
SECCIONES
Sin dolor y sin pena... pareciera la canción de moda en estos turbulentos
tiempos, donde al grito de "a por el terrorista" los señores
de la guerra ejecutan una macabra y desaforada danza armamentista.
Los Estados Unidos han declarado la guerra al mundo, en particular al mundo
árabe, expresado en Sadam Hussein, antigua pieza al servicio de la
Casa Blanca, y como Roma (léase Washinton) no paga traidores, hoy Bagdad
es blanco de las más descabezadas estrategias para acabar con el gobierno
"representante del mal en la tierra" a falta de otra excusa.
Los Estados Unidos han logrado demostrar, eso sí, con una muestra impresionante
de despliegue tecnológico, que los iraquíes son los responsables
de la construcción de las más terribles armas de destrucción
masiva que, claro, han colocado debajo de escuelas y otros centros que sólo
mediante los sistemas del Pentágono es posible detectar.
Sin embargo la verdad parece ser otra: EE.UU., el mayor vendedor de armas
del "mundo libre" y el mayor consumidor de petróleo, se ha
quitado la careta y ha mostrado al mundo sus verdaderas intenciones, haciendo
gala de sus grandes dotes de retórica. Bush ha dicho públicamente
que quienes se sumen a la gran cruzada contra Sadam Hussein, recibirán
un gran trozo de tarta, o lo que es lo mismo: seamos los filibusteros del
siglo XXI y además tendremos patente de corso otorgada por su majestad.
Es menester acabar con los infieles y recuperar los "campos santos"
que tan mal uso ha dado ese árabe impío del bigote.
Debajo de la hoja del perejil...
...tengo a mi amante malo... mas si voy a ir... a la guerra: así habrá
sonado el grito de las cortesanas que se han entrenado en las técnicas
de cazar en santa cruzada al moro, tomando por asalto una de las mas importantes
e imponentes fortalezas que los árabes han arrebatado a las cristiandad
ubicada en la isla de Perejil. La parodia de guerra que han montado el Estado
español de común acuerdo con el Estado marroquí sirve
sin lugar a dudas para generar un estado de opinión en la población
propicio para justificar la decisión de acompañar a los EE.UU.
a la guerra contra el infiel , así como las cortesanas acompañaban
a sus hombres a la guerra, con la peculiaridad de que en estos tiempos modernos,
la meretriz está entrenada en el arte de matar con saña, por
lo que estará en primera fila defendiendo con su pecho a sus machos
cabríos, en otras palabras, que serán los vencedores de Perejil
quienes salgan a morir para gloria de Repsol, porque bien lo dijo el bigote
mediterráneo al-Asnar: con mi hombre hasta la muerte.
Mientras esta trama petrolera montada por el todopoderoso no termina sólo
con la eliminación de Sadam Hussein , sino que salpica a otras tierras,
por ejemplo Venezuela, tercer productor mundial de petróleo y cuyo
gobernante, como único acto de cordura, ha promovido el fortalecimiento
de la OPEP, lo que ha disgustado a Bush, quien haciendo ejercicio de su poder,
utiliza las viejas técnicas de desestabilización política,
de aquellos gobiernos que solo dicen amén y no amén señor.
La cosa es que como voy a matar árabes necesito que el petróleo
venezolano esté a mi disposición sin ningún tipo de trabas.
Y no es que el Estado venezolano sea particularmente desobediente, ni su autocrático
e imprudente presidente sea adalid reales del antiimperialismo, sino que los
Estados árabes no tienen muy claro cuál va a ser su participación
y cuáles serán las repercusiones en las economías petroleras,
de un cambio de gerente en los "campos santos", hasta los saudíes
armaron su pataleta, que sirvió para que no les pusiesen mayores trabas
en las operaciones financieras del pobre rey Fahd, rey que por cierto tiene
prohibidas todas las cosas que caracterizan al "mundo libre" de
Bush, al igual que Sadam Hussein.
¿Cuántos barriles de petróleo vale la vida de un
niño iraquí?
Lo mas terrible de esta próxima cruzada santa es que, como de costumbre,
los muertos los ponen los de siempre, que las principales víctimas
del mercado petrolero serán los de siempre, que cuando las bombas caigan
en Bagdad los muertos y mutilados serán los niños que luego
los Estados defensores del "mundo libre", en acto humanidad, llevarán
a los hospitales españoles, ingleses y norteamericanos, por cortesía
de Repsol, Shell o Exon y que cuando este próximo invierno tengamos
cálidos y confortables hogares, sabremos sin lugar a dudas que eso
se lo deberemos a los niños iraquíes, que han tenido el detallazo
de morir para mayor gloria del capital que tan bien nos mantiene, y que cuando
indignados en nuestros televisores veamos las bombas caer, nos alegrará
en el fondo que esas cosas suceden en esos pobres países del tercer
mundo... tan lejos de casa... déjame servirme otro café.
Esta siendo común es los últimos tiempos ver imágenes
impactantes de atentados terroristas y réplicas a los mismos en la
zona de Israel. Un conflicto muy antiguo en el tiempo pero que nunca dejará
de sorprendernos.
Pero aquí no vamos a tratar el conflicto como tal sino mas bien los
componentes de ese conflicto, pues está produciendo un alineamiento
internacional por uno u otro bando volviendo a emerger un antisemitismo que
desde luego como todo tipo de racismo es execrable, pero que ni los mismos
defensores saben lo que están haciendo.
Primeramente el hecho nos lo narran a través de dos polos que son las
cabezas políticas visibles en el conflicto. Por un lado el jefe de
Estado israelí Ariel Sharon y por otro el jefe de la Autoridad Nacional
Palestina Yaser Arafat. Internacionalmente el conflicto esta centrado alrededor
de ellos y la opinión internacional cree ver la solución al
problema en base a estas dos cabezas. Pero evidentemente ni Sharon ni Arafat
son la solución al problema sino que son el problema mismo e intentar
conseguir una solución con estos personajes tan extremistas es como
intentar curar la meningitis con tiritas.
Aunque puede parecer lo contrario, el problema no es entre judíos y
palestinos, sino entre sionistas e islamistas. Porque los integrismos de ambos
bandos llegan a esta guerra sin igual y sin fondo, donde una vez más
quien pierde es la población hebrea y palestina. Pudiera parecer también
que la solución al conflicto es la creación del Estado palestino
para poner fin a esta escalada de violencia al amparo de un derecho internacional.
Pero como anarquistas a nosotros esta solución nos parece una incongruencia
por tres motivos fundamentales:
1. Intentar hacer ver que la solución al poder es crear mas poder no
es actuar en la línea anarquista. Los anarquistas no podremos estar
nunca por la creación de un Estado, sino por la destrucción
de los mismos y la disolución del poder.
2. La pretensión islamista palestina no es sólo la de crear
un Estado palestino sino la destrucción del Estado de Israel. Este
es el programa que emana de los grupos Hamás y Yihad Islámica
y hasta no hace mucho la propia O.L.P. (Organización para la Liberación
de Palestina), que tuvo que moderar sus tácticas merced a las relaciones
internacionales.
3. Para los anarquistas el derecho de autodeterminación de los pueblos
es un derechos burgués. Como anarquistas estamos por la libertad completa
del individuo y este derecho lo vulnera, pues está creado para organizar
Estados y no para hacer hombres libres sino esclavos de una bandera y de una
patria.
Con esto queremos decir que los anarquistas no podemos creer en la creación
del Estado palestino porque éste volvería a ser una base de
problemas.
Igualmente se achaca al pueblo judío de estar utilizando las mismas
armas que sufrieron de los nazis. Evidentemente no podemos generalizar a todo
el pueblo judío las desfachateces de los sionistas y de un enfermo
mental como Sharon, lo mismo que no podemos imputar a los palestinos las fechorías
terroristas de los integristas islámicos. El pueblo judío y
el pueblo palestino han sido perseguidos a lo largo de la historia y hoy vuelven
a ser víctimas de un conflicto que está sufriendo el pueblo.
