
SECCIONES
Francia: el Capital oprime, el Estado reprime
El 25 de octubre, el ministro de Interior francés, Nicolas
Sarkozy, presentó en televisión una serie de medidas que dan
más poder a la policía y refuerzan los controles y la vigilancia
(internet, cámaras
) en nombre de la lucha contra el terrorismo.
Ese mismo día, Sarkozy declaró (¿para llamar la atención?)
que iría contra la "chusma", refiriéndose a los jóvenes
de los barrios periféricos de París. El jueves 27 de octubre
murieron dos jóvenes accidentalmente en Clichy sous Bois (región
parisina) al tratar de escapar de un control policial. Los ministros eximieron
de culpa a los policías que perseguían a los dos jóvenes,
pero los testimonios contradicen las versiones oficiales. Y se produjo la
indignación, con nuevas violencias durante las noches siguientes.
En unas noches, la revuelta afecta a varias ciudades de Francia. Varios cientos
de coches, escuelas, comisarías, empresas, transportes colectivos
son destruidos mediante incendios. Se producen enfrentamientos con la policía
y se realizan cientos de detenciones. La revuelta dura varias noches y afecta
a todas las regiones de Francia. Tras la undécima noche de revuelta,
el 7 de noviembre, el gobierno francés decide que se podrá declarar
el toque de queda en los departamentos franceses: es una ley de 1955 que se
puede aplicar. Esa ley había sido creada por el Estado para enfrentarse
a los problemas surgidos con la guerra de Argelia y no se había utilizado
más que en la revolución de Mayo del 68. No obstante, los problemas
persisten, aunque menos numerosos.
Estos acontecimientos únicos en la historia de Francia están
originados por la miseria de los barrios periféricos de las grandes
ciudades. Fueron construidos en principio para acoger a los franceses que
abandonaban la Argelia independiente (1963), pero también para las
poblaciones rurales que iban a trabajar a la ciudad, convirtiéndose
en lugares abandonados por el Estado. Las construcciones envejecen porque
no hay mantenimiento y la población ha ido cambiando: son los más
pobres, especialmente inmigrantes y sus familias. Rápidamente, esos
barrios, construidos lejos del centro de las ciudades, concentran a las personas
más en precario: ciudadanos franceses de fuera (sobre todo africanos),
parados, trabajadores pobres
Se suman otras dificultades: retirada progresiva
de los servicios públicos en esos barrios, alojamientos indecentes,
falta de estructuras socioculturales, discriminaciones sociales, raciales,
espaciales
En lugar de organizaciones obreras que orienten a las clases
trabajadoras, son las redes religiosas las que tratan de estructurar las relaciones
sociales. Durante ese tiempo, la policía del Estado reprime y vigila
a los jóvenes de esos barrios, para disuadirles de abandonarlo: progresivamente,
la identificación de esos jóvenes con su barrio evoluciona hacia
una forma de comunitarismo, mezclado de cultura urbana de gueto y a menudo
de religión, pero también de competición con los otros
barrios. La violencia de las instituciones, la escalada de los discursos de
los políticos, la violencia social, los homicidios policiales, el desprecio
y la desconfianza a su alrededor
son las raíces de la cólera
de todos esos jóvenes, para los que el futuro es desesperado en unos
barrios en los que el paro puede alcanzar el 40 por cien entre los menores
de 25 años. Es todavía demasiado pronto para saber si ese movimiento
espontáneo tendrá efectos sobre la sociedad francesa. Hoy el
gobierno toma unas decisiones que no tienen efecto directo sobre los problemas
reales: el toque de queda es un arma de guerra, no de diálogo; dar
beneficios fiscales a los empresarios que se instalen allí no es sino
una respuesta al paro masivo; proponer que se pueda trabajar como aprendiz
a los 14 años es imponer el trabajo infantil.
La otra cuestión trágicamente planteada por estos acontecimientos
es la legitimidad del modelo republicano: Igualdad, Libertad, Fraternidad.
Mientras el sistema económico capitalista mantenga a los niños
de los inmigrantes en la miseria, el Estado reforzará la vigilancia
y la represión. Esta situación legitima los discursos racistas
de Le Pen y de una franja de la población francesa.
La gran dificultad es ahora anticiparse a una situación que no va a
mejorar. ¿Cómo formular proyectos colectivos de emancipación
social y política donde los más jóvenes de esos barrios
abandonados puedan crear los intrumentos para su autonomía y su libertad?
¿Cómo, concretamente, proponer un filtro anticapitalista y libertario
que permita que de esas revueltas espontáneas nazca un día una
revolución? Por último, ¿cómo integrar desde ya
las demandas de esos jóvenes con las reivindicaciones del movimiento
social y libertario, para que las convergencias de las luchas no los ignoren?
La Casita del Té es un espacio de convivencia relajada con una sola
motivación: el debate distendido y fructífero sobre cualquier
tema sin tabúes o excepciones.
Los temas deberán ser continuación, por lógica, de la
semana precedente, pero se pueden fijar otros nuevos, siempre que sea de común
acuerdo. Al decir esto, queda claro en deducción que no se trata de
nada democrático y sí acrático. Y ni que decir tiene
de los temas preferentes, o de actualidad, que afecten nuestra urgencia...
En cualquier caso dejamos para un plano secundario la cuestión sindical,
por ser este tema más propio de debate en los locales confederales.
Mediante el intercambio de ideas, la finalidad será siempre la de dotarnos,
como ácratas, de bases sólidas para que cada cual pueda defenderlas
en sociedad, o a través de la escritura. Desde los lugares de ocio
o la calle, hasta el mismo puesto de trabajo. Algo así como aquello
que se llamó en su día "anarquistas militantes", con
una base cultural fuerte, tanto cuantitativa como cualitativamente.
De todo lo expuesto se deduce que lo que verdaderamente nos interesa a todos
es la cultura no burguesa, y que todas nuestras acciones, aun de calle, serán
fruto de esa cultura o contracultura. A pesar de todas las variantes sobre
la anarquía y el anarquismo, que aceptamos, tomamos como referente
el anarquismo esencial. Todo lo que no sea tenido en cuenta como anarquismo
básico -el que verdaderamente nos interesa- no lo desterramos de nuestro
debate, pero sólo como enriquecimiento colectivo. Está claro
que no nos interesa re-descubrir la pólvora, sino mejorarla. Sirva
como ejemplo. No queremos alimentar los deseos de los neo-libertarios de reformar
la anarquía. El anarquismo adjetivado pone en entredicho el sustantivo.
Y eso lo tenemos claro. Pero aún hay más, y es que para nosotros
lo de "anarquista" se demuestra con los hechos.
Todos aquellos anarquistas desparramados por la provincia de León nos
interesan para formar una red, pero en particular los residentes en nuestro
municipio de Rabanedo (San Andrés del Rabanedo), no obstante no se
cerrará la puerta a nadie más que en virtud de su comportamiento.
La proyección de audiovisuales también está dentro de
nuestras intenciones, así como los debates posteriores, la edición
de hojas, pegatinas y propaganda en general.
Los compañeros que deseen reunirse para otros menesteres como la reconstrucción
de ateneos libertarios, (como el que ya existió en su día en
Trobajo del Camino), pueden disponer de este salón durante 12 meses,
o hasta cumplir sus objetivos, que más que Casita del Té...
podría denominarse El Salón del Té. Pero es igual, porque
con buena voluntad nos cobijará a todos.Y visitadnos los compañeros
de otras latitudes. Llamadnos siempre antes (987 263117 o bien 636 345 462),
o escribidnos con tiempo (Apartado de Correos 2105 - 24080 León). Las
reuniones serán todos los domingos a las 17,00 horas. Sed todos, de
aquí, o de allá, bienvenidos. Adelante, y con buen humor, salud
y anarquía.
Nota importante: El Salón está considerado "libre de humo",
los que deseen fumar podrán hacerlo en el patio.
El 18 de marzo de 2005 comenzaba en Zagreb la primera feria del libro anarquista
de Croacia, dentro de la feria itinerante por países de los Balcanes
que comenzó en Eslovenia en 2003.
La feria en Zagreb salió bien, duró varios días y en
ella se dieron cita gran cantidad de grupos del país y de toda Europa.
