
SECCIONES
El mundo está lleno de conflictos, pasados, presentes y futuros
más o menos violentos. Conforme aumenta la población éstos
aumentan en número y gravedad. Conflictos entre países, entre
tribus, entre familias, entre individuos
Por agotamiento una parte claudica.
Es el vencido; la otra, la vencedora, no deja pasar la ocasión e impondrá
condiciones. Siempre humillantes. La semilla del odio está sembrada.
Cada parte toma y daca siempre que la ocasión le sea propicia. En función
de sus fuerzas así será la dureza del golpe que aseste.
Las circunstancias, factores o causas que dieron origen a la invasión,
agresión, genocidio, en definitiva al acto violento en sí es
posible que se remonten a la noche de los tiempos. Otras veces nada tienen
que ver con los argumentos o razones que llegan a nuestros oídos a
través de los diversos canales informativos. Además, a los protagonistas
de las hostilidades tal vez les daría vergüenza explicar cuales
son los motivos reales, porque no pocas veces nos repugnarían los motivos
esgrimidos. Y así va caminando la humanidad. Unos contra otros. Todos
contra todos. Directos al principio. Es decir, a la extinción de la
especie.
En nuestro corazón, nuestra mente, nuestra alma de humanos
¡Qué
más da! Dos sentimientos controlan nuestros pensamientos y nuestros
actos. Dos sentimientos en continua pugna, altruismo y egoísmo. Podríamos
filosofar por toda la eternidad por qué el segundo siempre se ha venido
imponiendo al primero y por qué hoy día impera en la mayoría
de los seres humanos, siendo el causante del drama que día tras día
nos empeñamos en representar -¡paradójicamente!- sobre
el más bello escenario que podíamos imaginar. El final del drama
es previsible: los actores se eliminarán mutuamente, no sin antes haber
hecho trizas el escenario.
Aquéllos seres humanos que en su corazón, su mente, su alma
el altruismo ganó la batalla, fueron y serán probablemente antes
del final del drama silenciados, perseguidos, eliminados. Los supervivientes
siempre en las catacumbas. Procurando no desfallecer. Soñando con el
triunfo de la armonía, la solidaridad y el apoyo mutuo entre todos
los seres humanos. Altruismo es la palabra. Altruismo el sentimiento. Altruismo
nuestra garantía de supervivencia.
La ilusión
del democratismo revolucionario
en América Latina
Con la elección de Lula en Brasil, y de Chávez en Venezuela, los movimientos sociales y libertarios se encuentran frente a una situación paradójica: hay sin duda materia para reflexionar sobre nuestra propia situación.
El caso de Venezuela:
chavismo y anarquismo
Los opositores al régimen de Chávez (la derecha, los patronos,
etc.) son partidarios de un cambio de persona. Los partidarios de Chávez
lo defienden.
Por un lado, la Coordinación Democrática afila sus armas contra
el "castro-comunismo" y a favor de la libertad. Por otro, los "chavistas"
evocan la amenaza de un "golpe de Estado", de "fascismo"
porque "Chávez es el pueblo".
Los anarquistas recuerdan que es importante plantear otras formas de organización
social que conduzcan a la desaparicion de esos dos bloques.
La capacidad de realización debe darse al pueblo porque, desde hace
un siglo, todas las tentativas de transformación por medio de una estructura
estadista han resultado desastrosas. Creer que es posible realizar esos cambios
revolucionarios a través del Estado es olvidar la propia lógica.
El Estado ha nacido como una forma de realización del capitalismo.
¿Puede un Estado ser anticapitalista, socialista, antiliberal?
Un gobierno de izquierdas es ineficaz porque subordina su acción a
las perspectivas electorales, e incluso los grupos más radicales desempeñan
un papel de balón de oxígeno frente a los desgastes de la democracia,
pero siempre dentro del marco electoral.
La realidad venezolana es una buena prueba: el gobierno limita los movimientos
sociales y las luchas con el fin de conciliarlos con las demandas del capitalismo
global.
Algunos se exaltan ante el reconocimiento por parte del gobierno de la existencia
de un 80 por ciento de personas pobres, de sus necesidades y sus reivindicaciones
en su calidad de ciudadanos, pero que saldrán a la calle a hacer valer
sus derechos. Porque ¿cuáles han sido los cambios realizados
durante estos años de gobierno? Al margen de los discursos ¿cuáles
han sido las mejoras?
La realidad es un 20 por ciento (como mínimo) de paro y, entre la población
económicamente activa, el 54 por ciento está en la economía
informal y se las arregla como puede.
Los anarquistas basan su rechazo en el análisis que hacen del chavismo,
que sigue prácticas autoritarias, militaristas, corruptas, demagógicas
y de sumisión a los poderes transnacionales que invalidan el discurso
aparentemente de izquierdas y de antiglobalización de la "revolución
bolivariana".
Los enfrentamientos que existen entre los autoritarios que gobiernan y los
autoritarios de la oposición están más relacionados con
la conquista del poder y las ventajas personales que con diferentes proyectos
sociales. Nosotros debemos poner por delante dos conceptos importantes: autogestión
y autonomía.
El gobierno alimenta la amenaza del golpe de Estado para dirigir la atención
a otra parte y, mientras desde el 11 de abril de 2002, los sectores más
radicales del chavismo han querido alejar más la revolución,
las bases se autolimitan para no arriesgarse a dar argumentos a la oposición.
Por ejemplo, en las universidades, los partidarios de Chávez han optado
por acciones callejeras de apoyo al gobierno, dejando la universidad a la
oposición. De golpe, han perdido un espacio en el que estaban arraigados.
Las bases chavistas no han tomado posesión de las fábricas porque
no hay organización sindical que las defienda. Los obreros no comprenden
el alcance de esta reivindicación, que es más una consigna,
bajo la forma de amenaza, de Chávez y no una voluntad política
real. Por otra parte, se ha declarado la "inviolabilidad de la propiedad
privada".
Sin embargo, hay personas llenas de buenas intenciones en los círculos
bolivarianos. A menudo se ha calificado a los anarquistas de contrarrevolucionarios
y se ha visto aparecer a los anarco-chavistas, lo que es una impostura.
Por otra parte, los anarquistas de Venezuela reivindican la objeción
de conciencia, el rechazo de la instrucción militar en los institutos,
etc.
Anarquismo e ilusión democrática
Incluso si se puede defender el mal menor (la democracia contra el fascismo),
la situación de América Latina nos lleva a interrogarnos.
¿Cómo es posible que un continente en plena crisis económica
pueda dejar a los "comunistas revolucionarios" llegar al poder?
Sin duda no estamos ya en los tiempos de los apoyos explícitos a los
contrarrevolucionarios de derecha y de extrema derecha, a los generales asesinos,
pero de todos modos...
¿No se podría ver en ello una "artimaña" del
capitalismo mundial (y estadounidense en particular) consistente en dejar
a esos países salir de la crisis poniendo gobiernos de izquierdas y
evitando de ese modo las explosiones revolucionarias populares? ¿No
es un ese un cálculo maquiavélico dirigido a controlarlo, por
la vía electoral, una vez estabilizada la situación? ¿No
estamos viendo ya a los dirigentes revolucionarios adaptarse al liberalismo
y sus reformas?
Esos partidos en el poder representan (a una escala mayor) nuestra extrema
izquierda, y si las ilusiones electoralistas parecen lejanas (fracaso de las
listas LO-LCR), podemos preguntarnos cuál es su función en una
sociedad cada vez más desigualitaria en la que las víctimas
rechazan el sistema de representación electoral. ¿No sirven
de precaución democrática al sistema?
La ilusión del democratismo revolucionario se ha visto abatida por
la experiencia latinoamericana. Los altermundialistas han llegado a presentarse
a las elecciones para dirigir este mundo capitalista. Ninguna voz anticapitalista
se ha adelantado, salvo la de los anarquistas. A partir de aquí, la
solución es sencilla: o se aceptan nuestras ideas y nuestras prácticas,
o tendremos que soportar este mundo todavía durante mucho tiempo (el
tiempo al menos de su supervivencia ecológica).
La "Filosofía del anarquismo" y su actualidad
El último tercio del siglo XIX y el primero del XX contaron con grandes
figuras del anarquismo que desarrollaron la idea hasta alcanzar su plenitud.
Si alguno tuviésemos que destacar podríamos centrarnos en tres:
el italiano Errico Malatesta ("La anarquía"), el francés
Elisée Reclus ("El hombre y la Tierra") y el ruso Piotr Kropotkin
("La conquista del pan"). Pero entre ellos hay una figura importantísima
para el desarrollo del anarquismo en el plano de las ideas como es Charles
Malato (1857-1938). Esto sin despreciar a otros como Gautier, Faure, Rocker
o Nettlau.
De todas las obras de Malato, que fue un gran crítico de las religiones
y considerado enemigo del catolicismo con claros ejemplos en la prensa conservadora
española, destacaríamos la "Filosofía del anarquismo".
