
SECCIONES
Nosotros contra
todas las guerras,
¡todas las guerras contra nosotros!
18 de marzo de 2006, día de acción internacional contra la guerra y el control social
En 2006, la cuestión de la construcción de la paz en el mundo
está más de actualidad que nunca. Los ejércitos, brazos
armados de los Estados, ayudados por los complacientes medios de comunicación
y por los organismos internacionales cómplices del desorden mundial,
son siempre crueles. Con la excusa de la defensa de los derechos humanos,
de la lucha por la democracia o contra el terrorismo, los Estados del mundo
entero continúan planificando y perpetrando crímenes inimaginables
contra las poblaciones y el medio ambiente.
Dentro de sus propias fronteras, los ejércitos devoran de forma parasitaria
los presupuestos sociales, médicos y educativos así como las
aportaciones y las competencias para la investigación, en provecho
de la compra de armas y la formación de personal cuyo única
función es simple y llanamente matar. Los colosales gastos deducidos
del mantenimiento y la evolución tecnológica de los ejércitos
se inscriben en la lógica de la competencia capitalista, del imperialismo
y del trato represivo de la cuestión social. Generan una cultura de
la masculinidad, de la violencia, del sexismo, del nacionalismo y del sacrificio
humano.
Los ejércitos son los muros de contención del orden social y
económico, particularmente cuando las poblaciones se rebelan contra
la opresión social o política: represión de los movimientos
sociales y control social permanente son las armas más utilizadas por
todos los Estados contra la población, disfrazadas de lucha contra
el terrorismo. Las revoluciones, las revueltas populares, los motines
son reprimidos por los soldados que defienden siempre el poder establecido,
y la policía hace lo mismo. Además, los ejércitos generan
una economía mundial mercantilista, el comercio de armas, del que la
población civil es la primera en sufrir los terribles efectos. Por
la importancia de los recursos utilizados en armamentos cada vez más
sofisticados y la destrucción de los espacios naturales y construidos,
los ejércitos aceleran de hecho el agotamiento de las materias primas
y las fuentes de energía y la destrucción del equilibrio natural.
Fuera de sus fronteras, los ejércitos ocasionan mucha más destrucción
entre la población civil que durante los combates entre ellos. Por
su participación directa, ofrecen una imagen real del nuevo (des)orden
mundial. Así preparan el terreno para el dominio sobre las riquezas
del mundo, especialmente sobre la energía. Los gastos de guerra son
el objeto de la especulación siniestra de los Estados traficantes de
armas, que son precisamente los países más poderosos del mundo.
En resumen, los militares intervienen para organizar el reparto del planeta
en beneficio de los poderosos y de sus economías nacionales, en la
lógica de la competencia tan querida por el sistema capitalista.
EL ENEMIGO ERES TÚ, Y A TI TE COMBATEN:
PRECARIZÁNDOTE SI TRABAJAS
DETENIÉNDOTE SI PROTESTAS
AMORDAZÁNDOTE SI HABLAS
ESPIÁNDOTE SI TE ORGANIZAS
DISCRIMINÁNDOTE SI TE SOLIDARIZAS.
RECHAZA LA GUERRA - RECHAZA AL ESTADO
Internacional de Federaciones Anarquistas ![]()
Foro Social Alternativo
de Caracas:
Respuesta y debate desde la izquierda antiautoritaria
Del 23 al 29de enero de 2006, diez organizaciones sociales y políticas
venezolanas decidimos dar una respuesta por partida doble a través
del Foro Social Alternativo (FSA). Grande o pequeño, lo realizado durante
esa semana representó nuestra real capacidad de organización,
independiente y autogestionada, acumulada tras años de actuación
en este contexto tan particular.
El FSA, en primer lugar, confrontó la progresiva institucionalización
asumida por el Foro Social Mundial (FSM), que tras media década de
andadura ha contravenido aquella génesis que hablaba de convergencia
y protagonismo, diverso y contradictorio, de un multicéfalo "movimiento
de movimientos". Realmente, el FSM ha servido de catapulta y legitimación
de líderes, gobiernos, instituciones, ONG y partidos de "izquierda"
con mayor acceso al poder político y a recursos económicos;
por ende con mayor posibilidad de realizar lobbies a su favor, marginando
en el trayecto posturas incómodas, radicales y "minoritarias".
En segundo término, y con mayor significación, el FSA articuló
una réplica al panorama político local generando un espacio
autónomo de relación entre diferentes movimientos sociales,
cuyas diversas subjetividades y reivindicaciones ofrecieron variadas visiones
ajenas al maniqueísmo que ha primado en los últimos años
en Venezuela.
El FSA se realizó en tres espacios de Caracas: la Universidad Central
de Venezuela, el Colegio de Ingenieros y la Organización Nelson Garrido
(ONG); desarrollando tres tipos de actividades: foros y conferencias, talleres
teórico-prácticos y una muestra de documentales independientes
y videoactivismo. En lo primero, la oferta fue diversa y caleidoscópica.
Los invitados internacionales compartieron experiencias y horizontes, resaltando
la intervención del irlandés John Holloway: "Cambiar el
mundo sin tomar el poder", ante un auditorio atento y rebosante cuyo
debate alcanzó las cuatro horas. Daniel Barret (Uruguay): "Horizontes
de cambio en América Latina"; Ezequiel Adamovsky (Argentina):
"Nuevos movimientos sociales y anticapitalismo para el siglo XXI";
Frank Fernández (Cuba): "Anarquismo en Cuba"; Cristian Guerrero
(EE UU): "Ecologismo radical en los Estados Unidos"; Javier Gárate
(Chile) y Andreas Speck (RU): "Armamentismo y trasnacionales"; Crítica
Radical (Brasil): "Políticas de izquierda en América Latina";
Ricardo García (México): "Autonomía y magonismo
en México"; Rob Block (EE UU): "Movimiento contra las cárceles
en Estados Unidos"; y Kristina Dunaeva (Rusia) "La guerra en Chechenia
y el movimiento antimilitarista en Rusia".
La contrapartida local no fue menos interesante, abriendo la semana Domingo
Alberto Rangel con la conferencia "Fundamentalismo islámico y
globalización". Otras intervenciones fueron: la de Humberto Decarli
("Militarismo y cambio social en Venezuela"); Maria Pilar García
y el colectivo Amigransa coordinaron una variada jornada con diversas intervenciones
referidas a luchas ecológicas e indígenas actuales en Venezuela
y el mundo; la Cruz Negra Anarquista (CNA) de Venezuela organizó un
foro sobre las cárceles en el país; Francisco Prada ("Invasión
extranjera y respuesta integral"); Ricardo Benaím "(Xenofobia
y antisemitismo"); el debate con los Poetas Bomba; Lenin Ovalles ("Cultura
urbana") y Alfredo Vallota ("Bases del socialismo del siglo XXI").
La asistencia lamentó la ausencia de Douglas Bravo, cuya conversación
sobre "Propuestas para hoy y el futuro" hubo de ser suspendida por
la repentina muerte de su progenitora.
Prácticas para activistas
Los talleres del FSA ofrecieron herramientas para activistas de movimientos
sociales, realizándose con el aporte voluntario de diferentes organizaciones.
