
SECCIONES
¿OTRA GUERRA?
Algunas preguntas
¿Cuándo nos van a decir las verdaderas razones de esta guerra
que se nos viene encima?
¿No son los Estados Unidos de América (EE.UU.) el país
que más armamento de destrucción masiva (nuclear, químico,
biológico) posee en el mundo? ¿Cómo, entonces, pueden
juzgar a cualquier país acusándolo de que tenga este tipo de
armas?
¿Es Iraq el único Estado que no cumple las resoluciones de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU)? ¿Sabes que dará
igual que las cumplan o no porque quien manda en el planeta (los EE.UU., los
gobernantes del mundo occidental, sus empresas multinacionales y sus entidades
financieras) ya han decidido arrasar ese país y conquistarlo?
¿Sabías que EE.UU. no paga lo que debe a la ONU? ¿Y que
esa deuda es multimillonaria?
¿Sabías que EEUU ni siquiera ha firmado acuerdos como el de
Kioto (en el que los gobiernos se "comprometen" -relativamente,
claro- a no enguarrinar más el mundo)? ¿O que -¡habráse
visto cara dura!- sus soldados, generales y gobernantes, no podrán
ser juzgados por el futuro Tribunal Penal Internacional, que sí juzgará
-supuestamente- los crímenes de los soldados, generales y gobernantes
de otros países?
¿No crees que quién más tiene que callar y esconder es
quién más habla y más lecciones da?
¿Sabías que la producción de petróleo en el territorio
de los EE.UU. no ha dejado de descender en los últimos 30 años?
¿Sabías que EEUU quiere meter la cuchara en esa parte del mundo,
sencillamente para controlar el petróleo de Iraq, que es uno de los
primeros productores a nivel mundial? ¿Y que detrás de ese país
caerán en su poder, de una forma u otra, el resto de países
de Oriente Medio, también grandes productores de petróleo? ¿Y
que esto le vendrá de perlas a Israel, que en realidad es el gran portaaviones
de EE.UU. en la zona? ¿Por qué las potencias occidentales, con
EE.UU. a la cabeza, consienten que el Estado de Israel no cumpla ni una sola
resolución de la ONU? ¿Por qué la ONU consiente eso?
¿Quién manda en la ONU?
¿No es una inmoralidad aberrante acabar con la vida de centenares de
miles de personas para aumentar los beneficios de los fabricantes de armas,
de las empresas petrolíferas y de las eléctricas?
¿Era Bush-papá mejor persona que Sadam Husein? ¿Es Bush-hijo
mejor gente que Sadam Husein? ¿Es mejor el régimen corrupto
de EE.UU. que el régimen corrupto que hay en Iraq?
¿Sabías que después de la primera guerra contra Iraq
(1991), que llevó adelante Bush-papá, han muerto centenares
de miles de personas como consecuencia de las enfermedades provocadas por
los bombardeos con uranio empobrecido que lanzaron el ejército norteamericano
y sus aliados, entre ellos el Estado español? ¿Sabías
que el territorio iraquí está envenenado por esto? ¿Y
que hay muchos miles de soldados de los países atacantes -entre ellos
del ejército español- muertos o enfermos por la misma causa?
¿A que de eso no nos informan? ¿A que sabemos muy poco de los
millones de muertos, enfermos y desnutridos iraquíes a consecuencia
del embargo económico impuesto por los EE.UU. y sus aliados desde la
guerra de 1991?
¿Sabías que tanto el ejército estadounidense como el
británico no han dejado de bombardear diariamente Iraq desde que acabó
la anterior guerra?
¿Qué razones llevan al Estado/gobierno español a colocarse
al lado de los Estados Unidos? ¿Serán razones de índole
"moral" como nos cuentan?, ¿o será para recoger unas
migajas del botín de guerra -léase petróleo- que les
prometió su jefe Bush-hijo a los países que lo apoyaran?
¿Por qué, concretamente, la gente que habita el territorio dominado
por el Estado español tiene que considerar su enemigo a la gente que
habita el territorio dominado por el Estado iraquí?
¿Y tú? ¿Quieres seguir siendo un peón de todo
esto? ¿Quieres seguir delante de la "caja tonta" -léase
televisión- tragándote todas las mentiras que te cuentan?
¿No te queda una ligera sensación de que pretenden engañarte?,
¿de que nos dicen que llueve cuando en realidad nos están meando?
...Y, llegados a este punto:
¿A quién beneficia esta guerra? ¿A ti? ¿Al pueblo?
¿A quién benefician las guerras entre Estados?
¿Para qué sirven los ejércitos? ¿Quién
pone los muertos en las guerras? ¿Los que mandan? ¿Los hijos
de los burgueses o los hijos de los trabajadores?
¿Para qué sirven los gobiernos? ¿Para repartir la riqueza
entre todos o para concentrarla y repartírsela entre cuatro listos
que encima nos dicen que lo hacen por nuestro bien, con el cuento de que siempre
ha habido ricos y pobres?
¿Has pensado alguna vez qué pasaría si nos quitásemos
de encima a todos esos parásitos? ¿Has pensado alguna vez cómo
podríamos vivir sin gobiernos, sin explotadores, sin opresores?
¿Te has parado a pensar cómo sería el mundo si todo fuera
de todos, si nadie mandara en nadie, y si las decisiones las tomásemos
en común desde la solidaridad y la libre asociación?.
Las respuestas las tienes tú. La decisión está en tus
manos...
Los pasados días 1, 2 y 3 de noviembre de 2002 se celebró en
Perlora (Asturias) el IX Congreso de la C.N.T. en su historia, que no ha acabado
y que tendrá lugar su continuación dentro de un mes en Madrid.
La historia de la C.N.T. es muy dilatada y junto a ella se resume parte muy
importante de la historia de España. Este Congreso, para no ser menos,
también ha tratado temas de interés y de vigencia para el funcionamiento
óptimo del movimiento obrero. Los valores clásicos de la C.N.T.
han quedado confirmados. Alguien a quien conozco definió este Congreso
como "el Congreso del miedo", pues en él volvían a
tratarse temas que a la C.N.T. le ha costado más de un disgusto. Yo
suscribo por completo esa calificación, pues se ha olvidado parte de
la historia reciente de la organización y la historia es un arma que
debemos de utilizar, no sólo hasta el final de la Guerra Civil, sino
hasta los tiempos actuales.
Todos los congresos de la C.N.T. han tenido algo de emotivo, y algo les ha
caracterizado a todos: El deseo de todos los militantes de corazón
y de cabeza de sacar adelante el proyecto sindical y social que la C.N.T.
defiende, pues sin ellos el anarcosindicalismo quedaría totalmente
huérfano y carente de sentido. Igualmente la C.N.T. debe de seguir
adelante pese a quien pese y siempre defendiendo los principios, tácticas
y finalidades que la han caracterizado como el movimiento sindical mas dinámico
de Europa y aun del mundo.
Cuando el liberalismo y la sociedad de mercado más intenta alienar
a la clase trabajadora es cuando más hace falta un sindicalismo combativo
y revolucionario que plante cara de manera directa a toda la parafernalia
que el capitalismo ha montado.
Evidentemente el IX Congreso de la C.N.T. ha analizado todos estos problemas
y una vez más se pone el empeño en que nuestra organización
debe de salir adelante con todas las consecuencias. Se reafirmar una vez más
lo estipulado en anteriores congresos y lo emanado de nuestros orígenes
del sindicalismo revolucionario a través de la Carta de Amiens de 1906:
-Huelga general.
-Acción directa.
-Apoliticismo.
-Lucha de clases.
Se reafirman, pues, los valores tradicionales del sindicalismo revolucionario,
que hoy más que nunca mantienen una vigencia impresionante.
Los anarquistas hemos salido convencidos del IX Congreso de que nuestro sitio
es la C.N.T. y que en ella podemos luchar por los intereses de la clase en
la que estamos insertos, la clase trabajadora. Que el anarcosindicalismo es
el medio más efectivo para la lucha de clases y para la defensa ante
los ataques patronales. Que el sindicalismo es un medio y el anarquismo nuestro
fin, y así ha de seguir siendo. Todo esto porque el anarcosindicalismo,
con sus principios, tácticas y finalidades, es lo que nuestros estatutos
dicen: La síntesis de la teoría y la practica del anarquismo,
actuando sobre y en todo tipo de asociacionismo obrero que confluye en un
sindicato. Se trata en rigor de una síntesis del anarquismo y el sindicalismo
revolucionario para impulsar el cambio de la sociedad actual desde el mundo
del trabajo.
