
SECCIONES
Globalización
y
antiglobalización
El verano ha sido socialmente caliente y se prevé que ese calor se
prolongue al otoño. Los partidarios de la globalización y los
de la no globalización llevan mucho tiempo firmes en sus posturas y
no están dispuestos a claudicar. Mientras que los poderosos no se cansan
de afirmar que la apertura de un mercado único redundará positivamente
en el desarrollo de la economía mundial, quienes sufren esa liberalización
sostienen que aumentarán las diferencias que ya existen entre los países
de los mal llamados primero y tercer mundo. Para dar la razón a estos
últimos, después de tres años de globalización,
solo 18 países están en condiciones de reducir su pobreza a
la mitad en los próximos veinte años.
"Lo que es bueno para los ricos, nunca puede ser bueno para los pobres
por mucho que se empeñen el cura y el alcalde" decía un
viejo de mi pueblo, y los viejos de los pueblos no suelen equivocarse. Si
los ocho países mas poderosos del planeta elogian la globalización,
seguro que los países mas míseros se verán seriamente
perjudicados.
La globalización es un sistema económico perverso que pretende,
no que todos/as dependamos de todos/as en la misma medida, como nos quieren
hacer creer, sino que todos/as dependamos de las grandes multinacionales,
que son quienes en realidad mueven los hilos de esas marionetas denominadas
jefes de Estado. No obstante, hay un aspecto en el que coincidimos con quienes
pretenden identificar globalización con universalidad, es la eliminación
de las fronteras que impone la ética más elemental. La política
del G-8 rompe con cualquier atisbo de justicia para dejar paso a la ley del
Far-West, no importa quien tiene la razón, sino quien tiene las pistolas.
Si se condona parte de la deuda externa de los países más pobres,
naturalmente de manera selectiva, no es por generosidad, sino porque de no
hacerlo así no podrán alimentarse y seguir siendo explotados
en beneficio de los poderosos. Eso sí, no hay que darles demasiado
para que no puedan alcanzar un grado aceptable de bienestar. A esos pueblos,
la globalización pretende mantenerlos en la ignorancia, la eterna agonía,
la aniquilación parcial que les hace permanecer siempre al límite.
Una buena forma de ayuda es propiciar conflictos bélicos entre sus
habitantes para obligarles a comprar las armas que se fabrican en los países
desarrollados o enviarles los alimentos que se desechan por exceso de pesticidas
o defectos en su producción.
Y, cuando no convencen los argumentos del FMI y el Banco Mundial, cuando la
globalización encuentra el rechazo como respuesta, siempre queda el
lenguaje de las balas. En Génova se intentó matar la libertad
y se consiguieron dos cadáveres.
Sabemos por la prensa burguesa que uno llegó a la tumba envuelto en
el silencio y en una bandera del equipo de fútbol Roma; del otro, que
pertenecía a una chica de poco más de veinte años, no
se ha dicho nada porque no había una cámara de TV cerca para
grabar su agonía.
Los antecedentes estuvieron en Praga, después en Gotemburgo, donde
otro joven fue muerto a causa de un tiro por la espalda que le disparó
un "civilizado policía sueco" y la continuación la
tendremos muy pronto en España si el FMI decide llevar a cabo las reuniones
previstas en Madrid, Barcelona y Sevilla.
Los ocho países mas poderosos de la Tierra imponen sus criterios con
la fuerza represora pagada con los impuestos que recaudan de los reprimidos.
Extraña paradoja. Todo es extraño y sorprendente en esta guerra
no declarada. La globalización ha sido capaz de unificar la lucha de
anarquistas, comunistas, cristianos... y otros muchos movimientos que sólo
tienen en común su oposición al G-8 y al FMI.
La paz no es, como la define el diccionario de la lengua española,
la ausencia de guerra. La paz es la armonía entre las necesidades y
los recursos; es la práctica de la justicia y la igualdad en una sociedad
sin estructuras opresoras. Por eso, la lucha entre los partidarios de la globalización
y quienes se oponen a ella, podemos considerarla una guerra, aunque sea entre
dos facciones muy desiguales. De una parte está la policía bien
pertrechada, los dueños del dinero, los esclavistas que necesitan explotar
a sus semejantes para enriquecerse hasta el infinito; de otra se encuentran
los pobres que necesitan dejarse explotar para poder subsistir, los idealistas
que sueñan con un mundo más justo, más libre y más
humano, los jóvenes que no cuentan con más armas que piedras
y palos ni con más protección que los cuerpos de sus compañeros/as.
La prensa burguesa ha dibujado en sus crónicas un panorama chato y
parcial de los graves sucesos que están teniendo lugar. El movimiento
antiglobalización no es, como hemos podido leer y escuchar en algunos
medios de información, una película de buenos con las manos
pintadas de blanco y de malos con pasamontañas apedreando a los defensores
de la ley. El movimiento antiglobalización es una mancha de aceite
que se mueve con la marea y amenaza con llegar a la playa donde toman el sol
los poderosos. La prensa burguesa ha dicho que acudieron a Génova cuatro
mil anarquistas violentos (tienen que aprovechar la más pequeña
oportunidad que se les brinda para que se identifique violencia y anarquía)
pero ha callado que no se trataba de gamberros parapetados tras improvisadas
barricadas, sino de gente organizada capaz de romper las más estrictas
medidas de seguridad para patentizar su protesta; por eso se les dispara,
por eso se les intenta humillar y se les obliga a gritar en las comisarías
consignas fascistas. Allí estuvieron filósofos, albañiles,
profesores, electricistas, médicos, informáticos... que fueron
apaleados, insultados y humillados sin darles oportunidad de defenderse.
Los sucesos de Génova obligaron al G-8 a replantearse su estrategia.
Berlusconi, anfitrión de la cumbre en Italia, propuso un replanteamiento
del foro para cambiar la imagen represiva que está adquiriendo el grupo
de los más ricos. No es un gran paso, pero para comenzar a caminar
es necesario poner un pie delante de otro.
Un temor nos hace cuestionar el futuro del movimiento antiglobalización
a pesar de su fuerza y su actual buena organización ¿Qué
ocurrirá cuando los grupos que hoy forman el movimiento antiglobalización
se miren entre sí y comprendan que lo único que tienen en común
es el enemigo? Solo la historia podrá darnos una respuesta.
El anarquismo ni tiene líderes ni los queremos. Verdad es que hay
quien siente "demasiada" atracción por algunos personajes
clásicos, pero eso no es razón para caer en ninguna estima desmesurada
o pequeña veneración. Lo que fue, fue y pasó
Que
tenemos grandes teóricos y activistas, y mujeres y hombres dieron todo
por la idea antiautoritaria
¡Pues claro! De ellas y de ellos debemos
aprender y entre el legado histórico y el presente juntar y fortalecer
más nuestra idea
La autogestión de nuestras propias vidas y la revolución personal
deben ir antepuestas a las otras, que serían la exterior y la colectiva.
Cuando todos y todas cambiemos los contagios burgueses de esta injusta sociedad
en la que nacimos y vivimos (morimos) y nos anarquicemos más y poco
a poco, entonces no tendremos quién nos pare ni chocaremos contra ese
vacío que está ahí y nos impide avanzar.
La revolución empieza por uno y por una misma: por ti. Luego se colectiviza
La palabra y el hecho deben ir unidos, como Bakunin repite siempre en sus
mensajes.