El movimiento anarquista de Croacia es pequeño, agrupando a un puñado
de grupos que además parecen actuar cada uno por su cuenta, los modelos
organizativos son a menudo demasiado diferentes. Hay varios grupos "sin
adjetivos", como en Rijeka (Iniciativa Anarquista de Rijeka, en cuyo
seno se agrupan desde primitivistas a diversos tipos de anarquistas sociales);
en Umag; una librería y biblioteca en Cakovec; hay un grupo informal
en torno a la revista marxista libertaria Thesis Eleven y proyectos del tipo
"Comida, no bombas" que operan en varias ciudades. En Zagreb se
encuentran activos grupos de afinidad como Acción Anarcofeminista o
Acción Antifascista.
Los anarquistas de Croacia, como los de muchos otros países, tienen
una influencia social muy reducida fuera de sus círculos. Hay, por
ejemplo, menos implicación de los anarquistas en las luchas obreras
que en otros países; esto hay que achacarlo al gran componente de anarquismo-como-estilo-de-vida
que domina al anarquismo croata. Ha habido intentos de coordinar actividades
a escala nacional, pero han acabado en fracaso. El problema básico
del movimiento anarquista croata es que tiene sus raíces en la cultura
punk; muchos de los grupos tienen tendencias individualistas y antiorganizativas
y no están influidos, o ni siquiera conocen, el pensamiento anarquista
clásico (de teóricos como Bakunin, Kropotkin o Malatesta) por
el mero hecho de que no hay demasiado material traducido al croata; no se
acaba de comprender la importancia de la existencia de una organización
libertaria permanente y estable.
En mitad de la costa adriática se alza la ciudad portuaria de Zadar,
el hogar de la Anarho Sindikalisticka Konfederacija (Confederación
Anarcosindicalista), la ASK, una organización que aspira a construirse
sobre las bases del movimiento anarquista social "tradicional",
inspirada en parte por las ideas del marxismo libertario. Es posiblemente
la única organización orientada de modo clasista en todo el
país y la única que aspira a abarcar todo ese territorio. Por
el momento es un grupo de propaganda muy joven que busca difundir textos libertarios
y establecer contactos para construir una organización nacional.
El movimiento se encuentra, hoy por hoy, en unos niveles bastante bajos en
Croacia, aunque nunca se ha hallado en unos niveles altos y ha empezado a
desarrollarse tras la desaparición de la República yugoslava.
En la región de Dalmacia, el movimiento estuvo fuertemente influido
por el anarquismo italiano (no es sorprendente si pensamos que algunas de
sus ciudades formaron parte del Estado italiano). A comienzos del siglo XX
el movimiento se encontraba bajo la influencia del grupo comunista anárquico
Germinal, de Trieste, Italia. Los centros de mayor actividad eran Zadar y
Split, donde había militantes que distribuían los periódicos
de Germinal entre la clase trabajadora y trataban de organizarla. Apoyaban
las tácticas de acción directa del grupo Germinal a nivel local.
De este modo, alcanzaron mayor difusión los periódicos de Germinal
frente a los de los partidos socialdemócratas. Por desgracia, el movimiento
tuvo corta vida. Esta gente estuvo también muy influida por las ideas
de la propaganda por el hecho.
En la península de Istria, los anarquistas estuvieron involucrados
en un intento de matar a Mussolini, que estaba dando un mitin en Pula en septiembre
de 1920. Estos anarquistas, junto a algunos socialistas, planeaban introducir
una bomba camuflada con periódicos en el teatro donde el líder
fascista se encontraba hablando. Sin embargo, el plan no se llegó a
poner en práctica porque algunos viejos socialistas prefirieron ponerse
en manos de la policía antes de atentar contra Mussolini. Dos días
después del mitin, en Pula se registraban violentos enfrentamientos
entre la izquierda y los reaccionarios. Tras unas pesquisas entre el grupo
de anarquistas y socialistas, la policía descubrió la bomba
y otras armas. Fueron detenidos. En Istria operaron durante la Segunda Guerra
Mundial grupos de partisanos anarquistas, pero es poco lo que se sabe al respecto.
La ASK de Zadar solicita a las organizaciones anarquistas internacionales
que la ayuden a extender su influencia a todo el país. Apreciarían
en particular las traducciones de material libertario al croata y el apoyo
para publicar material en su lengua.
(Se puede contactar con ellos a través de www.solidarnost.mahost.org)
Pretenden engañarnos; pretenden confundirnos; pretenden embaucarnos
a través de bonitos juegos de palabras. El fanatismo religioso impera
en nuestra vida cotidiana a través de eufemismos de todo tipo. Ahora
toca la teoría de la evolución, verdadero aldabonazo en contra
de los planteamientos dogmáticos que, durante cerca de dos mil años,
han estado falseando la realidad que vivimos.
Han pasado más de cien años desde que Charles Darwin articuló
su teoría de la evolución como contrapunto de las teorías
creacionistas que pretendían seguir manteniendo la intervención
divina en la formación de la vida; cien años en donde en ningún
momento los fanáticos religiosos han cejado de intentar eliminar, borrar,
la teoría de la evolución. En los últimos tiempos, han
estrenado una nueva estrategia consistente en emplear un eufemismo, el denominado
diseño inteligente, buscando cubrir con una cierta capa de cientificismo
los viejos postulados creacionistas.
Como no podía ser de otra forma, este eufemismo ha surgido en Estados
Unidos, entroncándose con la reciente tradición de enmascarar
la realidad con términos confuso, como pueden ser el de bomba inteligente
(bombas de última generación que siguen matando a diestro y
siniestro), ayuda humanitaria (excusa para invadir un país) o contratistas
(para referirse a los mercenarios de toda la vida). Y la cuestión tiene
una trascendencia muy importante, más allá de simples discusiones
científicas. Al imponer el diseño inteligente como teoría
científica, estamos dando carta de validez al dogma como explicación
del mundo. Las cosas las debemos creer porque sí, sin poder buscar
una explicación; eso es el dogma, y la creencia en la existencia de
un dios (o millones de dioses, da lo mismo) es una cuestión de fe,
no de explicación racional. Es sintomático que se ponga en tela
de juicio la teoría de la evolución por sus aspectos más
controvertidos, proponiendo como solución la intervención de
un diseñador inteligente (un dios, en resumidas cuentas) que, por definición,
es indemostrable su existencia. Lo que la ciencia no ha podido hasta ahora
justificar, lo explicamos a través de un concepto indemostrable.
Así, si dios existe y ha intervenido en la creación de los seres
vivos, conduciéndolos hacia la forma actual, ¿qué impide
explicar nuestra realidad a través de esta intervención divina?
Nada lo impedirá; de esta manera, un huracán podría ser
explicado por la intervención divina, un maremoto lo podemos explicar
por la intervención divina, un terremoto puede ser explicado por la
intervención divina. Igualmente, la desigualdad y la pobreza podrían
explicarse mediante la intervención de ese diseñador inteligente,
cuyos designios son inescrutables para el ser humano. Para qué investigar
una cura frente al cáncer, si todo depende de un diseñador inteligente.
Para qué buscar un remedio al sida, si fue el diseñador inteligente
quien creó este virus. Si volvemos la vista hacia atrás, veremos
que esa fue la respuesta dada por la misma ultraderecha católica que
defiende la teoría del diseñador inteligente a estas enfermedades:
era una plaga divina, producto de nuestros pecados. ¿Y por qué
no? Si aceptamos la existencia de un dios que ha intervenido en la gestión
de la vida en la tierra, tendremos que estar dispuestos a aceptar igualmente
la existencia del pecado como expresión de la divergencia entre lo
planteado por este diseñador inteligente y lo puesto en práctica
por los seres humanos. La moral, ojo, la moral cristiana obviamente, sería
el código de conducta, una moral que nos es dada por esa fuerza externa
al ser humano y a la cual debemos atenernos a rajatabla.
Volvemos a los tiempos de Galileo en donde la religión estaba por encima
de la ciencia; si algo contradecía los planteamientos de la Iglesia,
simplemente debía desaparecer, sumiendo a la humanidad en el oscurantismo
y en la ignorancia. Volvemos a los tiempos del fanatismo, a la santería,
que no otra cosa se esconde tras estos modernos eufemismos.
La idea de "contrato social" y sus avatares
Desde el origen de las primeras comunidades humanas existía ya un
contrato social. Una colectividad no se puede concebir sin que se regulen
las relaciones de los individuos que la componen según ciertas convenciones.
La armonía de una sociedad es resultado de la concordancia de las aspiraciones
y los intereses de todos, así como del justo equilibrio de la independencia
individual y colectiva.
Esto es casi lo mismo que enunciaba J.J. Rousseau y que resumía de
este modo: "Se ha de encontrar una forma de asociación que defienda
y proteja a la persona y los bienes de cada asociado, y por la cual cada uno,
uniéndose a los demás, no obedezca sin embargo más que
a sí mismo y permanezca igual de libre que antes".
