
SECCIONES
Una vez más va a celebrarse el Primero de Mayo con manifestaciones
por todo el país; manifestaciones que, en la mayoría de los
casos, más parecen procesiones religiosas con sus cofrades y santones
que expresiones de la rabia obrera. Porque, con el paso de los años,
lo que debía ser una jornada de agitación revolucionaria mundial,
ha sido convertido por los dirigentes de los sindicatos reformistas en una
mera afirmación de su espíritu de entrega a la patronal y al
Estado. El objetivo es sepultar cada vez más en el olvido la gesta
de los trabajadores anarquistas de hace ya 115 años. Pero, ¿qué
sucedió en esa fecha?
En 1886 se decide en Chicago (EE.UU.) realizar una huelga general el primer
día del mes de mayo para conseguir la jornada de ocho horas. La patronal
responde con una represión feroz y la policía, siempre a sus
órdenes, colabora de una forma especialmente asquerosa: hace estallar
varias bombas en un mitin anarquista y culpa de los muertos y heridos a los
oradores. El resultado es el ajusticiamiento en la horca de varios anarquistas.
Nace por ello el día internacional de lucha obrera en recuerdo de los
mártires de Chicago y por la jornada de ocho horas. La represión
que se desató en el contexto de estas luchas obreras buscaba impedir
que los trabajadores alcanzaran sus reivindicaciones y, sobre todo, frenar
el avance que las ideas anarquistas estaban experimentando en el seno de la
clase obrera y de su exponente organizativo: la Asociación Internacional
de los Trabajadores (A.I.T.).
A pesar de la represión sufrida, ha sido la lucha la única forma
eficaz que ha tenido y tiene la clase trabajadora par conseguir sus reivindicaciones.
Esto lo tienen muy claro las fuerzas del Estado y del capital y, por ello,
combaten a sangre y a fuego todo lo que signifique acción directa de
los oprimidos contra sus opresores. De igual forma, crean toda una tropa de
traidores a su servicio dentro de la clase obrera: sindicalistas profesionales
y sus acólitos que tratan por todos los medios de yugular las reivindicaciones
obreras imponiendo pactos, comités, convenios y demás zarandajas
para atontarnos.
Los anarquistas rechazamos lo que desde el poder se nos trata de imponer:
no participamos en el reparto de migajas que suponen las elecciones sindicales
y la existencia de liberados y profesionales del sindicalismo, que están
más cerca del patrón que del trabajador.
Creemos que el Primero de Mayo debe ser una jornada de afirmación revolucionaria
donde los trabajadores manifiesten sus anhelos de libertad. Por ello salimos
a la calle con el resto de trabajadores de la Confederación Nacional
del Trabajo (sección de la A.I.T.), único sindicato verdaderamente
revolucionario, donde las decisiones se toman entre todos y donde no hay profesionales
ni dirigentes.
Los anarquistas no pedimos más pan y menos horas de trabajo: luchamos
por la transformación de la sociedad desde sus cimientos, una sociedad
de seres libres, iguales y solidarios. En una palabra, la anarquía.
Asociación
por la Libertad
y la Igualdad en las Aulas
Es bien sabido que todo sistema de poder necesita de un sistema educativo
y de enseñanza que forme a la gente a la medida de lo que los poderes
de ese lugar y ese momento necesitan. Es decir: la organización económica
y política de cualquier Estado (o proyecto de Estado) determina siempre
cómo se va a educar, cómo y qué se va a enseñar
a la población. ¿Por qué es esto así? El objetivo
siempre es el mismo: adormecer conciencias; conseguir que todos los individuos
acaben aceptando el orden social imperante para que las élites dominantes
sigan gozando de sus privilegios de siempre.
A todo lo largo y ancho de la Historia siempre ha sido así. Actualmente,
también los "medios de comunicación" (que, en realidad,
son medios de formación de masas) se encargan, en buena medida, de
esa tarea. Pero la organización de la educación, la instrucción
y la cultura es uno de los pilares básicos que cualquier régimen
político y/o económico desea controlar y poner a su servicio.
Y la organización social hoy imperante en España tampoco escapa
a esta regla: al ser un sistema considerado "democrático",
el Estado español y los poderes fácticos que lo sustentan (capitalistas,
partidos políticos, policía, Iglesia, empresas de comunicación...)
deben poner todo su esfuerzo en hacer creer a la población que viven
en el mejor de los mundos posibles y que es una locura y está condenado
al fracaso cualquier intento por transformar la sociedad y por repartir justamente
la riqueza y el poder de decisión. Para mantener su situación
de privilegio usan el discurso de que "todo está bajo control,
aunque haya algunas disfunciones que siempre se podrán corregir",
y organizan un paripé en el que aparentan dejarnos participar "democráticamente",
cuando la realidad es que todo está atado y bien atado, y que las leyes
por las que, aparentemente, se nos dejaría incidir en la vida pública
están llenas de trampas y siempre nos llevan al punto de partida: el
atontamiento generalizado.
A pesar de las apariencias, y si rascamos un poco, enseguida encontramos cuáles
son los valores que imperan y qué cosas se fomentan en los centros
de enseñanza (desde la guardería hasta la universidad) en este
país: competitividad, violencia psíquica (a veces, física),
autoritarismo y sometimiento a las leyes imperantes, falta de libertad, desatención
de los más necesitados, hacinamiento en las aulas, etc., etc., etc.
Todo esto, además, culminado con la guinda de que aquí, si eres
un "espabilao", se puede hacer negocio con todo, ¡hasta con
la educación! Y ahí tenemos la aberración que supone
la escuela privada.
¿Participación? Las asociaciones de alumnos y las Asociaciones
de Madres y Padres (A.M.P.A.s) son meras comparsas de todo este engranaje
en la inmensa mayoría de los sitios... y al díscolo se lo acaba
"convenciendo" o apartando. ¿Y qué decir de los Consejos
Escolares? Aparecen como un instrumento más para hacernos creer que
participamos y que podemos incidir en los problemas, pero, en realidad, son
la correa de transmisión de la autoridad competente y del entramado
de leyes, reglamentos y disposiciones que hay por encima para que no se pueda
hacer nada positivo cuando hay una situación que resolver.
Bueno, y, ante todo esto, ¿qué podemos hacer? Las cosas no son
fáciles, sin embargo...:
-Hay, aún, gente que consideramos que la educación y la cultura
no deben limitarse a un período de la vida ni a una minoría
social; que ambas -educación y cultura- deben fomentar la autonomía
personal, desarrollar la capacidad creadora de cada uno, fomentar el espíritu
crítico y analítico, enseñar a relacionarnos en la cooperación
entre iguales y no en la competencia y la rivalidad, crear conciencia social...
-Todavía hay gente que creemos que con la educación, la enseñanza
y la cultura no se debe hacer negocio; que no debe haber separación
entre escuela y trabajo; que los centros escolares tienen que estar en estrecha
relación con la sociedad, así como fomentar iniciativas de solidaridad;
que no sean lugares de adoctrinamiento religioso, político o militar;
que deben estar óptimamente abastecidos humana y materialmente; que
en sus aulas no debe haber hacinamiento; que la participación en el
centro escolar debe ser real y no ficticia; que la escuela sirva para desarrollar
seres libres y solidarios...