Aquí entonces es imprescindible la coherencia. Nuestra coherencia no
es ni más ni menos que la igualdad entre lo que se dice y lo que se
hace. Entra también aquí la conocida propaganda por el hecho,
que es la máxima coherencia entre nuestra teoría, nuestra práctica
y la propagación de la misma. Anotamos, por si alguien "protesta",
que la propaganda por el hecho no tiene por qué ser violenta (como
gustó el Estado y sus fuerzas de decir y muchos y muchas de apoyar),
aunque en momentos excepcionales y como autodefensa se puede y debe aceptar
Mucho más podría decir
Pero esta introducción me
sirve para pasar a otras "cosillas" y explicar así el título
de este comentario.
Se suele decir por muchas bocas y muchas voces vuelan por los aires llevando
mensajes como:
- En otras ideas hay líderes o jefecillos, pero en la nuestra
¡Aquí no! (aquí somos puros y perfectos
?)
- En otras filosofías, teorías, formas
hay y se cometen
incoherencias
¡Aquí no! ¡Vaya! Etc., etc.
Yo me río. Miro. Observo y camino. Pero no me como la rebeldía
y mi lengua tampoco se va a callar. Siempre he pensado y dicho que la autocrítica
es fundamental y más en el anarquismo: después viene la otra.
Más allá de la anarquía ¿qué habrá?
¡Fácil! Más anarquía. Evidentemente, cada
día nos vamos formando más y así la solidez de nuestros
principios, medios y finalidad se fortalece, pero esa gimnasia y ejercicio
no se pueden dejar con telarañas.
Esto lo digo y anoto por reconocerlo e intentar practicarlo, que ya es algo.
También por no hacer mucho caso a ciertos y ciertas listillos y listillas,
que, teniéndose por "muy anarquistas", no hacen más
que ir tropezando en sus irracionalidades e incoherencias, que poco a poco
van desapareciendo de la "escena rebeldilla" y
También hay los y las anarquistas de un verano o ahora, por la vecindad
con este vestigio que es la globalización, pues los y las "anti",
que dentro de cuatro o cinco meses no sé dónde estarán,
pero estas gentes suelen ser más "coherentes", ya que tampoco
-supuestamente- lo tienen claro. Me remito a los y las primeras: son detestables
(quizás no su persona, pero sí sus actitudes) y grotescos. Lo
malo es que, como se dice vulgarmente, ¡todo se pega, y lo malo más!
Añadir que la gran mayoría no sabe lo que es agachar la espalda
ni tienen contracturas en ella por palizas de los uniformados, que sirviendo
al poder de turno
Puede clonarse, ya que en esta espantable época internetizada, todo
se puede globalizar.
Para terminar, que no terminarán mis críticas y opiniones, quiero
recordar como anarquista (en todo lo posible), que asco me da ver a personas
clonadas en el lenguaje, actitudes y poses.
No digamos las contestaciones, intervenciones o respuestas: idénticas.
Pero, amables lectoras y lectores, no me refiero solamente a la gran sociedad
sumisa y mayoritaria: no. Aquí, dentro de las ideas libertarias también
campean, y se dejan notar. Tienen sus líderes y "crean" sus
adeptos. Por lo tanto: piensa, rebélate y empecemos nuestra revolución,
para luego, entre todas y todos, emprender la social.
Ni Dios. Ni amo. Ni tribunos. Y menos: ni gurús.
Sobráis entre los y las anarquistas. ¡Graciñas!
Todo el mundo sabe el poder que la Iglesia vaticana ha ejercido y ejerce
sobre buena parte del mundo. Siglos hubo en los que la Iglesia ejercía
todo el poder del Estado; incluso durante los primeros treinta años
del siglo que acaba de fenecer, eran muchos los pueblos cuyo poder político
era ejercido por hombres de la Iglesia o interpuesto por ella. Cuando en Yalta
"los tres grandes", ante la agonía en que se debatía
Alemania y su nazismo, convienen en repartirse el mundo en zonas de influencia,
uno de ellos, según nos cuenta Churchill en sus memorias, antes de
estampar su firma, sugiere consultar con el Papa. Stalin, suspicaz y algo
cínico, preguntó: ¿Cuántas divisiones tiene el
Papa? Todos sabían que el Papa no tenía divisiones, pero sí
sabían que la mayoría de los banqueros ponen más atención
a la opinión del Papa que a los boletines de la bolsa.
Las andanzas del papa Juan Pablo II han sido bien difundidas por todos los
medios informativos, y sabemos ha sido el Papa más viajero que ha tenido
el Vaticano. Este viajar ha tenido de todo, pero ha sido calificado de "pastoral"
y "evangélico". Sus relaciones con aquel actor que llegó
a ser presidente de Estados Unidos y con la señora Thatcher, que era
más dura que lo fuera Churchill, fueron la causa principal de que apareciese
en su tierra polaca aquel sindicato "Solidaridad" que fue el que
produjo el resquebrajamiento de las estructuras políticas dominantes
en aquellos países de la Europa oriental, que algo más tarde
haría desmoronarse aquel triste Muro de Berlín ante el asombro
de todos los ojos del mundo.
No es la primera vez que el Papa asombra al mundo. Ya en 1992 rehabilitó
a Galileo Galilei, que dejó de ser un hereje porque la Comisión
para el Estudio de la Controversia Ptolemaica Copernicana emitió un
dictamen sobre ese "doloroso malentendido" -así dice el Vaticano-
liberándolo de la pena que le había sido impuesta. Hay que lamentar
que esta liberación llegó 357 años tarde, además
de los daños causados a cientos de miles de personas. Algo después,
Juan Pablo II levanta el veto que pesaba sobre el darwinismo y lamenta los
errores que llevaron a la prohibición del conocimiento sobre el evolucionismo
que Darwin expone en su obra El origen de las especies. Hace tres o cuatro
años, en París, ante una muchedumbre de jóvenes convocados
para ello, por veinticinco veces llegó a pedir perdón por lo
sucedido en aquella noche de San Bartolomé, el 24 de agosto de 1572,
en la que la barbarie desatada asesinó a más de tres mil hugonotes,
¡familias enteras!, ancianos, niños, adultos, mujeres, hombres
Y el Papa pedía perdón una y otra vez "por el olvido que
hacen los católicos de la palabra de Jesús".
Viene al hilo recordar que el cardenal Tarancón en cierto momento,
cuando la Iglesia española entendió que el franquismo había
cumplido su ciclo y había que situarse para el futuro, expresó
"que la Iglesia sentía mucho dolor porque no siempre había
cumplido su apostolado, apareciendo junto a unos y enfrentándose a
otros". La frase, fácil de entender, aceptaba que contra los principios
de la Iglesia y del cristianismo, ella había apoyado a unos y se había
enfrentado y luchado contra otros. No pasaron muchos días, cuando el
almirante Carrero Blanco declaraba: "El gobierno ha pagado muchos millones
de pesetas a la Iglesia para facilitarle su misión de apostolado
"
Toda la Iglesia católica pide perdón. Así, leímos
en su momento: "La Iglesia católica de Argentina pidió
perdón por la implicación de algunos de sus miembros en la represión
y la violencia que ensangrentaron al país durante la dictadura militar
de 1976-1980. Imploramos perdón a Dios por los crímenes cometidos
entonces". Si la Iglesia católica ha de pedir perdón por
cada equivocación con arreglo a los fundamentos del cristianismo, deberá
pedir perdón por muchos millones de veces.
En su último viaje, hace poco, en Grecia, el Papa volvió a pedir
perdón a sus hermanos ortodoxos, porque los acuerdos del Concilio de
Nicea en 325 d.C. fueron violados cuatrocientos años más tarde
por razones de poder político que la Iglesia de Oriente no entendía.