No obstante, el autor del contrato social añade: "Sólo
pertenece a los que se asocian para regular las condiciones de la sociedad".
Pero el conjunto de estos asociados ¿es capaz de discernir el sistema
que mejor le convenga? No, responde Rousseau: "La voluntad general es
siempre recta, pero el juicio que la guía no siempre es claro".
De ahí la necesidad de un guía, de un legislador, de un gobierno.
¿Cuáles serán entonces los socios del contrato social?
Por una parte, los que gobiernan y, por tanto, detentan el poder y, por otra
parte, los que no disponen de autoridad alguna y sólo tienen que obedecer.
Ahora bien, la noción de "libre contrato" supone que los
socios comprometidos por dicho contrato están todos en el mismo plano
de igualdad. Este no es evidentemente el caso cuando se establece un supuesto
contrato social entre el soberano real, el Estado, y el soberano ficticio,
el pueblo.
El "contrato federativo" de Proudhon
Sin rechazar la idea de Estado ni la de gobierno, Proudhon plantea la solución
de un "contrato federativo". Dicho contrato debería garantizar
al ciudadano "toda su libertad, su soberanía y su iniciativa,
menos lo relativo al objeto especial por el que se ha creado el contrato".
En virtud de este contrato, cada uno deberá recibir del Estado tanto
como ha sacrificado por él.
"Es preciso -dice Proudhon- suprimir, en una palabra, todo lo que quede
de divino en el gobierno de la sociedad, y reconstruir el edificio sobre la
idea humana de contrato. Si, no obstante, el contrato que hago con algunos
lo puedo hacer con todos; si todos pueden renovarlo entre ellos; si cada grupo
de ciudadanos, municipio, distrito o provincia formado en un contrato semejante
y considerado como persona moral, puede a continuación y siempre en
los mismos términos, tratar con cada uno de los demás grupos
y con todos, sería exactamente como si la voluntad se repitiera hasta
el infinito. Estaría seguro de que la ley así hecha sobre todos
los puntos de la República, bajo millones de iniciativas diferentes,
no sería jamás otra cosa que mi ley, y si ese nuevo orden de
cosas se llamara gobierno, ese gobierno sería el mío".
Bakunin y la organización social
El antagonismo flagrante existente entre los intereses de los gobernantes
y los de los gobernados fue puesto en evidencia por Bakunin. Él fue
el primero en denunciar el contenido maniqueo del contrato social establecido
entre el Estado y el pueblo. Todo lo que sirve a la conservación, la
grandeza y el poder del Estado, es el bien; todo lo que es contrario, es el
mal. "Según este sistema -escribía- el bien y lo justo
comienzan con el contrato, es decir, con el interés común y
el derecho público de todos los individuos que lo han formado entre
ellos, con la exclusión de todos los que han quedado fuera del contrato;
por tanto no habrá más que la mayor satisfacción dada
al egoísmo colectivo de una asociación particular y restrictiva
que, basada en el sacrificio parcial del egoísmo individual de cada
uno de sus miembros, rechaza de su seno, como a extranjeros y enemigos naturales,
a la inmensa mayoría de la especia humana, formada o no en asociaciones
análogas".
La autoridad del Estado bajo todas sus formas (monarquía, democracia
totalitaria o socialista) excluye toda posibilidad de "pacto social".
A este respecto no se puede ser más categórico que Bakunin:
"Rechazamos enérgicamente toda tentativa de organización
social que, ajena a la más completa libertad tanto de los individuos
como de las asociaciones, exigiría el establecimiento de una autoridad
reglamentaria cualquiera que fuera su naturaleza".
La imposibilidad de establecer un verdadero contrato social en el marco del
sistema estatalista debería ser hoy reconocida por todos.
El contrato federalista libertario
Los anarquistas fueron los primeros y los únicos que denunciaron la
superchería del contrato social en el seno de estructuras estatalistas.
"Jamás, en ningún sitio -escribía E. Armand- se
ha propuesto ningún contrato social libremente, consentido libremente.
En el sistema actual de sociedad, la ley somete a todos los individuos (en
fin, a casi todos
) con reglas de elaboración en las que no han
participado. E incluso cuando, en ciertos países, el pueblo es llamado
a pronunciarse sobre la aplicación de una ley, incluso la minoría
que se opone es obligada a someterse."
Contra esta pretensión excesiva por parte del Estado de doblegar a
todos los individuos a sus caprichos se rebeló Aristide Lapeyre: "En
la sociedad actual existe un contrato social. A mi no se me ha llamado para
discutir sus términos. No lo acepto. Incluso aunque la cláusula
me sea favorable. Ese contrato se me ha impuesto. Según las circunstancias,
denuncio lo arbitrario. Lucho por su abolición. Al ser débil,
empleo la astucia; a la espera de que otros muchos débiles se unan
para rechazar el reconocimiento de las leyes, desobedezco yo sólo evitando
al policía, al juez y al soldado. Este contrato unilateral está
basado en la fuerza o en el sofisma. Su única realidad reside en la
ignorancia de los individuos a los que se les impone".
Mientras que la ley del Estado se impone autoritariamente a todos, el contrato
social debe ser resultado del consentimiento libre y directo de los que lo
establecen. Así lo hace notar André Prudhommeaux: "El régimen
de la ley y el del contrato son antagonistas; uno supone el reino del Estado,
el otro el del federalismo".
He aquí lo que establece claramente la antinomia de las nociones de
Estado y de federalismo. Son dos términos opuestos como lo son el de
autogestión y patronal. Y no se repetirá nunca lo bastante,
pues estas ideas están ya muy trilladas en todos los programas "socialistas"
y "democráticos".
Porque, todavía hoy, siendo los únicos que combaten y rechazan
el principio de libertad, los libertarios están también solos
cuando preconizan un proyecto coherente de contrato social: el contrato federalista
libertario. No reposa en ningún poder, es "popular" y no
se regula por el "juego democrático" del sufragio (¿o
del su-plagio?) universal.
A mediados de la última glaciación de Würm, más
o menos hace 45.000 años, el fenómeno del hombre Neandertal,
que convivía con los primeros homo sapiens, cedió definitivamente
su puesto al homo sapiens sapiens, que será, sin ninguna otra biodiversidad,
la única especie humana que sobrevivirá a más de 400.000
años de evolución. Decimos esto como mero recordatorio: "El
homo sapiens es de la naturaleza y está en la naturaleza".
Que su único don sea "dar vida", y que la naturaleza nos
haya hecho tal como seguimos siendo ahora nos lleva a constatar que la supervivencia
de nuestra especie depende únicamente de la calidad de nuestro sentido
colectivo. No hay que olvidar que la criatura del ser humano no es autónoma,
en el mejor de los casos, hasta los cuatro o seis años. Eso "impone"
(no "supone") una organización social colectiva activa. Tampoco
hay que olvidar que, como seres biológicos (mamíferos), somos
depredadores que vivimos de la explotación de nuestra esfera ecológica.
Eso lleva a la noción de "ecología humana".
Esta noción "naturalista" de la ecología humana sigue
sin descubrirse y desarrollarse en su totalidad porque las ciencias humanas,
en las que se incluye la prehistoria en el sentido largo del término,
son muy a menudo, y a su pesar, víctimas de su "antropocentrismo".
Eso quiere decir que si el aspecto naturalista "ser de la naturaleza
y estar en la naturaleza" puede contener los gérmenes de una derivación
populista o primitivista, el antropocentrismo, a través de las ciencias
humanas, por su referencia al "genio exclusivo" del hombre, puede
también a veces abrir una puerta a las deformaciones "creacionistas".
Tampoco hemos de olvidar que uno de los motores de evolución del ser
humano pasa por su facultad de crear cosmogonías. Eso es indiscutible
(incluso para el ateo), porque el ser humano, consciente de su propia muerte,
no puede evitar plantearse esas preguntas banales: ¿De dónde
vengo? ¿Adónde voy? y, sobre todo: ¿Por qué estoy
aquí? La desmesura de energía que la especie humana ha gastado
en la exploración del espacio, desde Galileo, forma parte de esas cuestiones
recurrentes y patéticas de una humanidad huérfana de "padre"
Entonces, por defecto, la humanidad, que "cosmogoniza" como loca,
hace sus investigaciones hacia lo extremadamente pequeño y termina
por concluir en la lógica darwiniana, no sin alguna polémica,
al constatar que "el individuo es un artificio inventado por los genes
para reproducirse".
