
SECCIONES
Costa de Marfil:
La felicidad
no está en el cacao
Según el representante del secretario general de las Naciones
Unidas, el profesor Albert Tevoedjre, de visita en Buaké el 30 de octubre
de 2004, "la guerra no está a la orden del día en Costa
de Marfil".
Mejor se habría callado. No sabía lo que se avecinaba.
Algunos días más tarde, la aviación marfileña
bombardeaba Buaké y Khorogo, en la zona norte del país. Si la
guerra no era previsible para los ingenuos, los idiotas o los mentirosos,
en cualquier caso la cosa está que arde desde aquel día. Por
otra parte, todos los observadores serios, así como los actores de
la crisis, percibían la tensión. En resumen, estamos en guerra,
en una trágica guerra.
¿Se podía haber previsto? Por supuesto. ¿Se pueden conocer
los responsables? Desde luego.
Tras los acuerdos de Linas-Marcoussis, el 24 de enero de 2003, la Costa de
Marfil vivió una especia de paz armada impuesta entre los rebeldes
(fuerzas nuevas) que ocupaban la zona norte del país, y las fuerzas
gubernamentales (FANCI) que controlaban el sur. Sobre el terreno, el ejército
francés ha estado presente en el marco de la operación Unicornio,
pero también en virtud del acuerdo de defensa que data de la pseudo-independencia
(1960). Cada vez se ven más cascos azules africanos de la ONANCI.
Tras la muerte de Huphuet-Boigny, el viejo dictador, la lucha por su sucesión
ha ocasionado varios episodios trágicos. En este país, durante
mucho tiempo estandarte de la "Francáfrica", las intrigas
de los diferentes pretendientes se traman junto a los afanes de control de
los mercados internacionales. Con el fondo de una grave crisis económica,
provocada por la corrupción tanto de quienes deciden allí como
de los mandatarios internacionales, así como por los sistemas de distribución
clientelistas internos y por las medidas restrictivas del plan de reajuste
estructural del FMI, la Costa de Marfil se ha convertido en un auténtico
polvorín.
Con el "marfilismo" como valor identitario xenófobo instalado
en el primer plano de la escena política por los sucesivos dirigentes
marfileños, la etnización de los problemas socioeconómicos
del país ha desembocado en una "Ruanda potencial". En efecto,
la tercera parte de la población marfileña no posee la nacionalidad.
Con los acuerdos de Linas-Marcoussis, dirigidos a regular la paz, el gusano
ya se ha metido en la manzana.
Las negociaciones maratonianas se desarrollan a puerta cerrada, reagrupando
a los diferentes protagonistas encerrados en un castillo francés cercano
a París. Invitados por Dominique Villepin, ministro de Asuntos Exteriores,
los ministerios de Seguridad y de la Defensa marfileños, muy importantes
estratégicamente, se han atribuido a los rebeldes. Gbagbo no puede
aceptar más que las leyes de revisión del código de la
propiedad territorial y de la nacionalidad, inscritos en esos acuerdos.
Más recientemente, los acuerdos de Accra III, firmados este verano,
deberían conducir a la puesta en marcha de los acuerdos de Marcoussis.
En concreto, los rebeldes deberían abandonar las armas a partir del
15 de octubre. Pero éstos no están por la labor, y menos ahora
que el gobierno del FPI (el partido de Gbagbo) no quiere reconocer sus prerrogativas
políticas. Los rebeldes no se desarmaron. Entonces, los aviones de
Gbagbo despegaron.
Una parte importante de la opinión pública condena el régimen
marfileño como único responsable de los sucesos actuales. No
es que nosotros vayamos a defender ese régimen nacionalista y racista.
Las violencias contra las minorías étnicas o extranjeras están
alimentadas por los medios próximos al poder, los dirigentes políticos
y los movimientos extremistas como los "Jóvenes Patriotas"
(milicias del FPI, el partido gubernamental). Tras el reinicio de las hostilidades,
las sedes de los partidos de oposición, así como las de los
periódicos próximos a ellas, han sido saqueadas.
En cuanto a las violencias antifrancesas, de las que se habla mucho en comparación
con otras violencias, se pueden comprender: Francia se identifica, con justicia,
como la potencia colonial, lo que explica muchas cosas. Digamos también
de paso que el ejército francés ha reprimido con brutalidad
a los estudiantes que se manifestaban en Abiyán contra el intervencionismo
francés, disparando con balas de verdad y causando varias decenas de
víctimas.
Condenar a Gbabo no es suficiente. La injerencia francesa ha sido denunciada
por las dos partes beligerantes (rebeldes y gubernamentales), aunque se pueda
contar a Francia legítimamente como la tercera parte, cuya importancia
no se puede ignorar porque tiene mucho peso en la balanza por su poder bélico
y su voluntad de tomar la iniciativa. Chirac ha declarado que Francia es amiga
de Costa de Marfil, pero lo que le interesa antes que nada es conservar los
mercados de sus empresas multinacionales francesas, a pesar de sus esfuerzos
por embaucar a la opinión internacional, es decir, para proteger a
sus ciudadanos (¿y los demás le dan igual?) e interponerse en
el combate.
Los tejemanejes parecen haber funcionado bien, porque, valga como ejemplo,
el Estado marfileño parece haber atribuido "con la pistola en
la sien" a los Bouygues la contrucción de la futura terminal de
contenedores, una extensión importante del puerto de Abiyán...
en detrimento de China, que hubiera resultado sin embargo dos veces más
barata.
Y, además, es un golpe doble. Francia ha obtenido un cheque en blanco
para su acción sobre el terreno por parte de la organizaciones internacionales.
Actualmente se evacúa a los ciudadanos franceses, lo que sirve de ilustración
a las palabras de François Xavier Verschave, defensor de la Francáfrica,
"la posición del ejército y de los ciudadanos franceses
podrá llegar a hacerse insostenible", "Francia podría
verse obligada a abandonar su tutela militar, cosa que debería haber
hecho en 1962".
Sí, efectivamente, que Francia deje a los marfileños vivir en
paz y renuncie a su función de potencia colonial. Eso estaría
muy bien...
Manuel Sanschaise
(Le Monde libertaire) ![]()
¿Una anarquista de mall (centro comercial)? ¿Podemos los anarquistas
tomar coca-cola? Se pasean estas preguntas por mi mente cuando incurro en
alguna de estas "inconsecuencias". Me gustaría aportar a
la reflexión en torno a este tema, desde mi particular visión.
Si vemos la vida como una totalidad y no sólo como una fragmentación
de unidades esquivas y aisladas se podría proponer que lo que importa
en verdad es conservar en la integridad la consecuencia. ¿Pero qué
pasa con la suma de acciones en nuestra vida? ¿Se debe postular una
absoluta consecuencia con el anarquismo, o con cualquier ismo, en cada momento
de nuestra vida?
Es fácil confundirse y caer en los estereotipos. Es fácil negar
por principio, y por pose, los mac donalds, zara y la coca-cola como una forma
de afirmar nuestra identidad anarquista. De hecho, hay en ciertos autores
anarquistas el pensamiento de que lo que importa, casi más que la doctrina,
es la vida misma, que es en la vida dónde se mide qué tan libertarios
somos. Es fácil caer en la escolástica y tal cual los medievales
hicieron de la doctrina cristiana una sarta de absurdos como discusiones sobre
cuántos ángeles cabían en el agujero de una aguja, hacer
una especie de escolástica de la consecuencia y plantear que existen
"pecados" más o menos capitales infligidos a la doctrina
anarquista. Tiene mucho que ver en este punto qué entenderemos por
anarquismo, si le damos aún alguna validación a cualquier tipo
de "ismo". Si aceptamos que la anarquía es un ismo, podemos
plantear la absoluta inconsecuencia al tomar coca-cola o ir al mall. Pero
pienso que es posible tomar la idea de anarquía de tal modo que apunte
más que nada a nuestra dimensión propositiva, a nuestra dimensión
creativa, más que a una forma de imponer normas y límites a
nuestras acciones cotidianas que transformen la Idea en un precepto, en una
receta, en una caricatura. Habría que ir a las raíces de estos
clichés y plantear qué hay detrás de ellos. Si pensamos
en nuestra vida en sociedad con una dimensión política, podríamos
aceptar que en aquellos casos en que se hace de no ir al mall una acción
política, que contenga detrás una especie de campaña,
explicitada, sí vale la pena pensar en ser consecuente. Pero cuando
no hay detrás una acción política, colectiva, quedamos
sólo en el terreno de los gestos, al estilo del saludo a la bandera.
Es fácil sentirse anarquista cuando en una manifestación pública
se quema algún mac donalds. Sin embargo más que el gesto nos
interesa el contenido y la motivación que hay detrás de este
accionar. Si se quema un mac donalds como gesto simbólico que apunta
a destrozar todos los iconos del capitalismo, me parece aprobable el gesto,
en tanto hay una práctica política detrás, al menos hay
una negación explícita al capitalismo, pero pienso que debemos
trascender la mera simbólica del anarquismo e ingresar a un redireccionamiento
de nuestra vida como una integridad. En este sentido importa mucho más
que quemar un mac donalds, qué estamos haciendo, creativa y propositivamente
por llevar nuestra Idea a la práctica.