Multitud de palestinos y de judíos están en contra de la situación
creada por sus autoridades y fomentada por potencias imperialistas, sobre
todo la norteamericana, en virtud de sus intereses económicos tanto
en el interior como en el exterior.
Las políticas de Sharon están creando un ambiente antisemita
en determinados círculos y se habla de los judíos de manera
arbitraria sin conocer realmente su historia. A todos estos grupos se les
escapa en su mayoría que los palestinos también son semitas
y que si te declaras antisemita lo eres del todo y no a medias.
Para los que creen que la convivencia es imposible, antes de finalizar la
II Guerra Mundial y huyendo del holocausto nazi, multitud de judíos
arribaron a Palestina, donde compraron terrenos a los árabes que habitaban
la zona y convivieron juntos sin ningún problema. Es con la finalización
de la guerra y la creación del Estado de Israel en 1948 cuando comienzan
los problemas entre ambos. Y esto fomentado por las tesis sionistas formuladas
por Herzl y después seguidas por personajes como Moshe Dayan, Isaac
Rabin o ahora Ariel Sharon. Por parte palestina hoy lo alienta Yaser Arafat.
Y todo esto, repetimos, con el amparo de las potencias imperialistas. Una
vez más se demuestra que el Estado es el problema en todas las circunstancias.
La solución al conflicto está en establecer unas bases nuevas
de educación y convivencia y fomentar los grupos mixtos que están
por esta salida. Hoy en Israel y en la zona de Palestina se hecha de menos
una propaganda anarquista coherente, pues un cambio de criterio hacia la internacionalización
y el socialismo es inminentemente necesario.
Desde una perspectiva anarquista hay que rechazar a los estatistas palestinos
e israelíes que son los que fomentan el odio y el crimen. Sin embargo
hay que apoyar a los pueblos, a la clase trabajadora y a los que luchan por
la completa libertad y emancipación tanto de judíos como de
palestinos. Es nuestro deber y nuestro criterio, por nuestras ideas internacionales
y de integración.
Se atribuye al general de la guerra civil estadounidense William Tecumsah
Sherman el dicho "la guerra es el infierno", pero, a decir verdad,
la guerra no es un infierno para todos.
La guerra es un infierno para los pobres, los débiles, las mujeres,
los niños y los ancianos. Es a menudo un infierno para los jóvenes
que libran las guerras, que tienen que ver y experimentar los inhumanos horrores
de la guerra, y deben soportar las cicatrices físicas y psicológicas
de las batallas hasta el final de sus días.
Para los poderosos, para las elites, para la clase empresarial, la guerra
no es sólo un infierno, es una oportunidad. De hecho, la guerra es
un gran negocio.
Para los Estados Unidos, la guerra es beneficiosa simplemente porque es el
mayor vendedor de armas de la tierra. Los militares estadounidenses conocen
bien la capacidad militar iraquí, en parte porque buena parte de su
material de guerra procede de los Estados Unidos. ¿Recuerdan la acusación
de que Iraq se hizo merecedor de una invasión porque utilizaba "armas
de destrucción masiva" (gas venenoso) contra su propio pueblo?
¿Y recuerda el lector las recientes noticias de que, al mismo tiempo
que se producían los gaseamientos contra los kurdos y los iraníes
fronterizos, armas y asesores militares estadounidenses se encontraban allí
apoyándolos?
¿No es esto hipocresía o qué?
Por aquel entonces, Iraq era un Estado cliente, un "amigo",
mientras que la República Islámica de Irán eran los "chicos
malos". Ahora, el régimen de Bush está agitando los brillantes
sables de la guerra contra Iraq. Como un potentado romano, Bush está
diciendo que a los Estados Unidos no le podría importar menos lo que
los denominados "aliados" europeos o árabes quieran. Los
Estados Unidos actuarán, si es necesario, unilateralmente, solos.
Los imperios, sabéis, no necesitan aliados; necesitan súbditos.
Más específicamente, este imperio necesita petróleo.
Todo esto es por el petróleo. Porque, como ha señalado el socialista
Tony Cliff, "si estuviéramos hablando acerca del petróleo
del Oriente Medio antes de la Segunda Guerra Mundial, habríamos hablado
principalmente de imperialismo petrolero británico. Los británicos
controlaban el cien por cien del petróleo iraní y el 47,5 por
cien del iraquí, mientras que los intereses estadounidenses representaban
sólo el 23,75 por cien en Iraq (similar a los de Francia). Desde entonces,
la situación ha cambiado radicalmente; en 1959 los Estados Unidos acaparaban
cerca del cincuenta por cien de todo el petróleo del Oriente Medio,
mientras que los británicos descendieron al 18 por cien (Francia tenía
un cinco por cien, los Países Bajos un tres por cien y otros, incluidos
los gobiernos locales árabes, el 24 por cien). Ahora, el imperialismo
petrolero es realmente imperialismo estadounidense" (Tony Cliff, La lucha
en el Oriente Medio, 1969).
Estados Unidos no podría preocuparse menos del pueblo de Iraq, su minoría
kurda, las "armas de destrucción masiva", o cualquiera otro
de los pretextos que suele ofrecer como justificación para la guerra.
Se preocupa acerca del oscuro, deslizante petróleo que rezuma bajo
las tierras de Iraq, y quiere librar una guerra para controlar su flujo y
distribución.
¡Sangre humana por los despojos largamente muertos de los dinosaurios!
"La mujer no
nace, se hace"
o de la diferenciación sexista en la educación
Simone de Beauvoir no creía escribir bien. Desde su nacimiento, había
aparecido la diferenciación sexista educativa. Puso en marcha un proceso
de integración de normas ligadas al sexo que duró toda su vida.
El color de la ropa, la elección de los juguetes, el lugar del bebé
en el grupo familiar, en la escuela, las capacidades y rasgos de carácter
no son los mismos según se trate de niño o de niña.
"En cuanto a la muchacha, se la sigue mimando, se le permite vivir en
las faldas de su madre, el padre la pone sobre sus rodillas y le acaricia
el pelo; se la viste con vestidos dulces como los besos, se es indulgente
ante sus lágrimas y caprichos, se la peina con esmero, se divierte
uno con sus gestos y coqueterías..."
Las niñas se expansionan jugando con muñecas, con juegos de
cocina, con planchas que planchan mejor que las demás y cosas similares.
En cuanto a la literatura infantil, se encuentran los buenos cuentos tradicionales
del tipo de Cenicienta o Blancanieves con otros de fantasías sexistas.
No me resisto al placer de contaros la historia de Duvet, Pistacho y Fanny.
Fanny, la coneja, está triste. Su casa está vacía. Ella,
que desearía tanto un bebé, no logra tenerlo. Un día,
Pistacho, su marido, tiene una gran idea: ¿Y si vamos a buscar un bebé
"regalado", uno de esos bebés de los que los padres no pueden
ocuparse? Ese será Duvet.
Mamá coneja
Fanny llega entonces a casa de Madame Brioche en busca de Duvet, y le
dice: "Madame Brioche, desearía ser una mamá coneja. Desearía
tener conejitos, los amaría toda mi vida, los cuidaría, los
sacaría de paseo, y nos contaríamos nuestros secretos".
Y Pistacho, también quiere conejitos para "discutir, jugar y pelearse
todos juntos". Dicho de otro modo, para el señor las alegrías
de la paternidad, para la señora, las de la intendencia. Todo un programa
al que se unirán las jovencitas lectoras cuando funden sus familias.