-Y, aún, hay personas que consideramos que el autoritarismo y la represión
-en sus múltiples formas- no son buenos personal ni socialmente, porque
ayudan a crear seres frustrados, sumisos, violentos y con un nivel bajísimo
de autoestima; que pensamos que la resolución de conflictos debe afrontarse
desde el compañerismo y sin violencia; que el aprendizaje en la escuela
debe responder a las necesidades reales del individuo y que el ritmo de aprendizaje
sea el adecuado para cada persona; que no hay tontos y listos, sino personas
con capacidades y habilidades diferentes; que todos podemos aprender de todos;
que a la hora de hablar todas las opiniones son importantes y deben ser escuchadas
y tenidas en cuenta; todos los integrantes de lo que se llama "comunidad
escolar" (alumnos, padres, tutores, profesores, personal no docente)
merecen que no se atente contra su dignidad y ser respetados recíprocamente.
Por todo esto, que nos parece vital, hemos creado la Asociación para
la Libertad e Igualdad en las Aulas (A.L.I.A.).
En A.L.I.A. no hay jefes ni grupos dirigentes. Nuestras decisiones las tomamos
en asambleas y reuniones de coordinación desde la igualdad y la libertad
de sus componentes.
No somos un A.M.P.A. al uso (aunque en A.L.I.A. puede haber padres y madres),
no somos una asociación de alumnos (aunque en A.L.I.A. pueden asociarse
estudiantes), no somos una institución pedagógica (aunque aquí
puede haber profesionales preocupados por la educación), no somos un
sindicato de profesores (aunque aquí puede haber enseñantes)...
A A.L.I.A. puede asociarse cualquier persona que comparta, en líneas
generales, los criterios expresados en este escrito, que piense que ya va
siendo hora de que nuestra educación deje de estar en manos de los
poderosos y de gente sin escrúpulos y que crea que las cosas pueden
cambiar si nos lo proponemos.
La Asociación Cultural Anarquista de Melbourne (Australia) y el Comité de
Apoyo de Tarrasa (España), con la cooperación de aborígenes australianos afines,
están desarrollando un proyecto, denominado Ningala Ningala (Hambrientos de
Tierra), que pretende ser la primera Embajada Cultural Aborigen, con el doble
objetivo de mostrar, fuera de Australia, la situación represiva y las condiciones
de dominación que llevan soportando desde hace más de 200 años, así como su
cultura, interrumpida, prohibida y represaliada desde la invasión europea.
Con la intención de darle un importante empujón a este proyecto (con sede
en Tarrasa), estuvo en España, haciendo una pequeña gira organizada por la
C.N.T. de varias localidades, Lionel Fogarty, poeta y escritor aborigen, pero
sobre todo luchador por la dignidad de su pueblo, que participó en la ocupación
del Parlamento australiano hace algunos años. En Zarauz, Villaverde, Zaragoza
y, por supuesto, Tarrasa, dio conferencias-debate, entrevistas en radio y
televisión, etc. En Madrid, se manifestó, junto con algunos compañeros y compañeras
de la C.N.T., delante de la Embajada australiana, algunos de los cuales le
acompañaron en la entrevista que mantuvo con el embajador, exigiendo al gobierno
la devolución de sus tierras y un trato de igual a igual con su gente. Con
banderas aborígenes (por cierto, rojinegras con un sol en el centro), Lionel
explicaba a los transeúntes y curiosos, traducido por un compañero cenetista,
las reivindicaciones de su pueblo y la represión sufrida, así como el proyecto
de Embajada Cultural, amenizándolo con cantos aborígenes.
Desde la Embajada Cultural se promoverán otras giras, tanto de denuncia como
de exposición de su cultura, pero tendrá también algunas aplicaciones prácticas,
como la expedición de un pasaporte para visitar las zonas aborígenes y que
servirá, además, para reconocer a los legítimos pobladores.
Su pretensión es que las relaciones se desarrollen entre los pueblos (entre
las tribus), al margen de los gobiernos, lo que hace especialmente interesante
esta iniciativa, que será la primera Embajada Cultural Aborigen.
Para más información:
Bonnie Zuidland (Australia): bazuidland@students.latrobe.edu.au;
Jorge García: jorge@aberingi.com;
Rosa López (España): rellinars@eresmas.com
La Barraca: local del pueblo insumiso
La historia de La Barraca es casi tan larga como la del barrio madrileño
sobre el que se asienta: Moratalaz.
Allá por el año 1972, este barrio, que casi no disponía
de asfaltado ni de alumbrado público, y con fuertes carencias en transporte,
educación y sanidad, se empieza a poblar por su zona más oriental
de familias realojadas que venían expropiadas y deshauciadas de zonas
del barrio vecino de Vallecas. Es, pues, para esta zona, la de menos recursos
económicos, para la que ese año se levanta un barracón
prefabricado en la calle Hacienda de Pavones con la intención de que
sirva de "parroquia provisional".
A partir de entonces, este recinto se convierte en lugar de encuentro para
la gente más socialmente comprometida de la zona. Asambleas de trabajadores,
partidos políticos de izquierda y asociaciones de vecinos de funcionamiento
asambleario se dan cita allí, lo cual no pasa inadvertido para las
autoridades franquistas que, en más de una ocasión, realizaban
redadas en la "iglesia" (hasta que, en los años setenta y
muchos, la Asociación de Vecinos no dispuso de local, estuvo realizando
muchas de sus asambleas aquí).
Con la llegada de la "democracia", los problemas del barrio empiezan
a ser de otra índole y temas como la droga y la marginación
comienzan a castigar con virulencia esta zona. Es por esto que un cierto número
de personas inicia, alrededor de este local, un trabajo con jóvenes
marginales y una labor de alfabetización de personas adultas que con
el tiempo da lugar a la Asociación Cultural Barbecho.
Pero el trabajo en otros terrenos tampoco se deja de lado y, en los años
de las movilizaciones anti-OTAN, el barracón se convierte en uno de
los puntos fuertes de oposición antimilitarista. Fruto de ese legado
surgirá después la Asociación Cultural Pacifista de Moratalaz.
Es a principios de los 90 cuando llega a su fin como parroquia "Nuestra
Señora de Gracia", ya que, con el paso del tiempo, habían
sido construidas otras en el barrio, algunas sospechosamente cerca del barracón,
supuestamente para, con el tiempo, acabar con las actividades que se realizaban
en el local rebelde. Comienza, pues, la historia de La Barraca, como ya era
conocida por los vecinos.
Gracias a la mediación de Pepe, el antiguo cura, el local es cedido
de palabra, la mitad como hogar de ancianos a la Asociación Ramón
y Cajal (una de las primeras que se constituyó en el barrio con la
aportación de compañeros mayores, algunos de los cuales militaban
en la C.N.T. -un recuerdo aquí para los hermanos Julián y Basilio
Alcolea, ya fallecidos-) y la otra mitad a los diferentes colectivos sociales
que funcionaban a su alrededor.