La acción violenta de los anarquistas de comienzos del siglo XX tenía
todo un correlato en la práctica misma que impulsaba la creación
de espacios de acogida para seres desarraigados de todo tipo. La acción
violenta era una especie de propaganda por el hecho. Siento, a ratos, que
esa dimensión se pierde cuando se hace del destruir un mac donalds
un gesto aislado y sin un correlato que explique, a quienes no participan
de la Idea, qué significa lo que se está haciendo. Cuando se
plantea que "no hay que integrarse en el sistema", como si se pudiera
estar de algún modo fuera, lo que se hace, en teoría, es renunciar
a la vida "hecha" que nos "propone" el sistema. Sin embargo,
muchos no podemos renunciar al trabajo pagado "dentro" del sistema,
simplemente porque el sol no se tapa con un dedo. Además no es sólo
con la negación de las formas de vida como lograremos difundir la Idea.
No me parece que debamos renunciar a ofrecer mediaciones para quienes participan
sin mayor conciencia en la reproducción del sistema y esto no sólo
mediante la práctica aislada de quemar mac donalds o dejar de ir al
mall, sino con la nunca bien ponderada propaganda.
Es fácil enguetarse, es fácil dejar las cosas tal cual están
sin mayores explicaciones sobre nuestro accionar, conformándonos con
una especie de consecuencia y un "no transo" casi virtual y, por
cierto, virtuoso, mediante el cual estaremos ganando el cielo del anarquismo.
Ciertos sectores del movimiento anarquista en la actualidad se conforman con
los gestos bienhallados y meritorios de la salvación anarquista, de
este modo se cae en validar, sin mayor cuestionamiento, la práctica
de sujetos que lo único que quieren es ser reconocidos como anarquistas
en un medio que los reconfirma. Y resulta que si escarbamos un poco más
buscando qué hay detrás de esa aparente consecuencia, sólo
encontramos clichés e iconos de una idea transformada en ismo.
Cuando postulamos que la libertad es el horizonte de nuestra Idea, que de
lo que se trata es de la horizontalidad, no podemos retirarnos todos a vivir
en comunidades libertarias y horizontales. No quisiera plantear nuevos mesianismo,
pero pienso que no debemos dejar de estar en el lugar que estamos, como estudiantes,
como mujeres, como trabajadores, sino que debemos implementar la Idea desde
nuestras trincheras. Pienso que es tan válida la acción de hacer
un fanzine como la de destruir un mac donalds, y que cuando esta última
acción no tiene un correlato en el discurso y en la explicitación
de la práctica, la primera puede ser de mayor envergadura que la segunda.
La riqueza de la anarquía es que puede no ser un canon, que no hace
falta cumplir con preceptos para un Dios Bakunin. Es en nuestras vidas particulares
y concretas desde donde debiéramos trabajar por subvertir el poder,
si es que tenemos aún las fuerzas suficientes para resistir al Poder
que hace todos los esfuerzos por absorbernos. En ese sentido, casi sería
un primer paso dotarnos de fuerzas para seguir nuestras vidas sin perecer
en el consumo, en las deudas, en la depresión. Y es con ese comienzo,
como espacio de contención, dónde podemos aún reencontrar
la práctica libertaria. Más que preceptos (solidaridad, contención,
acogida), más que no ir al mall, o no tomar coca-cola, (que también
puede ser un paso en tanto acción política), relaciones de horizontalidad,
sin sexismo, sin clasismo, sin racismo... No es "más anarquista"
el que destruye mac donalds, con la calle como su trinchera, que quien, con
la cama como trinchera, propone la acogida y el encuentro entre humanidades
en una horizontalidad subversiva al poder.
Veinte años
no es nada
(ETA, Izar y el "nuevo orden mundial")
Bueno,bueno, bueno. ¿Quién nos lo iba a decir hace veinte años
? Y, sobre todo, ¿quién se lo hubiese creído?
Hace veinte años aquel tipo joven (si tenemos en cuenta la edad, cercana
a los tres siglos, de los anónimos sucesores de Bréznev), tomaba
las riendas de la URSS. Qué grande la URSS...
En fin el caso es que el tipo este se destapa con unas intenciones a lo Nikita
y se inventa unas palabrejas, Glasnost y Pere no se qué hostias y se
atrae la atención internacional. Cosa fácil cuando uno duerme
sobre el botón que pone en marcha el entonces ejército más
poderoso del mundo (y ahí los tienes ahora, plantando patatas y vendiendo
cabezas nucleares de segunda mano).
Vamos, que al menda lerenda no le basta con el trajín habitual con
la entrada de un nuevo picatoste en el Kremlin (mandar a unos cuantos a Siberia,
rescatar algún revisionista de allí que ahora ya no lo es, etc.)
y decide que le va a demostrar al mundo que si el Reagan fue actor, él
no va a ser menos.
Imaginarse el revuelo, los de la CIA tirando de diccionario para ver que coño
significa eso de Pereleches y pasando a "Def con uno" por si las
moscas. Los eurocomunistas diciendo que ellos tenían razón y
esperando un aumento del dinerito de Moscú. Los euroestalinistas pensando
que esto es una brillante maniobra del Kremlin y esperando un aumento del
dinerito de Moscú. Los comités de empresa diciendo que todo
va bien y esperando un dinerito, pero éstos venga de dónde venga,
que los acuerdos que han firmado son cojonudos, y los de la ETA, pues eso,
pensando en algún secuestro que con algo habrá que pagar la
fiesta de esa independencia que está al caer.
Total que pasan los años y eso de la apertura empieza a crearse enemigos,
los primeros, como no, los guionistas de Hollywood que por culpa del de la
calva pintada se han quedado sin sus argumentos favoritos de apocalípticos
futuros post-nucleares e invasiones imposibles encabezadas por tropas de élite
nicaragüense-vietnamitas. Los segundos los funcionarios del Este, y un
tal Honecker, que empiezan a pensar eso de que verdes las van a segar.
Llega el 89 y con él, el desmadre. Se cae un muro en Berlín
y deja heridos de muerte a un tal tercera vía y estado de bienestar,
pero en la algarabía y los follones posteriores nadie importante les
echa en falta; la famosa cabaretera conocida por "política de
bloques" se jubila, eso sí es noticia, y un montón de gente
empieza a buscar trabajo.
Mientras tanto, en la CIA, siguen en "Def con uno" porque alguien
ha leído algo sobre un caballo de Troya y no se fían mucho de
lo que está pasando; mandan un agente especial a buscar al tal Troya
y a su caballo. Los eurocomunistas se hacen socialdemócratas porque
ya lo sabían y además ahí si hay dinerito, justo debajo
del olivito. Los euroestalinistas sueñan con despertarse. Los de los
comités celebran que la huelga ha sido un éxito y esperan el
dinerito que para algo han firmado unos acuerdos cojonudos y la ETA, pues
eso, esperando en celebrar la independencia, que nos quedan dos días
ya.
Pasan un par de años y se lía la de Dios en Moscú entre
el calvito histriónico y los funcionarios preocupados por su futuro,
los guionistas no asisten pero se solidarizan con estos últimos. En
pleno guirigay un borracho canoso se sube a un tanque y les cuenta unas milongas
a los funcionarios, que se van a casa, y le pega una patada al calvo que ya
solo sirve para anunciar pizzas y Pepsi. Los eurocomunistas ya no existen,
ni existieron jamás. Los euroestalinistas en posición fetal
y abrazados a su busto de Lenin balbucean no se qué de una genial estrategia
del Kremlin. En la CIA, para justificar tantos años en "Def con
dos" evitar una posible huelga salvaje en el sector de los guionistas
de cine, que comienzan a amenazar con hacer cine social de calidad y no deprimente,
deciden invadir Iraq, que les pilla de paso. Los de los comités, que
hace tiempo que saben de dónde les viene el dinerito, siguen firmando
unos acuerdos cojonudos y los de ETA, pues eso, empiezan a preguntarse por
qué tarda tanto Olentzero en traerles la independencia.
Un par de años más y la CIA ya tiene nuevo enemigo. Los funcionarios
sobrantes en Moscú son trasladados a Chechenia, que debe estar bien
porque el que va, no vuelve. La socialdemocracia bien, gracias, pero yo siempre
fui de centro ¿ha leído a Fukuyama? ¿Estalinista yo?
Nunca. Los comités, pues eso, ¡huy! Una ETT, mírala qué
bonita y mejor contrato mierda que no contrato, ¿no? Y los de la ETA,
en el talego, pensando que al menos Italia y Clemente hacen algo por Euskadi.
España eliminada en cuartos.
Pasan más años aún. La CIA juega al Risk y, de momento,
gana. Yo pierdo la virginidad. González se va y viene uno más
de centro. Los comités bien gracias, donde pueda haberlos. Empresas
de servicios, deslocalización, pero eso sí, firman unos acuerdos
cojonudos, ¿las empresas o los comités? Quién sabe. En
ETA se enteran de que ha caído un muro pero como ha sido fuera de Euskadi
no se alarman demasiado. Mucha gente empieza a enterarse de la muerte de la
"tercera vía" y "estado de bienestar" pero no son
lo suficientemente importantes para hacerles caso. Qué de películas
de catastrofes naturales y marcianos ponen últimamente ¿no?
La CIA designa a un chimpancé como presidente de los Estados Unidos.