Cuando llegan a la escuela maternal (nombre muy significativo), las niñas,
ya modeladas, se encuentran, si no tienen hermanos, ante el mundo implacable
de la mixtura. Se divertirán en un rincón con sus muñecas
y sus comiditas. Desarrollarán sus capacidades motrices sin manchar
sus bonitos vestidos, si no quieren recibir reprimendas de sus madres, que
se han pasado la tarde anterior planchando con esmero. Ellas tendrán
el placer de utilizar el baño antes que los niños; el aprendizaje
de la higiene es precoz en ellas, y muy drástico. Y cuando Papá
Noel pasa por la escuela, les ofrece, con suerte, un peluche o un libro, y
con menos suerte, una cocinita o una muñeca, con el fin de hacerles
comprender que la igualdad educativa tiene sus límites y hay que respetarlos.
A medida que ellas crecen, se amplía su feminidad. Juegan en el patio
de la escuela a la goma o al avión, recibiendo de vez en cuando un
balonazo de los chicos, que necesitan espacio para rivalizar con Zidane u
otro ídolo futbolístico. Ellas tienen unos cuadernos muy ordenados,
son mucho más cuidadosas que los chicos, guardan el material cuando
se les dice, experimentan el placer de dejarse tocar las piernas por los compañeros,
no son buenas en matemáticas puesto que la irracionalidad forma parte
de la naturaleza femenina. Es normal, y no demasiado grave, que tengan fracaso
escolar: es porque sus madres no se ocupan de ellas lo suficiente. Si tienen
problemas de atención, su feminidad las empuja a la hipoactividad,
pues la agresividad hiperactiva es cosa de los chicos.
Si son tan desvergonzadas como para unirse a los chicos para jugar, les servirán
de cabeza de turco en caso de fallo en un partido, por ejemplo. De todas maneras,
ellas no son más que chicos frustrados y el chico de verdad no tiene
interés en jugar con niñas, no vaya a ser que pierda su virilidad.
Chicas modeladas
Una vez han llegado al colegio, su formato está establecido. La
mayor parte de ellas son nulas en matemáticas y en todas las asignaturas
científicas, no hacen gimnasia con los chicos, su debilidad física
está admitida como algo intrínseco a su feminidad. Se preparan
para convertirse en muchachas adecuadas leyendo Girl o cualquier otro periódico
del estilo, y se preguntan cómo podrá bastarles con jornadas
de 24 horas, con las tareas tan pesadas que han de desarrollar: según
las revistas, si siguen todas las recetas de belleza, les espera un duro trabajo.
Que no se desesperen: cuando hayan conseguido conquistar al príncipe
azul, se casarán y vivirán formidablemente bien su feminidad
entre el trabajo y las tareas caseras y educativas, papel que es de su exclusiva
propiedad.
Rizando el rizo
"Es esencial que la personalidad social de cada individuo evolucione
de manera que se corresponda con su sexo biológico, es decir, el muchacho
debe tener costumbres de muchacho, y las niñas, costumbres de niñas.
La normalización de los sexos tiende a preparar a los niños
para su cometido de futuros padres. Esta normalización, aunque biológicamente
determinada, se desarrolla en función de comportamientos indiferenciados
en la primera infancia. Por ejemplo, los chicos aprenderán que no deben
pelearse con su hermana, pero sí con los demás chicos de su
edad si no quieren que se les trate de afeminados. Las chicas deben aprender
que una jovencita como debe ser no se sube a los árboles, aunque lo
hagan los chicos; éstos han de comprender que, después de cierta
edad, los hombres no juegan con muñecas. Los chicos deben aprender
que las lágrimass no son una reacción adecuada en una situación
conflictiva, si bien no se insiste en que las niñas las eviten. Éstas
deben aprender también a cruzar las piernas al sentarse, mientras que
tales precauciones son innecesarias para los chicos. Esta lista podría
prolongarse hasta el infinito: bastará con evocar estas modificaciones
progresivas en los comportamientos impuestos para lograr la normalización
de los sexos, modificaciones que llevan a frustraciones más o menos
grandes. En algunos casos, las tendencias a rebelarse contra la represión
de las formas de comportamiento original siguen visibles entre los adultos".
Esto ha sido escrito en 1980. ¿Ha evolucionado la situación?
Francamente, muy poco: como institutriz y madre de dos niñas y de un
niño que soy, puedo certificar la exactitud de lo dicho en este artículo
(mis hijos son la excepción que confirma la regla, ejem, ejem).
Y no he hablado de la educación de las niñas en los países
del Tercer Mundo. No obstante, quiero decir que el 24 por ciento de las niñas
no ha ido jamás a la escuela primaria, y el 48 por ciento de ellas
de ellas no pisará la escuela secundaria.
Pero ¿qué más da? No hace falta demasiada formación
intelectual para ser una buena ama de casa.
Chicas, acudid al trabajo si queremos acabar con el mito del eterno femenino.
¡Arriba, mujeres esclavas, rompamos nuestras cadenas, adelante, adelante, adelante!
Esta palabra se comprende mal la mayoría de las veces. No se debe
confundir con significaciones estrechas, especialmente con el egoísmo,
pues tiene además aspectos positivos. Sobre todo si no pensamos en
lo que se llama individualismo burgués, que se confunde más
bien con el beneficio personal y la explotación. Se debe pues reflexionar
sobre las implicaciones múltiples de este término. Reivindica
con toda su fuerza el lugar del individuo como responsable de sí mismo.
No se trata de una vuelta del individuo a su exclusiva existencia ni del rechazo
a considerar a los demás individuos como válidos.
Históricamente, aparece como el reconocimiento del individuo pensante.
Éste reacciona contra la opresión social que trata de anularlo.
Marca la autonomía irreductible del hecho mismo del pensamiento. Desde
el origen de la reflexión filosófica se ha colocado en primera
fila en la búsqueda de la claridad mental. La sumisión a las
fórmulas de autoridad es la negación del logro de un ser distinto.
La obediencia a las tradiciones que no hacen sino repetir religiosamente las
enseñanzas reveladas, la marcha en tropel cantando los himnos bien
aprendidos, es lo contrario del individualismo. Cuando el hombre se levanta
contra las imposiciones sociales para recurrir al examen crítico de
esas órdenes impuestas, comienza a actuar el individualismo. No será
persiguiendo la oposición a la razón como se pueda encontrar
la realidad de un pensamiento independiente.
Un estudio profundo del individualismo constituiría el conocimiento
exacto de las estapas de la liberación intelectual y moral de la humanidad.
Los que no aceptan las tendencias irreprimibles del hecho del individualismo
y pretenden negar su importancia, ignoran su propia individualidad. Siguen
atrapados por el peso de prejuicios de los que no son conscientes por la persistencia
de éstos en ellos mismos. Están tan cegados por las costumbres
que no pueden ni sacudirlas ni rechazarlas.
Reivindiquemos desde el principio el significado preciso del individualismo.
Por otra parte, éste se burla de las protestas que no alcanzan su profunda
verdad. Resiste a los discursos falaces que imaginan poder destruir su implantación
en la naturaleza del hombre. El espíritu libertario está en
él. "Los mismos que lo maldicen lo llevan en su alma", como
dice el bello verso de Émile Verhaeren.
Se consideran modernas las justificaciones del pensamiento individualista.
Pero las raíces de este gran árbol son mucho más profundas.
Hay que acudir al maravilloso librito de Han Ryner, Historia del individualismo
en la Antigüedad. En él se hallan las diversas conferencias que
dio su autor desde comienzos del siglo pasado sobre el pensamiento individualista.
Este libro sencillo no ofrece ninguna dificultad en su lectura.
El primer gran nombre que invoca es el de Sócrates, el padre del "Conócete
a ti mismo". Le ha otorgado la fisonomía que las tradiciones falsificadoras
habían emborronado con rasgos deformados.
Después, los sabios auténticos, los liberadores, los que han
fundado la sólida interpretación de la conducta del hombre verdadero.
