficinas de la COM.
Pero el interés de Venustiano Carranza y Álvaro Obregón
por acercarse al sector obrero no provenía en lo más mínimo
de algún tipo de simpatía hacia el movimiento o pensamiento
anarcosindicalista, de hecho, era muy clara la divergencia que existía
entre las ideas anarcosindicalistas y las que planteaban los constitucionalistas.
El interés tanto de Carranza como de Obregón radicaba en la
intención de impulsar la creación de un ejército obrero
así como una alianza que ayudara a contrarrestar el fuerte avance que
hacia la ciudad emprendían Emiliano Zapata, por el Sur, y Francisco
Villa, por el Norte.
Para el 26 de septiembre, Obregón ya había conseguido afianzar
"incipientes contactos con la Casa, al donar el edificio de lo que había
sido el convento jesuita de Santa Brígida para sus reuniones. La Casa
aceptó el regalo y en menos de cinco semanas los líderes de
la fuerza de trabajo urbana proclamaron seriamente su principio ideológico
de no participación política. La estrecha relación de
trabajo que Obregón estableció con la Casa, las condiciones
políticas poco habituales que prevalecían y un gobierno abiertamente
simpatizante dieron por resultado una alianza con un anarcosindicalismo que
no había sufrido modificaciones. La cooperación con Obregón,
que según ellos era bajo sus condiciones y en nombre de sus propios
intereses, parecía ser ventajosa tanto para la masa de miembros como
para la mayoría de los dirigentes de la Casa"3.
La labor para persuadir a los trabajadores urbanos había presentado
una escasa resistencia, ya que gran número de los líderes anarcosindicalistas
comenzaban a dejar claro, de una u otra forma, su posición de antagonismo
hacia el movimiento campesino revolucionario; contradicción ideológico-política
que contribuiría a la propia debacle del anarcosindicalismo mexicano4.
Así, ya "para enero de 1915, la impresión de que Villa
y Zapata eran el enemigo había cundido entre casi todos los anarcosindicalistas.
Hacia finales de ese mes cuando los zapatistas evacuaron temporalmente la
ciudad de México, y aparecieron las unidades leales a Álvaro
Obregón, la Casa se comprometió con la 'causa constitucionalista'
y la lucha armada"5.
Y uno de los encargados en realizar la consolidación de la alianza
entre constitucionalistas y la clase obrera fue el Dr. Atl. En uno de estos
acercamientos el Dr. Atl, Adolfo de la Huerta y Antonio I. Villarreal ofrecieron
a los anarcosindicalistas, en nombre de Obregón, el monasterio jesuita
de San Juan de Letrán, el Colegio Josefina así como otras instalaciones.
Así, podrían editar su diario La Tribuna. Con escasa oposición,
dichos donativos fueron aceptados. Sin embargo, "los anarquistas de la
Casa habían empezado a tener serias dudas acerca del aparentemente
radical Dr. Atl, quien desempeñaba el delicado papel de emisario entre
los constitucionalistas y la Casa. Se dieron cuenta de que siempre ensalzaba
a Carranza y denigraba a los 'burgueses' del movimiento constitucionalista.
De ahí comenzó a desarrollarse un profundo recelo hacia la dirección
de las tres facciones principales de la Revolución mexicana: los zapatistas,
los villistas y los constitucionalistas"6.
Más adelante, en una reunión realizada el 8 de febrero de 1915,
y después de varias críticas que se vertieron en contra del
Dr. Atl y Carranza, los dirigentes de la Casa acordaron rechazar cualquier
afiliación con los constitucionalistas, mas antes de finalizar la reunión,
extrañamente se valoró que sería mejor permitirle a Dr.
Atl reunirse con ellos una vez más al día siguiente.
"Veintitrés secretarios sindicales y otros cuarenta y cuatro miembros
de la dirección, asistieron a esta sesión. El Dr. Atl estuvo
a la altura de la ocasión. En un llamado apasionado y radical pidió
al 'proletariado de México' que viniera en ayuda de la 'Revolución'
ante la seria amenaza 'reaccionaria' de los movimientos villista y zapatista,
concediendo a la Casa el derecho a organizar a los trabajadores de toda la
nación. Los dirigentes discutieron, debatieron y por último,
apabullantemente, aprobaron una declaración de apoyo armado a los constitucionalistas.
Todos los anarcosindicalistas presentes, incluyendo Quintero, Salazar, Barragán
Hernández y el agrarista Huitrón, votaron a favor de la resolución"7.