En estas fechas, jóvenes del barrio con distintas afinidades ideológicas
dan lugar al K.L.A.S. (Kolectivo Libertario Autónomo y Solidario) que
comienza a trabajar en los nuevos movimientos sociales emergentes por aquellos
años: insumisión, ocupación, etc., así como en
otras cuestiones sociales que se daban por el Madrid de aquellos tiempos:
ley Corcuera, subidas del transporte público, represión y tortura,
anticapitalismo, impulso a unas fiestas populares en el barrio, campañas
contra la heroína como factor desmovilizador de la juventud (y que
se llevó por delante a algún compañero -¡hasta
siempre Víctor!-) ...y muchas otras actividades sociales al margen
de las instituciones. Son, precisamente, personas de este colectivo las que
hacen una llamada para montar las Juventudes Libertarias de Madrid, que empezarán
a funcionar en esta ciudad a partir de febrero de 1992 después de una
asamblea que se celebró, precisamente, en La Barraca. A raíz
de esto, funcionarán en Moratalaz varios grupos de las "julis"
que se coordinarán bajo el nombre de Anarquistas de Moratalaz.
A partir de la segunda mitad de los años 90, el local se abre a gente
con diferentes inquietudes: artísticas, pedagógicas, etc., siguiendo
con la línea histórica de La Barraca de acoger a aquellos grupos,
actividades y personas que no tenían cabida en ningún otro espacio
de Moratalaz (por desgracia, todos los locales seguían y siguen controlados
por el poder político, económico o religioso, o por organizaciones
pseudoinstitucionales). En ningún momento se interrumpe el espíritu
asambleario con el que siempre funcionó La Barraca.
Durante el último año, en la Asamblea de La Barraca hemos participado
la Asociación de Ocio y Tiempo Libre "La Chincheta", el Colectivo
Libertario "La Barraca", los grupos de teatro "Teatrofilia"
y "Atakines", el Colectivo de "Adictos al Pin-Pon", las
publicaciones El Tiraka y Ecos de Utopía, un grupo musical, un grupo
de juegos de rol, un pintor, un grupo de danza y un grupo de malabares, además
de la Asociación de Personas Mayores Ramón y Cajal.
Quieren derribar lacultura popular
Desde principios de este año 2001 y después de que durante
más de una década el número de amenazas de desahucio
haya sido incontable (tantas que ya no les hacíamos ni caso), parece
que, esta vez sí, nos había tocado la china. El arzobispado
de Madrid, propietario legal del solar donde se asienta La Barraca, había
llegado, fiel a su política de especulación urbanística,
a un acuerdo de permuta de terrenos con el ayuntamiento de Madrid (siempre
fiel, también, a su historia como especulador urbanístico y
como represor de los movimientos sociales) en la que, entre otros, se incluía
el de La Barraca. El arzobispado debe, por tanto, realizar la obra de derribo,
para lo cual obtiene la licencia en el mes de enero. En ningún momento,
representante alguno de la iglesia se puso en contacto con los grupos que
allí funcionábamos y, sólo a través de terceras
personas, llega a nuestros oídos la "obligación" de
marcharnos.
Desde un primer momento, la Asamblea de La Barraca decidió no moverse
del local e iniciar una campaña de información en Moratalaz
a través del reparto de propaganda, recogida de firmas, realización
de jornadas culturales y concentraciones en la plaza más concurrida
del barrio.
Además de esto, y teniendo en cuenta la especial situación de
La Barraca -diferente al "clásico" local okupado, ya que
nosotros todavía no estamos denunciados como usurpadores- decidimos
abrir contactos con las instituciones implicadas en los que, siempre en primer
lugar, hemos presentado con fuerza nuestra intención de continuar con
nuestra actividad en La Barraca, pero en la que dejamos una puerta abierta
a abandonar el local siempre que dispusiéramos de otro de similar capacidad,
en el mismo régimen (cesión en la que sólo afrontemos
el pago de luz y agua) y que esté situado en Moratalaz.
De momento, las respuestas que hemos recibido han sido, más o menos,
las esperadas. En el arzobispado nos comunicaron que el mantener el local
era algo "jurídicamente" casi imposible, que "comprendían"
nuestra necesidad pero que no disponían de locales en Moratalaz para
cedernos. En la junta de distrito del barrio nos cuentan lo mismo y nos "animan"
a preguntar al Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) y a la Empresa Municipal
de la Vivienda (EMV) si disponen de locales en Moratalaz. Se realizan nuevos
contactos y desde el IVIMA se nos ofrece un local en Vallecas por 70.000 pesetas
al mes, lo cual provoca no pocas risas entre los integrantes de esta asamblea.
Mientras estos contactos se realizaban, y a pesar de haber dado su palabra
de no hacerlo hasta que tuviéramos una nueva ubicación, el arzobispado
intenta, por sorpresa, demoler el local, cosa que es impedida una mañana
por la propia gente de La Barraca. Al pedir explicaciones de su actitud, el
arzobispado lo achaca a una confusión de tipo burocrático-jerárquico.
Actualmente, desde la Asamblea de La Barraca estamos presionando al arzobispado
para que se realice una reunión a tres bandas junto al ayuntamiento,
ante lo cual el obispo auxiliar de Madrid ha dicho haberse puesto ya en contacto
con el presidente de la EMV para que estudie la posibilidad de cedernos algún
local.
Como nosotros no nos fiamos de nadie por muy obispo que sea, seguiremos alerta,
haciendo cosillas y preparados para un enfrentamiento distinto en el caso
de que no se nos aporte ninguna solución.
Sin más, desde Moratalaz, un abrazo muy fuerte para toda la gente que
nos está echando una mano a cualquier nivel. ¡Ah! Estáis
invitados a pasaros por aquí: la gente que creáis en la libertad,
la igualdad y la solidaridad sois bienvenidos a este espacio autogestionado.
Para contactos:
La Barraca, Apartado 39109 28080 Madrid ![]()
Creo en el telediario todopoderoso,
informador y forjador de lo bueno
y de los malo,
aunque no siempre quede claro.
Leo la prensa mayoritaria,
ya que es "independiente",
y "defiendo" la libertad de expresión,
aunque lo haga con un condón.
Creo en la democracia
que brinda oportunidades,
aunque consienta desigualdades
Copio de la burguesía,
que nos enseñó a comer en la mesa,
y a "comportarnos" con cortesía.
Creo que este sistema es el mejor,
ya que puedo comprar y viajar,
y lo pienso apoyar,
aunque las cosas vayan a peor...
Todo esto, por no ir escrito en francés,
te aviso que lo interpretes al revés.
El problema principal con cualquier debate sobre el movimiento ecologista
es que no existe como un solo cuerpo de ideas. En lugar de eso, tanto individuos
como organizaciones sostienen un rango de posiciones desde el anarquismo a
través del espectro político hasta las ideas influidas por el
fascismo. Cualquier término, ambientalismo, ecologismo, etc. Son definiciones
muy vagas de unos amplios cuerpos de ideas y prácticas, probablemente
incluso más amplios y más vagos que el socialismo.
Por eso no deberíamos crear una falsa elección entre anarquismo
y ecologismo sino más bien deberíamos preguntarnos qué
tipo de teoría y acción ambiental deberíamos favorecer
los anarquistas y por qué cualquier ecologista también debería
ser un anarquista de lucha de clases.