Se trata de los epicúreos, que rechazaban la creencia en los dioses
y se basaban únicamente en el conocimiento de su propia naturaleza.
Efectuaron lo que Han Ryner llama una crítica de la sensibilidad. Otra
penetrante búsqueda tuvo lugar con los estoicos. Han Ryner los admira
por su "crítica de la voluntad". Comprendieron la fuerza
de los nudos formados por la voluntad de la razón, y la indiferencia
hacia las cosas que no dependen de nosotros.
Esas son las conquistas que se pueden llamar eternas, que valen para mañana
tanto como valieron para ayer. Entre los monumentos -podemos llamarlos así-
bien erigidos de las meditaciones antiguas, debemos situar el Manual de Epícteto,
que consitituye un enérgico compendio para quienes quieran aprender
a ser ellos mismos.
No insistiré en los detalles preciosos aportados al arte del comportamiento
armonioso por las enseñanzas sin presiones exteriores que nos introducen
en la práctica de la sabiduría.
No vamos a desarrollar toda la historia del individualismo. No citaremos los
nombres de todos los que han inventado un modo personal enriquecedor para
todos los hombres de buena voluntad. Sin invocar al prudente escéptico
que fue Montaigne, se puede recordar que Descartes socavó el viejo
dogmatismo para inaugurar el método riguroso. Hemos llegado al tiempo
en que el indiviudalismo se propaga de una manera poderosa y diversa.
Henry-David Thoreau, el admirable cantor de Walden o la vida en los bosques,
es autor de La desobediencia civil. No se ha hablado poco de él con
motivo el 150 aniversario de su nacimiento. Su amor entusiasta por la vida
natural, su amor a los animales, han suscitado recientes imitaciones.
No podemos silenciar la obra de Max Stirner. El único y su propiedad
ha sido analizado de forma extraordinaria por Victor Bosch, que expone de
manera perfecta sus planteamientos filosóficos. La orientación
de su individualismo es más bien económica. Ha sido seguido
por E. Armand que, hasta edad avanzada, publicó revistas. Hay que aludir
a su Iniciación al individualismo anarquista. Benjamin Tucker fue cercano
a él.
León Tolstoy no puede ignorarse tampoco por muchos aspectos de su mensaje.
Se opuso al Estado y a su violencia. El que firma como Manuel Devaldes ha
dedicado una buena parte de sus escritos al problema de la limitación
de los nacimientos. "Crecer y multiplicaros, es la guerra" ha afirmado
en un volumen aparecido en 1933. En el momento del inicio de la guerra de
1914 pasó a Inglaterra, donde pudo expresar su oposición a todo
conflicto armado y obtener el estatuto de objetor de conciencia. En La maternidad
consciente, de 1927, subraya el valor de rechazar engendrar como prevención
a la lucha armada. Además, es un escritor y crítico de gran
talento.
Los numerosos volúmenes publicados por Gérard de Lacaza-Duthiers
representan una suma del pensamiento individualista. Pretendía encontrar
en la época prehistórica las huellas del primer individualismo,
pero desgraciadamente no pudo terminar su Filosofía de la prehistoria.
No olvidemos tampoco las propuestas del filósofo Alain, que rozan las
implicaciones políticas radicales, para reivindicar la crítica
de los organismos colectivos. No olvidemos tampoco a Nietszche, el gran lírico
de Así habló Zaratustra. Una hermana abusiva castigó
su obra con un travestismo penoso. Pero insistió en un individualismo
conquistador que habrá que analizar de cerca.
Georges Palante ha construido un pensamiento crítico que, frente al
Estado, sitúa un individualismo bien argumentado. Su Combate por el
individuo merece gran valor por sus reflexiones sobre las actitudes a tomar
por un espíritu de calidad al que habrá que llegar. El novelista
Louis Guilloux, que fue alumno suyo, ha pintado su personaje como Cripure
en Le sang noir. Las enseñanzas de Palante han dejado huella.
Nuestro contemporáneo y amigo Charles-Auguste Bontemps ha propuesto
un "individualismo social" en el que hay que destacar el valor del
egoísmo bien comprendido.
Será siempre bueno hablar de Ibsen, en cuyas obras el individualismo
es evidente. El filósofo Louis Prat, discípulo y amigo del gran
filósofo Charles Renouvier, ha extraído del personalismo de
su maestro un pensamiento nuevo, expresado en toda su amplitud en una obra
maestra, La religión de la armonía, donde se muestra como uno
de los filósofos franceses de primer orden en la época contemporánea.
Otros pensadores han tenido una influencia considerable de la India. El gran
Aurobindo ha realizado una síntesis de los diversos yogas en un sentido
original e individualista. Krishnamurti ha rechazado valientemente el papel
del profeta y el santo religiosos que le han querido imponer para dirigirse
hacia una independencia muy personal y a una meditación absolutamente
liberada.
La riqueza de los puntos de vista se expresa también en las aportaciones
del individualismo moderno. Se han ofrecido análisis variados para
sondear los fundamentos de este pensamiento. Quiero sugerir a los que hablan
del individualismo sin saber lo que puede ocultar esa palabra, que se informen
primero. No deseo perder el tiempo con observaciones secundarias sobre las
afirmaciones que constriñen el pensamiento libertario a un sistema
cerrado. La vida que se propaga tiene cosas mejor que hacer que esas disputas
escolares.
Y ahora debo llegar a una meditación que no puede pasarse por alto
en silencio. Podría comprenderse mal que yo evite hablar de Han Ryner
a propósito del individualismo. Sin estudiar la obra que ha elaborado
en literatura y en historia, y que exigiría mucho espacio, debemos
considerar lo que ha aportado para una construcción de la ética.
Este término se relaciona rigurosamente con el comportamiento. Se trata,
a mi entender, de la mejor contribución de Han Ryner en el ámbito
de la acción personal. Su libro se titula Un arte de vivir. El autor
lo llamaba "La sabiduría que ríe". Aún siendo
un estudio corto, nos lleva más lejos de lo que habríamos podido
imaginar. Se trata de una exposición preparada en profundidad a lo
largo de muchos años, aunque no lo abarca todo, pues no lo prentende.
El autor establece las diversas relaciones para contribuir a la comprensión
de lo que él ha llamado la voluntad de armonía. Los problemas
que se plantean no tienen solución definitiva. Pero conduce a quienes
le lean a planteárselos por sí mismos. No se trata de encerrarse
en uno mismo, en un "único" que nos alejaría de los
demás hombres. No rechaza la sensibilidad, el sentimiento, el corazón,
tratando de adaptar su razón a las necesidades del universo. Pero rechaza
profundamente el embrutecimiento de las creencias oficiales y las opiniones
de moda. Se burla de las supersticiones políticas y sociales. Quiere
hacer su vida lejos de imperativos exteriores. Su sabiduría es en primer
lugar una realización interior. Se hace a plena luz. Se trata de la
voluntad de no ceder jamas a órdenes artificiales.
Todo esto se dice en un lenguaje más bello, sencillo y sin pedantería.
Pero Han Ryner quiere expresar sin disimulo todo su pensamiento. Por eso experimentan
los que lo leen un placer igual sin duda al del escritor a la hora de escribir
su libro. Nada de la pesadez de una filosofía oficial: es una manera
tranquila de expresar luminosamente lo que podrá interesar a cada ser
que se esfuerce en pensar.
En primer lugar, la certeza de que el origen de la sabiduría es la
búsqueda de la felicidad. A continuación, que la felicidad es
una forma: el acuerdo y el equilibrio entre las diversas tendencias internas,
razón, acción y corazón. Esto no parece habitual si lo
comparamos con las doctrinas que tienen por objetivo fabricar discípulos
y aprobaciones. Este "arte de vivir" lleva la marca de la filosofía
libertaria en el sentido más amplio. Invita a cada uno a encontrarse
sin recibir una etiqueta. A ello se añade un sentido pluralista que
permite las más diversas realizaciones.