"Introducción al videoactivismo", que debió repetirse
a petición de la gente interesada, fue orientado por Sonya Angélica
Diehn, cofundadora de Indymedia Arizona y productora de Pan Left Productions
(EE UU), compartiendo nociones básicas para realizar un proyecto audiovisual
independiente. "Derechos Humanos en tiempos de crisis" fue realizado
por Carlos Nieto, del colectivo local "Una ventana para la libertad"
y coordinado por la CNA-Venezuela, difundiendo estrategias jurídicas
para la defensa de los Derechos Humanos. El "Taller básico de
sonido" estuvo a cargo de Fabian, de la banda francesa Unlogistic, enseñando
técnicas de grabación y amplificación artesanal para
músicos. Otros dos talleres fueron gestionados por la Internacional
de Resistentes a la Guerra, uno de los grupos antimilitaristas más
antiguos del mundo. El primero versó sobre "Acción directa
no-violenta", instruyendo sobre desobediencia civil y los pasos para
realizar una campaña; y el segundo "Objeción de conciencia
y antimilitarismo", para promover la organización y acción
sobre el tema.
Durante toda la semana se realizó la Primera Muestra de Documentales
Independientes y Videoactivismo, con una sesión en la UCV y todos los
días desde las 7 de la noche en la ONG. Proyectando audiovisuales de
ocho países diferentes en dos funciones simultáneas; el documental
más comentado y celebrado fue "Nuestro petróleo y otros
cuentos", vídeo censurado por el gobierno venezolano y emitido
en tres ocasiones con la sala al tope de su capacidad.
Tejiendo nodos, construyendo autonomía
La sede de la ONG se convirtió en epicentro de disidencias y contraculturas
durante esos días. La planificación previa contemplaba servicio
de desayuno y almuerzo diario para 60 personas, pero en la práctica
-y con agua adicional en la sopa- se sirvieron más de 100 platos para
satisfacer incluso a múltiples damnificados del FSM que huían
por algunas horas de la militarización y discriminación del
evento oficial. La nutrición atendió los detalles: menú
paralelamente vegetariano y con carne, café adquirido a cooperativas
campesinas de Portuguesa, y galletas compradas a empresas pequeñas
y familiares. Asimismo, diversos grupos realizaron reuniones en la ONG durante
la semana, como la asamblea realizada por Acción Global de los Pueblos
y el Encuentro Internacional Anarquista (18 países, más de 60
activistas) que acordó la llamada "Declaración libertaria
de Caracas" (reproducida en la última página de este periódico).
Durante siete días, la ONG fue sede de una Feria de Material Independiente:
puestos de venta de libros, publicaciones, camisetas y música que generaron
más de dos millones de bolívares (unos 2.000 dólares)
en ventas para contribuir al financiamiento verdaderamente autogestionado
de las jornadas. La vocación autónoma e independiente del FSA
se nutrió de infinidad de aportaciones, como por ejemplo la donación
de publicaciones para la venta por parte de la Fundación Era Ecológica
(Mérida-Venezuela), Federación Libertaria Argentina, Colectivo
Autónomo Magonista (México) y el obsequio de docenas de camisetas
y un videoproyector por parte de Brennan Wauters (Canadá). Earth First!
(EE UU) cedió buena parte de sus porcentajes de venta de materiales
y otros colectivos e individualidades como la Federación Anarquista
Ibérica (FAI), la banda "Los Dólares" o la Feria del
Libro Anarquista de Montreal, realizaron actividades y colectas para enviar
dinero al evento. Esto, sumado a cuatro meses previos de organización
de actividades pro-fondos por parte de los organizadores locales, sumó
los cerca de siete millones de bolívares de gastos del FSA (poco más
de 3.000 dólares). Casi un tercio de ellos fueron destinados a la impresión
del informativo Alterforo, cuyos 10.000 ejemplares tuvieron una difusión
e impacto que superó las expectativas más optimistas.
También se apoyó y participó en la movilización
convocada para el viernes 27de enero por organizaciones indígenas y
ambientales del Estado de Zulia (al occidente de Venezuela) contra la explotación
del carbón, donde a pesar de los intentos de agresión física
por parte de los grupos chavistas, se hizo patente la demanda de autonomía
de los indígenas, quienes acusaron al Estado venezolano (y no solamente
a la empresa oficial Carbozulia) de la política de desarrollo minero
en consonancia con el IIRSA (versión trasmutada y discreta del ALCA).
Esta no fue la única intimidación del gobierno contra el FSA,
pues durante la semana la DISIP (policía política) estuvo rondando
la ONG.
El objetivo de construir un espacio disidente del gobierno venezolano, la
izquierda estadocéntrica criolla, los partidos políticos tradicionales
o del Capital, fue sobrepasado con holgura logrando difundir una multiplicidad
de visiones y propuestas, sin logística o espacios cedidos por el ejército,
ni promoción o cuenta de gastos a cargo de la burocracia oficial. El
segundo objetivo, reconstruir el tejido social de base, potenciar redes y
movimientos transformadores autónomos y beligerantes, así como
nuevas formas de hacer política, es una tarea que trasciende el espacio
temporal de una semana, y para lo cual cada una de las organizaciones convocantes
del FSA viene impulsando, en diferentes niveles y dimensiones, variadas dinámicas.
La recuperación de las agendas autónomas de los movimientos
(vecinales, juveniles, ecologistas, feministas, indígenas, laborales,
urbanos, campesinos, culturales y estudiantiles) es el reto emancipador de
futuro en una realidad política embasurada por calendarios electorales
y la imposición de estrategias desde las diferentes cúpulas
de poder autoritario.
El sistema parlamentario burgués es dañino para el individuo.
Es algo que no deja lugar a dudas tras analizar detenidamente la historia.
Y es una autentica trampa mortal cuando desde él se catapulta al poder
político a organizaciones y partidos que significan retrocesos efectivos
en el devenir y progreso de la humanidad. El ejemplo más terrible lo
tenemos con la subida de Hitler y de las huestes del NSDAP al poder en Alemania
en 1933.
Hace unas semanas hemos asistido a la victoria electoral de Palestina por
parte del grupo integrista islámico Hamás. Y no voy a hacer
una burda comparación de equivalencia entre el NSDAP y Hamás
(ni la situación ni el momento histórico se parecen). Eso se
lo dejamos a los que hacen entupidas apologías de que el pueblo judío
hoy se comporta con los palestinos como ayer con ellos se comportaban los
nazis. Dejamos la demagogia para los demagogos. Pero desde luego la victoria
de Hamás nada bueno puede traer ni al pueblo palestino ni al pueblo
judío ni por extensión a la humanidad.
Desgraciadamente se ha impuesto el integrismo islámico. La lucha fratricida
inherente a las religiones (sean éstas de la tendencia que sean) ha
triunfado. Las noticias no son alentadoras. Hamás ya ha anunciado que
a la toma del poder político impondrá la sharia o ley islámica.
Esto significa segregación de sexos, la imposición del velo
islámico, etc. Toda una serie de retrocesos para la población.
Una factor más para la desestabilización del ya de por sí
desestabilizado Oriente Medio.
Pero la victoria de Hamás tiene sus causas mucho más allá
de un mero extremismo religioso. Éste no es espontáneo. Hay
que buscar las raíces que llevaron a este extremismo. Y buscar causas
no es buscar justificaciones sino muy por el contrario buscar la raíz
para la condena de un todo.
Desde hace años en Oriente Medio hay injerencia del imperialismo. Los
múltiples recursos naturales de la zona (sobre todo el petroleo) hacen
que las potencias imperialistas, fundamentalmente los EE UU y el Reino Unido,
hayan puesto sus garras sobre el territorio. Esta es una de las razones de
que los movimientos religiosos surjan.