El gobierno de España más centrado que nunca y nosotros jodidos
como siempre. La competencia desleal aumenta, los inmigrantes llegan a raudales
aquí, los empresarios se marchan con sus empresas por allí y
no sabemos si se saludan cuando se cruzan. Los comités ya ni preguntan
pero siguen firmando, parece un tic. La ETA debe tener ahora también
un comité, porque también quieren negociar pero no sale bien
la cosa.
Lo que pasa después es demasiado doloroso como para reírse,
incluso para mi. Torres, aviones, guerras, muertos, hoteles, autobuses, guerras,
muertos, trenes, guerras, muertos...
Y así llegamos a este momento en que el zapato español se hace
en China, los barcos en Corea, la información telefónica en
Marruecos y los coches por ahí, en donde salga más barato...
Quién le habría dicho a los trabajadores de Izar hace veinte
años que iban a acabar como los de Euskalduna y quién le iba
a decir a nadie que hasta ETA iba a ser cerrada por ser poco rentable, que
lo que hacían ellos lo hacen ahora otros en otro sitio mejor y más
barato.
Ahora bien, se quien se lleva el calzado a China, la telefónica a Marruecos,
los barcos a Corea...pero ¿quién realmente ha puesto el capital
inicial para esa multinacional del terror que ha sustituido a las luchas armadas
locales que todos conocíamos?
Sobre la tortura y la pena de muerte
Hace algunos años conocí a una superviviente de Auschwitz,
uno de los más horrendos campos de exterminio creados por el III Reich.
Era una mujer judía, de rasgos serenos, grandes ojos y cabello blanco
recogido en un discreto moño.
Supe por su marido de todas las torturas, violaciones y vejaciones que había
sufrido cuando apenas era una adolescente. Sin embargo, al preguntarle yo
por todas aquellas experiencias, se sintió ofendida y me respondió
con sequedad que durante la Segunda Guerra Mundial se encontraba en Estados
Unidos y jamás había estado en un campo de exterminio nazi.
Hay torturas aceptadas popularmente como un castigo ejemplarizante, lo cual
demuestra que la manipulación es capaz de trastocar los valores éticos
de las personas. Otras, para las que los gobiernos tienen aún más
difícil explicación, se practican en la sombra.
La tortura y los torturadores se difuminan frecuentemente tras un velo de
misterio porque las víctimas necesitan olvidar. La amnesia es lo único
que les permitirá seguir viviendo, su tabla de salvación para
no caer en el autismo, para no rechazar el contacto con el resto de los seres
humanos.
Todos los Estados torturan en mayor o menor medida. Torturan al pueblo imponiéndole
leyes que éste no asume libre y voluntariamente; torturan mintiendo
u ocultando la verdad; torturan cuando, parcelando la tierra con sus fronteras,
impiden la libre circulación de los seres humanos; torturan fomentando
la existencia de la miseria y la ignorancia... pero estos tipos de tortura
están tan asumidos socialmente que incluso llegan a no calificarse
como tales.
Sin embargo, cuando los Estados torturan con verdadera saña es cuando
tienen la menor sospecha de que alguien o algo pone en peligro su posición
como ejerciente del poder.
Como ninguna tortura es posible sin esbirros que la practiquen, se juega con
los instintos más bajos de las personas y se crean los cuerpos represivos.
Primero se les manipula con frases que han sido previamente vaciadas de contenido,
servicio a la patria, lucha contra el terrorismo, cumplimiento de las ordenes...
Cualquier argumento es válido para lavar las conciencias de los torturadores.
No interesa su posterior arrepentimiento porque propiciaría la rebelión
de muchas conciencias. Lo más conveniente es la anestesia ética
para que no sientan nada, para que sean capaces de cometer fríamente
acciones cuya sola mención les horrorizaría tanto que no podrían
mirar a los ojos de sus hijos e hijas. Después se les entrena en los
más abyectos métodos para despertar el terror y el dolor en
sus semejantes. Los Estados siempre han creído que el fin justifica
los medios.
Con cierta frecuencia, el último acto de tortura es la muerte. En ocasiones
solo es considerado "un accidente", un "riesgo asumido"
por los torturadores como parte de su actividad. No es difícil pasarse
cuando se dan demasiadas vueltas a la tuerca. No obstante, la muerte es en
muchos casos la tortura suprema.
Los Estados se creen dueños absolutos de los ciudadanos que habitan
en su territorio. Naciones que presumen de avanzadas y cultas, como Estados
Unidos, mantienen en la actualidad la pena de muerte "para disuadir a
futuros delincuentes", según afirman sus legisladores. Pero en
la práctica podemos demostrar que esos asesinatos legales nunca han
servido como disuasión.
La tortura y la pena de muerte son tan antiguas como la humanidad, tan solo
han variado los métodos de llevarlas a cabo y los motivos aludidos
para hacerlo. La Biblia está plagada de torturas y ajusticiamientos
que son un claro ejemplo de la conducta posteriormente seguida por la Iglesia.
No podemos olvidar los terribles suplicios a que eran sometidas aquellas personas
a quienes la Inquisición tachaba de herejes, pero su análisis
nos ocuparía demasiado espacio.
"El príncipe, encargado de velar por la sociedad está obligado
a imponer la pena de muerte, lo mismo que el cirujano está obligado
a amputar el miembro cangrenado para preservar de la infección al resto
del organismo", decía Santo Tomas.
En "Las leyes criminales de Francia en su orden natural", escrito
por Muyart de Vouglans en 1790, se mencionan cinco formas diferentes practicadas
en ese país para ejecutar a los reos: el descuartizamiento en vida,
el fuego, la horca, la rueda y la degollación. También se relata
en dicha obra el terrible suplicio que se practicó a un deficiente
psíquico llamado Damien, que había causado un ligero rasguño
a Luis XV.
En esa época, en España se habían erradicado el descuartizamiento
y el aceite hirviendo que aún se practicaban en otras naciones llamadas
cultas. Sin embargo, esa erradicación no se debía en modo alguno
a la benevolencia del Estado español, sino a un sentido eminentemente
práctico. El garrote vil era mucho más funcional, bastaban una
cuerda y un palo que sirviese de torniquete.
La implantación del garrote se generalizó cuando las Cortes
de Cádiz suprimieron por decreto la ejecución por ahorcamiento.
El código penal de 1822 contenía penas de tortura añadidas
a la ejecución según la gravedad del delito. El reo podía
ser conducido al patíbulo con la cabeza rapada, cubierta por un capuchón
negro o descubierta, con las manos atadas con soga de esparto por delante
o por detrás, o con cadena de hierro al cuello etc. El liberalismo
suprimió el castigo capital para los delitos políticos, pero
todo quedó en papel mojado, ya que en 1852, el cura Martín Merino
fue condenado a muerte por agredir con un estilete a la reina Isabel II.
El 2 de septiembre de 1896, como consecuencia de una bomba que se arrojó
en Barcelona al paso de la procesión del Corpus, se promulgó
una ley que daba competencias extraordinarias a la jurisdicción militar.
Como siempre que existen actos de violencia, los primeros encarcelados fueron
anarquistas. Varias ejecuciones se practicaron en el Castillo de Montjuich
pese a las numerosas protestas internacionales, ya que no se presentaron nunca
pruebas inculpatorias.
Por lo que a España se refiere, el siglo XIX vio en sus postrimerías
la abolición de la pena de muerte en el ámbito civil, que no
de la tortura, que era practicada de manera vergonzante y procurando que los
casos permaneciesen ocultos a la opinión pública.
El siglo XX, tan prolífico en descubrimientos científicos y
avances técnicos, ha transcurrido sin aportar nada al despertar de
nuestras conciencias. Europa fue protagonista de dos grandes guerras que devastaron
campos y ciudades, la geografía del planeta se transformó de
manera radical. Los tratados entre los Estados trazaron nuevas fronteras.
En España, con el levantamiento fascista y posteriormente la dictadura
del General Franco, la tortura fue moneda de curso corriente y las penas de
muerte se convirtieron en un hecho cotidiano.
Hoy la pena capital está abolida en España, aunque sigue vigente
en muchos lugares del planeta, pero la tortura se sigue practicando de manera
solapada. Tenemos el ejemplo de los módulos FIES donde los presos son
recluidos como castigo por sus faltas de sumisión ante quienes les
impide pensar como seres libres.
La tortura, tanto física como psíquica, existirá en tanto
que no desaparezcan los Estados porque ellos la utilizan como autodefensa.
Sólo podremos erradicarla definitivamente cuando consigamos una sociedad
de individuos libres e iguales, es decir cuando vivamos en anarquía.
Irene Pugno
Contra el fascismo, se vista como se vista
Hoy salimos a la calle en esta fecha tan señalada en la historia [20
de noviembre], para mostrar nuestro rechazo al fascismo en todas sus vertientes,
esta lacra totalitaria que rezuma por todos los poros del mundo y que se desarrolla
bajo diferentes etiquetas, rostros o formas, pero todas coincidentes en su
esencia y en sus objetivos, que no son otros que el mantenimiento de la explotación
del hombre por el hombre, en la carrera criminal por la acumulación
de poder y riqueza.
Hoy en día, la mayor parte de las decisiones que afectan al rumbo de
nuestras vidas y de la humanidad, no son tomadas en los parlamentos sino por
entidades supranacionales como el Banco Mundial, el G-7, la OMC, el FMI...
entidades creadas para proteger los intereses de los grandes capitales y para
favorecer su desarrollo intercontinental, las cuales, reparten sus recetas
a los diferentes gobiernos de turno sean del signo que sean, adaptándola
a la realidad del momento, según convenga.