Así me parece el desarrollo feliz de un pensamiento noble entre los
demás, que no sufre ninguna presión exterior. No tenemos nada
que ver con ningún catecismo, como se ve en el pequeño y bien
articulado folleto aparecido en 1903 bajo el título Pequeño
manual individualista, que ofrece el malévolo placer de la forma interrogativa
de los catecismos. Sería bueno reeditar este pequeño manual
en medios libertarios.
Han Ryner reagrupa en torno a su pensamiento central los pensamientos que
le son fraternales, las más bellas flores de sabidurías más
logradas. No quiere empobrecerse celosamente no transmitiendo más que
sus propias reflexiones. Pero nos ofrece lo mejor de lo que han proclamado
los sabios, los que han aprendio a condensar su experiencia haciendo que la
aprovechen las generaciones sucesivas. Así, este individualismo feroz,
que rechaza los crímenes, que rechaza obedecer y mandar, está
hecho de amor hacia todos los hombres.
Naturalmente, se iniciarán discusiones sobre las cuestiones suscitadas
por este estudio demasiado rápido. Escucharemos preguntas. De exámenes
atentos surgirán complejidades. El tema no ha terminado de provocar
cuestiones. Cada uno se cuestionará a sí mismo. Nuestras inquietudes
nos enseñarán mutuamente. Los resplandores que podremos descubrir
serán los resultados que espero ver surgir de todo esto. Hay materia
suficiente para suscitar confrontaciones y, quizás, información
sobre cosas que ignorábamos o de las que no habíamos hablado.
El anarquismo como única salida
Repasemos la evolución humana, pensemos por un momento en las implicanciones
de la teoría evolucionista que se tiene por cierta hoy en día:
el hombre pierde cualquier característica especial que hubiera podido
atribuírsele, cualquier cosa sobrenatural; al aceptarse que éste
desciende de los animales la barrera que pusimos entre ellos y nosotros se
vuelve difusa. El muro que construimos durante siglos en base a creencias
sin ningún fundamento se derrumba de repente.
El hombre, el más débil de los animales, el peor dotado físicamente;
encuentra una salida al desarrollar su cerebro. El punto es que al volverse
más inteligente, se vuelve más curioso; a su vez su cerebro
consume más energía y le resta capacidad física. Al ser
aún menos fuerte y capaz (físicamente hablando) debe hacer un
uso más extensivo de sus capacidades intelectuales, debe pensar más
rápido y mejor para sobrevivir, así el ciclo se repite una y
otra vez, durante generaciones. Mientras los demás animales son más
rápidos o más grandes, el hombre se vuelve más astuto.
Todo iba bien y no constituía más que un recurso normal al que
nos tiene acostumbrado la evolución: cada animal busca y ocupa un nicho,
se arma de las cualidades necesarias a través de la selección
natural y sobrevive. Lo diferente en el hombre es que su evolución
no sólo le permitiría la sola supervivencia, también
le proporcionaría algo que hasta donde sabemos no tiene precedentes
en la historia natural: la conciencia de sí mismo, la capacidad de
crear cultura, de trasmitir sus conocimientos y modificar la naturaleza.
Pero con estas capacidades que muchos consideraron sobrenaturales vienen los
mayores problemas. Hagamos una interpretación algo diferente del Génesis,
aunque personalmente la considero más satisfactoria: el hombre había
creado la ciencia, el conocimiento, su supervivencia estaba íntimamente
relacionada con los usos que le daba a su intelecto superior. En este preciso
instante es cuando efectivamente deja el paraíso, el paraíso
de la irracionalidad donde todo está convenientemente prefijado y planeado.
Aborreció el dolor; y apreció el placer; pero desde una dimensión
distinta a la de los animales; no como meros instrumentos de defensa y conservación.
Se separó de "dios", de la naturaleza, y comenzó su
muerte eterna. Porque a diferencia de los animales, el hombre sabe muy bien
que va a morir. La vida, que para los animales no es más que nacer,
crecer, reproducirse, y una vez, finalmente lograda la meta última
de crear más vida, morir; para el hombre cobra un significado totalmente
distinto.
Cuando traigo a mi memoria mi más lejano recuerdo y pienso que es lo
único que mi yo de ese entonces tiene en común con el actual,
encuentro un sólo elemento: la conciencia, la razón. Ni siquiera
el cuerpo es el mismo. Piénsenlo bien. No somos más que elementos
químicos convenientemente relacionados. Estos elementos se renuevan
permanentemente mediante los procesos metabólicos (anabolismo y catabolismo).
Sabemos que dentro de algunos años seguiremos siendo nosotros, pero
la materia que nos forma será distinta.
Concluyendo en que lo único que mantengo siempre es la conciencia de
mí mismo y la idea de individualidad, no puedo menos que pensar que
esto será por siempre así. No concibo un universo sin mi conciencia
percibiéndolo y rearmándolo dentro de mí mismo permanentemente.
¿Qué pasará cuando muera? Miles de interrogantes por
el estilo nublan la mente del hombre primitivo que al no hallar respuestas
lógicas satisfactorias hace lo que mejor puede, y lo que al parecer
resuelve el problema. Inventa dioses. Como él no puede trascender por
sus propios medios, y no concibe un universo sin su conciencia, necesita a
alguien o algo que lo haga trascender, inmortalizándolo. Mira a su
alrededor: ve bestias, plantas, animales domesticados; sabe que ninguno sería
capaz de hacer lo que él busca. Son imperfectos: ellos también
mueren. Necesita un ser perfecto, eterno, bueno además. Y así
nace dios.
Dios luego se hace cada vez más poderoso. Es un dios rencoroso, profundamente
decepcionado del hombre que se va de su lado para intentar pensar por sí
mismo; ve lo terrible que es el mundo mirado a través de la razón
y vuelve al dios creador para pedir ayuda. Al mismo tiempo es un dios "bueno",
que no quiere más que devolver al hombre su irracionalidad animal.
Sabe que no puede hacerlo: el hombre ya pasó el punto sin retorno.
Entonces este dios inventado, con la Iglesia como aliada y protectora, se
propone frenar la evolución del hombre, intentar nublar su razón,
negarle su derecho a la observación, la evaluación y la crítica
mediante duras normas morales acerca de todo. Normas inamovibles, indiscutibles;
dogmas que rigen toda su existencia, en todos los planos posibles. Reglas
que lo atrapan, lo rodean y además parecen, desde dentro, perfectamente
lógicas y necesarias.
Así se conformó Occidente. Así nació y creció
la humanidad. Hasta que el hombre, alrededor del siglo XVIII, decide que dios
ya no es lo principal, cree que él puede valerse por sí mismo.
Dios muere, muere en la conciencia de muchos, pero no de todos. Igualmente,
se ha logrado una victoria muy grande: la Iglesia perdió la hegemonía,
ahora tenemos una esperanza.
Tres siglos después las cosas no van mejor. Dios sigue muriendo para
muchos, pero presto a ocupar su lugar vacante se encuentra otro órgano
de represión: el Estado. Y promete durar largo tiempo más: como
dios, parece necesario, y además, a diferencia de éste, el gobierno
es visible (una ventaja, o una desventaja: es más fácil creer
en algo que se ve y se percibe; pero también es más fácil
destruirlo). Hoy el hombre sin dios pero con Estado intenta vivir una vida
plena; plena de sensaciones fugaces y goces banales. Algunos ya ni piensan
en trascender, y los que lo hacen buscan medios ridículos para hacerlo.
No se trasciende escribiendo, por bien que uno lo haga. Yo no soy sólo
mis ideas, soy además la maquinaria más perfecta creada por
la naturaleza que las genera y razona. Puedo pensar nuevas ideas, emitir nuevos
juicios, arrepentirme de los anteriores, un libro no. Tengo memoria y me doy
cuenta de las cosas, un libro no. No se trasciende escribiendo: se acumulan
conocimientos útiles para las generaciones futuras, tal vez; pero uno
no trasciende.