Pero si algo detesta el imperialismo no es la religión, con la que
se complementa y va de la mano, sino las opciones revolucionarias contra sus
planes. No han faltado esos movimientos en la zona. En el territorio palestino-israelí
fueron fuertes. Pero como en otros casos se procedió a fomentar grupos
más conservadores para frenar la crecida revolucionaria. Los imperialistas
vieron en Hamás el mejor grupo para ello. La izquierda israelí
y palestina más consciente es eliminada y minada políticamente
en beneficio de un grupo extremista religioso. Pero como siempre suele suceder
al imperialismo, el producto se le escapa de las manos. Osama Bin Laden, Sadam
Hussein o Hezbolá (Partido de Dios en Líbano) se pueden unir
a Hamás.
Como tercera acción, Hamás encuentra caldo de cultivo entre
una población cansada y castigada por la ofensiva del ejercito israelí
(que como todo ejercito es criminal) y por la corrupción de la Autoridad
Nacional Palestina en manos de Al Fatah. Yaser Arafat, antes, y Abu Mazen,
ahora, son responsables directos de que Hamás haya engordado hasta
límites insospechados.
Como cuarta causa, Hamás, como cualquier grupo similar, utiliza una
propaganda demagógica, populista y maniquea para beneficiarse de la
situación. En ello también radica la fuerza de Hamás
y su victoria electoral.
Un nuevo polvorín a unir a la inestabilidad de Iraq, la salidas de
tono y burradas que el presidente de Irán está ofreciendo, las
subvenciones de algunos países árabes a grupos terroristas islámicos,
la ocupación norteamericana y similares en la zona, etc.
Todas estas cuestiones nos tendrían que hacer reflexionar. Lo más
prioritario es saber cuál es el futuro que le espera al pueblo palestino
ahora que se va a ver sumido bajo el yugo religioso. También el futuro
que le espera al pueblo judío, que cansado de las torpes políticas
de sus dirigentes, va a tener enfrente a un grupo como Hamás, que considera
prioritario la eliminación de todo lo judío de la zona. Si la
escalada de violencia era fuerte antes ahora puede serlo más.
Algunos consideran que esto provocará una moderación en Hamás.
Pero el integrismo religioso no se modera, aunque así lo haga de cara
a la galería. Ahora tienen algo en sus manos que antes solo anhelaban:
el control político de la zona.
Y ante esto los anarquistas tenemos mucho que decir. Lo primero establecer
una condena firme a grupos integristas como Hamás, así como
seguir luchando internacionalmente contra la ocupación y hostigamiento
que sufre la zona. Solidarizarnos con el pueblo palestino y judío,
verdaderos damnificados de las políticas emprendidas. Condenar las
guerras y el terrorismo de cualquier clase (sea éste integrista religioso,
nacionalista o de Estado), culmen de la lucha entre pueblos, lucha que es
criminal. Mostrar con esto al mundo hasta qué punto es perverso el
sistema electoral de esa mal llamada democracia a la que todos los capitalistas
invocan y que siguen sus acólitos.
Una vez más solo una sociedad basada en los criterios de justicia,
libertad, igualdad y fraternidad sería la solución a los problemas.
Y esa sociedad tiene nombre propio: Anarquía.
La prostitución
no es el oficio más antiguo del mundo,
es la forma de esclavitud más antigua del mundo
En conmemoración del 8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora,
no queríamos dejar de reflejar cuál es nuestra postura hacia
el debate de la legalización de la prostitución que últimamente
está tan en boga, incluso en sectores considerados comprometidos con
los derechos de las mujeres.
Sólo teniendo en cuenta los datos de las investigaciones de diferentes
organizaciones internacionales se demuestra cómo en los países
dónde se ha legalizado la prostitución como Holanda y Alemania
ha aumentado tanto el tráfico de mujeres como la prostitución
ilegal. Por el contrario, en los países en los que se ha penalizado
como una forma más de violencia machista hacia las mujeres, niñas
y niños, el tráfico y la prostitución ilegal ha disminuidos
considerablemente. Este sería el caso de Suecia, país en el
que tras años de investigación y de estudios, en 1999 se aprobó
una ley que penaliza la compra de servicios sexuales y despenaliza la venta
de estos servicios, es decir, que penaliza a quien demanda los servicios y
despenaliza a las prostitutas. A la vez se han puesto en marcha toda una serie
de programas educativos y de sensibilización para la sociedad en los
que se reconoce la prostitución como una explotación de mujeres,
niñas y niños y de violencia machista, concediendo también
amplios fondos destinados a servicios sociales integrales para cualquier prostituta
que desee dejar de serlo.
La prostitución no es el oficio más antiguo del mundo sino la
forma de esclavitud más antigua del mundo. Defender su legalización
no es una actitud responsable con la libertad ni solidaridad con las mujeres.
Si se considera que la prostitución es un trabajo como otro cualquiera,
¿estarías de acuerdo en que se realizaran cursos de formación
profesional para ser prostituta? ¿Animarías a tu hija a que
se matriculara en ellos? No seamos hipócritas y lo que consideremos
que nos hace libres a cada una de nosostras es los mismo que hace libres a
las demás personas.
Una de las organizaciones que está llevando a cabo investigaciones
de prestigio internacional para dar argumentos clave contra el tráfico
de mujeres, niñas y niños con fines sexuales es la Coalición
Internacional Contra el Tráfico de Mujeres (CICTM/CATW). Uno de los
informes que más impacto ha tenido en el debate de la legalización
de la prostitución es "10 razones par no legalizar la prostitución".
En este excelente informe se exponen 10 argumentos que demuestran que la legalización
de la prostitución no es una mejora en la situación de las prostitutas
sino que por el contrario la violencia que sufren no desaparece, y en todos
los países en los que se ha legalizado, el tráfico de mujeres
y la prostitución ilegal ha aumentado. A continuación citamos
estas 10 razones para no legalizar la prostitución que hemos extraído
de dicho informe. El desarrollo de los argumentos en los que se basa cada
una de las 10 razones se puede consultar en la web de esta organización
(http://action.web.ca), ya que está disponible el informe en su totalidad.
Os animamos a que lo leáis por la validez de los argumentos que en
él se exponen, siempre con la finalidad de buscar la libertad y erradicar
la esclavitud que sufren en la actualidad millones de mujeres, niñas
y niños que son traficados y explotados sexualmente.
Mujeres Libres de Barcelona
10 razones para no legalizar la prostitución
Los argumentos que se exponen a continuación van dirigidos a todas
las formas de prostitución avaladas o respaldadas por el Estado, incluyendo,
pero no limitándose, a la legalización de los prostíbulos
y del proxenetismo, la despenalización de la industria del sexo, la
regularización de la prostitución a través de leyes que
establezcan controles de salud obligatorios para las mujeres que están
en la prostitución, o cualquier sistema que reconozca que la prostitución
es un trabajo o la defienda considerándola una elección laboral.
Teniendo en cuenta que algunos países están considerando legalizar
y despenalizar la industria del sexo, creemos importante que consideres las
razones por las cuales la legitimación de la prostitución como
un trabajo no supone un empoderamiento de las mujeres que están en
la prostitución, sino que supone un fortalecimiento de la industria
del sexo.
1.- La legalización/despenalización de la prostitución
es un regalo para los proxenetas, los traficantes y la industria del sexo.
2.- La legalización/despenalización de la prostitución
y de la industria del sexo promueve el tráfico sexual.
3.- La legalización/despenalización de la prostitución
no supone un control de la industria del sexo. La expande.
4.- La legalización/despenalización de la prostitución
aumenta la prostitución clandestina, ilegal y la prostitución
de la calle.