Hace ahora dos años, los días 21 y 28 de julio y 4 y 18 de agosto,
el Papa ha dado cuatro conferencias en las cuales ha negado la existencia
del Cielo, el Infierno, el Purgatorio y Satanás. No cabe duda de que
estas negaciones llevan en sí algo trascendente, pues cualquiera, católico
o no, se preguntará: ¿Por qué venir a negar lo que ha
costado ríos de sangre hacer creer al mundo e imponérselo? Juan
Pablo II dice: "Al final de la existencia terrena, quienes han acogido
a Dios en sus vidas, gozarán de la plena comunión con Él
en el cielo. El cielo no es una abstracción ni un lugar físico
entre las nubes". Ya lo había dicho Bécquer, porque los
poetas están por encima de las nubes: "Ese cielo azul que ves,
ni es cielo ni es azul". Y el teólogo Hans Küng dijo allá
por 1975: "El cielo de la fe no es el cielo de los astronautas. No es
un lugar, sino una forma de ser".
Para no retractarse de lo dicho y afirmado como el mundo hecho por Dios, la
Iglesia condena a Galileo, niega y condena el darwinismo y prohibe el conocimiento
de la evolución, todo ello hoy reconocido, niega la existencia del
cielo
¿Cuántos pasos hay de todo esto hasta llegar a la
negación de Dios? Creo que ninguno, la evolución niega todo
cuanto dice la Biblia en el Génesis sobre la creación, y si
Dios era concebido como el creador y hoy vemos que la Creación ha sido
un hecho natural sin intervención de ninguna mano o fuerza mental,
que todo ha sido un proceso de desarrollo de la naturaleza aún no terminado,
aquellos que han creído en la religión católica y su
Iglesia verán que todo ello es un mito creado por el hombre para ejercer
ese sacerdocio como poder dominante y gozar de los privilegios que todo poder
otorga.
Breve introducción al anarquismo
La Enciclopedia Quillet, en una de sus ediciones, define así al anarquismo:
Sistema político y filosófico, basado en el ideal de una sociedad
sin gobierno.
La palabra anarquía deriva del griego AN -no- y ARKIA -gobierno. Sin
embargo, de una manera deliberada, se ha generalizado otra acepción
del vocablo. Anarquía es hoy sinónimo de desorden, de caos.
Anárquico es interpretado como algo desordenado, caótico.
El anarquismo jamás es definido como ideal de una sociedad sin gobierno,
sino como un movimiento compuesto por individuos violentos, propensos a utilizar,
en todo momento, del terror, de la intimidación para imponerse en la
sociedad y para entablar la lucha con sus adversarios; El anarquismo ha sido
difamado, deformado y calumniado con igual unanimidad por conservadores y
por "comunistas".
No obstante, nadie puede negar las bases científicas y filosóficas
del anarquismo. Sus teóricos más eminentes han sido hombres
de ciencia como el príncipe Pedro Kropotkin, el geógrafo Eliseo
Reclus, el economista Domela Nievenuis, el pensador Rudolf Rocker, el historiador
Max Nettlau.
El estudio de las sociedades primitivas y de la evolución de la especie,
llevó a Kropotkin y a Reclus a la conclusión de los efectos
nocivos del Estado, que en lugar de ejercer función de árbitro
y regulador de las relaciones sociales, se convirtió universalmente
y a lo largo de sus múltiples transformaciones, en defensor de los
intereses creados por los que lo detentaban y por los que habían confiscado
los bienes de la colectividad en beneficio propio. Es decir, lo que lanzaran
como grandes líneas políticas y filosóficas Proudhon
y Bakunin, lo iluminaron con la luz de sus estudios y de su experiencia científica
los hombres que continuaron y ampliaron su obra.
El anarquismo es, pues, una doctrina social basada en la libertad del hombre,
en el pacto o libre acuerdo de éste con sus semejantes y en la organización
de una sociedad en la que no deben existir clases ni intereses privados, ni
leyes coercitivas de ninguna especie. El hombre, movido por sus dos instintos
paralelos, el egoísmo y el altruismo, que con él nacen y en
él viven, sin imposiciones ni educaciones destinadas a dominarlo y
a malearlo, sabrá, por egoísmo, ponerse de acuerdo con los demás
hombres, para facilitar su trabajo, su defensa y el medio en que debe desenvolverse,
y, por altruismo, sabrá aportar su apoyo solidario a los más
débiles y desvalidos.
Sin caer en el infantilismo roussoniano, el anarquismo ha creído en
el hombre y ha considerado que si se producían anormalidades fisiológicas,
determinadas por la herencia o por malformaciones congénitas, la ciencia,
la medicina estaban ahí para curarlo, para remediarlas.
Un pensador anarquista uruguayo, Rafael Barret, definió con estas palabras
profundas la posición de los anarquistas en este sentido: La maldad
es cosa de enfermos. Un hombre normalmente constituido, en posesión
de todas sus facultades, sano, libre, con todos los medios a su alcance para
vivir feliz, no será malo y buscará la sociedad de sus semejantes,
ya que el hombre, como especie, es sociable, necesita la compañía
de los demás hombres para desarrollarse y vivir armoniosamente.
Para el anarquismo, sin embargo, la sociedad no puede ser y no debe ser sinónimo
de esclavitud, de uniformidad ni de promiscuidad. Los derechos del individuo
a la soledad, si así lo desea, al trabajo solitario, si sus inclinaciones
a ello le llevan, son siempre reconocidos. La base del anarquismo es el hombre,
sus derechos inalienables, el pacto libre con los demás hombres y la
organización de una sociedad donde esos derechos estén garantizados
por el conjunto armonioso de todos los hombres reunidos.
Pi y Margall, que, sin ser específicamente anarquista, tantas ideas
libertarias expresara en su obra, definió muy bien los límites
únicos que tiene el ejercicio de la libertad individual, tal como la
conciben los anarquistas: "La libertad de uno termina donde empieza la
libertad de otro"
Muerte en las calles de Génova
El pasado 21 de julio, en Génova, Carlo Giuliani, militante del movimiento
contra la globalización, caía abatido por dos disparos que le
propició un miembro del cuerpo de carabineros italiano. Desde ese momento,
todo tipo de opiniones se han oído y escuchado. Los anarquistas queremos
poner la nuestra. Algunos justificaban la acción del policía,
otros la censuraban, pero también el carácter violento del movimiento
antiglobalización. Ambas opiniones están muy lejos de lo que
es la realidad y de lo que significa la muerte de Carlo a manos de los sicarios
del capital. El terrorismo de Estado vaga a sus anchas e Italia es escuela
en este sentido. Todavía los anarquistas tenemos presente la muerte
de nuestro compañero Giuseppe Pinelli, arrojado por la ventana de una
comisaría donde estaba detenido por su participación en un atentado
terrorista. Después se descubrió que el atentado fue obra de
los grupos de extrema derecha italiana en franca colaboración con el
Estado y sus cuerpos de seguridad. Igualmente y mucho más reciente
en el tiempo, en las movilizaciones antiglobalización de Barcelona
(cumbre que se suspendió), policías infiltrados en la manifestación
provocaron los disturbios para así tener excusas de su carga policial.
Ejemplos como estos abundan y todavía hay quien considera otras cosas.
No demos lugar al engaño: la muerte de Carlos estaba preparada por
el Estado porque el movimiento antiglobalización, donde los anarquistas
participan de manera decisiva, les molesta, pues son cada día más
los que ven la negatividad y nocividad de la globalización económica.
