
SECCIONES
Burgués:
nuestros sueños
son tu pesadilla
Cuando los poderosos pensaban que nos tenían dominados y amedrentados.
Cuando creían que, ahora sí, todo lo tenían "atado
y bien atado" y sus voceros predicaban el fin de la Historia y de las
ideas, resulta que más de medio millón de personas aparecen
recorriendo el 16 de marzo las calles de Barcelona en la mayor protesta anticapitalista
que ha habido en muchísimo tiempo en España... Y eso, a pesar
de la manipulación informativa previa presentando como violentos a
una buena parte de los que iban a manifestarse, y a pesar del apabullante
despliegue policiaco y militar (que, por cierto, nos hacen pagar a todos):
ambas cuestiones destinadas a atemorizar y a confundir a la población
para que acabara quedándose en sus casas.
Contradiciendo los partes triunfalistas del gobierno, que hablan del "éxito"
de la reunión de gerifaltes y de que todo se ha desarrollado por cauces
de "normalidad", su éxito es muy relativo debido a la respuesta
masiva del pueblo contra ella: han tenido que esconderse detrás de
un muro de militares y de policías secretos y de uniforme (verdaderos
provocadores de la violencia); incluso tuvieron que hacer sus negocios lo
más deprisa y corriendo que pudieron, y todos estos "grandes estadistas"
se marcharon con el rabo entre las piernas antes de que comenzara la gran
manifestación, no fuera que los atropellara.
Alguien podría decir que toda esa marea humana congregada en la manifestación
no era anticapitalista en el sentido estricto, pero lo cierto y verdad es
que estaban en la calle protestando porque perciben que los que gobiernan
el mundo lo hacen en su propio interés aunque, para ello, tengan que
arremeter contra lo que sea; y, de alguna manera, los manifestantes eran los
representantes de otros muchos cientos de millones de personas a los cuales
el capitalismo y sus gestores -los Estados y sus gobiernos- están maltratando,
esquilmando y asesinando.
Y llamemos a las cosas por su nombre: lo que llaman "globalización"
no es más que otra vuelta de tuerca más de lo mismo: el mando
de unos sobre otros; el que unos pocos se hagan ricos a costa del esfuerzo,
la miseria y la destrucción de muchísima gente; el amasar riqueza
y poder sin poner límite a nada. Eso es lo que vinieron a hacer a Barcelona.
Ahora le tocaba el turno a la basura de jefecillos de Europa: bajo sus discursos
de flexibilidad laboral y liberalización de la energía se esconden
más despidos, más contratos basura, más destrucción
del planeta y más control sobre la riqueza que producimos los trabajadores.
Es lo que otros llaman "neoliberalismo", pero que no tiene nada
de nuevo: es el viejo asunto de querer perpetuar el dominio de unos sobre
otros, de que unos cuantos tengan el camino libre para que hagan con nuestras
vidas lo que quieran.
Pero no les vamos a dejar hacerlo fácilmente. Nos tendrán enfrente
de una manera o de otra.
La manifestación de Barcelona fue un hito importante en la lucha contra
los poderosos y sus estructuras: el capital y los Estados -en este caso el
Superestado europeo-. Pero la protesta no debe quedar ahí: debemos
darles respuesta también después de la mani, cuando vayamos
a nuestras casas y a nuestros trabajos o lugares de estudio. Es en el día
a día cuando hay que combatir el poder, no dejándonos dominar
y organizándonos sin jerarquías, de una manera horizontal, para
hacer frente a nuestros problemas y a los del mundo. Eso es lo que les da
miedo a estos encorbatados y vestidas de etiqueta, hambreadores del mundo:
la lucha cotidiana y continua, que nos unamos, que nos organicemos sin jefes,
sin líderes, que nos demos cuenta de lo que realmente son: nuestros
opresores.
Y en esa lucha sin tregua estamos y estaremos los anarquistas, sin ser vanguardia
de nadie, pero haciendo ver que podemos vivir libremente sin mandar ni ser
mandados y que la riqueza que hay en el mundo es de todos los seres humanos
por igual... Por eso los poderosos nos odian a muerte: porque nuestros sueños
son su pesadilla.
He oído el canto
de los grillos;
he escuchado los maullidos
amorosos gatunos en enero;
he oído la oferta cacareada
por la gallina, al poner
un huevo...
También oí el lastimoso
mugir de la madre vaca,
cuando lloraba el ternero
vendido;
he notado el aviso del perro,
al aullar en la cerrada noche;
la ópera de la lechuza,
siempre me admiró...
La música del agua
al correr por el arroyo
y la sinfonía de la lluvia,
despiertan sentimientos
difíciles de expresar...
¡Pero conmovedores!
¿Qué diré del estruendo
del fuerte trueno?
Y... ¿Del viento?
¿Qué diré del viento?
Volando como el viento,
observo el firmamento:
¿Qué veo? ¡Gran maestría!
Todas estas energías
las llevo dentro,
porque siempre, he estado atento.
Venezuela: los ciegos
disputan
por el país de los tuertos
En lo que va de 2002, la farándula política venezolana se ha
esforzado por presentar lo mejor de sus gracias y por embelesar a su auditorio
con la promesa de novedades en sus rutinas tantas veces vistas. Sin duda que
ese esfuerzo no ha dejado de tener impacto en sus clubes de admiradores, formados
por esa fracción de la población que aún les cree los
cuentos y que ha hecho su rol de comparsa en el espectáculo mediático
que hemos presenciado hasta las primeras semanas de febrero, cuyo principal
logro ha sido convencer a los protagonistas del show y a su crédula
minoría de fans que este burdo sainete de carpa es en verdad una trascendental
dramatización histórica.
De un lado, el Comandante vocifera que ahora es cuando va con todo en su "revolución
bolivariana", como si estos tres años de gobierno no nos hubiesen
enseñado bastante sobre esa mezcolanza de verborrea torpe, mesianismo
incompetente, exaltación a la mediocridad militarista y nacionalista,
autoritarismo chabacano, asalto con saña de las arcas públicas
y demás prendas que adornan al proyecto chavista. Por tomar una de
esas referencias bíblicas tan citadas por el Presidente: "el que
tenga ojos, que vea"; pues es fácil comprobar que en ningún
modo significativo hay divergencia con el modelo económico-social de
los gobiernos anteriores, como bien lo certifican el FMI, el Banco Mundial
y otros chupasangres transnacionales al dar sus bendiciones al actual mandato.
Desde el gobierno se argumenta que los cambios económico-sociales vendrán
de ahora en adelante, pues primero había que impulsar transformaciones
políticas y jurídicas que dieran sustento al "Proceso"
(nombre al gusto de Chávez y su combo), en especial la reconstrucción
del escenario político en el marco de una nueva Constitución.
Tuvimos el parto de los montes de una flamante Carta Magna y una estructura
institucional de estreno, pero poco tiempo pasó para que la mayor parte
de los venezolanos cayésemos en la cuenta de que tras esa cosmética
de nombres y fórmulas sacramentales se repetían los males estructurales
del sistema político del país (corrupción, obediencia
ciega al liderazgo, sectarismo partidista, relación clientelista con
las masas, etc.), aquellos ante los cuales el actual gobernante prometió
con toda vehemencia ser una alternativa, agravados con los complementos de
soberbia autoritaria e incontinencia oral que son aportes del ex-paracaidista
llanero, y tal vez producto de algún aterrizaje de cabeza.
Los co-protagonistas de la parodia son una variopinta tropa que reúne
a los antiguos y disminuidos partidos gobernantes (Acción Democrática
y los democristianos de COPEI), nuevas formaciones políticas como los
yuppies liberales de Primero Justicia, ex-seguidores enojados con Chávez
por razones diversas (pocos por diferencias ideológico-políticas,
los más por pleitos de pandilla), sindicaleros molestos por la intención
de sustituirlos por burócratas más dóciles ante el gobierno,
burgueses excluidos del selecto cónclave de pocos civiles y muchos
militares que ahora se reparten la renta petrolera, la jerarquía eclesiástica
recelosa ante la pérdida de espacios de poder que conquistó
en la década pasada por el declive de los partidos tradicionales, y
-como masa de maniobras para hacer el rol de "ciudadanía decente
que protesta" en los vídeos de la CNN- una amplia representación
de la pequeña burguesía de las principales ciudades, que se
ha creído tanto el discurso seudo-izquierdoso del Comandante como las
alarmistas versiones que corren los medios masivos de difusión, que
escandalizan contra el gobierno por el resentimiento de sus dueños
al ver reducidas sus tajadas del pastel petrolero.
Esta última razón es el fundamento de la furiosa oposición
de casi todos los "demócratas" (como ellos se autodenominan)
o "escuálidos" como los bautizó el mediocre beisbolista
de Miraflores en alguno de sus interminables discursos (de obligatoria retransmisión
en las radios y televisoras del país). No se molestarían mayor
cosa con él y su populismo hablachento si hubiese mantenido lo esencial
de los anteriores procedimientos de reparto del botín, pero ahora la
piñata se hizo más restringida, lo cual se suma a una mal disimulada
tirria racista contra un morenito que no reparte sino con sus panas y, por
si fuera poco, fanfarronea con tener el apoyo de los otros morenitos pobretones.