Explicar las diversas trampas que acechan a las ciencias humanas, ya sean
naturalistas o antropocentristas, es fundamental porque esas ciencias están
en desarrollo constante (la arqueología prehistórica, la geología
en general o el evolucionismo darwiniano), por no decir que todas ellas surgieron
en el siglo XIX. Son ciencias nuevas y pragmáticas por obligación,
porque lo que era certeza ayer, en 1988, ya no lo es en 1990
Los creacionistas
han tratado de recuperar algo, como el abate Breuil por ejemplo, pero aún
así, sus teorías fueron en realidad políticamente justificadoras
de la ocupación territorial, como las excavaciones del ejército
alemán durante la guerra del 14, en las que el descubrimiento de tumbas
celtas durante una destrucción de trincheras fue atribuido a los "ancestros
germánicos"
Hay otros muchos ejemplos en los que se ve a
los etno-arqueólogos cometer algunas imprudencias, al comparar, por
ejemplo, algunas etnias indonesias, o amazónicas, con lo que "habría"
podido pasar durante el Neolítico, entre los años -12000 y -6500.
Sin hacer todo el recorrido detallado de la prehistoria, desde los orígenes
a nuestros días, nos quedaremos con la última fase de la evolución
humana que más directamente nos afecta, el Neolítico. Así,
entre el -12000 y el -6500, la sociedad humana vivía sin Estado, sin
jefes, sin ninguna autoridad vertical
Las primeras sociedades con "jefes"
comienzan a partir del año -6500, en los alrededores del Calcolítico.
Durante esos 5.500 años sin poder, la sociedad neolítica inventó
el pastoreo (la domesticación del uro, la cabra, el cordero, el cerdo
y también el asno, el caballo y el perro) y la agricultura (selección
progresiva de la cebada y el trigo para lograr granos más productivos,
sin olvidar la arboricultura). Estos dos sectores demuestran las capacidades
de observación atenta y de experimentación sobre los recursos
de la naturaleza, y la capacidad de memorización-transmisión
de lo que se convertirá en una verdera cultura libre de caza y recolección.
También se conocieron la cestería y el tejido, y hacia el año
-7900 la cerámica.
Durante ese período, denominado de la "piedra pulimentada",
esa "cultura" se extendía de la China al Atlántico,
y de Escocia a Mali. Por otra parte, la talla del sílex implicaba unas
normas extendidas, lo que significa que los humanos neolíticos se "comunicaban"
y tenían un verdadero sentido pedagógico. Fueron millones de
toneladas de sílex tallado, y de otras rocas metamórficas, las
que circularon por todo el espacio continental del mundo antiguo
Algunas
bajo la forma de materia bruta; otras bajo formas esbozadas, y otras como
productos más elaborados.
A modo de ejemplo: entre los años -6700 y -5750 se realizaron hachas
pulidas en jade y otras piedras de color verde, de la familia de los aluminosilicatos
de sodio (piroxenos), de una dureza y cohesión superiores al sílex,
de las que se han descubierto cerca de 900 ejemplares repartidos por una superficie
que va desde Escocia hasta Cataluña, y desde Bretaña hasta Turingia,
con un único centro de producción, situado al norte de Italia,
con cuatro yacimientos: Mucrone, Chiusella, Viso y Sassello. Eso supone una
difusión de más o menos 1.600 kilómetros, con algunos
obstáculos a franquear, como el Ródano, el Rin, el canal de
la Mancha o el mar de Irlanda, por no hablar de algunas montañas y
bosques.
Esos 900 ejemplares de hachas en jade, científicamente inventariados,
no son más que una pequeña parte, y no podemos imaginar todo
lo que no ha sido descubierto, que puede estar bajo el asfalto de las ciudades,
bajo los cimientos de las casas o bien en colecciones particulares. Pero ese
lugar, la actual Europa, y ese período, son reveladores de la desaparición
de las glaciaciones y el inicio de la desertificación del Sahara y
de una parte del Oriente Próximo, lo que motivó importantes
migraciones hacia las zonas húmedas costeras y fluviales, como el Nilo,
el Jordán, el Tigris, el Eufrates y otros oasis, o incluso la zona
subsahariana.
Ese flujo migratorio aumentó localmente la demografía que fue
el origen de las primeras ciudades, reagrupando a varios miles de personas.
Eso impuso una nueva forma de organización y de gestión del
espacio, pero marcó también el "declive" de la reciprocidad
equilibrada del "sistema horizontal" basado en la cooperación,
para dejar sitio a una "sistema vertical" de poder centralizado,
basado exclusivamente en la colaboración.
Esta nueva forma de gestión está en el origen de los primeros
sistemas de jefatura "no hereditaria", o colegial, y en la aparición
de las primeras formas burocráticas, por el surgimiento de escrituras
catastrales y contables, pero también por el reagrupamiento de diversas
expresiones cosmogónicas, hacia hegemonías culturales de las
que surgieron las primeras religiones "oficiales" y las primeras
codificaciones sociales.
Por razones de perennidad, estas codificaciones se han convertido en un asunto
de "especialistas", es decir, de enseñanza (o de transmisión
de la memoria), para cada uno de los jefes "hereditarios" (depositarios
mandamases de hecho). Y quien dice jefatura, dice territorio definido, y quien
dice territorio, dice guerra
Pero también competencia entre religiones,
más totémicas unas que otras
Todo eso conduce a las primeras
tentativas de monoteísmo, con el culto de Atón o del Sol, entre
los años -3372 y -3374, bajo el faraón Amenofis IV.
Y de paso, hemos de destacar una inversión casi misógina, por
la masculinización definitiva de la diosa Sol: Shams (bajos los antiguos
semitas del sur, bajo influencia africana) y Shapash (bajo los semitas del
norte, bajo influencia asiática). La diosa Sol, que era sinónimo
de "fecundidad" en relación con la "Tierra madre",
venerada desde el Paleolítico. Porque la supervivencia del grupo, que
por entonces eran generaciones de rotación rápida, con más
o menos 35 o 40 años de esperanza de vida, dependía enteramente
de la fecundidad de la mujer. Indicio indudable de la existencia de una reciprocidad
equilibrada entre los sexos, de una paridad absoluta.
Sólo hay que abrir bien la Biblia y buscar en el Génesis lo
que constituye el pan de cada día del creacionismo
Es verdaderamente
asombroso que ningún psiquiatra haya analizado los delirios esquizofrénicos
de un tal Abrahán, el famoso "padre de las religiones reveladas"
(o pensamiento único). He aquí un individuo sin duda genial
en determinados aspectos, "un solo dios, un solo interlocutor, ningún
testigo", que nos aporta la noción de "pueblo elegido"
que no es sino la forma "revelada" del racismo y la xenofobia. Y,
para hacer pasar el trago, inventa el tatuaje étnico y mutilador de
la circuncisión
Pero, donde el delirio esquizofrénico
alcanza su pleno desarrollo es cuando decide, bajo la orden de Dios, degollar
a su hijo Isaac
Bueno, no lo degolló porque, siempre bajo orden
divina, recibió la autorización para sustituirlo por un cordero
Todas esas gesticulaciones esquizofrénicas, y algún que otro
Torquemada más adelante, han hecho que una parte de la humanidad se
deje degollar todavía en nombre de un mismo y único Dios que,
aparte de Abrahán, nadie ha visto
Con algunas histerizaciones
bien temperadas, como la lenta agonía del polaco. Como una especie
de masoquismo en estado puro, consciente de la horrible duda sobre la certeza
de la existencia del famoso Dios, de su pequeña María y del
hijito que se deja pescar por bocazas. Es un poco lo que Edgar Morin indicaba
en uno de los tres tomos de La méthode, como surgido de la "demencia
sapiencial". Sin olvidar a los "otros". Los que piadosa y largamente
han desfilado en torno al mausoleo de Lenin. Papa de otra religión
¿Mezclote? ¿Osamos comparar el creacionismo con el marxismo?
Sí, porque ambos sistemas funcionan basándose en la misma alienación:
"No se os pide que comprendais, sino que creais". Y eso, por extensión,
se convierte en: "No creer es desobedecer".
Y, por último, el caso de un país en pleno sufrimiento, Argentina.
Para recuperarse, está haciendo renacer una sociedad en mosaico, horizontal,
con el fin de buscar la famosa reciprocidad equilibrada de los primeros neolíticos.
¿Es una regresión? ¿Un retorno a los orígenes?
¿Un neoprimitivismo? ¿La supervivencia de otra era? ¡No,
y mil veces no! Se trata de la lógica y la razón. De la demostración
de que el sentido colectivo no tiene nada que ver con el colectivismo, y que
cooperar no tiene nada que ver con colaborar.