Y si destaca esta obra es porque desde sus páginas emana todo lo concerniente
a la idea anarquista que hoy, más de un siglo después de ser
escrita, sigue guardando una actualidad tremenda. Y esto en un momento histórico
para el anarquismo, sobre todo el francés, donde no existía
una asociación que cohesionara las actividades del movimiento y donde
obras de la envergadura de las de Malato eran eclipsadas por las acciones
de los Ravachol, Émile Henry o Sante Caserio.
Malato nos hace un recorrido histórico en su libro desde un posicionamiento
anarquista estructurando todo lo que la idea debe o tiene que abarcar. Malato
anticipa la victoria de la anarquía pero asegura que los estallidos
revolucionarios que se produzcan no llevarán inmediatamente al establecimiento
del anarquismo, pues no habría aún suficiente madurez. Aun así
el anarquismo debe estar presente, para que influyendo con sus ideas en el
período revolucionario, logre la llegada de la sociedad anarquista.
Malato descifra bien la división que hay dentro del movimiento socialista.
Distingue a los posibilistas o moderados, a los marxistas o revolucionarios
autoritarios y a los anarquistas. No enumera a los independientes, a los que
considera susceptibles de avanzar hacia el anarquismo, ni a los blanquistas,
seguidores de August Blanqui, que están a caballo entre los republicanos
burgueses radicales y los marxistas.
Igualmente hace una lectura del arraigo del anarquismo, y aunque aventura
el triunfo de éste en todos los lugares, asegura que en los países
latinos su triunfo será más fácil que en los germánicos,
donde la tradición autoritaria y estatalista hace mas facil el camino
a los marxistas. Es lo que denomina el comunismo a la prusiana.
No perdamos de vista estas palabras tan proféticas de Malato: "El
siglo actual será el siglo de Rusia; esto está fuera de toda
duda. ¿Y cuál será entonces el fin de la evolución?
Esta idea hoy naciente y aún mal comprendida porque la miseria ha embrutecido
a las masas: la anarquía (
) Francia está destinada a dar
a Europa las primeras nociones de republicanismo, Alemania a organizar el
comunismo autoritario y Rusia a que prevalezca la anarquía". Malato
nos está anticipando la Revolución rusa. Solo falla en dos aspectos.
La Revolución rusa, que sí iba encaminada a la anarquía,
es yugulada por los bolcheviques al establecer su dictadura. También
en Alemania, que no instaura el comunismo autoritario sino la más terrible
de las dictaduras, la nazi, que pone al Estado en el centro de todo. Aun así
el comunismo autoritario tuvo una fuerte organización en Alemania y
tuvo su oportunidad con la proclamación de la Republica soviética
de Berlín en 1919, focos de los levantamiento de Baviera del mismo
año, donde hubo una importantísima participación anarquista
(nos remitimos a los textos de Landauer), la revuelta de Turingia de 1921
y luego el avance del KPD (Partido Comunista Alemán) frenado por la
dictadura nacionalsocialista. No iba pues equivocado Malato, más teniendo
en cuenta que Francia sí ha sido escuela de republicanismo.
Otro aspecto que toca, como buen anarquista, es la religión. Y Malato
critica todo tipo de credo religioso. Para él las religiones están
condenadas a la desaparición en un mundo que camina hacia la ciencia
y el librepensamiento. Reproduzcamos aquí algunos párrafos sacados
del libro: "El cristianismo se extingue. Nacido en Oriente, jamás
ha podido echar raíces allí. El islamismo lo hizo fracasar en
África. En Europa y América pierde terreno día a día.
(
) El islamismo (
) no puede convenir a las naciones civilizadas.
Aún le restan largos días en África y en la India, pero
ha de llegar el momento en el que la industria y la ciencia se posesionarán
definitivamente del país de las mil y una noches; y este día
será vencido el islamismo. El judaísmo no hace prosélitos;
muy al contrario sus creyentes lo abandonan para hacerse ateos y librepensadores.
Esta religión se extinguirá dulcemente".
También ataca Malato el brahmanismo y el budismo. Si bien hoy no se
ha acabado con el credo religioso, lo que si es cierto es que Malato nos da
las claves para hacerlo.
El resto del libro toca temas clásicos en el anarquismo como la propiedad,
el consumo, las artes, las ciencias, la producción, el amor, la justicia,
etc. En todas critica la banalidad burguesa y expone la concepción
del anarquismo de todos esos términos. Lo mismo que Proudhon afirma
categóricamente que la propiedad es un robo, Malato asegura que cuando
la propiedad se universalice y se haga común desaparecerán los
ataques contra la misma, pues nadie se roba a sí mismo.
La instrucción y la educación es otro de los temas tratados.
Y aquí introduce un dato cuanto menos curioso. Para él la educación
se realiza durante toda la vida, por lo que debe estar libre de toda jerarquía.
Sin embargo, la instrucción abarca un período de tiempo cerrado
y sí necesita una programación, que aun no siendo en desigualdad
sí mantiene la dicotomía maestro-alumno. Por entonces en Francia
se está desarrollando la experiencia de Paul Robin y el Orfanato de
Cempuis, donde Malato tendría una referencia. Igualmente Malato fue
una de las figuras que influyó mucho en Ferrer Guardia (eran amigos)
y su proyecto educativo de la Escuela Moderna.
El punto más espinoso que toca Malato en su obra es la defensa social
y el militarismo. Como buen anarquista, Malato condena las guerras como instrumento
burgués. Pero sin embargo considera que la Revolución debe tener
una defensa. Esto suscitó críticas en el momento. Pero Malato
solo vino a confirmar la idea del pueblo en armas, circunstancia que se plasmaría
con mayor claridad en el movimiento majnovista ucraniano de 1918 a 1921 y
en la Revolución española de 1936 a 1939.
La obra de Malato es muy sencilla. Quien se acerque a ella comprobará
que no es una de esas obras voluminosas que nos dejaron Bakunin o Kropotkin.
Pero es, sin embargo, una obra intensa y que llena y sobre todo nos acerca
al anarquismo. No nos va a hacer unos eruditos de la idea pero sí nos
hace sentirnos próximos a la misma.
Homenaje a las víctimas del franquismo
El día 17 de julio y coincidiendo con la efeméride del alzamiento
militar fascista, la Confederación Nacional del Trabajo de Guadalajara
y el grupo Nestor Majnó de la Federación Anarquista Ibérica,
organizamos en el cementerio de Guadalajara un acto homenaje a las víctimas
del franquismo.
En el cementerio de Guadalajara existe una fosa común de combatientes
antifascistas. Hasta el año 1980 estaba tapiada y durante la larga
noche de la dictadura los familiares de aquellos muertos pasaban penalidades
para poder acceder a ese recinto. En el año 1980 el muro que separaba
la fosa del cementerio fue derribado y los familiares de los fallecidos suscribieron
un pequeño monumento en el que se rinde tributo a aquellos que cayeron
por la causa de la libertad, entre ellos numerosos miembros de las organizaciones
que convocaban este acto.
Intervino un compañero, que remarcó que lo que se estaba realizando
era un acto histórico, pues era para recordar el pasado. Insistió
que durante el período de la Transición hubo muchos que quisieron
recordar pero otros se empeñaron en olvidar. Esto nos lleva a que hoy
en la ciudad de Guadalajara todavía quede una estatua de Franco, otra
de José Antonio, un hospital se llama Ortiz de Zárate, una plaza
de los Caídos y numerosas calles todavía con nombres de miembros
de la reacción. Esto lo podemos engarzar a la batalla que tanto la
CNT como la FAI de la provincia llevamos manteniendo desde el pasado mes de
octubre para que desaparezca tales figuras y nombres de las calles alcarreñas.
Pero si algo podemos destacar del acto fue la participación en el mismo
de viejos combatientes de la Guerra Civil y de la Revolución española,
que con sus vivencias hicieron un poco más nuestro ese pasado que tantos
se empeñaron en olvidar. Antes del acto nos contaron la crueldad de
la represión franquista y el mal trato que recibieron los familiares
de las víctimas. Durante el acto nos acercaron un poco a sus vivencias
personales y a los entresijos de la guerra. Es digno de mención el
hecho de que uno de los asistentes era comunista y otro de ellos anarquista.
Coincidiendo en muchas cosas de las penalidades y lo mal que les han tratado
todas las administraciones, nuestro viejo compañero anarquista Pedro
Marcos Centenera no quiso dejar pasar la oportunidad de referir que una de
las causas de la derrota de la guerra para la República fue el empeño
comunista por establecer las jerarquías y la militarización.
Entre las risas de los asistentes, Cubero, el viejo comunista, reconoció
el error asegurando que los únicos que dieron siempre la cara fueron
los anarquistas y la CNT.
