
SECCIONES
Vencido y desarmado de todo su arsenal biológico el desarrapado pueblo
iraquí, han alcanzado los ejércitos del "Eje del bien"
sus más altos objetivos imperialistas. La guerra televisiva ha terminado.
Ahora continúa desarrollándose otra guerra detrás del
telón y alejada de las bambalinas; es tanto o más sanguinaria,
cruel e injusta, pero mucho más aséptica.
Por el momento podemos sentarnos cómodamente para contemplar la nueva
novia del príncipe o conocer más datos sobre los divorcios de
los "famosos". Lo que no sale en TV no existe y los miles de muertos
enterrados en el suelo de Iraq, los periodistas que han dejado allí
sus vidas para contarnos la verdad de este conflicto, las mutilaciones debidas
a las bombas de racimo que USA no arrojó, las personas que han perdido
a sus familias gracias a la ayuda prestada por EE UU, van a quedar muy pronto
en el olvido.
Pero ¡cuidado!, Bush le ha tomado gusto a la sangre. Ahora es Irán
el gran peligro, el poseedor de las armas químicas que no se han encontrado
en Iraq. Atacarla resultará muy sencillo, las tropas ya no necesitan
desplazarse porque están en sus fronteras, la guerra ha supuesto un
desembolso inferior al previsto, pueden matarse dos pájaros por el
precio de uno.
Nos están preparando para una nueva invasión. Ya que han empezado
¿para qué parar? Aún quedan muchos seres humanos por
exterminar.y hay que contentar a los fabricantes de armas.
¿Qué opinan de todo esto el señor Aznar y su camarilla?
Nos gustaría que cogiesen las migajas de esa tarta amasada con sangre
que están a punto de repartirse EE UU y Gran Bretaña, que guardasen
las treinta monedas de su traición al pueblo y desapareciesen de una
vez para no torturarnos con su presencia.
No obstante, tenemos algo que agradecer a Bush, Blair y Aznar. Han sido capaces
de demostrar la ineficacia del tan cacareado sistema democrático. Nos
han dado la razón al patentizar que la opinión del pueblo no
cuenta, que el tan solicitado voto electoral sólo sirve para permitirles
hacer lo que les viene en gana sin atenerse a ningún tipo de razones.
Nosotros ya lo sabíamos, pero ahora lo sabe mucha gente más.
Señoras y señores políticos, ustedes nos han presentado
siempre a los anarquistas como individuos violentos, pero nuestras banderas
rojinegras han salido a la calle luchando por la paz mientras ustedes apoyaban
la guerra y la destrucción; ustedes nos tachan de utópicos porque
proponemos otro modelo de sociedad, cuando el modelo que ustedes defienden
ha fracasado estrepitosa y reiteradamente; los medios de comunicación
están denominando anarquía al caos que sus métodos belicistas
han propiciado en Iraq. ¡Cuanta ignorancia! Una sociedad anarquista
sólo se desarrollaría dentro de un orden presidido por el respeto
a las libertades.
Señores y señoras del PP, nos dicen que les molesta el calificativo
de asesinos que se les ha dado en las manifestaciones. ¿Les gusta más
el de "cómplices de genocidio"? Pues bien, les daremos ese
calificativo. Ha llegado el momento de llamar a las cosas por su nombre.
Son las 3:44 AM en España, hace 1 minuto una bomba BLU-82 (también
llamada Podadora de margaritas) acaba de surcar el cielo en los alrededores
de Bagdad. Ha sido la primera, sus siete mil kilos la hacen tan grande que
no se puede lanzar sino que tiene que ser empujada por la parte trasera de
un avión de carga.
Ha tardado unos cien segundos de agónica caída antes de tocar
el suelo (durante ese tiempo, a un kilómetro a la redonda se puede
oir su aterrador silbido; si lo oyes, sabes que estás en su radio de
acción). Una sonda de doce metros se extiende desde la nariz de la
bomba, pega primero en el suelo, detonando 5.700 kilos de pólvora de
aluminio en una pasta explosiva por encima del nivel del suelo.
Tras el silbido, no hay un "bum", no hay un sonido aterrador como
algunos piensan (eso sólo lo oyen los afortunados que están
lejos). Lo único que se percibe es un viento creciente de succión
hacia el lugar de la explosión, la succión sólo se produce
a nivel del suelo y llega a los quince metros por segundo; no te tirará,
pero verás cómo las margaritas se parten (de ahí su nombre).
Tras la succión de tres segundos, hay una onda de choque de 1.300 kilos
por centímetro cuadrado que puede matar hasta a una distancia de seiscientos
metros desde el punto de impacto, ¿estás tan cerca como para
morir dignamente? Al final las medidas sí que importan.
Si estás a 1.500 metros, no te da tiempo a oír el "bum",
cuando hayas visto las margaritas volar, derepente oirás un zumbido
y sentirás un dolor en los oídos (tus timpanos han estallado),
puede que encuentres en el suelo, probablemente con el pecho algo dolorido
(luego sabrás que un pulmón no ha aguantado la presión
y ha decidido estallar sin pedirte permiso).
Tras ese momento, una columna de fuego de unos cuatrocientos metros se levanta
desde el punto del impacto, qué pena que tus tímpanos hayan
estallado hace un segundo (que para ti sera una hora) porque oirías
los cristales y puertas de todos los edificios hacerse añicos en tres
kilómetros a la redonda (las puertas de madera se rompen y crujen y
sus astillas se dispersan).
Lo ves venir, la succión inicial ya ha alimentado la inmensa llamarada,
que ahora se dirije hacia ti (tranquilo, no tendrás tanta suerte de
que la lengua de fuego te devore, estás demasiado lejos). La llamarada
empujará un viento caliente de cien grados a unos cien metros por segundo
que se empotrará contra tu cara, que deformas con una mueca intentando
abrir la boca para refrescarte, qué pena que tu pulmón izquierdo
haya estallado, ya que no podrás percibir el agradable aroma del azufre
quemado que proviene de tu pelo que se ha chamuscado. Todos tus objetos plásticos
comienzan a deformarse, tus ojos se secan, la piel se cuartea sin quemarse.
Estás en el suelo, te duele mucho el pecho, intentas respirar, no consigues
introducir aire, te quedan unos cinco minutos de agonía, sabes que
nadie va a ayudarte porque miras al cielo y ves una estela de luces que lo
cubren (son los cañones antiaereos que, como siempre, no haran ningún
blanco); fíjate bien, hay algo que va más despacio que los disparos,
una luz un poco más pálida: es un transporte de operaciones
especiales MC-130 Combat Talon, el que te acaba de lanzar el regalo. Alzas
el brazo, extiendes el dedo medio y les das las gracias (hazlo también
de mi parte) por salvarte del dictador: acabas de ser occidentalizado.¿Has
aprendido ya que a veces la muerte solo tarda cinco minutos con seis segundos?
Eso lo inventamos los occidentales.
La reunión del Grupo de los Ocho (G8) se desarollará los días
1, 2 y 3 de junio de 2003 en Evian (Francia). El G8 reúne los gobiernos
de los ocho países más ricos e industrializados del mundo, impone
un orden mundial en beneficio de una minoridad riquisíma y a costa
de una inmensa mayoría de individuos esclavizados y oprimidos.
Creemos que deberían existir entre los seres humanos otras relaciones
que las de tipo mercantil, de dominación, de alienación o de
explotación. La contaminación, el despilfarro de los recursos
naturales, las diferencias de riquezas, se vuelven cada vez más catastróficos.