Probablemente el lector sienta a esta altura que este escrito es de corte
pesimista; pero no lo creo así. Considero muy positivo ver la realidad
(a efectos prácticos lo que percibimos) y hacer algo para cambiarla.
Ya no pensemos en un lugar perfecto fuera de la tierra. Creemos el paraíso
en la tierra. Ya no pensemos en órganos que nos dominen para hacer
mejor la convivencia. Que cada uno de nosotros cree las leyes que lo rijan,
para hacer la convivencia armoniosa en el marco del respeto y la libertad.
No busquemos la trascendencia fuera de nuestro ser. Llevemos la ciencia al
máximo, la clonación, la ingeniería genética,
la filosofía, etc. etc. Logremos la inmortalidad y sepamos vivirla.
Todas las respuestas están dentro nuestro. Evolucionamos permanentemente
y esto es sólo el comienzo.
Posición
de los anarquistas
sobre el movimiento obrero
La Internacional de Federaciones Anarquistas (I.F.A.) constata que el movimiento
obrero organizado juega un papel preponderante no solamente en el desarrollo
de las reivindicaciones inmediatas, sino también en la creación,
en el seno mismo de la sociedad capitalista, lo que mañana serán
las formas revolucionarias de la sociedad futura. Fueron los sindicatos, en
España y otros países que han atravesado períodos revolucionarios,
los instrumentos más adecuados para la reconstrucción social.
Los hechos históricos muestran que aún cuando el sindicalismo
se limite a una función puramente defensiva de los intereses de la
clase obrera, éste se enfrenta con el capitalismo y con el Estado,
y se ve obligado a hacer frente a situaciones revolucionarias.
Debemos también señalar la situación de una buena parte
del movimiento obrero caído en numerosos países en el reformismo
que, de hecho, ha convertido a los sindicatos en instrumentos del Estado y
del capitalismo privado o estatal. Señalamos, para ilustrar esta comprobación,
lo que son algunos sindicatos en los países del Este, en los Estados
Unidos, en las diversas repúblicas de América Latina y en otros
países. A esto debemos añadir la dependencia en que se encuentran
numerosas centrales sindicales, dirigidas y dominadas unas por los partidos
políticos, otras por la Iglesia.
La I.F.A. declara que los anarquistas no han jugado nunca en las organizaciones
sindicales un papel director o de mando, ni siquiera en los países
en que ellos consiguieron crear organizaciones o sindicatos anarcosindicalistas.
Los anarquistas trabajan como obreros manuales o intelectuales en el seno
de los sindicatos, e intentan convencer a los trabajadores por la propaganda
y por el ejemplo, orientándoles en el sentido revolucionario, mostrándoles
el camino a seguir para llegar a la emancipación integral, respetando
siempre la plena independencia de las organizaciones.
En este sentido es preciso reconocer la obra realizada por las organizaciones
sindicales en España, en Bulgaria, en Italia, en Argentina, en Francia
(no debemos olvidar que la C.G.T. fue fundada por los sindicalistas revolucionarios),
y en otros países, antes de la Primera Guerra Mundial. La A.I.T., continuadora
de la Primera Internacional, aunque aminorada por la destrucción de
alguna de sus secciones por el fascismo y el autoritarismo, continuó
defendiendo los principios y las tácticas de la Primera Internacional,
siendo la sola organización de carácter sindical internacional
que haya escapado a las desviaciones reformistas o totalitarias.
La I.F.A. emplaza a sus federaciones adherentes a participar en las luchas
obreras bajo todas las formas correspondientes a la realidad de cada país.
Esta participación no podrá naturalmente desenvolverse más
que sobre la base de los principios generales del anarquismo, es decir, acción
directa, federalismo y finalidad de revolución social libertaria.
Partiendo del principio de acción directa, entendiendo por tal la solución
de los conflictos entre el capital y el trabajo tratando directamente patronos
y obreros, prescindiendo de la mediación de cualquier burocracia o
autoridad. La I.F.A. aconseja que los compañeros de las diferentes
federaciones no realicen trabajos de gestión o burocráticos
remunerados en el seno de los sindicatos.
A partir de las situaciones en que cada sección de la I.F.A. se desenvuelva,
ésta acción podrá ser de las siguientes formas:
-Acción en los sindicatos anarcosindicalistas miembros de la Asociación
Internacional de los Trabajadores, A.I.T.
-Acción no burocrática en otras organizaciones sindicales con
objeto de desarrollar concepciones anarcosindicalistas.
-Acción en los comités de lucha, consejos obreros u organizaciones
de parados y de trabajadores precarios, con objeto de crear un movimiento
autónomo autogestionario.
Las federaciones de la I.F.A. no perderán de vista la necesaria solidaridad
en consideración a los compañeros de otras secciones de la I.F.A.
en las luchas obreras que impulsen. Las federaciones de la I.F.A. se comprometen
a sostener con su solidaridad a las secciones de la A.I.T. y a los movimientos
sociales que puedan surgir, siempre que éstos desarrollen una actuación
anarquista en las luchas obreras.
La I.F.A. constata, a través de los hechos, que cuando las masas laboriosas
están reunidas en organizaciones sindicales independientes y con finalidad
revolucionaria, y que también, cuando los anarquistas puedan apoyarse
en la acción obrera e impulsando otros movimientos sociales, será
posible transformar la condición social de los trabajadores y de todos
los seres humanos en general.
(Congreso Internacional Anarquista,Valencia 1990) ![]()
El movimiento asociativo
y el virus del poder
Los aparatos del Estado y los gestores del capitalismo siempre se han ocupado
con esmero de estimular los instintos de poder de cualquiera que se ha esforzado
por realizar una tarea social. Han conseguido, así y mediante otras
artimañas, acabar con el floreciente tejido asociativo que había
en este país. Para lograr esto, han contado con el inestimable apoyo
de los partidos políticos. Para ambos es un peligro que la gente se
asocie libre y autónomamente y, entre todos, han conseguido convertir
a las asociaciones, o bien en meras correas de transmisión del partido
político en cuestión, o bien en plataformas que, además
de amodorrar más al pueblo, sirven para preparar a los trepas en su
carrera a la política institucional.
Este plan se ha ejecutado, y se sigue llevando a cabo, a lo largo y ancho
de todo el movimiento social más o menos reivindicativo: desde asociaciones
de vecinos hasta sindicatos, pasando por toda una constelación de diferentes
organizaciones.
Las vías concretas de destrucción y/o control de todo este movimiento
son, fundamentalmente, dos:
-Las subvenciones. Con su dinero, el poder influye en el devenir y en la práctica
de la asociación, orientando su acción.
-La jerarquización. Siempre impulsada por el poder para controlar los
movimientos sociales. Aquí tiene muchísima influencia el falso
concepto psico-social que el sistema ha conseguido imponer por el cual "eres
alguien si mandas sobre otros". El mecanismo es, más o menos,
este: con la cantinela de que hay que ser prácticos y de que no se
puede funcionar a base de asambleas ni de una forma igualitaria y horizontal,
los que pretenden mandar en la asociación consiguen espaciar, cada
vez más, la celebración de las asambleas, pero, como en la vida
asociativa siguen sucediendo cosas que hay que atender, ellos mismos se erigen
en las personas que deciden lo que hay que hacer, se convierten en "imprescindibles"
(en una palabra: se erigen en los jefes del cotarro). Muchas veces, para que
no se note tanto su afán de trepar y de figurar, lo cubren con una
capita "democrática": su elección a través
de los votos -viciada o manipulada muchas veces-; una vez hecho esto, ya no
hay quien lo mueva del cargo, y la vida de la asociación ya girará
en torno a él y a lo que decida.
