
SECCIONES
Cada época tiene sus inquisiciones.
Sería anacrónico usar la palabra inquisición si no fuera
porque hay todavía pensamientos totalitarios que son la expresión
de poderes religiosos o de ideologías masificantes.
Porque creo que la libertad de pensamiento que deriva de la experiencia personal
debe ser defendida, de la misma manera pienso que se debería obstaculizar
toda imposición autoritaria que justifique el pensamiento transformándolo
en una verdad válida para todos. Podemos leer en la encíclica
Fides et ratio de Juan Pablo II, escrita en 1998: "En la fe la libertad
no está simplemente presente: se exige. Es la fe lo que permite a cada
uno expresar de mejor forma su libertad. La libertad no se realiza en las
opciones contra Dios... la libertad consigue la certeza de la verdad y decide
vivir en ella". La verdad existe porque se cree, no sirve ninguna demostración,
no sirve comprender, basta solamente con creer; la fe no admite dudas.
Este ejercicio mental no lo encontramos sólo en las justificaciones
de los dogmas religiosos, sino que también lo podemos encontrar en
algunas disciplinas académicas y en procedimientos legislativos que
imponen así sus juicios de valor creando discriminación.
Si en la sociedad globalizada y globalizante se habla con extrema facilidad
de "normalidad" sin que nadie la sepa definir con precisión,
con la misma facilidad se atropella y se reprime la diversidad individualizándola
sobre todo en los comportamientos y en los razonamientos generalmente no compartidos.
Si la normalidad está ligada a la productividad, todos los que no compartan
este sistema de progreso-muerte son considerados como sujetos desviados; si
la normalidad está ligada a la sumisión, todos aquellos que
tengan un espíritu rebelde son considerados como sujetos desviados;
si la normalidad es la adaptación incondicional, son considerados sujetos
desviados todos los que expresen una opinión crítica. El delirio
del poder establecido apunta su dedo hacia los "delirios" y los
sufrimientos de los individuos, hacia el invento permanente de nuevas categorías
de criminales o enfermos y hacer de modo que cuanto antes éstos sean
eliminados, por lo menos de la vista de los bienpensantes.
Así se construyen nuevos guetos, así se cancela la memoria histórica,
así se eliminan los espacios de libertad; los guetos representan la
terapia para las anomalías sociales: cárceles, manicomios, despidos,
censuras... y cuando esto no es suficiente se vuelve a la moda de la eliminación
física. Antes de poner en práctica la terapia es necesario definir
la patología y la patología se convierte en "verdad"
científica o metafísica incluso si se basa en el concepto de
que existe sólo porque la terapia es eficaz.
Es muy fácil caer víctima de la trampa inquisitorial, pero se
puede uno salvar: basta callar, uniformar la mente, defender la lógica
del vencedor, seguir a la bandera que ondea más alta.
Predefinir los roles sociales ha creado siempre muchas ventajas en la consecución
del consenso y todavía hoy se busca imponer a las mujeres lógicas
existenciales, que contradicen sobremanera instintos y deseos.
La insistencia sobre el papel social de la familia -típica de una política
de sabor confesional y patriarcal- y sobre la dignidad de la mujer como pacificadora
de conflictos, seguramente continuará produciendo violencia; esta santificación
de la mujer consoladora y pacificadora, que enseñará a su hija
el difícil arte de la sumisión, es fundamental si se quiere
consolidar un poder basado en la injusticia social.
En el resto de la encíclica Fides et ratio viene explicado que "no
hay motivos para que exista competencia entre razón y fe".
Chiara Gazzola
(Il Peccato-Umanità Nova) ![]()
Antisemitismo, antisionismo y revolución
Reproducimos a continuación un artículo aparecido en "Le Monde libertaire", el semanario de la Federación Anarquista francófona, que nos ha parecido muy interesante a la hora de debatir sobre el conflicto arábe-israelí. Omitimos algunos párrafos que se refieren específicamente a la situación francesa y que son difíciles de entender, además de no alterar en nada el artículo.
La polémica es cada vez mayor. Todo empezó cuando se tachó
de antisemita a un teólogo musulmán. ¿Con razón
o sin ella? Desde luego, no es nuestra guerra. Antes de reprocharle ser antisemita,
nosotros le reprocharíamos ser teólogo. En nuestra calidad de
anarquistas y libertarios no pintamos nada en un debate que enfrenta de manera
abierta o solapada a partidarios de la verdad revelada, ya sea cristiana,
judía o musulmana.
Laicismo en peligro para unos o respeto a las creencias religiosas para otros,
sin embargo el tema del velo no nos deja indiferentes. Incluso aunque reconozcamos
la expresión de un deseo de identidad frente a la homogeneidad de lo
mercantil, hemos de afirmar claramente que las razones esgrimidas para justificar
el velo, la kippah o la cruz nos parecen signos externos de alienación
y, por tanto, expresamos nuestro rechazo porque consideramos sólo lo
humano como acto de liberación.
Sin embargo, la cuestión del antisemitismo no puede plantearse debatiendo
con los adeptos de religiones reveladas. [En Francia estamos asistiendo a
una especie de exorcisación del antisemitismo popular.
Debemos reconocer que la expresión, entre ...]
Los anarquistas y libertarios hemos de preguntarnos las razones de nuestro
interés por este tema. Situaciones similares en las que un país
ocupa otro contra su voluntad y provoca la cólera y resistencia de
sus habitantes se dan a montones en el mundo. Por otra parte, en ningún
sitio he visto la proclamación de solidaridad con las luchas justas
del pueblo kashmir, o de los sudaneses negros y cristianos contra los sudaneses
blancos y musulmanes. Chechenia agita las conciencias, pero nada es comparable
a las pasiones que levanta el conflicto palestino. Muy cerca de nosotros tienen
lugar luchas entre un poder militar todopoderoso y consejos de tribus que
se resisten a su liquidación, y eso debería interesarnos por
ser anarquistas. Al otro lado del Mediterráneo se organizan hombres
y mujeres y tampoco parece interesarnos. ¿Qué pasa entonces
con Palestina? ¿Por qué nos obsesiona?
La gran especificidad de la lucha palestina es que ella misma se proclama
"revolucionaria". Los principales líderes laicos han asimilado
bien el catecismo marxista-leninista. Han comprendido bien que, blandiendo
un Kaláshnikov y gritando "Revolución" se atraerían
la amistad de la gente de izquierda. Han proclamado "la justa lucha del
pueblo palestino" como han hecho con la del pueblo vasco, irlandés
o corso. ¿Por qué hemos de ser más solidarios con los
palestinos que con los argelinos? Entonces habíamos comprendido que
una lucha sin cuartel oponía a dos bandos nacionalistas, y nos inclinamos
a favor del más débil. Pocos anarquistas rechazaron participar
en esa guerra insoportable. Más tarde, si estuvimos en contra de la
guerra de Vietnam, rechazamos ser solidarios con los vietcongs. Sabíamos
de antemano lo que iba a pasar.
