
SECCIONES
Venezuela ha entrado en un cono de sombra. El siglo XXI apenas iniciado
parece que se escapa definitivamente y que no tendremos tiempo de encararlo
con alguna posibilidad de éxito. Ocho años de anacrónicos
discursos, ineficiencia en la gestión pública, corrupción
desaforada, dispendio de enormes riquezas, pésimos servicios, ausencia
de satisfacción de las más elementales necesidades, desocupación,
destrucción del aparato productivo incluyendo la propia industria petrolera,
carencia de seguridad social, establecimiento de la limosna como modo de subsistencia,
la obsecuencia y el engaño como conductas reinantes, control total
de la facción dominante sobre el aparato socio-político, ausencia
de ideas y valores que marquen el rumbo, depresión de todo el sistema
educativo, no han bastado para que una porción sustancial de la gente
creyera que era necesario un cambio y votó por la tercera repetición
del presidente Chávez en el poder.
No digo en el gobierno, digo en el poder, un poder absoluto, personalizado,
que abarca todas las instancias de la vida del país, sean políticas,
jurídicas, educativas, económicas, culturales, sociales, hasta
deportivas. Un poder ciego, un poder irracional, porque el poder no necesita
razones, un poder sin ningún sentido y norte, un poder cuyo única
razón de ser es conservar y acumular poder, soportado solamente en
palabras que, de repetirse mil veces, han perdido significación y nada
representan, en promesas hechas para no ser cumplidas, en el engaño,
en la propaganda, en el gasto dispendioso típico del dueño irresponsable
de una fortuna heredada que nada le costó ganarla. Un poder omnipresente
al que Stuart Mill, hace un siglo y medio ya, en 1859, sólo justificaba
"en el caso de una sociedad atrasada, en las que la raza deba ser considerada
como menor de edad". Un poder que anula cualquier futuro distinto de
este pasado reciente que es nuestro presente.
Y esto es lo preocupante, el futuro. No lo hay, el régimen no habrá
de cambiar, no tiene ideas para hacerlo ni gente que soporte esas ideas ni
motivos para hacerlo. Sólo se mantendrá en lo mismo que ha hecho
hasta hoy, acumular y conservar el poder. Seguirá en esta senda que
le ha sido provechosa, avanzando en su pretensión de omnipotencia y
acaparamiento de la riqueza. Aunque acumule fracasos en lo social, en lo productivo,
en la educación, en la salud, sigue gozando de la complacencia de las
mayorías. ¿Qué sentido tiene cambiar algo si se sigue
disponiendo del favor de los electores? Claro que, frente a un poder que dispone
de todos los recursos, apoyado oficialmente en más de un 60 por 100
de los votos, totalmente centralizado y monocrático, lo que adviene
es una resignación abrumadora, anulada la capacidad de protestas, miseria
y carencias para la gente en beneficio de la grandeza de su líder,
como esas mujeres viviendo en el infortunio para que su hombre se luzca. Claro
que
por ahora. También flota, como una espada de Damocles, la
violencia cuando la gente tome conciencia de los resultados de su elección,
que se ha cerrado todos los caminos para manifestar sus disgustos y reclamos,
que votó por la servidumbre voluntaria, que decidió cerrar las
puertas a cualquier otra alternativa, que optó por el cuartel como
modelo de vida, cuartel con comandante incluido, que optó por la subordinación
como modo de vida, que negoció su libertad por el canto de sirena de
sedientos de poder y riquezas nunca satisfechos. Se votó por amor,
queriendo ignorar que el refrán "contigo pan y cebolla" hace
mucho que dejó de tener vigencia, más cuando el pan duro y la
cebolla rancia nos tocan siempre a nosotros y el whisky 18 años a los
gobernantes.
También cabe una palabra acerca de los resultados de la elección.
¿Hay alguien que pueda poner la mano en el fuego por los datos que
hemos recibido sobre cómo votaron los venezolanos? Sólo sabemos
que se dieron unos números, curiosamente iguales a encuestas oficiales
a todas luces desconfiables, y que el gobierno, la oposición, el CNE
y todos los observadores se apresuraron a aceptar. Pero ¿Usted las
cree? Quizá la prueba de lo que digo es que, cuando todo el país
esperaba un lunes pleno de conflictos, tenso y hasta violento, nada pasó.
No hubo festejos multitudinarios de los ganadores, no hubo protestas de los
perdedores, el 4 de diciembre fue un lunes enratonado, pero sin haberla comido
ni bebido. Eso si, nos encontramos con la novedad de una oposición
con todos sus voceros haciendo esfuerzos denodados para convencer a propios
y extraños de que había perdido abrumadoramente, pero que eso
la hacía triunfadora ¡Curiosidades de la lógica política
caribeña!
No reinventemos el fracaso
Frente a esta voluntaria resignación ante el poder, sólo cabe
recordar que el hombre que permite que los demás elijan por él
su plan de vida, establezca sus metas, no tiene más necesidad que la
facultad de imitación de los niños y, aunque pudiera tener logros
haciéndolo, su valor como persona humana no se ve incrementado porque
no se trata sólo de lo que hacen los hombres sino también la
clase de hombres que lo hacen. De todo lo que hace el hombre, lo más
importante es el hombre mismo y decidir que otros lo hagan por uno, es renunciar
a lo mejor que se puede hacer. Todo señala que el individuo va camino
de perderse bajo el dictamen de una dirigencia mediocre, moderada en inteligencia
y en inclinaciones, y que ha optado por someterse a reglas de conducta que
esa dirigencia imponga. En el supuesto negado de que esa dirigencia tuviera
rasgos de una filantropía moral (algo que nada lo indica), lo hace
nacida de una estrecha teoría de la vida y tiene como meta mutilar
cualquier señal de diferencia, tanto en lo público como en lo
privado. Una dirigencia que, en su afán de dominio, se fija como objetivo
producir una homogeneidad que elimine toda oposición y control a sus
ambiciones.
Si las mayorías, cada vez más deprimidas, siguen apoyando al
régimen con firmeza, cabe preguntarse ¿Será que el Comandante,
pantallero, mentiroso, impuntual, aprovechado, desagradecido, embaucador,
inculto, es el verdadero representante de la forma de ser del venezolano,
como dice el humorista Zapata? Si no lo es, después de 14 años
de Chávez en el poder, seguramente lo será porque habrá
fabricado un país a su medida, que es pequeña cultural y moralmente
hablando, y así será la talla que tendrá la gente. Y
cuando Venezuela salga de este cono de sombra, como sucedió a mediados
del siglo XX, se encontrará nuevamente perdida en un mundo del que
no tendrá idea, y habrá que volver a empezar. Quizás,
entonces, la generación Chávez (en el 2013 los que tengan 30
años habrán pasado la mitad de su vida bajo este régimen)
considere un logro político reinventar el Pacto de Punto Fijo, tal
como en su oportunidad se eligió a Chávez con el mismo discurso
con que se encumbró el Cabito Castro a principios del siglo XX.
La historia dicen que se repite 3 veces, primero como epopeya, luego, cuando
surgen las críticas, como drama y finalmente como farsa. Hoy, los venezolanos
han decidido enfrentar los desafíos del siglo XXI dirigidos por la
familia Chávez con la inestimable ayuda y lucidez de Lara, Rangel,
Acosta Carlés, Chacón, Cabello, Reyes, Tascón, Maduro,
Flores, Isturiz, Ramírez, García Carneiro, Varela, Escarrá,
Alí Rodríguez, Isaías Rodríguez, Merentes, Giordani,
Tarek, Barreto, Bernal, Valero, Arias Cárdenas y sus respectivos allegados.
Leyendo estos nombres, lo que viene epopeya no es y no sé si dan ganas
de llorar o reir.