Y también, que el progreso social, científico o tecnológico
no pasa obligatoriamente por la instrumentalización del pueblo por
el poder. Aunque en apariencia sea perfectamente democrático
La democracia es muchas veces la máscara de un poder compuesto de bonitas
y telegénicas castas dominantes y aprovechadas. La de los ingenieros
jefe de los que hablaba Bakunin cuando Marx hizo su defensa de la dictadura
del proletariado: "Quieres sustituir a los burgueses por los ingenieros
jefe".
La mayoría de los descubrimientos técnicos o científicos
no son debidos al poder, incluso aunque los inicien mediante financiación
de equipos de investigación, sino a individualidades: este documento
ha sido realizado gracias a André Truong, muerto a principios de abril
de este año, y padre del primer micro-ordenador del mundo. El regreso
a una sociedad horizontal no significa el fin del progreso, sino un progreso
diferente. Tener una idea es una cosa, verla recuperada por los demás
miembros de un grupo y difundida horizontalmente, por lo tanto imposible de
patentar, es perfectamente aceptable.
Nos falta, por tanto, estar a la escucha de ese laboratorio argentino, y detectar
en nuestro entorno qué es lo que frena la aplicación de la autogestión.
Incluso aunque las preguntas y las respuestas sean duras. Pero nos corresponde
a nosotros hacer la pedagogía. No necesariamente radical, por no olvidar
que la lucha sin estrategia es un combate perdido. La sociedad horizontal
está a un paso de nosotros. Francia puede fracasar
Y entonces
habrá que relacionarse con nuestro vecino de escalera, aunque no se
cepille los dientes y siga oliendo a ajo como un poli mussoliniano.
Nota: Este texto está basado el libro de Raúl Zibechi Argentina, genealogía de una revuelta, que explica el mecanismo de la "reciprocidad equilibrada" y cómo la utopía está más veces al lado del poder que al lado del pueblo.
Hans-Joachim Schwartzkopff
(Le monde libertaire) ![]()
Argentina: ¿de
la crisis del sistema
a la restauración peronista?
Siempre es difícil escribir la historia que a cada uno le toca vivir. Este es el desafío que se presenta al tratar de poner en letras lo que como personas vivimos, los distintos momentos y sensaciones y las luchas que hicimos y que seguimos haciendo. Pero vale un intento de ver el pasado y el presente cuando se trata de alumbrar el futuro; por eso es que sirve hacer un resumen de lo vivido en los últimos años. De esto tratan estas páginas.
Marco histórico de la crisis
Es imposible entender la crisis política que se hizo manifiesta en
diciembre de 2001 sin comprender a grandes rasgos las características
de la historia argentina, por lo menos desde la década de 1940; por
lo tanto nos limitaremos a trazar unas líneas de análisis. Partimos
del primer gobierno de Juan Domingo Perón, un militar populista como
tantos de Latinoamérica, con fuertes simpatías hacia el franquismo,
al punto de que se exilió en España (1). Perón logró
terminar definitivamente con la influencia de los anarquistas en las masas
populares, pero no sólo de éstos, sino también de socialistas,
comunistas y otras tendencias, por medio de la cooptación de la CGT
(la central sindical única; aún hoy el resto del sindicalismo
espera reconocimiento de personalidad jurídica). Pero además
logró articular un modelo casi keynesiano de políticas económicas
que generó una alza en la calidad de vida de amplios sectores de la
población antes marginados, apoyado en gastos del Estado; nacionalizó
sectores clave de la industria, como los ferrocarriles; y pudo polarizar la
discusión política entre peronistas y antiperonistas por más
de 30 años.
En 1955 Perón es derrocado por un golpe militar. Hasta los 70 se sucederán
en el gobierno dictaduras militares y gobiernos democráticos (con el
peronismo proscrito). En 1973, asumirá Perón, en un momento
de luchas sociales muy fuertes, con predominancia de los grupos de lucha armada
(fundamentalmente dos: Ejército Revolucionario del Pueblo, marxista-leninista,
y Montoneros, peronista de izquierda). El peronismo se hallaba muy dividido
entre la derecha y la izquierda; Perón eligió un bando, y no
fue el de la "revolución socialista", sino más bien
el de las hordas fascistas de la Alianza Anticomunista Argentina.
A la muerte de Perón en 1974, todo el equilibrio se pierde. Su esposa
y vicepresidenta del país, Isabel Perón, no puede controlar
la situación... En 1976 un golpe de Estado inicia la represión
más sangrienta que haya conocido el pueblo argentino: 30.000 desaparecidos,
secuestrados y asesinados son el saldo. Esta dictadura no sólo está
en el poder para reprimir, sino también para imponer el neoliberalismo,
contrayendo gran parte de la actual deuda externa, para dar subsidios a grandes
empresarios, y nacionalizando la deuda privada de los mismos burgueses.
Tras una gris década del 80, con transición a la democracia
incluida, la década del 90 fue el escenario de la vuelta del peronismo
al poder; sólo que el presidente Carlos Menem aplicó un programa
que poco tenía que ver con el de Perón, excepto por la represión
y la corrupción. Privatizó las empresas de servicios del Estado
y aniquiló la poca industria que quedaba, favoreciendo a los importadores
y a los inversores extranjeros. Su ministro de economía, Domingo Cavallo,
se convirtió en un símbolo del neoliberalismo y el ajuste. Todos
estos elementos signaron tanto al gobierno de Menem como a su sucesor Fernando
De la Rúa. Éste llegó al poder criticando la política
económica de Menem, pero siguió a fondo sus recetas, que habían
sido fuertemente aplaudidas por el FMI y el Banco Mundial.
De la Rúa, elegido en 1999 gracias al voto anti-Menem, rápidamente
se mostró incapaz de contener la protesta, demostrando la falta de
voluntad de su gobierno para torcer el rumbo económico y social de
exclusión creciente que afrontaban las clases desposeídas. 2001
fue el año en que todo estalló. La crisis inminente fue acelerada
por las maniobras de desestabilización de sectores del peronismo, generando
un nivel de movilización que rápidamente superó a cualquier
tipo de marco institucional.
En este marco se llegó a un gobierno de transición a la normalidad,
presidido por el representante del peronismo de la provincia de Buenos Aires
y líder mafioso (capo de la droga) de la oposición a De la Rúa,
Eduardo Duhalde. Su gobierno planteó en lo económico la continuación
del modelo neoliberal, pero con algunas reformas; la devaluación de
la moneda, con lo que cambió el sector de la burguesía beneficiado:
de los importadores y especuladores financieros a los exportadores, sobre
todo agrícolas. En lo social encaró la represión abierta
a los sectores populares; durante su mandato, la policía asesinó
a dos militantes del MTD Aníval Verón, Darío Santillán
y Maximiliano Kosteki, en un piquete. Sus muertes son representativas de las
decenas de asesinados por el Estado en sus intentos de "pacificar"
el país; son en cierta forma símbolos de cómo el Estado
trató de ahogar la resistencia. No lo pudieron hacer.
En 2003 Duhalde, habiendo sido elegido por el Congreso para terminar el mandato
de De la Rúa, llamó a elecciones en las que se reafirmó
una tendencia que se venía dando desde las elecciones legislativas
de 2000: la decadencia del radicalismo (partido pequeño burgués
de carácter democrático) y la división del Partido Justicialista
(peronista). Es decir, la decadencia del sistema bipartidista. En estas elecciones,
se pudo ver cómo frente a la posibilidad certera de un nuevo triunfo
de Menem, la gente votó a otro peronista como Néstor Kirchner,
un desconocido gobernador de Santa Cruz, una provincia patagónica.
En los dos años que lleva Kirchner en el gobierno, combinó la
continuación de la política económica duhaldista (2),
dotándola de un discurso nacionalista (pero privilegiando siempre el
pacto con los organismos de financiación internacionales), con un giro
en la relación con el "campo popular". La nueva estrategia
que intentó Kirchner fue la de incorporar a su gobierno a la mayor
cantidad de sectores en lucha posible, para utilizarlos de base social, al
tiempo que estigmatizó a los sectores que continúan en la oposición
franca, logrando dividir las luchas. Entre los sectores que hoy se encuentran
colaborando con el gobierno se encuentran, tristemente, las Madres de Plaza
de Mayo (en su rama mayoritaria). Esto le fue posible por la utilización
de un discurso fuertemente crítico de la dictadura militar de 1976-1983,
con una reivindicación de la lucha de los desaparecidos y persecución
a los militares culpables, que habían sido indultados por Menem y estaban
protegidos por dos leyes del gobierno radical de Raúl Alfonsín
(1983-1989). Kirchner presta excesiva atención a la defensa de los
derechos humanos cuando se habla del pasado, pero su política económica
continúa condenando al hambre a millones de habitantes del país,
y llenando las cárceles de presos políticos.