5.- La legalización de la prostitución y la despenalización
de la industria del sexo promueve la prostitución infantil.
6.- La legalización/despenalización de la prostitución
no protege a las mujeres que están en la prostitución.
7.- La legalización/despenalización de la prostitución
aumenta la demanda de la prostitución. Incentiva a los hombres a comprar
a las mujeres por sexo en un entorno social más permisible y de mayor
aceptabilidad.
8.- La legalización/despenalización de la prostitución
no promueve una mejora de la salud de las mujeres.
9.- La legalización/despenalización de la prostitución
no aumenta las posibilidades de elección de las mujeres.
10.- Las mujeres que están dentro de la prostitución no quieren
que se legalice o despenalice la industria del sexo.
Tecnoliberación:
Los dialectos moleculares de la anarquía
¿Qué te dice la expresión 'software libre', 'código
abierto', p2p, anarcocriptografía, cyberpunk? ¿Nada? Ay, chaval,
estás acabado. Hay una nueva utopía. Una utopía basada
en la técnica manejada por ciudadanos libres. Y te convendría
saber en qué consiste, porque algún día desearás
vivir en ella.
Las teorías tecnoliberadoras, atribuídas a Muteba Kazadi, poeta,
ingeniero de comunicaciones, divulgador científico y ministro de Desarrollo
de Zaire, sostienen que la técnica es un instrumento de liberación
y expansión del ser humano, pero también que debe ser arrebatada
de las manos de quienes la han convertido en tecnología y la han usado
de un modo exclusivo y elitista para oprimirnos y reprimirnos a la mayoría,
de un modo u otro; por no hablar de la destrucción de otras especies
y del planeta en el que todos vivimos. Una de las reivindicaciones de Muteba
Kazadi es que deberíamos luchar de un modo prioritario por el acceso
libre al conocimiento científico y técnico. Eso se concreta,
por ejemplo, en liberar de las patentes y sus efectos a las biotecnologías,
secuencias genéticas, medicinas y fármacos, y cualquier nueva
técnica de utilidad general. No es casual que un africano encabece
la lucha por el fin de las patentes, que sin ser consideradas armas de destrucción
masiva, causan miles de muertos en su continente; sólo hace falta recordar
el precio abusivo de los medicamentos contra el sida que necesitan desesperadamente
en África. Kazadi, a través de la UPCL (Unión Panafricana
Ciencia Libre), además de exigir la rescisión de las patentes,
exige que las comunicaciones pasen a ser de dominio público y reivindica
el derecho de acceso universal al conocimiento científico, sin restricciones
legales o nacionales.
Muteba Kazadi no se detiene ahí, en una reivindicación, que
como tantas otras quede en algún papel perdido en alguno de los mejores
sueños de los utópicos, esperando a que los poderosos de la
Tierra tengan la gracia de otorgarla. A lo largo de los últimos años
Kazadi ha ido organizando un grupo panafricano de hombres y mujeres pirata,
expertos en biotecnología, que han ido logrando ser contratados por
algunas de las mayores compañías estadounidenses. La infiltración
al parecer ha tenido éxito. En las intrarredes anarcofuturistas de
Internet corre la noticia de que a comienzos de este año varias empleadas
de InGenio escaparon con el conocimiento que ellas mismas habían desarrollado
durante horas y horas de trabajo asalariado. Estas biohackers no han reconocido
el derecho de propiedad de la compañía sobre esas técnicas,
y han actuado en consecuencia. Audazmente, una vez completado su trabajo,
se han puesto fuera del alcance de las autoridades de EE UU y, desde la clandestinidad,
hace unos días, han anunciado en algunas páginas web del ciberespacio
que pronto pondrán a disposición de la humanidad sus descubrimientos,
tanto en la red como en anarkía. ¿Anarkía? Afirmativo.
Porque el proyecto de tecnoliberación de Muteba Kazadi contiene también
un elemento de utopía positiva y realista: a partir de esos conocimientos
expropiados se propone llevar a cabo la inmediata construcción de una
isla coralina en aguas internacionales (Anarkía/Stateless), costeada
gracias al ahorro fruto del impago de patentes por parte de su país.
Kazadi se propone hacer un llamamiento a escala planetaria para exiliarse
a Anarkía a todos quienes no se sientan libres en sus países,
compartan en todo o en parte los principios básicos de la tecnoliberación,
y deseen una ciudadanía sin nacionalidad. Kazadi se ha comprometido
ya ante las delegaciones africanas en la ONU a ofrecer la isla, en cuanto
esté construída, para el establecimiento de una sociedad libertaria
con acceso intensivo a las biotecnologías desarrolladas por el grupo
de mujeres piratas que trabajaron para InGenio, y hoy lo hacen para el conjunto
de la humanidad.
¿Por qué estas noticias no aparecen en los telediarios, en las
primeras planas de los periódicos o no son cuestionadas o defendidas
en las tertulias políticas oficiales o en las páginas web contrainformativas
o alternativas? ¿Por qué las propuestas de la tecnoliberación
no forman parte del programa de los llamados movimientos sociales, ni tan
siquiera se introducen en los debates de los foros sociales? ¿Por qué?
¿Por el desconocimiento del nuevo pensamiento político africano?
¿Por una oscura conspiración de silencio? ¿Por un desinterés
de las propuestas proactivas de lo que podemos considerar el anarquismo del
siglo XXI, sólo paliado por pensadores libertarios como Andrej Grubacic
o postmarxistas como Slavoj Zizek? ¿No estamos informados por elitismo
cultural, por muros ranciamente intelectuales o por desconocimiento intergeneracional?
Negativo, aunque algo de todo eso hay. En primer lugar las propuestas de la
tecnoliberación no se pueden discutir, porque no se conocen. Y no se
conocen porque no aparecen expuestas por los cauces tradicionales propios
de las generaciones políticas tradicionales, o en el libro del último
autor de moda de la alterglobalización, o en el ingenuo y cínico
programa socialdemócrata apologeta del sueño europeo, ni tan
siquiera son difundidas en las páginas web anarquistas o libertarias
del ciberespacio liberado.
Las teorías technolibératours atribuídas a Muteba Kazadi
son desconocidas por los activistas de viejo cuño porque hoy por hoy
pueden leerse únicamente en una novela de ciencia-ficción titulada
El instante Aleph (Distress, en la edición original), escrita por el
autor australiano Greg Egan. ¿Pierden legimitidad por eso? No para
quien no está aquejado de un insostenible elitismo cultural. ¿No
han de ser tomadas en consideración? ¿Las rechazaremos con desprecio
con un peyorativo: "es sólo ciencia-ficción"? Negativo.
Las excluirá del debate político sólo quien ignore que
en los últimos años las propuestas políticas y culturales
más interesantes, excitantes y originales aparecen en la ciencia-ficción
contemporánea. Porque el caso de Egan no es un ejemplo aislado, sino
que abundan autores semejantes: Bruce Sterling y su proyecto tecnoecologista
Viridian, además de novelas suyas como Distracción, La caza
de hackers o El fuego sagrado; Neal Stephenson con Snow Crash, La era del
diamante o su obra magna: Cryptonomicón; Greg Bear con Alt 47 o La
radio de Darwin; David Brin, Gente de barro; o el más conocido, William
Gibson, que desde la publicación de Neuromante en 1984, novela cyberpunk
donde apareció por primera vez el término ciberespacio, ha influido
en la cultura contemporánea de un modo que ha sido reconocido hasta
por la academia, la universidad y el resto de la élite cultural. Gibson,
al igual que otros autores cyberpunk y postcyberpunk, ha evolucionado introduciendo
realismo y verosimilitud a las propuestas de sus ficciones, situando los hechos
cada vez en un futuro más cercano, llegando a situar su última
novela, Mundo espejo (Pattern Recognition) en un presente alternativo, desvelador
de algunas desconocidas corrupciones de las empresas y revelador de las complejidades
del mundo en el que vivimos.