Latinoamérica parece querer mantenerse encadenada con el pasado patriarcal
y rural en el que tan bien se siente, a pesar de fracasos y desilusiones,
conservándose en esa centenaria infancia cultural, quejosa e inoperante,
que la hace dependiente de hombres autoproclamados encarnaciones del destino,
como Perón, Pinochet, Fidel, o Pancho Villa. Ahora que Fidel y Pinochet
se mueren, esa figura del dictador-padre-iluminado-profeta que tanto daño
ha hecho, renace en Venezuela con otro estentóreo comandante, exactamente
igual que sus antecesores, sin nada que lo avale, que nunca desenvainó
su sable en ningún combate, que manda a otros a morir y sufrir para
su gloria, que perdió todas la batallas que emprendió presuntamente
para favorecernos pero que sólo han beneficiado a su grupito. A este
nuevo dictador-padre-iluminado-profeta hoy la gente ha confirmado como su
héroe generacional.
La tarea por la reconstrucción, que no ya la construcción, será
larga, penosa, con muchas lágrimas y sacrificios y exige los mejores
temples y las mejores conciencias para intentarla. Nada de esto ha faltado
a los anarquistas que, hoy por hoy, parece que representamos la única
vía para edificar un futuro alternativo, vista la oposición
y el oficialismo que se muestra en derredor.
Compañeras y compañeros, desde el corazón y la sinceridad
del Colectivo Autónomo Magonista (CAMA), les enviamos un saludo y un
abrazo fraterno y libertario, así como agradecer esa chispa incendiaria
que sólo las y los anarquistas tienen: la fraternidad. El interés
y la solidaridad que han mostrado por las causas de esta rebelión en
Oaxaca, es un aliciente, es un respiro que enriquece nuestros pulmones libertarios.
Es un motivo y una razón que nos hace saber que nuestro caminar contra
la opresión y la explotación; de nuestra organización
Alianza Magonista Zapatista (AMZ) no está equivocada y ni mucho menos
sola. La represión de los poderosos no hace sino darnos la razón
de la existencia de nuestra lucha, y la solidaridad de ustedes no hace sino
darnos la fuerza que nos permitirá derrocar a la opresión.
Habría que informarles que la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca
(APPO), es un movimiento heterogéneo y amplio, en el que se encuentran
todo tipo de propuestas y corrientes ideológicas, que ha tenido cabida
y comunión en una lucha contra los opresores. No obstante, la AMZ se
muestra firme y segura de los objetivos de esta rebelión, y que sobre
todo camina con ética y principios libertarios, dentro de este mar
de voces y propuestas que conformamos la APPO.
El apoyo y solidaridad que ustedes han mostrado, a través de diferentes
actividades en sus pueblos, en contra de la represión de los militares
y en solidaridad por este movimiento ha sido hasta ahora fundamental, pues
esto contribuye a que no se dé una represión de mayores magnitudes.
Esto quiere decir que su caminar nos ha ayudado mucho.
Crear y mantener una mayor comunicación, así como un constante
y recíproco intercambio de información, imprescindible para
contrarrestar la fuerte manipulación y tergiversación que se
ha venido dando no sólo por los medios de comunicación oficiales,
sino incluso hasta por parte de colectivos u organizaciones arrivistas, que
han intentado sacar provecho de dicha rebelión.
Después de la represión del pasado 25 de noviembre de 2006,
se devino en una persecución y encarcelamiento de compañeros
y compañeras. El gobierno afirmaba que este movimiento ya había
llegado a su fin y los medios de comunicación, oficiales, no hacían
sino confirmar este discurso. Después del 7 de enero del presente año,
se realizaron diferentes movililizaciones, gracias a las cuales se ha logrado
romper el miedo otra vez. El pasado miércoles 10 de enero salimos a
las calles más de veinte mil personas a exigir la libertad de todas
y todos nuestros hermanos, la salida del tirano, alto a la persecución
de compañeros que han tenido que esconderse en los pueblos por que
los quieren encarcelar o desaparecer, aparición con vida de todas y
todos los desaparecidos, en fin, todas estas demandas convocaron a más
de veinte mil personas a romper el miedo. Es hasta el pasado sábado
13 de enero que reprimen nuevamente a compañeros y compañeras
que tenían un plantón en la penitenciaría de Miahuatlan,
quienes exigían la libertad de todos nuestros compañeros. Encarcelaron
a otros siete compañeros. Es decir, como ven que el movimiento está
rompiendo el miedo entonces hacen uso de la represión.
Así, queda constancia de que el movimiento aún no ha terminado,
el camino todavía es largo y nuestros muertos claman justicia.
Sébastien Faure y la impostura religiosa
Ahora que un nuevo papa llamado "Araña" nos machaca los
oídos con una vuelta a la misa en latín, para satisfacer a los
integristas, y por qué no una vuelta a las cruzadas, a la persecución
de brujas y otros impíos, para terminar definitivamente con todos sus
dioses, nosotros seguiremos repitiendo siempre "Dios a la mierda, Dios
a la mierdaaaa".
Este texto fundamental de Sébastien Faure, militante socialista convertido
al anarquismo en 1885, no ha envejecido lo más mínimo.
Desde que entra en materia, Sébastien Faure previene al lector y expone
el objetivo de su obra: "El movimiento religioso reposa en dios, que
es a la vez punto de partida y punto de llegada, el comienzo y el fin de toda
religión cristiana. Si se ha probado que dios no existe, que es imposible
que exista y que es absurdo admitir su existencia, el monumento se derrumba
y la impostura estalla. Esta impostura es la que yo quiero destacar".
Sébastien Faure demuestra una evidencia diciendo lo siguiente, que
su apuesta es más acertada que la de Pascal. ¿Quién no
ha esperado un día poder desmontar, punto por punto, las "pruebas"
de las que los culos benditos querrían convencernos, sin ninguna prueba
científica clave? Esperan que nos traguemos sus misterios impenetrables
únicamente por medio de la omnipresencia arbitraria de su fe, que desde
todos los puntos de vista se muestra como el opio más relajado que
ningún pueblo ha conocido: consiste en evitar hacerse buenas preguntas.
Al final del texto habrá algunas conclusiones.
Dios como "espíritu puro" no puede haber creado el universo
material
"Hay dos posibilidades: o bien la materia estaba fuera de dios y por
tanto él no ha podido crearla, puesto que existía ya y dios
no es su creador. O bien la materia estaba en dios en ese momento y dios no
es "espíritu puro" puesto que no ha necesitado crearla, por
lo que el acto creador (
) se reduce a un gesto de exteriorización
y no de creación".
El universo imperfecto no puede ser obra de un ser perfecto
"O bien no es el dios de los cristianos el autor del universo, o bien,
si lo ha creado él, es un dios imperfecto, puesto que su obra es imperfecta.
Dilema o silogismo, esos dos razonamientos conducen a la misma conclusión:
lo perfecto no puede determinar lo imperfecto".
El ser eterno, activo, necesario, no puede haber sido, en ningún
momento, inactivo o inútil
"O bien dios no ha sido eternamenta activo y eternamente necesario porque
antes de la creación no era ni activo ni necesario, o bien era incompleto,
es decir imperfecto y, por tanto, no existe. O bien, al ser eternamente activo
y eternamente necesario, no puede haberse hecho así después,
y por tanto, no ha creado. Imposible salir de ahí".
El ser inmutable no puede haber creado
"Si dios ha creado, ha creado sin motivo y sin objetivo. Ha actuado a
la manera de un loco y la creación aparece como un acto de demencia.
Además, si dios es eterno, el universo también lo es, y si el
universo es eterno, no ha empezado nunca, no ha sido creado".
La idea de providencia descansa sobre la idea de un creador perfecto
"Pase que se afirme la existencia del creador perfecto o la de la providencia
perfecta, pero la razón se opone a ambas juntas. Si el creador es pefecto,
la providencia es inútil. Si la providencia es necesaria, entonces
el creador es imperfecto. Hay que escoger".
La multiplicidad de dioses demuestra que no existe ninguno
"La multiplicidad de religiones proclama que dios carece de poder o de
justicia. Sin embargo, dios debe ser infinitamente poderoso e infinitamente
justo, tal como afirman los creyentes, todos de acuerdo en este punto con
razón. Si a dios le falta uno solo de estos atributos esenciales -poder
o justicia- no es perfecto, y si no es perfecto, no existe".
El infierno es la negación de la infinita bondad
El infierno prueba que dios no es ni bueno ni misericordioso. La existencia
de un dios de misericordia y amor es incompatible con la del infierno. O bien
no hay infierno, o bien dios no es infinitamente bueno".