Así lo entendemos como anarquistas y así lo defenderemos, pues
son las enseñanzas que el IX Congreso de nuestra historia nos ha dilucidado.
Ahora más que nunca a trabajar por la C.N.T. y por el internacionalismo,
para que lo que hoy en nuestras mentes es una sociedad mejor mañana
sea una realidad.
J.V.M.
Salutación al Congreso
La Federación Anarquista Ibérica saluda al IX Congreso de
la C.N.T. compartiendo sus afanes por conseguir una sociedad mejor, sin explotadores
ni explotados, sin dirigentes ni dirigidos.
Se cumplen ahora 75 años de la fundación de la F.A.I., y ha
sido una constante en su militancia la participación en la lucha sindical
a través de la C.N.T.; esto ha sido así por la identidad de
fines de ambas organizaciones y su semejanza en los medios a emplear.
Cuando en 1872 el ala libertaria de la Internacional, expulsada por las maniobras
marxistas, se reunía en Saint-Imier, dejaba bien claros los principios
que, desde entonces, definen la acción libertaria: organización
al margen de la política burguesa, destrucción de cualquier
clase de poder político, libre organización del trabajo contra
las tiranías económica y religiosa, sustitución del Estado
por la libre federación de los grupos productivos fundada en la solidaridad.
Tanto la Asociación Internacional de los Trabajadores (a la que está
adherida la C.N.T.) como la Internacional de Federaciones Anarquistas (a la
que está adherida la F.A.I.) son conscientes de la actualidad de los
principios emanados en Sain-Imier así como de la necesidad de abatir
el sistema social existente para poder construir una sociedad libre, igualitaria
y solidaria.
Os deseamos éxito en vuestro congreso.
¡Viva la revolución social! ¡Viva la anarquía!
Comité Peninsular de la F.A.I.
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Que no se diga nunca que los americanos no han hecho nada cuando su gobierno
ha declarado la guerra sin límite e instituido medidas represivas draconianas.
Los signatarios de este manifiesto animan a los ciudadanos estadounidenses
a resistir a esas nuevas medidas y a la política global llevada a cabo
desde el 11 de septiembre de 2001, que representan graves peligros para todos
los ciudadanos del mundo.
Nosotros creemos firmemente que los pueblos y las naciones tienen derecho
a decidir su propio destino, al margen de la coerción militar ejercida
por las grandes potencias. Creemos que todas las personas detenidas o juzgadas
por el gobierno de los Estados Unidos tienen derecho al mismo procedimiento
jurídico. Creemos que la puesta en cuestión, la crítica
y la discrepancia son derechos legítimos importantes que deben protegerse.
Somos conscientes del hecho de que esos derechos son constantemente cuestionados
y que deben conservarse, aunque sea al precio de la lucha.
Creemos que los hombres y mujeres de conciencia deben asumir la responsabilidad
de lo que hacen sus gobiernos respectivos. En primer lugar debemos oponernos
a las injusticias cometidas en nuestro nombre. Por eso es por lo que llamamos
a todos los americanos a resistir a la guerra y a la represión desencadenadas
contra el mundo por la administración del señor Bush. Son injustas,
inmorales e ilegítimas. Hemos decidido hacer causa común con
los ciudadanos del mundo.
También nosotros nos hemos conmocionados con los terribles sucesos
del 11 de septiembre de 2001. También nosotros hemos deplorado la muerte
de miles de inocentes y hemos visto con horror e incomprensión las
escenas de carnicería, que nos recordaban otras muchas semejantes en
Badgad, Panamá y, a una generación anterior, Vietnam. Como millones
de americanos angustiados, también nosotros nos hemos preguntado cómo
ha podido ocurrir esto.
Sin embargo, apenas había comenzado el duelo y los dirigentes del país
más poderoso desencadenaban el espíritu de venganza. Hicieron
público un mensaje simplista que oponía "el bien al mal",
que los medios de comunicación, complacientes e intimidados, difundieron.
Nos dijeron que preguntarse el por qué de tales sucesos terribles se
acercaba peligrosamente a la traición. No ha habido debate alguno.
No ha habido por definición ni cuestionamiento moral ni cuestionamiento
político. La única respuesta posible debía ser la guerra
fuera de las fronteras y la represión en el interior.
En nuestro nombre, la administración del señor Bush, con la
casi unanimidad del Congreso americano, no sólo ha atacado Afganistán,
sino que también se ha arrogado el derecho, al igual que sus aliados,
de imponer la fuerza militar en todas partes y a todas horas. Las repercusiones
brutales se han hecho sentir en las Filipinas y en Palestina, donde los tanques
y las escavadoras han dejado un terrible rastro de muerte y destrucción.
El gobierno se dispone ahora a llevar una guerra total contra Iraq, país
que no tiene nada que ver con los horrores del 11 de septiembre de 2001. ¿Qué
clase de mundo nos espera si el gobierno de los Estados Unidos tiene carta
blanca para enviar comandos, asesinos y bombas cuando él quiera?
En nuestro nombre, los Estados Unidos han creado dos clases de ciudadanos:
los que han hecho el juramento de los derechos esenciales y los que parecen
no tener derecho alguno. El gobierno ha interrogado a más de mil inmigrantes
y los ha detenido en secreto de forma indefinida. Cientos de ellos han sido
deportados y otros cientos languidecen en la cárcel. Esta situación
nos recuerda claramente a los campos de concentración construidos durante
la Segunda Guerra Mundial por los japoneses de nacionalidad americana. Por
primera vez después de varias décadas, los procedimientos de
inmigración incluyen a ciertas nacionalidades en su lista para hacerles
sufrir un tratamiento injusto.
En nuestro nombre, el gobierno pone sobre nuestra sociedad un velo de represión.
El portavoz del presidente advierte a la gente para "que tenga cuidado
de lo que dice". Los artistas, intelectuales y profesores disidentes
ven sus opiniones deformadas, atacadas y censuradas. El llamado "acto
patriótico", así como una serie de medidas que parecen
tomadas por el Estado, conceden a la policía amplios poderes de registro
y detención bajo el teórico control de procedimientos secretos
llevados por tribunales secretos.
En nuestro nombre, el poder ejecutivo ha usurpado sistemáticamente
las funciones de otras ramas del gobierno. Los tribunales militares, de procecimientos
dudosos en los que los acusados no tienen derecho a apelar a lo civil, se
han establecido por simple decreto. Los grupos son considerados como "terroristas"
de un plumazo presidencial.
Es preciso que nos tomemos muy en serio a los dirigentes de este país
cuando hablan de una guerra que durará toda una generación,
y cuando hablan de un nuevo orden social. Nos vemos enfrentados a una política
abiertamente imperialista contra el resto del mundo, y a una política
interior que fabrica y manipula el miedo con el fin de recortar los derechos
de las personas.
Los sucesos de los pasados meses trazan una trayectoria fatal en la que hay
que analizar a qué obedece y por qué hay que resistirse. Demasiado
a menudo, a lo largo de la historia, la gente ha esperado demasiado para luchar.
El presidente Bush ha declarado: "O con nosotros, o contra nosotros".
He aquí nuestra respuesta. Os negamos el derecho a hablar en nombre
de todos los americanos. No abandonaremos jamás nuestro derecho a cuestionar.
No os entregaremos nuestras conciencias a cambio de promesas de seguridad
que suenan vacías. Declaramos: "¡No en nuestro nombre!"
Nos negamos a representar ningún papel en esta guerra y rechazamos
toda suposición realizada en nuestro nombre o por nuestro bien. Tendemos
la mano a los que, a través del mundo, sufren a causa de esta política:
mostramos nuestra solidaridad con palabras y con actos.