Estallido social y después
La crisis económica llevó, como era previsible, a la explosión
social en diciembre de 2001. El pueblo, autoorganizado y espontáneo,
se enfrentó a la policía, creó asambleas en los barrios,
hizo cortes de carretera, ocupó fábricas... Son conocidos estos
hechos en todo el mundo; vale la pena ver entonces la evolución de
estos movimientos hasta el día de hoy.
Las asambleas, que empezaron con mucha fuerza, fueron disminuyendo en número
y actividad al tiempo que se iban politizando, es decir, saliendo de lo meramente
barrial o cotidiano y constituyendo un sujeto político por derecho
propio. El día de hoy en Buenos Aires hay asambleas que son extremadamente
fieles a los principios que les dieron origen, mientras que otras se presentan
en las elecciones con el nombre de "Asambleas del Pueblo"... Entre
las asambleas que siguen fieles a sus principios, muchas mantienen espacios
ocupados, y buscan relacionarse con el barrio a través de acciones
culturales y políticas. En la ciudad de Buenos Aires es paradigmático
el caso de la Asamblea del Cid Campeador o de la Asamblea Popular de Almagro,
ambas con locales ocupados.
En lo que respecta al movimiento piquetero, la primera aclaración necesaria
es que no se trata de un movimiento único, sino que hay muchas organizaciones
piqueteras que responden a diferentes programas políticos. Podemos
decir que en los últimos dos años se han definidos tres grandes
grupos, tres "movimientos" piqueteros. Por un lado, tenemos a los
grupos alineados con el gobierno peronista de Kirchner, quienes hasta 2002
integraban el llamado "campo popular" y a día de hoy que
actúan como grupo de choque del kirchnerismo. Dichos grupos se reconocen,
en general, en la tradición de izquierda del peronismo, representada
por los montoneros en la década de los 70. Podemos decir, por tanto,
que el gobierno de Kirchner "quebró" al movimiento piquetero
cooptando a algunos de sus dirigentes, que hoy en día participan en
diferentes Secretarías del Estado. El método de cooptación
fue político pero también económico, por cuanto se destinaron
millones de pesos en subsidios y proyectos productivos para fortalecer a estas
organizaciones, en el marco de la construcción "transversal"
que propone Kirchner, a nuestros ojos como forma de ganar base social frente
a un Partido Justicialista que no le responde ciegamente.
Estos movimientos alineados con el Gobierno tienen estrategias de acción
asistencialistas y actúan desde una lógica instrumental, utilizando
a la gente como "ganado" para actos, marchas o piquetes (aunque
dada su alianza con el gobierno prácticamente han suspendido los cortes
de carreteras o calles, e incluso realizan algunos en apoyo a Kirchner).
Un segundo gran sector piquetero es el que responde a la izquierda partidista.
Desde finales de los 90 quedó demostrada la capacidad de lucha del
sujeto desocupado, por lo cual los partidos de izquierda volcaron sus aparatos
en la construcción de herramientas de lucha para este campo. Así,
cada partido construyo su "brazo" piquetero, y ni se molestaron
en ocultar la relación. Por ejemplo, el Partido Obrero levantó
el Polo Obrero, el Movimiento Socialista de los Trabajadores hizo lo propio
con el Movimiento Sin Trabajo y así. Las excepciones fueron partidos
demasiado chicos o sectarios (Partido de los Trabajadores por el Socialismo,
Movimiento al Socialismo, etc.) que, desde una óptica más obrerista,
desdeñaron la lucha de los desocupados. Las prácticas que caracterizan
a estos movimientos no distan demasiado de las de las organizaciones peronistas
alineadas con el gobierno, sólo que su signo político es diferente.
El control de los planes sociales (3) -subsidios del Estado a los desocupados-
es el timón que les permite manejar los barrios en los que se insertan.
Como consecuencia del surgimiento y consolidación de estas corrientes
de izquierda, en algunos barrios han sido desplazados los "punteros"
peronistas (dirigentes de base con prácticas mafiosas), lo cual sin
duda representa un avance, dado que al menos la izquierda no se dedica a la
compraventa de drogas y armas.
Un tercer movimiento piquetero es aquel que cuestiona las formas de organización
verticales y jerárquicas. Este grupo está representando por
el relativamente nuevo "Frente Popular Darío Santillán",
que aglutina diferentes grupos, como el Movimiento de Trabajadores Desocupados
Aníbal Verón, el Movimiento de Unidad Popular y otros de menor
porte. En estos movimientos trabajan la mayoría de los compañeros
libertarios. Si bien reciben los planes sociales del Gobierno (por lo cual
no podemos criticarlos, ya que la situación en los barrios es realmente
crítica) estos movimientos realizan un manejo diferente de los mismos,
con criterios colectivos e intentando fundar cooperativas y alternativas autogestionarias.
Estos grupos plantean una ruptura de corte revolucionario con la sociedad
actual y critican tanto al Estado como al capitalismo, lo cual los ubica cerca
de nuestras ideas.
Además de estos tres grandes grupos tenemos al Movimiento Independiente
de Jubilados y Desocupados, que dirige Raúl Castells, que en líneas
generales es crítico con el gobierno, pero no puede ser agrupado en
ninguna de las categorías anteriores ya que no se coordina en las luchas
con los demás sectores y dado su corte personalista tiende a giros
que dificultan su caracterización. De ser uno de los grupos más
numerosos ha sido prácticamente desarticulado, en parte por las persecuciones
desde el gobierno que han llevado a su dirigente a la cárcel en numerosas
oportunidades.
Otro fenómeno social que caracterizó a este período de
luchas, fue el de las fábricas y empresas ocupadas y puestas a producir
por sus trabajadores. Durante los 90, muchos empresarios prefirieron vaciar
las fábricas y venderlas. En la crisis de 2001 se registró una
fuga de capitales sin precedentes (las reservas del Banco Central bajaron
a cifras históricas) y cerraron cientos de fábricas, que fueron
recuperadas por sus trabajadores.
Durante el 2002 se multiplicaron por cientos las experiencias de este tipo
a lo largo y ancho del país. Cada caso tuvo una particular evolución,
y tenemos tres ejemplos paradigmáticos: Brukman, Zanón y Sasetru.
Brukman, fábrica de trajes de alta calidad, fue ocupada por sus trabajadoras
días antes de las jornadas del 19 y 20 de diciembre. Tras una larga
lucha en las calles pero también legal, en la que contaron con el apoyo
de todo el "campo popular", las trabajadoras fueron desalojadas
en un violento operativo (una verdadera cacería humana en Buenos Aires).
La forma que encontraron para recuperar sus puestos de trabajo fue armando
una cooperativa con el Dr. Caro a la cabeza. Este abogado es la herramienta
del gobierno para desarticular las posibilidades de verdadera autogestión
en fábricas y empresas recuperadas. Con los recursos del Estado, Caro
"organiza" las empresas, volviéndolas rentables, pero reinsertándolas
en el capitalismo, haciendo que los trabajadores se autoexploten.
La segunda experiencia emblemática es la de Zanón, la principal
productora de cerámica del país. Ubicada en la provincia de
Neuquén, la lucha por Zanón se dio en el marco de la lucha contra
la burocracia del gremio de los ceramistas y con la oposición mafiosa
del gobierno provincial. Hoy en día Zanón es un ejemplo de lucha,
funciona enteramente gestionada por sus trabajadores y ha aumentado su productividad
e incluido a desocupados de organizaciones piqueteras.
El tercer ejemplo que poníamos es el de Sasetru. Esta fábrica
de pastas, que llevaba años cerrada, fue ocupada por el Polo Obrero
con la intención de ponerla a producir. El gobierno, empecinado en
frenar el avance de las luchas, instrumentó una feroz represión
y fue desalojada.
Una caracterización del movimiento de fábricas recuperadas podría
ser la siguiente: por un lado se encuentran las empresas que se han convertido
en cooperativas bajo la égida del gobierno y funcionan como empresas
capitalistas, por otro lado se encuentran aquellas que plantean una lucha
contra este sistema y que pidiendo o no subsidios del Estado intentan crear
nuevas relaciones sociales en el marco de la producción. En medio de
estos dos extremos se sitúan multitud de experiencias mixtas.