Ahora podemos adelantar que no había judíos implicados en esos
conflictos. Detrás de nuestra solidaridad con los combatientes palestinos
se esconde un antisemitismo vergonzoso que no se atreve a dar su nombre, en
nuestra incapacidad de expresar un antisionismo consecuente.
Es importante dejar claro que el anarquista no puede en ningún caso
ser sospechoso de antisemitismo. El número de judíos en nuestro
movimiento ha sido lo bastante importante como para que nadie dude. Pero que
Gustav Landauer, Erich Müsham, Emma Goldmann, Alexander Berckmann, Rudolph
Rocker (no era judío pero militó sobre todo en el entorno judío)
hayan expresado alto y fuerte los ideales libertarios no impide que planteemos
la siguiente cuestión: ¿Por qué no participaron en el
movimiento sionista que existía desde principios del siglo XX? En todo
el movimiento obrero encontramos judíos que rechazan la idea sionista
en beneficio de la lucha por la libertad humana. Para ellos, la construcción
de un Estado no podrá ser la solución al problema judío.
Para otros, sin embargo, ese Estado sería un paso hacia la solución.
Durante cierto tiempo se mantuvo esa ilusión, hasta después
de la Segunda Guerra Mundial, y especialmente a través de la atracción
que ejercían los kibutzim, que a muchos les parecieron la continuación
de las colectividades españolas.
Pero antes de eso vino la tragedia nazi, que terminó en un horror absoluto.
Los nacionalsocialistas quisieron regular de una vez por todas la cuestión
judía. Ese crimen tomó el nombre de "solución final".
El silenció lo ocultó todo. Los supervivientes optaron en su
mayoría por callar. Mientras, se ha creado el Estado de Israel, gracias
a la mala conciencia de las potencias vencedoras de la guerra. Gracias al
trabajo valiente de los llamados "nuevos historiadores israelíes"
se sabe actualmente que los hechos que precedieron y acompañaron a
esa creación son el origen de la carnicería que se está
produciendo en estos momentos. A partir de las guerras árabe-israelíes,
y especialmente la de los Seis Días, que muestra la fragilidad de Israel,
tiene lugar un arranque identitario en el seno de las comunidades judías
de Europa y de Israel. Empieza a ser cada vez más difícil mostrarse
como antisionista sin ser tachado de antisemita. La "solución
final" cambia de nombre y se convierte en "holocausto". Es
un cambio simbólico, porque ese término se relaciona con un
tipo de sacrificio religioso en el que se quema todo (en un sacrificio clásico
se queman únicamente partes de una cosecha o partes de animales, y
el resto se entrega a los sacerdotes). Este cambio de denominación
permite a la vez sacar a la luz la liquidación de los judíos
en la historia humana cargándola de una dimensión mística,
y utilizándola como la justificación última de la acción
del gobierno, ya sea laborista o del Likud. La historiadora israelí
Idith Zartal llega incluso a decir que los "creadores de esta memoria
(la shoah) eran políticos, ideólogos que no sufrieron personalmente
la solución final nazi. Así es como comienza el proceso de devaluación
y de instrumentalización de la shoah en Israel".
Esto hace difícil cualquier posible crítica y lleva a la población
judía de Israel a vivir como una víctima potencial permanente,
lo que la impide verse como verdugo.
Zartal dice: "Nos consideramos víctimas inocentes desde todos
los puntos de vista, víctimas que no tienen ninguna responsabilidad
sobre lo que nos suceda".
Eso refuerza las aseveraciones de la antigua dirigente israelí Golda
Meir: "Tal vez os perdonemos algún día por haber matado
a nuestros hijos, pero no os perdonaremos nunca por habernos puesto en la
situación de matar a los vuestros".
Pero el antisionismo no es de hoy. Los primeros opositores a esta idea se
encuentran entre los propios judíos. Fueron los rabinos más
ortodoxos de comienzos del pasado siglo los que se opusieron con mayor violencia
a ese proyecto. Siendo conservadores o incluso reaccionarios, no podían
soportar que otros pudieran mostrar el camino a los judíos. Basándose
en textos sagrados, denuncian en estos términos: "Nosotros, judíos
piadosos, deberíamos guardarnos de seguir a esos hombres pecadores,
que se esfuerzan por crear una Liberación artificial, expresamente
prohibida por la tora".
Annette Wieworka recuerda que "en 1918, en Polonia, populistas y bundistas
eran decididamente antisionistas. Se oponían, a menudo con violencia,
a la idea de la creación de un Estado judío en Palestina [...]
El problema que debían resolver los sionistas religiosos era el de
la conciliación de la idea del sionismo, el regreso a Palestina por
medios humanos, con la religión por la cual se puede llegar, simplificando,
de regreso a la tierra de Israel tras la llegada del Mesías".
Nosotros no tenemos elección. Hemos de decir que las víctimas,
los oprimidos, están al otro lado del muro. Que si el hecho de Israel
es ya indiscutible, la creación de un Estado palestino es el paso obligatorio
para salir de esta locura asesina. Pero este Estado no es nuestra guerra.
No podemos en ningún caso tomar partido por quienes envían a
sus hijos cargados de explosivos a matar a los hijos de los otros. Y no más
en esta guerra que en otra más "oficial".
Nosotros somos solidarios con los que tienden un puente, con peligro de sus
vidas, entre las dos entidades. Que sean civiles o militares refuzniks, rechazan
verse como un blanco potencial. Se han convertido en los enemigos de su campo.
Son traidores pero llevan la vida.
El terrorismo lleva en sí una concepción política de
la organización social que nosotros rechazamos totalmente. Esta concepción
del "todos culpables" no puede sino repugnarnos. Los que están
en el origen de esos actos son en su mayoría creyentes, del mismo tipo
que los que poseen las colonias. Los religiosos judíos y musulmanes
desarrollan la misma lucha: hacer todo lo necesario para lograr la asimilación
imposible. Su miedo es que Yasser pueda hacer el amor con Esther, y Moshe
con Leila, o Yasser con Moshe y Leila con Esther. Así que, luchemos
por conseguir eso.
La doctora Laura Schlessinger es una conocida locutora de radio de los Estados Unidos que tiene un programa en el que da consejos en directo a los oyentes que llaman por teléfono. Recientemente saltó la polémica (y más cuando se mezclan temas de religión y homosexualidad, donde cada persona interpreta lo que dice Dios y la Biblia de una manera distinta) cuando la presentadora atacó a los homosexuales. Esta locutora ha dicho recientemente que la homosexualidad es una abominación, ya que así lo indica la Biblia en el Levítico, versículos 18 a 22 y, por tanto, no puede ser consentida bajo ninguna circunstancia.. Lo que a continuación transcribimos es una carta abierta dirigida a la doctora Schlessinger escrita por un residente en los Estados Unidos, que ha sido hecha pública en Internet (no tiene desperdicio).