Hay un buen argumento que algunos de los primeros anarquistas, en particular
Kropotkin, fueron los creadores de alguna de las ideas de base comunes a la
teoría ecologista radical de hoy. Del mismo modo algunos anarquistas
de hoy, como Murray Bookchin, tienen una influencia extendida en la teoría
ecologista moderna. Esta conexión histórica y actual es probablemente
por la que muchos activistas ecológicos radicales ya se definen como
anarquistas.
Por otra parte hay gente que se autodenomina ecologista con la que no tenemos
nada en común y que nos debería desagradar al igual que otros
políticos y movimientos reaccionarios. Un problema importante con el
movimiento verde es que los elementos progresistas a menudo fracasan seriamente
en distanciarse de los elementos reaccionarios. Esto puede contrastarse con
el deliberado distanciamiento insinuado en el lema: "ni izquierda ni
derecha sino verde".
Puede lograrse una comprensión simplificada del rango de ideas verdes
si imaginamos dos ejes de teoría de protección del medio ambiente
y sus prácticas: tácticas de organización (de la acción
directa al parlamentarismo de líderes) y motivación (del misticismo
misantrópico al materialismo humanista).
La intersección entre las tácticas del líder/parlamentario
y el misticismo misantrópico es actual e históricamente inútil
en el mejor de los casos y a menudo excesivamente peligrosa por dar cobertura
a tendencias políticas profundamente reaccionarias. En Alemania en
1920, por ejemplo, existía una organización de masas llamada
Sangre y Suelo que representaba justamente tal combinación. En 1923
su propaganda decía: "En cada alemán tiembla un bosque
con sus cavernas y sus barrancos ... es la fuente de la esencia alemana, del
alma alemana". Para 1939, el sesenta por ciento de sus afiliados de las
principales organizaciones para la "protección de la naturaleza"
se había unido al Partido Nazi (comparémoslo con el diez por
ciento de toda la población masculina que lo hizo).
En 1942, Himmler usaría el "ambientalismo" como justificación
para la anexión de Polonia escribiendo: "El campesino de nuestra
estirpe racial siempre ha buscado cuidadosamente aumentar los poderes naturales
de la tierra ... y preservar el equilibrio de toda naturaleza. ... Si, por
consiguiente, el nuevo Lebensraum () va a convertirse en una tierra natal
para nuestros colonos, entonces el planeado acomodamiento del paisaje a lo
más cerca de la naturaleza es un prerrequisito decisivo". Esto
no es, por supuesto, decir que todos los ecologistas son fascistas, ni mucho
menos, pero no puede asumirse con toda seguridad que son automáticamente
progresistas.
Secciones del movimiento verde hoy en Alemania han resucitado a alguno de
los teóricos del Sangre y Suelo. Esto no se debe interpretar como que
todos los ecologistas son o se convertirán en fascistas, lejos de eso,
pero debería quedar claro que la etiqueta de "ecologista"
no es garantía de política progresista en otras áreas.
El ala del ecologismo que está más abierta al anarquismo es
la intersección o combinación opuesta, la de la acción
directa y el materialismo humanista. Se basa en la comprensión de que
el medio ambiente es importante porque es donde nosotros vivimos. Así
es que no podemos escapar a las consecuencias de la degradación ambiental.
Esta comprensión se complementa con la acción para proteger
el ambiente basada en la acción directa contra la contaminación,
etc. antes que confiar en un "impuesto verde" u otras nuevas leyes
para salvar la tierra.
Muchos de estos ecologistas ya usan la etiqueta 'anarquista' para distanciarse
del respetable reformismo de los partidos verdes. Pero otros han venido al
anarquismo porque hay una lógica distinta y poderosa entre ellos y
nosotros.
El anarquismo trae al ecologismo una explicación sobre la degradación
del medio ambiente, que no es otra que la persecución de beneficios
por poderosos intereses sobre los cuales ejercemos poco control en la sociedad
actual. Tiene poca importancia para un anarquista si estos poderosos intereses
son las clases dirigentes privadas de Europa occidental o los burócratas
estatales que previamente dominaron Europa oriental y que todavía controlan
grandes secciones de la economía a nivel global.
Para resumir, como anarquistas somos conscientes de que estamos condicionados
por el medio ambiente para existir, somos conscientes de que el poder, ya
esté basado en la industria o en el Estado, desea destruir grandes
territorios para alcanzar más poder y beneficios. Finalmente, somos
conscientes de que la única forma de detener al poder es la acción
directa contra sus proyectos a corto plazo y un cambio revolucionario de la
sociedad a largo plazo.
Sin embargo, hay otro elemento común con el ala radical o progresista
del movimiento ecologista. Para muchos, los métodos utilizados también
representan una forma de escape a la miseria de la vida diaria bajo el capitalismo.
Esta actitud, que a menudo es definida en círculos anarquistas como
"primitivismo", es algo que también necesitamos considerar.
Las acampadas de protestas de los movimientos anticarreteras en Gran Bretaña
e Irlanda representaron algo más que una forma para detener proyectos
innecesarios de carreteras y cuestionar las prioridades del transporte. Para
muchos también representó un modelo alternativo de cómo
podríamos vivir: sin jerarquías y más relacionados con
la naturaleza.
Los artículos de prensa que hablaban de estos campamentos a menudo
los retrataban como islas de escape al capitalismo donde se intentaba desarrollar
una teoría sobre cómo podría ser la gente autosuficiente
y, en algunos casos, incluso intentando escapar a la dependencia del Estado
del bienestar. Lo de crear colonias para "escapar al capitalismo"
no es un fenómenos nuevo, también tiene un paralelismo histórico
asociado con el anarquismo. En los años veinte se materializó
en EE.UU. un crecimiento en el número de comunas.
Voy a ser crítico con esta tendencia, pero dejadme empezar moderando
esta crítica al decir que, como anarquistas, deberíamos defender
el derecho de la gente a escoger cualquier estilo de vida que desee bajo la
sociedad actual. Y en una futura sociedad anarquista deberíamos aclarar
que la gente escogerá vivir en una amplia variedad de formas. Me gustan
las ciudades y la diversidad cultural que viene con ellas, así es que
ciertamente creo que las ciudades existirán en el futuro, pero también
deberíamos aclarar que alguna gente escogerá vivir en comunas
mucho más pequeñas, en formas que consideran más en contacto
con la naturaleza. Dado que la gente es libre para escoger de qué manera
vivir, no sólo no deberíamos tener problema con esto sino que
deberíamos desear tal sociedad. Una en la cual la gente pueda moverse
entre las diferentes formas de vida y las diferentes comunidades según
le satisfaga, sin las desventajas económicas subsiguientes ni la represión
política que acompaña tales elecciones en la sociedad de hoy.
Lo que quiero yo criticar, sin embargo, es la idea de que este tipo de elección
pueda cambiar la sociedad, o más exactamente, que si todo el mundo
hiciera tal cambio de estilo de vida, sucedería una revolución
porque el capitalismo ya no podría funcionar.
Fundamentalmente esto olvida la voluntad del capitalismo para obligar a la
gente a trabajar. El capitalismo, cuando se ve con escasez de trabajadores
tiene pocas dudas en echar a la gente de la tierra y hacerla afrontar la elección
de trabajar en la fábrica o morir de hambre. Históricamente
esto fue, al menos en un grado, de lo que iban las Enclosure Acts en el siglo
XVIII en Gran Bretaña. La división de la tierra en unidades
claramente marcadas llevó a decenas de miles de personas, que no pudieron
hacer reclamación formal, del campo a las ciudades. Las condiciones
en la ciudad de esa época eran horribles, con la tasa de mortalidad
excediendo al índice de natalidad.