Por lo general, aquellas empresas recuperadas cuestionadoras del orden vigente,
combinan su actividad económica con actividades culturales, convirtiendo
muchas veces la fábrica en cuestión en un verdadero centro cultural
abierto al barrio. Así se dan clases, teatro, diferentes talleres,
recitales, etc.
En estos días se está dando la lucha por la expropiación
temporal del Hotel BAUEN, hotel de gran categoría ubicado en el centro
de Buenos Aires y uno de los centros de la vida política de la izquierda
de la ciudad.
Finalmente, queda hablar de las luchas que vienen dando los trabajadores y
cómo éstas los llevan a oponerse a las burocracias sindicales
de la central sindical única (CGT). Cabe destacar que el Argentinazo
(como se llamó a las jornadas del 19 y 20 y al movimiento posterior)
fue preparado tanto por los piqueteros, como por los estudiantes, pero también
por los trabajadores, en particular por los estatales y los docentes, que
fueron de los únicos que mantuvieron la lucha contra el menemismo.
Luego del 19 y 20, vemos una profundización de luchas de distintos
sectores obreros que antes no estaban movilizados, como puede ser el caso
de los trabajadores del Subterráneo de Buenos Aires o de los mensajeros
(motoqueros). En ambos casos se dio la organización a través
de asambleas internas, de comisiones gremiales, de modo democrático
y asambleario.
En estos últimos dos años, como consecuencia de la devaluación
de la moneda y caída del salario de los trabajadores, además
del relativo descenso de la tasa de desocupación, las luchas obreras
han aumentado grandemente. En algunos casos las mismas son llevadas adelante
por la burocracia de la CGT y contenidas, en otros casos las bases movilizadas
superan a los dirigentes burocráticos, ya sea en luchas puntuales o
en elecciones de Comisiones Internas. Esto representa un grave problema para
el gobierno, que ha puesto en marcha estrategias de división de la
clase trabajadora con respecto a los desocupados y otros sectores en lucha,
y dentro de la clase trabajadora, entre los sectores más radicalizados
y los dialoguistas, entre los trabajadores en blanco y en negro, entre los
estatales y los privados, etc. Así vemos a figuras de primera línea
del gobierno de Kirchner tachando de terroristas a las enfermeras del Garrahan
(hospital infantil de alta complejidad) por llevar adelante una huelga exigiendo
un salario equivalente a lo que el mismo gobierno define como lo mínimo
para que una familia pueda no ser considerada pobre.
La situación general
Estas diversos sujetos en lucha confluyen en un "campo popular"
bastante movilizado, aunque con poca capacidad de "arrastre" respecto
a la sociedad en general si lo medimos en base al año 2002. Con el
gobierno de Kirchner se dio una mejora en los indicadores macroeconómicos
y cierta recuperación (marcada por ganancias récord que no son
distribuidas equitativamente). En este repunte económico influyen muchos
factores, pero lo cierto es que tras la crisis de 2001 amplios sectores de
la sociedad prefieren confiar en este gobierno y podríamos caracterizar
la actual etapa de reflujo de luchas, con un campo popular a la defensiva
que pasa a la ofensiva en ciertos casos muy puntuales donde condiciones como
los bajos salarios dan legitimidad evidente a las convocatorias. De todas
maneras la situación social se encuentra en un punto particularmente
volátil.
Por parte del gobierno es evidente que pretenden acabar definitivamente con
el ciclo de luchas que llegó a su punto más álgido en
diciembre de 2001. Así emprenden una campaña de crítica
hacia el movimiento popular que busca aislar a los sectores más radicalizados,
sobre los cuáles descarga la represión legal o ilegal. Pero
Kirchner todavía no pudo terminar con la movilización; en estos
últimos meses se han dado importantes luchas de los docentes y estudiantes
universitarios, así como de los trabajadores de los hospitales Garrahan
y Posadas, que pusieron nuevamente en cuestión la capacidad de este
gobierno para apaciguar la lucha social.
Evaluación del papel del
anarquismo en las luchas actuales
El movimiento anarquista participó, desde un primer momento, de las
luchas que encaró el pueblo. Pero lo que sucedió es que los
anarquistas, reducidos en número y superadas muchas veces nuestras
expectativas, no pudimos lograr mantener viva la llama del primer momento.
El quiebre que sufrieron muchas luchas, sumado a las estrategias desmovilizantes
de la izquierda partidista, que intentaba poner a cada lucha su firma, nos
hizo muy difícil avanzar en los planteamientos libertarios que habían
sido tomados, sin un conocimiento firme de los mismos, por el pueblo.
Si el proceso de movilización de 2001 falló en imponer un serio
cuestionamiento al capitalismo y al estatismo en Argentina, esto se debió
no sólo a la falta de conciencia revolucionaria en las masas, sino
también (y estos dos puntos se encuentran relacionados muy íntimamente)
por la falta de preparación de que adolece el movimiento libertario.
Sin embargo, la crisis de la que todavía no salimos fue extremadamente
positiva para el anarquismo; proliferaron grupos y periódicos, y se
sumaron multitud de personas que antes de 2001 no hubieran creído posible
la transformación social. Se acerca mucha gente a los locales, y no
sólo, como fue durante la década del 90, estudiantes o familiares
de viejos luchadores, sino trabajadores y desempleados, jóvenes y mayores,
mujeres y varones... El anarquismo está creciendo.
En cuanto a la composición del llamado movimiento anarquista, podemos
ver que peca de una seria falta de organización y coordinación
entre grupos, no sólo a nivel nacional, sino también local.
Las divisiones teóricas y prácticas (sobre todo entre insurreccionalistas
y organizacionistas) demuestran la juventud de nuestro movimiento. En este
sentido, la tarea que debe realizar la FLA (Federación Libertaria Argentina)
para dotar al anarquismo de mayor presencia en las luchas populares es trabajar
fuertemente por la organización del mismo, para la coordinación
de las distintas tareas (barriales, sindicales, estudiantiles, culturales)
con el objetivo del comunismo anarquista. En este sentido que debemos combatir
ciertas tendencias derrotistas e irreflexivas que son muy comunes entre los
anarquistas.
Hacia el futuro
El título de este informe merece una explicación. En estos dos
años Kirchner logró generar un cierto nivel de satisfacción
con su tarea, y derrotar en el interior del peronismo a otras tendencias,
dándose el lujo hoy de enfrentarse con Duhalde, que lo había
apadrinado. En las últimas semanas se han dado luchas muy importantes
para los trabajadores de la salud y la educación, sectores relegados
por el gobierno de Kirchner. Las elecciones que se aproximan pueden ser o
bien la legitimación que busca el gobierno para profundizar sus políticas,
con lo cual volvería a unificarse el Partido Justicialista en torno
a la figura de Kirchner; o bien la ratificación de que el ciclo de
movilización popular continúa. Nuestro deber como anarquistas
es llamar a la abstención electoral para golpear no sólo al
gobierno de Kirchner sino también a cualquier otro burgués que
quiera ocupar su lugar; organizados en Asamblea Antielectoral lo estamos realizando.
Pero nuestro mayor deber, que no podemos rehusar, es el de organizarnos para
luchar junto al pueblo y hacer resurgir ese grito espontáneo de 2001:
"que se vayan todos". Y agregarle "y que no venga ninguno".
Notas:
1.- Como testimonia una canción popular de la resistencia española:
"En el Ferrol del Caudillo, ha nacido un gran caimán, no da aceite
ni da pan, y es amigo de Perón".
2.- Al punto de que mantuvo en su cargo a Lavagna, el ministro de economía
de Duhalde.
3.- Los planes sociales surgieron como un parche para la situación
económica extremadamente grave que vive más de la mitad de la
población del país. De todas maneras, es un parche mínimo,
ya que la canasta familiar (conjunto de productos que necesita una familia
tipo para vivir un mes sin pasar penurias) se evalúa preciada en unos
1.800 pesos (450 euros) y el plan social es de 150 pesos por mes (35 euros).
Últimas investigaciones
sobre la memoria colectiva
En el último número de la prestigiosa revista norteamericana
Naftaline Science se ha publicado un interesante trabajo realizado por un
grupo de investigadores del Pío Moa Institute for Necrophilia, dirigido
por el reconocido profesor Federico Jiménez por todos los Santos, en
el que se recoge el resultado de sus treinta años de investigación
sobre el papel de la mentira en la memoria colectiva.