Querida doctora Schlessinger:
Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Dios. Yo mismo he aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible. Por ejemplo, cuando alguien intenta defender el estilo de vida homosexual me limito tan sólo a recordarle que el Levítico, en sus versículos 18 a 22, establece claramente que la homosexualidad es una abominación. Punto final. De todas formas, necesito algún consejo adicional de su parte respecto a algunas otras leyes bíblicas en concreto y cómo cumplirlas:
a) Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como indica el Éxodo 21,7. En los tiempos que vivimos, ¿qué precio piensa que sería el más adecuado?
b) El Levítico 25,44 establece que puedo poseer esclavos, tanto varones
como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mío
asegura que esto es aplicable a los mexicanos, pero no a los canadienses.
¿Me podría aclarar
este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?
c) Sé que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su período de impureza menstrual (Lev 5,19-24). El problema que se me plantea es el siguiente: ¿cómo puedo saber si lo está o no? He intentado preguntarlo, pero bastantes mujeres se sienten ofendidas.
d) Tengo un vecino que insiste en trabajar en sábado. El Éxodo 35,2 claramente establece que ha de recibir la pena de muerte.¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera?
e) En el Levítico 21,20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del cien por cien? ¿Se puede relajar un poco esta condición?
f) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien
cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está
expresamente prohibido por el Levítico 19,27. ¿Cómo han
de morir?
g) Sé gracias al Levítico 11,6-8, que tocar la piel de un cerdo
muerto me convierte en impuro. Aún así, ¿puedo continuar
jugando al rugby si me pongo guantes?
h) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico
19,19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también
lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes(algodón
y poliéster). Él, además, se pasa el día maldiciendo
y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento
de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? (Lev 24,10-16)
¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión
familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos?
(Lev 20,14)
Sé que usted ha estudiado estos asuntos con gran profundidad, así
que confío plenamente en su ayuda.
Gracias de nuevo por recordarnos que la palabra de Dios es eterna e inmutable.
Hay algunas lecturas que marcan profundamente la mentalidad de ciertas personas.
Creo que la obra "Sin novedad en el frente" merece ser considerada
entre esos libros que todo militante anarquista debería leer. Y esto
no tanto porque critique la guerra, sino porque la presenta tal y como es,
con realidad, haciendo notar la crueldad.
El autor del libro es Erich Maria Remarque y lo escribió en 1928. En
realidad su apellido no era Remarque, sino Kramer, pues era alemán
(algunas fuentes dicen que de origen francés). Él invirtió
las letras de su apellido probablemente porque se sentía avergonzado
por el papel que Alemania había desempeñado en la Primera Guerra
Mundial, época en que se desarrolla la obra. Y con esto no quiere decir
que sea un alegato aliadófilo, pues Remarque en ningún momento
habla de buenos o malos, sino que habla de la guerra y de lo que se vive en
ella. El propio Remarque vivió de cerca el conflicto, pues fue movilizado
en 1916 con tan sólo 18 años. La experiencia le marcó
tanto, que años después escribió esta obra maestra.
El texto es un episodio desgarrador de un grupo de hombres en la Primera Guerra
Mundial. Poco a poco todos van desapareciendo o quedando mutilados. Y lo más
significativo es que resulta evidente que están exponiendo su vida
por nada. Quizás uno de los momentos más impactantes es aquel
en que el protagonista topa con tropas francesas y se queda con un francés
al que ha tenido que dar muerte en tierra de nadie. Allí comprende
cómo se puede pasar del odio a la indignación, cómo una
persona, un igual tuyo, ha muerto por una causa que no es de ninguno. Es ver
la muerte cara a cara y el porqué de su inutilidad.
El libro es, en definitiva, un reflejo de lo que realmente es la guerra. La
Primera Guerra Mundial fue especialmente cruenta, pues las tácticas
de ataque cuerpo a cuerpo estaban a la orden del día. Delante de los
hombres también había máquinas que los destrozaban. Remarque
muestra de manera magistral la crueldad del conflicto.
La obra fue un auténtico éxito en su época y se tradujo
a muchos idiomas. En España se publicó en 1929 y en poco tiempo
se sucedieron las ediciones. A los anarquistas de hoy nos interesa por ser
un manifiesto antibélico y también porque fue una obra muy leída
entre los anarquistas españoles junto con otras como "Abajo las
armas", también antibélica, pero ambientada en el siglo
XIX.
Ni que decir tiene que una obra tan trascendental tuvo una formidable adaptación
cinematográfica. En 1930 Lewis Milestone la llevó a la gran
pantalla, cuando el cine ya era sonoro. La diferencia del libro con la película,
es el final, en el que el protagonista muere: en la película es abatido
al intentar coger una mariposa y el libro acaba, tras la muerte del protagonista
(sin especificar cómo) con el parte de guerra del día: Sin novedad
en el frente.
Tanto el libro como el film tuvieron muchos defensores, pero también
había detractores, todavía imbuidos de un patriotismo exacerbado,
que el libro ridiculiza. En Alemania fue víctima de furibundos ataques
de los nazis en plena vorágine de ascensión del nacionalsocialismo.
En 1979 hubo un remake del film poco afortunado de Delbert Mann.
Hoy día esta obra tiene un gran sentido. Cuando estamos inmersos en
un ambiente de guerra, la literatura antimilitarista se debe extender. Porque
no sólo debemos oponernos a una guerra, sino oponernos a la guerra
en sí, a esa maquinaria bélica al servicio del imperialismo,
tenga éste el apellido que tenga. Porque la guerra ultraja las vidas
de todos los que la sufren. Las generaciones rotas por las dos guerras mundiales
o por la guerra civil española ya no las vamos a recomponer, pero sí
las venideras. Y en nuestra mano está.
Que se sepa, Remarque no era socialista, pero nosotros aparte de compartir
con él el sentimiento antibélico, tenemos inquietudes de cambio
y transformación. Por eso nosotros, a la realidad y a la crítica
de la guerra, oponemos un nuevo modelo de sociedad, la anarquista.
No quiero acabar estas líneas sin suscribir un texto de Remarque, de
1928, que expresa ese desarraigo de los que van a la guerra, y cuando salen
de ella ven que han perdido una etapa preciosa de su vida, por no hablar de
los muertos: "Este libro no pretende ser una acusación ni una
confesión. Sólo intenta informar sobre una generación
destruida por la guerra. Totalmente destruida, aunque se salvase de las granadas".
Todo el arte es
anarquista
si es bello y bueno (Camille Pissarro)
A finales del siglo XIX las ideas anarquistas ejercieron una notable influencia
no sólo sobre el mundo obrero sino también en los medios artísticos
y literarios. Fueron muy numerosos los escritores y pintores que se entusiasmaron
por la idea de revolución social. Para algunos se trató sólo
de una moda y abandonaron su ideal cuando lograron éxito y fortuna.
Pero otros siguieron fieles toda su vida al anarquismo. Entre ellos se encuentra
Camille Pissarro, del que se celebra este año el centenario de su muerte.
Nació en Saint-Thomas, una isla de las Antillas que era por entonces
una posesión danesa. Su padre era un comerciante judío de origen
portugués, que pensaba que su hijo le sucedería en el negocio.