Un resultado de tal neurastenia reaccionaria de la oposición ha sido
llevar a que el apoyo popular a Chávez (aún cuantioso, pero
que venía desgastándose) tome un relativo segundo aire, pues
en reacción defensiva algunos de los de abajo consideran que es obligado
respaldar a quien es repudiado tan desaforadamente por los que nunca han podido
disimular su desprecio hacia la chusma pobretona. De este modo, las elites
opositoras parecen haber propiciado un juego tan ventajoso para ellas como
para el gobierno: el Este de Caracas -donde reside la clase media acomodada
y la burguesía- enfrentada al resto de la ciudad, en medio de resentimientos
y temores colectivos que son fomentados por los líderes de ambos bandos
en pro de consolidar el control sobre sus seguidores.
Pero hay aspectos fundamentales del cuadro que convenientemente olvidan unos
y otros: como dicen los "escuálidos", sin duda que la gran
mayoría es contraria a la gestión actual, pero tienen razón
los gobierneros al replicar que en proporción igualmente elevada la
gente rechaza la vuelta al modelo político previo, que es lo único
que pareciesen ofrecer los nuevos aspirantes al título de "salvadores
de la patria"; esto en el caso de que ofrezcan algo, pues buena parte
del antichavismo ha demostrado con creces que su máximo ideal es tener
otro Chávez, pero de ellos, que reparta con quienes se debe, que no
se abrace con Fidel, que vaya a Disneyworld y (¡por supuesto!) con pigmentación
más alba. Con la ilusión de levantar ese nuevo mesías,
no ha dejado de jugarse a la conspiración militar, pero de momento
pareciese que el menos el sector más grueso de la Fuerza Armada está
contento con su papel como soporte central del gobierno y beneficiario principal
de los negociados oficiales.
Ya la masiva desconfianza tanto frente al chavismo como respecto a sus contrincantes
se había manifestado contundentemente en los distintos procesos electorales
que hemos tenido desde 1998; en ninguno de los tantos comicios de los últimos
cuatro años se llegó siquiera al cincuenta y cinco por ciento
de votantes entre los aptos para ello, así que las victorias electorales
del gobierno deben matizarse con la salvedad de que nunca han representado
a más allá del treinta por ciento de la población, mientras
la oposición parlamentaria a duras penas ha superado el veinte por
ciento. En las recientes manifestaciones y contra-manifestaciones que han
cundido en Caracas, nada indica que esas proporciones se hayan modificado
en esencia, pero respecto a esa mayoría que no está ni con unos
ni con otros debe apuntarse un detalle importantísimo: lo animado y
masivo del debate que sobre estos temas hemos mantenido en nuestra cotidianeidad,
evidencia que la desconfianza para con el gobierno bocón y sus opositores
de reparto no obedece a desinterés, oportunismo o temor sino a bien
fundadas suposiciones respecto a que en el fondo y en lo esencial poco o nada
hay de distinto entre unos y otros.
Para quienes desde posiciones libertarias queremos hacer llegar nuestro mensaje
a los que comparten el repudio al tinglado de chavistas versus antichavistas
-bandos diferentes sólo en lo secundario e iguales en demagogia y ansias
de poder- se plantea la enorme tarea de movilizar a esa gente desde el desencanto
más o menos crítico a la construcción de una opción
que -basándose en la libertad, la igualdad y la solidaridad- presente
una alternativa real que reúna voluntades y acciones para construir
un futuro distinto. Hasta ahora, el desencanto emana del rechazo a tales aspirantes
a representarlos, nuestro reto es hacerlos a la idea de que ni siquiera son
necesarios los representantes para que una colectividad decida del mejor modo
sobre sus propios asuntos.
Hace pocas fechas vivimos los eventos que rodearon la muerte del escritor
gallego Camilo José Cela. Las siguientes líneas son para mostrar
de manera breve, que todo lo que se ha dicho alrededor de esta figura sobra
y que, justamente, lo que no se ha dicho falta.
Es cierto que el señor Cela ha sido una figura importante dentro de
las letras españolas, siendo como era miembro de la Real Academia de
la Lengua, institución de poder que se cree portadora de la verdad
absoluta. Obras suyas han pasado a los anales de la historia de la literatura.
Como ejemplos están La Colmena, La familia de Pascual Duarte, Mazurca
para dos muertos, Viaje a La Alcarria, etc.
Pero si todo esto es cierto, cosa que no se puede negar porque es una evidencia,
también son ciertas otras apreciaciones. Una por ejemplo que Cela fue
un plagiador, y que incluso sobre La Colmena, corrió el rumor
de que era una plagio. También un ultimo Premio Planeta que le dieron
fue un plagio y no se habló mucho del asunto. Pero si bien éstos
son datos técnicos que podían desprestigiar a Cela, son los
datos personales los que le convierten en un escritor mediocre. Poco se ha
hablado de su acción como censor en los sindicatos verticales franquistas.
Nadie puede ser culmen de la cultura si censura la cultura de otros, porque
al hacer tal acción elimina lo mas preciado en el hombre, que es su
capacidad creadora y su libre albedrío. Ya sólo por este hecho
la obra de Cela quedaría en un término nimio. Pero es que unido
a esta actitud de talante tan fascista, se une una mentalidad y personalidad
maquiavélicas que hacen de Cela un mal hombre. Nos estamos refiriendo
a su ofrecimiento de delator cuando la guerra aún no había terminado.
Ese texto lo reproducimos íntegro aquí:
Excelentísimo Sr. Comisario General de Investigación y Vigilancia..
El que suscribe, Camilo José Cela y Trulock, de 21 años de edad,
natural de Padrón (La Coruña) y con domicilio en esta Capital,
Avenida de La Habana 23 y 24, Bachiller Universitario (Sección de Ciencias)
y estudiante del Cuerpo Pericial de Aduanas, declarado Inútil Total
para el Servicio Militar por el Tribunal Medico Militar de Logroño,
en cuya plaza estuvo prestando servicio como soldado del Regimiento de Infantería
de Bailén (nº 24), a V.E. respetuosamente expone:
Que queriendo prestar un servicio a la Patria adecuado a su estado físico,
a sus conocimientos y a su buen deseo y voluntad, solicita su ingreso en el
Cuerpo de Investigación y Vigilancia.
Que habiendo vivido en Madrid sin interrupción durante los ultimo 13
años, que poder prestar datos sobre las personas y conductas, que pudieran
ser de utilidad.
Que el glorioso Movimiento Nacional se produjo estando el solicitante en Madrid,
de donde se pasó con fecha 5 de octubre de 1937, y que por lo mismo
cree conocer la actuación de determinados individuos.
Que no tiene carácter de definitiva esta petición, y que se
entiende solamente por el tiempo que dure la campaña e incluso para
los primeros meses con la paz si en opinión de mis superiores son de
utilidad mis servicios. Que por todo lo expuesta solicita ser destinado a
Madrid que es donde cree poder prestar servicios de mayor eficacia, bien entendido
que si a juicio de V.E. soy mas necesario en cualquier otro lugar, acato con
todo entusiasmo y toda disciplina su decisión.
Dios guarde a V.E. muchos años.
La Coruña, a 30 de marzo de 1938. II Año Triunfal.
Fdo. Camilo José Cela.
Este testimonio escrito y verídico demuestra lo que era la personalidad
de señor Cela.
Lo ponen como adalid de la cultura, pero un personaje que afirma en un programa
televisivo que los anarquistas se asemejan a los talibán, no tiene
una gran cultura de la historia ni de la realidad. Como muchos altos mandatarios
de este país, Cela pasó del fascismo a ser un buen demócrata,
pero por mucho que se empeñen, ninguna persona se puede apartar de
sus orígenes, y los de Cela fueron y se mantuvieron en la reacción.
Para terminar, dar una muestra más de lo que este país que habitamos
entiende por cultura. A Cela lo idolatran, pero una semana antes había
fallecido la hermana de Federico García Lorca, poeta fusilado por personajes
que pensaban como Cela. Su noticia no pasó de alguna nota en el periódico
y una reseña mínima en los telediarios. Una muestra muy pobre
para unas altas esferas que se jactan de ser tan cultas.
Desde estas líneas y este vocero de libertad volvemos a afirmar que
la cultura es anarquismo y el anarquismo es cultura.
El 25 de abril de 1974 una facción radical de las fuerzas armadas
portuguesas, el M.F.A. (Movimento das Forças Armadas), se sublevó
contra el gobierno. Hasta esa fecha Portugal había permanecido medio
siglo bajo un régimen fascista. Si el M.F.A. era de izquierdas o de
derechas era algo que no estaba claro. La revuelta militar creó un
espacio en el que el pueblo podría lograr un cambio real en su vida
y la oportunidad fue rápidamente aprovechada.
Los activistas de izquierdas volvieron del exilio, y surgieron nuevos partidos
políticos. Todos los partidos utilizaron la situación para ganar
poder político en el gobierno. El pueblo llano, por el contrario, utilizó
la situación para mejorar sus condiciones sociales en sus comunidades
y lugares de trabajo a través de nuevas organizaciones autónomas.
Fue aquí donde se hizo la auténtica revolución y esto
es de máximo interés para los anarquistas.
Luchas obreras
Portugal era el país menos desarrollado de Europa, con 400.000 parados.
150.000 personas vivían en chabolas, un millón había
emigrado y la mortalidad infantil superaba el ocho por ciento. Después
del comienzo de la revolución los obreros se pusieron a luchar por
mejorar sus duras condiciones económicas. Las huelgas encontraron una
resistencia brutal por parte del régimen fascista, pero la falta de
experiencia no iba a detener a la clase obrera portuguesa. Durante el verano
de 1974 más de 400 empresas tuvieron conflictos.