Hoy además, nos encontramos ante una nueva fase del poder por la conquista
de los recursos naturales por los medios que sean, las consecuencias las desayunamos
todos los días (guerras, hambrunas, desigualdad, destrucción
natural, aumento del racismo y del control social, más cárceles,
más armas, más fanatismo...), si a todo este cóctel le
unimos los recortes de derechos sociales y laborales en las sociedades más
avanzadas, se vislumbra un panorama realmente desolador, en el que los intereses
de unos pocos, se pasean ya a sus anchas por encima del bien común
del resto de los mortales.
En este estado de cosas, el capitalismo necesita de gobiernos que no les tiemble
el pulso a la hora de llevar a cabo decisiones comprometidas, para lo que
la derecha más reaccionaria, siempre bien instalada en la cúspide
del poder, cumple y cumplirá esta función.
Así pues, ante el avance del neofascismo económico, el continuo
aumento de la ultraderecha en muchos países y la proliferación
de los sentimientos racistas y de rechazo a todo lo desconocido, además
del aumento del control sobre el individuo, hacen de esta sociedad, una sociedad
cegada que camina hacia el mayor totalitarismo, hacia el pensamiento único.
Ante esta situación, los que nos organizamos desde la base, animamos
a todas las personas a romper con la resignación y con los valores
de egoísmo, sumisión y pasotismo que impone este sistema, por
los de solidaridad, insumisión y compromiso, para empezar a construir
entre todos ese mundo nuevo que llevamos en los corazones.
Asamblea Libertaria de Vizcaya ![]()
A la muerte de André Breton, en 1966, los que preconizaban constantemente
la agonía del surrealismo pensaron que esta vez sí estaba todo
acabado. Así, André Pieyre de Mandiargues, escritor que participó
desde 1947 en las actividades surrealistas y luego se alejó, declaraba:
"El surrealismo es su creación, su invención y su propiedad
(...) Y, con tristeza añado que me parece que, a partir de ahora, el
surrealismo será un asunto cerrado" (Le Nouvel Observateur, 5
octubre 1966). Según eso, la reforma del entendimiento humano que pretendía
el surrealismo puede reducirse a partir de ahora a las cualidades y los defectos
de una sola persona, al igual que la dinámica engendrada por la creación
individual y la investigación colectiva. El surrealismo queda entonces
reducido a su perímetro parisino. Sin embargo, en 1966, cuando los
periódicos franceses anunciaban la muerte del surrealismo, se crea
el grupo surrealista de Chicago.
Pero esos discursos repetidos van a chocar con una serie de crisis en el grupo
parisino y con los acontecimientos de mayo del 68, que van a considerar al
movimiento surrealista a la altura de su proyecto. Al ser imposible repetir
fórmulas y consignas, el movimiento social inventa, y deprisa.
L'Archibras, nueva revista en proyecto después del frenazo de La Brèche,
ve su primer número en abril de 1967. Ese mismo año nacen dos
proyectos de exposición: uno en Sâo Paulo y otro en Bratislava.
La exposición "El principio del placer" se presenta sucesivamente
en Brno, Praga y Bratislava en 1968. La llegada del grupo de París
permitirá escribir un texto orientativo, La plataforma de Praga, que,
superando las divergencias tanto políticas como personales, abre un
campo más amplio a las investigaciones. Se desea la "regeneración
de la idea revolucionaria", llamando al "diálogo con toda
individualidad y todo movimiento organizado que rechace los sistemas represivos",
a liberar "los poderes y deseos inmovilizados en el inconsciente"
y a un cierto número de modalidades prácticas para que el imaginario
se haga real. El texto fue publicado en Archibras en septiembre de 1968.
Los surrealistas checoslovacos no han hecho el mismo análisis que los
franceses. La divergencia de fondo es sin duda el apoyo aportado por cierto
número de surrealistas parisinos a la revolución cubana, que
se expresa en el texto "A favor de Cuba" publicado en el número
3 de Archibras, de marzo de 1968. Los praguenses, más lúcidos,
consideraron ese apoyo como un grave error. En agosto, las tropas soviéticas
invaden Checoslovaquia, y Fidel Castro lo aprueba. Pero la efervescencia de
la primavera y los encuentros del verano de 1968 sellaron amistades y complicidades,
cuya fuerza expresan todavía los vínculos actuales entre los
grupos de las dos ciudades.
Recordemos que los años 70 están marcados por el movimiento
de revuelta estudiantil en Francia y por lo que se ha denominado la primavera
de Praga, pero la sacudida fue planetaria. La respuesta de la policía
y el ejército fue importante. La CIA y los gobiernos europeos pusieron
en marcha el plan Gladio. La masacre de la plaza Fontana en Italia, en 1969,
atribuida inicialmente a un anarquista, es una terrible ilustración
del terrorismo de Estado. Unos años más tarde, se reconocería
que había sido obra de grupos de extrema derecha. El gobierno socialista
de Allende, en Chile, que los Estados Unidos no deseaban, fue derrocado por
el golpe de Estado de Pinochet el 11 de septiembre de 1971.
En 1968, los surrealistas parisinos estuvieron presentes en los diversos lugares
de protesta. Las novedades que llegaban a las reuniones pudieron hacerles
pensar que el grupo se reforzaría. Sin embargo, se incubaba la crisis.
Y está a punto de estallar con ocasión de un proyecto de exposición
en Estocolmo. Mientras los surrealistas proclaman alto y fuerte su voluntad
de subversión, otros planean una exposición patrocinada por
el rey de Suecia. Ante las críticas de Bounoure, el colectivo se retracta
y luego acepta que José Pierre organice "bajo su propia responsabilidad"
una exposición "sobre" el surrealismo, y no una exposición
surrealista. Eso permite evitar la ruptura de momento. Pero el conflicto se
hace extremadamente virulento.
En febrero de 1969, Jean Schuster, uno de los animadores del grupo parisino,
decide retirarse. El 28 de marzo, otros anuncian la autodisolución
del grupo. El 19 de mayo, Schuster escribe en una carta: "Con el fin
de atar corto todo proceso de legitimidad, la actividad futura no se adornará
con la etiqueta surrealista".
El 3 de julio, los checoslovacos dirigen a los parisinos un manifiesto colectivo,
"Para que no se olvide todo". Alain Joubert lo cita en El movimiento
de los surrealistas o el fin de la palabra en la historia. Rechazan el golpe
de efecto de los parisinos y poco tiempo después la Plataforma de Praga
amplía el campo de investigación. Rechazan las decisiones de
los parisinos a la vez que sufren el regreso de los métodos estalinistas.
Jorge y Margarita Camacho de viva voz, y depués Bounoure por carta,
testimonian a sus amigos checoslovacos lo rápido que se extiende la
devastación. Bounoure confía a su amigo Effenberger sus temores
en cuanto al devenir del pensamiento y la ética colectivos. Y sigue:
"Primero dije (...) que me consideraba a partir de ahora un surrealista
en el exilio; eso significa que, a la espera de un movimiento surrealista
que pueda reconstruir París sobre bases serias, trabajaré con
los compañeros extranjeros. Porque, como se decía en mayo, de
las fronteras nos reímos".
En septiembre, Jean Schuster publica en Le Monde "El cuarto canto",
en el que anuncia el fin del movimiento surrealista. El 25 de octubre, Jean-Louis
Bédouin le responde y le rebate el derecho a decidir por los demás.
Los que continúan en París considerándose surrealistas
y están dispuestos a proseguir en su aventura colectiva, deciden practicar
una forma de "alejamiento absoluto" y replegarse en sus investigaciones
en lugar de ocupar un lugar público. En noviembre de 1970, en el primer
número del Bulletin de liaison surréaliste, realizado en multicopista,
se puede leer: "Nadie tiene derecho a definir una 'línea surrealista'
y menos todavía a imponer su huella". El rechazo de la polémica
y "recuperar, si es posible, el gusto por trabajar juntos" caracterizan
las intenciones de los surrealistas que quieren correr esta aventura. A ello
se suma un mensaje de Albert Marencin, poeta y collagista de Bratislava, que
recuerda la difícil situación de los surrealistas checoslovacos
y la importancia para ellos de contar con una ventana abierta a los debates
y análisis con amigos extranjeros.
Respondiendo a una encuesta de la revista belga Gradiva, en 1971, Bounure
escribe a propósito del grupo: "No son ni las disensiones internas
ni las cuestiones personales las que lo han hecho estallar, es la inadecuación
de los medios a los fines, la desproporción entre una presencia pública,
abusivamente sostenida más allá de la verdad, y una actividad
lagunar paralizada por el exhibicionismo colectivo ahí donde se esperaba
oscuramente obtener recursos esenciales". Los testimonios de Joubert
y de los amigos que vivieron aquellos momentos traducen el drama afectivo,
la cólera, muchas veces a punto de surgir.
Pero Jean Schuster había incluido en sus conclusiones a un cierto número
de actores del movimiento. Los encontramos en una publicación llamada
Coupure (Corte). Era una especie de periódico que pretendía
expresar la actualidad política y resultaba polémico y panfletario.