Con este ameno debate, depositando un ramo de flores rojas con un lazo rojo
y negro y entonando A las barricadas despedimos el acto, que contó
con la asistencia de varias decenas de personas, incluidos compañeros
de los grupos anarquistas y de la CNT de Madrid, Torrejón y alrededores,
así como familiares de los allí enterrados, que por sus ideas
se vieron con la obligación de estar presentes para honrar la memoria
de todos aquellos que hace hoy ya más de sesenta años lucharon
por un mundo mejor y mucho más justo. Nosotros hemos de seguir recogiendo
sus frutos.
CNT-Guadalajara
y grupo N. Majnó ![]()
¡"Trabajadores invitados" del mundo, unios!
El movimientos de los trabajadores debe desarrollar nuevas estrategias para
hacer frente a una realidad que se hace cada vez más patente a nivel
internacional.
Las naciones ricas utilizan cada vez más fuerzas de trabajo de salarios
bajos procedentes de los países del Tercer Mundo, a los que conceden
el estatuto de "trabajador invitado", lo que no permite a éste
prácticamente ni sindicarse, ni hacer huelga ni siquiera renunciar
sin riesgo de ser deportado a su país de origen. El resultado es que
esos trabajadores deben hacer lo que se les diga o arriesgarse a ser conducidos
a la frontera y quizás a morir de hambre.
Para los patronos, estas situación sirve a tres objetivos principales.
En primer lugar, ese estatuto impide a los trabajadores invitados afiliarse
a un sindicato y luchar por unas condiciones mejores de trabajo. Los patronos
salen siempre beneficiados pagando a los trabajadores invitados mucho menos
que a los "nativos". Aunque en la mayor parte de los casos las leyes
sobre el salario mínimo y otros derechos del trabajo cubren técnicamente
a los trabajadores invitados, el miedo y la realidad de la deportación
y de la pérdida de sus posesiones son tan fuertes que la mayoría
no se atreve a quejarse de las horas extra impuestas o de las condiciones
de trabajo. Cuando los trabajadores invitados exigen el pago de las horas
trabajadas, sus empleadores pueden comprobar fácilmente si ha expirado
su visado. Por tanto, los empleadores no se molestan en tratarlos con el mismo
respeto porque no son ciudadanos y tienen pocos derechos.
En segundo lugar, el estatuto debilita a los sindicatos ya existentes y a
las fuerzas de trabajo en esos países. Esos trabajadores, difíciles
de sindicar, hacen el trabajo que podría realizar un afiliado. Es difícil
para ellos sentirse afectados por las leyes sobre el salario mínimo
o por las condiciones de seguridad e higiene en el trabajo. Son especialmente
vulnerables durante los períodos de recesión económica.
Por ejemplo, en Corea del Sur, uno de los principales participantes en este
juego, han sido deportadas 27.000 personas o han huido "voluntariamente"
del país entre octubre de 2003 y febrero de 2004, en plena crisis gubernamental.
El gobierno trata de deportar aún a 120.000 más.
La tercera razón es la más peligrosa: el estatuto divide a la
clase trabajadora. Los trabajadores originarios del país pueden acusar
fácilmente a los extranjeros de sus problemas, en lugar de ver el juego
de los capitalistas, que son los que han creado el problema. A la vez, los
trabajadores del Tercer Mundo se sienten frustrados cuando oyen a los sindicatos
de esos países afortunados decir que los trabajadores invitados quitan
el trabajo a los nativos. Si los sindicatos conservadores pudieran, no existiría
jamás la posibilidad de vivir y de beneficiarse, aunque fuera temporalmente,
de los salarios relativamente elevados ofrecidos en los países más
ricos.
Entre los más terribles participantes en ese gran juego de los trabajadores
invitados, está el Oriente Medio, y más particularmente Arabia
Saudí, una de las peores dictaduras del mundo. Más del 25 por
ciento de sus residentes son trabajadores invitados, que vienen sobre todo
de países musulmanes como Bangladesh, Pakistán o Indonesia.
Son a menudo maltratados y se encuentran ante el doble problema de vivir en
un país que podría deportarlos a la vez que tienen cada vez
menos derechos que los ciudadanos que viven bajo una monarquía fundamentalista
y brutal. En otro Estado petrolero, Kuwait, representan el 63 por ciento de
los residentes, es decir, más de la mitad de la población de
esta monarquía apenas un poco menos fundamentalista, y que los americanos
han salvado de la anexión a Iraq.
Un país de Oriente Medio con trabajadores invitados no musulmanes,
Israel, cuenta con gente de Tailandia, de Filipinas, de Rumania y de China.
Como se impide a los árabe-palestinos trabajar en Israel, los empleadores
se han decidido a utilizar a estos otros trabajadores, que son una fuerza
de trabajo poco gravosa y sobre todo menos amenazadora para ellos. La situación
crítica de esas gentes en Israel es ignorada por los radicales en Israel-Palestina
y el mundo entero, que parecen preocuparse únicamente de los problemas
palestinos. Pero para lograr el progreso sobre el terreno, debemos hacer el
esfuerzo de ver hasta qué punto están todas esas cuestiones
interconectadas.
Podría muy pronto haber un culpable a gran escala: los Estados Unidos.
El presidente Bush está preparando un proyecto de inmigración
que abriría la vía a un aumento del número de trabajadores
invitados, y que permitiría la prioridad de los trabajadores de América
Latina para trabajar en los Estados Unidos sin hacerse ciudadanos. Si ese
proyecto se aprueba, los Estados Unidos podrían seguir el mismo camino
que Oriente Medio.
Si el movimiento de los trabajadores en general y el movimiento radical en
particular quieren ponerse al día sobre esta cuestión, hay que
encontrar nuevos medios para que los trabajadores invitados se organicen.
Es necesario también encontrar los medios para apoyarlos si quieren
tratar de resistir.
Los trabajadores nativos tienen maneras muy diferentes de percibir a esos
trabajadores. En Corea del Sur, los miembros del sindicato KCTU (Confederación
Coreana de Sindicatos) se manifiestan solidariamente con el sindicato de los
trabajadores invitados (ETU-MB, Rama de los Trabajadores Emigrados del Sindicato
Igualitario) en contra de las deportaciones. Por el contrario, en África
del Sur, los nativos y los sindicatos se rebelan en contra de los que vienen
de otros países de África.
Por todo eso, nuestro deber es hacer conocer a la comunidad y a los demás
trabajadores la terrible situación de nuestros compañeros. Pero
estos constituyen un número suficiente para organizarse. Muchas economías
del mundo no podrían sobrevivir en su forma actual sin ellos. Hay que
poner en marcha nuevas formas y métodos de sindicalismo revolucionario
para combatir esta situación que nos ha legado la globalización
capitalista.
John Kalwaic
(Industrial Worker) ![]()
Bolivia: Dirigentes
buscan dirigidos
disciplinados y en buen estado
A veces pareciera tratarse de una risotada lúcidamente surreal y que
se llamó Bolivia; pero lo que sucede es que la realidad boliviana es
el resultado de la convivencia, sobre un mismo escenario, de los elementos
emergentes que compondrán el nuevo mundo y las ruinas de un modelo
agotado: y que se entienda bien, agotado para los unos y los otros; es decir,
para aquellos dirigentes que dan vueltas alrededor del juego del poder. Y
de los poderosos. Los de verdad: el poder corporativo de un lado y el poder
social, enfrente.
Así, en esta Bolivia que en su propio proceso de cambios aparece como
uno de los países más convulsionados del continente, es, por
lo mismo, uno de los epicentros no ya de la resistencia contra el modelo globalizador,
sino de la búsqueda de una forma socio-política donde quepamos
todos. Esto, en uno de los países más diversos y complejos de
Latinoamérica, cultural, étnica, biodiversidad y geográficamente.
Para los movimientos sociales, el proceso de acumulación de fuerza
social y experiencia de autoorganización, demandará aún,
algún tiempo más y durante ese tiempo todavía será
posible observar la convivencia de las ruinas de las formas políticas,
sociales y culturales de viejo cuño, junto con las formas emergentes
que se gestan en el seno de la sociedad.
Es por ello que, casi como si fuera una comedia del absurdo, observamos a
dirigentes "sociales" buscando desesperadamente su tropa de dirigidos:
cuanto mayor poder de convocatoria demuestren, la lógica indica que
mayores recursos económicos podrán captar.
El Chapare es un caso ejemplar, en ese sentido es vox populi que Repsol (propietaria
de varios pozos en el bloque Sécure del trópico cochabambino)
dona 200.000 dólares a las Federaciones cocaleras como "protección"
para garantizar la seguridad de su infraestructura.
Otro ejemplo es el pacto COB - NFR (Central Obrera Boliviana - Nueva Fuerza
Republicana). Esta tienda política está acaudillada por Manfred
Reyes Villa, un ex-capitán del ejército y edecán del
último dictador boliviano. Un vídeo muestra al segundo hombre
de la COB, Luis Choquetilla, proclamando al líder de la NFR, Manfred
Reyes Villa, como Presidente de la República, durante un acto que se
habría realizado en Cochabamba.