Ninguna de las representaciones de la Casa en otros estados discreparon sobre
la aprobación, estaba claro que las decisiones que se tomaban en la
ciudad de México eran determinantes; siendo de esta manera, el 18 de
febrero una delegación anarcosindicalista formada por Quintero, Salazar,
Gasca, Rodolfo Aguirre y Roberto Valdés, viajó al estado de
Veracruz para encontrarse con representantes de Carranza; dos días
después se concretó una alianza conocida como Pacto de Veracruz,
en donde la Casa aceptaba ser parte del esfuerzo y lucha del las fuerzas constitucionalistas.
Así, los esfuerzos del Dr. Atl habían tomado una forma fehaciente:
la de los "batallones rojos".
Fundada en julio de 1912 y dominada sólo en sus inicios por anarquistas8,
la Casa del Obrero Mundial corrió una suerte que no fue más
que la consecuencia de una praxis llena de paradojas, ambiciones y protagonismos
individuales. Su hostilidad insistente hacia los magonistas fue otra de las
constantes que impidió que pudiese madurar un proyecto libertario más
incluyente a nivel nacional; los escritores de la Casa, por ejemplo, en varias
ocasiones llegaron a rechazar violentamente a los magonistas, "quienes
tácticamente eran más radicales. En cierta ocasión un
escritor los describió como 'revolucionarios de papel a mil millas
de distancia; renegados que explotaban la avidez de sus cándidos paisanos
por leer noticias de la revolución' (
)"9.
Una de las últimas participaciones importantes del Dr. Atl con la COM
fue la del 13 de octubre de 1915, cuando se descubriría el busto del
anarquista español Francisco Ferrer Guardia, al mismo tiempo que se
inauguraba una Escuela Racionalista. El Dr. Atl, Agustín Aragón
y Díaz Soto y Gama serían algunos de los más importantes
oradores. Año en que también acompañaría a Venustiano
Carranza al estado de Veracruz; ocasión que aprovecharía para
fundar, en Orizaba, el periódico La vanguardia y para agrupar a estudiantes
-entre los que se encontraba David Alfaro Sequeiros- que formarían
grupos propagandísticos que llevarían a cabo la tarea de fundar
periódicos murales en Guadalajara, Hermosillo, Tampico y Mérida.
Pero pronto la relación de Atl con los constitucionalistas se volvería
ríspida, fría y paulatinamente más distante; por fin,
la crisis habría de producirse en 1916. El Dr. Atl se encontraba de
nuevo en la capital, preparando ahora un nuevo diario ilustrado. El constitucionalismo
se derechizaba tras sus victorias militares contra villistas y zapatistas;
el lugar de Atl en el nuevo proyecto nacional se desdibujaba.
"Pablo González abrió la ofensiva contra los aliados naturales
del Dr. Atl, los mundialistas. El 19 de enero, aprovechando un incidente menor
ocurrido en unas minas del estado de México, el conservador general
declaró: 'Si la Revolución ha combatido la tiranía capitalista,
no puede dejarse de sancionar la tiranía proletaria'. Esa fue la señal.
Dos batallones rojos, el 3 y 4, fueron licenciados, a la Casa le quitaron
el local del Jockey Club y Carranza envió a los gobernadores una circular
que decía: 'Tengo conocimiento que la Casa del Obrero Mundial ha enviado
delegaciones a diversos estados de la República con objeto de hacer
propaganda, y siendo inconveniente la forma en que están procediendo
dichas delegaciones, sírvase usted de ordenar a las autoridades de
su dependencia que impidan tales trabajos.'
El 29 de enero varios organizadores de la COM fueron detenidos. Tres días
después, Atl intervino con las autoridades militares de la ciudad de
México para que se les pagara a los batallones rojos los dos meses
de sueldo que se había acordado a su licenciamiento. El 4 de febrero
la ofensiva llegó al final de su primera fase. La Casa de Obrero Mundial
en el Distrito Federal fue clausurada, fueron suspendidos los periódicos
Ariete y Acción, los archivos quemados y 500 soldados entraron bayoneta
calada en los locales de los mundialistas"10.
Durante los siguientes meses las arbitrariedades y detenciones en contra de
integrantes moderados de la COM continuarían; situación que
llevaría al Dr. Atl al límite. A finales de julio de 1916 tomará
valor y confrontará a Venustiano Carranza, quien en respuesta inmediata
lo manda a apresar bajo el cargo de insubordinación. "Atl no permanece
mucho tiempo detenido, pero su periódico Acción Mundial es clausurado.
El Dr Atl toma el camino del exilio. El proyecto que ha defendido durante
dos años se ha derrumbado. Durante los siguientes tres años
el Dr. Atl conspira sin éxito contra Carranza en la franja fronteriza
del norte de México. La muerte de éste en 1920, lo dejará
sin motivos para hacer política durante muchos años"11.