Una de las huelgas más significativas ocurrió en la T.A.P.,
las aerolíneas semi-estatales. Mostró claramente de qué
lado estaba el supuestamente gobierno radical. En 1973 tres obreros habían
sido asesinados por la policía durante una huelga.
El 2 de mayo de 1974, una asamblea de trabajadores de T.A.P. pidió
una purga de fascistas en la compañía y la elección de
representantes sindicales para el consejo de administración, que se
convirtió de hecho en un consejo de dirección. Cuando se descubrió
que algunos representantes sindicales se habían subido el sueldo, el
consejo recibió muchas críticas. En agosto una asamblea de trabajadores
de mantenimiento decidió reducir su semana de 44 horas a 40.
Otra asamblea, hecha sin miembros de los sindicatos, escribió una lista
de demandas incluyendo la purga de la plantilla de todos aquellos que mostraban
"actitudes contra la clase obrera", incrementos salariales y el
derecho a reconsiderar los convenios colectivos si los trabajadores así
lo querían. Las demandas no fueron aceptadas por el gobierno, en respuesta
los trabajadores convocaron una huelga y eligieron un comité de huelga.
El nuevo ministro de trabajo, miembro del Partido Comunista, llamó
a los trabajadores a volver al trabajo mientras que los afiliados al P.C.
se opusieron a la huelga.
Los trabajadores de T.A.P. se movilizaron rápido pero finalmente el
gobierno envió a los militares a ocupar el aeropuerto y a detener al
comité de huelga. 200 trabajadores fueron despedidos, que fueron readmitidos
tras las manifestaciones y las amenazas de más huelgas. La semana de
40 horas fue gradualmente introducida. El primer gobierno provisional introdujo
leyes anti-huelga.
Este gobierno era una coalición que incluía a los partidos Socialista
y Comunista. La huelga de T.A.P. fue la primera a gran escala desde el 25
de Abril y la respuesta del gobierno indicaba como trataría cualquier
gobierno post-fascista a los obreros. La clase obrera sin embargo permaneció
impasible. En octubre se registraron conflictos en otras 400 empresas.
Los sindicatos eran reliquias de la era fascista y se les consideraba traidores.
Los trabajadores se encontraron con la necesidad de formas de organización
más democráticas e independientes. Se hizo común en las
asambleas de trabajadores elegir delegados a los comités. Estos comités
se elegían anualmente y se podían revocar en cualquier momento.
Aunque la mayoría no eran revolucionarios, eran la expresión
de la desconfianza del pueblo hacia los partidos de "izquierda",
del gobierno y de los militares. Para fines de octubre de 1974 había
alrededor de 2.000 comités.
En el verano de 1975 el movimiento fue más allá. Frecuentemente,
cuando las demandas eran ignoradas, los trabajadores ocupaban sus lugares
de trabajo y en muchos casos erigían sistemas de autogestión.
En todas partes, desde una docena a varios cientos trabajadores, podían
llevar las empresas por sí mismos. En Unhais da Serra 1.100 trabajadores
textiles se deshicieron de los dueños y eligieron un comité
obrero para llevar la fábrica.
Se estima que más de 380 fábricas estaban autogestionadas y
500 cooperativas funcionaban en el verano de 1975. Al igual que los consejos
obreros, las cooperativas no eran revolucionarias. Todavía tenían
que enfrentarse a las obligaciones del capitalismo. Tenían que conseguir
beneficios y los miembros recibían distintos salarios. A pesar de que
muchas cooperativas fueron capaces de reducir los precios de los bienes y
servicios, hubo competencia entre las diferentes cooperativas.
En medio de este ambiente de autogestión, el Partido Proletario Revolucionario
comenzó una campaña para relanzar los consejos obreros. Delegados
de las principales industrias y los comités de los soldados y marineros,
se reunieron con un gran contingente de miembros del P.P.R. La idea era tener
consejos basados en la fábrica, la tierra y los cuarteles, y desde
aquí se elegirían comités locales, regionales y nacionales.
Esto sonaba bien; desgraciadamente el P.P.R. estaba más preocupado
en crear cuerpos que pudieran dominar esos consejos que podían representar
a la clase obrera. Los "partidos de la clase obrera" fueron invitados
a unirse. Esto mostraba sus limitadas ideas de la capacidad de la clase obrera.
Dando el mismo sitio a los partidos políticos que a los consejos elegidos
por los trabajadores, no sólo diluía la democracia sino que
implicaba la "necesidad" de que una elite guiara a las masas. Si
los autoproclamados "partidos revolucionarios" no podían
ganar apoyo suficiente para ser miembros del comité, conseguían
ser miembros sólo porque se llamaban "partidos obreros".
¡Extraña noción de democracia!
Luchas por la vivienda
Después del 25 de Abril la gente comenzó a ocupar las propiedades
vacías, sin ganas de esperar a las acciones del gobierno. El gobierno,
temeroso de la rabia del pueblo, decretó una congelación de
los alquileres y dio dinero y exenciones de impuestos a los constructores.
El incremento de casas construidas era inadecuado y cada vez más gente
ocupaba edificios vacíos. 260 familias de un barrio de chabolas de
Lisboa se fueron a un bloque de viviendas vacías cerca de la ciudad.
Los militares les ordenaron que se fueran pero se retiraron cuando las familias
se negaron.
En respuesta a la crisis de viviendas la gente comenzó a organizarse
colectivamente. En las zonas de clase obrera y de clase media baja se organizaron
comités autónomos revolucionarios de vecindario. El comité
se eligió en asambleas de residentes locales. Las propiedades ocupadas
se utilizaron como guarderías, centros obreros y otros servicios comunitarios.
En Lisboa un comité de vecindario organizó la toma de 400 casas
vacías. Se pagaba un "alquiler social" que iba destinado
a hacer mejoras. Otra organización era la Federación de Comités
de Barrios de Chabolas. Era independiente de los partidos políticos
y llegó a representar a 150.000 personas. Se pidió la construcción
de nuevos edificios en los barrios de chabolas, la expropiación de
la tierra y controles de los alquileres.
Las organizaciones vecinales se encontraron con el mismo problema que las
organizaciones obreras. Los comités de vecindario y de barrio de chabolas
se veían como una oportunidad para ganar apoyo a sus partidos. Miembros
de los partidos hablaban en los mítines públicos y en los debates,
conseguían ser elegidos y usaban entonces el comité como plataforma
de su propaganda política.
Muchos vecinos dejaron de asistir a las reuniones cuando se daban cuenta de
que estaban dominados por un determinado grupo. Con el tiempo, los "partidos
obreros" parecían ser más una carga que una ayuda en los
comités. Al intentar llevar las cosas según su ideología,
destruían los métodos espontáneos de organización
del pueblo llano.
Ocupaciones de tierras
En aquella época un tercio de la población de Portugal trabajaba
en la agricultura. Trabajaban la mitad del año y la otra mitad la pasaban
desempleados. Cuando los trabajadores rurales vieron la oportunidad de cambiar
sus vidas, comenzaron a ocupar granjas, campos de labranza y tierras sin utilizar.
Al principio el gobierno rara vez intervenía.
Hubo una positiva cooperación entre los trabajadores agrícolas
e industriales y las organizaciones obreras. En Cabanas se ocupó una
granja abandonada con la ayuda de un comité de vecinos. Se consiguieron
máquinas de una fábrica cercana para limpiar la tierra. En Santarem
una reunión de 354 jornaleros declaró que una enorme cantidad
de tierra iba a ser ocupada. Otros trabajadores, armados con azadas, llegaron
en camiones para ayudar en las labores agrícolas y finalmente más
de diez grandes fincas fueron colectivizadas.
El socialismo parecía natural en los jornaleros y nunca hablaron de
dividir la tierra. La tierra era trabajada colectivamente y era poseída
por las aldeas y pueblos como un todo. Para agosto de 1975 las estadísticas
oficiales indicaban que había más de 330 tierras colectivizadas.
Todas estas luchas ocurrieron contra seis gobiernos provisionales, hubo rumores
de conspiraciones de la OTAN y de la derecha. Donde las fuerzas armadas habían
creado un espacio para un desarrollo de los trabajadores, se vieron rápidamente
invadidas por programas de gobierno y económicos que tenían
poco que ver con la revolución. Cualquier iniciativa independiente
era generalmente desechada por los partidos de centro y de izquierda.
El propio sistema capitalista nunca fue retado por las masas ni por las cooperativas,
colectividades o comités obreros, ya que seguían teniendo que
negociar en términos capitalistas por el precio de su trabajo. Incluso
los comités obreros eran poco más que trabajadores llevando
su propio negocio. Un periódico trosquista echó la culpa de
la falta de progreso revolucionario a que no había ningún "partido
obrero". ¡De hecho había al menos quince!
Las dudas sobre
el "recalentamiento global"
Ya estamos con la misma canción: desde que hay inundaciones, tempestades
o fuertes nevadas, se debe al "recalentamiento global". Sin embargo,
la realidad climatológica es mucho más compleja. Los arrasamientos
de poblaciones duramente afectadas, que acusan, por ejemplo, haber sido voluntariamente
inundadas para que determinada metrópolis estuviera mejor protegida,
despreciando la realidad y las leyes elementales de la física o de
la topografía, deberán alertarnos sobre los peligros de la irracionalidad.