El vídeo probaría la existencia de un acuerdo formal entre la
COB y la NFR, con el objetivo de realizar de manera conjunta, medidas de presión
que provoquen un vacío de poder y justificar un alzamiento militar
(casi improbable) o bien, el llamamiento anticipado a elecciones presidenciales
con la COB como aparato de propaganda de la NFR.
Si bien todos aquellos dirigentes (más políticos que sociales
y más cerca del caudillismo de "dictadorcillos bananeros"
antes que de la ética y generosidad de los luchadores sociales) exhiben
la "chapa" de ser los "padres" de la insurrección
de octubre de 2003; la realidad muestra que estos dirigentes, después
de aquel octubre, han tenido que soportar varios fracasos de convocatorias
a huelgas, bloqueos, manifestaciones, etc., que si bien alcanzan -sobre todo
los bloqueos-, para convulsionar por partes el país y generar una inestabilidad
socio-política, la ausencia de las bases a las convocatorias (hecho
reconocido por los propios dirigentes) ha comenzado a causarles temor a ellos
mismos.
¿Por qué? Simple: comienza a quedar al desnudo que Octubre de
2003 se hizo espontáneamente, sin dirigentes que, invariablemente,
reaccionaron tarde, cuando la gente estaba en las calles.
Octubre fue hecho por la gente y su rabia de tanta postergación y tantas
oportunidades que nunca llegan; fue la gente y su indignación por la
masacre y tantos muertos en medio de la violencia criminal del gobierno de
Sánchez de Losada y Sánchez Berzaín (ex-abogado de notorios
narcotraficantes del país); fue la gente y su hartazgo ante la fabulosa
estafa que se estaba a punto de ejecutar: exportar miles de millones de dólares
en gas a México y EE UU, para que queden en Bolivia apenas unas pocas
decenas de esos millones y para seguir cocinando a leña o carbón;
para nunca tener energía eléctrica ni, tampoco, un lugar en
el mundo.
Octubre brilló por la ausencia de dirigentes y por esa calidez humana
que brota en el fragor de una lucha solidaria, sin ambiciones de tomar el
poder, apenas con la esperanza de tomar la vida. Los dirigentes fueron absolutamente
sorprendidos y sobrepasados por los hechos.
Veamos: Evo Morales, líder de las federaciones de campesinos cocaleros
y máximo dirigente del Partido MAS, estaba de viaje en el exterior.
Retornó al país cuando la ciudad de El Alto ya se había
alzado.
Jaime Solares, ex-torturador y soplón de la última dictadura
y máximo dirigente de la COB, declaró la huelga general indefinida
un día después de que los mineros de Huanuni (mina de propiedad
del ex-presidente defenestrado Gonzalo Sánchez de Losada) hubieran
decidido marchar sobre la ciudad de La Paz.
El Mallku Felipe Quispe, fue desbordado por los propios campesinos aymaras
cuando el ejército asaltó a sangre y fuego la comunidad de Warisata.
Nadie en el altiplano esperó ninguna orden de movilización:
se plantearon la acción directa y la resistencia activa contra un gobierno
que había tomado la decisión de gobernar a balazos.
El levantamiento de El Alto, tiene que ver con la indignación de la
gente (muchos de ellos, de origen aymara que emigraron a centros urbanos)
y con el gran trabajo social y cultural realizado desde las juntas vecinales
de aquella ciudad y no con ninguna convocatoria de Roberto de la Cruz, dirigente
máximo de la Central Obrera Regional El Alto.
Estos "dirigentes", en verdad, han sido "fabricados" por
los gobiernos de turno y por los medios de comunicación, que precisan
de voceros oficiales.
En este sentido, fueron más una necesidad mediática antes que
los principales actores emergentes de una realidad nueva: representan los
vestigios de la vieja forma de hacer política de la COB.
(...) la "forma COB" de hacer política está en una
crisis irreversible, haciendo necesario, por tanto, imaginar y desplegar otros
dispositivos organizativos, que (...) permitan procesos de resistencia más
efectivos a los poderes dominantes. (...) la COB ha mostrado escasa capacidad
para "reinventarse" en el contexto del nuevo modelo económico,
y por el contrario ha insistido en su tradicional estilo de lucha de enfrentamiento,
aunque absolutamente debilitada en su base social y sus organizaciones de
base. (...) De este modo, tanto en abril de 2000 como en octubre de 2003,
la COB en ningún caso fue un organismo articulador de las demandas
sociales, como en coyunturas pasadas, sino un actor más de una suerte
de "federación de movimientos sociales que se unen para lograr
un objetivo común", como señala Juan Perelman. (Carlos
Crespo F., La Crisis de la forma COB de hacer política).
La "sociedad del espectáculo" los requirió y allí
estuvieron ellos, en "la búsqueda furiosa" de bases "sociales"
para alquilar como ejército de "desestabilización"
política o de protección de intereses.
Enumeremos :
-marchas de la COB a las que asisten apenas uno o dos centenares de personas
(la "vieja" COB movilizaba a decenas de miles de obreros);
-una huelga general indefinida que solo acató la Federación
de Maestros (último bastión trotskista) ;
-una marcha sobre La Paz desde el Altiplano que reunió -siempre
según cifras de la COB- entre 7.000 y 10.000 personas, cuando se esperaba,
al menos, el triple de manifestantes;
-el paro de El Alto, que fue un pulso entre dirigentes de las Juntas Vecinales
y de la COR y que resultó un fracaso (según los propios dirigentes
vecinales, el paro con bloqueo -que era el comienzo de la guerra total y la
continuación de Octubre- tuvo un seguimiento del 30 por ciento; la
COR, que también había convocado, tras el fracaso declaró
que ellos solo habían apoyado moralmente la medida).
Todo ello ha llevado a Solares a decir: "hay que concientizar a las
bases para que apoyen nuestras medidas", sin plantearse que lo que sucede
es que ellos mismos, como caudillos-dictadores, no tienen poder ni capacidad
de convocatoria, sea en el seno de los movimientos sociales o en el común
de la gente.
Si el paisaje actual aparece ante nuestros ojos como surrealista, es por esa
convivencia de lo nuevo y emergente y lo viejo y patético, que ha copado
el escenario social.
Sin embargo, la factura es aún más pesada para estos dirigentes:
todos ellos enfrentan profundas divisiones en el seno de las organizaciones.
El partido de Evo Morales, sufrió una fractura en El Alto; además
de una fuerte disputa entre su máximo dirigente y su segundo (Filemón
Escobar) que dejó a esta tienda política virtualmente sin senadores
(posee 8 en total, Escobar incluído) y generó una división
en el campesinado no-cocalero; esto sin mencionar el distanciamiento que los
sectores indígenas vinculados al partido, le han impuesto por considerar
que son marginados dentro de las propias filas.
No le va mejor al Mallku, quien ve su liderazgo menguado en la Central Única
de Trabajadores Campesinos de Bolivia acusado de no respetar las decisiones
de las asambleas de base y de corrupción en el manejo de fondos comunitarios.
Jaime Solares (COB) ha sido desconocido por varios gremios, sobre todo en
la propia Federación de Mineros, hoy revitalizada por el alza internacional
de precios de los minerales en general, que ha provocado una reactivación
de la industria y la consiguiente generación de empleo, con la contratación
de mano de obra cualificada que ha elevado el número de mineros activos
de 3.500 a 14.000.
Sin embargo, la vieja forma de hacer política al "estilo COB"
es segregacionista, pues deja fuera de su esquema una serie de factores que
le han granjeado una gran impopularidad: el primero de estos factores, tal
vez el más sensible para los más pobres, es el tema de la "canasta
familiar" (cesta de la compra), cuyos precios trepan por las nubes ante
cada bloqueo indefinido de carreteras, a consecuencia del desabastecimiento
("asegurar el pan a las familias de trabajadores durante las huelgas",
planteaba en La conquista del pan, P. Kropotkin, hace un siglo).
Otro factor que no está integrado en la vieja forma COB de hacer política
son los derechos indígenas y la consiguiente mercantilización
de la naturaleza y de la biodiversidad que dentro de apenas 3 o 5 años,
será otro gran foco de conflictos para Bolivia.
Por último, otro de los factores importantes no integrado, es la exclusión
de una importante capa de la clase media, cuyos piquetes de huelga de hambre
durante las jornadas de Octubre de 2003, fueron decisivos para dar el último
empujón al gobierno criminal de Sánchez de Losada.
Esta clase media, ve con buenos ojos un cambio de las relaciones sociales
y políticas pero no forma parte de ninguna organización social
ni se siente representada por ningún sector político, y menos
por tan caudillescos dirigentes.
Del otro lado, las autoorganizaciones sociales, nucleadas alrededor de "coordinadoras"
(del Agua en Cochabamba en 2000 ; la del Gas ahora, etc.); o bien, las redes
asociadas como el Grupo de Apoyo a los Movimientos Sociales (GAMS), están
planteando un nuevo mapa social donde los partidos políticos (MAS y
otros) y las viejas organizaciones tradicionales (COB, Centrales campesinas,
etc.) con discursos de hace 30 años y metodologías pasotas,
parecen no querer dar la cara frente a la historia, cuando pretenden ser la
cabeza de este despertar social inédito sin percibir que la gente,
el pueblo, ha asumido su destino con voz propia.