Bajo la sombra del fascismo
En 1922, año en que publica el libro Las artes populares de México,
el también poeta Dr. Atl comienza a escribir en la prensa de la ciudad
de México diversos artículos en donde, abiertamente y sin tapujos,
externa su ideología fascista así como su franca militancia
quintacolumnista.
Y muy extensa será "la serie de artículos que publicará
en la prensa masiva; unos entre 1934 y 1936 en Excelsior; y otros entre 1937
y 1938 en El Universal, y algunos más en el semanario quintacolumnista
La Reacción a partir de 1938.
"Simultáneamente, el propagandista filofascista elaboró
más de una decena de folletos. El primero de la serie apareció
en 1936 bajo el título de Italia, su defensa en México, edición
de la 'Colonia Italiana', en el que incluía una amplia selección
de sus primeros artículos; el más temprano que ahí se
consigna data de 1932 y lleva el título revelador de El fascismo como
revolución. En la portada Art-Decó -seguramente realizada por
el pintor- vemos a un enorme cactus a cuyo pie se encuentra una pirámide
sobre la que se apoyan las letras monumentales que forman la palabra 'Italia'.
En el prólogo firmado por el ingeniero Pedro M. Rodríguez, se
resalta la intención de ganar las simpatías del régimen
de Mussolini a favor de Dr. Atl, sobre quien se hacen afirmaciones publicitarias
como ésta: 'ningún hombre en México alcanza la popularidad
de Dr. Atl, y pocos pueden igualarle en cultura y en conocimiento directo
y personal de las cosas. Si lanzara su candidatura a la presidencia de la
República sería electo por aclamación' (p.6). Más
adelante, el prologador cita una conversación con el Dr. en la que
éste titubea y se contradice, en lo que parece un gesto de astucia
con el que trata de probar la sinceridad de su posición; de paso elogia
ampliamente a Mussolini: Italia es un símbolo de civilización,
de cultura y de belleza. Mussolini es, no solamente el defensor de ese símbolo,
sino su prodigioso animador. Bajo su égida, un gran pueblo ha resucitado
y su milenaria potencia histórica se ha reconcentrado, consolidado,
convirtiéndose en una fuerza que está influyendo en el mundo
entero (
) ¡no me hagas preguntas! Yo adoro a Italia y estoy convencido
de que el fascismo la ha salvado del caos en que la sepultó la guerra
(p.8)"12.
En cuanto la opinión que tenía sobre el régimen nazi
y la personalidad de Hitler escribió: "Ahí estaba el espíritu
de Alemania, la muchedumbre inacabable de su pueblo, renovada y organizada
por el milagro de voluntad y de fe, bajo la potencia casi milagrosa de un
hombre sencillo y extraño que representa en nuestros tiempos la más
extraordinaria potencia del intelecto y de la voluntad, porque eso es Hitler:
una síntesis de inteligencia, de clarividencia: su espíritu
de artista ha llevado a Alemania a las fenomenales victorias del presente
y le abre las puertas del porvenir".
Conclusión
Sin duda, Dr. Atl era un hombre visionario y de gran talento. En las artes
plásticas -por lo que ha sido más reconocido- no sólo
incursionó en la cultura y la pintura, sino que además creó
una técnica novedosa y peculiar llamada Atl color, así como
fue el precursor del movimiento muralista mexicano.
Como apasionado vulcanólogo, se maravilló con los volcanes y
su impresionante entorno natural, escenarios que aprovecharía para
dejar plasmados en sus más famosos cuadros; pasión que no conseguirá
truncar la amputación, en 1949, de una de sus piernas. En efecto, tal
situación le impedirá continuar explorando y ascendiendo volcanes,
pero no seguir contemplando tan hipnotizante espectáculo, pero ahora
desde una perspectiva aérea, lo cual lo llevará a crear sus
aeropaisajes.
Su labor como periodista será férrea y decidida, ya que a pesar
de la turbulencia revolucionaria por la que atravesaba el país, fundará
los periódicos Acción Mundial, en 1914; La vanguardia, en 1915,
y Sonora13, en 1917.
Su faceta literaria no será menos fructífera: en 1935 la editorial
Cultura le publica Un hombre más allá del universo, prologada
por Diego Rivera. Novela que ha llegado a ser considerada como la primera
obra literaria mexicana de ciencia ficción. En lo que a sus cuentos
respecta, sus escritos son encomiables, extraordinarios; "primeramente
por sus expresiones directas, coloquiales, sin censura. Seguidamente, por
sus económicas y justas descripciones, por párrafos finales
a manera de conclusiones o moralejas y por títulos que adjetivan y
que pintan, como El hombre que se quedó empeñado y El niño
que iba a nacer"14.