La lucha que había emprendido Carlo les molestaba y ese día
le tocó a él casualmente, pero otro día puede ser cualquiera
de nosotros. El gobierno italiano da evasivas y justifica la acción
criminal y terrorista de la policía. Pero que no le sorprenda a nadie,
pues es lo único que nos podemos esperar de un gobierno liderado por
un mafioso como Berlusconi y apoyado por los fascistas de la Liga Norte.
Todo esto avanza cada día más y tendremos que plantarles cara.
El movimiento antiglobalización no es un movimiento violento, sino
un movimiento de lucha y resistencia frente al sistema capitalista, y esto
a pesar de que los medios de comunicación intentan hacer ver otra cosa.
Para terminar, una frase de una publicación italiana, donde unos obreros
están en huelga y uno es abatido por un policía italiano en
la protesta. Ya moribundo en el suelo, dice a un amigo: "No es justo:
nos matan por tres céntimos". Eso mismo le ha pasado a Carlo.
Ha muerto por pedir pan para todo el mundo, pero esta batalla la venceremos.
Estados Unidos y
las sectas:
una pasión desatada
El gobierno francés trata, por medio de una nueva ley, de reforzar la prevención y represión ante los grupos de carácter sectario. Esto se ha conseguido, sobre todo, mediante la creación de un delito específico de "manipulación mental". Pero las religiones oficiales se han opuesto, lo que supone por su parte una declaración de envergadura. En efecto, las religiones se ven afectadas por un texto que condena el hecho de que se pueda manipular mentalmente a una persona. Las religiones consideran bueno seguir sorbiendo el seso a los fieles desde su más tierna infancia. En cuanto a las sectas, denuncian la "nueva inquisición", de la que ellas también serían víctimas. Como consecuencia de ello, el delito en cuestión ha sido suprimido de golpe y sustituido por un artículo que reprime "el abuso fraudulento del estado de ignorancia o de la situación de debilidad de una persona". La ley prevé así la posibilidad de disolver judicialmente las sectas si son objeto de numerosas condenas por motivos tales como torturas, violaciones, ejercicio ilegal de la medicina, etc. En Estados Unidos, el subsecretario de Estado de los derechos humanos, Michael Parmly, se dice "preocupado" respecto a esta ley, que negaría la libertad religiosa.
Las comisiones, a los pies de las sectas
Si hay un tema en el que los Estados Unidos se preocupen realmente de la libertad,
es el religioso. Ya en 1997, cuando Alemania tomaba medidas contra la Iglesia
de la Cienciología, Washington denunciaba oficialmente esa falta de
tolerancia ante las "religiones minoritarias". Digamos, de paso,
que el noventa por ciento de las sectas son de origen norteamericano y han
instalado sus reales al otro lado del Atlántico. En 1990, se creó
el B.D.H.R.L. (Bureau of Democracy Human Rights and Labor - Departamento de
Democracia en Derechos Humanos y Trabajo). Su objetivo es evaluar el estado
de las libertades y el nivel de democracia del conjunto de las naciones de
todo el mundo. Dirige informes al gobierno y también al Congreso y
Senado americanos. En realidad, el B.D.H.R.L. se ocupa sobre todo de la cuestión
de la libertad religiosa por medio de la libertad de creencias. Así,
en 1997 condena en su informe la actitud de Alemania ante la Iglesia de la
Cienciología. En 1998, el Congreso americano aprueba una nueva ley
sobre la libertad religiosa en el mundo, creándose un nuevo departamento
en el seno del B.D.H.R.L.: el Departamento para la Libertad Religiosa Internacional.
A su cabeza hay un embajador plenipotenciario, al que se añaden cinco
funcionarios del secretariado de Estado. La comisión dispone de un
agente en todas las embajadas americanas. El primer embajador de esta comisión,
Robert A. Seiple, un antiguo marine, dice respetar: "los derechos de
la persona, que son universales por ser una ofrenda de Dios". Todo un
programa
Al parecer, su fe le ha mantenido durante todas las pruebas
de su vida, especialmente durante la guerra de Vietnam, en la que los derechos
humanos debieron de ser muy respetados
Durante once años, este
hombre ha estado a la cabeza de la conservadora World Vision Inc., la organización
evangélica más importante del mundo. Ésta subvenciona
miles de proyectos en todo el mundo, y cuenta con millones de afiliados. God
and business. No es necesario decir que esas comisiones no son imparciales
y que, en nombre de la libertad religiosa, no sólo defienden las sectas
sino también su mercado económico. En 1998 salió el primer
informe de A. Seiple: el informe del gobierno francés sobre las sectas
se consideraba una persecución ciega, los diputados fueron acusados
de practicar la segregación religiosa al haber creado una lista de
asociaciones inocentes, perseguidas no por sus actividades ilegales sino por
su fe. El 23 de marzo de 1999, en Viena, con el patrocinio de la O.C.D.E.,
la Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos del Hombre
(O.D.H.I.R., organización americana gubernamental que se ocupa exclusivamente
de la libertad religiosa, asombroso ¿no?) organizó un seminario.
En este seminario, la O.D.H.I.R. atacó con violencia la política
francesa: Francia vuelve a Vichy, el primer ministro está intoxicado
por los movimientos antirreligiosos, los creyentes son arrojados a la vindicta
pública, otros pierden su trabajo, los niños son separados de
sus padres
Tras los intercambios diplomáticos entre Europa y
Estados Unidos, en lo relativo a esta cuestión se ha producido una
ruptura.
Los amigos de mis amigos son amigos míos
Los parlamentarios americanos han creado la comisión "para la
libertad religiosa", vinculada al departamento de Estado. Cuando se pregunta
a su presidente, Steve T. McFarland, si ha leído el informe de la Asamblea
Nacional francesa sobre las sectas, ¡responde que no! No hay necesidad,
porque según él las informaciones ofrecidas por las O.N.G.,
que se quejan de la intolerancia del gobierno francés, le parecen lo
suficientemente fiables. Finalmente, cuando se le presentan copias de un télex
de la embajada americana de Madrid demostrando que el B.D.H.R.L. ha intervenido
para retrasar una instrucción de un juez español contra la Cienciología,
el funcionario prefiere no hacer ningún comentario. Los miembros de
los servicios de información que informan a las comisiones americanas,
son, por su propia esencia, imposibles de identificar.
No obstante, hay varios ejemplos que dejan clara la realidad. Así,
la embajada americana de París recomienda desde su página de
Internet a un abogado, el señor Gaetjens, miembro notorio de la Cienciología.
Por otra parte, durante un coloquio en la Asamblea Nacional sobre el problema
de la manipulación mental, el pasado febrero, la embajada americana,
aunque no estuviera invitada, se apresuró a enviar a dos de sus miembros,
acompañados de un cargo francés de la Cienciología. En
cuanto a los testimonios recogidos por estas comisiones, ha habido sin duda
manipulación; así, durante el Coloquio de Viena de 1999, uno
de los encargados de hacer el debate por cuenta de la H.O.H.I.R. era el sociólogo
Massimo Introvigne, creador del Centro de Estudio y Documentación sobre
las Nuevas Religiones (C.E.S.N.U.R.), de obediencia católica integrista,
muy vinculado a la secta católica neofascista (muy apreciada por el
Papa) "Trabajo, Familia, Propiedad". Es también colaborador
asiduo de las publicaciones de Cienciología. También invitado
a Viena, y después a Washington, el abogado francés Alain Garay
es defensor de los Testigos de Jehová; es también un habitual
en las publicaciones de la Cienciología. Otro participante en Viena,
Willy Fautré, es el presidente de la asociación belga Derecho
del Hombre sin Fronteras y durante mucho tiempo corresponsal del News Network
International, un importante grupo editorial americano protestante, antiabortista
y ferozmente anticomunista. Por último, los Estados Unidos han encontrado
un "testigo" impresionante de las violaciones de la libertad religiosa
llevadas a cabo por Francia en la persona de Louis Démo, miembro del
Instituto Teológico de Nîmes. Este instituto participa de la
obediencia evangélica de la Greater Grace, instalada en Estados Unidos.