Firmando esate manifiesto, convocamos a todos los americanos a unirse a nuestro
desafío. Aplaudimos y estimulamos los actos de crítica y de
protesta que están teniendo lugar en la actualidad, a sabiendas de
que hará falta mucho más para detener este engranaje infernal.
Nos inspiramos en los reservistas israelíes que, al precio de enormes
riesgos personales, declarán que "existe efectivamente un límite"
y rechazan servir en los territorios ocupados y en Gaza.
Nos inspiramos también en los numerosos ejemplos de resistencia y de
objeción de conciencia que abundan en el pasado de los Estados Unidos:
desde los que han luchado contra la esclavitud mediante la rebelión
y las redes clandestinas de evasión hasta los que se han levantado
contra la guerra de Vietnam, negándose a obedecer órdenes, a
su reclutamiento y uniéndose a los resistentes por solidaridad.
No permitamos que se desesperen todos los que nos observan en el mundo ante
nuestro silencio y falta de reacción. En lugar de eso, que el mundo
oiga nuestro compromiso: resistiremos al engranaje de la guerra y de la represión
y nos agruparemos todos los que queremos actuar para detenerlo.
Colectivo NION
(Not in our name) ![]()
Al final de la guerra de Vietnam, el gobierno USA, cansado de la guerra y
preparado para dejar Indochina hacia las costas de Estados Unidos, prometió
ayudar a la reconstrucción de la arrasada Vietnam, y de hecho se comprometió
a pagar reparaciones. Treinta años después, ni diez centavos
de dólar, ni siquiera una moneda de cinco centavos, ha sido pagada
al pueblo de la República de Vietnam, ni tampoco los Estados Unidos
han tenido nunca la menor intención de cumplir los términos
del acuerdo de paz firmado en París.
Aproximadamente tres millones de vietnamitas asesinados durante la guerra,
los campos de arroz y los ríos envenenados por el "Agente Naranja"
(¡que continúa envenenando a un incontable número de vietnamitas
generaciones después!), asesinatos por la CIA de civiles y líderes
de partidos, torturas y miles de niños vietnamitas de padres norteamericanos
nacidosy despreciados... y Estados Unidos se fue con una rabieta imperial
sin mirar para atrás.
Las lecciones de la historia son realmente instructivas, si consideramos el
espectro de la guerra asomándose sobre el horizonte en Iraq. Seguramente,
existen promesas de los portavoces de la Administración Bush de que
introducirán la "democracia" en Iraq, un eco de sus promesas
en Vietnam. Lo que les motiva realmente, en verdad, no es la "democracia"
(si lo dudas, sólo tienes que preguntarles a los ciudadanos de Florida,
que no han visto indicios de "democracia" en los últimos
años), sino el aliciente del "oro negro", el "té
de Texas" o, como suelen decir en la presentación de una famosa
comedia de TV: "¡Petróleo, eso es!"
Nuevamente, una lección desde la historia acerca de lo que los norteamericanos
se preocupan realmente, procedente de un conflicto previo entre Estados Unidos
e Iraq hace treinta años:
"El general Ahmed Hassan Bakr nacionalizó el petróleo iraquí
en 1972. El presidente Nixon comenzó inmediatamente a conspirar para
cambiar esta situación, como Estados Unidos ya lo había hecho
cuando Irán nacionalizó su petróleo en 1951. Nixon, de
acuerdo con el Shah, orquestó el alzamiento armado de los kurdos iraquíes
contra Bakr. Irak fue incorporado en la lista norteamericana de las naciones
que patrocinaban el terrorismo. Este curso de acción fue abruptamente
interrumpido cuando el entonces vicepresidente Sadam Hussein y el Shah llegaron
a un acuerdo que cedía el control del estratégicamente vital
oleoducto de Chat el-Arab en el Golfo Pérsico a Irán.
Contemplado retrospectivamente, parece claro que el control iraquí
de este oleoducto fue la principal razón de la agitación estadounidense
contra Iraq. Una vez que el Shah, controlado por los norteamericanos, pasó
a poseer el pasaje hacia el Golfo, todo el apoyo de los estadounidenses a
los kurdos cesó por completo. Comentando esto, Henry Kissinger señaló
que "las operaciones encubiertas no deberían ser confundidas con
un trabajo de misioneros". Bajo Nixon, el suministro de armamento a Irán
por parte de los Estados Unidos se incrementó dramáticamente.
¿Derechos humanos? ¿Guerra contra el terrorismo? ¿Lucha
por la democracia? Como un juego de cartas en la calle 42 de Manhattan, el
juego real permanece moviéndose, justo delante de tus ojos. Pero nunca
es lo que tu crees que es.
Recientemente, el portavoz de la Administración Bush propugnó
el asesinato de un líder extranjero. Ari Fleisher se preguntó
acerca de los costes de una guerra en Iraq, y respondió que el precio
más barato podría ser una bala. Cuando fue preguntado, dijo
que el gobierno no estaba propugnando el asesinato, pero señaló
que si alguien en Iraq quería conseguir el precio más barato
de la guerra, "una bala" (para Sadam Hussein, naturalmente), sería
lo más económico.
La guerra inevitable
Resulta imposible para nosotros leer un periódico, ver un programa
de noticias o escuchar la radio, sin recibir el mensaje innegable de que la
guerra con Iraq es inevitable.
¿Por qué esto es así? ¿Por qué, en una
nación que se proclama como democracia, esto es inevitable, casi incuestionable,
más allá de la posibilidad de cuestionamiento? ¿Por qué
la guerra contra una nación soberana se da como un hecho?. ¿Dónde
están las voces de la disidencia? ¿Dónde la opinión
divergente?
Si esto es una democracia, es una democracia del miedo; miedo estimulado y
explotado por los líderes políticos en Washintong, D.C., y subrayado
por los vergonzosos aplauso de los medios de comunicación.
Iraq, se nos dice, es un gobierno autoritario, y su lider, Sadam Hussein,
es un nuevo Hitler. Parece que cada vez que el gobierno quiere demonizar a
alguien, se le denomina como "Hitler". Siempre funciona, ¿no
es así? No importa que el gobierno estadounidense fuera bastante amigo
de Hussein y del régimen de Bagdad cuando estaban en guerra con su
vecino Irán.
Pensemos un poco acerca del verdadero Hitler, y el régimen nazi durante
la guerra. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando millones de norteamericanos,
ingleses y franceses vivían con el temor a los nazis, ¿sabíais
que un número de empresas estadounidenses comerciaban con el enemigo?
Empresas como el Chase Bank, Ford, International Telephone y Standar Oil.
Las divisiones acorazadas de Hitler fueron construidas por la Adam-Opel y
la Ford de Colonia, propiedades subsidiarias de la General Motors y la Ford.
Hablando de Ford, ¿sabíais que Hitler concendió la más
alta condecoración civil de honor al fabricante de automóviles
estadounidense Henry Ford?
Charles Higham, en su libro de 1984 "Comerciando con el enemigo",
señala: "Supongan que la población descubriera que el Chase
Bank estuvo haciendo negocios de millones de dólares en la Francia
ocupada por los nazis, después de Pearl Harbour, con el pleno conocimiento
de la casa matriz en Manhattan. O que la Ford construyó camiones para
las tropas alemanas de ocupación en Francia, con la autorización
de Dearborn, Michigan. O que la ITT construtó los Focke-Wulfs que arrojaron
las bombas contra las tropas británicas y americanas. O que los cruciales
cojinetes fueron embarcados para los clientes socios de los nazis en Latinoamérica,
con el acuerdo del vicepresidente del Consejo de Producción de Guerra
estadounidense y el primo de Göring en Filadelfia, cuando las tropas
norteamericanas estaban desesperadamente escasos de ellos".
Seamos claros: muchas grandes empresas norteamericanas se enriquecieron cuando
la maquinaria de guerra de Hitler comenzó a expandirse. No se preocuparon
de Hitler entonces, ni de los denominados "Hitler" ahora. Todo es
una cuestión de petróleo, del dinero que proporciona, del poder
que otorga.
No permitais que la guerra sea inevitable, luchad contra las mentiras de las
empresas.