Pero Camille aprovechó la visita a Saint-Thomas del pintor danés
Fritz Melbye para seguirle a Venezuela, donde se inició en la pintura
de paisajes, de flora y de fauna.
En 1855 estudia en París, sin encontrarle mucho interés, la
carrera de Bellas Artes. Es alumno de Corot y recibe la influencia de Courbet.
En 1857 conoce a los futuros impresionistas Monet, Renoir y Cézanne
en la Academia Suiza, y se convertirán en sus amigos.
En 1870, la guerra le obliga a huir a Inglaterra. Deja tras de sí 1.500
telas que serán destruidas por la soldadesca. Le influyen por entonces
las pinturas de Turner y de Constable. De regreso a Francia, pinta en Louvenciennes
(cerca de Saint-Germain-en-Laye) y en Pontoise, a menudo con Cézanne.
Su pintura se va haciendo cada vez más aérea, más cercana
a la de Monet. Sus cuadros presentan la vida y las labores de los campesinos.
Hoy día, la gente se precipita en masa a cada nueva exposición
impresionista. Pero en aquel entonces era impresionante la intolerancia hacia
lo nuevo. En 1874, Monet, Pissarro, Sisley, Renoir, Cézanne y Degas
organizaron una exposición. Toda la prensa los ridiculizó. Le
Figaro decía: "Se acaba de inaugurar una exposición que
dice ser de pintura [...] cinco o seis alienados, entre ellos una mujer, se
han dado cita en ella. Esos pretendidos artistas cogen las telas, los colores
y los pinceles, arrojan tonos al azar y los firman". A modo de burla
se les califica de impresionistas. Tres años más tardes ellos
reivindicarán con orgullo ese calificativo.
A pesar del interés de algunos marchantes y coleccionistas, es difícil
vender cuadros. Pissarro deberá desarrollar un trabajo enorme para
mantener a su familia (tuvo siete hijos). A menudo no podía comprar
el material para pintar. Su situación económica sólo
mejorará a partir de 1879. En 1884, instalado en Éragny-sur-Epte
(Oise), una exposición de sus obras logra gran éxito en los
Estados Unidos.
Pissarro es ya por entonces sensible a las ideas anarquistas. Aunque prefiera
la República antes que una posible restauración monárquica,
sus cartas demuestran que no se hacía ninguna ilusión con los
políticos. Le desagrada la sociedad burguesa, que rechaza en su calidad
de artista de vanguardia. Rechaza la autoridad y exalta al individuo. El anarquismo
le permite expresar su propia concepción de la belleza. La lectura
de las obras de Kropotkin, de Proudhon y de Grave le convencen de la necesidad
de la revolución social.
En el plano técnico, se acercó durante un periodo corto de tiempo
a la obra de Seurat y de Signac (éste también anarquista) y
adoptó el principio de la división sistemática (puntillismo
o neoimpresionismo). A pesar de las numerosas críticas, a partir de
1890 sus exposiciones le proporcionan un gran éxito y sus cuadros subieron
de cotización.
No encontraremos declaraciones anarquistas en la pintura de Pissarro; no le
gustaban los cuadros de género. Su obra se compone sobre todo de paisajes,
de algunos retratos y de bodegones. La pincelada es compacta, la luz densa
y escarlata. A partir de 1890 realiza también vistas de entornos urbanos
(París y Rouen). El modo de vida campesino le parece cercano a su ideal
anarquista. Los pueblos y los campos son una representación de la Utopía.
Es un mundo que hay que proteger para la sociedad del futuro antes de que
sea destruido por la industrialización.
Pissarro es más un anarquista de ideas que de acción. No obstante,
participó en 1899 en el Club del Arte Social al lado de Rodin, Grave,
Pouget y Louise Michel. Es partidario del arte por el arte: "¡Todo
el arte es anarquista cuando es bello y bueno!" No es partidario del
arte social. Contrariamente a lo que ha escrito Kropotkin en La conquista
del pan, no cree que sea necesario ser campesino para expresar en un cuadro
la poesía de los campos. Él quiere compartir con sus semejantes
las más vivas emociones. Una obra de arte bella es un desafío
al gusto burgués. Pissarro es un optimista que cree en un porvenir
anarquista muy cercano, en el que la gente, liberada de las ideas religiosas
y capitalistas, podrá apreciar su arte.
En 1890 realiza para sus sobrinos un álbum de 28 dibujos esquemáticos
a plumilla que contrastan con su pintura pero nos muestran claramente cuáles
eran sus opiniones. Titulado Bajezas sociales, este álbum representa
de manera virulenta el dinero, la Bolsa, el capital, la religión, la
patronal, la esclavitud asalariada, la miseria, el hambre y el suicidio. Se
notan las influencias de Daumier y de Zola. La esperanza está representada
por una escena de barricadas y un dibujo en el que un viejo filósofo
contempla la salida del sol, remontada por las letras de la palabra "anarquía".
Este álbum es una condena sin paliativos de la sociedad que rechaza
a los pobres y a los artistas.
Pissarro no es un hombre violento, pero comprende las razones de los atentados
anarquistas. Tras el asesinato del presidente Carnot por Caserio, permanece
varios meses en Bélgica, como Octave Mirbeau o Bernard Lazare, para
escapar de la represión. Allí conocerá a Élisée
Reclus y a Émile Verhaeren. Su apoyo moral y económico a las
víctimas fue importante. Ayudó a los hijos de anarquistas encarcelados,
a Émile Pouget y a los compañeros italianos en el exilio. También
solventaba regularmente las deudas de los periódicos de Jean Grave,
La Révolte y Les Temps nouveaux.
Su amigo Jean Grave había fundado Les Temps nouveaux en 1895. Ese periódico
se mantendrá hasta 1914. En él colaboraron numerosos artistas
favorables a las ideas anarquistas, como Luce Cross, Signac, Van Rysselberghe,
Aristide Delannoy, Vallotton o Steinlen. Pissarro sólo aportó
tres litografías, pero su apoyo económico fue constante. Animó
a sus hijos Lucien, Georges y Rodo, todos ellos artistas, a enviar sus dibujos.
Donó también obras suyas para tómbolas organizadas con
el fin de mejorar la caja del periódico.
Durante el asunto Dreyfus, luchó contra la injusticia y el antisemitismo
al lado de Octave Mirbeau y Maximilien Luce, y se enfrentó a Degas
y Renoir, que estaban del otro lado.
La obra de Pissarro es universalmente reconocida. Sus cuadros valen hoy una
fortuna. Y los numerosos estudios a él dedicados no aluden nunca a
sus ideas anarquistas.
En la ciudad francesa de Pontoise se celebra este año el centenario
de la muerte del pintor. Hay en ella un museo Pissarro que rinde homenaje
al artista que trabajó en el valle del Oise entre 1866 y 1883, junto
a Cézanne, Van Gogh y Gauguin en ocasiones. El museo no tienen ni un
solo óleo del Pissarro, pero sí un fondo numeroso de dibujos
y grabados suyos. Se pueden ver también obras de los hijos de Camille
Pissarro y de otros artistas que pintaron en la zona.