En fin, un personaje excepcionalmente multifacético y de vigorosas
dotes intelectuales, pero al cual no se le puede ni debe aducir su responsabilidad
como filofascista, como lo han intentado hacer algunos historiadores: "el
paralelo con Vasconcelos15 saca el nazifascimo de Dr. Atl del terreno de la
instancia para situarlo en la problemática todavía viva de una
cultura universal donde otros hombres distinguidos (Ezra Pound por ejemplo)
tuvieron una caída análoga. O sea, se trata de problemas de
la cultura contemporánea que no se agotan en las contraposiciones nazifascismo-democracia,
o nazifascimo-comunismo, y donde más bien el nazifascismo se presenta
como emergiendo de un esquema originariamente socialista o que tiene el socialismo
como referencia"16.
En efecto, Atl no fue el primer creador o pensador en ser seducido por el
fascismo, además de Pound están los conocidos casos de Carl
Schmitt y Martin Heidegger. Todos ellos se hallaron fascinados por regímenes
totalitarios, perniciosa atracción a la que Mark Lilla bautizó
como "filotiranía", y la cual, según el autor, es
causada por una falta de autoconocimiento y humildad; lo cual era muy evidente
en el Dr. Atl.
En cuanto a su relación con el movimiento anarquista, queda claro que
los nexos más cercanos fueron sólo con la COM, mas no con los
magonistas, que representaban la posición más coherente y radical
del movimiento anarquista durante el período revolucionario.
Notas:
1.- Como lo bautizaría, en 1902, el poeta argentino Leopoldo Lugones.
Atl significa agua en nahuatl.
2.- En éste se acordó la disolución del Ejército
Federal, así como también el que de manera pacífica pudieran
entrar las fuerzas constitucionalistas en la capital.
3.- John M. Hart, El anarquismo y la clase obrera mexicana. 1860-1931, (Siglo
XXI, México 1988), p.169-170.
4.- De hecho, nuevos líderes menos militantes (pero al fin anarcosindicalistas),
como Leobrado Castro y Samuel Yúdico, apoyaron abiertamente a Morones
después de 1916, cuando éste, como máximo representante
de los trabajadores, les impuso subordinarse a los gobiernos de Carranza,
Obregón y Calles.
5.- Ibíd., 176.
6.- Ibíd., 177.
7.- Ibíd.
8.- Los radicales del Partido Liberal Mexicano (PLM) directamente tuvieron
muy poco que ver con su formación.
9.- John M. Hart, op. cit., p.173.
10.- Paco Ignacio Taibo II, "Atl, Carranza, la Casa del Obrero Mundial
y el pacto de 1915", en: Dr. Atl. Conciencia y paisaje (UNAM/SEP/INBA,
México 1985), p.62.
11.- Ibíd., p.63.
12.- Ibíd., p.65.
13.- Una vez cerrado el periódico Acción Mundial, Dr. Atl es
desterrado a Los Ángeles, CA, lugar donde funda este periódico.
14.- Jaime Erasto Cortés, en la selección y presentación
del libro Cuentos Bárbaros, de Dr. Atl (CNCA, México 1990).
15,- Político, escritor y filósofo mexicano (1882-1959) que
participó activamente en la Revolución Mexicana y que al igual
que Atl se dejaría seducir por el fascismo.
16.- Jorge Hernández Campos, "Dr. Atl en la cultura mexicana",
en: Dr. Atl. Conciencia y paisaje (UNAM/SEP/INBA, México 1985), p.17-18.
Jornadas de Librepensamiento.
Crónica para caminar sin dogma
El jueves 19 de junio comenzaron las Jornadas entre el dorado y el rojo
del teatro "a la italiana" de las Aguas, con la proyección
de la película Galileo (Joseph Losey, 1974), versión cinematográfica
de la obra homónima de Bertolt Brecht, drama biográfico escrito
para plantear interrogantes, suscitar dudas y movilizar el pensamiento. Tras
la proyección se suscitó un vivo debate sobre ciencia y religión.
Continuaron las Jornadas el viernes 20 con la conferencia "La religión
en el pensamiento: el lugar de Dios en la filosofía", pronunciada
por Elena Sánchez. ¿Por qué Dios con tanta frecuencia
en el pensamiento, especialmente en la modernidad a partir de Descartes? La
respuesta a esta cuestión no puede reducirse a un nivel personal, ya
que muchos filósofos, en cuyo pensamiento aparece Dios, no eran personas
religiosas o, incluso, declaraban abiertamente su agnosticismo o ateísmo.