Más parecía obra no de un colectivo sino de agitadores diversos
que denunciaban las trabas a la libertad de expresión, apoyando, por
ejemplo, La Cause du peuple, un periódico maoísta que acababa
de ser prohibido. Coupure dejó de aparecer en 1972. Ese fue el año
en que nacieron las ediciones Maintenant, que publicarían textos e
imágenes de Toyen, Georges Goldfayn, Gérard Legrand, Annie Le
Brun, Radovan Ivsic y Pierre Peuchmaurd. En 1974, sacaron a la luz un texto
polémico: Quand le surréalisme eut ciquante ans (Cuando el surrealismo
tuvo cincuenta años). Ese texto parecía dirigirse únicamente
a los que sabían. A los demás les resultó difícil
entenderlo. Se puede leer en medio de una serie de ajustes de cuentas que
"la vía de la revolución surrealista no prosigue ya".
Los historiadores del surrealismo concluyen en general sus escritos con esas
consideraciones. Algunos señalan La civilisation surréaliste,
publicada por Payot en 1976; otros, los dos números de la revista Surréalisme,
que siguió al Bulletin de liaison surréaliste, pero fue para
aprobar a Jean Schuster cuando decidió echar la llave. Sin duda, el
número uno de Analogon, publicado en 1969 en Praga, se colaría
por una rendija. Sólo la revista Change 7 ("Le possible contre
le réel") permite a los lectores de los años 70 saber que
el surrealismo continúa en Checoslovaquia, y el festival de cine de
animación de Annecy exhibe las películas de Svankmajer.
En 1997, en la obra de Gérard Durozoi, Histoire du mouvement surréaliste
(650 páginas), Vratislav Effenberger es citado dos veces, Martin Stejskal
una, Jan Svankmajer y Karol Baron una también, y Analogon ni una sola.
Henri Béhar y Michel Carassou, autores del libro Le surréalisme,
editado en 1984, y también en 1992, evocan una sola vez al grupo checoslovaco
de los años 30 y a Styrsky. Ni Teige, ni Nezval ni Toyen son mencionados.
El centro de investigación sobre el surrealismo de la Universidad de
París, dirigido por Béar, ha creado un banco de datos, consultable
por Internet, cuyos errores y ausencias expresan quizás más
la inconsecuencia que la mala fe. Pero esas falsedades nos pueden divertir;
así ocurre cuando vemos a uno de esos universitarios convocar a los
estudiantes a abordar el nuevo terreno de investigación marcado por
el libro de Alain Joubert. ¡Vaya, hombre, ese nuevo campo a desarrollar
(...) es el nuestro, el del surrealismo vivo!
Pero lo que nos importa hoy es trazar el arco que va desde el estallido de
1969 a la actividad del movimiento surrealista actual, y más particularmente
las relaciones París-Praga.
Effenberger escribía en el número 4 del Bulletin de liaison
surréaliste, en 1971:
"Al deterioro de los valores culturales debe responderse con la dinamitación
de las cárceles interiores: la liberación de la vida cotidiana".
Confiaba en "las ideologías que permitirán una revalorización
permanente de la racionalidad, de la espontaneidad y del anarquismo".
La complicidad entre Bounoure y Effenberger, fortalecida en el momento de
la redacción de la Plataforma, será el cimiento de un castillo
visible para los únicos "iniciados" hasta la publicación
de La civilisation surréaliste, en 1976 por Payot. Esta obra contiene
varios textos de Bounoure, pero también de Effenberger, algunos de
ellos escritos en colaboración despreciando el Telón de Acero.
Para Bounoure, está claro que el centro de gravedad del movimiento
se ha desplazado de París a Praga.
Las investigaciones que se llevan a cabo en Praga se comunican a París.
Se concibe un proyecto de libro sobre el erotismo, que debería seguir
al de La civilisation surréaliste. Se discute la investigación
sobre la morfología mental. Algunos parisinos contestan. Dos exposiciones
en la galería Triskèle permiten ver, en 1978, obras procedentes
de Checoslovaquia.
Las diferencias entre los dos grupos son sin embargo patentes: los checoslovacos
rechazan el lirismo de todo lo que parezca "parapoético",
pero sumergido en lo real, de todo lo escabroso e irrisorio.
El grupo de París tuvo dificultades para recuperarse al ver marcharse
a los artesanos del Bulletin de liaison surréaliste. No obstante, hay
nuevos participantes, y se crea un grupo en Argentina.
Pero la relación entre Effenberger y Bounoure sigue profundamente anclada
en una especie de pacto de absoluta exigencia ética. De ello es testimonio
un correo dirigido en agosto de 1982 por Effenberger a Bounoure, a propósito
de un proyecto de declaración en común. Effenberger piensa en
poner al día las predisposiciones que, durante la infancia, "conducirán,
más tarde o más temprano, a una división de las mentalidades
en tipos atectónicos, dialécticos, revalorizadores, y mentalidades
tectónicas, positivistas y conciliadoras", no en la simple descripción
del entorno de cada uno de nosotros, sino con el fin de "descubrir el
modo en que el niño, en ese entorno, ha comenzado a descubrir el universo
y, al mismo tiempo, a formar su comprensión personal, que está
todavía libre de todo tipo de factores educativos". Este estudio
se volvió a lanzar en los años noventa, y sus resultados se
publicaron en Analogon.
Effenberger murió en 1986, pero el grupo de Praga continuó sus
actividades clandestinas. Cuando se levantó el Telón de Acero,
se produjo una renovación del paisaje por todas partes. Si el grupo
de Chicago ha seguido a toda costa, no se ha debido únicamente a la
aparición de otros grupos en Leeds, Estocolmo, Madrid o Ioanina.
El grupo de París adquire mayor consistencia con la llegada de jóvenes
y menos jóvenes, especialmente con ocasión de las protestas
contra la guerra del Golfo que se avecina, y con el folleto "À
la memoire des cadavres futurs". Las relaciones con Praga serán
fáciles a partir de entonces, y la efervescencia de los checoslovacos
estimula a los parisinos, que descubren poco a poco todo lo que han hecho.
Los lazos que se estrechan parecen ser, a nuestro parecer, el fruto de un
pasado común y de unas determinaciones profundas.
Sin embargo, aunque los grupos de París y de Praga presentan caras
similares, también parecen seguir caminos en apariencia opuestos. El
rechazo del lirismo, del romanticismo y de lo ilusorio que caracteriza a los
checoslovacos puede parecer una de las diferencias principales que ilustra
las críticas hechas por ellos a Arcane 17.
Las discusiones sobre la cuestión política animan algunos encuentros.
Los parisinos, los españoles y los ingleses tienen posiciones de crítica
radical al capitalismo y no dudan en lanzarse a las calles. En Praga podríamos
quizás advertir una tendencia más filosófica, y en París,
más poética. Los checoslovacos siempre reprochan a los parisinos
su falta de ferocidad y de humor, mientras que ellos son devastadores.
Los parisinos avanzan más despacio y se sorprenden de la rapidez de
sus amigos, que multiplican las publicaciones y las exposiciones. En 2004
se publican cuatro números de S.U.R.R., es decir, "surrealismo,
utopía, sueño, revuelta" [en francés, Surréalisme,
Utopie, Rêve, Révolte], cuyo primer número había
aparecido en 1996, y era la revista única del grupo surrealista. Traducía
la exigencia de poner en evidencia la actividad colectiva de una puesta en
común del pensamiento. Cada número tiene un tema, a la manera
de las exposiciones internacionales del surrealismo. Las propuestas son colectivamente
discutidas, del mismo modo que los textos son ofrecidos a todos.
Siendo el motor el deseo, puede suceder que éste se ausente o que la
morosidad asole una inciativa que sin embargo se presentaba de forma atractiva.
Nosotros dejamos la puerta abierta a los creadores de arte inmediato: arte
bruto, mediático, singular, como las civilizaciones que Occidente ha
menospreciado siempre. Si tuviéramos que caracterizar algunos de los
temas principales de los surrealistas parisinos en estos últimos años,
podríamos decir:
-Que la actitud política es radicalmente anticapitalista: rechazo de
la mercancía, que implica una distancia con el mercado del arte, al
igual que con las instituciones del Estado. Anticapitalista, antiestatista,
como desde el principio.
-La lucha contra la dominación de las mentes y su colonización
es también una punta de lanza del grupo parisino. Si a veces nuestros
folletos parecen estar demasiado vinculados a la realidad vivida, nos esforzamos
siempre por sacar nuestras denuncias a la luz de nuestra utopía, que
es la de una civilización surrealista.
-Esta vigilancia de todas las fuerzas, que conducen a una sumisión
al sistema dominante, va a la par con las actividades tendentes a un nuevo
encantamiento del mundo: ya se trate con encuestas, con juegos, desvíos
o interés por las manifestaciones de los azares objetivos. Esto implica
confrontaciones con los diferentes desarrollos de los hermetistas, de Freud,
de Jung, de Jacques Lacan, de Gilles Deleuze, de Georges Bataille o de Jean
Baudrillard, de Guy Debord, Ernst Bloch, Fourier, Walter Benjamin o Giorgio
Agamben.