Del 15 de noviembre de 2003 al 25 de enero de 2004 hay una exposición
titulada "Entre el cielo y la tierra: Camille Pissarro y los pintores-grabadores
del valle del Oise en la segunda mitad del siglo XIX". Hay además
una asociación de Amigos de Camille Pissarro, ubicada en el museo,
cuyo objetivo es dar a conocer las obras y las ideas de Pissarro, pero sus
actividades son bastante limitadas. Y, por último, la Casa de la Moneda
de París ha emitido una moneda conmemorativa con la efigie de Camille
Pissarro.
Felip Equy
(Le Monde libertaire) ![]()
El nacimiento de
una institución:
las ONG
Nuestra única pretensión es colaborar en el desenmascaramiento
de las formas de poder, de las formas de dominio que imperan en nuestra sociedad,
dándole a la filosofía un sentido de reflexión crítica
de lo existente que sirva de guía a la acción racional y liberadora.
Esta necesidad de repensar desde varios puntos de vista lo dado, lo que nos
rodea, es fundamental en estos tiempos y lugares donde el dominio es cada
vez más sutil, más difícil de localizar como tal. En
efecto la historia de algunos países (los autollamamos civilizados)
parece marcada por el aumento de invisibilidad de todo poder sobre los hombres,
de manera que es habitual escuchar hablar de conceptos como democracia, libertad,
etc., como atributos propios e indiscutibles. La Escuela de Fráncfort
ya hablaba de la interiorización del dominio, como vemos en los estudios
sobre autoridad y familia de Horkheimer, o en los análisis de Marcuse
sobre las necesidades que nos aprisionan en la sociedad de consumo. Es por
eso que pensamos útil la reflexión sobre algunas relaciones
de nuestro tiempo.
No pretendemos por otra parte desarrollar un saber completamente riguroso,
que escapa a nuestras posibilidades y que no en pocas ocasiones contribuye
a su escasa difusión además de desanimar a muchos. Decía
Aristóteles que por un lado está la ciencia, sinónimo
de saber cierto, de verdad, de completo rigor, que parte de proposiciones
seguras y actúa deduciendo (con conclusiones, por tanto, seguras también)
y por otro lado estaría un saber no tan estricto, que comenzaría
con proposiciones que él llamaba entimemas, premisas no indudables,
sino más bien razonables, que no contradicen al sentido común,
aceptables, probables, pero en ningún caso seguras. A este segundo
tipo nos agarramos, con lo cual quedan ya medianamente perdonadas todos las
simplicidades que nos permitiremos.
Lo que exponemos es una de las muchas condiciones de posibilidad que han permitido
la aparición de las ONG. Repetimos, una de las muchas por estudiar,
y tal vez de las menos evidentes. Que las ONG son cada vez más importantes
en nuestra sociedad y que están (para bien o para mal) en relación
directa con los problemas causados por el dominio, no será aquí
justificado. Se toma como punto de partida.
En resumen, intentaremos hacer ver cómo uno de los cambios en las relaciones
humanas habidos en las escuelas, en los cuarteles, en los hogares, en las
fábricas, en las iglesias y en los palacios del poder, en concreto
el cambio de relaciones de patriarcado (con dominio muy visible) a relaciones
de amistad o de supuesta amistad, ha dejado el camino abonado a la aparición
de las ONG.
Comencemos con lo divino. Aquí observamos el paso de una concepción
de dios como gran padre vigilante a una imagen amistosa del mismo. Teníamos
por una parte el icono de dios como triángulo con un ojo que todo lo
ve, castigador de los pecadores, cúspide de la iglesia que se presenta
como intermediaria entre nosotros y él. Frente a esto se construye
y se impone la imagen de un dios de amor, de amistad, que nos comprende, nos
perdona, sin necesidad de intermediarios. Es este el tipo de cambio paradigmático
que queremos expresar claramente: la transformación de relaciones patriarcales
de dominio a relaciones de amistad. Una simple comparación entre los
libros de texto religiosos que usaban los escolares de la época franquista
y los actuales confirma lo dicho.
Lo mismo observamos si abandonamos las iglesias y nos dirigimos a los cuarteles.
La imagen de los militares españoles estaba construida fundamentalmente
desde un esquema que veía a los soldados como garantes en última
instancia del orden burgués establecido. Esto es claro desde posiciones
marxistas, que ven al ejército como elemento fundacional del aparato
represivo de la superestructura estatal del modo de producción capitalista,
pero era también claro desde posiciones derechistas que justifican
las atrocidades franquistas (o pinochetistas) como necesarias para el mantenimiento
del orden (aunque para ellos no sea un orden burgués). Los militares
ejercen desde ambas perspectivas una misión de vigilancia y castigo,
necesaria para ellos cuando algunos ciudadanos se salen del redil marcado,
marcado por ellos que saben lo que nos conviene. Esta función de patriarcado
es camuflada a veces con la misión de defender la patria de enemigos
externos, que además muchas veces son identificados con los alteradores
del orden interno.
Sin embargo los dos esquemas han quedado desplazados por la nueva visión
de lo militar. La imagen más repetida por los medios de formación-comunicación
de masas es la del soldado ayudando a cruzar la calle de alguna anciana bosnia
o kosovar, para que pueda ir al mercado a comprar tranquilamente. El ejército
se ha apropiado de un nuevo "look" donde la función humanitaria
de ayuda es la principal baza de su utilidad. Los soldados ya no son nuestros
padres controladores, son amigos-aliados que apoyan a los más desfavorecidos.
Y de los cuarteles pasemos a las escuelas. No hace mucho la Junta de Andalucía
realizó una campaña publicitaria que presentaba al profesor
como amigo del alumno. La sola necesidad de esta campaña para construir
una determinada imagen del enseñante indica el desfase de la visión
tradicional que se tenía del maestro, como alguien al cual se le debía
sumisión y cuya palabra y acciones eran ley. Esta imagen patriarcal
de dominio está siendo sustituida (o se intenta) por una mucho más
amable en la que el profesor tiene como misión ayudar y comprender
al alumno; un amigo, como decían literalmente las letras gigantes de
las vallas de propaganda.
Otro tanto ocurre en los hogares. En las casas nos encontramos cómo
las relaciones familiares también han sufrido una importante variación.
No habrá que insistir mucho en que la figura del gran padre ordeno
y mando, con el resto de la familia nuclear, mujer e hijos, sometidos a su
dominio, tiende a desaparecer. Modelos de gran aceptación popular como
el que nos ofrecía la serie de televisión Médico de familia,
nos muestran un padre colocado en situación de igualdad con la mujer,
y que debe ser un amigo tanto de ella como de sus hijos. Debe jugar con ellos,
llevarlos al fútbol, conversar para saber sus problemas, etc. Lejos
queda ya ese padre al que se le habla de usted y que inspira tanto o más
temor que amor.