Hoy presenciamos fenómenos similares en muchos países del "tercer
mundo" en donde enormes áreas de tierra están en barbecho
mientras los campesinos sin tierras se ven forzados a mudarse a los barrios
bajos de la ciudad y ganar a duras penas un sustento en condiciones casi imposibles.
Así que no deberíamos olvidarnos de que el capitalismo tiene
dientes y que en el pasado histórico y fuera del primer mundo no tiene
reparo en usarlos si necesita mano de obra.
Fundamentalmente, muchos trabajadores no tendrán el deseo escoger el
estilo de vida asociado con 'el dejarlo todo'. Disfrutamos de las comodidades
de la sociedad consumista. Soy un gran aficionado a la Playstation, por ejemplo,
y tales artículos sólo pueden ser producidos en avanzadas sociedades
industriales. Estoy dispuesto a luchar por una sociedad en la que decidamos
qué producir y si los beneficios de la producción pesan más
que el daño ambiental causado por la producción. Estoy incluso
dispuesto a reconocer que durante un tiempo al menos, podemos decidir que
producir estufas de carbón vegetal es más importante que producir
Playstations. Estoy dispuesto a luchar por una sociedad en la que la gente
pueda escoger sus propios estilos de vida. Pero no voy a luchar por una sociedad
que se limita a comunas pequeñas e industria de baja tecnología.
Para finalizar, este es núcleo de un análisis anarquista del
ecologismo. En una sociedad donde entre todos controlemos la producción,
optaremos por no contaminar o limitar la contaminación a un nivel que
pueda ser asimilado. Nosotros también reconocemos la necesidad que
hay de luchar contra las actividades dañinas en el "aquí
y ahora" y vincular estas luchas con otras para cambiar la sociedad.
Defendemos el derecho de la gente a ser diferente aquí y ahora, a escoger
su propio estilo de vida, su sexualidad, sus preferencias musicales y cualquier
cosa. Esta posición nos hace automáticamente aliados del fin
radical del movimiento ecologista, para cambiar de la política de la
protesta permanente a la del cambio permanente.
Por una extraña carambola, el informe elaborado por una religiosa
estadounidense, denunciando centenares de violaciones de monjas y novicias
por parte de curas y otros representantes de Dios a ras de tierra, en -al
menos- 33 países, ha saltado a las páginas de los periódicos.
Nada que no supiéramos. La incalificable moral de la Iglesia católica
ha producido aberraciones conocidas desde tiempos inmemoriales, como la del
obispo de Basilea que "acumuló" hasta 61 hijos/as.
Su libertina interpretación de los juegos sexuales, que deja a los
hippies como aprendices poco avezados, ha servido para documentar obras inmortales
de la literatura universal. Si San Bonifacio se quejaba (en el siglo VIII)
de sacerdotes que llegaban a tener cinco y más concubinas en su cama
o el Consejo Municipal de Zurich promulga en 1493 una severa ordenanza "contra
la conducta lasciva en los conventos de religiosas", en nuestros días
todos/as hemos sabido de curas que seducen a mujeres casadas o juegan con
los genitales de algún/a menor, mientras los jerarcas de la "madre
Iglesia" miran para otro lado o premian al tocador con otra parroquia
como si no pasara nada.
Pero la denuncia de la yankimonja no se centra en una lamentable moral sexual
que disfraza de "sobrinas" a tantas amantes clandestinas de bufones
que amenazan con fuegos fatuos -desde púlpitos y aras- a quienes se
comporten como ellos lo hacen. La denuncia, ni siquiera se detiene en las
orgías consentidas, por más sentimiento de culpa que provoquen
en sus mentes enfermas, contaminadas por una moral absurda y un discurso antinatural.
La gravedad de la denuncia, y poco parecen reparar en ello los medios de comunicación,
es que habla de conductas criminales: violaciones y abusos, abortos clandestinos
forzados, marginación de las víctimas y encubrimiento, cuando
no prevaricación, de los responsables de perseguir estos crímenes.
Las denuncias, que parecen sacadas de una increíble película
de terror, incluyen historias como la del sacerdote que copula con una monja
a la que hace abortar en un hospital de médicos católicos y
el mismo violador, al morir ella, oficia la misa de difuntos.
En fin, la cuestión aquí no enlaza con una Iglesia que predica
castidad y se infla a follar, que predica el celibato y convive con "sobrinas",
que (también se ha denunciado recientemente) predica pobreza y se forra
hasta robando donaciones o exhibiendo groseramente palacios y riquezas. La
cuestión aquí enlaza con la Iglesia que bendice guerras y dictaduras,
quema herejes y ampara asesinos defensores de la pena de muerte. Por eso no
es de extrañar que a sus criminales y violadores no pase de castigarles
con un sermón.
El anarquismo y la nueva situación
Se habla de crisis del anarquismo y es cierto: el anarquismo está
en crisis. Pero no es profunda, porque no lo toca por dentro. Toda la historia
del siglo XX nos da la razón. Sólo la metodología está
afectada y las perspectivas de futuro están comprometidas. Se ha producido
en los últimos años un alud de hechos nuevos que han cambiado
los términos de los problemas. Todo debe ser replanteado.
El principal de estos hechos nuevos es que, por primera vez en la historia,
está en juego la continuidad misma de la especie y, estaría
por decir, de todas las especies. Hay que agregar que este peligro de un helado
y polvoriento fin de la historia no puede ser eliminado y va a caracterizar
y en cierta forma condicionar toda nuestra historia futura, que se va a desarrollar
bajo la amenaza de la muerte colectiva, bien muerte lenta por sed, intoxicación
o asfixia, bien repentina por una nueva Hiroshima universal. Esto no invalida
nuestra propuesta: al contrario; pero la complica en su aplicación.
Creo que es el punto que más habría que estudiar.
Otro de los cambios básicos que se han producido después de
la formulación básica del anarquismo, es la pérdida de
importancia del proletariado como factor social y económico. El trabajo
manual humano se necesita cada vez en menor medida en la producción.
La vinculación tradicional del socialismo y del anarquismo con él
cambia de carácter. Más que de lucha es de iniciativa y de creación,
de ahí la importancia de la autogestión. En este terreno creo
que será urgente impulsar la organización de los desocupados
y trabajar en esas organizaciones.
Un gran cambio es la informática, que nos ofrece posibilidades nuevas
que hay que estudiar y sobre todo experimentar, pero que presenta también
nuevos peligros. La "globalización", que es una consecuencia
de la informática y que implica una pérdida de poder por parte
de los Estados nacionales, contra los cuales se ha dirigido tradicionalmente
nuestra lucha, ha cambiado, no sabemos si radicalmente o por corto tiempo,
todas las relaciones de dependencia, en favor de grandes formaciones económicas
multinacionales, que están adquiriendo un peso político creciente,
con ejércitos y jurisdicción propias a modo de grandes feudos
transversales.