Toda "peste emocional" favorece la demagogia de cualquier hombre
providencial dispuesto a lograr la recuperación. El Front National
y Le Pen lo han comprendido tan bien que han puesto en el mismo rango de sus
preocupaciones la lucha contra los incendios forestales y contra la energía
nuclear.
¿Qué realidad?
La idea del "recalentamiento global" descansa principalmente sobre
tres puntos: 1, la tasa de CO2 en la atmósfera; 2, las curvas térmicas
medias a escala hemisférica o global; 3, las previsiones de modelos
numéricos climáticos. Examinémoslas brevemente una tras
otra.
1) La casi totalidad de los científicos coinciden en reconocer un aumento
del nivel de CO2 en la atmósfera. Pero el origen no es tan evidente.
Sin duda, la contaminación industrial y automovilística contribuye.
Pero no hay que olvidar las recientes erupciones volcánicas, que pueden
expulsar cantidades gigantescas de gases (entre ellos el CO2). Muchos análisis
desprecian, e incluso ocultan sus consecuencias climáticas (entre las
más recientes: St Helens 1980, El Chichón 1982, Nyos 1986, Pinatubo
1991, Hudson 1991, Spurr 1992...).
2) La teoría del "aumento global de las temperaturas" suscita
varias cuestiones.
" En primer lugar, hay que disponer de datos suficientes si se quieren
sacar conclusiones pertinentes, teniendo en cuenta que desde hace millones
de años el clima no ha dejado de cambiar (con seres humanos o no, en
la época de los dinosaurios, de las glaciaciones, del recalentamiento
holocénico, de la pequeña era glaciar, etc.). Por tanto, los
científicos no disponen de información exacta más que
desde hace un siglo, y no en todas partes, a pesar de los progresos de la
paleoclimatología.
" Los problemas influyen en los datos térmicos actuales. La mayor
parte de las estaciones metereológicas de alto nivel se sitúan
sobre un aeropuerto que antes estaba lejos de la ciudad, pero que ahora forma
parte del entramado urbano. Sus informes térmicos no pueden sino reflejar
el fenómeno microclimático bien conocido, e indiscutible, del
"islote de calor urbano", elevación de la temperatura local,
provocada por las actividades urbanas (calefacción doméstica,
escapes de los automóviles, contaminaciones diversas). Si un análisis
no tiene en cuenta que estas circunstancias urbanas "recalientan",
será parcial y falseador a la hora de extrapolar un "clima global"
a partir de climas locales.
" Habida cuenta de los niveles técnicos (calidad de los termómetros
antaño y hoy, etc.), es admitido que los datos térmicos ofrecen
un margen de error que puede llegar hasta 1ºC. Si sabemos que las teorías
del "recalentamiento global" establecen unos márgenes de
1º a 3º respecto al pasado siglo, podremos preguntarnos sobre la
pertinencia de esas diferencias. Razonamientos enteros se derrumban ante esto.
" El recalentamiento se constata en determinadas zonas de la Tierra y
no en otras. Este es el nudo del problema, porque es evidente que, en función
de una interpretación o de otra, el análisis del clima puede
cambiar totalmente (como sucedió, cuando en los años 70 ciertos
ecologistas y climatólogos nos hablaban de un enfriamiento rápido
del clima, prácticamente en función de los mismos criterios:
el argumento, por entonces, consistía en que la capa de nubes provocada
por la contaminación iba a privar a la Tierra de su insolación
normal y, por tanto, la enfriaría...).
" Entonces ¿qué es lo que sucede? Sin duda, en las latitudes
medias los glaciares retroceden (los Alpes, una parte de los Andes) y las
nevadas son menores. Pero el retroceso del casquete glaciar está por
ver. En cuanto al Ártico, los expertos están divididos. Si algunos
creen que se efectúa un cierto recalentamiento en la zona oriental
de Groenlandia (mar de Groenlandia, mar de Noruega), no hay que olvidar que
también se constata un enfriamiento en el lado occidental (mar de Baffin,
norte de Canadá) hasta Siberia. Este segundo fenómeno corresponde
a las sucesivas oleadas de frío y tormentas que afectan a América
del Norte desde hace quince años (algunas pueden estar todavía
en el recuerdo de muchos, como las de enero de 1996), así como en Rusia
(que ha conocido en el otoño de 1998 el mayor frío de los anales
meteorológicos).
Estudios controvertidos
Para los que se basan en los trabajos del geógrafo y climatólogo
Marcel Leroux, o en los del ingeniero Yves Lenoir, estos dos fenómenos
(recalentamiento por un lado, enfriamiento por el otro) se explican por la
actividad de los anticiclones móviles polares, que descienden del Canadá
septentrional, de ahí el frío, y que hacen, simultáneamente,
remontar, procedentes del sur tropical, las masas de aire caliente del otro
lado del Atlántico, sobre la Europa occidental y hacia el mar de Noruega.
En lo relativo a los glaciares europeos, Denis Lamarre y Pierre Pagney recuerdan
que "hay que tener en cuenta que la disminución de los glaciares
alpinos ha comenzado con la llegada masiva de efluvios antrópicos en
la atmósfera [...] y que es difícil hoy día separar este
fenómeno de carácter no antrópico de un eventual efecto
invernadero recién aparecido".
Para muchos investigadores, los fenómenos de recalentamiento y enfriamiento
no pueden sumarse mecánicamente para dar una media que, en función
de los datos escogidos, irá en un sentido o en otro. Dicho de otro
modo, la idea misma de "recalentamiento global" es a priori delicada,
si no perniciosa, y científicamente discutible. Su teoría parece
incluso incapaz de explicar la violencia del tiempo en las latitudes europeas
que debería, justo al contrario, suavizarse por el recalentamiento.
Sin embargo, tanto entre los expertos como entre los comentaristas o los ciudadanos,
se da un desliz semántico. Del principio sistemático de "clima
global" (todo perdura, todo repercute sobre todo, con sus excesos del
tipo "batir de alas de una mariposa en una isla del Pacífico"),
se ha pasado subrepticiamente al "cambio climático global",
que sigue siendo extremadamente difícil de explicar, o de representar,
y que puede incluso ser considerado como un pleonasmo engañoso porque,
por definición, el clima cambia todo el tiempo y en todas partes, por
lo que no hay razón para que después de millones de años
la cosa varíe. Pues bien, hemos llegado al "recalentamiento global",
el nuevo evangelio.
Una teoría discutible
Las previsiones de modelos numéricos climáticos alteran las
medias que reducen las diferencias locales (porque ni siquiera los ordenadores
más sofisticados pueden procesar todos los datos climáticos,
día a día) y no indican el proceso desde el principio de la
mencionada temperatura. Descansan fundamentalmente sobre las curvas de temperatura,
de las que acabamos de conocer los problemas técnicos de evaluación
y los problemas científicos de interpretación, lo que supone
una reducción: se ignoran muy a menudo los factores dinámicos
y aerológicos. Para Yves Lenoir, las consecuencias de la extensión
de las superficies irrigadas y, por tanto, del aumento de evaporación
resultante, siguen siendo muy poco conocidas como posible efecto invernadero.
Lo mismo en lo relativo al papel de las corrientes marinas o a la evolución
de la cubierta vegetal (porque no sólo hay deforestación, sino
también reforestación de vastos espacios).
De los tres puntos sobre los que se apoya la teoría del recalentamiento
global, sólo el primero está científicamente demostrado
pero no se basa exclusivamente en factores de origen antrópico: la
contaminación humana de CO2 no es la única responsable, hay
que añadir el vulcanismo, los incendios, el papel de los bosques (que
absorben pero desprenden también CO2, difícil de evaluar, como
se han dado cuenta muchos expertos). El efecto invernadero existe a partir
del vapor de agua en un 60%. El 40% restante proviene de los diversos gases.
¿Cómo, entonces, podemos explicar el éxito de la teoría
del "recalentamiento global"? La cuestión afecta a lo político
y a lo socio-psicológico, afecta a muchas cosas y a mucha gente. Por
el momento hay que contentarse con hipótesis. Se puede adelantar que
hay una triple convergencia entre los científicos, los políticos
y los medios de comunicación, en una interrelación que, aquí
como en todas partes, funciona casi de modo aislado.
Nacimiento del ecologismo
Cuando el gobierno americano decidió, desde antes de Reagan, reducir
el presupuesto de la NASA y de los institutos anejos, se hizo necesario, en
una sociedad reducida a la ley de la oferta y la demanda, incluso entre los
científicos, encontrar con urgencia nuevos baluartes portadores de
ingenios. La ecología era uno, suscitada con justicia por las preocupaciones
de los ciudadanos cuya calidad de vida se iba degradando. Pero, para tener
dinero y sustento hay que tocar los espíritus: el "calentamiento
global" en su simplificación más abusiva, se convirtió
en el medio más tentador, con su recompensa en especies contantes y
sonantes (programas de investigación, parabienes de la ONU, consideración
y legitimidad...). La corriente ecológica anglosajona, mezcla compuesta
de militantes radicales y de científicos integrados en el sistema,
se ha hundido en la brecha del catastrofismo. Era bastante fácil, dado
que ese catastrofismo ya se practicaba en otros ámbitos. El espíritu
de simplificación gana a los militantes, a menudo empujados a reducir
argumentos.