La globalización se traduce por una degradación de las condiciones
de vida, de trabajo y por un control social reforzado. El empresariado, con
el apoyo de los Estados, toma la ofensiva: destrucción de los servicios
públicos, regresión del derecho del trabajo, precarización,
flexibilidad, despidos, quiebra de las conquistas sociales (seguridad social,
pensiones).
El sistema capitalista no puede ser reformado, ya que conduce ineluctablamente
a estos efectos. Pensamos que la ruptura con el capitalismo es la única
vía posible para impedir una catástrofe económica, humana
y ecológica.
El capitalismo es guerra
La guerra es un estado permanente de la sociedad, casi todos los campos
de la vida social se ven sometidos a la lógica de la militarización.
Los lobbys militaro-industriales se valen del pretexto del terrorismo para
intensificar la guerra mundial contra los pobres, los explotados y cualquier
forma de resistencia al orden capitalista. Son uno de los principales motores
de este sistema. Si queremos parar la máquina de guerra hay que identificar,
bloquear y atacar a sus responsables, sus lógicas y sus estructuras.
El ejército, al servicio de los Estados y de los capitalistas, reprime
las luchas sociales e impone un orden mundial que oprime a los pueblos (Argentina,
Argelia, China, Chechenia, Iraq...).
La militarización y la mercantilización de la sociedad y de
los individuos induce a relaciones entre las personas caracterizadas por las
desigualdades, el recorte de las libertades fundamentales y la opresión
patriarcal. Las lógicas capitalistas provocan, en particular, una globalización
y una regresión de la situación de las mujeres en el mundo así
como la precarización masiva, la mercantilización de los cuerpos
o la pérdida de autonomía.
Se reserva el hecho de circular en nuestro mundo a aquellos que puedan costeárselo.
Queda claro que, para alcanzar las fortalezas del Norte (Europa, EE UU) la
gente del Sur tiene que franquear obstáculos cualesquiera que sean
los costos humanos: muerte, racismo, discriminación... Aquellos que
lleguen a cruzar estas fronteras, que dividen a los explotados y son la expresión
de los nacionalismos, se volverán mano de obra sobreexplotada en beneficio
del empresariado y de las mafias (en particular las personas que se prostituyen).
Sin embargo, en los países del Norte, la movilidad es provilegio de
los que puedan alcanzarla.
Autogestión, acción y democracia directas contra los Estados
y el Capital
Hacernos oír nos parece tanto más necesario cuanto que,
a diferencia de muchos, ponemos en tela de juicio no sólo las consecuencias
sino también las causas de la globalización: el capitalismo,
así como la doctrina del Estado y el parlamentarismo que ponen a las
poblaciones bajo tutela, impidiéndoles disponer de sí mismas,
esclavizándolas a través del salariado, la policía y
la magistratura, pero también favoreciendo todas las formas de alienación
religiosa, sexista, racista u homofoba.
Se están desarrollando, a un nivel nunca conocido durante estos últimos
años, experiencias de auto-organización y de acción directa,
de rechazo cada vez más lúcido y consciente a la delegación
de poder y de las vías institutionales del cambio social.
Creemos que estos movimientos pueden converger hacia estos tres elementos
fundamentales:
-El rechazo de la delegación de poder y especialmente de la vía
institucional del cambio social.
-La auto-organización y la autonomía del movimiento social sobre
bases antiautoritarias.
-La acción directa revolucionaria y la desobediencia social.
En efecto, ¡la lucha de clases no ha muerto! Sólo la lucha colectiva, en nuestros lugares de trabajo y de vida, puede permitir la construcción de una fuerza de oposición real a la ofensiva capitalista.
Convergencia de las luchas antiautoritarias y anticapitalistas ¡CLAAAC
G8 !
Las organizaciones firmantes se comprometen a hacer todo lo posible para
participar en la campaña contra el G8, a los colectivos y a las iniciativas
locales y regionales, al "Pueblo alternativo , anticapitalista y antiguerra"
(VAAAG) así como al cortejo rojinegro en las manifestaciones de masas,
a la iniciativa "Fuego en el lago" y a una iniciativa para la apertura
de las fronteras, todo esto en el marco y las orientaciones del texto presentado
aquí.
Alternative Libertaire
Anarchist Federation
Collectif Libertaire de Burdeos
Confédération Nationale du Travail
Fédération Anarchiste
Federazione Anarchica Italiana
Federazione dei Comunisti Anarchici
Freie ArbeiterInnen Union, Suiza
Red Libertaria Apoyo Mutuo
Réseau No Pasaran
Organisation Communiste Libertaire
Organisation Socialiste Libertaire ![]()
Todos los caminos conducen a Salónica
En junio de 2003 tendrá lugar en Salónica (Grecia) la reunión
de cumbre regular de los países-miembros de la Unión Europea.
Detrás de la fachada de la discusión democrática de los
jefes de Estado electos, se oculta, una vez más, la consolidación
institucional de decisiones tomadas de antemano, que luego se presentan como
decisión final de la voluntad común de los pueblos europeos.
Desde hace mucho tiempo, la ideología del espacio común de Europa
se utiliza como tapadera para la imposición desde arriba de un marco
de explotación y represión sin inhibiciones y límites.
Es obvio que el problema no es el internacionalismo en general y en abstracto,
sino la base sobre la que se realiza. La lista de los temas que se van a discutir,
según el programa, es característica.
En primer lugar, el liderazgo tecnocrático de Europa, teniendo en cuenta
las opiniones y conclusiones de los economistas, va a ocuparse de la reforma
necesaria de las relaciones laborales, algo que tiene como fin la disolución
definitiva del viejo marco legislativo y la liberación de la producción
capitalista de los obstáculos que suponen los compromisos de los contratos
laborales y de las jornadas laborales. Ante el culto de la prosperidad económica,
no significan nada los sacrificios inevitables, y cada oposición y
protesta se puede ignorar, como superada por los cambios económicos,
que pueden ser buenos o malos, independientemente de sus repercusiones en
los hombres.
Con la misma lógica, sigue en el orden del día de las negociaciones
de la conferencia el tema de la política de inmigración común.
Los países europeos, que quieren presentarse a sí mismos como
abiertos, tolerantes, multiculturales, etc., e intervenir en donde juzgan
que se violan los derechos humanos, desmienten provocativamente sus propias
palabras, ya que promueven, con medidas cada vez más rigurosas, la
marginación económica y social de los emigrantes.
Ellos que ya han pagado con su trabajo el doble y el triple del precio del
desarrollo, ahora tienen que pagar el precio de la crisis. Cuando su sobreexplotación
como fuerza laboral muy barata deja de tener los resultados esperados, o cuando
piden algo más que su humillación diaria, entonces las buenas
palabras sobre la abolición de las fronteras paran y en su lugar aparecen,
como en otros tiempos, los pasaportes.
Parece que todos estos medios de control no son suficientes. Y esto será
el tercer asunto de la cumbre de Salónica. La homogeneidad económica
y política tendrá que apoyarse en una red de vigilancia policial
y represión, igualmente poderosa y eficaz. El liberalismo no necesita
la libertad. Bajo el pretexto del "peligro terrorista", que puede
justificarlo todo, se infringen incluso los derechos civiles, y se legisla
un marco de control riguroso y la criminalización de la resistencia
y disidencia. Las últimas detenciones y las amenazas que los órganos
estatales, con la colaboración de los medios de comunicación,
lanzan contra individuos, grupos sociales y la sociedad en su conjunto, se
enmarcan en este contexto. Europa se convierte en una fortaleza contra los
extranjeros y contra sí misma.
No podemos hacer frente a la forma internacional que con estos medios adquiere
el totalitarismo, con la organización de la resistencia sólo
en el ámbito nacional.