La emancipación de la mujer ha dado un nuevo perfil a la familia; su
irrupción masiva en el campo laboral puede tener una influencia múltiple
y aún contradictoria en la estructura social. Interesa influir en sentido
libertario en el movimiento feminista.
Otro terreno en que la historia reciente ha cambiado todos los factores del
juego es el jurídico. Aquí la nueva tecnología ha realzado
el valor de las objeciones de Merlino (escritor italiano que polemizó
con el anarquismo a comienzos del siglo XX). ¿Cuál debe ser
la actitud anarquista frente a un asesinato para robar órganos? ¿Cómo
se defiende en este caso o en casos similares el derecho del más débil?
Frente a este alud de hechos, ¿cuál ha sido la actitud del anarquismo?
Donde fue más fuerte, es decir, en España, se ha desmenuzado
en una cantidad de tendencias que se odian y se agreden; en los demás
países, salvando las proporciones, no estamos mucho mejor. El clima
que se crea no es nada favorable al debate interno, sereno y fraternal que
tanto necesitamos. Para ello, lo primero es no poner nunca en duda -sino con
razones serias y probadas- la buena fe, sinceridad y buena voluntad de quienes
discrepan de nuestro punto de vista, pues sin este criterio básico
no hay discusión posible y tampoco es posible ninguna sociedad libertaria.
Yo no pretendo dar aquí soluciones, sino promover el debate. Sólo
reitero lo que siempre sostuve: que independientemente de su realizabilidad,
el anarquismo es una meta, pero también un camino, y es esencialmente
como tal que tiene su función y su importancia: es una realización
continua en nosotros y alrededor de nosotros. Agrego ahora que, a la luz de
la nueva situación, la importancia de lo parcial y circunstancial aumenta
y las esperanzas de una victoria completa disminuyen. Se acentúa indudablemente
la precariedad de toda situación, lo que obliga a mantener la tensión
de la lucha incorporándola a nuestra visión de futuro, abandonando
la idea -que siempre fue ilusoria- de la revolución social como resolución
a todos los problemas.
La revolución es un accidente histórico que puede permitir resolverlos;
pero lo difícil viene después. Por eso creemos que hay que acentuar
el carácter creativo del anarquismo, adelantando la experimentación,
llevando a la práctica nuestra propuesta a través de estructuras
comunitarias y de autogestión.
El movimiento feminista ha ganado prácticamente su batalla ocupando
espacios, creando una cantidad cada vez mayor de "hechos consumados",
de situaciones por el momento irreversibles, a la vez que se producía
en el mismo sentido un cambio en la literatura, en los espectáculos,
en las costumbres. Hay que trabajar en todos estos terrenos que han sido demasiado
olvidados, recoger todas las migajas de anarquía que hay en el ambiente
y aprovecharlas.
El error acaso ha sido el considerar la revolución como previa. Es
previa sólo bajo un poder absoluto.
Creo que de todo esto surge una nueva visión del anarquismo, más
modesta, menos luminosa, pero más capaz de afrontar los difíciles
momentos que se acercan. Es más: la pedagogía libertaria se
mantiene como única válida, si queremos luchar contra el mercado,
que está entrando en crisis.
Los compañeros de la Federación Anarquista Italiana nos remiten para su publicación el manifiesto que reproducimos a continuación. En Italia ya ha sido asumido por multitud de grupos y componentes del movimiento libertario.
Del 20 al 22 de julio tendrá lugar en Génova una reunión
del G8. Este vértice de los poderosos resume de forma espectacular
la tendencia a una concentración a nivel mundial de los poderes económicos
y políticos como nunca se había visto.
Los llamados procesos de globalización están continuamente dividiendo
el mundo entre pobres y ricos, condenando al hambre a poblaciones de continentes
enteros, marginalizando cada vez más estratos de población en
el interior de los diferentes países, precarizando cualquier forma
de trabajo, eliminando -allí donde existían- cualquier tipo
de garantías sociales. Todo en nombre del beneficio y de la acumulación
capitalista, sin reglas ni compromisos.
Mientras tanto, se multiplica el control social, tanto en el interior como
en el exterior de los Estados: son cada vez más fuertes los aparatos
represivos policiales y militares. A todo debemos oponernos.
Hemos sido y somos portadores de un punto de vista antiestatal, no reformistas,
internacionalista y de reconstrucción de la unidad y la capacidad de
lucha de las clases proletarias y expoliadas. También en esta ocasión
debemos remachar:
-La imposibilidad de democratizar organismos políticos y económicos
(nacionales o trasnacionales) que tienen como único objetivo la intensificación
de la explotación del trabajo y de los recursos.
-La irreconciliación -en este como en otros procesos- de los intereses
de los explotadores con los de los explotados.
-La permanencia de las funciones del Estado que, abandonando el control de
la economía, mantiene y refuerza el control social, policial y militar.
-La certeza de que los derechos sólo existen sobre el papel y no valen
nada si no se apoyan en favorables relaciones de fuerza.
De aquí la necesidad de luchar:
-por la libertad de circulación de todos en un mundo sin fronteras;
-contra el militarismo, la guerra y las cárceles;
-por una reducción generalizada del horario de trabajo;
-y, sin proponer el modelo de bienestar que ha significado la estatalización
del movimiento obrero, por la defensa de las garantías sociales adquiridas,
por la consecución de una calidad de vida digna para todos.
En esta línea queremos proponer una serie de acciones en oposición
al G8 en las que el movimiento libertario pueda expresar la consistencia y
la fuerza de sus razones.
Proponemos por ello:
-una manifestación de ámbito nacional en Génova el sábado
4 de junio, para garantizar presencia y posibilidad de expresar nuestros contenidos;
-iniciativas coordinadas de movilizaciones locales, en todas las ciudades
en que sea posible, para el sábado 14 de julio;
-la declaración, por parte del sindicalismo de base, de una huelga
general para el viernes 20 de julio;
-organizar una presencia significativa de matiz libertario durante los días
del vértice, sirviendo de referencia a los compañeros que vengan
de otras partes de Italia y del exterior. Queremos boicotear el vértice
reivindicando en la calle nuestro derecho a manifestarnos libremente y a través
de todas las formas de lucha social y de acción directa necesarias
para dar visibilidad y concreción a una opción radicalmente
libertaria;
-verificar la posibilidad de un encuentro internacional sobre el tema de la
globalización en los días inmediatamente posteriores al G8.
Invitamos a todas las fuerzas del antagonismo social que se reconozcan en
el espíritu de este llamamiento a participar activamente en la construcción
de este proceso.
Se ha dicho que la historia la escriben los vencedores, pero más importante aún es que la escriben varones que suelen preciarse de realistas, así que ocuparse de unas ilusas mujeres derrotadas pasa por tema de poca entidad como para que los "investigadores serios" se dignen examinarlo. Por ello, en lo dedicado a la Guerra Civil española, el hecho histórico del siglo XX sobre el cual se ha producido documentación más abundante en lengua castellana, la consideración acerca de la Agrupación de Mujeres Libres (MM.LL.) y su significación en el proceso social ibérico de aquel período normalmente está excluida del todo, cuando más reducida a escuetas menciones o al limbo de las notas al pie de página, a pesar de que se trata nada menos que del primer movimiento feminista radical de masas en el ámbito iberoamericano, precursor en la lucha por reivindicaciones que 65 años después conservan plena vigencia, con el mérito extraordinario de iniciar con coraje la construcción de utopías en medio de un enorme atraso social y cultural del cual la mujer era víctima por excelencia.