Dispone de más de 3.000 misiones en América Latina y varios
cientos en Africa, así como en Europa del Este. La Greater Grace sirve
de lugar de reposo a la Cienciología en los movimientos protestantes.
La Cienciología y la Greater Grace han logrado, mediante juicios, hacer
fracasar a la principal organización de ayuda a las víctimas
de las sectas, fundada en 1970, la Cuit Awareness Network
Añadamos
también que, desde que la Cienciología ha sido reconocida como
una religión en Estados Unidos, ha podido ahorrar millones de dólares,
porque está exenta de impuestos. Eso le proporciona más medios
para lograr sus fines.
Una internacional de la fe con camisa parda
Ya se ve: en nombre de la libertad religiosa, los enemigos de la libertad
se unen (sectas, protestantes, católicos), olvidando sus diferencias
teológicas para asentar eficazmente y de manera autoritaria su poder
sobre el conjunto de la sociedad. Se trata sin duda de una cruzada, cuyos
cruzados han salido todos de la derecha dura religiosa, de los integristas,
los homófobos y sexistas. Tienen su programa. En nombre de la libertad
religiosa hay que destruir la libertad de pensamiento. En nombre del liberalismo
religioso y económico hay que oponerse a todas las ideas "subversivas"
de igualdad económica y social. Prueba inequívoca de que, bajo
la máscara de la libertad religiosa, estos moralistas hacen política.
Tienen un proyecto de sociedad que no tiene nada que ver con el más
allá ni con las creencias. Así, no puede asombrarnos ver que
los Estados Unidos son los que más apoyan a estos personajes. En efecto,
el Estado americano habla sin parar de la libertad religiosa o comunitaria,
pero nunca de la autonomía de los individuos. Este Estado nos habla
de liberalismo económico y no de igualdad económica y social.
Las religiones y las sectas prosperan del mismo modo que el sistema de explotación
del hombre por el hombre. Sólo una sociedad libertaria e igualitaria
podrá derribar esas dos causas, el trono y el altar, de la miseria
del hombre. Los gurús y los curas se aprovechan siempre del malestar
(soledad, dudas sobre el porvenir, miseria económica, social o cultural)
que sufre una gran parte de la población. Si para ellos el mundo debe
seguir siendo un valle de lágrimas y las personas deben someterse,
está claro que tendrán siempre unos adversarios encarnizados:
los anarquistas.
Régis Boussières
(Le monde libertaire) ![]()
Inmigración: crónica de una lucha
La aplicación del Reglamento de la Ley de Extranjería, que
entró en vigor el pasado 1 de agosto, ha supuesto el definitivo empujón
para que esta ley racista se instale y empiece a aplicarse contra uno de los
sectores más desprotegidos y oprimidos de la sociedad española:
los trabajadores inmigrantes. A partir de esta fecha, el inmigrante que no
esté "regularizado" podrá ser deportado inmediatamente
a su país de origen (¡cómo les gusta a las autoridades
esto de aplicar contundentemente las leyes a los pobres!).
A mitad de camino entre los regularizados y los no regularizados se encuentran,
desde el 1 de agosto y hasta que los políticos de turno lo consideren,
un colectivo de trabajadores inmigrantes que ha presentado sus papeles para
que los regularicen, a los que la Administración del Estado aún
no ha dado contestación: son más de 322.000 (según cifras
oficiales) y durante los meses que tarde el gobierno en contestarles estarán
por los caminos y pueblos de España con un papelito (el "resguardo")
que acredita que sus papeles están entregados y que están esperando
una respuesta del gobierno. Durante esos meses no podrán acceder a
ningún tipo de trabajo con contrato legal, por lo que serán
pasto de la inmensa variedad de buitres (y que nos perdonen estas magníficas
aves) que habitan en los diferentes estamentos empresariales, policiacos y
mafiosos, provocando más aún que se den casos de auténtico
esclavismo.
Dentro de este amplio sector se encuentra un grupo del que queremos hacer
mención aparte: los inmigrantes que lucharon con denuedo en diferentes
encierros exigiendo papeles para todos. Unos más y otros menos, todos
los encierros sucumbieron y fueron vendidos, manipulados o traicionados por
diferentes organizaciones políticas, sindicales, religiosas, etc. Casi
todos acabaron cediendo al chantaje de las instituciones y a la manipulación
política. Sin embargo, hubo un encierro que fue especial, que desde
el principio intentó funcionar de una manera autogestionada y horizontal,
donde las decisiones se tomaban en asamblea, donde se intentaba limitar la
infiltración de las organizaciones políticas: fue el encierro
que comenzando en Vallecas (barrio de Madrid) acabó después
de muchas vicisitudes en Villaverde (otro barrio de la capital). Su lema,
además, de principio a fin (y fueron seis largos meses de encierro)
fue papeles para todos; es decir, su lucha la plantearon hasta el final como
una lucha colectiva, de todos, no de unos pocos y para unos pocos.
Al carro de esta lucha se subieron infinidad de organizaciones y grupúsculos
políticos y sociales. Al principio, claro, todos querían hacerse
la foto, todos apoyaban, todos hablaban de "solidaridad con los inmigrantes",
de la importancia del funcionamiento asambleario. Toda la izquierda pasó
por allí para darse la pátina correspondiente de "buenrrollismo":
"críticos" de Comisiones Obreras, gente "descontenta"
de Izquierda Unida, todos los restos del naufragio de los autónomos
Todos decían que la lucha no debía parar hasta vencer, que allí
estaban ellos para brindar "todo su apoyo" a los inmigrantes
Grandes palabras que se volvieron vanas dos o tres meses después, cuando
la lucha de los encerrados dejó de tener tirón informativo
El encierro en la parroquia de San Ambrosio de Vallecas cambió de lugar
(la Iglesia no lo permitió más). Los luchadores inmigrantes
cambiaron el lugar de encierro a la Facultad de Matemáticas, de donde
tuvieron que salir un mes después para encerrarse en los locales de
CC.OO. en el barrio de San Blas, donde estos "defen-sores de los trabajadores"
les hicieron la vida imposible sin dejar que se les pudiera pasar comida,
con cortes de agua y de luz para expulsarles
Al final les acabaron ofreciendo
como alternativa otro local de CC.OO. en Villaverde, donde resistieron (a
pesar de Comisiones Obreras) unos dos meses y medio.
A estas alturas, prácticamente todo el magma de primeros apoyadores
del encierro se había descolgado y pasado absolutamente de los encerrados,
de su lucha y de sus reivindicaciones. Ocurrió justo lo contrario:
con la chapita colgada de "yo pasé por el encierro" se montaron
sus plataformas y sus historias para recibir prebendas y ganar audiencia pública.
Sólo la C.N.T. de Villaverde y la Comisión de Inmigración
de la C.N.T. de Madrid, además de algunos anarquistas (entre ellos
miembros de nuestros grupos), estuvieron apoyando a los inmigrantes encerrados
que pasaban por momentos de auténtica necesidad de lo más básico
para vivir y poder mantener el encierro.
A última hora, careciendo de todo y totalmente a la desesperada, se
lanzaron a una huelga de hambre después de que el Defensor del Pueblo
pasara de tramitar sus reivindicaciones.