La noción de "excedente utópico", por ejemplo, o la
de "inquietante rareza", como las pasiones de Fourier, no sólo
han alimentado nuestra reflexión crítica sino que están
en relación directa con algunos juegos, incluso con algunas creaciones
individuales. Estar alerta, ser vigilantes, tal como lo ha escrito René
Alleau en La civilisation surréaliste, es lo que para nosotros caracteriza
a nuestra práctica.
Lo posible es un momento de lo real, y la utopía no es una especie
de convocatoria a un mundo ilusorio, sino algo que pretende ser real. Todas
las experimentaciones de los surrealistas parisinos van en esta dirección.
Lo que nos pone en movimiento es siempre, en el fondo de la oscuridad, del
pesimismo lúcido, del sarcasmo, una esperanza, que a veces se hace
realidad, en la fuerza de la poesía.
-Las búsquedas del funcionamiento de la mente, la geografía
pasional, el deseo, la voluptuosidad, el lenguaje del cuerpo y las letras
se alimenta de nuestras experiencias, de nuestras investigaciones y análisis,
de los juegos sin fin, jubilosos.
Por eso, sin duda, es por lo que no nos rendimos. No renunciamos ni a nuestra
infancia ni a nuestros sueños ni a esa práctica colectiva que,
se nos asegura desde hace treinta años y más, no conduce a nada.
La fuerza de la amistad nos ayuda en los túneles donde no hay nada
estimulante para la mente o para el corazón.
La necesidad de repliegue que se impuso en los años setenta ha permitido
crear lazos de una calidad sin precedentes. La llegada de nuevos jóvenes
amigos es sin duda extremadamente preciosa, lo mismo que los lazos hoy más
fáciles con los demás grupos y con los amigos aislados.
La comunidad surrealista, siempre a merced de posibles rupturas, no es ya
la de los años veinte. Nunca se hubiera pensado en semejante sencillez,
aliada a cierta connivencia, según Michel Zimbacca. Yo añadiría
que jamás desde depués del 68 y entre los grupos que pretendían
liberar la palabra y el deseo, he encontrado tal libertad y tal recepción
de experiencias y de análisis del otro.
Como el sueño, los hallazgos, los azares objetivos o los juegos ponen
al día fusiones y estiramientos temporales, de los que lo menos que
se puede decir es que no hacemos sino aproximarnos a los primeros momentos.
Esos momentos que nos maravillan escapan a la ley mercantil y a la de la comunicación,
ponen en marcha una transmisión de la que sabemos que no hay más
que desenmarañar los primeros hilos de la opacidad. Suponen no sólo
la puesta en marcha del principio del placer sino también la del principio
de la realidad.
Durante un picnic que organizamos en 1992 en el Centro Pompidou para ridiculizar
a los antiguos surrealistas que pretendían rendir homenaje a Péret
en un espacio que él abominaba, esos señores, a los gritos de
"policía, policía" dejaron que se maltratara a varios
de nosotros, arrastrados detrás del escenario. En el comunicado que
siguió a esto, nos calificaron de "cateados en primaria".
Esos mismos "cateados" son los que se llevaron el cartel, considerado
intelectualmente deshonesto, que estaba a la entrada de la Exposición
"La revolución surrealista" en 2002, y lo sustituyeron por
uno falso. Es en esos modos de acción de "no violencia activa",
de actos no legales pero sí legítimos, en la más perfecta
imbecilidad tranquila que nos caracteriza, donde situamos una de las formas
posibles de revuelta.
(Extracto de la conferencia pronunciada en Praga el 3 de mayo de 2004)
Una Iglesia cada día más arrogante y reaccionaria
Muy a pesar de todo lo que se ha escrito sobre esta colectividad rapaz y
mistificadora, no es todavía suficiente. Y sería necesario que
todos los días de nuestra existencia le prestásemos la atención
que sus malvadas intenciones merecen. Históricamente es conocida por
su mal hacer. No es cosa de hoy: ya tiene diecisiete siglos de ignominias
y sangre. Y cada día que pasa se dan pruebas de que siguen insatisfechos.
Nunca han dicho tener bastante; siempre tienden la mano para obtener o robar,
pero jamás para dar.
Después de la muerte del enano de la venta, y debido a la inmensa responsabilidad
que tuvo en el inmenso crimen cometido, pareció haber perdido un poco
de su prestancia, de esa arrogancia avasalladora que tuviera siempre. Parece
ser que llegó a pedir "perdón" por lo que ellos consideraron
que fue en aquel momento su responsabilidad. Pero esta gente lleva siempre,
como buenos jesuitas, dos velas encendidas para no quedarse a oscuras y alumbrar
así a dios y al diablo, que de los dos comen. Es así como hemos
podido constatar el modo en que han ido recuperando su natural arrogancia,
sus deseos de poder.
No sería porque Alfonso Guerra dijese que las ramificaciones de la
Iglesia iban adquiriendo mucho poder, pues él y sus compañeros
no hicieron nada que lo impidiera. Esas palabras no hicieron a la Iglesia
perder su serenidad ni renegar de sus intenciones. Conocía bien el
valor de aquellas palabras dichas en un momento determinado por un político,
pues muchas veces ha sido su maestra. Sabe a qué atenerse y de qué
manera franquear los escollos diarios.
Pero ninguna de estas pequeñas incidencias le hace perder el norte
de sus decisiones, de sus intereses y de la forma de conseguirlos. A través
de su larga y negra historia no han sido pocas las formas y maneras que ha
sabido emplear para obtener siempre lo deseado. Unas veces porque sus lacayos
han estado en el poder; otras, porque hombres sin principios, pensamientos
ni personalidad han ocupado el puesto ambicionado y desde él han servido,
consciente o inconscientemente, a los enemigos más encarnizados que
la libertad y la dignidad del país haya podido tener.
Ahí los tenemos en la actualidad: obedeciendo al Papa más reaccionario
y demagógico que la Iglesia ha tenido desde la muerte de Pío
XII, van siguiendo al pie de la letra las disposiciones por él dictadas.
No han sido pocas las protestas que ha motivado desde todas partes la conducta
de ese hombre. Sus concepciones de otra época han producido las reacciones
merecidas. Persiste impertérrito y la Iglesia española, que
de siempre fuera la más retrógrada de Europa, le acompaña
en ese mal hacer del que ella fuera buena discípula.
Observémoslos encerrados en ese armazón de su arcaísmo
natural. Nada han querido saber del aborto, de las relaciones sexuales libres,
del divorcio o de la eutanasia, habiendo llegado a amenazar con la excomunión
a quienes tales cosas hicieran o a ellas se prestaran. Aún estamos
a la espera de que su "santidad", que siempre va haciendo esa miserable
propaganda llena de jesuitismo y falsedad, se decida a excomulgar a alguno
de los grandes criminales que se denominan católicos. No le merece
a su "santidad" ninguna consideración lo hecho por Videla,
Trujillo, Salazar, Somoza, Franco o Pinochet. Nadie ignora que todas esas
hienas eran excelentes hijos de la Iglesia. No solamente no han ido excomulgados,
sino que no se ha renegado nunca de ellos. El apego de la Iglesia al poder
y sus ramificaciones, unido a la falta de verdaderos valores éticos
y humanos, le ha permitido aceptar en su seno a seres tan depravados como
los mencionados ¿Qué dice la Iglesia de ellos?
La Iglesia se ha opuesto al divorcio porque ello significa la desobediencia
al compromiso contraído con Dios. Lo que une Dios no lo pueden romper
los hombres, nos dicen nuestros santurrones. La felicidad o desgracia de los
humanos es cosa que los deja indiferentes. Lo esencial es lo que a ellos les
interesa: que la obediencia sea total y para siempre, no momentánea
y circunstancial. El amor o indiferencia de un ser hacia otro no puede entrar
en los cálculos maquiavélicos de la Iglesia si no aporta beneficios.
No le interesa a la Iglesia la libre decisión del ser humano; al contrario,
de sobra sabemos que siempre le impuso su obediencia, su supeditación.
Eso de "cree y no pienses" ha permanecido vigente a través
de los siglos.
La Iglesia se ha opuesto al uso de los preservativos en una época en
que es tan considerable el peligro del sida. Ante ese inmenso drama, en el
que la humanidad puede caer en el abismo, en el que podemos ver a África
devorada por esa terrible enfermedad que va destruyendo a millones de seres,
esa mafia repugnante no se muestra partidaria de ceder en su propio arcaísmo.
Afortunadamente, en ese aspecto como en otros muchos, los propios católicos
se muestran contrarios a esa cerrazón mental, y obran según
sus conciencias o intereses, sin tener en cuenta las indignas amenazas que
pueda lanzarles la Iglesia.
Como consecuencia de su conducta, y ella misma lo admite, las iglesias son
menos frecuentadas y los deseos de llevar sotana han disminuido enormemente.
Es natural y lógico que una buena parte de la juventud rechace esas
aberraciones de otra época y busque otra solución a sus necesidades.
Junto a estos hechos, podemos comprobar que la Iglesia no ha perdido su vocación
de eterna pedigüeña. Pero es una pordiosera que no implora, sino
que exige e impone mediante diversos procederes sus bajos intereses al propio
Estado. La muy santa madre Iglesia tiene que vivir, y para ello los españoles
deben trabajar, sudar y hacer riquezas, de las que ella disfrutará
sin escrúpulos, con esa arrogancia moral que la caracteriza desde tiempos
inmemoriales. España ha sido siempre colonia suya y nadie tiene derecho
a negarle los beneficios de su feudo.