Los días 9 y 10 del pasado mes de octubre, se organizaron, en Sao
Paulo, unas Jornadas tituladas "Espanha Libertaria" y subtituladas
"Autogestión y Revolución". Consistieron en una serie
de exhibiciones de vídeos sobre la Revolución Española,
conferencias y debates sobre el tema, así como la presentación
de varios libros que, igualmente, versan sobre dicho asunto. Organizadas por
el Núcleo de Sociabilidade Libertaria (NU-SOL) de la Facultad de Ciencias
Sociales de la PUC-SP, El Instituto de Estudios Libertarios (IEL) y la Editorial
Imaginario, contó con la presencia de numeroso público interesado
(incluyendo muchos compañeros de otros colectivos anarquistas), hasta
el punto de ser, en algunos momentos, absolutamente insuficiente el espacio
previsto.
El propio Instituto de Estudios Libertarios preparó en la ciudad de
Río de Janeiro, donde también cuenta con militantes, en la Universidad
Federal (UFF), y donde existe un entusiasta grupo de estudiantes anarquistas,
una conferencia debate sobre la misma cuestión. En realidad se hizo
una amplia exposición sobre la historia del anarcosindicalismo en España,
arrancando de la Primera Internacional y terminando en los preparativos del
IX Congreso de la C.N.T., cuya segunda fase se clausura en estos días
en Madrid.
Tuve la suerte de participar en los debates y asistir a las exhibiciones de
los vídeos (con coloquio en algún caso) y presentaciones de
libros, así como de reconocer la importante labor organizativa de los
compañeros de Sao Paulo, en este evento. Pero, sobre todo, tuve la
suerte de conocer (alguno ya conocía) a bastantes militantes de diferentes
grupos y organizaciones que trabajan duro en la difusión de las ideas
anarquistas. Por allí pasaron desde Edson Pasetti, que presentó
las conferencias, muy implicado en la organización a pesar de declararse
anarcoindividualista, a Margareth Rago, profesora en la Universidad de Campinhas,
donde seguirían algunas conferencias más, y militante del anarcofeminismo
brasileño. Moesio Rebouças, quizás el militante anarquista
más respetado por todo el movimiento libertario brasileño, incansable
divulgador, desde la Agencia de Noticias Anarquistas (ANA), de todo lo que
pasa en el universo ácrata, desde hace bastantes años. Allí
estaban compañeros del Centro de Cultura Social de Sao Paulo (CCSSP),
una de las organizaciones clásicas en el anarquismo brasileño,
con el compañero Jiménez, nacido hace 90 años en España
y aún entusiasta en su militancia, a la cabeza, con Jose Carlos Orsi
Morel, que compartió la Secretaría General de los Núcleos
Pro COB con el desaparecido Jaime Cubero, alma del Centro durante muchos años
y autor de numerosos escritos sobre anarquismo y anarcosindicalismo, o con
Fabricio y Ana que, con N. Batata, son el motor actual de este histórico
espacio, generador de anarquismo, que edita un boletín informativo
semestral. Por las Jornadas pasaron los de Lutta Libertaria, grupo cercano
a la "plataforma", integrado en Resistencia Popular (organización
que comparten con militantes no libertarios, para trabajar en diferentes ámbitos
marginales, ocupaciones de tierras, viviendas, etc.). Por supuesto estaba
Plinio A. Coelho, incansable animador de la Editora Imaginario, con un catálogo
extenso y muy cuidado de textos anarquistas, así como revistas como
Novos Tempos (publicación anarquista cuatrimestral) y, ahora, Libertarios
con un curioso formato y una calidad de impresión -ambas- que ya nos
gustaría tener en España, organizador, también, del evento
y que nos ofreció su casa en Sao Paulo con todo el cariño del
mundo. Tampoco faltaron punks, incluyendo una compañera del Movimiento
Anarco Punk (MAP) que vino desde Belo Horizonte (MG), ni Carlo Romani ("el
guapo Carlo") que acaba de publicar un libro sobre Oreste Ristori, subtitulado
"Una aventura anarquista", siempre dispuesto a ayudar en cualquier
tarea, ni Arthur Dantás, empeñado en un trabajo sobre publicaciones
periódicas anarquistas... Especiales, pero demasiado breves por falta
de tiempo, fueron los contactos con Renato, pues tiene asumida una de las
tareas más atractivas e ilusionantes: recuperar la COB. Volver a hacer
de la Sección Brasileña de la AIT un punto de referencia para
los trabajadores y trabajadoras, empezando por los libertarios, muy poco implicados
en la actualidad. Un proyecto que, desde la PROFOSP-COB-AIT (así como
la FORGS en Rio Grande do Sul), deberá convencer a los anarquistas
brasileños de la importancia de potenciar la lucha y las organizaciones
anarcosindicalistas.
También en Rio de Janeiro los contactos y la convivencia fueron importantes.
La conferencia-coloquio en la UFF, fue organizada por el Instituto de Estudios
Libertarios (IEL), grupo del que participan algunos de los más activos
militantes anarquistas cariocas, como el CELIP. Este Círculo de Estudios
Libertarios, que incorporó el nombre de uno de sus creadores -Ideal
Peres- cuando murió, tiene una ya larga trayectoria militante y es
una fuente inagotable de proyectos interesantes. Desde la publicación
del Liber@ ...Amore mio, decano de la prensa libertaria brasileña (aunque
solo tiene doce años), hasta la Biblioteca Fabio Luz (que acaba de
cumplir un año y ya es la más completa, junto a la del CCSSP,
de Brasil), pasando por este IEL que va ilusionando a cada vez más
compañeros y del que yo ya soy, también, integrante activo.
Del CELIP es Renato Ramos, un histórico (a pesar de su juventud) que
está en todas partes, y Alexandre Samis, cuya casa compartí
con su compañera Fernanda y dos gatos (especialmente Garrincha, gran
amigo), trabajador incansable ("pesado") por las ideas, desde sus
libros, investigaciones y actividad permanente. Más joven y muy interesado
por la pedagogía libertaria es Robledo al que le tocó hacerme
de "Cicerone" por el parque nacional de Tijuca. Milton, periodista
y el que llaman cariñosamente "Tiburón", muy activo
en las ocupaciones e interesado por cualquier proyecto autogestionario, colaboran
con el CELIP, después de algún tiempo menos visibles. En el
IEL figuran, también, Robson (responsable de la editora ácrata
Achiamé) y de la revista de cultura libertaria, arte y literatura Letralibre
o "Yacaré" del Laboratorio de Estudios Libertarios que editan
la revista Ruptura y Jesús, el que tiene más años, pero
no el más viejo. Médico y muy solidario, emocionado con tanta
actividad, nació en Bolivia, pero fue adoptado por un anarquista chileno
y lleva muchos años en Rio, ¡cómo no va ser internacionalista!
Y, claro, Ana, interesada por el anarcosindicalismo o Helena, el futuro...
En fin, una buena base a la que le falta, desde mi punto de vista, una organización
federal. Pero todo se andará.
Este artículo es, además de un intento de presentar a los lectores y lectoras del Tierra y libertad parte de lo que se mueve en Sao Paulo y Río de Janeiro dentro del mundillo libertario, un homenaje personal a sus militantes. Es por eso que escribo sus nombres, si bien faltan muchos que no recuerdo en el momento de hacer el artículo o que conocí demasiado superficialmente. En cualquier caso, mi agradecimiento por el trato recibido y el esfuerzo en la difusión de las ideas, es al conjunto del movimiento libertario de ambas ciudades.
Reproducimos aquí el capítulo final de "El libro rojo del cole", obra que, a pesar de ser censurada, circuló por diferentes centros de estudio hace ya más de dos décadas. Nos parece que hace pensar y que plantea reflexiones que, hoy día, muchas personas han olvidado cuestionarse... Nunca es mal momento para dar un repaso a qué significa la escuela y comprobar cómo el tipo de sistema educativo y el de sociedad están íntimamente relacionados. Esperamos que sirva como una pequeña aportación al debate que últimamente está habiendo en torno a la enseñanza.
El sistema escolar es un mundo bastante cerrado y replegado sobre sí
mismo. En muchos aspectos está cortado del mundo exterior. Tiene sus
propias normas, ritos, ritmos, etc. Hay otras instituciones de ese estilo:
cárceles, cuarteles, hospitales, manicomios...