El problema del mal
"Todas las manos suplicantes que se tienden a dios, todas las súplicas
de los templos, iglesias, capillas y basílicas, se tienden en vano.
Dios permanece sordo, impasible, inexorable. ¿Por qué no puede
atender a los que le imploran y conjuran para que ponga fin a sus males? ¿Es
porque no quiere secar las lágrimas, disipar los sufrimientos? Reflexiona
y decide".
Si dios existe, es responsable tanto del mal moral como del mal físico
"¿Sí o no, tendría dios el poder de suprimir el
mal si fuera esa su voluntad? Si es que sí, y el mal persiste, es que
no ha querido evitarlo. De todos modos, ya se trate de mal moral o de mal
físico, dios es responsable de ello plenamente".
Donde estalla la impostura
"Al erigir a su dios como justiciero, los creyentes hacen de él
un usurpador. Al conferirle el deber de castigar o de recompensar, le atribuyen
un derecho arbitrario, un poder inicuo, y si dios ejerce ese poder, sólo
podrá hacerlo en contra de toda verdadera equidad".
Dios violaría los principios esenciales y las reglas fundamentales
de la justicia
"Hay una desproporción escandalosa y evidente entre el mérito
y la recompensa, una desproporción manifiesta e indignante entre la
falta y el castigo. Una desproporción por todas partes. La justicia
divina se encuentra así en absoluto antagonismo con los fundamentos
y las reglas de la equidad, y el "dios justiciero" cae a los pies
de esas reglas y principios".
La tesis de la impostura aplicada al catolicismo
"La iglesia se ha convertido poco a poco, con sus fieles y sus pastores,
en esa organización de propaganda y combate, armada de una doctrina
sustancial, coherente y dotada de mandos y efectivos cada vez más numerosos
y cada vez mejor equipados. Es infinitamente probable que el catolicismo haya
seguido una gradación: error inocente, mentira culpable e impostura
criminal".
El cristianismo primitivo
"Por una serie de acciones y reacciones recíprocas, cambios profundos
han desnaturalizado gradualmente el cristianismo (
) que está
lleno de divergencias e incluso de contradicciones. Esos cambios necesariamente
han dado a luz nuevas mentiras, al igual que éstas han engendrado inevitablemente
nuevas modificaciones. Ese flujo de nuevas mentiras ha dado como resultado
el disimular la impostura de la creación más y mejor que nunca,
consolidándola. Ha dado como resultado el precisar las consecuencias
actuales de la impostura católica en todos los ámbitos religioso,
político, económico, moral y social".
La impostura se desarrolla
"Poco a poco, la Iglesia se proclama única depositaria de las
verdades eternas, de las enseñanzas celestiales y de los poderes divinos.
Laicos o clérigos se jactan de demostrar como a + b la existencia de
su dios, y tratan desdeñosamente de insensatos, ignorantes, intolerantes
o gentes de mala fe a los que no siguen sus pretendidas demostraciones. Esos
sectarios ceden a los malos consejos que les da su rabia impotente y, en el
furor, cuando se trata de demostrar que hay dios, ante la constatación
de su incapacidad, querrían suprimir a todos los que se atreven a dudar
o negar. Dejémoslos con su furiosa intolerancia, y sigamos".
El cristianismo hace de la obediencia una virtud cardinal,
con el fin de asentar la dominación que codicia
El punto capital, esencial para la Iglesia, es inspirar a los enemigos de
la fe, verdaderos o supuestos, un terror salvador, afirmar elevadamente el
deber imperioso de la Iglesia de hacer respetar por todos y en todas partes
su autoridad soberana y su derecho absoluto a castigar con penas muy severas
a todo el que trate de sustraerse a su dominio".
La iglesia interpreta a favor de sus intereses las desigualdades sociales
"¡Oh cruz, pequeño trozo de madera sobre el que, jadeando
y expirando, se ha extendido Cristo, para cuántas cosas has servido!
¡Menudo partido ha sacado de ti la impostura de tu Iglesia! ¡Que
de mentiras se han proferido en tu nombre! ¡Que de nefastas enseñanzas,
bajo tu pretexto, porque tú eres el emblema de los tormentos a los
que sucumbió el fundador del cristianismo, cuánto mal has hecho,
cuánto mal sigues haciendo!"
La institución de los sacramentos es un maravilloso instrumento
de dominación
"El sacramento de la penitencia ha sido instituido por la Iglesia con
el fin de acercar a ella a todas las ovejas del rebaño del que, según
ella, ha recibido el mandato de cuidar. La Iglesia es, según ella,
responsable ante dios y el buen pastor de no dejar jamás alejarse a
su grey, si no quiere exponerse a perderla".
El confesionario
"Gracias al confesionario, cada parroquia posee información y
ficha de cada uno, constantemente puesta al día".
La eucaristía
"El católico se entregará pasivamente, atado de pies y
manos, a la autoridad absoluta del sacerdote, para escapar al terror del infierno
y sus atrocidades, que la Iglesia describe con todo lujo de detalles y una
crueldad refinadísima, hasta el límite de lo inconcebible".
Jerarquía: del Papa señor soberano al fiel, esclavo absoluto
"La organización de la Iglesia católica es un ejemplo del
grado de despotismo que alcanzan los que establecen la autoridad, y del grado
de bajeza a que descienden los que soportan el peso abrumador de la jerarquía".
La Iglesia y la verdad
"¡Pobres creyentes lisiados de la sesera!¡Cómo vais
a llorar si no cedéis a vuestra pereza de espíritu criminal!
¡Y si esa renuncia al uso de vuestras facultades intelectuales tuviera
al menos la excusa de ser pura y desinteresada, en lugar de tender a evitar
el infierno y ganar el cielo!"
Para conquistar el mundo, la Iglesia ha tratado constantemente
de apoyarse en las dos clases opuestas
"Desde hace siglos, los inspiradores, directores y jefes del movimiento
católico no han dejado de aplicar todos los recursos de sutileza, diplomacia
y disimulo, que poseen con creces. Es un trabajo lento, metódico, progresivo,
sin descanso, que marcha a la par, admirablemente, con el espíritu
de conquista y la voluntad de dominación que empujan a la Iglesia a
no retroceder ante nada cuando se trata de triunfar".
En sus orígenes, el cristianismo fue un movimiento popular
"Si la represion de que fueron víctimas los primeros cristianos
tuvo como objetivo sofocar el cristianismo como movimiento social, alcanzó
plenamente su objetivo. Pero, si por el contrario se propuso derrotarlo como
corriente religiosa, ha obtenido un resultado diamentralmente opuesto, ya
que lo ha reforzado, vivificado, saneado y exaltado".
El cristianismo ha perdido su pureza inicial
"¿Qué hubo en común entre ese movimiento que había
soliviantado a los miserables contra los opulentos, y a los esclavos contra
los señores, y ese cristianismo de resignación terrestre y de
esperanza celestial, que hablaba de un acuerdo entre los ricos y los indigentes,
y enseñaba el amor entre esclavos y señores?"
La Iglesia naciente y el mundo romano
"Cuando el emperador Teodosio, tras la masacre particularmente odiosa
de Salónica en el año 390, se presentó con su séquito
para entrar en la iglesia, San Ambrosio se lo prohibió. El emperador
se inclinó ante la sentencia del obispo y sólo entró
después de realizar una solemne penitencia. Desde entonces, el poder
de la Iglesia rivaliza con el de César y, a cambio de la sumisión
del clero a las cosas mundanas, a la autoridad imperial, Teodosio multiplicó
los edictos que hicieron de la religión católica la única
reconocida, autorizada y protegida por el Imperio, es decir, una religión
de Estado".
La técnica constante del clero católico
"Los concilios fijan el dogma, precisan la creencia y reglan la disciplina.
Carlomagno resucitó durante un tiempo el Imperio de Occidente, y el
papa León III (año 800) llevó sobre su cabeza la corona
imperial. Bajo el propio Carlomagno, la Iglesia, agrupada, jerarquizada, disciplinada
bajo la autoridad papal, hizo alianza con el Estado ideal: el Imperio".