Más globalmente, parece que el principio de la monocasualidad sigue
fascinando a los seres humanos, ya sea un descenso tendencioso del nivel de
beneficio, pecado original o efecto invernadero (con sus inducciones colaterales:
dictadura del proletariado, penitencia-abstinencia o votar verde). Se trata
probablemente de una herencia milenaria de la civilización religiosa,
dominada por la idea de Dios, por el fatalismo si no por el determinismo.
Incluso a los científicos les cuesta escapar, porque la envoltura sociocultural
y colectiva impregna fuertemente. El libre pensamiento aún está
lejos. Incluso en la desgracia, la causa única resulta seductora porque
tranquiliza. Y lo mismo sucede con la solución. El catastrofismo atrae
a los gurús y a los profetas de la autorrealización.
Esta actitud se da la mano con la de los políticos y los medios de
comunicación, cada uno en su terreno, prontos a vehicular fórmulas
ya existentes y explicaciones económicas. Los medios cultivan lo sensacional,
lo simplista y lo inmediato. Es más fácil y más impactante
mostrar imágenes de poblaciones con los pies en el agua y desesperadas
que explicar el desvío de los planes de urbanismo, con las autoridades
partidarias de la construcción de viviendas sobre terrenos inundables,
o de las consecuncias a largo plazo de la erradicación del bocage en
el Oeste francés. Ponemos el ejemplo de un periodista que entrevista
a un climatólogo (en Europa 1, el pasado 14 de abril), Robert Candell,
que explicaba cautamente que el clima es muy difícil de analizar, empeñado
en que hay que remontarse a la Edad Media para comprender los fenómenos
actuales... Nos dicen lo que queremos oir; esa es la cantinela de los medios
de comunicación inmediatistas...
Un dogma bien guardado
De simple hipótesis, el "recalentamiento global" se ha convertido
en dogma. Hasta Jacques Chirac lo cree... Los investigadores que rechazan
el dogma o que proponen otras explicaciones son marginados o despreciados.
Los organismo fuertes e institucionales, como Météo-France,
están paralizados ante el envite, porque una previsión errónea
cuesta dinero, y el derecho al error se desvanece. Prefieren a partir de ahora
gritar al lobo anunciando catástrofes que no tendrán lugar,
antes que revisar episodios anteriores mal analizados (como Vaison-la-Romaine
en septiembre de 1992, Languedoc-Rosellón en noviembre de 1999...).
Al contrario, el análisis de Marcel Leroux, que desde hace quince años
postula un aumento de la violencia y de los riesgos naturales meteorológicos
bajo las latitudes medias (Europa occidental) en razón del enfriamiento
del Ártico y de la dinámica de los anticiclones móviles
polares, parece más pertinente, incluso aún siendo contrario
a la argumentación surgida del "calentamiento global".
Ante la dificultad del problema, incluso los gurús del dogma, como
los del Grupo Intergubernamental sobre la Evolución del Clima (IPCC),
creado por la ONU en 1988, se muestran más prudentes. En su último
informe (conferencia de Shanghai, febrero de 2001, continuación de
la conferencia de La Haya, de noviembre de 2000), han suavizado sus previsiones:
la temperatura aumentará de 1,4 a 5,8º a lo largo de todo el siglo
que comienza. Una evaluación que va de lo simple a lo triple demuestra
bien el grado de precisión de que disponemos científicos y ciudadanos.
¿Hemos cambiado de época, en 1990, cuando la previsión
(de las mismas personas) era de 3º inevitables? En el estado actual de
conocimientos y de técnicas, los meteorólogos son incapaces
de prever con exactitud el clima para más allá de tres días.
¿Cómo van a poder, seriamente, pensar en los cien años
próximos?
Coraje y audacia
En cuanto a la estimación de la variación del nivel del mar
para los próximos cien años, tampoco ha dejado de disminuir,
pasando de 200 centímetros en 1986, a 66 en 1990, 48 en 1992, y 37
en la actualidad... Los científicos franceses, por tomarlos de ejemplo,
son cada vez más prudentes en este punto (Pirazolli, Paskoff), así
como en la cuestión del efecto invernadero (Lamarre, Pagney, Duplessy...).
Y, por último, otra explicación que riza el rizo. Los científicos
están algo afectados por la irrupción de nuevas técnicas
informáticas y meteorológicas. Éstas son muy numerosas,
complejas, sofisticadas, y muy recientes. En realidad lo que haría
falta es modificar las viejas teorías climatológicas (que a
su vez han evolucionado después de un siglo: escuelas clásica,
noruega, dinámica de Rossby...), en su pesadez intelectual y su inercia.
Del coraje a la audacia. Y volvemos a la cuestión del dogma. Hace falta
tiempo para digerir las novedades, para tratar de integrarlas en las situaciones
pasadas en las que no se disponía de los mismos datos.
En realidad, los científicos y los ciudadanos se enfrentan al imposible:
resumir el tiempo, ese elemento móvil por definición, inestable,
constantemente cambiante, de estación en estación, de día
en día, en todo momento y en todo lugar. Los mecanismos son racionalmente
conocidos y explicables, el funcionamiento de su conjunto, anárquicamente
determinado, mucho menos. El tiempo no puede cosificarse ni deificarse como
en las filosofías deterministas o metafísicas.
En cuanto al presidente G.W. Bush, si acaba de renunciar a las promesas de
ratificar los acuerdos de Kyoto, dirigidos a luchar contra el recalentamiento
global, no es por una virtud antidogmática sino simplemente para relanzar
las actividades petroleras y la industria americanas en un clima de competencia
exacerbada. Hay que subrayar que en esta ocasión los comentaristas
se han quejado de los riesgos del "calentamiento global", pero no
han dicho nada sobre las contaminaciones directas que afectan (ya) a los ribereños
de esas industrias. No hablan de la dificultad de respirar actualmente en
las zonas contaminadas y prefieren atemorizarnos sobre el porvenir del "planeta
Tierra" en cien o mil años. Dicho de otro modo, en el metalenguaje
dogmático del "recalentamiento global", se trata del "salvemos
el planeta por el planeta", en cuanto a sus habitantes y la cuestión
social, que se las apañen como puedan. ¿Recalentamiento global
= anarquía total?
Philipe Pelletier
(Le monde libertaire) ![]()
¡Qué
divertido es el carnaval!
La esencia del Carnaval es el disfraz. Todos podemos presentarnos ante los
demás con nuestro aspecto más divertido, simulando una personalidad
atractiva que despierte el buen humor, la alegría, la hilaridad y la
euforia.
Cuando uno se disfraza con la careta de un politicastro, lo hace con la intención
de remedarle y criticarle. Como los gigantes y cabezudos que convierten a
los reyes, burgueses, potentados y caciques en algo ridículo para solaz
de los niños. Es una manera de eufemizar la realidad que se nos hace
intragable. El carnaval es el gran eufemizador de la sociedad. Por lo menos
una vez al año.
Los personajes públicos tienen actualmente mucha suerte con los guiñoles
de la televisión. Mientras nos reímos con ellos -y de ellos-
le quitamos amargura y veneno a sus valores y actitudes, que quedan caricaturizados
allí. Prueba de ello es que los personajes reales imitan cada vez más
a los guiñoles.
Todos intentamos mostrar nuestra imagen más agradable, sobre todo cuando
vamos a buscar trabajo... De pequeños nos acostumbran a ello con las
reglas de urbanidad, porque, como dice el adagio: Buen porte, buenos modales,
abren puertas principales.
En este sentido, no nos parece mal que los políticos intenten vender
su mejor imagen en las apariciones en público y ante las cámaras
de televisión y los objetivos de los fotógrafos de la prensa.
Además de formar parte de la buena educación, es la regla número
uno de la propaganda electoral.
Pero eso, el representar un personaje de teatro ante la sociedad ocultando
las verdaderas intenciones, utilizando una palabra del griego clásico,
se llama hipocresía.
Otra es tomarse un día al año -que no hace daño- para
desenmascarar a los hipócritas. Curiosamente, el carnaval cumple esa
función utilizando precisamente las máscaras para desenmascarar
a los hipócritas.
Finalmente, el carnaval es el día en que se da suelta a los instintos
reprimidos, cuando todo es permitido y cada uno se toma la licencia de obrar
lo prohibido, lo reprimido, sobre todo en los ademanes indecorosos, aunque
el espectáculo se convierta en algo absolutamente licencioso: ¡Eso
ya es cumbre!
Si el carnaval, las fallas y las chirigotas se quedasen en eso, en un solo
día para eufemizar y desenmascarar todos los tabúes sociales,
sería, incluso, terapéutico. Pero cuando se instala permanentemente
en la sociedad y se toma como norma y costumbre social que regula las relaciones
interpersonales, se convierte en algo pesadito.
Si al Poder Judicial se le pide que sea prudente y sepa callar, y al Poder
Legislativo que sepa dialogar, exponer y defender las ideas con claridad,
sin irse constantemente de la lengua y sin insultar gratuitamente a los demás
partidos, al Poder Ejecutivo habría que pedirle, básicamente,
que ejecutase su programa, después de haber escuchado a los ciudadanos
que van a disfrutar -o padecer- las decisiones del Gobierno. Pero una manera
de marear la perdiz es vivir constantemente en un carnaval mediático
en el que se habla demasiado y se hace poco. Los medios -prensa y televisión-
celebran con regocijo tener la última parida del político de
turno para ponerla en primera plana. Saben que eso vende. Al final las noticias
acaban consistiendo no en lo que el Ejecutivo hace sino en lo que el Ejecutivo
dice.