Dado que la lucha había llegado a un callejón sin salida, decidieron
abandonar la huelga de hambre y dar por terminado el encierro cuando todos
hubieran tramitado ya su documentación y tuvieran en sus bolsillos
el resguardo de la solicitud de permiso de trabajo y residencia.
La situación legal de los encerrados era diversa: algunos disponían
de toda la documentación para hacer la solicitud, otros estaban a la
espera de conseguir un precontrato, el resto estaban absolutamente indocumentados
y partían de cero. Se planteaban terminar el encierro cuando todos
tuvieran su resguardo; eso significaba que nuestro apoyo estaba funcionando.
En éstas estábamos cuando aparece el 19 de julio pasado un papel
en el que se convoca a una rueda de prensa en la que alguien, "representante"
de los encerrados, iba a anunciar el fin del encierro. Una manipulación
en toda regla: la rueda de prensa nunca se celebró, pero eso dio pie
para que los periodistas airearan el supuesto final de esta lucha.. Y era
la coartada perfecta para lo que CC.OO. hizo al día siguiente: aparecer
allí de la mano de muchos policías (de paisano y de uniforme)
para desalojar a los encerrados; una traición de estos esbirros del
Estado disfrazados de sindicalistas, pero ésta, aún si cabe,
más asquerosa y nauseabunda porque golpea a unas personas totalmente
desprotegidas y sin ninguna capacidad de reacción. En la situación
de emergencia que se presentó, la C.N.T. acogió en su local
de Villaverde a los inmigrantes. A los que tenían su resguardo y se
planteaban buscar trabajo en otra ciudad, se les facilitó el contacto
con los sindicatos de esas localidades, el resto permanecieron en casas de
compañeros de la C.N.T. y de nuestros grupos hasta que pudieron tramitar
su documentación.
La C.N.T. de Guadalajara ha acogido a cuatro de estos últimos que tienen
previsto trabajar por esa zona.
Este es el triste final de una lucha heroica contra todo el montaje del Estado
con el asunto de la inmigración. De lo que pasó después,
ya hablaremos; pero, por supuesto, los anarquistas no dejamos en la estacada
ni vamos a abandonar a su suerte a este grupo de luchadores, llevando hasta
donde haga falta la solidaridad con ellos y dándole pleno sentido a
esta palabra. Junto a ellos seguimos y seguiremos planteando las exigencias
de su lucha:
-Papeles y derechos para todos.
-Regularización inmediata de todos los inmigrantes que estén
en España.
-Trabajo y vivienda dignos para todos.
-Cese de la persecución policiaca.
-Por la libre circulación de las personas.
-Abolición de todas las leyes de extranjería y sus reglamentos.
Pero la próxima vez, ni nuestros compañeros inmigrantes, ni
nosotros, creeremos una palabra de lo que nos diga toda esa caterva de pseudoluchadores,
comparsas del Estado y del Capital.
La próxima vez vamos a plantear la lucha con más fuerza si cabe
desde unos cimientos basados en la libre autoorganización de los inmigrantes,
sabiendo lo que han dado de sí todas las instituciones y con la experiencia
de lo que ha sido todo un combate a cara de perro frente a los poderosos.
La próxima vez la pelea será libertaria. Por la solidaridad
efectiva entre los oprimidos.
El movimiento Decembrista en Rusia
Rusia es a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX un país eminentemente
agrícola que basa la riqueza interior en la explotación al campesino.
Es un país grande con una población diseminada y muy poco unida.
La inestabilidad, el continuo afán de guerra y otros factores posibilitaron
que Rusia fuese un país con un retroceso político, económico,
social y cultural con respecto a otros países europeos. Políticamente
Rusia se organizaba en torno a una monarquía absoluta, simbolizada
bajo la figura del Zar (César) que tenia como sistema político
la autocracia, el poder de él solo. Económicamente se sostenía
por medio de la agricultura, existiendo en Rusia la figura del siervo que
no quedara abolida hasta las reformas de Alejandro II en la segunda mitad
del siglo XIX. El feudalismo todavía seguía implantado en gran
parte de Rusia y la transición al capitalismo era lenta y casi inexistente.
Socialmente era una sociedad muy estratificada, todavía con el paradigma
de los estamentos medievales. Religiosamente estaba enmarcada en el cristianismo
ortodoxo y las principales ciudades eran Moscú y San Petersburgo. La
primera fue impulsada por Iván IV el Terrible queriendo hacer de ella
la tercera Roma, tras Roma y Constantinopla. San Petersburgo era de mas reciente
fundación bajo la dirección de Pedro el Grande, siendo la ciudad
mas occidental de Rusia.
Pero ante tal panorama dos motivos vinieron a hacer cambiar la situación:
a) La sublevación en el siglo XVII de Stenka Razin y la del siglo XVIII
de Pugachev. Stenka Razin en realidad se llamaba Stepan Timofeievich y protagonizó
un levantamiento campesino de cosacos entre 1667 y 1670, tomando varias ciudades
a lo largo del Volga y amenazando a la propia Moscú, aunque fue derrotado
retirándose al Don y posteriormente entregado a las autoridades y descuartizado.
Yemelian Ivanonich Pugachev fue otro jefe cosaco que haciéndose pasar
por Pedro III protagonizó un levantamiento campesino en 1773, que fue
finalmente derrotado con la decapitación y descuartizamiento de Pugachev.
Ambos movimientos habían puesto de manifiesto las dificultades por
las que atravesaba el campo ruso, pero no pasaron de meras reacciones espontáneas
contra la nobleza y la aristocracia, siendo epopeyas que no pretendían
una transformación social. Aun así pasaron al folklore de los
movimientos transformacionistas rusos.
b) La actitud que habían observado ciertos zares, sobre todo Catalina
II. Esta se abrió a las corrientes innovadoras que se estaban produciendo
en Europa, sobre todo del ambiente francés. Catalina II hizo llamar
a Diderot, el enciclopedista francés, a quien compró la biblioteca
que tenía para que, a la muerte del filósofo, la biblioteca
se trasladara a Rusia. Las ideas de Diderot hicieron que Catalina II se convirtiera
en una de las exponentes del despotismo ilustrado, es decir, la entronización
de la corriente absolutista con las ideas innovadoras y liberales de la Ilustración.
En este ambiente de conocimiento hacia el exterior y de protestas ante ciertas
injusticias, vino a interferir un hecho que cortó este procedimiento
democratizador y liberal. Fue las guerra napoleónica. Una vez derrotado
el emperador francés volvieron los gritos de protesta a Rusia, pero
allí se había vuelto a instalar el absolutismo y la autocracia
zaristas.
En 1825 muere Alejandro I. El heredero más directo es Constantino,
pero por turbias razones hoy todavía no claras no llega a gobernar,
y sube al trono de Rusia Nicolás I.
El ejército que había salido de las guerras napoleónicas
y había estado en contacto con la filosofía de la Revolución
Francesa, no veía en Nicolás I el zar adecuado. Estos soldados,
la mayoría de ellos de las clases altas y la aristocracia, empezaron
a formar sociedades a la mejor tradición de la masonería y comenzaron
a defender los principios de libertad, igualdad y fraternidad. Un grito se
hizo extensivo a lo largo de todo el país: ¡Viva Constantino
y viva la Constitución! Estos mismos círculos militares y logias
masónicas, en diciembre de 1825, protagonizaron un levantamiento de
la alta nobleza y la aristocracia contra la autocracia del zar. Era la Revolución
Francesa llevada a Rusia. Aun así tres tendencias dividían a
los revolucionarios:
· Los defensores de la monarquía constitucional. Era el sector
mas moderado del decembrismo. Era lo mismo que en la Revolución Francesa
había representado Sieyès.