La Iglesia cómplice del Estado
"Cuando hubo desacuerdo entre el Estado y la Iglesia, las cosas se ataron
y desataron, pero en ninguna circunstancia esos conflictos, ni siquiera los
más grandes y prolongados, rompieron la entente secreta e instintiva
que unía fatalmente al señor espiritual con el señor
temporal, con vistas al sometimiento político del pueblo y la explotación
económica de sus productores".
La doctrina social de la Iglesia
"La revolución que viene y que, tarde o temprano, barrerá
a esta sociedad de servidumbre y de miseria, barrerá también
de un golpe el cristianismo, que ha ligado su suerte a la del mundo de podredumbre
moral y de miseria física. Ese será el justo castigo de esta
religión que, desde hace siglos, sólo vive de la impostura.
La Iglesia y la asistencia
"En todas las avenidas que parten de la asistencia y se dirigen a la
encrucijada de la miseria, se erige la Iglesia, aportando aquí una
parte de lo que ha recibido allá, mezclándose entre la opulencia
y la más absoluta indigencia".
La Iglesia y la enseñanza
"La Iglesia está al acecho de los nacimientos, de los matrimonios
y de las muertes. Aprovecha todas las ocasiones que ofrecen el bautismo, el
matrimonio y la muerte para acercarse a las familias y coger sitio. Sigue
beneficiándose del imperio que, tras siglos de enseñanza, ha
conquistado sobre las conciencias débiles y los espíritus obtusos".
La Iglesia, la magistratura y el ejército
"Las mejores plazas, las situaciones más brillantes, los puestos
más elevados, los tratos más ventajosos y las combinaciones
más lucrativas son acaparados por esos que la sabiduría popular
llama 'los escapados jesuitistas'".
La Iglesia y la riqueza
"Para ganar la partida, la Iglesia necesita disponer de enormes capitales,
si no será derrotada. Ella lo sabe, y porque lo sabe, predicando, para
guardar las apariencias, el desprecio a las riquezas, practica la más
violenta avaricia".
La fuerza de la tradición en materia religiosa y social
"Lo que da fuerza a una civilización es la antigüedad de
sus mandos, el peso de una educación, de una moral y una rutina hereditarias
que enmascaren sus vicios, y hagan creer en el carácter respetable,
inevitable, protector e indestructible de sus instituciones, alejando de las
mentes, como algo insensato o criminal, la idea de su derrocamiento".
La creencia es una enfermedad infantil
"Es fácil concebir cómo se hace para que el niño
se convierta en presa fácil de las supersticiones más burdas
y de las credulidades más ridículas. Ahora bien, lo que es verdad
para un niño de hoy, para ese que crece a nuestro lado, ha sido verdad
para la humanidad entera cuando estaba en su período de infancia, caracterizado
por la curiosidad, la ignorancia, el temor y el amor hacia lo maravilloso".
El error de Pascal
"El hombre se hizo un animal religioso y lo seguirá siendo durante
todo el tiempo que sea niño. Dejará de serlo cuando alcance
su mayoría, quiero decir, cuando haya adquirido unos conocimientos
científicos que armen sólidamente su razón contra el
miedo a lo desconocido y la atracción hacia lo maravilloso".
Decadencia del cristianismo
"Desde hace dos siglos, el cristianismo declina con rapidez; su prestigio
disminuye de lustro en lustro. Los filósofos y enciclopedistas del
siglo XVIII han socavado fuertemente su influencia, la revolución ha
subordinado al clero, y los magníficos progresos de la ciencia, poniendo
los dichos de la religión en contradicción con las realidades,
han contribuido gloriosamente a precipitar el proceso de caída en el
que zozobrará el cristianismo antes de que pase demasiado tiempo".
El creer y el saber se oponen
"El movimiento no puede pararse y vendrán tiempos en que el dominio
del saber constituirá un imperio inmenso en el que el creer no reinará
más que sobre un territorio ínfimo".
El cristianismo es aliado de la clase capitalista
"Todas las veces que el orden capitalista está en serio peligro,
se ve a la Iglesia y el ejército, es decir, la impostura sistemática
y la violencia organizada, acoplarse monstruosamente con el fin de paralizar
la indignación popular, de proteger a los poderes establecidos y salvar
al orden capitalista amenazado: es la alianza del sable y el hisopo".
La religión no puede ser un asunto de orden estrictamente privado
"No dejará de mezclarse en la cosa pública hasta que, en
la evolución que la empuja, como a todo organismo vivo, hacia la muerte,
haya recorrido enteramente las tres fases: infancia, madurez y vejez, que
en todo movimiento histórico preceden y conducen a la desaparición".
El cristianismo balante
"No pidáis a los dirigentes que sean justos, no esperéis
que los patronos sean buenos. Unos y otros son, por la fuerza misma de las
cosas, lo que son, lo que hace falta que sean. Son actores encargados de interpretar
la obra. Es inútil abuchearles o cambiar los intérpretes; es
la obra la que no vale. Habría que bajar el telón y cambiar
el programa".
El cristianismo es enemigo de la revolución venidera
"Cristo encarna la virtud cristiana, su vida y la del cristiano ideal.
Éste ha de ser pobre y sumiso, que no conozca el bienestar ni la libertad.
Su doctrina, su moral y su ejemplo son la expiación y la obediencia.
Se opone por tanto violenta, irreductiblemente, al ideal de bienestar y de
libertad que sirve de consigna a la revolución en marcha".
La concepción política de la Iglesia y la libertad son excluyentes
"Es completamente imposible que haya cualquier conciliación entre
la religión y la libertad política. La oposición es evidente
e irreductible".
La religión se opone a la libertad de trabajo
"En este terreno, la oposición estalla, manifiesta e irreductible,
entre la concepción religiosa y la libertad de trabajo y de los trabajadores,
entre el programa económico del cristianismo y el ideal de bienestar
y libertad hacia el que se encamina el proletariado del siglo XX".
El espíritu religioso es mortal para la vida intelectual
"La vida intelectual será completamente transformada cuando, liberada
la humanidad de la tutela de las religiones, el espíritu científico
sustituya al espíritu religioso".
Pobreza e impostura de la moral cristiana
"La impostura está constituida por el encadenamiento metódico
de mentiras imbricadas y necesitadas unas de otras, en un orden sistemático
que condiciona toda la moral y tiene un mismo objetivo: la soberanía
de la Iglesia".
A modo de conclusión, Sébastien Faure nos deja este mensaje claro y persuasivo: "Ha llegado la hora de que la humanidad del siglo XX elija entre el ideal decepcionante y criminal de todas las autoridades y todas las religiones (pobreza y sumisión) y el ideal común a todos los seres verdaderamente apasionados de la justicia y la libertad (el bienestar y la libertad). Ese es el ideal sublime que han adoptado cierto número de hombres y mujeres, y que difunden con toda la lucidez de su razón, con todos los recursos de su saber y todo el ardor de su sensibilidad, con toda la nobleza de su conciencia. Se exponen voluntariamente a la calumnia, a la injuria, a la persecución. Saben lo que les espera. Pero sus convicciones son tan inquebrantables, que nada los desanimará".
Carles Fontseré, el arte y la memoria
En la madrugada del 4 de enero falleció a los 90 años en un
hospital de Gerona, a causa de una septicemia y tras pasar tres día
en coma, el gran cartelista Carles Fontseré. Fue un artista polifacético,
prolífico y de gran talento, que desarrolló una labor también
como ilustrador, escenógrafo, fotógrafo o dibujante de cómics.
Después de sus trabajos como cartelista en la Guerra Civil, en septiembre
de 1937 se enroló con las Brigadas Internacionales en Albacete, participó
después en el frente del Ebro y pasaría por los campos de concentración
franceses tras la victoria fascista. El exilio (palabra que gustaba poco a
Fontseré, así como la de emigrante, hablaba más bien
de su condición de fugitivo) le llevaría después a conocer
mundo: París, México, Nueva York... donde desarrollaría
una gran actividad. Regresó a España en 1973 y se instaló
en Porqueras (Gerona). Fue galardonado con la Creu de Sant Jordi por la Generalitat
en 1989. En el último libro publicado por el historiador Paul Preston
Botxins i repressors (2006) se puede leer en la dedicatoria "Al meu amic
Carles Fontseré" (a mi amigo Carles Fontseré).