Sin embargo, muchos de estos sujetos, contaminados por el virus del poder,
intentan dar un paso más largo: con la excusa de que la organización
a la que están asociados influye poco en el ámbito social en
el que actúa, maniobran para que ésta se pringue en las instituciones
preparadas al efecto por el Estado y el Capital, como, por ejemplo: juntas
de seguridad en los Ayuntamientos, Consejos Escolares en los centros de enseñanza,
Comités de Empresa en los lugares de trabajo, etc., etc. (todo adornado
con el discurso de "ser más efectivos" y camuflado bajo una
supuesta "elección democrática" a la institución
a la que se pretende acceder: normalmente un parlamento; de esta manera, el
aspirante a jefe se atrae a algunos incautos dentro de la asociación).
Durante todo este proceso, la organización se habrá dejado buena
parte de sus energías en una confrontación interna que la habrá
llevado al debilitamiento, tanto interno como externo, quedando rota para
ejercer su función social y con las puertas abiertas para ser controlada
por las instituciones estatales y capitalistas: así, el objetivo del
Poder estará cumplido.
Desde el anarquismo y las organizaciones anarquistas lo vemos claro: el poder
corrompe, y la única manera de no ser contagiados por él y de
combatirlo es organizándonos en asociaciones en las que luchemos por
la justicia integral, por nuestra dignidad como seres humanos, que sirvan
para arrancarle al poder nuestros derechos, sin subvenciones, en las que todos
podamos decidir libremente y tengamos la misma capacidad de actuación,
que no sirvan como lanzaderas para dar el salto a parlamentos o parlamentitos
en los que queda secuestrada la opinión y la decisión de la
gente.
Para los anarquistas, los medios y los fines están intrínsecamente
unidos: si pretendemos conseguir una sociedad de seres libres e iguales, no
podemos estar participando en estructuras jerárquicas donde unos tienen
más poder que otros, y donde la libertad queda secuestrada por el afán
de ser más y de tener más de unos pocos.
...Y que no nos cuenten milongas: el que quiere subirse en el tren de los
jefes, ya se ha olvidado de los que se quedan a pie.
Cuando vemos cortar las barbas del vecino
Ya hemos rebasado el medio centenar de mujeres víctimas de la violencia
doméstica. Vemos violencia en televisión, violencia en la calle,
violencia en la policía que detiene a los inmigrantes ilegales y requisa
sus mercancías para que no hagan "competencia" a las multinacionales...
La violencia circula con mayor fluidez que el euro. Pero sus señorías
parlamentarias, siempre garantes de nuestro bienestar, han decidido poner
fin a todos los desmanes ilegalizando a Batasuna. A partir de ahora vamos
a vivir en un segundo Paraíso Terrenal porque, según los parlamentarios,
por una parte toda la agresividad está en Euskadi y por otra basta
decir que algo no debe existir para que desaparezca. ¿Pueden ser tan
ingenuos los prohombres de la patria? ¿Se trata tal vez de otra vuelta
de tuerca para controlarnos más aún si cabe? Hace tiempo que
nos habíamos acostumbrado a que papá Estado, por medio de sus
representantes, pensase y decidiese lo que más nos conviene, pero me
empieza a asustar hasta qué punto es capaz de hacerlo, eso sí,
buscando siempre nuestro bien como es preceptivo.
No tengo nada a favor de Batasuna, son nacionalistas y a mí me gusta
sentirme de todas partes, apoyan la violencia y yo la detesto porque me huele
a Madera a Fascismo y a Intolerancia. Sin embargo, defiendo la libertad de
pensamiento y, sobre todo, temo que esta ilegalización abra la caja
de Pandora. Hoy son ellos ¿quién será mañana?
Bastará con infiltrar un par de sujetos desestabilizadores para que
cualquier organización se presente a los ojos de la opinión
pública como un nido de malvados terroristas.
El Estado es el mayor ejercitante de la violencia, pero siempre la disfraza
de justicia, de protección al ciudadano, de castigo para escarmiento
de futuros delincuentes... Nos dirá que es un mal menor indispensable
para evitar tremendas desgracias.
Las organizaciones no tienen a su servicio los medios de comunicación
que cuentan las cosas a la medida de sus intereses. Serán siempre los
hijos díscolos y rebeldes que deben ser castigados por su propio bien.
Hace unos días, leí que un ministro del actual gobierno pedía
a la prensa "no digan ustedes mentiras porque antes o después
se descubre la verdad. Si no interesa que algo salga a la luz lo mejor es
silenciarlo". No aducía razones éticas para incitar a los
periodistas a ser veraces, sino más bien razones estéticas.
Está feo que te cojan en una mentira, está feo que te descubran
en actitudes violentas, está feo que puedas aparecer ante la sociedad
como persona poco "honorable". Poco importa que seas embustero,
violento, ladrón o violador siempre que no se sepa. Es curioso observar
como, siempre que entrevistan a los vecinos de cualquier parricida que acaba
de asesinar a su compañera, todos coinciden en que era un hombre educado
y correcto, incluso afable. ¡Quién hubiese sospechado que vivía
cerca de un asesino y torturador!
La violencia no deja de serlo porque se oculte o porque la ejercite quien
se cree con derecho para ello. La violencia siempre es violencia y sólo
puede considerarse legítima cuando la empleamos como autodefensa. El
recorte de libertades tiene muy poco que ver con la verdadera idea de justicia,
es el proteccionismo paternalista y rancio de quien se cree por encima del
resto de la Humanidad. Nadie puede decirnos que las prohibiciones son un medio
de protegernos de no sabemos qué hipotéticos peligros. Si nos
dejamos manipular, si permitimos que los políticos nos traten como
menores de edad, estamos renunciando al bien más preciado que poseemos,
nuestra dignidad.
Ayer, la reforma de la Ley del Desempleo trataba de presentar a los parados
como vagos e irresponsables dispuestos a vivir a expensas de las arcas públicas,
hoy la Ley de Partidos Políticos y Asociaciones pretende fomentar un
bipartidismo que ni siquiera es tal si temnemos en cuenta las coincidencias
de fondo a pesar de las diferencias de forma. Nos están gritando sin
ningún pudor: "fuera todo lo que no sea aborregamiento y sumisión".
¿Tan poco respeto sienten el PP y el PSOE hacia el pueblo que ni siquera
intentan maquillar su manipulación? ¿Creen que Batasuna ilegal
será menos peligrosa que Batasuna legal? Ese sector de individuos que
antes se horroizaba ante las muertes ocasionadas por ETA, va a encontrar una
disculpa en las futuras acuaciones de Batasuna.
Ahora, los políticos han añadido una preocupación más
a la sociedad que afirman estar protegiendo, saber por dónde le van
a venir las cornadas del toro herido. Y al resto de los partidos y organizaciones,
en mayor medida cuanto más criticos son con las actuaciones oficiales,
les ha surgido también una sombra que planea amenazadora sobre sus
cabezas. Está clara la advertencia, o sois buenos o ya inventaremos
algo para hacernos pasar por el aro.
-¿Qué tal Paco? ¿Cómo han ido las vacaciones?
-Bueno, regular: quince míseros días en pleno agosto
Ni
me he enterado. Ya sabes: la empresa, que no me ha dejado ni coger el mes
entero ahora en el verano, con eso de los turnos. ¿Y tú, Inés?
-Pues yo ni eso. Ando sin trabajo fijo y los últimos tres meses he
tenido que cambiar de curro cuatro veces: la mierda de contratos-basura estos
pan para hoy y hambre para mañana. ¿Qué sabes de los
colegas?