No se trata ahora de ser exhaustivos: tampoco la ciencia-ficción es
el único territorio donde hoy se elaboran y difunden nuevas formas
de hacer política. Son sólo algunos ejemplos del pensamiento
político contemporáneo expresado no en ensayos, manifiestos
o panfletos, sino en creaciones propias de la cultura popular y de las generaciones
más familiares con la técnica y la cibercultura disidente.
¿Utopías? ¿Fantasías? ¿Sólo ciencia-ficción?
La teoría de la tecnoliberación que Egan pone en boca de uno
de sus personajes y es desarrollada hasta el menor detalle a lo largo de El
instante Aleph (Gigamesh, 2000) no sólo es muy atractiva, sino que
no es fácil encontrar razones de por qué no pudiera inspirar
una política libertaria pasando del territorio de la ficción
al de la realidad. En la novela la isla Anarkía ya existe, y la descripción
de su organización en agrupaciones libres y sus reflexiones sobre aspectos
sociales, científicos, políticos, culturales y sexuales pueden
servirnos de inspiración, a pesar de ser descritos por Egan a través
de un personaje de ficción: Andrew Worth, un periodista que visita
Anarkía y nos la describe minuciosamente, tratando a sus habitantes
como lo haría un viajero independiente: pronto descubrimos que El instante
Aleph resulta ser una inversión positiva de la distopía de Aldous
Huxley en La isla. Resulta fructífero leer la novela como una propuesta
política seria y no como despreciable ciencia-ficción. Es paradójico
que hoy en día una novela de ciencia-ficción parezca más
realista, atenta a las tendencias actuales y futuras y adaptadas al mundo
contemporáneo en el que vivimos que las propuestas políticas
pretendidamente serias y formales, que parecen referirse a un mundo desaparecido,
inexistente, y que guste o no guste, no volverá.
En el día a día todos, tecnófilos, tecnoprogresivos,
anarcofuturistas y tecnófobos, con buena o mala conciencia, celebrándolas
o abominándolas, vivimos impregnados de las tecnologías emergentes.
Vivimos con la sensación de que nos liberan o de que nos oprimen, muchos
amándolas y odiándolas simultáneamente, en espacios compartidos
de fronteras casi invisibles, en esferas que se expanden o contraen entremezcladas
en un habitar común de esos espacios naturales y artificiales, por
usar las fértiles metáforas de Peter Sloterdijk.
La flecha del tiempo se dirige hacia el futuro, no hacia el pasado. ¿Por
qué no vivir y actuar desde el presente? Las nuevas tecnologías
han llegado para quedarse. ¿A partir de reconocer ese hecho es posible,
como dijo un historiador anarquista de la guerra civil española, realizar
un esfuerzo por pensar no sólo las ideas sino los mismos hechos del
futuro?
El anarquismo moderno y premoderno vive limitado y castrado por una profunda
contradicción: el deseo de transformación y al mismo tiempo,
el deseo de permanecer igual. El anarquismo que ya no tiene ese nombre y que
ha atravesado el postmodernismo, no se ha quedado en él sino que vive
de contagios, transmisiones, articulaciones, de conexiones horizontales, de
ofrecer información y recomendar actos, considerando el conocimiento
objetivo como una herramienta para usarse. Es así como los individuos
pueden tomar sus propias decisiones informadas.
Hacer rizomas fuera de nuestro gueto particular, de nuestro nicho ecopolítico
no sólo es posible sino imprescindible. Las conexiones horizontales
son posibles. No es sólo ciencia-ficción, sino que es enteramente
factible reducir el grado de conocimiento mutuo y de confluencia entre mundos
dispersos y las generaciones políticas coexistentes. Hoy por hoy el
intercambio entre generaciones con diferentes backgrounds es bastante limitado,
y en nuestros medios de intercambio político ni siquiera se manifiesta
el deseo de seguir lo que otros hacen. Sin embargo, sin que apenas nadie parezca
advertirlo, unos y otros estamos transformándonos por las nuevas realidades
y las nuevas maneras de vivir. Incluso, como afirma Donna Haraway, es posible
que estrictamente hablando, muchos de nosotros seamos ya cyborgs, organismos
híbridos de carne y técnica (no es necesario tener permanentemente
incorporados en nuestros cuerpos algún implante artificial para ser
un cyborg), así que ¿por qué no asumir nuestra condición
más allá del postmodernismo, más allá del cinismo
y el pesimismo que ya no son actos privados sino públicos, convertidos
en una paralizante política de la melancolía y la nostalgia?
¿Por qué no establecer nuevas alianzas, ampliar esferas o hacer
rizomas? ¿Por qué no enriquecer el pensamiento y acción
libertaria con las teorías, prácticas y luchas de movimientos
tecnoprogresivos como los del software libre y código abierto, redes
de intercambio p2p, filosofía y activismo cyborg, afrofuturismo, comunicación
estratégica, hackactivismo, colectivos de interferencia, poshumanismo
radical, economía participativa o la cibercultura más radical,
creativa y crítica? Si nos alejamos del elitismo cultural, ¿por
qué no explorar y participar en expresiones dinámicas de la
cultura popular como, por dar sólo unos ejemplos, las músicas
electrónicas y las goas, los videojuegos, la cultura rap, neopunk o
hacker, la blogosfera, el video digital, el net-art, o la ciencia-ficción?
Decía al principio que las propuestas de la tecnoliberación
serían fácilmente rechazadas de antemano por muchos que se reclaman
herederos del pensamiento izquierdista o libertario, y no sólo por
el lugar donde han sido expuestas, sino por prejuicios irracionales contra
todo lo que huela a ciencia. ¿Por qué? Reflexionemos sobre estas
palabras del esloveno Andrej Grubacic: Lo que el anarquismo actual necesita
es superar los extremos de antiintelectualismo e intelectualismo. Al igual
que Noam Chomsky, yo tampoco simpatizo ni tengo paciencia para tales ideas.
Creo que el antagonismo entre ciencia y anarquismo no debería existir.
"En la tradición anarquista ha habido un cierto sentimiento de
que hay algo opresivo o rígido en la propia ciencia. No conozco argumento
alguno que defienda la irracionalidad; los métodos de la ciencia son,
simplemente, razonables y no veo por qué el anarquismo no deba ser
razonable".
Ni hay vuelta atrás, ni tenemos los pies atrapados en bloques de cemento.
Hay un mundo más allá de la Ilustración y de la postmodernidad.
La revolución no puede ser el sueño de escapar de la historia
o del mundo, sino una inmersión emancipatoria en una pluralidad compleja
y horizontal de singularidades conectadas, porque la revolución entendida
como sueño utópico destinada a una totalidad volvería
y volvería a fallar o a ser pesadilla totalitaria. No hay posibilidad
ya de ninguna macroesfera abarcadora de todas las esferas. Una tecnorrevolución
sólo traería viejas esperanzas y nuevas fantasías, otras
frustraciones y antiguos desengaños.