Hasta el 4 de marzo se puede disfrutar de la exposición "Nueva
York 1626-1990: un relato gráfico de Carles Fontseré",
en el Espai Cultural Caja Madrid (Plaza Cataluña,9; en Barcelona),
donde se muestra una colección de fotografías y grabados suyos.
Se trata de la visión personal del artista sobre la ciudad de los rascacielos:
su evolución, sus símbolos, su gente...
Escribió tres volúmenes de memorias donde relata su agitada
y apasionante vida, mezclando vivencias personales con consultas bibliográficas;
poseía en su casa de Porqueras (Gerona) un poderoso archivo con revistas,
fotografías y documentos, los cuales analizaba y utilizaba para enriquecer
su aportación personal. Sus libros de memorias suponen una obra de
gran valor, controvertida, por fortuna en estos tiempos de lo políticamente
correcto, al describir a los más míseros y olvidados del bando
perdedor de nuestro conflicto o por desmontar mitos históricos como
el del París ocupado por el nazismo. Lamentablemente, queda inconcluso
el cuarto volumen, centrado en su etapa neoyorquina en los años 50
y 60, del cual Fontseré había escrito ya varios capítulos.
El artista catalán reclamó al Archivo de Salamanca la devolución
de los carteles que diseñó durante la contienda, y que la policía
franquista se llevó de su estudio de Cerdañola del Vallés
cuando tuvo que afrontar el exilio. La suposición de que tales obras
se encontraban en el Archivo de Salamanca se debió a la publicación
de algunas de ellas en los libros del historiador franquista Ricardo de la
Cierva. Desgraciadamente, Carles Fontseré ha desaparecido sin que pudiera
ver el retorno de sus obras.
Perteneció a una generación de artistas combativos que desarrolló
su actividad en el bando republicano durante la Guerra Civil. Su primera obra
hacía gala ya de un fuerte compromiso, el lema de la misma decía
"Treballa pels que lluiten" (Trabaja para los que luchan").
Fontseré estuvo muy influenciado ideológicamente por el anarquismo
y con solo 20 años, todavía en el comienzo del conflicto, realizó
el histórico cartel Llibertat!, en el que un campesino alza una hoz
ante la bandera rojinegra. Fue uno de los fundadores, en abril de 1936, del
Sindicat de Dibuixants Professionals (SDP), en Barcelona, que aglutinó
las inquietudes de gran número de jóvenes artistas y su plasmación
en carteles.
Como él mismo afirmó, el fenómeno cartelista que comenzó
en julio de 1936 no ha sido todavía valorado en su justa magnitud.
Fueron obras que dieron una imagen heroica de la Revolución española
y que pusieron una gran esperanza en las clases humildes. En aquel contexto,
con las fuerzas sublevadas acechando en las ciudades españolas y la
burguesía catalana asombrada y asustada ante los logros populares,
la iconografía revolucionaria inundó las calles de Barcelona.
Fue una labor libre, espontánea y directa de los artistas que, desde
el primer momento, quisieron participar en la lucha contra la reacción
y el fascismo levantado en armas. Eso los diferencia de los carteles que vendrían
después, de carácter institucional, encargo de las oficinas
de propaganda y, quizás por ello, con menor riqueza imaginativa. Fontseré
señaló que el pluralismo de ideas expresadas en los carteles
y la gran cantidad de opiniones vertidas en los mismos fueron la manifestación
personal de un grupo generacional de artistas, cada uno con nombre propio,
y con pertenencia la mayoría a ideas izquierdistas; muy pocos de ellos,
tras el estallido de la revolución, se mostraron sumisos a los clanes
y camarillas de la burocracia política. Denunció también
el genial cartelista la exposición de las obras que se venía
haciendo con una ignorancia tremenda, por criterios meramente estéticos,
en lugar de utilizar la cronología e ir así analizando y explicando
el conflicto.
En una de sus últimas entrevistas, Fontseré mostraba todavía
una lucidez envidiable. Señaló la mezquindad e hipocresía
de la memoria histórica oficial; la vileza francesa al homenajear a
los republicanos españoles con letreros en los que figura "Morts
pour la France" ("Muertos por Francia") y ningún vestigio
de aquellos campos de concentración que él mismo sufrió;
consideraba que no había habido ninguna compensación histórica
y que, técnicamente, aún estamos bajo el régimen franquista.
Ante conflictos de actualidad, como el de la invasión de Iraq, denunciaba
el dogmatismo creciente en la sociedad de Estados Unidos ante las exaltaciones
patrioteras y religiosas de su presidente Bush, algo impensable en la norteamérica
que él mismo vivió. Desaparece un hombre de gran personalidad,
brillante y honesto, cuya vida personal y actividad profesional estuvo marcada
por el compromiso con las libertades individuales y colectivas.
Del empleo del catastrofismo en la ideología dominante
¿Quién no ha oído hablar de "recalentamiento climático"
y de los desastres consiguientes? Reportajes, programas de televisión
o declaraciones políticas impactantes tienden a poner ante nuestras
narices lo que será inevitable. Pero en el artículo anterior(1)
he tratado de demostrar que los científicos estaban lejos de coincidir
sobre el análisis, las explicaciones y las consecuencias de la situación
climática, a pesar de lo que dejan creer los medios, y de que todavía
quedan en suspenso numerosos interrogantes científicos y, por tanto,
políticos.
Tomemos las cosas por el lado contrario, lo que no debería chocar a
los partidarios del libre pensamiento. Imaginemos, incluso sin llegar a estar
de acuerdo, que el "recalentamiento climático" no está
probado o, si se es demasiado refractario a esta idea, que es menos amplio
de lo que se dice, o que es parcial. Oiremos entonces a los medios de comunicación,
los sabios -conocedores o charlatanes- y los políticos desde otro ángulo.
Se preguntarán por qué hablamos todos tan doctamente y con angustia
del "recalentamiento climático", por qué tienen todos
interés en hacerlo. Intentadlo.
El sensacionalismo
Para imponerse en un mundo moderno en el que se mezclan a la vez racionalismo
y religiosidad, ya sea antigua o nueva, escepticismo y fanatismo, revuelta
y fatalismo, toda ideología de vocación hegemonista debe pegar
fuerte. Recurre siempre al catastrofismo. Por eso, no duda en cultivar la
más grande confusión.
En la casi totalidad de los reportajes dedicados al medio ambiente, el recalentamiento
global aparece como la panacea explicativa (ese fue el caso del reciente programa
televisivo francés de Yann Arthus-Bertrand, que fue visto por mucha
gente). Como este fenómeno complejo y cambiante es difícil de
filmar, unas imágenes a veces alejadas del tema trataban de ilustrar
el asunto. Muy a menudo se veía la fotografía de un mar desecado
y resquebrajado, o bien olas golpeando una costa, sin saber si se trataba
realmente de un resultado del recalentamiento global o simplemente de la manifestación
de un clima habitual (estación seca, estación de los tifones).
Sin embargo, la imagen extrema para ilustrar algo global está en al
borde del fraude. Un poco como cuando la prensa anglosajona se deleitaba con
imágenes de barriadas en revuelta para afirmar que toda Francia era
un hervidero
¿La menor indundación, la menor sequía? Será en
lo sucesivo debido al "calentamiento global". Prestad atención,
y comprobaréis vosotros mismos igual que yo, cómo en los boletines
informativos radiotelevisados, los periodistas no se complican con explicaciones
sofisticadas. Por otra parte, si no lo han hecho con las revueltas callejeras,
con el Oriente Próximo o con el hambre en el mundo ¿por qué
iban a hacerlo con el clima? Y cuando consultan a un especialista y éste
trata de matizar y precisar el análisis, le cortan y le piden que diga
sí o no, que la "culpa" la tiene el recalentamiento climático.
Yo lo he oído este año en la radio a propósito de las
tormentas del Mediodía francés. Esas tormentas, sin embargo,
proceden de un fenómeno clásico muy conocido por los geógrafos
y meteorólogos con el nombre de "episodio cevenol", que no
ha sido este año más intenso que otras veces.