Las raíces de MM.LL.
Desde su fundación, ocurrida en 1910, la Confederación Nacional
del Trabajo -C.N.T., central sindical orientada por el anarquismo y fuerza
fundamental en el movimiento obrero español- había reconocido
el derecho de las mujeres a su libertad económica y a salario igual
que el hombre, pero poco o nada se planteó por mucho tiempo como iniciativas
de lucha específica en relación a ellas, pues apenas es a fines
de los años de 1920 y comienzos de los 30 cuando la presencia femenina
empieza a asomarse en el mercado laboral hispano. Un puñado de esas
primeras mujeres asalariadas se aproxima al anarcosindicalismo y en 1934 funda
en Barcelona el Grupo Cultural Femenino, núcleo pionero de articulación
femenina en el anarquismo peninsular, que por entonces también anima
una importante corriente educativa y cultural que atrae a sus filas a otras
mujeres procedentes del reducido sector de las españolas con alguna
formación académica (a mediados de los años 30, se estimaba
en 90 por ciento el analfabetismo femenino). El objetivo inicial, en ambas
vertientes, era alentar a las mujeres a aproximarse al ideal libertario, pero
la acelerada dinámica que se puso en marcha con el estallido de la
Guerra Civil (19 de julio de 1936), las impulsó a una rápida
unificación de esfuerzos y a evolucionar a un planteamiento feminista
muy activo, que todavía nos resulta inspirador.
El grupo más maduro política e intelectualmente estaba en Madrid,
con la escritora Lucía Sánchez Saornil, la abogada Mercedes
Comaposada y la médica Amparo Poch. Desde esa ciudad, el 2 de mayo
de 1936, se publica el primer número de Mujeres libres, revista en
cuyas trece ediciones se recogerá lo esencial de las ideas que impulsaban
a este colectivo y de las acciones que emprendió en medio de las complejas
circunstancias de la Guerra Civil, además del esfuerzo para entonces
inédito en el ámbito de habla castellana de hacer una publicación
donde los textos, el componente gráfico y el diseño era en su
totalidad creación femenina. El nombre de la revista también
lo tendría la organización específica que constituirán
las mujeres anarquistas desde septiembre de ese año en las zonas liberadas
del fascismo, aún cuando el congreso que formalizó su fundación
ocurrió en agosto de 1937. Para la creación de esta agrupación,
las más activas fueron las mujeres procedentes del ambiente anarcosindicalista
de Cataluña, como Soledad Estorach, Pepita Cárpena, Sara Berenguer,
Azucena Fernández y Concha Liaño, pero no hay que olvidar a
otras destacadas animadoras de ese proceso como María Jiménez,
Pura Pérez, Suceso Portales y Antonia Fontanillas. El esfuerzo de todas
las mencionadas y de muchas otras se tradujo en una organización que
afiliaba a un estimado de más de 20.000 mujeres a fines de 1936, con
particular presencia en Cataluña, Aragón y Valencia.
Lo específico en las ideas de MM.LL.
El feminismo hispano anterior al nacimiento de MM.LL. era un movimiento
que expresaba visiones y objetivos de clase media, con énfasis en el
logro paulatino de los derechos políticos, ocupándose poco o
nada de la discriminación social, educativa y cultural que padecían
las españolas obreras y campesinas. La aparición de este colectivo
libertario marca una ruptura con esas limitadas experiencias previas, así
como con el esfuerzo paralelo en el tiempo de comunistas, socialistas y fascistas
de crear las secciones femeninas de los respectivos partidos, concebidas como
correas de transmisión para llevar consignas y órdenes políticas
a un sector que en lo esencial debía someterse a la dirección
partidista (integrada siempre por varones, si acaso con alguna mujer que aceptara
esa dominación de género).
A pesar del apoyo orgánico y la afluencia de activistas procedentes
de las otras instancias del movimiento libertario (C.N.T., Federación
Anarquista Ibérica -F.A.I.-, Juventudes Libertarias, los Ateneos),
desde el principio MM.LL. insistió en funcionar de modo autónomo,
sin subordinarse a ninguna de las estructuras previamente existentes, pues
se consideraba que la organización femenina separada permitiría
una acción más eficaz en los temas que particularmente concernían
a la mujer, ya que sólo con la acción femenina autogestionada
se podría adquirir la confianza y capacidad para participar como iguales
a los hombres en la tarea de construir un mundo mejor. Esto se explicaba así
en la revista Mujeres libres: "No luchamos contra los hombres, no pretendemos
sustituir el dominio masculino por el femenino. Es necesario trabajar y luchar
juntos pues si no nunca tendremos la revolución social. Pero necesitamos
nuestra propia organización para luchar por nosotras mismas".
MM.LL. compartía sin duda la estrategia anarcosindicalista de lucha
de clases y la visión comunista libertaria de la C.N.T. y la F.A.I.,
pero entendía que en ese marco cabía desarrollar sus objetivos
organizacionales específicos, resumidos en dos consignas: capacitación
y capacitación. Lo primero se refería al trabajo educativo,
para ayudar a las mujeres obreras y campesinas a superar las enormes carencias
de instrucción formal que padecían, lo cual era condición
básica para acceder a lo segundo, pues las mujeres que se superaban
a través de la educación podrían incorporarse y participar
activamente en ese proceso de transformación social profunda impulsado
por el movimiento libertario español en las áreas donde tenía
predominio (particularmente en Cataluña y Aragón).
Como propuestas para modificar a corto plazo la situación femenina
en España, los esfuerzos más insistentes de la Agrupación
apuntaron a lo siguiente:
-Sobre el trabajo: La participación de la mujer era indispensable,
porque en ello se fundaba la independencia económica femenina. Por
las urgencias de la Guerra Civil se aceptó que las mujeres trabajaran
en las fábricas, pero MM.LL. no quería simplemente esa función
de emergencia, pues propugnaba un derecho definitivo al trabajo. Además
pedían comedores populares, guarderías, y que las faenas hogareñas
fuesen compartidas.
-Relaciones de pareja: Este aspecto lo vinculaban con la independencia económica,
pues sin ésta no es posible construir una relación basada en
la libertad. También repudiaban el control y sanción institucional
(estatal o eclesiástico) sobre las uniones.
-Prostitución: Sobre este tema hicieron proposiciones originales. Estaban
en su contra pero a favor de las prostitutas. Decían que no se podía
acabar con la explotación sexual sólo con medidas policiales,
pues ello supondría dejar sin trabajo a muchas mujeres. Plantearon
que inicialmente debía existir una prostitución liberatoria,
con exámenes y tratamientos médico-psicológicos, orientación
y capacitación en trabajos sustitutos, ayuda moral y económica,
que progresivamente llevasen a la desaparición de este "oficio".
-Educación de los niños: siendo un asunto al que prestaron la
mayor atención, sostenían que en las escuelas capitalistas se
adquiría una mentalidad burguesa, por lo que era esencial que todos
los involucrados diesen un giro total al proceso educativo, potenciando una
escuela para la libertad a la que asistiesen juntos niñas y niños,
iniciativa radical para la época en España.