Junto a la crítica a las propuestas liberales falsas, es necesaria
la sospecha hacia los que, con demasiada manía antiliberal, proponen
varios antídotos, cobrando, al mismo tiempo, elogios por su resistencia.
Otra vez se distinguen dos principios básicos de argumentación.
El primero, más moderado y, por supuesto, más popular, dado
que sus defensores ocupan desde hace mucho tiempo altos cargos en los partidos
políticos y en las instituciones estatales y públicas, sin poner
en duda de modo radical los procedimientos económicos corrientes, insiste
en la formación de mecanismos preventivos contra los peligros incontrolables
del mercado mundial. Si para los anteriores la palabra clave es "libertad",
para ellos es la palabra "seguridad". Si los primeros son partidarios
del liberalismo a ultranza, los últimos surgen como defensores de las
virtudes de un Estado social y como protectores de las conquistas laborales.
Con propuestas que van desde el establecimiento del diálogo, el fomento
de la educación democrática, la recaudación de impuestos
sobre la circulación del capital, hasta la constitución de organismos
económicos con criterios sociales, aunque no sean siempre semejantes
a las iglesias y organizaciones benéficas, las cuales pedían
del G-8 la prescripción del cien por cien en vez del cuarenta por cien
de las deudas, sin embargo, a menudo se asemejan muy peligrosamente a las
personas que ellos mismos acusan con rabia. La perturbación de las
relaciones laborales establecidas, la disminución drástica de
las prestaciones sociales, el aumento del paro y la descomposición
de la Seguridad Social, son, sin duda, consecuencias de las opciones liberales,
entrelazadas con la manera que está realizándose hoy la globalización.
Igualmente verdadero, sin embargo, es el hecho de que las regulaciones sociales
del pasado, de las cuales la socialdemocracia está tan orgullosa, no
sólo no pusieron fin al dominio del capital, sino que funcionando unas
veces como cebo y otras con medidas preventivas contra las revoluciones, sentaron
las bases de la reproducción del capital durante la mayor parte del
siglo XX y prepararon la reciente contraofensiva del liberalismo. No es casual
que los defensores de puntos de vista parecidos, con el pretexto de reaccionar
contra la lógica de la opción forzosa que se utiliza por los
partidarios del libre mercado, estén interesados sólo en demostrar
el carácter realista de sus alternativas, es decir, la viabilidad del
capital y del Estado, sin los "excesos" liberales. Una vez más,
tienen la intención de funcionar como distensión de la agitación
social que, de todas maneras, será necesario que siga encauzándose
por los conocidos canales inocuos.
El dilema que pone la globalización no debe ser entre menos o más
Estado, menos o más protección económica, menos o más
miseria y explotación, sino entre atraparse o rechazar semejantes contrastes
falsos. No obstante, esto es imposible si alguien está buscando en
el espíritu de los economistas de ambos lados las leyes más
válidas de la vida económica y vacila entre los varios programas
de gestión. Lo que se pide no es la gestión del sistema, algún
tipo de contrato social, sino su destrucción.
A pesar de sus fanfarronadas, la historia sigue su movimiento. Y este movimiento
parece tener sus raíces en procesos intensos que ocurren en el interior
de las estructuras capitalistas. Para dar a nuestro intento la esencia de
un movimiento hay que tener en mente un esbozo de estos procesos.
Observamos la descomposición del Estado del bienestar y de derecho,
que desde hace mucho tiempo han perdido su utilidad como pilar del modelo
de gestión de la posguerra. La Ilustración, como corriente de
pensamiento de la Revolución Francesa que embrujó a la sociedad
burguesa, está muerta, y con ella toda necesidad del poder de pactar
con la sociedad. A partir de ahora, se aceptan solamente contratos individuales.
Ahora que el nuevo ámbito de producción exortiza cada lógica
redistributiva a la mofa de lo imposible, ahora que gritan ante nuestros ojos
sus ganancias y nuestra miseria, en este momento toman sus decisiones tras
zonas férreas, dentro de fortalezas, en este momento establecen paso
a paso la democracia policial. Otra vez el miedo se convierte en el arma principal
que se utiliza para conseguir la reunión en torno al poder. La sociedad,
aturdida en el rincón de su soledad individualista, ve que le aplastan
cada derecho sin ninguna justificación. De todo lo que prometió
el capitalismo nada se cumplió. Por el contrario, nos inundan de nuevo
y con especial intensidad las guerras, el hambre, la miseria. Argentina parece
ser la imagen de nuestro futuro. No poseemos nada. El agua, el tiempo, el
amor, la vida misma, tienden a convertirse en bienes-artículos intercambiables.
La desilusión difusa y el aislamiento total no tienen salida. Son parte
del silencio del consumidor.
Sin embargo, mientras el dominio político del capital no encuentre
visión y metas, y meramente gestiona el tiempo y las ganancias, esperando
que se mantenga la pasividad, lo más seguro es que se perseguirá
cada ejemplo hacia la dirección opuesta. Cada voz de resistencia hay
que ahogarla al nacer. Edifican y blindan su poder lejos y en contra de la
sociedad. El marco legislativo de la opresión globalizada se ensancha
hasta el nivel del pensamiento. "Con ellos o con nosotros", el dilema
predominante de la lógica del poder, es ya medida para cada Estado.
Aquí en Grecia, en nombre de la histeria antiterrorista, el Estado
griego amplía las condiciones de aceptación y consentimiento
hasta la extrema izquierda. Hay que romper este silencio peculiar.
Movimiento Antiautoritario
Salónica 2003 ![]()
Sois todos unos gánsters menos yo
Como todos los años el 1 de Mayo me dirigí a la manifestación
que la CNT tenía organizada en mi localidad. Como siempre fuimos detrás
de los sindicatos mayoritarios coreando nuestras consignas. Después
de la marcha y del penoso discurso de los partidos sindicalistas, y no mejor
dicho, porque terminaron agradeciendo a los votantes que habían confiado
en ellos, aquel día distinguí claramente entre los militantes
de base y los profesionales: sólo tenias que ver la cara de asco que
ponían estos últimos al ofrecerles tu alternativa y la clara
alusión al carácter internacionalista y reivindicativo que tenía
una fecha tan señalada. Su discurso fue como el de los partidos políticos
con palabras hinchadas de aire y con conceptos vagos y genéricos que
tanto pueden decir una cosa como otra. Clara alusión a la guerra pero
nada a la guerra del patrón al trabajador y viceversa. A pesar de todo,
lo mejor fue el final, es decir, nuestro mitin. A pesar de que no se quedó
mucha gente, sí se apreció un conjunto importante, momento que
aprovechamos para decir las cosas bien claras. De vuelta a casa me enteré
de una noticia para algunos desagradable y que a otros nos provocó
una leve sonrisa, como cuando uno acierta una profecía. El hecho podría
pasar como aislado de alguien indignado que tuvo un desacierto para unos y
un acto vandálico para otros.
Al día siguiente, con la ilusión de un colegial, compré
la prensa burguesa con el fin de enterarme de cómo había transcurrido
un día tan señalado internacionalmente. Iluso de mí que
pensaba que me iban a informar sobre otros países y otros actos, qué
decepción. Las páginas nacionales e internacionales estaban
ocupadas por otros eventos. Tuve que irme a la sección de economía,
más tarde comprendí que Fidalgo S.A. había subido dos
puntos y no se le veía ningún futuro a Sintel. En cada periódico
le dedicaban un par de páginas al palazo. De un hecho aislado pasó
a la criminalización y descrédito de los trabajadores de Sintel.