El fenómeno se repite también en la máxima representación
de la nación. En la jefatura del Estado los cambios han ido acordes
con los tiempos. Del general Franco, gran padre vigilante que tuvo que intervenir
para poner orden, pues sus hijos no eran mayores de edad y no sabían
gobernarse, y que era dominador de los españoles a la manera que lo
era el auriga del mito platónico (y el triángulo Polifemo divino
al que antes hacíamos referencia), hemos pasado a la figura del rey.
La nueva monarquía ya no puede apoyarse en maneras de dominio patriarcal
y por eso ha tomado la forma de aliado mayor del pueblo. Así vemos
cómo el hito fundamental de su reinado, aquel que más le consolidó
en el trono, fue su actuación durante el golpe militar del 23-F. En
esa ocasión el rey no se presentó como autoridad que tiene que
intervenir para cuidar de sus hijos que no son independientes, sino como amigo
de la democracia, es decir, de la capacidad de autodeterminación de
los ciudadanos. Es por este mismo nuevo cometido que una de las primeras funciones
del rey (aparte de descorrer cortinillas) sea la de una especie de defensor
(amigo) del pueblo, aquel a quien los ciudadanos le mandan cartas para que
interceda ante los políticos y otras formas de poder.
Concluyamos este repaso con las empresas. Aquí, más que hablar
de una transformación lo que se ha producido es un avance de una visión
y un retroceso de otra. La imagen que ha retrocedido es la del empresario
como explotador-dominador, característica de la tradición socialista-anarquista.
La imagen que ha triunfado es la de la tradición liberal, donde la
empresa se construye como un contrato libre entre trabajadores y empresarios,
y donde este último aparece como un aliado, pues es el que crea el
empleo, el bien más preciado. Son nuestros benefactores amigos. Incluso
entre la tradición liberal la imagen patriarcal omnipresente del dueño
o encargado tiende a ser reemplazada por cursos donde se enseñan las
bondades de la empresa en cuestión, buscando que los trabajadores se
sientan en un proyecto común donde la cooperación y la comunicación
entre todos los niveles es fundamental para el buen funcionamiento global
que redundará en beneficios para todos.
No deja de notarse que mientras en otros órdenes lo que hemos percibido
es la aparición de relaciones nuevas, o la preponderancia de relaciones
que antiguamente eran muy minoritarias, en el campo de las relaciones sociales
de trabajo lo que se haya producido es un avance de una de las posturas en
conflicto, lo que tal vez muestre un adelanto de este sector de la intersubjetividad
social con respecto a otros sectores.
En definitiva, es sobre este fondo donde colocamos la aparición de
las ONG. Y este es el momento de dar una definición: entidades de derecho
privado que funcionan como organismos de redistribución no obligada
de recursos. Recordemos que nos movemos en un saber de lo cotidiano, no excesivamente
riguroso, por lo que la tomaremos como principio.
Esta definición nos sirve para observar que también aquí
se han producido las transformaciones a que antes aludíamos. De una
estructura clásica basada en el concepto de limosna, a otra basada
en los conceptos de cooperación y solidaridad, los términos
que más aparecen cuando hablamos de las ONG. Las connotaciones en ambos
casos son bien distintas. Mientras que la limosna connota una posición
de paternalismo y superioridad del que da sobre el que recibe, palabras como
cooperación y solidaridad tienen un claro sentido de relación
entre iguales. Así, solidaridad se define como "comunidad de intereses,
sentimientos y aspiraciones".
Aquí, entonces, se ha pasado también de una relación
jerárquica donde la ayuda transcurre de arriba abajo, a unas relaciones
de igualdad donde te ayudamos como aliado-amigo. De hecho, la así llamada
por los gobiernos cooperación internacional es la directa heredera
de las antiguas posiciones patriarcales colonialistas, donde los colonizados
eran considerados como niños que la madre patria dominadora tiene que
civilizar por su propio bien. Ahora estas interacciones se construyen sobre
un plano de igualdad teórica entre países independientes amigos,
donde las ONG se convierten en instrumento fundamental.
Lejos de nosotros el querer criticar a las ONG. Abarcan un conjunto tan heterodoxo
de organizaciones que toda crítica en general es imposible. Lo que
sí estamos dispuestos a afirmar es que si con el Estado liberal de
derecho (el del capitalismo primero) se produjo la burla de la libertad, y
si con el Estado social de derecho (el Estado del bienestar) se produjo la
burla a la igualdad, con el Estado actual se está tal vez produciendo
la burla del concepto que faltaba: la fraternidad.
Declaración
de Principios del
Movimiento Libertario Cubano
Como ha sido siempre un deber ineludible, consecuentes con nuestros principios
y acuerdos, los anarquistas y anarcosindicalistas cubanos, fuimos y somos
luchadores sin tregua por la libertad, la justicia social y el socialismo
libertario.
Desde los inicios del movimiento obrero en Cuba en el siglo XIX, del cual
fuimos pioneros y hoy sus sucesores, continuadores de la lucha social establecida
por aquellas generaciones ante la opresión colonial, la intervención
imperialista norteamericana, el capital internacional, las repúblicas
burguesas, las dictaduras de Machado, Batista y contra el gobierno totalitario
de los últimos cuarenta y cuatro años; estamos comprometidos
con una serie de conceptos e ideas sociales a las cuales no renunciaremos
por ninguna causa.
Encontrándose Cuba actualmente en uno de los momentos más dolorosos
de su Historia, los anarquistas cubanos presentamos este documento, continuando
con la tradición de denunciar y combatir al sistema político
estatal de turno en el gobierno, sea colonialista, capitalista, dictatorial
o en la actualidad totalitario. Combatimos y denunciamos estas lacras mucho
antes de la fundación de la Asociación Libertaria de Cuba y
después en sus acuerdos del Primer Congreso de 1944; Segundo Congreso
de 1948; el Tercer Congreso de 1950; la Conferencia Internacional Libertaria
de 1955; la Declaración de Principios de 1960 y las del exilio de 1965;
la Declaración del Movimiento Libertario de 1975; los editoriales en
el Boletín de Información Libertaria hasta 1979, los de Guángara
libertaria hasta 1994 y las declaraciones y discursos en diferentes foros
en 1979, 1988, 1993 y 1995, como también se ha denunciado al sistema
castrista en encuentros internacionales en Italia, Francia, México,
España y los Estados Unidos.
Considerando que:
1.- El Estado cubano desde 1959 hasta la fecha, autodenominado "socialista"
y representado únicamente en la forma y persona de su "Máximo
líder" de manera fascista, oprime y asesina a nuestros hermanos
de clase, asumiendo las funciones de Tirano Único en nombre de todo
el pueblo de Cuba.
2.- Después de más de cuarenta y cuatro años de un despotismo
sin paralelo en este continente, el pueblo de Cuba se halla sumido en la miseria,
la corrupción y obligado a la obediencia, sin derechos de ningún
tipo, amenazado y aterrorizado por la policía política del régimen,
de forma brutal e inhumana, con un sistema judicial y carcelario comparable
con el nazismo alemán o los gulags soviéticos.