Sin embargo, el sistema escolar no es como es por arte de magia. Su estructura
y funcionamiento vienen establecidos desde afuera y se corresponde con el
tipo de sociedad que les rodea.
Los valores del sistema escolar son los valores de esta sociedad: la disciplina
del miedo, la ley del más fuerte, la insolidaridad, el aborregamiento.
El sistema educativo tiene dos fines:
1º.- Amaestrar a los jóvenes para que aprendan a pensar, juzgar,
sentir según una determinada escala de valores.
2º.- Prepararlos para que de mayores puedan ser obreros, técnicos,
profesionales, etc.
Los dos pilares: intereses económicos e intereses ideológicos.
El sistema escolar está íntimamente ligado a los intereses económicos
y políticos de los que gobiernan la sociedad.
Por eso, los cambios en el terreno político e ideológico, el
crecimiento o estancamiento de determinados sectores de la producción,
repercuten en el sistema educativo. Es decir, el sistema educativo sirve los
fines que le marcan los grandes capitalistas porque éstos son los que
tienen en sus manos el poder económico y por tanto, el poder político.
Por ejemplo: durante el fascismo nos metían las ideas fascistas por
los ojos; los españoles somos unos vagos, unos inútiles. Menos
mal que tenemos a Franco para que piense, decida y nos diga lo que tenemos
que hacer.
Ahora nos meten la idea de que lo mejor que hay es una democracia formal.
Es decir, nosotros elegimos a unos señores pero ellos son los que deciden
por nosotros. Dicen : "Hemos llegado donde íbamos y todo está
muy bien. Pedir más es pasarse. Se pueden mejorar algunos aspectos
del sistema, pero es una barbaridad no estar muy satisfecho con casi todo
en general".
Durante el fascismo el sexo no existía. Ahora nos meten por los ojos
una parodia de la sexualidad. Nos siguen conservando los prejuicios sexuales,
pero meten culo y tetas hasta en la sopa para que nos callemos, para que sigamos
considerando el cuerpo de las tías como una cosa, para que pensemos
que la sexualidad es como el fútbol: se ve pero no se practica, etc.
En el terreno económico el montaje está también muy claro.
Por ejemplo, en España en los años 60, la industria se desarrolló.
Hacían falta obreros cualificados y técnicos medios: alargaron
la escolaridad obligatoria, crearon centros de formación profesional,
escuelas de peritos, etc.
Ahora, con la brutal crisis económica en que estamos no hay trabajo
para los jóvenes, ni perspectivas de futuro. No es rentable invertir
en educación, así es que dicen "Reforcemos las medidas
selectivas, entretengamos con los mínimos gastos a la máxima
cantidad de chavales, a ver si entre eso y el servicio militar nos los quitamos
de encima durante unos añitos. Volvamos a ensalzar las virtudes del
ama de casa y de la madre en relación a sus hijos, a ver si las muchachas
comprenden que su sublime misión es ser esposa y madre y dejan de estudiar".
Cambiar la enseñanza. Cambiar la sociedad
Por eso, pedir un sistema escolar formativo, útil, supone en el
fondo pedir un cambio radical de sociedad. Una sociedad que no quiere hombres
y mujeres que piensen, sean críticos, no tengan miedo y quieran ser
libres, una sociedad que no quiera eso, no puede tener un sistema educativo
que forme a los jóvenes en esos valores.
Una sociedad represiva y policíaca no puede tener una escuela libre
y crítica.
Por eso se dice que no se puede cambiar la escuela sin cambiar la sociedad.
Los capitalistas que tienen el poder lo emplean para controlarnos y no van
a permitir una enseñanza que no esté a su servicio y no cumpla
el papel que a ellos les interesa.
Desgraciadamente (para ellos) el sistema escolar no es una balsa de aceite
precisamente. Constantemente les crea problemas.
Los tiene obsesionados. Desde hace más de diez años en todos
los paises hablan y hablan de la "crisis escolar". Intentan ponerle
parches, hacen reformitas, comprar a unos, reprimir a otros. Pero en el fondo
no solucionan nada porque el problema de fondo es que hay que cambiarlo por
otro. El problema es que los jóvenes no aceptan lo que la enseñanza
quiere hacer con ellos, ni las maneras que emplea.
Por eso el sistema educativo es un punto débil del sistema capitalista.
Es un terreno en el que constantemente entran en conflicto los planes de los
de arriba con los deseos y la rebeldía de los de abajo.
Por todo ello, cuando se lucha por cambiar algún aspecto del sistema
educativo (por pequeño que sea) se lucha directamente contra ese tipo
de sociedad.
Cuando en un colegio, un instituto, una escuela, vosotros conseguís
modificar las normas, el funcionamiento, los contenidos, etc., estáis
provocando un cambio general de la sociedad.
Los profesores y los alumnos deberían trabajar juntos para promover
esos cambios.
Los profesores, aunque tengan poder sobre vosotros, tampoco tienen el "poder".
La lucha de los profesores y alumnos no tiene que ser contradictoria, sino
suplementaria y en muchos casos común.
Para cambiar y transformar el mundo hay que actuar. Cada cual actúa
donde está y con los medios que tiene. Pero todos los que queremos
cambiar esta sociedad estamos luchando por lo mismo.
Asociación por la Libertad y la Igualdad en las Aulas
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¿Manifiesto
por una
pedagogía autoritaria?
Cuando estamos enfermos y acudimos al hospital a nadie se le ocurre pensar
que el médico se comporta de forma autoritaria porque nos diagnostica
y nos receta; podemos optar por una medicina tradicional o por una de sus
alternativas, podemos criticar la atención personal que hemos recibido
o podemos opinar sobre la organización del centro sanitario, pero no
se nos ocurre afirmar en voz alta que el doctor debe acudir a la asamblea
de enfermos para decidir nuestro tratamiento. Si nuestro automóvil
sufre un percance nos acercamos a un taller mecánico para que encuentren
y arreglen la avería, pero no tenemos costumbre de increpar a sus trabajadores
mientras lo reparan ni dejamos de acudir a recoger nuestro vehículo
porque nos disgusten los desperfectos que le encuentran a nuestro coche, y
mucho menos responsabilizamos a los mecánicos de la contaminación
atmosférica o del efecto invernadero.
Sin embargo en los medios libertarios, y con la excusa de que los anarquistas
estamos en contra de cualquier autoridad, a menudo se menosprecia e insulta
a los profesores que, por el mero hecho de serlo, son equiparados a los militares,
los clérigos, los policías o los carceleros. Se sostiene que
todos tenemos algo que aprender, incluso los docentes de los alumnos, pero
pocos se atreven a decirles a sus profesores a la cara que todos tenemos algo
que enseñar. Se critica a los docentes por contribuir al proceso de
socialización de los alumnos dentro de la vigente sociedad democrática
y capitalista, pero casi nadie tiene el valor de mantener públicamente
que muchos anarquistas, como Ricardo Mella, se han opuesto a cualquier actividad
proselitista y divulgadora de los postulados ácratas en los centros
de enseñanza, por lo que sería igualmente criticable que en
las aulas se propagasen nuestros ideales.
Nada tendría de particular que muchos jóvenes que se proclaman
anarquistas mantuviesen estas ideas, pues de sobra conocemos el desbarajuste
mental de tanta gente que confunde la ética libertaria con la estética
ácrata; pero el problema adquiere especial gravedad cuando estas teorías
se difunden a través de nuestros medios o se presentan avaladas por
determinados sindicatos o agrupaciones que se han ganado a pulso un merecido
prestigio en el campo anarquista. ¿Cómo es posible que en la
propaganda de algunos sindicatos de la C.N.T. se critique de forma tan global
como injusta a todos los profesores? ¿Qué corporativismo al
revés permite que desde un sindicato de clase se insulte a los trabajadores
de la enseñanza? ¿Qué pueden enseñar a los docentes
quienes no han aprendido entre nosotros lo que es el respeto y la solidaridad
obrera?