Nuevas aportaciones que vienen a profundizar y superar los estudios, hoy por
todos conocidos, de la Victoria Prego Royal Society que, hace apenas una docena
de años, vio coronados por el éxito sus experimentos pioneros
para demostrar que cualquier pasado fascista real se convertía en demócratadetodalavida
si era sometido a un bombardeo de neutralones equivalente a trece programas
de televisión.
No es necesario presentar al profesor Federico Jiménez por todos los
Santos, que por su maestría investigadora ha sido nominado en varias
ocasiones para el Premio Nóbel de la War, del que todos recordamos
su eficaz trabajo sobre la desmemoria colectiva que consiguió acoplar
a Manuel Azaña, un excelente ejemplo de homo democraticus republicanus,
sobre el cerebro inerte de José María Ánsar, un auténtico
prototipo del homo joseantonianus joseantonianus.
Quizás la novedad más interesante del artículo de Naftaline
Science sea su "Prueba de reconocimiento del efecto de la mentira sobre
la memoria colectiva del pueblo español", un sencillo test que
permite descubrir la letal acción de la proteína COPEína
sobre la actividad cerebral en las áreas de la memoria y el razonamiento.
Los resultados que se ofrecen en el artículo fueron exitosamente comprobados
sobre el César Vidal, una variedad de César del que no se conocía
ningún ejemplar vivo desde la muerte de Rómulo Augusto. Hoy
presentamos a nuestros lectores interesados las pautas generales de la Prueba.
PREGUNTAS:
1ª.- ¿El gabinete del Frente Popular que gobernaba España
en julio de 1936 era democrático?
2ª.- La sublevación de una parte significativa del ejército
español contra el gobierno legítimo, ¿fue ilegal y traicionó
el juramento de fidelidad de los militares a la Constitución vigente?
3ª.- Los militares alzados en armas en julio de 1936, ¿dieron
un golpe de Estado y son, por lo tanto, golpistas?, ¿se rebelaron contra
la República y son, por lo tanto, rebeldes?
4ª.- La extrema debilidad del Partido Comunista de España en julio
de 1936 y la enorme distancia que separaba Madrid y Moscú en julio
de 1936, ¿prueban suficientemente que no había ninguna conspiración
comunista en marcha?
5ª.- El triunfo de los militares sublevados, ¿se debió
al apoyo decisivo de los regímenes fascistas de Alemania e Italia?
6ª.- ¿La represión y los desmanes en la zona leal al gobierno
republicano se produjeron en los primeros meses de la guerra y la represión
y los desmanes en la zona controlada por el ejército sublevado se prolongaron
durante toda la contienda?
7ª.- Cuando se ofreció una salida negociada y pacífica
para poner punto final a la guerra, ¿los militares sublevados se negaron
a cualquier armisticio pues para consolidar su victoria necesitaban atemorizar
al pueblo español por la crueldad y la muerte?
8ª.- La represión sobre el pueblo español ¿se ejerció
sin piedad hasta, por lo menos, el mes de noviembre de 1975?
9ª.- La Iglesia Católica ¿justificó, amparó,
apoyó y defendió la sublevación militar, convertida en
Cruzada, y la feroz represión sobre la población civil y, contradiciendo
el mandato evangélico, nos dio dos hostias en lugar de poner la otra
mejilla?
10ª.- ¿Es injusto que ni uno solo de los sublevados, represores,
censores, torturadores, verdugos, explotadores, bendecidores y palmeros de
la dictadura franquista haya sido encausado, juzgado, condenado y ni siquiera
molestado por las tropelías que cometieron durante décadas?
SOLUCIONES
10-9 respuestas afirmativas: ¡Enhorabuena! Su cerebro está libre
de COPEína y ha permanecido inmune a la acción prolongada del
programa de desinformación "Lo pasado, pasado está".
8-7 respuestas afirmativas: Goza de buena salud. Sin embargo, debería
disminuir su ración de El País, pues no están probados
los efectos secundarios de la Polancoína y de sus derivados (Ácido
Cebrianacadémico, Praderaona, Santosjuliána, etc.).
6-5 respuestas afirmativas: Necesita mejorar. Es posible que usted padezca
el famoso Síndrome de Estoeselcolmo, que se debe a la exposición
excesiva a la televisión con talante, a tertulianos insípidos
o a otros factores de riesgo.
4-3 respuestas afirmativas: Desengáñese, El Mundo no le cuenta
cómo es el mundo. Cualquier Pedrojosé sumergido en el rencor,
experimenta un empuje hacia la nada igual a la cantidad de bilis que excreta.
2-1 respuestas afirmativas: ¿Qué hace usted leyendo Tierra y
libertad? El choque con la realidad puede ser letal en su caso.
0 respuestas afirmativas: Diga a la persona que le está leyendo la
prueba que lo deje, y usted cómprese la Cartilla Primeras Letras Amiguitos
en la librería más cercana: ha llegado el momento de pasar de
A, B, C.
El nombre puede sorprender por su forma. Se sabe que el término anarquía
viene del griego "an-arkia". La partícula "an"
(o generalmente la vocal "a") indica privación de. El sentido
etimológico de esta palabra define por tanto una negación del
principio, o de los principios. De manera que la noción de anarquía
sería rigurosamente negativa, afirmación que muchos, con razón,
contestarán. Quienes se denominan anarquistas reivindicarán
por tanto algo que no tiene ningún contenido, es decir, una ausencia,
una nada. ¿Por qué entoces este término? Y sobre todo,
¿por qué esta negación? Veremos lo lejos que este término
está de la negación y cuánto, sin embargo, es una forma
de lenguaje particularmente eficaz, particularmente significativa.
Sin salir del universo indoeuropeo, fijemos nuestra atención en la
cultura india. Se apreciará la existencia de dos términos: "sa-guna"
y "nir-guna". Para cuantos lo ignoren, la noción de "guna"
es puramente cualitativa; podemos distinguir tres: "satva", "rajas"
y "tamas" que permiten darnos cuenta del carácter cualitativo
de todo aquello que "es". No nos detendremos en esta triplicidad
sobre la que habría mucho que decir, sino sobre la de la dualidad suscitada.
Así "saguna" designa todo aquello que está cualificado,
todo aquello que es acorde con "guna". "Nir-guna" (donde
la partícula "nir" indica privación de) no designa
aquello que no tendría cualificación porque todo lo que se manifiesta
está cualificado de alguna manera, sino que designa todo lo que trasciende
esta noción que está, en efecto, más allá de cualquier
cualificación.
Y estamos hablando de algo que es cualquier cosa menos negativo. Aunque en
el nombre esté la forma, este concepto permite que nos demos cuenta
de un aspecto puramente positivo al margen de la misma dualidad: positivo/negativo.
Precisemos que estos dos términos, "sa-guna" y "nir-guna",
sirven justamente para evocar el principio (se habla ahora del "saguna-brahma"
y del "nir-guna-brahma"). Y aquí cumplimos nuestro objetivo
dado que se puede establecer una correspondencia entre la noción de
"an-arkia" y la de "nir-guna-brahma".
Pero dejemos el ámbito indoeuropeo, y acerquémonos al universo
de los ideogramas. Existe un término chino muy significativo: "wu-wei",
que designa el "no-hacer" y que simboliza también el principio.
Recordemos el concepto aristotélico del "motor inmovil" que
utiliza esta misma terminología negativa para designar el principio.
Con Aristóteles volvemos a las bases de la cultura occidental donde
este uso de la "vía negativa" ha conocido un desarrollo importante.
Así un Dionisio Aeropagita o, más cercano a nosotros, un Johannes
Eckhart elaboran lo que se delineará como la teología negativa,
acercándose al concepto del "no-ser".
Este uso de la terminología negativa es universal. Todas las culturas
lo han utilizado como recurso. Esto permite entender lo inexplicable. Pero
ya imagino la pregunta: ¿Qué relación tiene todo esto
con la anarquía? Se entiende cómo el recurso a una expresión
negativa permita dar a este nombre un contenido sin igual. La anarquía
no puede comprenderse como una carencia, una ausencia del principio, sino
como una reivindicación de la libertad total más allá
de cualquier límite, incluso de aquel que conserve siempre algo de
relativo. Si no hay identidad, hay correspondencia entre los diferentes términos
"nir-guna-brahma", "wu-wei", "no-ser" y "an-arkia".
No ignoramos el carácter sorprendente de tal relación, de tal
correspondencia, porque su consideración es interesante para enriquecer
el término "an-arkia", que es el origen de la palabra anarquía.
Jean Taismoigne
(Sicilia libertaria) ![]()
Argentina:
¿de la crisis del sistema
a la restauración peronista?