La acción popular desborda a las propias organizaciones y en el camino,
producto de las experiencias vividas, iremos encontrando nuestro propio proyecto
social pero sabiendo todos, desde ahora, que la voluntad no volverá
a ser delegada.
La autogestión se yergue sobre un difuso horizonte que los viejos aprendices
de brujos, persisten en mantener oscurecido, nublando el camino de la libertad...
¡Libertad para António Ferreira de Jesus!
Descendiente de una familia portuguesa económicamente pobre, António
Ferreira de Jesus, de 63 años, fue forzado desde pequeño a sufrir
las peores miserias causadas por una sociedad basada en la opresión
y la explotación del hombre por el hombre.
Disconforme con la iniquidad social a la que fue sometido, pone en práctica
su rebeldía y es secuestrado a los 17 años de edad por el Estado
fascista. Sufre los peores horrores durante años en prisión.
Aprovecha el tiempo para leer, estudiar por sí solo y tomar mayor conciencia
de sí y del mundo que le rodea.
Una vez fuera de la prisión con muros, fue secuestrado tres veces más,
tanto por el Estado fascista como por el Estado democrático.
Cuando la conciencia del sentimiento de dignidad es superior al miedo a la
represión de los privilegiados -la clase dominante- jamás podrán
detener al individuo y, en ocasiones, se produce la revuelta hasta las últimas
consecuencias...
De los delitos de que lo acusaron y condenaron, sobresalen las expropiaciones
a la clase dominante y un asalto al centro de exterminio "Prisión-escuela
de Leiria", después de que en ella le fueran robados años
de su vida. Siendo la última condena, sin pruebas y llena de irregularidades
y violaciones a las garantías procesales, referente a un proceso rocambolesco
del secuestro de un traficante de heroína.
Antonio lleva cumplidosmás de 40 años de cárcel, y es
considerado por la Dirección General de Servicios Penitenciarios como
uno de los presos más peligrosos de Portugal. Peligroso porque no se
deja degradar por el sistema; peligroso porque defiende su dignidad; peligroso
porque jamás se dejó amordazar; peligroso porque es una voz
valiente en confrontación abierta y, por eso, incómoda para
el sistema; peligroso porque es solidario con sus compañeros de cárcel
en luchas contra el sistema, siempre en primera línea, en todas las
prisiones por las que ha sido forzado a pasar; peligroso porque valientemente
denuncia las violaciones de los derechos humanos y corrupciones por parte
de los carceleros. Por tener una conducta correcta en el sentido de la salvaguardia
de la dignidad del individuo, ha sido objeto de feroz persecución por
parte del sistema, sufriendo constantemente terribles castigos y amenazas
de muerte además de varias tentativas de asesinato.
António, poco conocido fuera de los muros de las prisiones, afable
con los oprimidos, rebelde con los opresores, es una persona con P mayúscula
y compañero en la verdadera acepción del término. Autodidacta,
de fuerte carácter, con una extraordinaria e indomable voluntad, totalmente
alérgico al dominio, continúa resistiendo a someterse al sistema.
Por mala fe del sistema, hasta ahora ningún tribunal le efectuó
el cúmulo jurídico (refundición de condenas). O sea,
que las condenas sean reducidas a una única, conforme dice la ley.
Cuando termina una condena, comienza a cumplir otra; y cuando acaba ésta,
comienza a cumplir otra y así sucesivamente, en flagrante violación
de las reglas del propio ordenamiento jurídico portugués.
Antonio se encuentra en una situación jurídico-penal peor de
quien ha sido condenado a cadena perpetua. En Francia, por ejemplo, el condenado
a perpetuidad, después de cumplidos unos 18 ó 20 años
de prisión, tiene la posibilidad de salir. En Portugal, tierra de las
"blandas costumbres", existen en las cárceles individuos
que sufren una cadena perpetua encubierta, pese al hecho de ser uno de los
primeros países europeos en abolir la cadena perpetua y la pena de
muerte.
António, en Portugal, recibe apoyo de la Asociación Contra la
Exclusión para el Desarrollo (ACED) y de la Cruz Negra Anarquista (CNA-ABC)
de Almada. Es urgente que la solidaridad sea de ámbito internacional
para presionar a quien competa el cumplimiento de su propia ley.
Grupos portugueses de la FAI
Carta al presidente de la República Portuguesa
Considerando que António Ferreira de Jesus, prisionero en el establecimiento
penitenciario de Vale de Judeus, Portugal, se encuentra en una situación
jurídico-penal totalmente irregular y que constituye una flagrante
violación de los derechos humanos, tanto por su situación jurídica
como por los tratos recibidos por parte de la dirección y del personal
del centro, exigimos que sean restablecidos sus derechos de inmediato y sea
puesto en libertad, respetando sus derechos jurídicos y humanos.
De la misma forma, y sabiendo que António Ferreira de Jesus corre un
grave peligro de muerte dentro del centro penitenciario Vale de Judeus, exigimos
que sea de inmediato trasladado a otro centro penitenciario en previsión
de males mayores hasta que sea restablecida su total libertad y, por lo tanto,
su dignidad como ser humano.
Esperamos que su respuesta sea la acertada como persona y por lo tanto como
ser humano.
Comité Peninsular de la
Federación Anarquista Ibérica
8 de julio de 2004 ![]()
Ese gran siglo XVIII, del que somos todos hijos y que nos aplasta aún hoy por la inmensidad de sus concepciones, ha sido el siglo humanitario y ateo por excelencia. Afirmó al hombre y negó a Dios.
Bakunin
Kant es, probablemente, uno de los filósofos más importantes
de todos los tiempos, creador de la filosofía trascendental, dirimió
de una vez por todas las disputas que enfrentaban al racionalismo con el empirismo.
Hombre de vida tranquila, nació en Königsberg en 1724, y allí
murió en 1804. Su existencia no tuvo nada de extraordinaria: sobrio
de costumbres, de vida metódica, y dedicada al estudio, solamente una
vez en su vida salió de su ciudad natal y, desde luego, nunca se casó.
Pero detrás de esta aburrida cotidianeidad se esconde un alma profundamente
imbuida por los ideales de la Ilustración (su texto ¿Qué
es Ilustración? es un referente ineludible para comprender este período).
Podríamos afirmar que su talante era pacifista, antimilitarista, e
incluso se ha dicho que su obra Hacia la paz perpetua inspiró a quienes
fundaron la Sociedad de Naciones (predecesora de la ONU) ya que propuso un
mundo en que las fronteras estatales fueran evaporándose mientras los
hombres se sentirían cada vez más ciudadanos del mismo mundo.
Este ideal cosmopolita, como todo pensamiento, se fragua en unas coordenadas
espacio-temporales. Metafóricamente podríamos imaginar "la
historia de las ideas" como la vida en una selva, quizás sus habitantes
no siempre estén bien avenidos, pero su supervivencia implica la convivencia.
Las ideas se originan en un contexto en interconexión con otras, no
surgen ex nihilo, de la nada. Los pensamientos no se dan aislados. Todo pensamiento
surge en un entorno donde las ideas crecen, fructifican, se enriquecen y a
veces, también, se debilitan. Nadie piensa solo, se piensa en la Sociedad:
se filosofa, se construyen teorías científicas, se investiga,
se crea... instalado dentro de una sociedad aunque esto no suponga determinismo
absoluto, tan sólo cierto condicionamiento y algunas herencias. Siempre
se piensa en comunidad y Bakunin no es una excepción. Su pensamiento
se desarrolla en el caldo de cultivo del kantismo.
El padre del anarquismo, que leyó en su juventud al filósofo
alemán, recupera elementos esenciales de la tradición kantiana,
sirva de ejemplo:
-La importancia que ambos pensadores dan a un concepto que es la piedra angular
sobre la que sustenta toda la política kantiana y anarquista, a saber:
la libertad. Libertad no en cualquier sentido. Para el filósofo ilustrado
ésta incluye, en sí misma, otras cualidades humanas, como la
igualdad y la autonomía o la capacidad que los hombres tenemos de disponer
sobre nosotros mismos. Es decir, ser libre implica ser independiente en el
sentido de no ser obligado por otros, consiste en la cualidad del hombre de
ser su propio señor y amo. Vivir sin servilismo, ser dueño de
uno mismo es una cualidad que se encuentran ya incluida en el principio de
la libertad y no se distinguen de ella. Se da, por tanto, una relación
directa entre la libertad del hombre en cuanto hombre y la capacidad de ser
dueño de uno mismo. Para Bakunin la libertad, también, es autonomía
y solidaridad, una libertad solitaria o dependiente no tiene sentido para
el anarquismo.