3.- El sufrido proletariado cubano (obreros industriales y agrícolas),
falsamente representado por sindicatos de intención y corte fascista,
verticales y fosilizados, se encuentra atrapado dentro de un sistema social
que lo persigue y encarcela por tratar de organizarse libremente; lo explota
y discrimina, racial y políticamente, sin derecho a huelgas, protestas
y boicots. En oposición a tanto abuso, necesita liberarse de estas
infames cadenas que lo oprimen.
4.- Como hombres y mujeres comprometidos con la libertad, hemos acordado lanzar
a la luz pública este documento y luchar desde nuestras barricadas
con todas las fuerzas para alcanzar la libertad, hasta el último de
nuestros compañeros y el final de nuestras vidas.
Declaramos que:
1.- La crisis cubana es nuestra prioridad más evidente.
2.- Como internacionalistas estamos en el deber de apoyar a nuestros compañeros
anarquistas en el resto del mundo y a aquellos hermanos de clase que, dentro
de otras filas ideológicas afines con nuestros principios, reclamen
nuestra solidaridad.
3.- Estamos contra todos los Estados y sus representantes, contra todos los
gobiernos o imperios que traten de globalizar, centralizar o dominar al resto
de la Humanidad.
4.- No nos interesa la lucha por el poder político pero, nunca renunciaremos
a la oposición ante cualquier enemigo fascista, capitalista o clasista,
ahora o en el futuro. Consecuentes con la idea que en la religión está
la raíz de todo gobierno político, nos manifestamos contra todas
las religiones e iglesias así como a las formas filosóficas
e ideológicas que se opongan al desarrollo crítico de los seres
humanos.
5.- Aspiramos a la emancipación total de la clase obrera, dándole
al proletariado cubano nuestro interés y atención principal,
debido a la evidente situación socio-política en que se encuentra.
Laberinto trágico y sin paralelos en nuestro continente.
6.- Le brindaremos nuestra fraternal solidaridad a cualquier grupo, sector
y/o movimiento en cualquier parte del mundo que tome como principio y meta
la libertad y la justicia social dentro de sus propios pueblos. El internacionalismo
siempre ha comenzado en el lugar más cercano en que se lucha. Apoyamos
las luchas de todos los pueblos oprimidos y explotados por su liberación
de la dominación imperialista o doméstica. Celebramos la belleza
de la diversidad humana y reconocemos las contribuciones sociales y culturales
de las diferentes comunidades que habitamos el planeta. Mantendremos todo
tipo de relaciones fraternales y libertarias con dichos sectores, anarquistas
o anarcosindicalistas, fuera y dentro de Cuba.
7.- Somos enemigos del capitalismo y el consumismo. Apoyamos todas las formas
de resistencia a la actual explotación capitalista, resistencia que
se traduce en huelgas, sabotajes y luchas en los lugares de trabajo, en la
ocupación de inmuebles (squatting), huelgas de alquileres y en las
luchas por el control comunitario de los recursos. Deseamos la abolición
del trabajo asalariado y del sistema de producción; por lo que nos
oponemos a la recuperación del Capital y a la continuidad del sistema
de producción a través de cualquier transformación, incluida
la imposición del capitalismo de Estado. Entendemos que si la producción
es la base de la explotación perpetuada por el Capital, cambiar las
formas de producción significa cambiar las formas de la explotación,
no eliminarla.
8.- Estamos contra el Estado en todas sus formas. Nos oponemos a todos los
Estados sin distinción ideológica y luchamos por abolirlo. El
objeto del Estado es mantener y regular todas las formas de dominación.
El Estado posee el monopolio de la violencia, los mecanismos para impartir
"justicia" y el terror organizado: la policía, el ejército
y el sistema de prisiones.
8.1-Nos oponemos a los sistemas carcelarios y de "readaptación
social", reconociendo en ellos, las formas de control del Estado para
perpetuar los privilegios de la clase gobernante.
8.2- Nos oponemos a los sistemas de inmigración y nos manifestamos
a favor del libre tránsito de los pueblos más allá de
nuestras ficticias fronteras estatales.
8.3- Nos oponemos a las concepciones de la izquierda autoritaria que pretende
"transformar" al Estado, recuperando sus estructuras para la conservación
del poder a través del pretendido "Estado proletario", así
como al actual discurso de la izquierda democrática que concluye en
"la necesidad de la democratización del Estado" deduciendo
que "una estrategia acorde con los tiempos, debe desembocar en la ocupación
del Estado" en lugar de su antigua propuesta de "conquistarlo".
Con esta postura de esperar todo del Estado y dentro del Estado, tiene lógica
el aplazamiento de la lucha social y continuismo del juego democrático
ofreciéndole a "todos" la posibilidad de "participar"
en la farsa electoral.
8.4- Nos oponemos a las pretensiones regresionistas de la reacción
conservadora (clasista, clerical, fascista, etc.) que aspira a volver a un
pasado de ignominia y corrupción.
9.- Luchamos por una sociedad basada en la equidad e igualdad entre las personas
sin distinción de sexo. Estamos a favor de la liberación y la
autodeterminación de la mujer; por lo cual nos oponemos al sistema
patriarcal y androcéntrico de dominación.
10.- Luchamos contra el racismo. Estamos a favor de la creación de
una sociedad basada en la diversidad cultural. Somos concientes de la discriminación
histórica de los afrocubanos, desde los tiempos de la esclavitud hasta
la actualidad y ratificamos nuestra lucha por la autodeterminación
de los negros. Así mismo, reconocemos la opresión histórica
de que han sido víctimas los pueblos originarios de América
y nos solidarizamos con sus luchas libertarias por autonomía, control
de sus recursos, justicia y dignidad.
11.- Rechazamos la heterosexualidad obligatoria impuesta por la cultura patriarcal
y reconocemos la diversidad sexual en las relaciones humanas. Apoyamos la
autodeterminación de las lesbianas, homosexuales y bisexuales.
12.- Nos oponemos al sistema industrial capitalista, construido sobre la explotación
del planeta y de sus habitantes. De igual forma, combatimos la salvaje destrucción
del ecosistema cubano por parte de la dictadura castrista. Apoyamos la lucha
de los movimientos de resistencia contra la continua destrucción ecológica.
Reconocemos la necesidad de una transformación revolucionaria de nuestras
relaciones con el planeta y las especies que lo habitan.
13.- Lucharemos en todas las trincheras por restablecer dentro del proletariado
las ideas anarcosindicalistas que nos fueron conculcadas por el "socialismo"
autoritario y arrancadas por el sistema castrista. El socialismo tiene que
caminar siempre del brazo de la libertad.
Afirmamos que:
1.- Objetamos la política represiva establecida por el Estado castrofascista.
2.- La policía política tiene que ser disuelta.
3.- Debe ser suprimida inmediatamente la pena de muerte.
4.- Todos los presos políticos y sociales tienen que ser puestos en
libertad inmediata.