Pero ahora, la tecnoliberación: eso es otra historia; esto no es ni
utopía ni ciencia-ficción, sino una realidad que ya existe y
empieza a extenderse, impregnando nuestra cultura. No es un sueño sino
algo real en estado embrionario y latente. Y como los latidos del corazón,
si ponemos atención es posible escucharla a través de las finas
paredes transparentes de nuestras comunidades todavía microesféricas.
Hace unos años que tenemos al alcance de la mano instrumentos que sólo
depende de nosotros que puedan ser no represivos y deshumanizadores, sino
emancipatorios en el sentido clásico. No sólo con ellos, pero
también con ellos, podremos libertarnos de la patria potestad en todas
sus manifestaciones, de la tutela de los poderes, de la servidumbre, de cualquier
clase de subordinación, esclavitud o dependencia. ¿Tiene razón
Grubacic cuando dice: El anarquismo puede ser eficaz sólo si contiene
y abarca tres componentes: organización de trabajadores, de activistas
y de investigadores? El anarquismo necesita ser reflexivo. Pero ¿cómo?
Hasta cierto punto la respuesta parece obvia. No se debería dar lecciones,
ni sentar cátedra, ni siquiera pensar en uno mismo en términos
de profesor, sino que se debe escuchar, explorar y descubrir. Extraer y hacer
explícita la lógica tácita subyacente a las nuevas formas
de práctica radical. Ponerse al servicio de los activistas aportando
información, y exponiendo los intereses de la élite dominante
escondidos cuidadosamente tras los discursos autoritarios, supuestamente objetivos,
más que tratar de imponer una nueva versión de lo mismo. Una
manera en la que esto está empezando a ocurrir es a medida que los
anarquistas empiezan a recuperar la experiencia de otros movimientos sociales
con un cuerpo más desarrollado de teoría, ideas que vienen de
círculos cercanos a, y de hecho inspirados por, el anarquismo.
¿Es la técnica enemiga, neutral o aliada? ¿Es posible
llevar a la práctica las sugerencias de la tecnoliberación?
El futuro no está escrito. La respuesta de nosotros depende. ¿Cuáles
serían las implicaciones estratégicas de la tecnoliberación?
Se hace camino al andar no es sólo un verso, sino un universo por explorar.
No sólo el arte puede ser un misterio: se le desvela el secreto al
activista aprendiendo a amar la técnica como algo que desde el origen
del ser humano nos ha permitido vivir y no desaparecer como especie. Amarla
es conocerla, comprender su potencial y por tanto, no dejarla en manos de
quienes la utilizan contra nosotros, contra la libertad, la justicia y contra
la vida.
La propuesta es fácil de exponer, y fácil oponerse a ella. Sin
embargo es también posible, antes de sentir horror, conceder unos minutos
a tratar de comprenderla, y a valorar su potencial libertario y revolucionario.
El proyecto de la tecnoliberación parte de responder creativamente
a preguntas que hoy por hoy nos conviene empezar a hacernos sin miedo ni alergias
tecnófobas irracionales: ¿Por qué no emplear la técnica
para nuestras luchas por la liberación política, cultural y
social? ¿Por qué no cuestionar la aversión a la ciencia
y la tecnología a la hora de hacer filosofía política
libertaria, a la hora de pasar al acto y empezar a crear en los instersticios
de una sociedad compleja no totalitaria comunidades basadas en los principios
de autogestión, asociación voluntaria, creación colectiva,
cooperación y apoyo mutuo? ¿Por qué rechazar la ciencia
y la técnica en sí, sólo porque rechazamos todas las
formas de relaciones sociales basadas en la violencia sistemática,
como el Estado o el capitalismo global? ¿Por qué ser sólo,
o pretender serlo, un paradigma ético y no presentar hoy inspiraciones
al movimiento de movimientos partiendo no del rechazo de la técnica,
sino de su uso para exponer, deslegitimar y desmantelar los mecanismos de
dominio? ¿Por qué no revertir su uso mayoritario actual y utilizar
el potencial de la tecnología para crear y expandir espacios más
amplios de autonomía? ¿Por qué no sólo ser cómplices
sino colaborar activamente con movimientos sociales y políticos populares
que no comparten la fobia a las nuevas culturas ni a las nuevas tecnologías,
movimientos que, se llamen como se llamen, en el fondo son inspirados por
principios libertarios?
Es mucho lo que se podría escribir sobre esa lepra de la humanidad
que es la Iglesia, sobre todo en estos últimos años. Ya va siendo
hora de que se reemprendan las viejas y buenas costumbres de decir a esta
gente algunas de las muchas verdades que tienen merecidas y llevan acumulándose
ya veinte siglos.
Al terminarse la última matanza internacional y la dominación
de sus amigos nazis en Europa, y debido a la gran colaboración que
tuvo la Iglesia con los cachorros de Hitler, permanecieron callados, silenciosos,
porque se sabían culpables, sabían cuál había
sido su conducta en todos los países ocupados por los nazis y no desconocían
la inmensa responsabilidad moral que tuvieron en aquellos crímenes.
Que no se nos haga hablar, que tenemos mucho que decir. Puede que algún
día les refresquemos la memoria sobre muchas cositas que ellos tratan
de olvidar pero que los demás tendremos siempre presentes.
Sí, va siendo hora de que volvamos a hacer uso de la palabra, de esa
palabra que ellos tanto temen, por carecer de conciencia limpia, y que tratan
por eso de amordazar. A nosotros, a todos los que queremos exponer pensamientos
y razonamientos frente a una actuación indigna, que dura ya muchos
siglos y que se viste con todos los colores y ropajes que estimen necesarios,
nos corresponde hablar. Todo les es bueno, por muy inhumano que pueda ser
y todo les tiene que estar sometido, porque así nos dicen que ordena
su dios, ya que ellos tienen la posibilidad de conversar con él a cada
momento. Por eso los vemos continuamente graznando como viejos cuervos que
temen dejar escapar su presa.
La negra historia de esta institución es ya sumamente prolongada. Bien
sabemos que no es de hoy, sino que siempre se ha mostrado contra todo lo que
pudiera significar la más mínima concepción de libertad
del ser humano. Este debe ser siempre sumiso, siempre ha de estar bajo su
odioso dictado, bajo el dictado de un dios que aún estamos esperando
que aparezca, que nos haga ver lo que es, cómo es, dónde está
y lo que en realidad hace. La Iglesia habla y habla; por hablar no va a quedar.
Pero, como decía un cartel en una manifestación en contra de
la miseria del mundo, "los obispos nunca están con los pobres".
Nunca veremos que la Iglesia intervenga en algo que no le afecte directamente.
Siempre ha estado para recoger, no para dar
¿Cuándo hemos
visto que la Iglesia dé algo para las muchas necesidades de los seres
humanos? La Iglesia siempre quiso "administrar" lo que los demás
pudiéramos dar, pero nunca da nada de lo mucho que posee.
Jamás ha habido colectivo más fatídico y destructor de
la libertad de pensamiento que la Iglesia católica. ¿Cuántas
víctimas tiene sobre su conciencia a través del tiempo y del
espacio? ¿Cuántas grandes conciencias y cabezas privilegidas
han sido inmoladas frente a la conducta criminal de una colectividad que se
considera con el derecho de imponer su Inquisición por doquier, porque
así lo han determinado ellos? La libertad de pensamiento ha sido para
ella un crimen infinito, una herejía. No han podido aceptar nunca que
la mente humana expresara su sentir sin su autorización. Los demás,
los "díscolos, herejes y endemoniados" carecemos del derecho
que la palabra en sí significa.