-No mucho. No tengo tiempo ni de hablar con los amigos
¡mierda
de turnos! Creo que al Antonio le metieron un multazo de 300 euros (sí,
sí, 50.000 pelas) por lo de la ley del botellón; ya ves: andaba
tomándose una cerveza en el parque con sus vecinos
¡Y,
para colmo, estaba a 10 metros de la terraza del pub Pepe's , ese tan pijo
en el que siempre hay voces y cantan himnos fachas! Pero a esos no les ponen
multas, claro. Y poco más sé: de la Mari y el Manolo -los que
se pusieron a vivir juntos- que están hasta el cuello pagando el piso
y, encima, con la niña que ya empieza a ir a la escuela están
aburridos, porque ellos la quieren llevar a un colegio público, pero
les queda muy lejos, y les han construido uno privado-concertado al lado de
casa, y ya sabes la presión, la propaganda: "tráiganos
aquí a su hijo que tenemos piscina, campo de tenis, todo muy limpio",
luego no tienen más que fachada
Bueno, que ya están hasta
arriba de la cursilería de los papás que parece que por llevar
a sus hijos a ese convento los van a sacar ministros
Total para acabar
pagando un riñón y que le quiten la naturalidad y la espontaneidad
al niño. En fin, ¿y tú has visto a alguien?
-Sí, me he ido encontrando a algunos. Sé que a Mohamed le han
denegado los papeles y lo quieren expulsar. Fue ayer. En 15 días lo
deportan a Marruecos después de andar tres años por España
currando honradamente y explotándolo miserablemente toda esa caterva
de empresarios que luego farfullan contra los inmigrantes.
-¡Qué cerdos! ¡Racistas asquerosos! Además, es que
estos cabrones del gobierno aprovechan el verano para colarnos todas estas
movidas. Así que empezamos el curso, ya, de culo y contra el viento.
Y, encima, con la dichosa tele, nos comen el coco de tal manera que pareces
un tío raro si piensas que el mundo no va bien.
-Sí. ¡Y no te lo pierdas! Hace una semana han echado abajo la
casa esa vieja donde se juntaban los jóvenes del barrio para hacer
cosas de tipo cultural. La habían arreglado y estaba como un pincel
hasta le habían quitado las goteras al tejado. Pero la ha reclamado
una cofradía de curas o de aristócratas o
gentuza de esa,
que han avisado a la policía y, en seguida, han acudido los maderos
a echar a los chavales
Y los tiparracos han preferido tirar abajo la
casita antes que dejarla para la gente del barrio; ya ves tú, después
de tantos años, era como la casa de todos
Creo que el terreno
lo va a comprar una inmobiliaria para hacer una torre de 20 plantas.
-¡Maderos, curas, empresarios, la aristocracia, el gobierno
! ¡Buitres
carroñeros! ¡Sólo les falta echarnos encima al ejército!
¡Se han empeñado en jodernos el barrio y nos lo joden!... En
fin, no me cuentes más de nadie, que ya me da miedo preguntarte.
-Pues casi mejor, Paco. No quiero amargarte más.
-Bueno, Inés, me tengo que ir, que llego tarde al curro.
-Espera un momentito, que no quiero que te vayas tan amargado, hombre. Mira:
el otro día me encontré con Alba y Fernando, los del barrio
de al lado; y hablando de estas cosas, y tal, comentábamos que no podemos
seguir así la gente de abajo: uno por cada lado, cada uno a su bola,
peleándonos entre nosotros, sin hacer nada y viendo cómo nos
hunden la vida los cuatro listos de arriba. Dicen que, dándole vueltas
a la cabeza y hablando tranquilamente entre ellos, pues que veían que
estaba claro que todo estaba montado para que vivieran de puta madre toda
esa panda de sanguijuelas y, mientras, el pueblo a palmar
y que estaban
hartos de que los torearan y les vacilaran cada vez que abrían la boca,
cuando no se llevaban alguna hostia.
-Bueno, bien, pero resume, porfa, que voy volao.
-Pues que se pusieron en contacto con ese grupo de gente anarquista de su
barrio, y que muy bien, que coincidían con ellos en las ideas: que
no tiene que haber gente que mande y gente que obedezca, ni gente que explote
a otros, que el mundo es de todos, que es el puto capitalismo y el ansia de
poder de todos los gobiernos lo que arrastran a la miseria al planeta
-Sí, si yo siempre he pensado en esa onda, pero
yo qué
sé
creía que eran cosas sólo mías
Además, no sabía que hubiera nada de ese estilo organizado por
aquí cerca
-Pues sí, y no sólo por aquí: parece ser que, poco a
poco van siendo cada vez más. Y éstos, en su barrio, quieren
montar no sé qué historia para que el personal se empiece a
unir y a luchar
pero todo con asambleas en las que todos pueden decidir
y repartirse el trabajo, sin jefes
y todo muy clarito, sin rollos extraños.
-Oye, es que me tengo que ir ya. Pero, si quieres, me llamas y quedamos y
vamos a la próxima asamblea.
-Vale, dabuti. Y se me está pasando por la cabeza que podríamos
pensar en montar algo así aquí.
-¡Claro que sí! ¡Sería genial! Y podíamos
llamar a los colegas a ver si, así, se animan un poco.
-Y salimos todos algo de este muermo.
-Ojalá
Y empezamos a vivir, que ya es hora. Nos vemos pronto,
Inés.
-Eso. Salud, Paco.
Al comenzar el año, una cooperativa ha abierto su local en Ottensen,
un barrio de Hamburgo (Alemania). Café Libertad organiza la importación
y distribución de un café producido por los indios de Chiapas,
agrupados en la Sociedad de Solidaridad Social "Mut Vitz" ("El
monte de los pájaros"). Café Libertad cree llevar así
una forma de solidaridad activa en la lucha de las comunidades indígenas
por la dignidad y la justicia.
650 campesinos que hablan el tzotxil, procedentes de 24 pueblos, han fundado
esta cooperativa, implantada en la región autónoma de Oventic,
al norte de San Cristóbal de las Casas. Los miembros de la cooperativa
disponen de una media de 500 áreas hasta una hectárea de terreno
para sus plantaciones de café. Esta superficie permite cosechar alrededor
de 460 a 920 kilogramos de café puro. La cooperativa ha iniciado los
primeros pasos para pasar de una producción natural a una producción
certificada "biológica". Vela especialmente por la introducción
de arbustos que procuren sombra a las plantaciones. Coordina el trabajo de
una red de 56 consejeros partidarios de la agricultura biológica que
trabajan en las 24 comunidades. Estos consejeros deben facilitar el proceso
de la producción y profundizar en sus conocimientos en materia de cultura
ecológica. "Mut Vitz" se beneficia de la ayuda de la organización
mexicana "CertiMex" y del programa "Campesino a Campesino".
Ya ha realizado progresos considerables en materia de estructuras organizativas,
y su influencia local está reconocida.
Dado que el Estado no ofrece ninguna ayuda a los habitantes de esta región,
los productores han recurrido a una alternativa social desarrollando su propio
modelo económico con varios objetivos: el reconocimiento social de
las comunidades indígenas, la autogestión y la responsabilidad
personal así como la satisfacción de las necesidades en alimentación,
el acceso a la asistencia médica y el desarrollo de la infraestructura
local. La venta del café contribuye a todo ello.
Los miembros de la cooperativa están bien organizados y trabajan duro
para mejorar constantemente la calidad de su producto. Reconocen la importancia
de la introduccion de controles estrictos en sus métodos de producción,
insoslayable para poder acceder al mercado internacional proporcionando un
café arábica de calidad, surgido de la agricultura biológica.
Se desmarcan así de la tradición histórica y trágica
de Chiapas, que exigía a sus campesinos un trabajo duro para un café
barato. La cooperativa está sometida a las presiones políticas
y financieras pero sus miembros siguen confiando a pesar de las amenzas.
Posición de los
anarquistas
sobre el movimiento obrero
El movimiento asociativo
y el virus del poder