5.- Se tiene que eliminar el Servicio Militar y disolverse la institución
Militar. En su lugar se organizarán, libre y espontáneamente,
colectivos de autodefensa, potenciando lazos de unión con aquellos
sectores antimilitaristas que planteen su acción desde el punto de
vista libertario.
6.- La abolición del Estado es una necesidad imperiosa y alcanzable.
Reconocemos la capacidad de las personas para organizar sus vidas y sus comunidades
sin la necesidad de intermediarios parásitos.
Conclusiones
El Movimiento Libertario Cubano, consecuente y coherente con sus ideales de
socialismo libertario, justicia social, autogestión, organización
de clase, municipalismo autónomo, libertad individual y colectiva para
el pueblo de Cuba, se enfrenta de nuevo al totalitarismo fascista de Castro.
Estamos en una época de florecimiento del Ideal libertario, donde se
observa el crecimiento del movimiento contestatario a nivel internacional,
hoy, más que nunca, se vislumbra la aurora de la libertad y estimamos
necesario cerrar filas contra el despotismo totalitario que padece Cuba, tanto
con los compañeros en la Isla como con los anarquistas en el resto
del mundo.
Hacemos una exhortación a todos los grupos libertarios revolucionarios
a coordinar esfuerzos con los nuestros en la lucha por una sociedad socialista
libertaria. No se trata de sumar coincidencias ideológicas; sino de
sumar esfuerzos en la práctica revolucionaria consecuente, en la confrontación
real a todos los niveles y en todos los planos, ante los ataques del neocolonialismo,
la globalización y el Capital. La revolución social que hemos
de realizar, surge de la necesidad real de los oprimidos en lo concreto, del
movimiento real de los explotados afirmando sus deseos de vida en una sociedad
libre y humana que romperá definitivamente con toda ideología
de muerte, inspirada en la explotación y la opresión en nombre
del progreso.
Compañeros, asumamos lo que realmente somos y por lo cual luchamos,
asumamos la práctica consecuente y revolucionaria del anarquismo.
He de pensar que cuando nacemos nuestras primeras reacciones son respuestas
a estímulos. Desde entonces estamos atados a cubrir unas necesidades
básicas como alimentarse, abrigarse, refugiarse, etc. Supongo que estas
necesidades son las mismas en otras especies animales, porque no hay que olvidar
que somos animales. De una forma u otra cada especie cubre estas necesidades
para poder desarrollar lo que llamamos el ciclo de la vida, nacer, desarrollarse,
reproducirse, y morir. Obviamente en nosotros todo este proceso se complica.
Supongo que nuestro derecho a la vida, de tratarse dentro de este contexto,
nos lleva a otros derechos, como el derecho a la vivienda, la sanidad, la
educación, etc. Por lo que me hace pensar que los famosos derechos
humanos nos viene dados por ser más bien animales, es decir, por nuestra
propia existencia. Por lo tanto, sería absurdo que estuvieran reconocidos
en una Carta Magna o en una Declaración Universal y sería absurdo
que te lo otorgaran en nombre de una soberanía, o en el de una nacionalidad.
He de pensar que van contigo allí donde vayas y que el reconocimiento
debería ser mutuo entre nosotros.
Estamos aún lejos de este pensamiento. Supuestamente todos los derechos
están recogidos en una Declaración Universal que luego cada
país adopta en una constitución y que éstos emanan de
la ley, que es un órgano superior. Éste es el principio del
chantaje, el hacer ver que es algo o alguien quien te los da. Luego, te dicen,
que para que nadie te los viole los tienen que regular, así, te los
protegen de cara que alguien los vulnere. Esta intencionalidad acaba en una
reducción de los derechos, el chantaje se perpetúa. Si los derechos
los tenemos todos por igual, ¿por qué tenemos que tener a alguien
que nos lo vigile? ¿Por qué los tenemos que regular si son absolutos?
¿No será que como nos han hecho creer que es alguien superior
quien nos lo concede, nos tienen que hacer ver que tiene que ser alguien,
también superior, quien los vigile y los regule? La trama de este chantaje
no queda ahí. Para adquirir un derecho, como por ejemplo el de la vivienda,
tenemos que pagar y así con casi todos los derechos básicos
para la subsistencia. Podemos afirmar que el disfrute de tus derechos depende
de tus ingresos económicos. Además, este chantaje se afianza
más cuando lo único que tienes para poder llegar adquirir tus
propios derechos son tus propias manos. Qué causalidad que todos los
medios de producción y la producción, para garantizar nuestra
existencia, están en manos de unos pocos. Me pregunto, ¿esto
no es un chantaje? ¿Por qué al derecho a la propiedad se le
da más valor que al derecho a tener una vivienda digna? ¿Por
qué no se elimina el derecho de propiedad como tal? Porque no creo
que este sea un derecho humano imprescindible para la subsistencia y el desarrollo
digno. Más bien es un derecho del que se benefician unos cuantos a
costa de las necesidades de la mayoría. Todo este engaño y chantaje
está sustentado por unos cuantos intermediarios que dicen que nos representan
y que se hace llamar políticos. Nos dicen que si hay que hacer algún
cambio ha de ser por medio de ellos por la vía democrática del
voto y, si no es así, no vale, y además, no es democrático.
¿Por qué nos dan una sola salida? ¿Por qué nos
hacen este chantaje, si los derechos son de todos? Son estos los que se encargan
de hacer vigilar los derechos para que nadie los vulnere, ni nadie se beneficie
más de lo que se tiene que beneficiar. Como si nosotros mismos no supiéramos
defendernos. Nos dicen que la ley, que es la que regula a favor nuestrao,
emana de nosotros. ¿Cuántos de nosotros hemos asistido y participado
en la elaboración de una de nuestras leyes? Y, ¿por qué
tenemos que legislar y regular los derechos, si son absolutos? Para hacer
más patente y más crudo este chantaje utilizan la fuerza represiva,
si no a ver cómo imponían este sistema coactivo. La ley, que
no la hacemos ni tu ni yo, que la hacen unos en nombre de todos, es el primer
eslabón de la cadena represiva, y que ésta a su vez es el sustento
de esta coacción. El ejército, la policía, los guardias
jurados son el brazo ejecutor de este sistema represor que mantiene impoluta
toda esta farsa. A ver, sino, ¿quién es el que te vigila para
que no te cueles en el metro o en el tren? ¿Quién te viene a
desalojar cuando no puedes pagar el piso en el que vives? ¿Quién
te pega cuando estás defendiendo tu dignidad?
Todo este montaje para que prevalezca el derecho a la propiedad de los medios
de producción y la producción por encima del resto de los derechos.
En sí misma, la propiedad es el alma de este chantaje y por lo tanto
de la represión que la humanidad está padeciendo por su misma
mano.
No te dejes amedrentar por este sistema. Di no. La anarquía es una
repuesta a este sistema creando una sociedad libre e igualitaria de verdad,
sin trampas ni cartón.
Antisemitismo,
antisionismo y revolución
El
nacimiento de una
institución: las ONG