-El principal obstáculo con los que se encuentra el ser humano para
poder ser libre es el de dejarse guiar por otros, abandonando la autonomía
propia de cada hombre, cayendo en un estado de tutelaje, esclavitud y dependencia
con respecto a los demás. Creando ligaduras y quedando por esta situación
atados, en un estado de incapacidad, que les sujeta, amordaza e impide escapar.
Para poder lograr la libertad, para alcanzar la deseada "mayoría
de edad" Kant propone y reclama como necesario no obedecer sino razonar.
La tarea de ser hombre, de ser sujeto libre compartido con todos exige suprimir
todo lazo de dependencia, toda relación de dominación y toda
instancia de poder que sean un obstáculo para la propia realización.
Esta proclama ilustrada es plenamente compartida por Bakunin, para el que
el hombre es libre dándose a sí mismo sus pautas y normas de
acción, que emanan de su propio yo. El humano libre es autónomo
en el sentido kantiano del término. Un mundo de privilegios, explotación
y dominio supone, desde la doctrina ácrata, una asignatura pendiente
con los valores ilustrados.
Huelga decir que no pretendemos buscar antecedentes ilustres del anarquismo
-¿para qué?-. Desde luego Kant y Bakunin no son lo mismo. Tan
solo nos unimos a las celebraciones de recuerdo a este filósofo. En
este año se conmemora el bicentenario de la muerte del pensador de
Königsberg, con estas líneas nos sumamos a los homenajes, utilizando
sus propias palabras: "No cabe confiar en que los reyes filosofen o esperar
que los filósofos lleguen a ser reyes, pero tampoco hay que desearlo,
porque detentar el poder corrompe inexorablemente el libre juicio de la razón".
En la pasada noche del 9 al 10 de julio se cumplieron 70 años del asesinato, por parte de los esbirros nazis, del poeta anarquista Erich Müsham. Reproducimos a continuación tres documentos: el primero es la reseña biográfica que apareció en "La Revista Blanca" del 10 de agosto de 1934; el segundo está sacado del boletín "Información para el militante CNT-FAI" publicado en 1937, que cuenta parte del calvario de Kreszentia, la compañera de Müsham, que huyó de la barbarie nazi para caer en las garras de la dictadura bolchevique (finalmente pudo escapar en 1956); el tercer documento es la traducción de la canción satírica "Der Revoluzzer", dedicada por Müsham a la socialdemocracia alemana.
Erich Müsham representa a esos singulares poetas e intelectuales que
viven el movimiento revolucionario y que, al empeñarse las grandes
batallas, entran valientemente en ellas.
Unas líneas apenas en los periódicos, una palabras escuetas
de TSH [telegrafía sin hilos]: Ha muerto Erich Müsham.
En la siniestra mazmorra del infierno hitleriano, en uno de sus campos de
concentración, permanecen los que no quieren inclinarse ante el ignominioso
régimen dictatorial. Y allí acaba de aparecer ahorcado Müsham.
La lista de los mártires libertarios acaba de enriquecerse con el nombre
de Müsham.
La misma noche que se quemó el Reichstag fue detenido Müsham,
como muchos otros trabajadores e intelectuales revolucionarios, siendo conducidos
al campo de Sonnenberg.
A partir de los primeros días de noviembre de 1933, el servicio informativo
de la Asociación Internacional de Trabajadores lanzó un llamamiento
al mundo proletario e intelectual para protestar contra la detención
arbitraria del valiente luchador de la revolución bávara.
Oranienburgo. Leed la obra de Gerhard Seger y conoceréis el infierno
hitleriano. Pero ¿qué significan tantos documentos acusadores
ante un mundo indiferente, que padece la psicosis de la guerra, de la dictadura
y del fascismo?
Oranienburgo es un lugar siniestro, inquisitorial. Es una cripta tormentosa.
Allí sucumben los que, animados por el ideal que informó su
vida, reivindican ese mismo ideal no queriendo ser renegados, aunque frente
a ellos, desarmados, tengan el terror del déspota.
Müsham era uno de esos hombres. Intelectual, poeta y dramaturgo, vive
la intimidad del movimiento revolucionario, le ofrece su saber y ocupa su
puesto en el combate.
Para Müsham fue Oranienburgo un calvario nuevo. Tuvo que ir repetidas
veces al hospital. Padeció horribles torturas. Quiso un día
escribir a su compañera y le rompieron las lentes.
Sus verdugos le obligaron a cavar su propia fosa. A tan macabra escena siguió
un simulacro de ejecución. Unos esbirros dispararon por encima de la
cabeza de la víctima.
Le obligaron a cantar el himno hitleriano Horst Wessel; pero Müsham no
era un resignado y, en vez de cantar lo que querían los sayones, cantó
La Internacional.
Le rompieron las muelas a culatazos. Grabaron en su cabeza una monstruosa
cruz gamada.
A los diecisiete meses de sufrir vejaciones y atentados, aniquilado por la
ferocidad de sus verdugos, a los que despreció en todo momento, ha
dejado de vivir el que soñaba con una vida libre para todos los hombres.
Nació Erich Müsham en Berlín el 6 de abril de 1878. Su
padre ejercía la profesión de farmacéutico y era senador.
Quería el padre que el hijo fuera también farmacéutico.
Le hizo estudiar en Lübeck. No se conformó el hijo con la iniciativa
del padre. La poesía tenía muchos más atractivos para
él que la farmacia.
Ya se manifiesta en el estudiante el instinto libertario y rechaza la disciplina
escolar. Lo que no permiten los reglamentos es lo que se empeña en
hacer.
Nadie repara en la riqueza vital de aquel temperamento precoz agitado y torturado
que va creciendo poético. Se ve contrariado en su vocación por
la familia y los maestros. La poesía es un contrabando ajeno al deber
para sus familiares y profesores. Persiste Erich en hacer lo que le prohíben.
Queda declarada la guerra entre el conformismo y la inquietud.
Lanza el escolar una publicación de carácter socialdemócrata.
Sus camaradas arden de inquietud siguiendo la obra de Erich Müsham y
el bravo revolucionario es expulsado del centro docente.
He aquí unas palabras de Franz-Wilhelm Seiwert sobre Erich: "Procede
Müsham de ese pueblo sin reposo, del pueblo que va errabundo de un lugar
a otro, de ese pueblo que dio un salvador, unos profetas, sabios astrónomos,
médicos y matemáticos. Procede de una familia de la aristocracia
judía".
Pero Müsham va al pueblo y no para adular a nadie. Quiere, por el contrario,
estimular el espíritu de insurrección adormecido por siglos
de servidumbre. Desprecio hay en sus palabras contra el conformismo.
"Si os vuelvo a encontrar en mi camino, camaradas de cobijo; si vuelvo
a veros por ahí, Francisco y Juan, si os encuentro de nuevo, puesto
que sois el pueblo miserable y conformado, os escupiré en la cara como
si fuerais perros".
Así maltrata a los que ama. Tiene Erich treinta años. Sufre
horriblemente viendo que la insurrección no agita el corazón
de los miserables para redimirse. Siente coraje y rabia viendo que no existe
conciencia revolucionaria en los maltratados, en los explotados.
Templa Müsham su espíritu en la vida amplia y libre, a lo largo
de todos los caminos. Se refina su sensibilidad a través de Francia,
de Suiza, de Italia. Se fortifica su convicción libertaria. "Siente
deseo ardiente -dice un biógrafo- de luchar y atacar en todas partes.
Forja su idealidad revolucionaria y no se ve comprendido. Grita, insulta.
Ridiculiza a los que más estima. De sus labios cuelga el sarcasmo.
Con profusión lo usa. Y nunca es pesimista cerrado ni misántropo".
Hacia 1909 se establece en Múnich. Trabaja. Escribe poesía y
obras de teatro. No halla editor. Como poeta grita su convicción rebelde,
sus odios, sus ideales. Pensador y escritor de recio temple; pero antes que
nada es un revolucionario, un hombre de acción.
Desea pelear. Busca ocasión de renovar su lucha cotidiana. Insulta
a los orondos burgueses. Se burla de ellos. Su verbo irónico es un
látigo en acción.
"¿Oyes, burgués, el gusano que se ceba en los muertos?
Atraviesa la selva y vence a la piedra. En las horas tempestuosas hace que
se despierten las osamentas del pueblo dolorido. La postrera escena es una
danza fúnebre y esa danza es la que te lanza al más allá
con capital e intereses".
Como hombre de acción es organizador del proletariado más humilde:
vagabundos descalzos, bohemios, lo que llama la burguesía asesinos
y ladrones; "mis" asesinos y "mis" ladrones, según
dice Müsham. Se le acusa de pertenecer a sociedades secretas. Acusación
humorística por cierto... Y va hacia los revolucionarios.
En 1911 funda Müsham la revista Kain. En esta revista publicó
la mayor parte de su obra.
De vez en cuando encuentra a Gustav Landauer, el joven socialista que con
camaradas afines representó el movimiento de idealidad revolucionaria
que se produjo a fines del siglo XIX en la socialdemocracia alemana.