Tenía razón aquel que decía que hablen de nosotros, aunque
sea para bien... Porque, por lo visto, lo más rentable es ser centro
de la atención de todas las miradas, sobre todo cuando hablan mal de
uno. Porque el público en general prefiere que denigren a alguien en
lugar de alabarlo. Es la mejor manera de ser conocido. Y, ya se sabe, para
que a uno le voten, a veces basta solamente con que le conozcan.
Maquiavelo decía que un príncipe debe preferir ser temido de
sus súbditos más que ser amado por ellos. Y es moneda corriente
pensar en las votaciones que más vale malo conocido que bueno por conocer...
Y cada cual prefiere que se equivoque su partido antes que dejarle ocasión
a que pueda equivocarse la oposición, si llega al poder.
Todos estos movimientos de la opinión pública ponen de manifiesto
que la sociedad que llamamos democrática se comporta más como
una masa informe y despersonalizada, que como un pueblo cohesionado y consciente,
que toma en sus manos el destino de su propia vida. La gente de derechas exclamaría
con indignación: ¡hasta ahí podíamos llegar, que
mandase el pueblo!
Todo el mundo teme, y con razón, al pueblo unido que, como dice el
eslogan, jamás será vencido. Hemos visto con frecuencia -y estamos
ya hartos de ello- los disparates que el pueblo unido puede llegar a perpetrar,
cuando actúa como una masa incontenible, despersonalizada e irresponsable,
conducido como un rebaño de borregos por un demagogo impresentable.
Por eso dicen muchos que la democracia está trucada.
Siempre ganan los tontos, porque son mayoría...
Pero no son las votaciones las que articulan la sociedad como un organismo
vivo, consciente y responsable, que realice el ideal que supone la palabra
anarquía, que el poder resida en el pueblo.
Quieren que nos conformemos con que el poder del pueblo quede limitado a introducir
una papeleta en la urna el día de las votaciones y que sea mero espectador
durante todo el mandato. Para eso, basta con la fórmula del antiguo
Imperio Romano: pan y circo. Se entiende: pan para los nuestros y circo para
los demás. Porque la mayoría seguirá votándonos
y a los demás ya les atontamos con el circo.
El humor y la crítica social -y política- del carnaval nos puede
ayudar a todos en general a ser más conscientes y más responsables
de la cosa pública. Eso beneficiaría a la estabilidad social,
a la economía, a la solidaridad, a la cultura y a la salud mental de
todos si con esta crítica se rebelase realmente la mayoría contra
las injusticias de cada día.
Lo que no es de recibo es solucionar todo con una broma -de buen o mal gusto,
igual da- para vivir constantemente olvidando nuestros problemas. Cuando éramos
pequeños decían algunas gentes: ¡en mi casa no comemos,
pero nos reímos más!
O como cantaba entonces Celia Gámez: Tomar la vida en serio es una
tontería, hay que gozarla, hay que vivir...
Hemos pasado por una guerra civil y llevamos cincuenta años de sacrificios,
siempre de los mismos, sin más consuelo que cantar una chirigota, plantar
una falla, bailar un carnaval, reír las gracias de nuestros políticos,
cada día en primera plana, o atiborrarnos de fútbol, de televisión
basura y de chismes de las revistas del corazón.
Nos merecemos otra cosa mejor.
Los anarquistas tenemos que despertar a la gente de la borrachera a que nos
tiene sometido el sistema. Hay que terminar el carnaval, a ver si nos despejamos
la cabeza después de la resaca. Hay que crear un poco de alarma social
¡a ver si nos despertamos de una vez! Que no nos adormezcan con la telebasura,
con la propaganda política, con las promesas de los partidos, siempre
incumplidas... Que es muy rentable entretener al pueblo con el carnaval, el
circo y la chirigota, en vez de solucionar los verdaderos problemas.
El movimiento anarquista
en Turquía
En el año 2001, los anarquistas turcos se organizaron en el seno de
diversos grupos autónomos y en torno a ciertos compañeros. Con
la excepción de la Plataforma Anarquista, que organiza algunas manifestaciones
en Estambul, los anarquistas de esta ciudad han constituido un nuevo grupo
llamado T.S.K.-I. (Iniciativa Contra la Dominación y la Guerra de Estambul).
Este grupo incluye miembros procedentes del I.A.M.I. (Iniciativa Antimilitarista
de Estambul) y personas implicadas en Kara MecmuA (Revista Negra), así
como individualidades. El Primero de Mayo, con los acontecimientos de Génova
etc., formaron parte de las manifestaciones a las que acudieron los anarquistas
de Estambul. La T.S.K.-I. ha llegado a organizar su propia manifestación
y algunos seminarios contra la guerra. La campaña anti-MERNIS (contra
el nuevo sistema informático del número del carnet de identidad)
fue una de las iniciativas impulsadas por ellos.
En Ankara, los anarquistas tienen su propio local, el Taller de Arte de la
Pluma Negra, instalado en el centro de la ciudad desde agosto de 2001. Lejos
de ocuparse exclusivamente del arte, se trata también de un lugar de
reunión militante para toda clase de actividades. El año pasado
lograron organizar un festival antimilitarista y una conferencia de prensa
a favor de la objeción de conciencia. Diferentes miembros del entorno
anarquista de Ankara publicaron numerosos fanzines (incluido el titulado AN
kara).
En Izmir (tercera ciudad del país) existen dos grupos principales:
la Federación Anarquista de Izmir y "Agenda negra", que ha
reunido a otros anarquistas como consecuencia del Primero de Mayo y los acontecimientos
de Génova. La Asociación de Resistentes a la Guerra de Izmir
(I.S.K.D.) ha de mencionarse también como una importante organización
antimilitarista. Este grupo ha convocado en septiembre una reunión
internacional llamada "Antimilitarismo y feminismo en Turquía".
Incluye también a un grupo de mujeres denominadas Feministas Antimilitaristas.
Este año, han surgido diversos grupos autónomos en diferentes
ciudades. Algunos de ellos se han autodenominado Grupos Autónomos Anarquistas
(Ushak y Samsun) o Iniciativas Anarquistas (Antalya, Mersin, etc.). Y este
año, para el Primero de Mayo, Antalya ha hecho desfilar sus banderas
negras.
El 10 de febrero, un grupo de cinco o seis personas agredió brutalmente
a un anarquista y objetor de conciencia muy conocido, tras una reunión
en Estambul sobre los métodos de lucha no violenta. La agresión
fue consecuencia seguramente de las críticas emitidas por la víctima.
Desgraciadamente, y como se podía esperar, los agresores respondieron
a su manera. El incidente fue inmediatamente condenado por la mayor parte
de los grupos anarquistas, antimilitaristas y libertarios a través
de todo el país, entre ellos MecmuA, I.A.M.I., I.S.K.D., Kaos GL (homosexuales
anarquistas) y los anarquistas de Ankara.
Las actividades antimilitaristas han tenido lugar principalmente en Estambul,
Ankara e Izmir. Para el día internacional de la objeción de
conciencia (15 de mayo), se organizaron diversas acciones; una de ellas fue
un festival de tres días en Ankara. El 27 de octubre, dos personas
de Ankara declararon su objeción al servicio militar. Se trataba de
algo más que una simple objeción de conciencia, era más
bien una objeción "total", rechazadora de toda colaboración
con el Estado y el Ejército. Uno de los objetores era un homosexual
del grupo Kaos GL. Como primer objetor homosexual declarado, denunciaba, junto
a su grupo, la represión del Estado y del Ejército contra los
homosexuales. Ese mismo día, los anarquistas de Ankara organizaron
una manifestación ilegal contra la guerra de Afganistán y en
apoyo de los objetores. En diversas ciudades y universidades se convocaron
más manifestaciones y acciones similares, principalmente contra la
guerra de Afganistán.
El 1 de diciembre, dos anarquistas fueron detenidos por la policía
en Ushak (ciudad del oeste anatolio) por haber distribuido folletos "ilegales"
en una reunión organizada por los sindicatos. Más tarde, otros
tres fueron detenidos y todos inculpados por "pertenencia a una organización
ilegal", los "Anarquistas Autónomos de Ushak". En realidad,
no hacían más que distribuir sus propios folletos. Pero, para
este Estado terrorista, es suficiente para acusarlos de querer "destruir
y dividir", aunque no hayan encontrado la menor prueba de violencia o
de terrorismo en ellos. Su proceso se celebrará en la audiencia del
Estado de Izmir, y serán probablemente enviados a la cárcel
de Nazilli. En este momento están encarcelados en Ushak; se les ha
enviado a celdas diferentes, lo que no es habitual. Como se puede suponer,
han sido severamente golpeados y torturados por la policía de Ushak
y han rechazado al abogado de oficio. Es la primera vez que se va a juzgar
a anarquistas turcos como "organización ilegal" en Turquía,
y este proceso desvelará la actitud del Estado contra los anarquistas
y sus organizaciones.