Durante este tiempo son raros los reportajes sobre la contaminación
efectiva y no fantasmal, incluyendo nuestro propio espacio, y no los dedicados
a los bosques vírgenes o los casquetes polares que, desde luego, son
mucho más exóticos, estéticos y glamurosos a la vista.
No veréis a obreros en la miseria o casas de mierda. ¿Qué
hay sobre el estado de la capa freática en Bretaña, sobre los
suelos de las antiguas zonas industriales sin descontaminar, en los que los
promotores construyen a mansalva, o sobre las fábricas de Toulouse
y su papel carbón? Asomaros bien, no encontraréis gran cosa
que llevaros a la boca. Eso vende menos y es más arriesgado que introducir
al oso en los Pirineos, por no hablar de los hipopótamos en el lago
Eduardo, en el Congo. Y los nitratos de las aguas bretonas no deben nada al
"calentamiento global".
Mirad bien los programas de Nicolas Hulot: las imágenes son exóticas,
bellas; son raros los planos de capas de petróleo abandonado o de marea
negra (que tampoco son debidas al "calentamiento global" sino a
la jungla capitalista que reina en el mundo de los transportes); son raros
los factores científicos claramente explicados. Todo ello pasaría
entre dos cortes publicitarios. La estetización de la catástrofe
¿no os recuerda algo como procedimiento? Por el contrario, el discurso
-de un experto in situ o, todavía más dramático e impactante,
de al voz en off del heraldo Hulot- suaviza la demostración con argumentos
de autoridad.
El discurso sensacionalista y catastrofista ambiental mezcla insidiosamente
las afirmaciones perentorias y la hipótesis eventual, el modo condicional
y el abuso del verbo parecer, lo que le permite guardarse una salida de emergencia
en caso de flagrante delito de confusión o exceso. No duda en mezclar
problemas diferentes y diferentes causas en un marco apocalíptico pero
confuso.
Un discurso aterrador y contraproducente
La evocación de las catástrofes medioambientales actuales, pero
sobre de todo las venideras -ya que, por definición, no se pueden verificar-
funciona como un espantapájaros destinado a asustar y culpabilizar
a los individuos pasivos e indiferentes. Asusta a las masas del mundo pretendidamente
post-industrial, estigmatizando a las masas del ex Tercer Mundo, que son juzgadas
culpables de pretender incorporarse al mundo industrializado.
Teóricamente, el catastrofismo pretende, sobre todo entre algunos militantes
sinceros, hacer reaccionar a los individuos. Trata de imponerse como un imperativo
moral que justifica la revuelta. Ciertamente, el catastrofismo ha permitido
sensibilizar a las sociedades sobre los problemas ecológicos y medioambientales,
lo que ha favorecido ciertos avances. Pero ha permitido también carreras
políticas, llenas de buenos sentimientos pero con resultados cuanto
menos mitigados, los únicos sobre los que debemos basar nuestro juicio
político.
El catastrofismo tiene sobre todo efectos contraproducentes. Refuerza el egoísmo
colectivo frente a la situación presentada, como algo complejo, inevitable,
temible y angustioso porque igual puede ser lejano que cercano. El individuo
sigue tentado de salir a flote ya sea por medio del misticismo o "escalando".
Dicho de otro modo: después de mí, el diluvio.
El catastrofismo puede también estimular un terrorismo ecologista o
de acciones ejemplares destinadas a despertar a las masas "apáticas".
Pero la historia bulle de ejemplos en los que esas acciones no despiertan
a nadie, anulando a sus propagadores, que se encuentran solos en chirona mientras
que sus últimos apoyos se desloman por sacarlos. En cuanto al terrorismo,
que presupone una clandestinidad apartada del mundo, teñida de paranoia
y sensible al militarismo machista, desemboca en un impasse del que el propio
movimiento anarquista lleva haciendo balance desde hace al menos un siglo.
El catastrofismo legitima también dos tipos de ilusión: la de
poder crear alternativas inmediatas, escapatorias dentro de una contracultura
o de una contrasociedad; y la de promover un capitalismo "ético"
o "equitativo". La primera es posible porque el sistema tolera espacios
más o menos libres, cuando no los recupera para su beneficio. La segunda
no es incongruente, porque los capitalistas no pueden cortar por mucho tiempo
la rama natural sobre la que se ha instalado su beneficio. Los más
conscientes de ellos -un poco como los Stiglitz o Soros, que denuncian los
males de la financiación en economía- proponen soluciones quirúrgicas.
Estas dos ilusiones, en principio contradictorias, se unen por el carácter
mixtificador de su desarrollo.
¿Y cuando la catástrofe no existe?
Cuando, a pesar de todo, la catástrofe anunciada sólo está
en sus inicios, o es menos fuerte y espectacular, el discurso pasa a la evocación
sentimental de las "generaciones futuras". Actúa sobre la
fibra paternalista al dejar lo que sea a nuestros sucesores, a todos los sucesores,
y no sólo a "nuestros" hijos.
Pero ¿por qué no comenzar a mejorar el entorno de vida para
nosotros, aquí y ahora? ¿Por qué esperar a mañana?
Ese sentimentalismo calmante y bien pensante es de hecho una hábil
manera de rechazar las verdaderas soluciones, las que podrían hacer
bascular realmente el desorden establecido. Recordemos que fue propulsado
por el seudo "comandante" Jacques-Yves Cousteau (habría que
decir "capitán"), cuyas posturas filosóficas y políticas
son de carácter reaccionario(2).
Cuando los individuos constaten que la catástrofe anunciada no ha sido
tal, se producirá el mismo fenómeno que sucede a los niños
cuando descubren que el coco de los mayores no existe. Se hacen inconscientes
ante el peligro real. Se hacen pasivos, desconfiados y no comprometidos. O
esquizofrénicos, como los militantes a los que el marxismo ha anunciado
la pauperización de la clase obrera a medida que mejoraba el nivel
de vida, incluido el de ellos
Es "la heurística del poder" reivindicada por el filósofo
Hans, que nos prometía por otra parte una "dictadura benevolente"
para salvar el planeta, ni más ni menos, lo que no es ninguna novedad.
Todos los dogmas, todas las iglesias, nos prometen una catástrofe:
el cristianismo con el apocalipsis o el marxismo con el hundimiento del capitalismo
bajo el peso de sus propias contradicciones. Nosotros seguimos esperando.
No olvidemos tampoco que el catastrofismo revolucionario, conducido en los
años 1910-1920 por ciertos sectores del movimiento obrero y socialista,
ha desembocado en el mito de la violencia y su utilización por el fascismo,
que a su vez ha sustituido el economicismo por el psicologismo. La trayectoria
del sociólogo Roberto Michels, procedente de la extrema izquierda italiana,
luego admirador de Mussolini, es muy característica a este respecto,
al igual que la influencia entre los nazis del ensayista Oswald Spengler,
ideólogo de la decadencia occidental. Recordemos también que
al día siguiente de Mayo del 68 fueron muy numerosos los que anunciaron
sin ambages que la revolución estaba muy muy cerca, y que actualmente
ellos mismos, a instancias de Daniel Cohn-Bendit, Serge July y otros como
Philippe Sollers, se inclinan, por el contrario, aunque no menos frenéticamente,
hacia la variante del aforismo TINA (There is no alternative, no hay alternativa).
Todos los dogmas, todas las iglesias, actúan con el terror, la angustia,
el castigo, la parálisis, la sumisión y el control. Suponer
que el miedo es el comienzo de la cordura es equivocarse, y equivocar a los
demás. Es hacer caer muy bajo la ambición filosófica
del ser humano, y hacer retroceder la emancipación tanto del individuo
como del colectivo.
No se trata de negar la gravedad de los problemas o, por el contrario, de
callarse "para no desesperar a Billancourt"(3). No se trata tampoco
de decir que no importa, porque eso beneficia a los charlatanes, a los mentirosos
y a los ambiciosos, los que tienen el mundo sobre las espaldas de los ingenuos.
Notas:
1.- Ver Tierra y libertad 222, enero 2007.