Se dice que el canon para redactar una noticia es el de responder a las cinco
W, que corresponde a what, who, why, where, when, (qué, quién,
por qué, dónde, cuándo).Si lo que queremos es dar una
información objetiva sobre lo ocurrido, con unas diez líneas
bastarían para dar la noticia. Cuando la intención es algo más
que la de informar te preguntas ¿por qué tanto empeño
en ocultar parte de la verdad y en crear una opinión desaforable? En
ningún caso nos hablan de las basuras de contratos que les han ofrecido
y menos del brutal desalojo que realizaron los antidisturbios en la sede de
CC OO por mandato de Fidalgo. No entiendo el ataque que la prensa hace contra
Sintel. No entiendo cómo por un hecho individual y no colectivo se
puede criminalizar al resto de los trabajadores e incluso llegar a declaraciones
tan deshonrosas como la que hizo el secretario general de CC OO al denominarles
gánsters. Será que hay gato encerrado. Será que el problema
de Sintel es un grano en el culo del Gobierno, de Telefónica y ahora
de CC OO y, por lo tanto, del sistema.
En mi opinión, es un síntoma de la sociedad caciquil en la que
vivimos. Qué casualidad que, tanto patronal como Gobierno y representantes
sindicales, coinciden en que es un error que sea el antiguo comité
el que gestione las ofertas y las ayudas recibidas. Comprendo que no le guste
nada esta postura a la patronal (Telefónica) y al Gobierno, pero no
lo entiendo en un sindicato que debería estar a favor de la emancipación
de los trabajadores. Entonces, ¿cuál es el problema? No será
que los de Sintel están poniendo en duda este sistema representativo
que lo que conlleva es a un sistema jerárquico y caciquil. No será
que realmente se esté cuestionando este modelo y que lo del palazo,
en definitiva, es una anécdota que recordaremos durante años.
Al sistema no le gusta ser cuestionado. Además, una muestra más
de caciquismo y de dirigismo fue la de no dar el mitin al resto de los trabajadores.
¿Qué culpa tenían ellos? ¿No tenían derecho
a escuchar el mitin?
Lo peor no es que el sindicalismo haya caído en una trama caciquil,
jerarquizada y dictatorial, sino que ha perdido parte de sus valores, de sus
principios y de su sentido de ser. En ninguno de los peores casos un líder
sindical debe acusar a un trabajador, que está luchando por su dignidad,
de gánster y de ser así tendría que demostrarlo, ¿o
acaso se califica de gánsters a los parados indignados, como nuevo
término para la academia de la lengua? ¿Cómo podríamos
calificar a la guardia pretoriana de los caciquiles sindicales? Este hecho
demuestra la falta de solidaridad que tienen los dirigentes y los agentes
sociales ante los problemas. Pero la falta de solidaridad se fue produciendo
poco a poco. Hace tiempo los sindicatos, o mejor dicho las bases sindicales,
convocaban huelgas de solidaridad por la falta de solución ante el
problema de alguna empresa de su mismo ramo o sector. Daba igual que no tuvieran
el mismo problema porque sabían que de tener una incidencia o conflicto
el resto respondería igual que lo hacían ellos. Es impresionante
la cantidad de huelgas que se convocaban por solidaridad. Deberíamos
hacer algún estudio o citar alguno ya hecho para que nos diéramos
cuenta del sentido de solidaridad que se tenía antes y el carácter
sindical que había. Hoy en día la solidaridad se entiende por
un mero aspecto económico. Traducido en una compra y venta de chapas
y camisetas. Al mismo tiempo que se pierde este principio, detrás van
todos los demás. Pérdida de la emancipación en pos de
la dependencia burocrática. Pérdida de libertad en pos de la
jerarquización.
El palazo es algo más simbólico que un problema de vandalismo.
En mi opinión, es una clara referencia al ¡ya esta bien, no existe
tal unidad obrera! Una clara referencia al desencanto generalizado de los
trabajadores ante el sindicalismo burgués. Es en este momento en el
que desde las filas y anarquistas tenemos que hacer hincapié en nuestro
modelo de apoyo mutuo y la acción directa. Nuestra alternativa es viable.
No podemos permitir que ningún gánster vago se chulée
de los parados ni de los trabajadores. No debemos permitir que la prensa burguesa
arruine con sus mentiras la lucha de los indignados. Desde el anarquismo debemos
apoyar, en la medida que podamos, a los compañeros de Sintel. Lanzar
nuestra idea como la mejor de las alternativas. Nuestro ejemplo como mejor
propaganda. Enseñar nuestro hacer asambleario para romper con las jerarquías
y los caciques. Nuestra dignidad defendida con dignidad. No somos gánsters
porque los gánsters llevan corbata y tienen guardaespaldas.
¡Vivan los de Sintel!
Los próximos días 7, 8 y 9 de junio se celebrará en la ciudad francesa de Besanzón el sesenta congreso de la Federación Anarquista francófona. Nos ha parecido oportuno reproducir el siguiente artículo sobre una de las federaciones fundadoras de la Internacional de Federaciones Anarquistas (IFA).
Generaciones de hombres y mujeres han intentado, bien o mal, emancipar sus
sociedades de los yugos de la opresión y de la explotación.
La igualdad, luego, se transformó en una idea-fuerza que guió
sus pasos y sus acciones.
En el transcurso de la historia se constituyó, entre otros, el movimiento
anarquista sobre principios y prácticas en defensa de la supresión
del Estado y de las clases económicas y sociales. La originalidad del
movimiento anarquista es haber comprendido y denunciado, inmediatamente, la
no-neutralidad de las instituciones estatales en el combate entablado entre
las fuerzas por la emancipación y las de la injusticia; haber comprendido
que el Estado estaba lejos de ser un simple instrumento utilizable con buen
o mal discernimiento; que él traía consigo los gérmenes
y la causa de las desigualdades; que el poder no tiene otro objetivo más
que... el poder; que no es un medio, sino un fin en sí mismo.
Los anarquistas defendían, paralelamente, la abolición de la
explotación económica y la supresión de la dominación
política, considerando, justamente, que nunca se conquista el poder
para renunciar a él, y que es preciso, por tanto, renunciar al poder.
El anarquismo se vio, rápidamente, enfrentado con otras propuestas
de organización social porque, de inmediato, se afirmó la capacidad
de las personas para gestionar directamente su trabajo, y la capacidad de
las sociedades para autoadministrarse, sin recurrir a los autoproclamados
especialistas de los gobiernos que asientan su dominación en nombre
de Dios, de Alá, del rey, del partido, de la patria o de la democracia.
Lo que algunos denominan debilidad del anarquismo es, en realidad, su fuerza.
Lejos de ser una ideología cerrada, siempre se adaptó a la evolución
de las sociedades y de las relaciones sociales, siempre difundiendo, bajo
todos los regímenes, la necesidad de un cambio social en profundidad.
Proponiendo una revolución social fue, y permanece siendo, el enemigo
irreductible de todos los sistemas en que persiste la alineación política,
económica y religiosa. Sus medios: la preparación, hoy, de las
bases y prácticas que deberán regir las relaciones en la sociedad
del mañana. El apoyo mutuo en lugar de la caridad, la solidaridad en
lugar de la exclusión, la autogestión para acabar con la explotación,
el libre federalismo contra el totalitarismo de los Estados. Partidarios de
un nuevo orden libertario e igualitario, los anarquistas no sueñan,
en cualquier caso, con imponer un paraíso terrestre. Ninguna organización
social puede ser perfecta, ningún sistema puede considerarse acabado.
Oponerse a una permanente evolución, necesitaría emplear los
métodos ciegos y totalitarios de los regímenes que, en el mundo
actual, mantienen a los pueblos esclavizados, en nombre de Dios, del partido
o de la economía de mercado (¡a veces los tres simultáneamente!).