A esta gente siempre le ha sido necesario tener algo para devorar entre sus
fauces, que tienen que estar funcionando permanentemente, y nadie está
libre de ellas. Ahora les ha tocado a los homosexuales. Ya tienen para rato,
pero hay que hacerles unas preguntas (aunque sabemos que, como otras muchas,
no tendrán respuesta): ¿Estos seres humanos no son también
hijos de dios? ¿No han sido creados por él como los demás?
¿Quién es el responsable de una obra sino su autor? ¿Por
qué la Iglesia no pide responsabilidad a ese autor que tan mal ha hecho
su obra? Aquí nos encontramos frente a un crimen en el que se culpa
a la obra, y no al autor. Esa es la eterna moraleja del clericalismo. Esa
ha sido siempre la conducta de una institución para la que nunca habrá
responsabilidad aceptada. Ha estado y estará siempre muy por encima
de los mortales por considerar que éstos, sus eternas víctimas,
deben hacer lo que a ella le plazca.
Siempre se ha dicho que los conventos eran nidos de homosexualidad, tanto
unos como en otros. La propia Iglesia, con sus criminales conceptos de celibato
forzado, ha llevado a muchos de los suyos a donde todos sabemos, y el mismo
Papa no hace mucho por condenarlo, por muchos remilgos e hipocresías
que pretenda. El celibato y la confesión han sido dos armas de escándalo
que han enlodado a la Iglesia por más que pretenda negarlo. Toda la
indecente demagogia que en la actualidad lanza contra sus víctimas
ha sido fomentada por ella. Que no sean tan hipócritas, tan jesuitícos,
que se miren al espejo de la historia y verán cómo deberían
ser más humanos y no lanzar esos gritos de histeria, pretendiendo representar
una pureza que jamás han tenido, porque la realidad humana es siempre
superior a toda su hipocresía de monjas ofendidas. Que terminen con
su bajo hacer, y si consideran que hay algunos responsables, que den la cara
y justifiquen sus actos. Un poco más de lógica y también
de vergüenza no les estaría mal. Lo más fácil es
estar siempre hablando y hablando, e imponiendo, sin mirar jamás al
interior de las conciencias, si las tienen, y ver qué autoridad moral
poseen.
En cierta ocasión publicaron: "La Iglesia no es una democracia".
De estas tétricas palabras se podría hablar mucho, pero ese
no es nuestro objetivo y nos llevaría demasiado lejos. Por lo tanto,
nada de lo malo que hagan nos puede extrañar. Para ellos la personalidad
humana siempre ha carecido de valor, nunca les ha merecido respeto. Han considerado
que somos inferiores por obra y gracia de su exclusiva voluntad, y que por
lo tanto estamos aquí sólo para obedecer sus órdenes
e intereses. Hoy mismo lo estamos viendo. Ahí los tenemos, intentado
desautorizar al Parlamento porque no hace lo que ellos quieren. Saben cómo
manipular y servirse de una "democracia" que desprecian y que quisieran
destruir. Ellos lanzaron todos sus esfuerzos e influencias, que son muchas,
sirviéndose de sus lacayos del PP para que, desde la calle o desde
el Parlamento, no termine el acoso, que sea permanente y no haya tranquilidad
social hasta que ellos no logren sus deseos de sometimiento. De ello podemos
estar seguros. Y también podemos estar seguros de que si la situación
nacional e internacional fuese otra, las cosas podrían llegar mucho
más lejos. Pero mientras tanto, hemos de prepararnos para el eterno
espectáculo, para el permanente sabotaje. Lanzarán sus enaguas
al aire, y el PP sus caballos de Atila. Podríamos pedir que Acebes
saliera más en la tele; cuanto más salga, más desprestigio.
Que salga, que salga, que, como el tonto del circo, más nos hará
reír, aunque nuestra risa sea un poco amarga y despreciativa frente
a todo ese mal hacer, que distorsiona nuestros naturales y lógicos
deseos de una vida digna de vivir.
Estos negadores y enemigos de la personalidad humana no han terminado, no.
Persistirán mientras existan, porque por algo representan el derecho
"divino" que siempre intentan colocar por encima y deben demostrar
en su destructor y eterno hacer
Estos reproches a la Iglesia no son
de hoy. Pero a ellos no sólo no les preocupa, sino que ni siquiera
les prestan atención: saben que tienen el riñón cubierto
porque los lacayos de siempre los secundan en su actuación. Esta permanente
negación de todo lo que se refiera a la evolución humana situará
siempre a la Iglesia frente a todo progreso, frente a toda evolución
y libre decisión de los seres para un futuro más o menos lejano,
en contra de todo lo que pertenece a las pueblos y que sólo a nosotros
nos interesa: que la Iglesia se quede en su cloaca y nos deje libres con lo
nuestro, que no es asunto suyo.
Siempre serán los mismos, los hijos fieles de Torquemada, de la Inquisición,
de las hogueras, de la inmolación del pensamiento humano que no esté
dispuesto a silenciar su sentir y que desee continuar defendiendo la permanente
y natural evolución de una especie que ellos quieren someter a su vil
y despreciable dictado. De ellos no podemos esperar otra cosa; es su propia
naturaleza, su viejo e inquisitivo hacer. Y ya va siendo hora, en el inicio
del tercer milenio, de que los pueblos tengan conciencia de esa miserable
actuación. De que piensen, analicen, comprendan y decidan de una vez
para siempre el lugar que corresponde a este negocio colectivo, que no intenten
imponernos la sangrienta inquisición, que nada tiene que ver con esos
cuentos de "dulzuras" e hipocresías que permanentemente nos
largan para hacernos tragar sus píldoras envenadas.
Sí, que termine la farsa, que termine el vil mercado, que nos dejen
vivir nuestras vidas como nosotros entendemos y deseamos. Sin autorización
de ningún jesuita, con enaguas o sin ellas. Y al terminar esta farsa,
que termine también su inquisicón y que nos digan cuántos
homosexuales hay entre ellos y en qué hoguera los van a "purificar".
Pero antes de hacerlo, que le pidan a su dios opinión, porque a pesar
de todo son también sus hijos, y el padre que deja que sus hijos se
degüellen tan fácilmente no puede ser un buen padre
Ya va siendo hora de que este negro colectivo comprenda que los humanos del
tercer milenio no estamos dispuestos a aceptar su mísero proceder,
porque el tiempo de las primitivas cavernas ya ha pasado, y la Inquisición
de después tampoco es de nuestros días. Han pasado veinte siglos
de sangre y lodo y queremos disponer de nosotros mismos expresando nuestro
pensamiento. Hora va siendo de que acepten que somos seres dignos en toda
la extensión de la palabra, aunque ellos nunca estarán de acuerdo
porque todo lo que atañe a la dignidad humana va contra sus negros
intereses. La Iglesia no quiere dejar de ser lo que siempre fue, ni perder
el poder de que siempre dispuso. Hasta que se termine su eterna Inquisición
Desde Venezuela, nuestro veterano compañero Antonio Serrano nos ha transcrito un párrafo del libro "La gran estafa", de Eudocio Ravinas, uno de los fundadores del Partido Comunista de Chile. Por lo tanto, lo que se cuenta viene de primera mano, ya que su autor es delegado de la Internacional Comunista. Este libro está escrito cuando la humanidad no puede ya sostener más el peso de las contradicciones y vueltas y contravueltas impuestas a los hombres que forman los diversos Partidos Comunistas diseminados por el mundo.