· Los defensores de la República democrática. Era un
sector algo más radical y progresista, pues pretendía un sistema
más avanzado que la monarquía. Eran los girondinos y los jacobinos
de la Revolución Francesa, según la radicalidad y el nacionalismo
del republicano.
· Emancipación de la servidumbre. Eran los más radicales
y pedían reivindicaciones maximalista y de carácter más
social. Estarían en la línea de Babeuf y los sans-culotte de
la Revolución Francesa, desarrollando un programa básicamente
socialista.
Pero el poder autocrático del zar se había reforzado mucho y
reprimió el movimiento de manera muy rápida. La represión
fue muy cruel y buscando hasta el simpatizante mas alejado del movimiento.
Entre los represaliados había dos nombres muy conocidos: el del poeta
Alexander Puskhin, que era simpatizante del movimiento pero que no participó
directamente en él, y Pablo Pestel, que fue quien desarrolló
el argumento básicamente socialista y fue ajusticiado. La represión
terminó con cinco condenas a muerte a los líderes más
carismáticos del movimiento y 27 condenas a trabajos forzados en Siberia.
La consecuencia del movimiento decembrista es que a partir de ese momento
en Rusia comenzó a emerger un movimiento inconformista y revolucionario
que no acabaría hasta la represión del movimiento consejista
en Kronstadt en 1921. El decembrismo fue el primer acto de la Revolución
Rusa. Con su hundimiento se hundió parte del proyecto político
liberal y de las ideas de la Revolución Francesa. Nicolás I
afianzó la autocracia y la represión, basándose en un
Estado policial. No mucho tiempo después de la revolución decembrista
surgió la Ojrana, la policía política del zar, que le
sirvió desde ese momento al Estado ruso para reprimir cualquier movimiento
que estuviera fuera de las ideas del zar. Sirvió para la represión
de la revuelta de Polonia de 1831.
Destaquemos y nombremos de pasada los movimientos posteriores al decembrismo:
- Nihilismo: Mas que un movimiento de masas, fue un movimiento cultural encabezando
por personajes como Dobroliubov, Turguevev o Chernichevski.
- Narodnaïa Volia: El Partido de la Voluntad del Pueblo, entronizado
en el programa político de Herzen y el populismo.
- Revolución de 1905: Con el surgimiento del movimiento consejista
del soviet en febrero de ese año.
- Febrero de 1917: Triunfo de la república liberal con los Democratas-Constitucionales
(Kadetes) del príncipe Lvov y después los trudoviques (socialistas
populares) de Kerenski.
- Octubre de 1917: Triunfo del Partido Bolchevique de Lenin.
- Majno-Kronstadt: Movimientos posteriores al bolchevismo, entre 1918 y 1921,
de carácter anarquista.
Antes de 1980, la literatura anarquista no se encontraba en turco ni en Turquía.
La izquierda estaba dominada por los estalinistas, con organizaciones totalitarias
donde los líderes prohibían a sus miembros cuestionarles. El
reciente movimiento anarquista comenzó a mediados de los ochenta con
la publicación de un pequeño panfleto, escrito por Ida Mett,
sobre Kronstadt. Pronto salió la revista Kara y alrededor de ella se
formó un grupo de anarquistas. Esto tuvo un fuerte impacto en el movimiento
de izquierdas, muy fracturado por las luchas entre los defensores del poder.
En los noventa, el anarquismo comenzó a ser más visible. En
Estambul, el grupo Kaos se formó con ex-izquierdistas turcos y kurdos.
Después se formó Efendisiz ("sin maestro"). Ahora
hay anarcocomunistas, anarcosindicalistas y otros.
El grupo 5 de Mayo se ha formado con anarquistas turcos y kurdos, exiliados
en Londres a principios de los noventa. Entre otras cosas, algunos de sus
miembros están traduciendo literatura anarquista del inglés
al turco, con la intención de extender las ideas anarquistas en Turquía
y entre los guetos turcos y kurdos en el Reino Unido. Un ejemplo es "Viviendo
mi vida " de Emma Goldman, publicado en 1997 por Kaos y que ha vendido
3.000 ejemplares en los primeros tres años. En estos días incluso
editoriales comerciales están editando libros anarquistas. El creciente
movimiento anarquista turco tiene influencia bastante más allá
de sus miembros, y muchos izquierdistas se están pasando al anarquismo
detrás de los muros de las prisiones.
En Turquía, como en el resto del mundo, los verdaderos terroristas
son quienes propagan el capitalismo. Emplean terminología terrorista
contra los revolucionarios como otra forma de abuso. Usan el terror organizado
contra los pobres para proteger a los ricos. Tienen ejércitos, pistolas
y fuerzas policiales y en las manifestaciones alrededor del mundo, todos vemos
quienes son los verdaderos terroristas.
Radio Libertaria, la voz sin amo
La entrevista que sigue, se la hizo Moesio Rebousas, el dinámico compañero
brasileño que lleva años dando vida a la Agencia de Noticias
Anarquistas (A.N.A.), a Jean Pierre, actual coordinador de programas de Radio
Libertaria, a través de una conversación virtual entre París
y Sao Paulo.
Radio Libertaria fue fundada en 1981. Su nacimiento data del mes de mayo de
ese año, durante un Congreso de la Federación Anarquista (F.A.)
francesa, que decidió montar una radio libre en París. Antes
de la primera emisión, en setiembre del 81, los anarquistas ya habían
participado en experiencias radiofónicas por toda Francia. Era la época
en que el Estado tenía el monopolio de las emisiones. Anteriormente
hubo un movimiento donde centenares de radios piratas transmitían para
contestar ese monopolio. Con la liberalización de la radiodifusión,
se crearon muchas radios y, entre ellas Radio Libertaria, después de
la llegada de François Mitterrand (el "socialista") al poder.
Al principio no teníamos un proyecto muy elaborado. La idea era dotarse
de un instrumento de comunicación. Fuimos dándole forma con
la radio ya en funcionamiento. Transmitíamos apenas unas horas al día,
algunos días a la semana. Despacio, se fue reforzando el equipo. El
equipo de sonido de que disponíamos, por ejemplo, no era mejor que
uno de esos que tenemos en casa. Poco a poco, las exigencias aumentaron y
nosotros mejoramos el contenido y la forma de las emisiones. En los comienzos,
las instalaciones de la radio estaban en un sótano.
Actualmente, somos más de ochenta animadores y técnicos trabajando
en la radio. Nuestra programación es amplia, con programas sobre hip
hop, soul, funk, cultura africana, inmigración, literatura, América
latina, sexualidad, esperanto, anarquismo, sindicalismo, feminismo, música
experimental, música francesa, música del mundo, etc. Transmitimos
todos los días, veinticuatro horas. Todos los programas tienen total
autonomía de organización técnica y de contenido. Existen
cuatro puestos clave en la radio: el de programador, tesorería, técnico
y de relaciones públicas. El papel del coordinador es dialogar con
los equipos en caso de problemas y hacer lo necesario para que se concreten
nuevas iniciativas de emisión.
Nosotros no pagamos a nadie por trabajar en la radio. Todos son voluntarios.
Sobrevivimos gracias a la generosidad de los oyentes y de un fondo que nos
pasan todos los años las radio comerciales, que sale de la retención
de una pequeña parte de la publicidad que emiten esas radios. Debido
a la falta de dinero no podemos medir la audiencia, pero sabemos que nos escucha
mucha gente, por la cantidad de cartas y llamadas telefónicas que recibimos.