El anarquismo no es el fin de la historia, sino un modo de resolución
del problema social, en tanto en cuanto busca una práctica permanente
de armonía entre responsabilidad y libertad, entre individuo y sociedad.
Es por eso que optamos por organizarnos en la Federación Anarquista.
La Federación Anarquista es una agrupación de militantes políticos,
organizada bajo el principio del libre federalismo (o sea, la libre asociación)
que garantice, a los grupos y a los individuos que la componen, la mayor autonomía,
con el fin de permitir el pluralismo de las ideas y de las acciones, en el
ámbito de un pacto asociativo que denominamos principios de base. Es
nuestro instrumento de lucha, que debe ser funcional y racional, pues rechazamos
todo fetichismo de organización.
¡Sin jerarquía, sin jefes entre nosotros! Corresponde a todos
los militantes hacer progresar a la organización. Desconocemos la división
entre dirigente y ejecutante, la participación efectiva de los militantes
en las estructuras colectivas de la organización es un principio ético
y de solidaridad. Esas estructuras federales son: Le Monde libertaire semanario,
Rádio Libertaire, sólo en la región parisina por el momento,
y la librería Publico igualmente en París. Aparte de esas actividades
federales, los grupos también tienen locales, algunas librerías,
editan revistas y libros, produciendo así sus propias actividades a
nivel local.
Funcionamiento
El congreso se realiza todos los años y decide sobre las campañas
que serán acometidas, la toma de posición pública y los
temas en los que actuar para el año siguiente. En el congreso se nombran
todos los secretarios y otros responsables federales. El modo de tomar las
decisiones, en vigor, es por unanimidad, lo que implica debates en profundidad
hasta desembocar en un consenso. Un comité de coordinación,
o Comité de Relaciones, reúne todos lo meses a todos los responsables
mandatados por el congreso, con el objetivo de dar a conocer las informaciones,
sugerencias y propuestas, pudiendo emanar de un grupo o de un individuo, sin
otros derechos para quienes los componen (los comités), más
que el de cualquier otro militante, para presentar propuestas, sugerencias
o informaciones. Al menos tres veces al año, comprendido entre dos
congresos, la reunión es formalmente ampliada a los delegados de los
grupos, lo que la convierte en un Comité de Relaciones ampliado, con
el objetivo de intercambiar puntos de vista, realizar debates o coordinar
actividades que conciernan al conjunto de la organización. Es, también,
una ocasión para comprobar el respeto a los mandatos concedidos por
el congreso a los responsables federales.
Un cierto número de secretariados tiene como papel asegurar el buen
funcionamiento de la Federación y de sus actividades. Los secretarios
no tienen poder político, ellos o ellas son mandatados para la ejecución
de los acuerdos precisos y son sus responsables, individualmente, entre congresos,
instancia soberana de la Federación.
Un secretario general es el encargado de asegurar el funcionamiento regular
del comité de coordinación (Comité de Relaciones) entre
los secretarios de relaciones interiores, relaciones exteriores, relaciones
internacionales y tesorería federal así como de aquellos que
tienen la responsabilidad de la radio, de los archivos y las ediciones de
la FA; los administradores y los miembros del comité de redacción
de Le Monde libertaire son también parte implicada.
Le Monde libertaire y la librería federal son gestionados por administradores
igualmente nombrados por el congreso y un comité de redacción
es el encargado de la elaboración del periódico, también
compuesto por militantes mandatados por el congreso. Un boletín interno
sirve de hilo "horizontal" y de instrumento de debate interno.
La FA no tiene ninguna pretensión de ser una vanguardia visionaria,
visión de la política que es contraria a nuestros principios.
Nuestra organización no tiene la intención de colocarse al frente
de las luchas sociales; sus militantes luchan por la autoorganización
de las luchas por quienes las conducen; luchan, igualmente, contra todas las
formas políticas de recuperación. La FA es un conjunto de militantes
que se agrupan para desarrollar actividades específicamente anarquistas,
de la manera más eficaz y constructiva posible. La participación
en las luchas sociales es necesaria pues sin ellas no habrá emancipación
posible.
Objetivos
Defendemos una revolución radical y global, simultáneamente
económica y social; la destrucción de una sociedad basada en
la propiedad privada o estatal de los medios de producción y de consumo;
la supresión de todas las formas de explotación, de jerarquía,
de autoridad. Esa fase de destrucción es necesaria, y es sin duda por
eso que algunos no ven o no quieren ver a los anarquistas sino como partidarios
fanáticos del desorden. ¡Que ellos observen a su alrededor y
que nos expliquen como hacerlo peor! Los anarquistas son, por el contrario,
partidarios de una sociedad organizada de manera mucho más racional
y lógica que la selva capitalista o las dictaduras marxistas-leninistas.
Se trata, en una sociedad libertaria, no de gobernar a los hombres, sino de
administrar las cosas en provecho de toda la colectividad.
Queremos construir una sociedad libre, sin clases ni Estados, sin patrias
ni fronteras, cuyos objetivos son los siguientes:
-La emancipación de los individuos, su liberación como seres
autónomos, libres de sus trabas, lúcidos, críticos y
responsables.
-La igualdad social, económica y política de todos los individuos
(cualquiera que sea su edad, sexo o color) cuyas consecuencias son el fin
de las clases sociales, de las divisiones entre los "normales" y
los "desviados".
-La libertad de creación, única garantía real contra
la uniformización, tal como se puede observar en la China maoísta
o en nuestras sociedades de consumo de masas infantilizantes.
-La justicia, que se deriva de la igualdad y la libertad, esos tres principios
incompatibles con la existencia de instituciones represivas, tanto jurídicas
como policiales o militares; una organización social más justa
debe suprimir la mayor parte de la delincuencia; los crímenes restantes
deben de ser tratados mediante la prevención y la conciliación.
-La educación libertaria es permanente, permitiendo el desarrollo más
completo posible del individuo y no su adaptación sumisa al sistema
productivista de hoy; la condición es la igualdad, desde el nacimiento,
de los medios para desarrollarse, es decir, de educación e instrucción,
en todos los campos de la ciencia, de la industria y de las artes.
-La organización social sobre las bases de la libre federación
de los productores y de los consumidores (federalismo libertario, gestión
directa); la democracia directa, no electoral y parlamentaria sino comunal
y federalista: sin mandatos en blanco, la coordinación de los asuntos
sociales por delegados elegidos para mandatos precisos y revocables en cualquier
momento.
-Una economía enfocada a satisfacer las necesidades y no al lucro;
y un consumo que debe orientar la producción y no al revés.
-La propiedad colectiva o individual de los medios de producción y
de distribución, excluyendo toda posibilidad, para algunos, de vivir
explotando el trabajo de otros.
-La abolición del salariado, de todas las instituciones del Estado
y de otras que permitan y mantengan la explotación del hombre por el
hombre; el salario es el proceso por el cual los detentadores de los medios
de producción y de consumo pagan a aquellos que sólo tienen
su fuerza de trabajo; abolirlo es romper esa relación explotadores/explotados.
-El reparto igualitario de las tareas de interés general, la ausencia
de las divisiones entre trabajadores manuales e intelectuales o entre "chavales"
y "jóvenes ejecutivos dinámicos".
-La ecología, no sólo para preservar nuestro medio ambiente,
sino, igualmente, para promover un desarrollo de la humanidad basado en la
calidad de vida.
-La unión libre de los individuos o de los pueblos según sus
conveniencias o sus afinidades.
-La libertad de expresión, es decir, el derecho absoluto para todo
individuo de expresar sus opiniones, por medio oral, escrito o cualquier otro.