Con Bruno Wills, los hermanos Hart, Friedlander, Fritz Kater y Kampfmeyer
formó Landauer la "oposición juvenil" contra el reformismo
de la socialdemocracia. Se envenenó la lucha. Se retiraron algunos
y fueron expulsados otros, naciendo Der Sozialist. El movimiento anarquista
iría desarrollándose.
Landauer influyó mucho en Erich Müsham. Se unió éste
a los hermanos Hart y a Landauer para organizar una sociedad libre en las
cercanías de Berlín. El ensayo no tuvo éxito. Cuando
estalló la guerra dejó de publicarse la revista Kain.
No quiso adorar Müsham a la divinidad guerrera. Su oposición al
militarismo es irreductible.
"Para él -dice un biógrafo- la guerra era el principio
de la revolución. Todo se veía con más claridad que antes.
Era preciso elegir entre lo blanco o lo rojo. Había que ir valerosamente
contra el enemigo de clase: con Stirner y Nietszche o con Marx".
He aquí una poesía de Müsham desenmascarando a Europa:
Europa se quita la careta,
ya no lleva colorete ni polvos,
aparece tan repugnante como es,
tan gestera y fétida.
Arrojó con el corsé
los pechos postizos.
La gran ramera
despojada de buenas costumbres
lleva bayonetas a los costados.
¡Cierra la camisa, Europa!
El espectáculo de tu desnudez
es veneno.
Carece de gusto.
¡Arde!
Fue encarcelado en la fortaleza de Traunstein para evitar que pudiera propagar
sus ides pacifistas. La revolución de noviembre de 1918 libertó
a Müsham. Desde una plataforma movible -un camión militar- fue
uno de los primeros insurrectos que proclamaron la República de Baviera
el 7 de noviembre de 1918.
Haciendo honor a sus convicciones anarquistas se niega a aceptar un cargo
ministerial de relieve. En el Consejo Obrero se afana por organizar la defensa
de la revolución.
Se funda un grupo internacionalista revolucionario. El promotor del grupo
es el propio Müsham. Se convence éste de que en el seno mismo
de la revolución es preciso luchar contra la política latente,
contra las ambiciones de los oficiales. "Quería yo probar -dijo
entonces Müsham- que es preciso oponer al programa de un partido la opinión
de individualidades y corporaciones verdaderamente revolucionarias".
Nada pudo hacer nuestro generoso camarada. Triunfó la reacción.
Su amigo Landauer fue asesinado vilmente por las hordas reaccionarias. Lo
fue también Kurt Eisner, cuy tendencia moderada combatía Müsham.
Quedó vencida la Räterepublik con sus consejo de obreros, soldados
y campesinos. Detenido y procesado Müsham, fue condenado a muerte. Se
le conmutó la pena por quince años de presidio en un castillo.
Escribe mientras es presidiario una novela satírica de ambiente contemporáneo.
He aquí lo que dice de él Tristan Rémy: "Aunque
debilitado por las privaciones tan duras en la anormalidad de su forzosa situación
y torturado por la miseria en que vive su compañera, que vendió
hasta los pobres objetos domésticos indispensables queriendo sufragar
los gastos del proceso y aliviar la vida de Erich, de vez en cuando escribe
éste en las revistas y periódicos, demostrando ser el mismo
hombre fuerte, irónico y esperanzado. Por carencia de tratamiento adecuado
quedó sordo y se vio presa de la tuberculosis".
A pesar de todo, seguía cantando:
...Y conste que voy a cantar ahora el epílogo.
¡Se rompieron las alas
del que trataba de escalar el cielo!
Cayó el águila desde gloriosas alturas.
Por entre sus plumas,
tan admiradas,
Se busca ahora las pulgas.
La amnistía de febrero de 1925 abrió la cancela del presidio
a Müsham. Siguió siempre luchando con los camaradas. Escribió
distintas obras poéticas y dramáticas...
Hasta que la reacción volvió a tronar, esta vez con encono.
Triunfa Hitler. Es internado Müsham en un campo de concentración.
Y según la versión oficial se "suicida" el 9 del mes
pasado [julio de 1934].
Su compañera tuvo que huir de Alemania y refugiarse en Praga. Ella
ha desmentido la absurda versión del suicidio. "Le oí muchas
veces -dijo- y me lo dijo siempre: que pasara lo que pasara, no creyera nunca
en el suicidio".
¿Podía suicidarse el poeta que en su Niederschönenfeld
incluyó conceptos como estos (Corazón lleno de pena)?
Defiéndete, corazón;
defiéndete contra el odio enconado
y vengativo que te hiere...
No seas de vidrio...
Desafía a ese que te pega...
¿Podía suicidarse hombre tan animoso? Siempre tenía el mejor acento, creía en el amor y en la revolución, sentía la llamarada pura y rebelde dentro de sí.
Y si hay que morir, muere, corazón mío;
pero muere sin odio,
corazón grande y puro.
Si vives y puedes luchar, no mueras;
pelea por la libertad;
canta la esperanza, canta el mañana de luz,
canta con las alas abiertas.
Así aletea el corazón en el pecho
y así vela para unirse con mi amor
y ser venganza...
La policía alemana comunicó el 10 de julio a la compañera
de Müsham que éste no vivía. Supo ella que la víctimca
se había negado a suicidarse; que los esbirros invitaron a Erich a
matarse el 8 de julio; que él no quiso hacerlo y, en vista de su negativa,
lo asesinaron el día 9.
Así sucumbió el profeta de los tiempos nuevos. Vivía
su sueño, cantaba a la libertad y la bondad. Sin pagarse de vana palabrería,
reflejaba su vida en la poesía y quedaba ésta valorizada por
un fondo optimista a pesar de todo. Armonizaba en sí la voluntad y
el saber, la fuerza y la idea, para construir una sociedad mejor. Quería
que hubiera más libertad y más justicia. Y pudo decirse de él:
"Representa a esos singulares poetas e intelectuales que viven el movimiento
revolucionario y que al empeñarse las grandes batallas entran valientemente
en ellas".
Luchó con sus hermanos y ha caído en la lucha. Ya que es irreparable
la pérdida, ya que acaba de ser asesinado impunemente por las bandas
hitlerianas, tremolad la bandera de la revolución, trabajadores, hermanos;
esa bandera que fue siempre la de nuestro generoso Müsham.
Sea nuestro grito "¡Ni dioses ni amos!" ¡Y levantemos
una protesta violenta contra el salvajismo alemán, contra el terror
blanco hitleriano, contra las dictaduras todas! ¡Vengad a Müsham,
suicidado por razón de Estado!
Y recordad estos conceptos del poeta...
Contemplo la vida miserable de los hombres,
oigo la queja del esclavo y grito:
"¡Aplastad la ley! ¡Destruid el Estado! ¡Tened valor!"
¿Qué es el Estado? ¿Qué es la ley?
¡Que sea libre el hombre y el derecho del hombre!
Sólo el hombre libre sabe lo que piensa.
Aplastad la ley y el Estado...
¡Admirables y ejemplares palabras las del buen camarada, inmolado por la brutalidad! Oídle, oídle...
Preso y encadenado,
no pueden quitarme la libertad.
Lo mejor de mí sigue estando conmigo.
El hálito de libertad lo siento íntimamente.
El cuerpo es débil;
pero el espíritu no puede encadenarlo
al Estado ni la ley.
Mi voluntad fuerte para destruir la ley y el Estado
permanece libre y el valor libre
conduce a la acción.
Hermanos: Ha muerto Müsham. Tenemos su pensamiento puro, su idea de ir
a la acción. Como decía Erich:
Romped esa cuerda que os ahoga...
Ningún hombre puede ser vuestro guía.
Hermanos: La acción os salvará.
Hem Day
El revolucionista
("Der
Revoluzzer"; letra y música: Erich Müsham)
Erase una vez un revolucionista
de profesión limpiafarolas urbano,
que marchaba con los revolucionarios
marcando el paso revolucionariamente.
Gritaba: ¡Yo revoluciono!
Y la gorra revolucionaria
se calaba sobre la oreja izquierda
mientras se sentía de lo más amenazador.
Pero los revolucionarios marchaban
en medio de la calle,
allí donde él, con empeño y decisión,
limpiaba las farolas.
Para construir barricadas
y despejar el campo
arrancaban del empedrado
las farolas de gas.
Pero nuestro revolucionista
gritó: ¡Yo soy el limpiafarolas
de estas luminosas luces!
¡No deshagais nada, por favor!
Porque si apagais las luces
ningún ciudadano verá nada.
¡Dejad las farolas donde están
o no os vuelvo a hablar!
Pero los revolucionarios reían
y las farolas rompían,
y el limpiafarolas se alejó
llorando amargamente.
Se quedó en su casa
y escribió un libro:
"Sobre cómo se revoluciona
sin dejar de limpiar farolas".
El caso de la compañera Mühsam
Después de que los hitlerianos mataran en la cárcel con torturas
al compañero Eric Müsham, su compañera logró salir
al extranjero.