2.- Kéchichian Patrick: "La inmersión antisemita del comandante
Jacques-Yves Cousteau" (Le Monde, 18 junio 1999). También se pueden
evocar igualmente las posturas demagógicas radicales y malthusianas
de Cousteau que trata a los pobres del Tercer mundo como lo hacía Malthus
con los pobres de la Inglaterra victoriana. O incluso esta declaración
de Cousteau: "Europa va a ser invadida por los musulmanes de África
del Norte. No os equivoquéis: en tres generaciones (
) ya no se
hablará francés, alemán, español o italiano. Se
hablará árabe" (Le Quotidien de Paris, 5 junio 1991).
3.- Referencia a los industriales franceses.
Los pasados días 30 de noviembre y 1 de diciembre se celebró
el I Seminario Educación y Anarquismo en la Universidad Federal de
Río de Janeiro (Brasil). Se inauguró con una muestra de carteles
sobre experiencias pedagógicas anarquistas, lo que provocó debates
entre los asistentes. A continuación se presentó la película
"Escola Moderna", realizada por el grupo Cinestesia. El film expone
la escuela brasileña de forma crítica, recuperando la propuesta
educativa anarquista entre los años 1890 y 1930.
Bajo el título "Educación libertaria en bibliotecas, escuelas
y centros de cultura", se organizó una mesa redonda con la participación
de Alessandre Samis, José Damiro y Milton Lopes.
Al día siguiente se proyectó el film "Francisco Ferrer,
una vida por la anarquía", comentado por los profesores José
Damiro y Clóvis Kassick. Con este último y con Silvio Gallo
y Angela Martins se organizó el debate: "Educación libertaria,
experiencias y perspectivas". Las intervenciones se centraron en los
conceptos filosóficos e históricos del racionalismo, abordando
las experiencias de Ferrer (Escuela Moderna) y de la Escuela Paideia de Mérida.
El seminario contó con la participación de un nutrido público,
que planteó debates y preguntas. Se cumplió el objetivo de divulgar,
debatir y profundizar la propuesta anárquica en el ámbito educativo.
También se evidenció la necesidad de una mayor difusión
de la propuesta educativa anarquista, parcial o totalmente desconocida en
las escuelas y universidades. Desconocimiento que afecta a las faculdades
y escuelas de formación de profesores que, incluso, no explican las
teorías ni las prácticas de la educación libertaria a
los docentes en proceso formativo.
Casas Viejas: la República al descubierto
El pasado mes de enero se cumplían 74 años de la masacre de Casas Viejas. Sirva este artículo para recuperar la conciencia de clase frente a aquellos que hacen de la memoria silencio, olvido y negocio.
"Estamos viviendo igual que cuando vivíamos en plena Dictadura. Nada ha cambiado: la misma burocracia, los mismos jefes militares, la misma policía y, por tanto, la misma represión, ahora ejercida por una policía integrada por socialistas. Hablo de la Guardia de Asalto ( ) Ante esta situación no valen lamentaciones; hay que reaccionar y pronto para demostrar a los gobernantes nuestro desacuerdo y la muerte de la esperanza republicana. La clase obrera, a la altura que hemos llegado, tiene la obligación -si no quiere negarse a sí misma- de buscar su salud fuera de las marrullerías políticas y de sus partidos, escuela burocrática del poder. La política de la clase obrera no tiene más parlamento que la calle, la fábrica, los lugares de producción, ni más camino que la revolución social a la que sólo puede llegarse por una constante lucha revolucionaria." (1)
Esta cita de Buenaventura Durruti sirve claramente para comprender cuál
era la situación en la que se encontraba la clase obrera ante la proclamada
II República. La esperanza en poco tiempo se tornaría en una
gran desilusión por parte de las masas al ver que el cambio de sistema
solo había servido para que todo siguiera igual.
De esta desilusión, de las durísimas condiciones de vida y de
la gran difusión del anarquismo en España desde la llegada de
Giuseppe Fanelli, allá por el año 1868, es posible comprender
aquella insurrección que se produjo en esta aldea gaditana en enero
de 1933.
Nos adentraremos brevemente en esta localidad de la mano de Jesús Bartolomé
Martín (2) para conocer de cerca el contexto en el que se produjo la
insurrección y posterior masacre:
"Casas Viejas en 1930 tenía alrededor de 1.850 habitantes. La
mayoría de los hombres se dedicaban al trabajo agrícola y ganadero.
La mayor parte de los campesinos eran trabajadores eventuales. Entre los trabajadores
eventuales se podía distinguir a los jornaleros (contratados para realizar
una tarea estacional) y peonistas (contratados para realizar una tarea específica).
Estos trabajos eventuales eran estacionales y dependían de los ciclos
agrícolas, la cantidad de cosecha, etc. Por tanto, los trabajadores
eventuales dependían del propietario agrícola. Otros trabajadores
eventuales eran los gañanes, que se les denominaba así porque
vivían en unas míseras casas llamadas gañanías,
en las que la ventilación y la higiene brillaban por su ausencia. La
mayoría de la población vivía en chozas míseras.
El trabajo de los hombres constituía la principal fuente de ingresos
de las familias, pero estos ingresos no cubrían las necesidades de
gasto de las familias, por lo que las mujeres y los niños se veían
obligados a trabajar. Hay que tener en cuenta también que el desempleo
era algo común en Casas Viejas.
La propiedad agraria se caracterizaba por el dominio general de los grandes
latifundios, que pertenecían a la nobleza y, sobre todo, a la burguesía.
Por lo tanto, era notorio el contraste entre las míseras condiciones
de vida con la riqueza de los terratenientes: muchas de sus propiedades a
pesar de su riqueza natural, estaban sin explotar.
En este contexto, la llegada de las ideas anarquistas a Andalucía hizo
que la desesperación de la población se fuera organizando, tomando
conciencia de la situación en la que vivían y la necesidad y
posibilidad de cambiarlo a través de la lucha. Numerosos historiadores
han pretendido justificar las revueltas de esta época desde un punto
de vista irracional, espontáneo y milenarista de manera generalizada,
argumentos un tanto simplistas que se caen por su propio peso al no tener
en cuenta la organización, coordinación, estrategias y coherencia
de sus actuaciones, ni el desarrollo ideológico y político de
los anarquistas en estas regiones". (3)
En 1932, un año antes de la insurrección, cabe destacar la
reapertura del sindicato de Casas Viejas, que se adhirió a la CNT,
contando con alrededor de 300 personas. Además existía un grupo
de afinidad de la FAI, que estaba unido a un grupo local de la Federación
Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL). (4)
La recién proclamada II República de 1931, como comenté
al comienzo de este artículo, pronto se convirtió en una gran
desilusión entre gran parte del campesinado y del proletariado industrial.
Concretamente en Casas Viejas, la reforma agraria que era lo que más
le afectaba, no trajo cambios sustanciales a la aldea, al contrario, con el
Decreto de Términos Municipales, que obligaba a los terratenientes
a emplear braceros locales, trajo más paro y miseria a Casas Viejas,
ya que los campesinos no podían ir como antes a recoger la aceituna
en invierno a otras localidades. A esto hay que unirle el empeoramiento de
la situación económica y la crisis triguera, lo que produjo
una situación insostenible para los habitantes de Casas Viejas, que
llegaron a demandar a las autoridades trabajo y pan, pero como siempre se
les abandonó a su suerte.
Para Buenaventura Durruti, era obvio lo siguiente: "El campesinado está
maduro para la revolución: no les faltaba nada más que un ideal
que canalizara su desesperación. Y con el comunismo libertario lo han
encontrado."
En esta situación, la CNT decidió apoyar con fines insurreccionales,
la huelga ferroviaria convocada por la Federación Nacional de la Industria
Ferroviaria (FNIF), creada por la CNT, pero la insurrección fue un
fracaso, varios pasos mal dados provocaron que se desconvocara la acción.
En esta situación de desconcierto, comenzó la insurrección
en Casas Viejas que duró los días 10, 11 y 12 de enero de 1933.