-La libre circulación de los individuos, la abolición de las
fronteras, con la instauración de una nueva ciudadanía: el hecho
de instalarse, de vivir en una comuna dando derecho a la entera participación
en la toma de decisiones concernientes al conjunto de la vida política,
social, económica y cultural.
Esto es, en pocas líneas, un esbozo de lo que quiere construir la
militancia de la Federación Anarquista.
Convertir en posible la edificación de un orden social basado en el
apoyo mutuo, la solidaridad, fundamentada en el respeto absoluto a la integridad
física y moral del individuo, es el ideal que nos anima y que deseamos
compartir con el mayor número posible de personas para un mundo mejor.
Solidaridad con
el pueblo de Cuba,
no con Castro
La Federación Sindical Mundial (FSM) y la dictadura fascista de Castro, tienen el cinismo de llamar a constituir un Frente Internacional Antifascista. Cómo se atreve a hablar de antifascismo la última dictadura fascista de América Latina. Cómo se atreve la FSM a hablar de sindicalismo antifascista desde La Habana, bastión del último sindicato vertical a la usanza del dictador Francisco Franco. Hoy, ante el neonazismo y la occidentalización forzada del carnicero Bush junior, apremia la unión de las fuerzas antiautoritarias y libertarias del mundo en una coordinación antifascista internacional pero no podemos caer en el cinismo y el maniqueísmo de llamar a la conformación de un frente antifascista desde los cuarteles generales del francocastrismo, donde se pudren en sus mazmorras luchadores sociales, activistas sindicales, poetas y periodistas independientes, presos de conciencia.Los libertarios cubanos siempre hemos estado presentes en la lucha antifascista. Fueron muchos los compañeros nuestros que pelearon con las armas en la mano junto a los compañeros de la CNT y la FAI contra el francofascismo. Hoy reafirmamos una vez más nuestra postura antifascista y entendemos necesaria la unión de las fuerzas antiautoritarias revolucionarias contra el nazismo yanqui, pero condenamos igualmente el francocastrismo que hoy oprime a nuestros hermanos y compañeros en la Isla.
Si me quieres mostrar la libertad en tu país, no me lleves a visitar
tu Parlamento. Enséñame tus prisiones.
(Voltaire)
Cuando se inició la War On Drugs (guerra a las drogas) a principios
de los ochenta, en los Estados Unidos había alrededor de 400.000 reclusos;
ahora son 2.200.000, cinco veces y pico más. En la vieja Europa, por
el contrario, los presos por drogas son algo más de la mitad de la
población reclusa y el cincuenta por ciento de ellos están en
la cárcel en relación con las drogas blandas. La guerra a la
droga se enmarca en la cruda realidad de estas cifras.
La "war on drugs" -como ha escrito el nada sospechoso periodista
conservador Joseph Lebermann- "es la operación represiva más
gigantesca que un gobierno (americano) haya desencadenado jamás contra
ciudadanos desarmados (...) cualquier parangón con el período
maccartista está fuera de medida. En los años 50 acabaron en
las listas negras sólo algunos millares de personas. Entre los años
80 y 90 se calcula que más de quince millones de americanos han sido
encarcelados, despedidos del trabajo o han perdido sus derechos políticos
por violar la legislación sobre la droga". El esfuerzo bélico
ha sido notable, pero desde que Ronald Reagan lanzó en 1982 su descabellada
política prohibicionista, el consumo de todas las sustancias prohibidas
ha aumentado en proporciones más o menos importantes. "La guerra
a la droga está condenada a continuar porque no ha producido ningún
resultado", palabras de Bill Clinton en persona que, en la famosa entrevista
"póstuma" concedida a la revista Rolling Stones al finalizar
su segundo mandato, confesaba haber apoyado la despenalización de la
marihuana y haber sostenido que "los proyectos de la ONU de destrucción
son sólo trucos propagandísticos destinados a un fracaso seguro.
Incluso si en un país se consiguiera eliminar todos los cultivos, éstos
se transferirían a otro, como está sucediendo con el opio, que
antes se producía en Líbano y ahora en Afganistán".
Pero si no se consigue destruir al enemigo, es preciso aumentar la potencia
del fuego y continuar la guerra: este es el postulado básico de los
teóricos de la guerra infinita.
En compensación, la guerra a la droga no ha producido demasiados efectos
colaterales. Mientras tanto, en todos los países ha aumentado el prohibicionismo
desmesuradamente, tanto en la delincuencia juvenil como en los poderes de
las fuerzas policiales (los dos fenómenos están estrechamente
ligados, como demostró el historiador Mike Davis a propósito
de las bandas de Los Ángeles que se convirtieron en realmente potentes
sólo cuando se legitimaron como fuerzas de autodefensa contra las redadas
de la policía a la caza de los drogadictos en los barrios negros o
hispanos). Al aumento del control policial ha correspondido naturalmente el
de la intolerancia y la paranoia social, con todas las consecuencias que esto
comporta en términos de mayor consenso a la política de "ley
y orden". La histeria antidroga ha tenido un papel fundamental a la hora
de determinar lo que ha sido definido como "nuevo orden farmacológico".
En 1986, el psiquiatra británico Kenneth Drake profetizaba en una entrevista
publicada en estas páginas que poner el acento exclusivamente en un
cierto grupo de sustancias ilegales en función de un cúmulo
de convenciones internacionales, servía para considerar aceptables
las sustancias "legales", poniendo el ejemplo de los psicofármacos
(que eran utilizados casi exclusivamente para el tratamiento de síndromes
psiquiátricos de cierta entidad). 17 años más tarde,
el consumo de psicofármacos ha aumentado hasta el punto de ser los
medicamentos más vendidos en muchos países (por ejemplo en Italia),
y en Estados Unidos, donde seis de cada diez americanos confían en
las pastillas su bienestar mental. Por último, aunque no menos importante,
la guerra a la droga mueve montañas de dinero. Si fuese legal, la heroína
costaría lo que la aspirina y la marihuana lo que el orégano.
Por fortuna, hay leyes prohibicionistas para mantener el río de dinero
del narcotráfico que fertiliza la economía mundial.
En esta situación llevada hasta los límites de la farsa, la
reciente conferencia de Viena de la ONU sobre las drogas ha resultado poco
más que una fastidiosa formalidad para todos los participantes, y concluyó
con uno de esos documentos hechos a propósito para contestar a todos,
tan genérico que es capaz de avalar tanto las políticas más
represivas como las más tolerantes. En los últimos años,
efectivamente, han sido numerosos los países (Suiza, Canadá,
España, Bélgica, Gran Bretaña, Grecia, Australia y muchos
estados norteamericanos) que han iniciado políticas de despenalización,
en particular para el cannabis. Para ayudar al gobierno de Estados Unidos,
casi aislado en su obsesión antidroga, han acudido en socorro la Cuba
del caudillo Fidel Castro (que ha promulgado recientemente una ley que prevé
la pena de muerte incluso para el pequeño traficante) y la Italia del
viceduce Gianfranco Fini. El conocido criminal fascista ha anunciado que el
gobierno italiano (que cuenta con el cocainómano Miccicchè como
subsecretario de Economía) tiene intención de promulgar lo más
pronto posible una nueva y severísima ley antidroga. Su proyecto prevé
que se cancele la distinción entre drogas blandas y duras, con sanciones
aún más duras, tanto administrativas (suspensión legal
del permiso de conducir, del pasaporte, del permiso de estancia) como penales.