Descartes, pensador claro y brillante, fue el elegido para tratar de explicar
esta cuestión, ya que es el iniciador de la época moderna en
la filosofía. El autor del Discurso del método comienza con
la duda, muy acorde con el escepticismo filosófico imperante en el
contexto histórico que le tocó vivir. Ante la disyuntiva entre
el conocimiento sensible y el conocimiento racional, Descartes considerará
que los sentidos nos engañan; lo que en realidad plantea es "cómo
podemos saber que existe un orden del pensar y un orden de la realidad y que
esos dos órdenes coinciden". Dudar entre la conexión entre
el pensamiento y la realidad sería el máximo nivel de duda.
No obstante, Descartes no se queda solo en este punto, lo que le convertiría
en un escéptico más, sino que desea el conocimiento de la verdad.
Considerará que el pensamiento existe y admitirá tres tipos:
conocimiento de conciencia que proviene del exterior; el conocimiento que
se construye en nuestra imaginación, y las ideas innatas. Con estas
últimas nacemos y entre ellas está, por eliminación de
las dos anteriores, la idea de Dios. Esta es la gran trampa de Descartes,
ya que esta idea innata que es Dios es la que garantiza el conocimiento de
la verdad. Cuando yo realizo un enunciado racional, Dios será el garante
de que se corresponda con la verdad. Hasta tal punto este plantemiento fue
importante, que todos los filósofos racionalistas posteriores no comenzarán
con la duda, sino con esta idea de Dios. Nietzsche será el único
capaz de realizar una ruptura con su enunciado de que "Dios ha muerto"
(frase que en realidad es de Hegel, pero a la que sacará su máximo
partido Nietzsche) y afirmar que no existe ese puente ontológico, que
no hay ningún garante de la verdad. Desde los inicios del cristianismo
todo el afán del pensamiento filosófico y científico
ha sido reducir la multiplicidad a la unidad: para explicar la realidad es
necesario reducirla a uno, y el presupuesto ontológico para ello es
Dios (el principio de todo). De nada sirve que nos declaremos ateos o contrarios
a la religión si seguimos manteniendo esos presupuestos ontológicos,
reduciendo el pensar a la unidad, y cambiando a Dios por la Razón o
por el Hombre. Es un simple cambio de monarca. Reducir toda la explicación
de la realidad a un único principio es un legado del cristianismo,
"una secularización disfrazada". Tras esta exposición
se desarrolló un debate en el que quedó claro que si no se cambian
los principios y los comportamientos, es indiferente que llamemos Dios o Razón
o de cualquier otra manera, pues todo seguirá igual, sin cambiar nada.
El sábado 21 cerró las Jornadas Julio Reyero con la conferencia
"Fundamentos, actitudes y comportamientos de una organización
criminal: la Iglesia católica". La exposición, acompañada
de numerosas imágenes, hizo hincapié en el recordatorio de que
vivimos una época de retorno a las pasiones, al misticismo, en definitiva
a los miedos que alimentan las religiones y que las diferentes iglesias pretenden
que sean la base del funcionamiento social. El conferenciante considera la
religión como un conjunto de creencias irracionales destinadas a explicar
la naturaleza de las cosas y cuyas consecuencias han sido siempre la anulación
de la voluntad de la persona, la potenciación de sus miedos, el sometimiento,
el desarrollo de una fuerza ajena al ser humano y, sobre todo, la represión
de sus deseos y sus pasiones más esenciales y naturales. Se recordó
la ausencia casi absoluta de documentos para considerar a Jesucristo un personaje
histórico y, en cuanto a los mismos fundamentos de la creencia católica,
se insistió en lo desastroso y contradictorio de su moral: su desprecio
al cuerpo en contraposición a lo etéreo, su desprecio por las
pasiones, la exaltación del sufrimiento, el fomento de la ignorancia
y de la obediencia, la discriminación de la mujer y el apoyo a las
estructuras patriarcales de convivencia, y de poder en general; en definitiva,
un desprecio absoluto a la vida de este mundo. Al igual que los días
anteriores, tras la conferencia hubo un entretenido debate.
Para finalizar, queremos agradecer la aportación de todos los que con
su esfuerzo y solidaridad han hecho posible estas Jornadas de Librepensamiento.
El
"sentimiento trágico"
y el vitalismo libertario
Jornadas de Librepensamiento. Crónica para caminar sin dogma