Se cortaron los cables de teléfono, se vigilaron los cruces de los
caminos y se hizo una zanja en la carretera de acceso a Casas Viejas. Con
estos actos se intentaba aislar la aldea para que ninguna fuerza exterior
pudiera disolver el recién implantado comunismo libertario. Los revolucionarios
visitaron al alcalde pedáneo del pueblo, Juan Bascuña, al que
le comunicaron la proclamación del comunismo libertario haciéndoselo
comunicar a la Guardia Civil, advirtiendo que no les ocurriría nada
si no abandonaban sus cuarteles, entonces se produjo una refriega en la que
fallecieron tres guardias. Llegaron refuerzos de Medina Sidonia y de Alcalá
de los Gazules, comenzando a matar y detener a varias personas. Los revolucionarios
se refugiaron en la choza del anarquista Francisco Cruz Gutiérrez "Seisdedos",
quien no había participado en el levantamiento debido a su avanzada
edad, y que en palabras del cura del pueblo, decía de él ser
"una persona excelente, de un comportamiento admirable con sus familias,
que jamás se habían metido con nadie, ni con el culto ni con
su persona".
Los revolucionarios se atrincheraron en la choza y las fuerzas represivas
tuvieron que pedir refuerzos por parte del teniente Artal al gobernador de
Cádiz, lo que hizo intensificar el ataque, por parte de la Guardia
de Asalto, ante la negativa de los insurrectos a salir de la choza y rendirse.
El capitán Rojas, enviado desde Jerez de la Frontera, recibió
ordenes terminantes de sofocar enérgicamente la rebelión y de
arrasar la casa donde se habían hecho fuertes los revoltosos. Es entonces
cuando se instaló una ametralladora que mató a "Seisdedos"
y a otro revolucionario, pero también al guardia civil allí
retenido. Posteriormente se ordenó incendiar la choza, logrando huir
María Silva Cruz "la Libertaria" y el niño Manuel
García Franco, los demás fueron abatidos o calcinados en la
choza. "La Libertaria", en palabras de Federica Montseny, era "tal
como es, llena de poesía y tragedia, penetra en la inmortalidad. Es
la encarnación y el símbolo del martirio de España. Mariana
de Pineda representa un momento de la conciencia y de la vida española.
María Silva es la voz, la carne sangrante de un pueblo crucificado".
(5)
Para dar muestra de su personalidad, he aquí la siguiente anécdota:
"El propio "Gallinito" (Antonio Cabañas Salvador, uno
de los anarquistas más activos en la aldea) relató en el periódico
La Voz del Campesino el incidente que María tuvo con la Guardia Civil
cuando paseaba con un pañuelo con los colores de la CNT. Fue requerida
para que se lo quitara. Al negarse, se lo quisieron arrebatar delante de los
vecinos. María abofeteó a uno de los guardias. Se ha dicho que
en este incidente estuvo el origen de su asesinato." (6) Y así
ocurrió en 1936, al comenzar la guerra civil fue fusilada estando embarazada
de un niño fruto de su unión libre con Miguel Pérez Cordón,
al que había conocido en la cárcel a raíz de los sucesos
ya que ambos fueron encarcelados, María por presuntamente participar
en los hechos y Miguel por denunciar los asesinatos y por llevar donativos
a los damnificados por la tragedia.
La represión continuó; aun habiendo fallecido todos los ocupantes
de la choza, se produjo la detención de los militantes más destacados,
pero la excitación de los guardias era muy grande y durante los registros
se mató y detuvo a personas que no habían tomado parte en la
insurrección debido a su avanzada edad. Se les trasladó a la
calcinada choza de "Seisdedos" donde se abrió fuego contra
los detenidos, aplicándoles la famosa y terrorífica "Ley
de fugas". Se dice que el capitán Rojas quería exagerar
la agresión acumulando cadáveres en la choza de "Seisdedos".
Los resultados de la autopsia reflejaban la brutalidad con la que se había
intervenido aquellos días.
Los días posteriores a la masacre se produjo un gran revuelo político,
creándose una comisión de investigación. La mayoría
de historiadores afirman que lo ocurrido allí fue el principio del
fin del gobierno de Azaña. En noviembre de 1933 llegan al poder a través
de las elecciones los partidos de la derecha, el Radical y la CEDA. En el
interrogatorio sobre lo sucedido, varias intervenciones dan muestra de la
responsabilidad directa del gobierno y del por qué de estas actuaciones
tan brutales: "Ni heridos ni prisioneros, pues éstos podían
declarar lo sucedido"; "si no se daba un escarmiento muy fuerte,
se exponía a que se declarara la anarquía".
Las responsabilidades ante lo ocurrido brillaron por su ausencia, baste con
decir que el capitán Rojas había sido condenado a 21 años
de cárcel de los que no cumplió ni un solo día. Posteriormente
al comienzo del alzamiento, Rojas estaría en primera línea al
mando de las milicias falangistas de Granada, haciendo lo que bien sabía
hacer
Francisco Ascaso le pondría en su lugar con unas demoledoras
palabras: "¿Pertenecéis a otra raza que no sea la humana?
¿Y por eso no hallaba eco en vos el dolor de los otros? ¿Habéis
podido contemplar cómo los hombres se doblaban despacio en agónico
estertor, quedando extendidos en tierra, echando borbotones de sangre por
la boca, y tenido el sadismo de pedir, de ordenar: '¡Más! ¡Todavía
más!', sin que vuestro corazón sintiera el frío del acero
que traspasaba el corazón de los otros? Porque lo mandaban.... Porque
así lo mandaban ¡Ni aunque lo manden, capitán! ¡¡Ni
aunque lo manden!!" (7) Tampoco se quedaría libre, a manos de
Ascaso, toda la clase política de sus responsabilidades: "Los
espectros de los campesinos caídos en Casas Viejas rondarán
eternamente alrededor de todos los políticos."
Como había comentado anteriormente, estos sucesos tuvieron gran trascendencia
debido a las repercusiones políticas y mediáticas de la tragedia.
La derecha aprovechó lo ocurrido como estrategia electoral que bien
le sirvió para llegar al poder. El gobierno de Azaña se quitó
de responsabilidades echando la culpa a los insurrectos, si bien a estos se
los había dejado a su suerte sin realizar el prometido reparto de tierras
que hubiera evitado el levantamiento. Y la prensa se aprovechó del
morbo de todo lo relacionado con la matanza para aumentar las ventas de sus
periódicos. A día de hoy las cosas siguen igual; la derecha
sigue con su estrategia de borrar la memoria y seguir con el espíritu
de la Transición, es decir, seguir con la tan cacareada paz social
para mantener el sistema dominante, mientras que las izquierdas siguen en
su empeño de manipular y hacer de la memoria un negocio hotelero (ver
Tierra y libertad nº 220, noviembre de 2006). Por su parte, la prensa
sigue aprovechando todo este eco mediático para llenarse sus bolsillos
es la lógica burguesa.
Terminaré este artículo como lo empecé, rescatando del
olvido las palabras de Buenaventura Durruti -qué buen uso hacen algunos
de su figura para manipular- para que sirvan de orientación hacia la
clase trabajadora de hoy en día. "No queremos engañar a
nadie, y lo decimos firmemente para que toda la clase obrera lo oiga: la República,
o cualquier régimen político por el estilo, con socialistas
o sin ellos, no resolverá jamás el problema obrero. Un sistema
basado en la propiedad privada y en la autoridad de mando, no puede privarse
de tener esclavos. Y si el trabajador quiere ser digno, vivir libre y dueño
de su propio destino, no debe esperar a que se lo entreguen, porque la libertad
económica y política no se da, sino que hay que conquistarla.
¡De vosotros, pues, obreros, depende el continuar siendo esclavos modernos
u hombres libres! ¡Vosotros debéis, por tanto, decidir!"
(8)
Notas:
1.- Abel Paz: Durruti en la revolución española.
2.- Jesús Bartolomé Martín: "Casas Viejas. Represión
de una insurrección rural anarquista", Amor y Rabia 61.
3.- Temma Kaplan: Orígenes sociales del anarquismo en Andalucía.
4.- Jerome R. Mintz: Los anarquistas de Casas Viejas.
5.- Federica Montseny: María Silva "la Libertaria".
6.- José Luis Gutiérrez Molina: María Silva Cruz y Miguel
Pérez Cordón: el fruto de la esperanza.
7.- Francisco Ascaso: "¡¡Ni aunque lo manden, capitán!!",
Solidaridad Obrera.
8.- Abel Paz: Durruti en la revolución española.