Será prevista una dosis máxima tolerable, a establecer "científicamente"
según la sustancia consumida, que una vez superada comportará
la pena de prisión (de seis a veinte años). Las sanciones podrán
ser anuladas si existe un período de recuperación, con la rebaja
de la condena hasta seis años. Se reducirá a dos la lista de
las sustancias estupefacientes -"naturales y sintéticas"-
que eliminará "de hecho la distinción entre drogas duras
y blandas".
Adolf Hitler -el ideólogo fundamental de la actual Internacional de
la Barbarie- en su libro "Mi lucha" decía que, junto a la
guerra en el frente externo, hay que desencadenar -más despiadadamente-
la guerra en el frente interno. La guerra externa se hace para conquistar
espacio. La guerra interna sirve para eliminar la corrupción y la decadencia,
y se combate contra "prostitutas, invertidos, locos, viciosos, drogadictos,
subversivos y asociales en general". Contra nosotros.
Ponerse el velo constituye la dimensión más visible de la situación
de las mujeres en el mundo moderno. Su ambigüedad encubre dos aspectos
contradictorios: para unos es un signo de servidumbre, para otros un signo
de libertad, de afirmación de uno mismo al apropiarse de la esfera
pública. Tras la revolución islámica de Irán,
en 1979, llevar el velo se convirtió en un reto importante para el
mundo musulmán con el fin de diferenciarse del mundo occidental. Históricamente,
los estudios de antropólogos o de etnólogos como Germain Tillon
muestran que el velo es más antiguo que el Islam, surgido en el siglo
VIII después de Cristo en la Península Arábiga y, geográficamente
diferente, incluyendo al litoral mediterráneo pero no a todas las regiones
convertidas al Islam.
Parece que el velo no fue impuesto en los primeros años de la "revelación"
del Corán, pero el paso de la endogamia a la exogamia obligó
a las mujeres musulmanas a ocultarse de las miradas "impuras".
Las suras son contradictorios en este tema, como en tantos otros, y según
su interpretación, llevar el velo puede ser una recomendación
o una obligación.
El discurso religioso fundamentalista, ya sea chiíta o sunita, interpreta
algunos pasajes de Mahoma para hacer del velo una obligación religiosa
cuando, según ciertos teóricos, esta práctica está
ligada a circunstancias historicas de entonces y no figura entre las órdenes
sagradas. El velo protege a las mujeres musulmanas de las miradas de los hombres
que no forman parte de su familia y podrían tener relaciones sexuales
con ellas. La sexualidad está omnipresente en el Corán en beneficio
de los hombres. La ley islámica institucionaliza la inferioridad de
las mujeres mediante leyes sobre el matrimonio, el divorcio, la herencia,
los testimonios antes los jueces... La separación por sexos encierra
a las mujeres en la esfera de lo privado. Éstas no existen más
que como esposas o madres, sin ningún estatuto personal. Según
un dicho, "el paraíso está bajo los pies de las madres".
Estas imágenes fantasmagóricas de las mujeres son actualizadas
por los fundamentalistas. Un teórico chiíta próximo a
Jomeini, el ayatolá Motahari, escribió en las primeras horas
de la República de Irán un libro sobre el velo, condición
del dominio de la sexualidad: "La razón por la que, en el Islam,
la instrucción de cubrirse es adecuada para las mujeres se encuentra
en el hecho de que el instinto de seducción es propio de ellas. En
el terreno afectivo, el hombre es la presa y la mujer la cazadora. Del mismo
modo, en el terreno sexual, la mujer es la presa y el hombre el cazador".
La mujer musulmana vive bajo la doble presión de la religión
(Islam significa sumisión a Dios) y del patriarcado. Aunque intercambiemos
religiones o sectas, el mecanismo psicológico sigue siendo el mismo.
El velo no se cuestiona, sino que se ha convertido en un medio de afirmarse
como mujer musulmana en la esfera pública. La influencia de los Hermanos
Musulmanes, integristas del Islam, ha dado una legitimidad al velo con el
fin de proteger a la sociedad de la depravación instaurando una moral
rígida a la que se han sumado las mujeres por decisión propia
o por necesidad.
Mientras que las mujeres se dejan asesinar en algunos países musulmanes
como Argelia por negarse a llevar el velo en nombre de su libertad y su emancipación,
se ven, desde hace tiempo, "florecer" velos de todo tipo en Francia.
Será "moda".
El velo islámico ha hecho su aparición en la escuela pública
en 1989 en un instituto de Creil, lo que causó mucho revuelo y reveló
que el laicismo, objeto de la ley de 1905 sobre la separación del Estado
y las iglesias -y no su neutralidad- volvía a ponerse en cuestión.
Otros asuntos similares han ido surgiendo con consecuencias contradictorias
debido a un fallo del Consejo de Estado del 27 de diciembre de 1996 a la demanda
del ministro de Educación Nacional del momento, "llevar el velo
islámico no es de por sí incompatible con el principio de laicismo".
Algunos centros escolares se han posicionado ante los abogados (enviados por
la UOIF, Unión de Organizaciones Islámicas de Francia, financiada
por Arabia Saudí) defendiendo la ausencia de proselitismo.
La crisis de identidad en Francia de esas jóvenes que no pueden encontrar
su sitio más que en la reivindicación del Islam y en su pertenencia
a una comunidad, deriva de una integración social inadaptada, desencadena
una demagogia de honorabilidad frente a las musulmanas sin velo y a las occidentales.
Lejos de considerarse sumisas, se reivindican como emancipadas y modernas.
Han introducido el discurso islamo-patriarcal para existir en relación
a la sociedad occidental y el laicismo francés. Podemos plantearnos
serias dudas en cuanto al contenido simbólico y religioso de una mujer
con velo pero maquillada, que no vacila en jugar con su seducción ante
los diferentes medios de comunicación.
Está también la seducción del velo y la protección
del velo; éste impediría a los hombres violar o quemar a las
mujeres por considerar que son de "la familia", de la comunidad
musulmana. ¿Llevar el velo por temor a las represalias machistas? Una
sociedad basada en la diferencia de sexos de sus individuos no puede sino
aportar efectos perversos para el desconocimiento del otro sexo, trasmitiendo
imágenes simbólicas deformadas, perpetradas por la religión
y el patriarcado.
Más allá del velo islámico está la sociedad capitalista,
que muestra su debilidad frente a la pobreza, la precariedad y la desigualdad
de sus individuos, conduciéndolos a replegarse en sus comunidades.
Si el velo se extiende, cualesquiera que sean los argumentos, ¿no será
en nombre de un reconocimiento de identidad y, por tanto, desigualitario?
¿Qué podemos decir de una sociedad que acepta la derogación
de una ley y autoriza el velo en una religiosa (polaca, cercana a Wojtila,
miembro del Opus Dei) para hacerse una fotografía para pegarla en su
tarjeta de identidad, bajo al presión de una ciudadana sin mando efectivo
cuyo único "título" es ser la esposa del presidente
de la República?
El velo islámico crea división en esta sociedad de represión-sanción
y enmascara otros problemas generados por el capitalismo y el patriarcado.
Jocelyne
(Le Monde libertaire) ![]()
La mayoría de los capitalistas vivimos en "una democracia representativa,
liberal y piramidal" o sea, gobernada por unas elites "elegidas
por el pueblo". En esta democracia, los poderosos ricos y mandamases
son los que ejercen, con ejemplar devoción, sus dotes de dominio hacia
los más pobres y desgraciados, a los que ha tocado trabajar sin cesar
para el enriquecimiento de sus amos y, el que se resista, el que no cumpla
con las "normas comúnmente admitidas" será perseguido,
acosado y encerrado en antros como cárceles o manicomios.