Frente a una conducta como esa, observada por todos pero aceptada con silencio
cómplice, nosotros debemos ocupar el puesto que siempre fue el nuestro.
No podemos quedarnos silenciosos ante tal actitud. La Iglesia ha sido siempre
nuestro peor enemigo, y no sólo por su mistificadora existencia, sino
por ser siempre beligerante en todos los dramas sangrientos de nuestra historia,
en los que ha sido uno de los puntales más firmes.
Ante esa arrogancia avasalladora, ante esa pretensión inmoral, se nos
impone, por nuestra ética, hacer todo lo que esté a nuestro
alcance para combatir a una institución que históricamente ha
demostrado ser la más grande enemiga de nuestras libertades y de los
derechos fundamentales del individuo en toda la extensión de la palabra.
Es mucho lo que se puede decir sobre esta negra colectividad, pero consideramos
que lo ya manifestado basta para dar a conocer nuestras inquietudes y también
nuestros derechos y deberes.
Nadie nos ha explicado lo que significa pertenecer al "primer mundo".
Nadie nos ha dicho que, al mejorar nuestro nivel de vida, perderíamos
nuestros valores y nuestra libertad. Nadie nos ha contado que lo que llamamos
progreso, desarrollo tecnológico y cultura del bienestar, se sustenta
en la miseria, la explotación y la castración física
y psíquica de millones de seres humanos.
De alguna manera, nuestros maravillosos culos blancos cabalgan sobre las espaldas
de muchos seres humanos de otras razas que son sometidos por las organizaciones,
bancos y empresas que actúan con nuestro implícito o explícito
consentimiento. Que cuando compramos nuestras zapatillas deportivas, nuestra
ropa de marca, el colchón sobre el cual descansamos, y numerosos objetos
cotidianos de nuestras vidas, estamos adquiriendo el sudor y el sufrimiento
de muchos seres humanos que han recibido cantidades ridículas por fabricarlos.
Son esos y esas ejecutivas de trajes impecablemente cortados y carteras de
cuero, probablemente fabricadas en La India o Bangladesh, quienes se benefician
realmente de nuestras compras. Hagamos un ejercicio de concienciación
y miremos la etiqueta de todas nuestras prendas para comprobar dónde
han sido fabricadas.
Existe una técnica muy antigua para esclavizar a quienes son personas
éticas; prestarles lo que sabemos que nunca podrán devolver.
De ese modo se ven en la obligación de trabajar muy barato, tanto que,
al cabo de algún tiempo, tendrán que hacerlo exclusivamente
para abonar una deuda que no saldarán jamás. Sus bienes, sus
tierras, su tiempo, sus esfuerzos y hasta su vida, pasaran a manos del prestamista
porque se contabilizarán en moneda devaluada.
Nos parece lógico poder mejorar las instalaciones de nuestra vivienda,
comprar un coche de mayor cilindrada, aumentar nuestra cuenta corriente...
pero ¿qué hay detrás de todo eso? Los recursos del planeta
no son de goma que puede estirarse, son por el contrario como vasos comunicantes
y su despilfarro o mala utilización en un lugar, supone la escasez
en otro.
Nadie nos dice que nuestros excesos motivan las carencias de muchísimos
seres humanos. Arrojamos a la basura tantos medicamentos como los que serían
necesarios para salvar miles de vidas, compramos ordenadores cuyas piezas,
muchas de ellas realizadas con materiales altamente contaminantes, han sido
ensambladas por las pequeñas manos de niños y niñas indios
o tailandeses que apenas levantan un metro del suelo. Solo perciben 60 euros
semanales por un trabajo de diez horas diarias, pero eso no nos importa cuando
estamos chateando por Internet. Nada nos importa que carezcan de tiempo para
asistir a la escuela, que se les esté robando una infancia que no podrán
disfrutar jamás. ¡Están tan lejos!
Nadie nos dice que la corrupción que impera en muchos países
es consecuencia de nuestra permisividad y apatía. Nadie nos hace ver
que las víctimas de Afganistán, Iraq, Kurdistán, Palestina,
Israel o cualquier otra zona en conflicto, tienen madres, padres, esposas,
hijos , hermanos o amigos cuyas lágrimas están hechas con las
mismas sustancias químicas que las nuestras y que su dolor por los
muertos es tan profundo y desgarrador como el nuestro, que sus víctimas
tenían el mismo derecho a la vida que las nuestras.
Los políticos dicen que actúan en nuestro nombre porque al depositar
nuestro voto les hemos dado nuestra confianza, pero callan que esa renuncia
nuestra a decidir les produciría sustanciosos beneficios.
Nos dicen que los emigrantes que vienen de los países de Latinoamérica,
de la desmembrada Unión Soviética o de las zonas más
olvidadas de la maltratada África, son delincuentes que nos robarán
los puestos de trabajo, que sembrarán la inseguridad en nuestras calles
y crearán todo tipo de problemas en nuestros pueblos y ciudades. Sin
embargo, no nos dicen que antes de su éxodo hemos devastado sus tierras,
que nuestros gobernantes, actuando en nuestro nombre, han puesto al frente
de sus Estados gobiernos-marionetas que solo han servido de puente para arrebatarles
sus riquezas.
Nadie nos ha dicho todas esas cosas, pero las sabemos. Sabemos que por todo
eso hay muchas personas que nos odian y nos odian más cuanto mayor
es nuestro confort, cuanto más elevamos nuestro nivel de vida, cuanto
más potentes son nuestros coches. Y lo terrible es que tienen derecho
a odiarnos porque tienen poderosas razones para hacerlo.
Cada noche nos sentamos ante nuestro televisor y prostituimos nuestros cerebros,
cada fin de semana abandonamos la ciudad alegando que merecemos un descanso
o llamamos con nuestros móviles de última generación
a nuestros amigos y amigas para quedar a tomar copas. Y no nos damos cuenta
de que tan sólo buscamos el olvido. Es posible que lo consigamos anestesiados
por el consumismo, pero a buen seguro que las víctimas de nuestro "desarrollo"
no logran olvidarlo.
Cerramos los ojos ante las injusticias, la pobreza, la desigualdad, el racismo...
porque no queremos que nada enturbie nuestra cómoda vida. ¿De
qué están hechos nuestros párpados?
No nos dicen muchas cosas, pero las sabemos aunque no queramos saberlas. No
somos inocentes, ni son inocentes los políticos y políticas
que están en sus poltronas con nuestro consentimiento. Somos culpables
de creer sus estúpidas mentiras, de permitirles ejercer su poder sobre
nuestras vidas, de contribuir con nuestra apatía a que aumente día
tras día el abismo que nos separa a unos seres humanos de otros.
No somos seres maravillosos capaces de renunciar al bienestar, pero estamos
constatando a través de la experiencia, que los sentimientos de odio
solo provocan más odio, que cuando sembramos venganza sólo cosechamos
más venganza, que se hace necesario decir ¡Basta!
Creemos en la anrarquía porque creemos en un mundo de hombres y mujeres
con igualdad de derechos y deberes; porque creemos que ningún ser humano
tiene que medrar a costa del dolor y las lágrimas de otro; porque no
admitimos que haya pueblos de primero, segundo o tercer mundo, dado que todos
habitamos en el mismo planeta; porque pensamos que habría recursos
para todos si no existiesen esas "aves de rapiña" que se
atribuyen privilegios de los que carecen los demás.
No nos gusta la sociedad en la que vivimos, por eso queremos transformarla.
El mundo es un maravilloso arco iris donde caben todos los colores, todas
las etnias, todas las culturas... Homogenizarnos sería empobrecernos,
pero dividirnos en departamentos estancos sería deshumanizarnos. Todos
los pueblos con su cultura, con sus matices, con su historia y con su vida,
pero todos los pueblos con recursos para desarrollarse, con el respeto de
los demás hacia sus gentes; todos los pueblos hacia su libertad, alejados
de las ambiciones comerciales y políticas de unos cuantos desaprensivos.
La muerte de Arafat
y
el futuro de Palestina
El dirigente palestino Yasir Arafat ha muerto a los 75 años de edad
en un hospital parisino, tras haber pasado tres años recluido en la
sede de su gobierno en Ramala (Cisjordania), la Mukata. Y que Arafat haya
muerto en la cama es algo importante, pues nos permite hacer valoraciones
sobre su figura, no enfrentándonos a un mártir de su causa sino
a un dirigente con muchas sombras. Y esto es un dato importante que no pasan
por alto muchos dirigentes palestinos. Así, al poco de conocerse la
muerte de Arafat, la organización Hamás sacaba un comunicado
de condolencias apuntando al envenenamiento de Arafat. Saben que un Arafat
mártir puede hacer mucho más por la causa que un dirigente que
ha muerto por otras razones. Aun así se explotará el hecho de
su confinamiento en la Mukata, para explotar más el mito de Arafat.
Porque de eso sí que podemos estar seguros, de que Arafat es un mito
para una gran parte del pueblo palestino.
Pero nosotros debemos hacernos la pregunta de quién es Arafat verdaderamente,
dejando a un lado el mito, el mártir (si lo hubiera) y centrándonos
en la persona. Arafat nació en 1929 y desde la década de 1960
actuó en el seno de su grupo político Al-Fatah y en la unificación
de todos los grupos guerrilleros palestinos en 1968 con la Organización
para la Liberación de Palestina (OLP). Todo esto en medio de la guerra
entre árabes e israelíes, donde aún la cuestión
palestina no estaba en primer plano, pues el enfrentamiento se centraba más
entre Egipto e Israel.