Naturalmente que, lejos de cualquier corporativismo, opino que se puede y
se debe criticar a aquellos profesores que se muestran autoritarios, a los
que ni enseñan ni aprenden, a quienes manipulan la voluntad y coartan
la libertad de sus alumnos, a los que sólo se dedican a "domar,
adiestrar y domesticar" como denunciaba Francisco Ferrer Guardia, a todos
aquellos que son, por decirlo en dos palabras, malos profesores. Pero de la
misma manera que se puede y se debe criticar a los malos médicos o
a los malos mecánicos: de forma individual y razonada.
Por supuesto que, personalmente, opino que se puede y se debe criticar el
actual modelo educativo, a sus leyes y a sus normas, a sus teóricos
y a sus gestores, a sus premisas y a sus consecuencias. Pero en esa crítica,
y coincidiendo con los anarquistas en una proporción mayor de la que
imaginamos, nos encontraremos con muchos profesores, con muchos de esos denostados,
vilipendiados, ridiculizados y despreciados trabajadores de la enseñanza.
J.P.C.D.
Existe, sin embargo, una rama que, aun en la sociedad más libertaria,
exige una determinada suma de autoridad, y es la instrucción.
Ciertamente se abolirán los sistemas pedagógicos que reposan
sobre la base de castigos corporales y amenazas terroríficas que torturan
el cerebro y fatigan y abruman; pero no resulta de aquí que toda autoridad
debe ser suprimida en las relaciones de los profesores con los alumnos, y
que se puede conceder a niños ignorantes de todo la misma libertad
que a hombres formales.
El verdadero precursor de la anarquía, Bakunin, dice que a los niños
se les debe someter a una disciplina más atenuada, a medida que avanzan
en edad. De este modo, cuando lleguen a la adolescencia, no encontrarán
en sus maestros más que amigos y consejeros.
Es preciso no confundir la instrucción y la educación: esta
última, que es la asimilación de las costumbres sociales, debe
inspirarse en el más grande principio de libertad. La instrucción,
al contrario, como enseñanza de útiles conocimientos, pero áridos
generalmente, supone un plan, un método que, por intenso que sea su
atractivo, siempre será autoritario.
(Charles Malato, Filosofía del anarquismo)
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El 6 de octubre se consumó en la basílica de San Pedro del
Vaticano el último acto de la ascensión al poder de la más
importante e insidiosa corriente del catolicismo contemporáneo, el
Opus Dei. Finaliza aquí el recorrido que ha llevado e este movimiento-secta
en menos de un siglo a conquistar los centros neurálgicos de la Iglesia
católica, socavando lenta pero inexorablemente a las otras instituciones
rivales, principalmente a los jesuitas.
Fundado en 1928 en España por Escrivá de Balaguer, con la tarea
de combatir el materialismo y a los enemigos del catolicismo allí donde
estuvieran, el Opus Dei crece en prestigio y poder gracias al apoyo incondicional
y material que ofreció a las tropas fascistas del general Franco durante
la Gurra Civil y, posteriormente, al sangunario régimen franquista.
Pronto se convierte en una fuerza de presión y en una realidad política
y económica capaz de condicionar las posibilidades del gobierno, metiendo
en él a sus propios hombres, cosa que sigue haciendo hoy.
Escrivá fue el típico clerical-fascista y como tal sirvió
a la causa de la dictadura española, simpatizó con Hitler y
Mussolini, minimizando el holocausto judío. Gracias a su estrategia
de conquistar a los hombres de poder político-económico que,
una vez entran en la Obra, se convierten en gestores de su patrimonio, en
gran parte secreto, este movimiento ha conquistado una influencia creciente
en el catolicismo de fuera de España, en Europa y especialmente en
América Latina, donde ha sido protagonista de la aventurada guerra
vaticana para marginar las expresiones de Iglesia popular surgidas en torno
a la denominada teología de la liberación; para lograr esto
no ha reparado en medios, ha promovido y alimentado grupos paramilitares,
se ha alineado con la CIA y con las más sanguinarias policías
implicadas en hacer desaparecer "la plaga del comunismo".
Entre tanto ha puesto en práctica la estrategia de conquista del Vaticano,
favorecido por algunas circunstancias que Escrivá primero y Portillo,
su sucesor, después han sabido aprovechar astutamente, como el crack
del Banco Ambrosiano y el escándalo de Marcinkus y el Instituto para
Obras de la Religión. Estuvo entre los promotores del ascenso de Wojtyla,
con quien han tramado la estrategia para cortar las alas a la Iglesia latinoamericana
y reconducir la política vaticana por la vía integrista tras
el breve paréntesis del Concilio Vaticano II. Ha pagado en contante
y sonante los agujeros de las finanzas vaticanas debidos a los escándalos
y a las sucesivas condenas, obteniendo a cambio siempre más poder.
Su mayor conquista fue obtenida en 1982, cuando el actual papa elevó
al Opus Dei a la categoría de prelatura personal, es decir, le concedió
el máximo privilegio, el de ser una especie de diócesis sin
límites, que puede enseñorearse del mundo entero sin tener que
pedir permiso a ningún obispo ni cardenal. Esta era la máxima
aspiración de Escrivá y de la cúpula de la Obra, gestionar
un inmenso poder esparcido por los cuatro ángulos del planeta, y consistente
en más de seiscientos periódicos, medio centenar de emisoras
de radio y televisión, una decena de productoras cinematográficas,
centenares de instituciones escolares de todo genero, a lo que hay que añadir
más de 1.500 empresas, sociedades, bancos, entidades financieras, fundaciones
bajo su estricto control, a traves de sus miembros o sus entidades auxiliares.
La canonización de Escrivá quiere ser el momento ritual que
sancione la ascensión completa del Opus a la cima de la Iglesia de
Roma. Integrismo, poder financiero, ingerencia social y control institucional
son los cuatro puntos cardinales de esta santa mafia; confieren a la Iglesia
católica un aspecto más inquietante y peligroso, sancionando
la desaparición del ala progresista, relegada a las obras de caridad
y a las manifestaciones pacifistas como testimonio de una Iglesia imposible.
Detrás -y junto- al Papa enfermo, Navarro Valls, portavoz y factotum,
con Ruini, Sodano y toda la caterva de jerarcas opusdeistas, representan la
veraz imagen de la Iglesia actual, alineada con los poderosos, con los ricos,
y cada vez más falsa y contradictoriamente amiga de los pobres y desheredados.
Por eso no hay que asombrarse de que el día de la canonización
del fundador del Opus Dei, en Roma, en primera fila no estuvieran sólo
los representantes del poder político nacional e internacional, siempre
sensibles e identificados con el clerical-fascismo, sino también líderes
como el neo-comunista Massimo D´Alema, en cuyas declaraciones se recoge
toda la sumisión moral, psicológica y política al nuevo
poder vaticano: "Esta canonización es un grandísimo evento
que no puede pasar desapercibido. He aceptado la invitación por este
y otros motivos. Estoy aquí, también, por el respeto debido
a la Iglesia católica, a sus instituciones, a su historia, a sus testimonios,
a sus símbolos: y uno de ellos es, sin duda, el nuevo santo Escrivá
de Balaguer".
Creo que no hay mejor manera de acabar este artículo.
Pippo Gurrieri
(Sicilia libertaria) ![]()
Las mentiras históricas de la Biblia
Como anarquistas la religión la podemos abordar desde determinados
aspectos y nuestra visión siempre será negativa ante un fenómeno
que tanto ha hecho padecer a la humanidad.
Si bien una critica de la religión como tal la podemos hacer de manera
eficiente, merced a nuestros principios ateos, igualmente a la religión
se la puede criticar por su aporte a la historia. Esto tiene que tener una
explicación. Las fuentes de historia antigua son muy escasas y uno
de los manuales que más se utiliza es la Biblia, pues allí determinados
aspectos de la historia antigua de Egipto y Mesopotamia están reflejados.
Pero aunque muchos la han tomado como un conjunto de hechos veraces, numerosos
descubrimientos arqueológicos están echando abajo tales fuentes
históricas y, sobre todo, están dejando en evidencia lo que
el mundo cristiano y el integrismo hebreo defiende. Digo esto último
porque el Antiguo Testamento es utilizado tanto por cristianos como por judíos
creyentes.