El pueblo vivirá falsas imágenes que nos mostrarán las
"felicidades" de un mundo de consumo que nos separa de lo que somos
realmente y nos impide realizarnos como seres autónomos y libres. Lanzarán
consignas de muerte y destrucción de las utopías hacia mundos
mejores y realizables; gentes "bien pensantes", intelectuales orgánicos,
amantes del "bien común" y progresistas amantes de una sociedad
"tan avanzada como la nuestra" nos demostrarán que el anarquismo
y los amores a una vida cercana a lo que somos realmente son utopías
ya superadas por un mundo moderno que pasa de los ilusos y de las teorías
imposibles.
Existen otros tipos de democracia, en los que la convivencia humana es mucho
más armónica que la nuestra, hasta el punto de que una antropóloga,
Margaret Mead, se quedó a vivir entre pueblos por ella estudiados;
se quedó en una cultura en la que había un tiempo para vivir
mucho mayor que el de la vida social existente en el seno de las "avanzadas"
sociedades occidentales, actualmente imperantes, donde "vivimos para
trabajar" y no "trabajamos para vivir" como sería más
racional.
En el siglo pasado, un famosos pintor francés eligió el mismo
camino y, en aquellas tierras, realizó cuadros de inusitada belleza.
La realidad es que se quedó allí y repudió nuestras formas
de convivencia. Y así una larga lista de personajes que se refugiaron
en formas de convivencia humana más armónicas que la nuestra.
Actualmente los países invasores de Iraq están imponiendo "su"
democracia en aquellos lugares y, los que se resisten y manifiestan en contra
son aniquilados, como está ocurriendo en las calles de las ciudades
de aquel desgraciado país que ha sufrido esta cruenta e ilegal guerra.
Lo mismo se hizo en Argelia, donde en las "elecciones libres y democrácticas"
iban a ganar los fundamentalistas, que están contra la cultura occidental
y su democracia piramidal y representativa. Pero fueron perseguidos, encarcelados
y destruidos por las fuerzas "del orden" entonces vigente. El capitalismo
monopolista está imponiendo "su" democracia en los países
dominados y explotados, siendo maltratados quienes se resisten a ser "civilizados"
por sus amos.
¿Qué tipo de democracia nos quieren imponer?
El de una democracia con mayúsculas, que nos presentan como única,
como si no existiesen quienes luchan por otra horizontal. Aquella no es más
que un disfraz de la dictadura de la burguesía actualmente imperante,
que se ha lanzado a la conquista del mundo entero con la excusa de la globalización
y otras zarandajas.
Encuentro por la
autogestión:
Fuera del recinto autoritario es posible otra sociedad
Como ya informamos en el número anterior, la Federación Municipal
de Base (FMB) de Spezzano Albanese (Italia) es una estructura municipalista
libertaria que trabaja el ámbito social desde hace más de un
decenio y que pretende dar una alternativa de acción directa a la gestión
de los municipios, lejos de ese llamado "municipalismo libertario"
que cifra sus objetivos en presentar candidatos a las elecciones.
La FMB promueve un encuentro internacional bajo el lema "Más alla
de Porto Alegre... ideas, experiencias y prácticas de autogobierno".
Se celebrará en la ciudad de Spezzano Albanese, en Calabria, del 21
al 24 de agosto del presente año. En estos cuatro días se pretende
confrontar ideas, praxis y experiencias de las variadas estructuras autogestionarias
y de base, ofreciendo a la vez un espacio para establecer contactos y relaciones
entre todos los que se consideran interesados en un proyecto social de autogestión.
Nos gustaria que asistiera toda la gente que pudiera, de todo el mundo. Para
más información, se puede utilizar el correo electrónico
fmbspixana@libero.it o el teléfono 339 5 788 876 (Domenico). Reproducimos
a continuación el programa.
Contra la sociedad autoritaria
1. Papel y competencias de las instituciones económicas privadas
y públicas, políticas, administrativas y religiosas en el sistema
actual de dominación:
a. propiedad privada, propiedad pública o mejor dicho, de Estado,
privatización de los bienes y servicios del Estado, propiedad mixta
pública-privada;
b. la pirámide política y social: el Estado y sus instituciones,
la Iglesia, la sociedad civil.
2. Títeres y titiriteros:
a. el municipio institucional, o sea, El Estado en pequeño;
b. relación entre institución municipal y comunidad;
c. relación entre institución municipal y los gobiernos central,
regional, el Estado, el lobby empresarial.
3. El federalismo de la paradoja:
a. el centralismo que descentra, devolución, transferencia de poderes
para la conservación del poder;
b. el Estado que para perpetuarse se divide en más Estados.
Por la sociedad libertaria
1. El recorrido revolucionario para una intervención municipalista
de acción directa y extrainstitucional:
a. las alternativas de ruptura con lo existente en los contenidos y en el
método del municipalismo libertario en el campo económico, político
y social;
b. límites y contradicciones de la práctica y de las ideas de
las tendencias municipalistas filoinstitucionales e interclasistas o de democracia
autodenominada participativa respecto a una destrucción real de la
sociedad del dominio.
2. Libre confrontación entre las experiencias municipalistas libertarias y experiencias afines (autogestionarias, medioambientales, territoriales, sindicales de base, etc.).
3. Actuar en el plano local y pensar en el plano global, propuestas revolucionarias
para un federalismo de base, libertario y de clase:
a. el asociacionismo de base mutualista y autogestionario en el municipio
contra las instituciones de dominio y fuera de ellas;
b. la oposición a los procesos de globalización que está
llevando a cabo el sistema capitalista mundial;
c. del gobierno sobre la comunidad al autogobierno de las comunidades;
d. del municipio de Estado a los municipios en red.
Nosotros nos quedamos en la acera de enfrente, porque no queremos igualarnos
a la norma heterosexual y rechazamos la "aceptación dentro de
cualquier sistema sexista, patriarcal, heterosexista, homófobo, autoritario
y jerárquico.
Nuestras "plumas" escupen veneno y apuntan hacia la transformación
de esta sociedad represora por otra basada en la igualdad, el respeto, el
compromiso y el mutuo apoyo entre las personas. Mientras haya una sola persona
reprimida por su condición sexual, nosotros los anarquistas no cejaremos
en gritar, pelear y rebelarnos... rompiendo muros, agitando mentes. Más
allá de lo correcto. Abriendo caminos.
F.I.L.
Rompe sus normas
Desde la frente a los piés...
Todo el cuerpo es sabroso y debes descubrirlo.
Rrcorrer y buscar los escondrijos,
entrar y romper las telarañas...
Tu expresión y el pensamiento,
tu actitud y la rebelión,
tu carácter y forma de ser,
tu manera de andar, vestir o hablar...
Resumiendo y corriendo...
¡Tu forma de vivir!
¿A quién le importa mi vida?
No hagas caso de lo que dirán...
No imites ni aceptes su conducta...
Que se guarden su moral...
Que se coman sus éticas...
Que se repriman con sus apariencias...
¡Rompe sus normas!
Me burlo del machito de espejo...
Me mofo de la mariquita tonta...
No me gustan los musculitos de gimnasio...
No me caso y vivo en concubinato..
Si esta opinión te parece bien,
debes rebelarte y añadir:
¡Contra el machismo! No contra el hombre.
¡Contra el hembrismo! No contra la mujer.
¡Contra el heterosexismo como norma!
¡Contra los roles impuestos desde que naces!
¡Busca y escoge tu manera de vivir!
No aceptes que te impongan el "como debe ser".
¡Nuestra rebeldía debe derribar los muros de sus normas!
¡Rompe esas normas y autogestiona tu vida!
¡Defiéndete con tu afilada lengua!
¡Ataca sus códigos hipócritas!
¡Rompe sus normas!