Aunque el compañero Eric Müsham era uno de los revolucionarios
más conocidos en Alemania, y aunque era el poeta más reconocido
por todo el pueblo sano de aquel país, su compañera, una vez
fuera de Alemania, tuvo que pasar muchas privaciones. Los militantes revolucionarios
de Alemania hicieron todos los esfuerzos por socorrerla, pero no pudieron
conseguirlo.
Los bolcheviques, sabedores de que en poder de Kreszentia Müsham se encontraban
muchos manuscritos inéditos del escritor y poeta revolucionario, quisieron
apoderarse de ellos y para ello aprovecharon la situación precaria
de Kreszentia.
Stasova, presidenta del Socorro Rojo Internacional, le escribió una
carta invitándola a ir a la URSS y asegurándole que no sufriría
privaciones de ninguna clase, que el proletariado ruso la ayudaría
y que también se editarían todas las obras escritas por su compañero.
Aceptando dicha invitación, la compañera Müsham se trasladó
a la URSS, creyendo que allí nadie la perseguiría y que podría
pasar tranquilamente el resto de sus días. Ella no era partidaria de
los métodos bolcheviques, pero creía que allí habría
tolerancia y que nadie la perseguiría por no comulgar con las ideas
de los gobernantes de la URSS.
Al llegar a aquel país, fue recibida calurosamente. La misma Stasova
le daba un sinfín de facilidades; pero esta amabilidad no duró
mucho tiempo. En cuanto Kreszentia Müsham pudo comprobar por sí
misma la realidad rusa y declaró que lo que pasaba por allí
no estaba de acuerdo con la moral y táctica revolucionaria, cayó
en desgracia. Aunque Kreszentia Müsham no hacía propaganda de
sus convicciones sino que solamente las expuso en la intimidad de las personas
que la habían invitado, fue detenida por la GPU y llevada a la cárcel.
Los bolcheviques la acusaron de tener relaciones con gentes desafectas al
régimen soviético del momento. Concretamente la acusaron de
entrevistarse con algunos trotskistas. Después de tenerla bastante
tiempo encarcelada, y después de convencerse de que no había
pruebas contra ella, la pusieron en libertad.
Cuando la delegación española estuvo en la URSS y sus representantes
tomaron parte en una reunión oficial del Socorro Rojo Internacional,
uno de los delegados de la CNT le preguntó a Stasova dónde se
encontraba la compañera Müsham. "Se encuentra en el sanatorio
Mtsiri -le contestó- Fue detenida porque la Policía Secreta
del Estado tenía sospechas de que dicha compañera tenía
relaciones con los trotskistas y luego, una vez aclarado el asunto, la han
puesto en libertad. Como quiera que la vida en la cárcel quebrantó
algo su salud, decidimos enviarla a ese sanatorio". En vista de esto,
el delegado de la CNT le rogó que le diera la dirección del
sanatario. Stasova se negó a dar la dirección, alegando que
ella no la tenía y que, como ya era muy tarde, el secretario no se
encontraría en las oficinas. Añadió que la compañera
Müsham estaría muy poco tiempo en aquel sanatorio, puesto que
quería trasladarse a Jarkov, donde se encuentra una persona de su familia
con la que quería vivir. Pero, cuando se le pidió la dirección
de este familiar, tampoco quiso darla, diciendo que no la tenía, afirmando
una vez más que la compañera Müsham se encontraba en el
sanatorio de Mtsiri. "Pues ¿cómo podré escribirle
una carta?" preguntó el delegado. "Escríbala a mi
dirección y yo se la entregaré". Estas son las palabras
textuales que contestó Stasova al delegado de la CNT.
Ahora se encuentra en nuestro poder otro documento dirigido al encargado del
Comité de Ayuda a los Encarcelados y firmado por Peshkova, que es la
encargada de cuidar de los presos políticos de la URSS, que dice lo
siguiente: "Por la presente confirmamos haber recibido el día
12 de octubre de 1936 el importe de 750 francos franceses y también
hemos recibido el día 30 de noviembre del mismo año 500 francos
franceses. Rogamos nos comuniquéis la dirección de Kreszentia
Müsham para poder remitirle este envío. Firma: E. Peshkova".
Resulta que Stasova, que es la presidenta del Socorro Rojo Internacional,
nos dice que Müsham se encuentra en el sanatorio de Mtsiri; pero luego
Peshkova, que trabaja con Stasova en la misma casa, atiende los mismos asuntos
y se encarga de los presos en la URSS, no sabe dónde está Müsham.
Después de esto, nos parece muy verosímil la idea que ha corrido
ya por la prensa europea: que la compañera Müsham ya no existe.
Así lo han afirmado algunos periódicos escandinavos y así
lo dicen los compañeros que se carteaban con ella.
Nosotros también tenemos algunos argumentos para creerlo: En primer
lugar, la presidente Stasova no quería darnos la dirección;
en segundo, Peshkova, que se ocupa de los presos de la URSS, no sabe dónde
está la compañera Müsham.
Nadie, esté dentro o fuera del movimiento libertario, ignora que el
término anarquista define a la persona que se resiste a ser gobernada
por alguien que no sea ella misma, que se niega a recibir órdenes,
que no permite imposiciones vengan de donde vengan. La expresión ni
Dios ni amo, es el compendio de toda su filosofía.
Ya sé que, quienes defienden la existencia de un anarquismo cristiano
pueden argumentar que estoy cayendo en contradicción al incluir a Dios
en el lote, pero me resulta incompatible la libertad del ser humano con los
postulados jerarquizados de cualquier creencia religiosa.
Ser anarquista es una forma de vida, no un conjunto de conocimientos que se
imparten en las universidades.
Algunos anarquistas son partidarios de eliminar toda organización colectiva
por considerarla tan perniciosa para el individuo como el propio Estado; sin
embargo, otros defienden el asociaciacionismo basado en el libre acuerdo,
como medio de relacionarse unos individuos con otros. ¿Quiénes
de ellos son más anarquistas? ¿Quién se halla con capacidad
suficiente para suspender, aprobar o dar matrículas de honor en anarquismo?
Hay un anarquismo por cada anarquista, por eso resulta profundamente chocante
que proliferen en nuestros medios tantos "puristas" deseosos de
impartir lecciones magistrales. Y más aún, si observamos que
la conducta de dichos maestros, verdaderos expertos en locuacidad, no se corresponde
con sus enseñanzas.
Yo, desde la más profunda humildad, estoy dispuesta a convertirme en
una buena alumna porque, parafraseando a Francisco Simancas pocos años
antes de su muerte, cuando contaba con más de sesenta y cinco años
de militancia a sus espaldas, soy aprendiz de anarquista. No obstante, desconozco
a qué cátedra o escuela dirigirme, dónde se han titulado
mis posibles profesores y en qué consistirán los exámenes
de capacitación a que tendré que someterme.
He conocido muchas personas que se han autonominados anarquistas y puedo afirmar
que las más auténticas, las más coherentes y las que
más me han ayudado a crecer, han sido también las más
sencillas, las más tolerantes y las más generosas.
Si yo he deseado acercarme al anarquismo y luchar por una sociedad diferente,
no se lo debo a todos esos maestros y maestras en anarquismo, que se creen
únicos poseedores de la verdad, sino a quienes, sin pretender enseñarme
nada, me lo han enseñado todo con su ejemplo.
Como soy de naturaleza rebelde y me cuestiono todo lo que me rodea, no sé
admitir las descalificaciones y los insultos que pretenden sustituir la falta
de argumentos de algunos individuos. Siempre he creído que el verdadero
anarquista busca convencer, no vencer. Para eso último ya están
el Estado y los cuerpos represores con sus contundentes métodos. Ellos
hablan de antiterrorismo, de autoridad, de poder... los anarquistas de libertad,
de justicia, de auténtica solidaridad, de igualdad entre los seres
humanos... Eso es lo que me ha permitido cuestionarme muchos aspectos de mi
vida y tomar en libertad mis propias decisiones.
No existe en mi interior ningún conflicto ideológico. Si los
maestros en anarquismo que reparten los diplomas, no me juzgan preparada para
licenciarme en su disciplina, lo lamento por ellos. Voy a seguir siendo yo
misma, actuando según mis propios criterios, que no son, como corresponde
a mi condición humana, rígidos esquemas inmutables, por lo que
irán evolucionando con el paso del tiempo.
Es posible que muchas de las personas que nos resistimos a ser gobernadas,
que queremos pensar y actuar en libertad, que estamos dispuestas a decir sí
o no basándonos en nuestro propio criterio, no merezcamos el calificativo
de anarquistas. Es posible que no tengamos la aprobación de los maestros
en anarquismo, pero ¿merecen ellos la nuestra?
Me gustaría poder ver las credenciales que les legitiman para la docencia.
De ese modo sus críticas tendrían mayor fuerza moral y sus enseñanzas
calarían más profundamente en el ánimo de los pobres
aprendices de anarquista. Al menos esperamos que se nos conceda una cierta
capacidad de aprendizaje.
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