Los últimos meses del año 2000 y el 2001 han estado marcados
por las huelgas de hambre de los presos revolucionarios de izquierda contra
las cárceles de tipo F y el terror del Estado turco. Algunos grupos
de detenidos e individuos anarquistas han apoyado esas revueltas, evitando
ser instrumentalizados por los grupos marxistas-leninistas. Entre los huelguistas,
algunos han sufrido la opresión del Estado y de las autoridades penitenciarias,
pero también la opresión de esos grupos. Esto podría
terminar con una ejecución, como sucedió hace tres años
en la cárcel de Bursa, donde un preso antimilitarista y antiautoritario,
Mehmet Cakar, fue asesinado por su antiguo grupo T.I.K.K.O. (Ejército
de Liberación Turco de Obreros y Campesinos). Algunos presos anarquistas
han participado en una huelga de hambre simbólica de varios días.
Uno solo de ellos, Dervish Orhan -aunque su antigua organización, el
P.K.K. (Partido de Trabajadores del Kurdistán) no le apoya- ha emprendido
una huelga de hambre de más de 150 días, con algunas semanas
de pausa. En unos meses, los anarquistas de toda Turquía han organizado
una campaña para la liberación de Dervish Orhan. Se reunió
el dinero necesario para su traslado de la cárcel de Mersin al hospital
de Estambul. Por último, tras haberse seguido ciertos procedimientos
legales, a iniciativa de su nuevo abogado, fue liberado el 31 de octubre durante
seis meses por razones médicas. Se ha creado en Ankara una sección
de la Cruz Negra Anarquista, que lleva el nombre de Creciente Negro Anarquista.
Kaos GL es el único grupo libertario "antiheterosexual" de
gays y lesbianas en Turquía que ha logrado abrir el primer centro cultural
homosexual turco (Centro Cultural del Caos) en Ankara, en septiembre de 2000.
El periódico Kaos GL se publica cada tres meses; pero el proyecto de
sacar uno bimensual, Doigt, no ha podido realizarse. A regañadientes,
este grupo se ha hecho muy "popular" entre el gran público
como consecuencia de su participación en la manifestación del
Primero de Mayo. Algunos grupos de mujeres, especialmente en Estambul e Izmir,
fueron muy activos durante todo este año; la reunión de Izmir
es un buen ejemplo de ello.
Los anarcosindicalistas y los otros anarquistas turcos que pertenecen a sindicatos
no han logrado organizarse. Ello es debido en parte a que el anarcosindicalismo
no tiene ninguna tradición o experiencia en la historia del sindicalismo
turco. Además, la infraestructura legal turca es bastante problemática
en lo que se refiere a la creación de nuevos sindicatos. Por eso los
anarquistas han decidido por lo general trabajar en sindicatos "jóvenes"
y afiliarse como un miembro más o incluso a veces ejerciendo alguna
responsabilidad. Aunque de momento son muy poco numerosos, se desarrollan
día a día -la mayor parte de ellos son antiguos marxistas- en
determinados sindicatos, como la K.E.S.K. (Confederación de los Sindicatos
de Trabajadores Públicos).
El primer número de Kara MecmuA apareció en febrero, y en enero
de 2002 ya se habían publicado cinco números. El equipo de MecmuA
comprende a diferentes escritores procedentes de casi todas las revistas anarquistas
anteriores: Kara (Negro, la primera revista anarquista, aparecida en 1984),
Efendisiz, Amargi, Atesh Hirsizi (El ladrón del fuego), Apolitika,
Efendisizler, etc. Cada número tiene una tema de debate diferente y
aparece cada dos meses. Publicado en Estambul, se distribuye en la mayor parte
del país y se venden más de mil ejemplares. Las ediciones Kaos,
con la misma dirección que Kara MecmuA, siguen siendo la única
librería anarquista de Turquía.
Numerosos fanzines anarquistas y anarco-punks han visto la luz. Entre ellos,
AN kara se parece más a una revista "formal" por el número
de participantes y por su formato. El equipo editorial incluye a algunos anarquistas
de Ankara, y sus trabajos se distribuyen a numerosas ciudades (tres números
desde mayo). A partir de ésta, se han editado en el año 2001
otras publicaciones como Oldsletter, KatrAn (Alquitrán), Veganarsi,
Kontra Atak, Twillight Zine, Ictepi (Impulso), Afanzin, etc., y, a modo de
contracultura, han marcado el desarrollo de la práctica y la teoría
anarquista en Turquía. Varlik, revista turca histórica, eficaz
y reconocida en el mundo de la cultura y la literatura, se ofrece como un
terreno para difundir las ideas anarquistas.
Sobre la justicia
en el anarquismo medieval
Permítanme compartir con ustedes una pequeña leyenda: Cuenta
la historia, que por aquellos años 50 (1450), un grupo de sabios, campesinos
libres y artesanos que abrazaban el ideal ácrata, se reunían
periódicamente a debatir sobre la actualidad de su pensamiento, y sobre
cómo poder algún día ponerlo en práctica. En la
sociedad del Dios y los dioses; del Dios oficial, católico, cristiano
y todopoderoso, y de los dioses paganos, perseguidos y rechazados; estos anarquistas
se decían sin Dios.
No es difícil de imaginar que toda clase de persecuciones pesaban sobre
ellos: la Inquisición era moneda corriente en aquellos duros días,
aunque claro está que las principales víctimas de esta Inquisición
eran otras. Era sobre las brujas y los brujos, sobre los adoradores de otros
dioses, los profetas de otros cultos y ritos profanos sobre quienes la Inquisición
hincaba el diente.
Y esto no escapaba al debate de los anarquistas, quienes querían acabar
con esta situación; ni señor feudal ni siervo, ni dios ni brujo;
era su consigna. Así fue como, instintiva y rápidamente, aún
de manera más contundente que cualquier otro grupo que secretamente
criticase esta realidad (la medieval), llegaron a la conclusión de
que sólo el siervo y el artesano, apropiándose de los medios
de producción e instituyendo una sociedad fraterna, horizontal y libre,
en rechazo a la Monarquía y sus proyectos estatales, podían
romper las cadenas que los ataban. Claro que, al mirar de frente al "futuro",
se daban cuenta de que otros problemas les aquejaban, que esta sociedad no
podía organizarse de un día para el otro de la nada, con sólo
dicha abolición, ya que corría el riesgo de cometer los errores
del pasado, es decir, del presente.
-¿Qué haremos, pues, con los brujos y las brujas? No queremos
opresión, ni opresores ni oprimidos, pero de alguna manera, esta calaña
con sus ritos tiene que desaparecer"- opinaban unos.
-"Estoy de acuerdo con el compañero, pero ¿cómo
hacer para excluir sin reprimir, para cambiar la mente de esta persona sin
coartar su libertad?"- replicaban algunos.
-"¡A la horca y la mazorca, al verdugo y al juez!"- se animó
a desbocarse uno que rápidamente recibió una abucheada del grupúsculo
libertario. -"Esos ritos y esos malditos brujos nunca desaparecerán"-
dijo el más pesimista, el anarconihilista. "Durante siglos y siglos,
los hombres y mujeres lo han hecho, por qué esperar que dejen de hacerlo
de un día para el otro. Es la condición natural del ser humano".
Hoy, 552 años después de que esta (por supuesto, imaginaria)
conversación ocurriese, nos damos cuenta de la ingenuidad y de la torpeza
de estos ácratas primitivos (e imaginarios) de considerar al brujo
como algo inherente al ser humano, algo así como "todos tenemos
un poco de..." Nadie duda de la buena voluntad de su análisis,
pero hoy es harto simple darse cuenta de que, pese a esta buena voluntad,
les resultaba imposible desprenderse de toda cuestión relacionada con
lo metafísico, con sus dioses y con su Dios, del cual renegaban, pero
bajo el cual fueron educados desde sus más tempranas edades. Hoy todos
sabemos que, sin el sustento que les brindaba a los señores feudales
la doctrina de un Dios todopoderoso, omnipotente y omnipresente, que exigía
roles perpetuos en la sociedad, castigando duramente al rebelde y al desacomodado,
hubiera sido imposible que este sistema de explotación feudal se mantuviese
durante tantos años.
De hecho este sistema se vio colapsado, principalmente cuando esta idea que
habitaba las mentes de los siervos sufrió los avatares del protestantismo
y el naciente liberalismo.
Hoy resulta risueño pensar que el principal (o uno de los más
importantes) obstáculos de la sociedad libertaria sean los dioses y
los brujos medievales (aunque los curas hacen lo suyo).
La propiedad privada, piedra básica de esta sociedad capitalista, es
la causa principal y diría que casi única, del robo. Es decir,
"La propiedad es
un robo", como dijo P.J. Proudhon en una de sus más lúcidas
observaciones hace más de 150 años. Resulta imposible admitir
una sociedad capitalista sin propiedad privada. Resulta imposible encontrar
una educación capitalista que no esté basada en la propiedad
privada. Resulta imposible encontrar una fuente de desigualdad que no encuentre
sus raíces en la propiedad privada, y su hermana menor (pero no por
ello menos fiera) la herencia. Pero no por esto "todos tenemos un poco
de ambición hacia la propiedad privada". De hecho, sólo
nosotros, los educados bajo una enseñanza capitalista, egoísta,
competidora y alienante, tenemos "un poco de... todo aquello". Pero
esto no nos debe preocupar. Planteémoslo al revés: a pesar de
que estamos educados para ser los peores competidores, egoístas, capitalistas
y alienados, sólo tenemos "un poco de eso". En el resto hay
solidaridad, hay amor, hay de todo. ¿O acaso porque en pequeñas
civilizaciones aisladas las violaciones a la propiedad son tan extrañas
como lo sería en nuestra sociedad un tipo regalando cien dólares
por las esquinas? ¿Por incivilizadas o atrasadas? ¡Patrañas!