-La Internacional Comunista -dijo Dimitrov en una de sus reuniones- no ha
alcanzado éxitos en su propósito de constituir por todo el mundo
grandes partidos de masas. Sólo en Francia y recientemente, después
de los éxitos obtenidos en Chile, también en Cuba y, gracias
a la cadencia determinada por la guerra civil de España, ha sido factible
crear movimientos de masas importantes. En el resto del mundo, nuestros camaradas
no han tenido éxito o han sido demasiado pobres, o los fracasos han
sido mayores que los éxitos, como en nuestro partido hermano de Alemania.
-Perdón, por favor, una interrupción -grita Wilhelm Pieck- es
mi deber no dejar pasar un juicio tan sumario sobre Alemania y sobre el Partido
Comunista alemán.
Dimitrov trata de rectificar. Manuilsky interviene para quitar importancia
a la información dada por el primero, pero Pieck estaba colérico,
se agitaba furioso, se desabrochó el cuello de la chaqueta militar
y exclamó a gritos: "No puede aseverarse eso después de
que el Partido Comunista alemán se ha sacrificado hasta la última
gota de sangre para salvar a la Unión Soviética de la destrucción.
Sí, ya es hora de decirlo aquí, ante todos los camaradas, porque
estamos hartos de oír que el Partido Comunista alemán no luchó,
que se entregó sin combatir, que se rindió sin luchar. Todo
eso se hizo para que no estallase la guerra civil en Alemania. Aquí
se temió que si estallaba la guerra, intervendrían las potencias
occidentales y llegarían hasta la frontera soviética, obligando
a la Unión Soviética a intervenir. Por eso no luchamos".
-¡Estás diciendo necedades, Pieck! -gritó Manuilsky, que
se había puesto en pie, junto con Koussinen, Gotwald y los demás.
-Tú sabes, Manuilsky, que no estoy diciendo necedades. La Internacional
Comunista y tú desde el Komintern, ordenasteis el sacrificio del Partido
Comunista alemán. Moscú ordenó que nos entregáramos-
gritó Pieck, frenético.
-Cállate, Pieck -decía Manuilsky.
-Wilhelm, por favor, ten calma -decía Gotwald.
-Siéntate -le ordenaba Koussiner, sujetándolo del hombro.
-No, no
yo tenía necesidad de declarar esto aquí, delante
de los camaradas -respondió Pieck con voz más calmada- porque
se nos abruma con esas preguntas de ¿por qué no combatisteis?
¿por qué no pegasteis tiros? ¿por qué los alemanes
no hicisteis como los españoles? ¡Sois la vergüenza del
comunismo mundial, os entregasteis a Hitler como carneros, para que os acusara
de incendiarios!
-Le ruego que se siente y se calle, camarada Pieck -dijo Dimitrov.
-Por favor, cállate, Wilhelm -decían Gotwald y Koussiner.
-No creo que sea delito hablar ante camaradas responsables sobre el enorme
sacrificio alemán -exclamó Pieck, con la voz quebrada por la
emoción.
Luego, volviéndose hacia nosotros, exclamó: "Los alemanes
no somos cobardes, camaradas, no somos indignos de sentarnos a la misma mesa
que los comunistas españoles o los comunistas chinos. Se ha dicho que
Hitler había minado nuestro partido y que por eso caímos sin
combatir. ¡Eso no es verdad, no es verdad!"
Sólo dos días más tarde fuimos convocados a otra reunión.
El primero en hablar fue Pieck, para decir que se había extralimitado
en sus declaraciones, que ellos adolecían de ligereza culpable y que
los delegados debían olvidar aquel incidente.
-Y no hacer comentario alguno sobre ello -dijo autoritariamente Manuilsky.
-Debeis prometer aquí que no diréis nada de esto en vuestros
países -dijo Dimitrov- a nadie en absoluto, ninguna alocución
¿de acuerdo?
-De acuerdo -respondimos.
Declaración libertaria de Caracas
Los anarquistas reunidos en Caracas con motivo del Foro Social Alternativo del 23 al 29 de enero de 2006 -procedentes de Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, México, Inglaterra, Italia, Rusia, Uruguay y Venezuela- consideramos de importancia volcar una posición específicamente anarquista que dé cuenta de nuestra experiencia y de nuestros intercambios. Con ese espíritu, declaramos lo siguiente:
1.- De acuerdo a nuestras bases ideológicas constitutivas no podemos menos que confirmar nuestro más profundo rechazo a toda forma concebible de dominación y de opresión. En consecuencia, condenamos una vez más y para evitar cualquier clase de dudas, trabalenguas o mediatización, el régimen capitalista y la organización estatal de la sociedad, así como el militarismo, el imperialismo, el patriarcado, el racismo, las diferentes formas de encierro, la destrucción del medio ambiente, las imposiciones de culturas pretendidamente superiores y todo cuanto implique suponer que un ser humano pueda estar por encima de otros.
2.- En sentido contrario, amantes de la libertad en grado de lujuria, tampoco podemos dejar de señalar y confirmar nuestra inspiración en valores anarquistas, igualitarios y solidarios que orienten la construcción de una sociedad genuinamente socialista desde el aquí y el ahora; una sociedad organizada sobre bases autogestionarias, federalistas y de democracia directa que vaya mas allá de las artificiales fronteras estatales.
3.- Igualmente, por encima del habitual rosario de buenas intenciones y declaraciones socialistas, consideramos del caso volver a precisar que una sociedad genuinamente libertaria solo puede resultar de la decisión consciente de las sociedades a partir de su tejido de base y que no hay ejemplo histórico alguno que aliente la esperanza en inescrutables legalidades históricas, en ingenierías desde las alturas o en mesianismos caudillistas. Antes bien, todo eso no es sino una ilusión anti-emancipatoria que sigue siendo preciso poner en evidencia y en tela de juicio.
4.- Esta afirmación se vuelve particularmente actual y necesaria, por cuanto parece abrirse en América Latina un nuevo ciclo histórico en el cual los pueblos depositan sus angustias y sus esperanzas en variantes socialdemócratas y populistas, llamadas a administrar la crisis del sistema de dominación pero sólo para perpetuar una expresión maquillada y edulcorada del mismo. En consecuencia, reafirmamos, avalados ahora por una rica experiencia histórica, que no hay caminos estatales o vanguardistas hacia una sociedad socialista libertaria, sino que ésta sólo puede contar con un mínimo de credibilidad apoyándose en el protagonismo insustituible de los movimientos sociales de base y en su innegociable asunción autonómica.
5.- Consideramos también que la libertad no es sólo una meta sino además un camino y una práctica. Por ende, no podemos menos que defender las libertades conquistadas y a conquistar en nuestra larga marcha, condenando consecuentemente a todos los gobiernos incluidos los que se reivindican como revolucionarios -y que quede claro, a todos ellos- del continente latinoamericano y de cualquier otra parte que encuentren su inspiración básica en su cercenamiento y en su postergación, sin que nos importen en absoluto las "elevadas" justificaciones pergeñadas por sus delirantes imaginaciones.
6.- Por último, pertenecientes a distintas corrientes y modalidades del pensamiento y la práctica anarquistas y habiendo demostrado en los hechos que es posible establecer un clima de fraternidad y respeto entre nosotros por encima de nuestras diferencias, queremos proclamar rotundamente la posibilidad y la necesidad de que nuestro rico y diverso movimiento aproveche las múltiples oportunidades de construir redes solidarias en todos los sentidos concebibles. Ese es y será nuestro compromiso y nuestra tarea inmediata.
Nosotros contra todas las guerras,
¡todas las guerras contra nosotros!
Foro Social Alternativo de Caracas