Sin más dilaciones entremos a analizar esos errores históricos
que la Biblia y sus seguidores toman como fuente histórica. Así,
por ejemplo, la Biblia relata la existencia de un diluvio universal que acaba
con todas las maldades de su tiempo y solo se salvo un tal Noé con
un arca. El tema de la destrucción por medio del agua es harto antiguo
y casi todas las religiones lo utilizan. Así lo encontraríamos
en los mitos de Visnhu en la India, en China, o en la propia zona mesopotámica
a través de textos sumerios y babilonios como el "Poema de Gilgamés".
Todos los intentos por hacer creíble tal historia han fracasado. Igualmente
el mito de Moisés, cuando la madre lo deposita en una balsita y es
recogido por una mujer de la corte del faraón y se hace rey, es algo
que otras culturas han utilizado. Los acadios también explican así
el nacimiento de su Imperio.
Se ha demostrado que la presencia de israelitas en el periodo de Ramsés
II en Egipto no es clara, pues ninguna fuente egipcia hace mención
a tal población ni tampoco hay huella arqueológica de ello.
Y evidentemente una liberación y un éxodo tan masivo de israelitas
hubiera tenido reflejos en las fuentes egipcias y no es así. Los asentamientos
israelitas en el desierto son muy posteriores a lo que la Biblia relata.
Que Josué, patriarca de Israel sustituto de Moisés, logró
tomar Canaán (la famosa Tierra Prometida) y consiguió derribar
las murallas de Jericó es otra absurda mentira. Jericó no se
habita hasta el siglo XIII antes de nuestra era de manera masiva y lo anterior,
lo que se supone en tiempos de Josué, era un débil asentamiento
donde no existía tal fortificación. Por lo tanto Josué
no derribó nada y menos con unas trompetas.
El tiempo de esplendor de Israel, según la Biblia, se sitúa
en los reinados de David y Salomón. Un reino de Israel obstentoso,
con grandes riquezas y grandes construcciones. Pero ningún texto mesopotamico
o egipcio narra la existencia de tales ciudades maravillosas, y los intentos
arqueológicos por hallarlas no han dado los resultados requeridos.
Una mentira más al saco. Igualmente la Biblia relata el encuentro de
Salomón con una reina, la reina de Saba, cuando esta fue muy posterior
al reinado de Salomón.
Un último hecho que comentaremos es la historia de Jesucristo. Personaje
venerado en todo el mundo, pues con él se inició la doctrina
del cristianismo, muchos son los hechos que demuestran que tal personaje pudo
no haber existido, y que de haberlo hecho, no tenía nada que ver con
el hijo de ningún dios.
La primera cuestión es que tanto las fuentes paganas como las rabínicas
o judías apenas le nombran, y el gran historiados hebreo Flavio Josefo
no pasa de unas breves líneas en la referencia a Jesucristo. Sólo
las fuentes cristianas (como es obvio) lo nombran constantemente. Pero una
cosa está clara en todo este compendio y es que la religión
cristiana vuelve a mentir respecto a su nacimiento, pues evidentemente no
nació un 25 de diciembre. Esto se aprovechó cuando el Imperio
Romano se cristianiza, pues en esa fecha se celebraba un culto pagano al sol,
por lo que se aprovechó y paso a ser la fiesta cristiana de la Navidad.
Hoy todo cristiano celebra la Navidad en diciembre y desconoce el origen de
toda esta circunstancia. La Iglesia lo adopta, aunque sabe que es incierta.
Otro problema es lo que era Jesucristo. ¿Era un mesías, un farsante,
un político? Lo primero que habría que hacer es entender la
época. El mundo judío estaba compuesto básicamente por
cuatro grupos: A) En primer lugar los fariseos, que eran influyentes, creyendo
en la tradición oral y en la expansión de las escuelas talmúdicas.
B) En segundo lugar los saduceos, aristócratas que creían en
las leyes escritas y no creían en la resurrección. C) En tercer
lugar los esenios, grupo religioso que compartía bienes y oración.
D) En cuarto lugar los zelotas, que era más un grupo político
contra Roma, de marcado carácter nacionalista. Hay datos que a Cristo
lo pueden situar entre los esenios y como un predicador más que puede
hacer futuro por la fácil palabrería demagógica. Incluso
la Iglesia guarda celosamente los Manuscritos del Mar Muerto, textos esenios
localizados en la zona de Qumram, en los que se podrían ofrecer datos
sobre el personaje, demostrando la falsedad de la Iglesia por quien está
adorando. Evidentemente, cierta parte no se hará pública, pues
el cristianismo puede salir muy mal parado si se ve que su mesías no
es el hijo de su dios.
En definitiva, la religión cristiana, como la hebraica, musulmana o
cualquiera que se precie, se fundamenta en mitos y en la débil credulidad
de algunas personas. Pero lo soteriológico no es verdadero, pues sólo
la historia tratada científicamente tiene una validez. Por ello la
religión denota su mentira desde sus propios textos, lanzando piedras
contra su mismo tejado. Desde este vocero anarquista y habitáculo para
los ateos les decimos ese refrán de "Pan con pan ..."
El mes pasado fue canonizado Escrivá de Balaguer, fundador del Opus
Dei. El tema, controvertido, es ya bastante conocido por todos. El Opus Dei
ha tenido tal desarrollo en España (y fuera de ella), que los estudios
a favor y en contra son realmente numerosos. Bien es cierto que predominan
los favorables, pues la Obra tiene mucha fuerza, y mucha práctica en
el proselitismo y la propaganda.
Por eso, no voy a hablar del Opus, aunque sea el tema del año. Hay
otra orden, de muy similar línea, que se conoce poco y que resulta
tan peligrosa como la anterior o, en estos momentos, más, por el desconocimiento
que se tiene de ella. Se trata de los Legionarios de Cristo, orden fundada
en México por un tal Maciel, hace ya 55 años. Los primeros pasos
fueron cortos; ahora son zancadas.
Cuando se instalaron en España (en Santander), venían del extrarradio
mexicano y vivían de limosnas que pedían por las calles. Pero
la situación empezaría a cambiar a partir de 1944. Por aquel
entonces, en España se daban las circunstancias políticas ideales.
Una vez confirmada la derrota de los ejércitos fascistas en la II Guerra
Mundial, Franco, aislado por la comunidad internacional, vio la necesidad
de hacer un lavado de cara al gobierno falangista, colocando en puestos clave
a personajes vinculados a grupos católicos que le sirviesen para lograr
el apoyo del Vaticano. Una de las principales misiones del nuevo Gabinete
consistía en hacer todo lo posible por conseguir la simpatía
y aceptación del franquismo, presentándolo como un régimen
cristiano ejemplar, que además deseaba "coordinar su política
con la del Vaticano en diversos asuntos internacionales". Así
llegaron los legionarios a España. El ministro de Asuntos Exteriores,
Martín Artajo, concedió becas a todos ellos y consiguió
incluso que el papa Pío XII aprobara oficialmente la congregación.
Corría el año de 1946 y ya no había marcha atrás.
Los primeros pasitos ya no eran tales. Llegaría la prosperidad gracias
las relaciones con los altos cargos y con los económicamente poderosos.
Dios lo quiso. Hoy los legionarios se extienden por España, México,
Estados Unidos, Francia, Italia y Chile de manera espectacular. Han montado
un formidable imperio educativo (su principal forma de llegar a los gobiernos,
las empresas y las familias) en el que cuentan con una decena de universidades
para laicos, 145 colegios privados, 21 institutos superiores y 630 centros
de apostolado en 92 ciudades. Por su tendencia a controlar la enseñanza
de postín, en la que hacen gala de una reconocida excelencia académica,
y su estrategia de captación dirigida principalmente a los grandes
empresarios y a las capas más altas de la sociedad, hay quienes los
denominan el nuevo Opus. Al fin y al cabo se trata de dos organizaciones que
compiten soterradamente en numerosos campos.
Pero, si en España fue gracias al gobierno de Franco, que utilizó
a los primeros legionarios para quedar bien ante el Vaticano, como esta congregación
logró instalarse en nuestro país y catapultarse hacia el resto
de Europa, ha sido tras la irrupción del P.P. en la vida política
española cuando la orden mexicana ha alcanzado sus mayores cotas de
implantación. Entre otras cosas, lograron colocar a uno de sus miembros
más destacados en el gabiente de asesores en materia de educación,
una posición estratégica de indudable importancia para cualquier
organización, como ésta, muy introducida en el siempre rentable
sector de la enseñanza privada.