La radio sólo se escucha en la región de París, porque
los permisos públicos no nos autorizan la emisión hasta otros
lugares. La potencia de nuestra radio es de 4 K.
Hoy, Radio Libertaria está legalizada. En el año 1983 se nos
prohibió estar emitir por no tener autorización. Hubo una lucha
de varios meses para poder volver. Hicimos una manifestación en París
con más de 5.000 personas.
Llevamos algo más de tres años de funcionamiento y esperamos
seguir bastantes más porque la experiencia es interesante. No disponemos
de local, hacemos actividades (una al mes) en diferentes pueblos (somos una
especie de Ateneo ambulante), sacamos un número al año de la
revista Alborada (por cierto, si os interesa podéis pedírnosla
a nuestro apartado de correos, que es el nº 2 de 19240 Jadraque). Mantenemos
reuniones periódicas entre todos los socios, no sólo para planificar
y preparar las actividades, sino también, para nuestra formación:
debates, lecturas... o simplemente para pasarlo bien.
Estamos preparando el programa de otoño, cuando esté de forma
definitiva, ya os lo comunicaremos a través del Tierra y libertad.
Además de darnos a conocer, escribimos estas líneas principalmente
para comunicaros que siempre se puede hacer algo por hostil que sea el medio
en el que nos movamos.
La zona norte de Guadalajara, que es el ámbito en el que se mueve nuestro
Ateneo, es todo un espacio virgen con respecto a las ideas libertarias, ya
que la Iglesia y el dominio caciquíl campan a sus anchas; un matrimonio
fiel para el que las leyes democráticas (que ya están al servicio
de los poderes y del Estado) son demasiado liberales. El control social, por
supuesto, es mucho más cercano, el cura, el concejal, el guardia civil
... del pueblo, puede ser un tío tuyo, con lo cual la lucha es a pecho
descubierto y con fuerte presión a veces familiar. Por esto hay que
tener paciencia, no se puede ir todo lo deprisa que quisiéramos, no
hay que desanimarse, y trabajar con inteligencia planteándonos de forma
permanente la estrategia a seguir.
Siempre se puede hacer algo aunque se esté sólo y en el lugar
más inhóspito: un panfleto dejado caer en el banco de un parque,
una pegatina en una farola visible, una pintada hecha en la oscuridad de una
noche cerrada de invierno... es una puerta que se abre, es un decir "aún
brota la vida", y a partir de algo tan simple, podemos ir abriendo espacios
de libertad aún más amplios.
Aunque ello pueda parecer fuera de razón a quienes estén ajenos
al quehacer poético, el poeta exige un tipo de sociedad en el que el
recogimiento, el retiro, sea un derecho natural. Exige la posibilidad de meterse
entre la muchedumbre y salir de ella con la misma facilidad con que entra
y sale de su casa. Acusa al mundo moderno de haber invadido su rincón
de soledad, de haberlo llenado de preocupaciones y de rumores, de haber introducido
en él la política y las guerras totalitarias. En consecuencia,
el poeta se ve obligado a exigir, por razones poéticas, que se transforme
el mundo. Y no cabe afirmar que tal exigencia sea desmedida: constituye la
condición primera de su existencia en cuanto poeta.
Los cambios prometidos por los partidos políticos existentes no ejercen
atracción alguna sobre él, pues no le garantizan la ansiada
y necesaria soledad. Tales cambios suponen la aplicación de un contrato
social más exigente y la entrega de la libertad individual: capitulación
ante las opiniones y las normas de la masa. Para que la poesía vuelva
a ser algo más que "expresión del yo", la vida social
deberá encauzarse por rumbo contrario; es decir, que el poder político
deberá distribuirse y fraccionarse en unidades tangibles, en escala
humana. La responsabilidad concerniente a la dirección de la economía
habrá de recaer en los trabajadores; el poder financiero divorciado
de la producción deberá ser excluido de la sociedad; se reconocerá
en el trabajo productivo la realidad fundamental y como tal se le ha de honrar.
Shelley decía de ellos -eligiendo con mucho acierto el calificativo-
que son los legisladores ignorados del mundo. El elemento catalizador permanece
incambiado, no se deja absorber; por lo tanto, no se reconoce su actividad.
Resulta muy difícil para el artista aceptar en el seno de la sociedad
esta tarea, que no le comporta agradecimiento alguno: mantenerse aparte y,
sin embargo, actuar como intermediario; comunicar a la sociedad algo que le
es tan esencial como el pan y el agua y, sin embargo, poder hacerlo sólo
desde una posición de aislamiento y desapego. La sociedad nunca llegará
a comprender y amar al artista, porque nunca llegará a estimar su indiferencia,
su así llamada objetividad. Más el artista debe aprender a amar
y comprender a la sociedad que lo rechaza. Debe aceptar tan dura experiencia
y apurar, como Sócrates, la copa mortal.
Por todas estas razones, el poeta debe ser anarquista: no le queda otro recurso.
Podrá contemporizar con el liberalismo, con la socialdemocracia, con
el socialismo estatal; en las épocas de paz es posible persuadir a
estos sistemas políticos de que patrocinen la cultura, e incluso la
poesía. Pero no son capaces de garantizar la actividad creadora del
poeta. No pueden admitir que sus ciudadanos se den al retiro, a la soledad,
pues ello equivale a apartarse del contrato social, a negar el principio del
colectivismo. Es la dura lección que han debido aprender los poetas
que pusieron su fe en profetas no poéticos, como Marx, Lenin, Stalin.
Los poetas no deben abandonar sus filas en pos de una línea de acción
partidaria, pues en la poesía tienen la política que le es propia.
Nunca me gustó obedecer
y nunca miré bien
a quienes usan del poder.
Repugnancia me dan
las personas uniformadas,
no me gusta su clan,
y me burlo de las
"bien" educadas.
Odio la hipocresía,
fomento la ironía
detesto la gente lame-culos
y a nadie rindo pleitesía.
Me gusta el diálogo directo,
sin tapujos ni diplomacias
prefiero el lenguaje
que se sale del encaje
y se aparta del camino recto.
Pues ya lo ves:
antipatía a la monarquía,
antipatía a la gente que no pía,
burla a la pureza impía
y desprecio a la mentira.
Aunque lo parezca,
esto no es mi biografía
puede ser, mejor,
de un rebelde la fotografía.
¡Carácter directo!
I.- Ser gobernado significa ser observado, inspeccionado, espiado, dirigido, legislado, regulado, inscrito, adoctrinado, sermoneado, controlado, medido, sopesado, censurado e instruido por los hombres que no tienen el derecho, los conocimientos ni la virtud necesarios para ello.
II.- Ser gobernado significa con motivo de cada operación, transacción o movimiento, ser anotado, registrado, controlado, gravado, sellado, medido, evaluado, sopesado, patentado, autorizado, licenciado, aprobado, aumentado, obstaculizado, reformado, reprendido y detenido.
III.- Es con el pretexto del interés general, ser abrumado, disciplinado, puesto en rescate, explotado, monopolizado, extorsionado, oprimido, falseado y desvalijado, para ser luego, al menor movimiento de resistencia, a la menor palabra de protesta, reprimido, multado, objeto de abusos, hostigado, seguido, intimidado a voces, golpeado, desarmado, estrangulado, encarcelado, fusilado, juzgado, condenado, deportado, flagelado, vendido y por último, sometido a escarnio, ridiculizado, insultado y deshonrado.
¡Esto es el gobierno, esto es la justicia y esto la moralidad!
Globalización y antiglobalización
Breve introducción al anarquismo
Muerte en las calles de Génova