En los Juegos Olímpicos de Munich de 1972 todo cambió: un grupo
terrorista islámico palestino denominado Septiembre Negro secuestra
a nueve integrantes de la delegación israelí, para después
asesinarlos. El hoy único superviviente de aquel hecho, escondido en
algún país africano, recuerda así el acontecimiento:
"No me arrepiento de nada de lo que hice. Nadie conocía la lucha
del pueblo palestino, pero desde ese día todo el mundo habla de Palestina".
La aureola que Arafat ha tenido en los últimos años ha impedido
decir que Septiembre Negro contó con todo el apoyo de la OLP, organización
que lideraba Arafat. Y aunque el poder moderó las posturas de la OLP,
nunca hubo un intento de abortar las acciones terroristas de grupos como Hamás
y Yihad Islámica. Estas acciones que perjudicaban no sólo al
pueblo israelí, que es quien sufre directamente los ataques kamikazes,
sino también al pueblo palestino, pues las iras del otro gobierno terrorista
(al igual que todos los Estados) como es el de Israel, provoca una reacción
militar y una escalada de violencia que no cesa. Y en todo este microcosmos
hay que situar la figura de Yasir Arafat, que aunque algunos lo definían
como una pieza clave en la solución del conflicto, no era otra cosa
que un obstáculo. En 1994 fue premiado con el Nobel de la Paz junto
a los judíos Isaac Rabin, asesinado por un fanático ultraortodoxo
judío poco después, y Simón Peres, merced a los "acuerdos
de paz" que posibilitaron el surgimiento de la Autoridad Nacional Palestina
(ANP). La historia tiene estas cosas, y así es condecorado por la paz
un personaje que buscó el enfrentamiento siempre. Quizá algún
día el trío de las Azores sea condecorado con tan excelso galardón.
Pero lo que sí es cierto, y es algo que no debemos pasar por alto,
es que la muerte de Arafat crea una gran inestabilidad política y social
en la zona. Poco antes de su muerte todas las facciones palestinas se unen
para buscar una solución. Pero los dirigentes de Yihad Islámica
advierten: "Si no llegamos a un acuerdo satisfactorio, dirimiremos nuestras
diferencias en la calle". El peligro de guerra civil planea sobre el
territorio palestino. Es lo que ocurre siempre con la sucesión de este
tipo de regímenes y organizaciones. La muerte del líder descabeza
todo, pero quien saldrá perjudicado será una vez más
el pueblo.
Igualmente la ANP llevaba tiempo siendo un gobierno corrupto. Se descubrieron
cuentas bancarias de Arafat por varios países, donde especulaba con
el dinero para beneficio personal. Mientras Palestina sufre todas las privaciones,
la esposa de Arafat se gastaba cantidades ingentes de dinero en las ricas
tiendas parisienses, con la malversación de los fondos que la ANP estaba
generando.
Y todo esto es la herencia que deja Arafat. Los sucesores actuales se mueven
entre la corrupción y el radicalismo islámico. Si alguien piensa
que ahí se pueden encontrar interlocutores válidos se equivoca
de cabo a rabo. Y esto también es herencia de Arafat.
Otra incertidumbre es la actitud que tomará el Estado de Israel, que
había anunciado la retirada de los territorios ocupados de Gaza, provocando
un motín entre los colonos judíos de la zona. Si antes hemos
aludido a los sucesores de Arafat, en Israel los cambios no son mucho mejores.
El radicalismo sionista va tomando fuerza, y la sucesión se establece
ente el Likud, partido de la derecha política, y el Partido Laborista
de un edulcorado centro-izquierda.
Hoy Palestina está de luto y buscando a ciegas un camino. Frente a
Hamás, OLP, Yihad, Likud, Partido Laborista, ultraortodoxos de ambos
bandos, los anarquistas nos quedamos con los pueblos judío y palestino.
Con esos movimientos que están surgiendo, que son la esperanza para
muchos de nosotros. Nos quedamos con las ideas de Anarquistas contra el Muro
y con la Iniciativa Anarcosindicalista Palestino-Israelí. Porque frente
a la corrupción de los que han estado y de los que están, al
radicalismo y al terrorismo islámico, al integrismo de ambas partes,
nosotros seguimos quedándonos con el socialismo de verdad y con quienes
lo defienden con métodos antiautoritarios: sólo el apoyo mutuo
y el internacionalismo de clase es capaz de derribar todos los muros, todos
los dogmas y toda la ignominia.
Hemos recibido una carta relatando las actividades llevadas a cabo por los compañeros de la Federación Anarquista de Río de Janeiro (FARJ) que nos ha parecido interesante traducir:
Por aquí estamos activos. Fundamos ("oficialmente") el pasado
18 de septiembre nuestro Centro de Cultura Social (CCS/RJ), ubicado en un
gran edificio del barrio de Vila Isabel en el que, desde 2001, ya funcionaba
la Biblioteca Social Fábio Luz, que es actualmente una de la actividades
públicas de la FARJ y que reúne el mayor acervo anarquista (libros,
periódicos, etc.) de Río de Janeiro.
Actualmente, el CELIP carece de sala de reuniones y permanece en el patio
de la Universidad Federal de Río, en el centro de la ciudad. Mantenemos
contactos con un sindicato que tiene simpatizantes libertarios que seguramente
nos cederán una sala para las reuniones semanales del CELIP. Veremos...
Mientras tanto, nuestro principal proyecto es la fabricación de magdalenas
de diferentes sabores con jóvenes estudiantes de las favelas del barrio.
El proyecto lo heredamos de una fraternidad religiosa; la principal diferencia
es que, actualmente, son los propios jóvenes quienes gestionan la producción
y la venta, repartiéndose entre ellos los beneficios. Nosotros solamente
les facilitamos la infraestructura (local, equipo, luz, gas, bicicletas para
el reparto, etc.). Cuando se fundó el CCS, fueron los propios jóvenes
quienes presentaron al público el "proyecto de las magdalenas",
entusiasmados por la organización horizontal y autogestionaria.
También tenemos un proyecto de aprovechamiento de productos reciclables
(botellas de plástico y bricks) que recientemente fue objeto de un
acto con exposición de objetos reciclados. También se aprovechan
los materiales procedentes de la fabricación de magdalenas (sacos de
azúcar y de harina, cajas de margarina, etc.).
También cedemos el local a un grupo llamado "Luz do Sol"
que da clases de apoyo a los niños del barrio, además de clases
de teatro para jóvenes. En el CCS tenemos también clases de
yoga, un curso de cerámica y otro de esperanto.
Nuestro próximo objetivo es abrir un bufete de abogados para el apoyo
jurídico a la población de las comunidades pobres del barrio,
que sufren cotidianamente con la violencia policial y de los traficantes de
droga. El núcleo de apoyo jurídico llevará el nombre
del anarquista Lima Barreto, considerado uno de los mayores escritores del
país.
Nuestro problema crónico, como todo por aquí, es el dinero,
que conseguimos de las contribuciones voluntarias de militantes y simpatizantes
de la FARJ, aparte de las ventas de nuestra pequeña librería.
El periódico Libera sigue adelante, aunque con algunos meses de retraso.
El año pasado ayudamos a organizar en la Universidad Federal Fluminense
(en Niterói, ciudad cercana a Río) el Primer Simposio de Historia
del Anarquismo, que fue un éxito, con un público que rondaba
las 300 personas diarias.
El mes pasado tuvimos un desafío mayor con la organización,
junto al colectivo anarquista "Terra Livre" y a la editorial Imaginario
(de Plinio Coelho), del Coloquio Internacional Libertario - Historia del Movimiento
Obrero Revolucionario. Aparte de los invitados brasileños, trajimos
cuatro compañeros de fuera: Eduardo Colombo, Larry Portis, Daniel Colson
y Frank Mintz. El evento se celebró en Sâo Paulo y Río.
En el ámbito sindical, publicamos recientemente el cuarto número
del periódico A Ressurgência, con una tirada de 5.000 ejemplares;
se repartió en Río, Macaé, y fue enviado por medio de
colaboradores para su distribución en Salvador, Maceió y Campinas.
La formación de un frente sindical en la FARJ sigue lenta, a pesar
de haber conseguido algún reconocimiento entre los trabajadores del
petróleo y el respeto de algunos sindicatos, que incluso apoyaron con
el pago de inscripciones al Coloquio Internacional. Es una pena que la participación
de los sindicalistas en el Coloquio haya sido pequeña.
Estamos organizando también el Núcleo de Investigación
Marques da Costa, ligado a la Biblioteca Fábio Luz y, consecuentemente,
a la FARJ, con el objetivo principal de investigar el anarquismo en Río
de Janeiro, ayudar a quienes quieran estudiar el anarquismo, promover debates,
cursos de formación, aparte de publicar una revista semestral con los
resultados de nuestras investigaciones y colaboraciones de los compañeros.
Estas son algunas de las actividades que la FARJ ha desarrollado. Todavía
queda mucho por hacer, aunque, en apenas un año de existencia, creo
que hemos conseguido bastantes cosas.