Porque su propiedad es social y colectiva, no es ni siquiera propiedad. ¡Para
todos, todo! Estaría loco quien robase en esa sociedad, como lo estaría
hoy en día quien regalase billetes de cien dólares por las esquinas.
La propiedad privada es para nosotros, por tanto, el Dios, los brujos y los
dioses medievales, todo junto. Es la ley suprema y sus infractores. El dios
libremercado, y los brujos, los ladrones y usureros.
"Todo lo sólido se desvanece en el aire", decía Carlos
Marx, para figurar la debilidad de eso que aparentaba ser el todo, y que no
era más que un engaño sostenido.
Quienes sostienen el engaño de la propiedad privada, es decir los capitalistas
(aun los anarcocapita-listas), jamás podrán apartarse de ella.
"Para todos, todo" dice el subcomandante Marcos. Para todos muchos
futuros, muchos mundos. Para todos esencialmente mucha educación solidaria,
pero sobre todo mucha libertad.
La cara mercantil de la guerra
Los lectores más antiguos de este escritor recordarán la denuncia
de que todas las guerras tienen un interés económico, y que
son realizadas por razones o recursos económicos. ¿Es así
con Afganistán? En un primer momento, muchos no estarán de acuerdo,
pero analicemos esto detenidamente. ¿Creerías que los intereses
económicos empezaron a discutir el derrocamiento de los talibanes años
atrás? ¿O que los poderosos intereses petroleros han estado
conspirando para reorganizar la región de Asia Central, a fin de poder
explotar las abundantes reservas de combustible que se encuentran en el área
del Mar Caspio? ¿O que este área es también rica en reservas
de gas natural?
A principios de 1998, un ejecutivo petrolero de la Corporación Unocal,
un tal John J. Maresca -vicepresidente de la empresa- dio una charla al subcomité
de relaciones internacionales de la Casa Blanca. En su charla, podemos ver
los intereses industriales de Estados Unidos en la zona, un oleoducto: "Una
ruta potencial obvia hacia el sur cruzará Irán. Sin embargo,
esta estación está cerrada para las empresas norteamericanas,
debido a las sanciones de la legislación estadounidense. La única
ruta opcional posible es a través de Afganistán, que presenta
desafíos únicos. El país se ha visto envuelto en una
guerra encarnizada durante casi dos décadas. El territorio por el cual
se extendería el oleoducto está controlado principalmente por
otras naciones. Desde el exterior, hemos llegado a la conclusión de
que la construcción del oleoducto que proponemos no puede comenzar
hasta que se constituya un nuevo gobierno en esta zona que tenga la confianza
de los gobiernos, los acreedores y nuestra empresa". Unocal observó
que otros poderes industriales estaban interesados en la propuesta de construcción
de un oleoducto petrolífero, incluido Japón.
Sus intereses son los mismos: sus economías nacionales e internacionales.
¿Negoció Unocal con los ahora malditos talibanes? Bueno, ellos
dicen que no lo han hecho, pero también dicen lo que han hecho. Nuevamente,
las palabras del vicepresidente Maresca ofrecen una clara indicación
de cómo Unescal manejó sus negocios: "Aunque Unocal no
ha negociado con ningún grupo, ni tiene el favor de ningún grupo,
nosotros hemos tenido contactos y encuentros con todos ellos. Nosotros sabemos
que todas las facciones de Afganistán entienden la importancia del
proyecto de oleoducto para su país, y han expresado su apoyo al mismo".
En los salones del gobierno, y en los lugares de reunión de los grandes
negocios, los poderosos esculpen el mundo en función de sus propios
intereses. Las guerras son declaradas, y miles son asesinados, para el enriquecimiento
y bienestar de unos pocos. La guerra es más que el instrumento de los
grandes negocios, es un gran negocio.
Las consignas están dadas y las instituciones de poder, dominación
y opresión han sido desnudadas, puestas a prueba, cuestionadas ante
el mundo. Escritores de la talla de Bakunin, Kropotkin, Prohudon, Chomsky
y más se enfrentaron a los poderes vigentes y, en muchos casos, sufrieron
todo el rigor de su ley injusta, aplicada implacablemente, por desafiarla
en su noble intento de destruir las cadenas y romper con el orden establecido,
para que nosotros, los individuos, la comunidad en general, nos liberemos
finalmente del poder déspota.
El Estado es el lugar de dominación injusta y burguesa, es el asilo
de la ignorancia, el falso orden, el centro de la explotación de todos
por unos pocos, considerados mediante argumentos falaces y de dudosa legitimidad,
más capaces, cultos, aptos para tomar las riendas de una comunidad
"justa e igualitaria".
Sin embargo, escritos como Dios y el Estado, La conquista del pan, La moral
anarquista, Socialismo sin Estado: Anarquía y demás son livianamente
olvidados y pasados por alto y, por ende, proscritos, censurados, expulsados
de las grandes librerías y bibliotecas nacionales, cubiertos por un
negro manto de sombra ante los ojos del pueblo, quien no encuentra las herramientas
para escapar de este dominio injusto o, mejor dicho, jamás aprendieron
a conseguirlas, gracias a deficientes sistemas de educación y formación,
controlados por el mismo organismo tirano (el Estado) para moldear personas
según su conveniencia, coartándoles completamente sus capacidades
intelectuales.
Y es así como los textos, las ideas, los conceptos, las teorías
son escondidas y los individuos educados para no saber buscarlos. El sometimiento
es absoluto, el dominio inquebrantable.
Es así también que al campo de juego entran las religiones y
sus instituciones, las iglesias. Creencias falsas y ridículas sostenidas
por órganos dominantes que restringen la razón e imponen normas
morales absolutas y obligatorias por el "bien común y la buena
convivencia". Destruyen el juicio crítico con un invento particularmente
útil: la fe.
La fe, ese elemento que procede completamente en contra de la naturaleza humana,
ese concepto contradictorio completamente en cuanto a la esencia más
pura del hombre. A la dualidad "instinto-razón", se le suma
la artificial fe que conflictúa a las dos características humanas,
modificando completamente su estilo de vida más natural, convirtiéndolo
en algo que no sentirá impulso natural hacia el cuestionamiento y la
razón, sino sumisión y conformismo alimentados por esa sencilla
noción que explica las cosas fácilmente y somete a la humanidad
a un yugo ridículo. Y que de tan inverosímil y contrario, se
transforma en noble y bueno.
De esta interacción Estado-religión, el ser humano se ve reducido
en su dignidad, su moral, su integridad.
No obstante, no nos encontramos solos ante este escenario descrito, casi apocalíptico.
Todos los días nacen personas que están dispuestas a luchar
para la liberación definitiva, que lograrán evadir este control
casi completo que el Estado y la religión representan sobre la humanidad.
Teóricos, virtuosos, gente de mente abierta, en contacto tanto con
uno como con otro extremo, que supo desarrollar su capacidad crítica,
rompe con los estereotipos, destruye los prejuicios y da luz a una concepción,
la desarrolla y la hace pública, se la regala al mundo, la trae hacia
nosotros, los ciudadanos. Ideas mejores que las anteriores, evolucionadas,
y que, inevitablemente, entran en conflicto con los poderes vigentes con el
afán renovado de romper cadenas y liberarnos. Resurgen los textos escondidos
y ya no es necesario buscarlos, están ahí, listos para ser criticados,
evolucionados, mejorados. Y el perfecto orden que el Estado y la Iglesia imparten
se ve amenazado por uno de estos personajes, que bien podría llamarse
Bakunin, Kropotkin, Prohudon o Chomsky, a quienes el pueblo seguirá,
brindará su apoyo y abrirá sus mentes junto a ellos. Apagarán
el programa de Susana Jiménez y saldrán a la calle a proclamar
las nuevas ideas, a autogobernarse, de abajo hacia arriba, en pleno uso de
sus libertades individuales, haciendo el bien simplemente porque es el bien
y rehuyendo el mal, simplemente porque es el mal. Se despegará de las
viejas consignas que lo condicionaban y encarcelaban y marcharán junto
con aquellos iluminados que supieron saltar fuera del sistema para empezar
a sacar a otras personas.
A ellos debe ir nuestro más sincero agradecimiento y admiración.
A aquellos padres de la anarquía, a quienes supieron marcar el rumbo,
señalar la puerta de entrada hacía la sociedad mejor, sin clases
y sin ley. A aquellos que nos inspiraron en nuestra modesta lucha actual.
Aquellos que se transforman en nuestras aspiraciones. Y que infunden nobleza
en las nuevas generaciones de luchadores libertarios, para quienes también
debe ir nuestro agradecimiento, admiración y ánimos.
¡Rompamos las cadenas! El socialismo libertario debe resurgir, erguirse
sobre los vetustos sistemas de dominio y marcar el nuevo camino de igualdad,
fraternidad, respeto y dignidad. Iluminar con su luz anarquista los lugares
cubiertos por las sombras burguesas, opresoras, totalitarias, democráticas
o comunistas. Gritar "rebelión", quemar banderas, destruir
fronteras, educar en la fraternidad, la igualdad, la justicia y la libertad.
¡Qué divertido
es el carnaval!
El movimiento anarquista
en Turquía