Desde su fundación, los Legionarios de Cristo se han valido del favor
de los ricos para desarrollarse. En España, la nómina de personajes
y empresas a los que este grupo religioso se ha acercado con éxito
en busca de fondos, contactos, apoyo, convenios o presencia incluye grandes
fortunas, como los Oriol, los Botín, los Domecq o la familia real.
En México, el segundo país del mundo en número de católicos
(el primero es Brasil), donde también funciona la mayor archidiócesis
del planeta, el imperio de los legionarios ha logrado extenderse hasta límites
increíbles. Tal ha sido su grado de implantación entre los políticos
de derechas y de la alta sociedad mexicana, que en este país muchos
dan por sentado que la Legión tiene más poder que el Opus Dei
y más infuencia que los jesuitas.
Sus relaciones con las familias más adineradas y poderosas son a la
vez fuente de financiación de sus apostolados y protección contra
quienes pretendan ir en contra de sus intereses. Todo ello forma parte de
lo que el antropólogo Masferrer Kan ha llamado la "teología
de la prosperidad", en contraposición a la "teología
de la liberación" surgida en muchos países hispanoamericanos,
neutralizada ahora con la presencia legionaria. El mencionado antropólogo
la caracteriza por el "desarrollo de teorías y prácticas
sociales que combinan la adhesión de la doctrina de la Iglesia con
ideologías clasistas de la alta burguesía, radicalmente enfrentadas
a la teoría de la liberación latinoamericana".
La importancia de estar arropado por los grupos económicos más
poderosos es vital en los momentos de crisis.
La Legión Cristiana es además una extensa multinacional religiosa
que realiza numerosas obras sociales y de voluntariado en los países
donde actúa. Sin embargo, al estar estas obras enmarcadas dentro de
su programa de apostolado, no siempre son del todo gratuitas para quien las
recibe, porque llevan aparejado el manifiesto objetivo de la orden de lograr
"la salvación de todos y cada uno de los hombres, sin exclusivismo
de ninguna clase".
La propia organización reconoce que, a través de su apostolado,
"promueve la formación de cristianos profundamente enamorados
de Jesucristo y de la Iglesia, hondamente imbuidos del sentido de la justicia
y de la caridad cristianas, apóstoles dispuestos a consagrar una parte
o la totalidad de su tiempo a la tarea de anunciar y dilatar el Reino de Cristo".
Es el caso de la evangelización (conversión al cristianismo)
de las comunidades indígenas de México, donde los legionarios
se preocupan por ofrecer a sus empobrecidos habitantes los medios materiales
básicos "sin olvidar el Evangelio, la primera y más importante
contribución al desarrollo de los hombres".
Hoy, los Legionarios de Cristo cuentan con más de 500 sacerdotes, 2.500
seminaristas y un ejército de más de 50.000 miembros del Regnum
Christi, su brazo seglar. Dueños de una importante presencia y de contactos
de alto nivel en América y Europa, trabajan incansablemente para la
expansión del "movimiento" y han puesto todo su poderío
al servicio de la Nueva Evangelización (¡teología de la
liberación, vade retro!) ordenada por Karol Wojtila. Al igual que el
Opus, la Legión de Cristo es uno de los grupos más influyentes
del Vaticano.
El sabio Rousseau sostiene que el hombre es bueno y que la sociedad lo corrompe.
El caso de los Legionarios podría haberle servido de ejemplo. Hay dos
maneras de educar a los hombres. La primera consiste en desarrollar lo positivo
de ellos (según Rousseau, con lo que nacemos), como la bondad, la justicia,
la equidad. La segunda, en estimular su sentido de la propiedad, la injusticia,
la maldad. La primera es muy poco práctica; no sirve para mucho. Pero
la segunda... Los legionarios, por encima del bien y del mal como otras muchas
sectas, y bajo argumentos cristianos, preconizan el elitismo y el engaño.
Y lo hacen muy bien: a través de la educación. ¿Qué
nos espera el día de mañana?
La ignorancia
y el miedo...
Se esconden
las religiones.
Los criminales
u sanguinarios
dioses...
Hechos y creados
por los hombres,
habitan esa región.
La roca es dura,
pero la marea
va y viene...
región... religión...
religión... región...
Ponzoña milenaria
que todavía está.
Secular esclavitud
que las entrañas
del vestiglo,
siguen pariendo
nuevas mentiras...
nuevos adeptos
tantas y tontos,
llenos de fe
y vacíos de "rebelaté".
Negocios limosneros,
bancos bien repletos
y accionistas
en las mejores bolsas:
Que hay que
resignarse y
quien nace pobre...
¡Allá su estrella!
Obscuridad y obscenidad
y muy poca caridad,
pero mucho de: dad, dad,
Din, Dan, Don...
Yo no quiero formar
parte de su colección.
Din, Dan, Don...
La Iglesia
no merece perdón.
Din, Dan, Don...
Critícala y profánala
con toda tu rebelión.
Como continuamente vivimos momentos históricos, a veces todos tenemos
la impresión de que el tiempo corre aceleradamente y que los acontecimientos,
las ideas y hasta las personas caducan y pasan rápidamente al basurero
de la Historia. Si las canciones duran un verano, la ropa un par de temporadas
y los coches son viejos a los cinco años, nada puede extrañarnos
que muchos de los que aún nos consideramos jóvenes tengamos
ideas arcaicas y recuerdos que ya figuran en los libros de texto.
De todas nuestras anticuadas certezas, que hoy apenas son memoria, quizás
ninguna había quedado tan maltrecha en los últimos años
como el concepto de "clase trabajadora". El Primero de Mayo, antiguo
Día del Trabajo, se había convertido en una fiesta no laborable,
el 8 de Marzo, que nació como el Día de la Mujer Trabajadora,
se había transmutado en el Día de la Mujer y hasta se podía
hacer política capitalista desde un partido que se apellidaba "Obrero".
Había un acuerdo generalizado: la clase trabajadora había desaparecido.
Los conflictos laborales se escondían entre las páginas de Economía
de los grandes diarios, nacían sindicatos de policías, jueces
y militares, las encuestas nos repetían que la inmensa mayoría
de los españoles, y de los europeos, nos considerábamos parte
de la clase media, y hasta los más famosos parásitos del papel
couché se iban de vacaciones a descansar... ¿de qué?
Y en eso llegó la Huelga General del 20 de junio y, como todavía
hay clases, las cosas volvieron a su ser natural. Bastó su anuncio
para que los sindicalistas pancistas que viven de los Presupuestos Generales
del Estado volvieran a las barricadas, dejando momentáneamente las
mariscadas, para que la derechona hablase de libertad y respeto más
de lo que lo había hecho en el último cuarto de siglo, para
que los intelectuales orgánicos y los tertulianos de cámara
(esos que sólo defienden la Constitución cuando se habla de
Euskal Herria) nos explicasen que, por nuestro propio bien, el derecho constitucional
de huelga deberíamos dejarlo en suspenso sine die, igual que el derecho
al trabajo o a una vivienda digna, que ya habíamos aparcado previamente.
Como si revelase un negativo fotográfico, la rebelión popular
contra la prepotencia gubernamental desveló la realidad que nos querían
ocultar: la clase trabajadora existe. Desde ese día sabemos que las
huelgas las hacen los obreros, ni los tenderos del centro de las ciudades,
ni los políticos, ni los obispos; desde ese día los policías
volvieron a ser cuerpos represivos, brazo armado de la patronal, y no esos
compañeros de uniforme; desde ese día los medios de comunicación
volvieron a ganarse a pulso el viejo adjetivo descalificativo de prensa burguesa;
desde ese día la derecha volvió a ser iletrada y demostró
que no sabía contar obreros en las calles.
Desde ese día aprendimos, o recordamos, que como decía Bertolt
Brecht "la más hermosa de todas las dudas es cuando los débiles
y desalentados levantan su cabeza y dejan de creer en la fuerza de sus opresores".