-Familia: Criticaban su autoritarismo, jerarquización y el poder paternal.
En su opinión, la mujer y los hijos carecían de todo derecho
a expresarse dentro de la familia tradicional y el sistema capitalista utiliza
esta institución para favorecer la propiedad privada, de modo que la
estructura familiar debía transformarse radicalmente en términos
de igualdad, libertad y solidaridad.
Es necesario apuntar que las ideas y la existencia misma de MM.LL. enfrentaron
resistencias incluso dentro del ámbito libertario, donde a pesar de
brindarse apoyo económico, locales de funcionamiento y espacio en la
prensa ácrata, no se quiso reconocer a la Agrupación como un
organismo igual a las otras ramas del movimiento libertario (C.N.T., F.A.I.
y Juventudes). Ciertamente tal resistencia a reconocer la especificidad y
necesidad de autonomía en la lucha femenina puede interpretarse como
una muestra de la opresiva tradición del dominio de género,
presente con todo su peso en la España de entonces, que llevaba a un
grueso sector del anarquismo ibérico a ver la lucha de MM.LL. con condescendencia
pero como algo secundario. Ni que decir que fuera del ámbito ácrata,
eran vistas como la expresión más acabada y pintoresca de la
"locura anarquista", infamia que luego se usaría para justificar
un desdén que para algunos sigue vigente aún.
MM.LL. en acción
Para aclarar que no hablamos de un colectivo cuya existencia fue básicamente
testimonial o teórica, se impone destacar la labor concreta que en
menos de tres años de existencia realizó la Agrupación:
-Con la revista ya mencionada, MM.LL. editó otras publicaciones periódicas,
además de difundir artículos e informaciones en el resto de
la prensa libertaria. También hay testimonio de la impresión
de un sinnúmero de folletos, hojas de propaganda, carteles y libros.
-Realización de una amplísima labor de capacitación educativa
básica y aprendizaje laboral dirigida a las mujeres obreras y campesinas.
Para ello, en muchos sitios se participó dentro de las iniciativas
impulsadas por los sindicatos, mientras que en Barcelona MM.LL. puso en marcha
de modo independiente el "Casal de la Dona Treballadora", donde
se atendían entre 600 y 800 mujeres en clases de alfabetización,
instrucción básica, mecánica y agricultura, sin olvidar
enseñanza sindical y temas económico-sociales.
-Vale aclarar que si bien en los primeros días de la Guerra Civil hubo
una espontánea integración de mujeres a las milicias anarquistas,
eso no ocurrió por iniciativa de MM.LL., desde donde se hizo todo lo
posible a favor de esas combatientes, que fueron excluidas de la línea
de batalla con la militarización de las milicias en noviembre de 1936.
En todo caso, MM.LL. mantendría su esfuerzo a favor de canalizar el
máximo de suministros hacia el frente.
-Se organizaron jornadas de agitación y propaganda, bibliotecas móviles
y eventos culturales para resaltar el papel de las mujeres organizadas en
el proceso hacia la revolución social. Se enfatizó en realizar
estas actividades en las colectividades agrarias e industriales impulsadas
por la C.N.T. y la F.A.I.
-Participación directa en la creación y gestión de guarderías
y comedores populares, respondiendo a una reivindicación inmediata
de las trabajadoras.
-En el área de salud, MM.LL. impulsó la creación de una
Escuela de Enfermeras y el Instituto Materno-Infantil Louise Michel, ambos
en Barcelona. Debe decirse que la ministra de Sanidad era Federica Montseny,
a quien correspondería la paradójica circunstancia -para una
anarquista- de ser la primera mujer en el mundo que ocupase una cartera ministerial.
-También en conjunto con el ministerio de Sanidad, se trabajó
en hacer funcionar los "liberatorios" de prostitución.
Toda esa fulgurante actividad y reflexión se vio truncada por el triunfo
de los fascistas de Franco, que condujo a estas mujeres a la cárcel,
al exilio, a volver a la situación contra la que se habían rebelado,
o lo que tal vez fue peor, a un silencio que negaba a muchas tan siquiera
mencionar la experiencia más rica de sus vidas. Entre la desesperanza
y debilitamiento que significó el exilio para el anarquismo español,
parte de lo peor le tocó a las veteranas de MM.LL., a quienes ni siquiera
les fue posible mantener un mínimo de continuidad como grupo, de modo
que hubieron de esperar muchos años para al menos rememorar en conjunto,
y también para que tuvieran oídos atentos a escucharlas, así
como a seguir el rumbo que ellas abrieron, tomando el mismo nombre de Mujeres
Libres para colectivos que hoy funcionan en Francia, Colombia, Argentina y
España. Por decirlo con palabras de Concha Liaño: "Hoy
apenas quedamos las veinteañeras de esa gesta. Todas las mencionadas
han desaparecido. Bastantes somos las que les debemos mucho. Y la autora de
estas líneas más que ninguna. Desde aquí quiero reiterar
que nunca las olvidé y que las he llevado en mi corazón a través
de tantos años de ausencia física. ¡Ya ves Mercedes, no
hemos desaparecido! Aquella semillita que con tanta fe, ardor y esfuerzo sembramos,
luchando contra reloj, porque teníamos el tiempo contado, corto, ¡germinó!".
¡BASTA DE
REPRESIÓN CONTRA LOS INMIGRANTES!
¡ABAJO LAS LEYES DE EXTRANJERÍA!
NO MORE REPRESSION WITH THE EMIGRANTS!
DOWN WITH THE FOREIGNERS' LAWS!
ASSEZ AVEC DE RÉPRESSION CONTRE LES ÉMIGRANTS!
À BAS LES LOIS CONTRE LES ÈTRANGERS!
Los anarquistas pensamos que todas las personas tienen derecho a vivir y
trabajar donde nacen. Pero también tienen derecho a vivir en paz en
otro país, sobre todo cuando las condiciones de vida en su tierra se
hacen difíciles debido al abuso de los ricos, los poderosos y los gobernantes
de allí y de aquí. Por lo tanto, estamos en contra de la persecución
y el maltrato que se da a cualquier ser humano en cualquier parte del mundo.
Los anarquistas consideramos que las fronteras entre países deben ser
derribadas y que los habitantes de la Tierra tienen derecho a moverse libremente
por todo el planeta.
Los anarquistas pensamos que el ser humano nace para ser libre e igual a los
demás y estamos contra todo tipo de explotación y opresión.
Damos la bienvenida a todas las personas que han venido a este país
huyendo de la represión, la pobreza, la explotación, la guerra
o cualquier tipo de opresión. Les ofrecemos nuestro apoyo y solidaridad
en la medida de nuestras fuerzas. Y los animamos a luchar contra este sistema
podrido que han creado los Estados y el capitalismo junto con los políticos
y los poderosos de todo el mundo.
We the anarchist think that every person has the right to live and to work
where born. But people have also the right to live peacefully in other countries,
above all when the conditions of life in their countries become difficult
owing to the abuse of the rich, the powerful, the governors everywhere. For
these reasons, we are against the prosecution and mistreatement of every human
being in every part of the world.
We the anarchist consider that the boundaries between the countries must be
demolished and that the inhabitants of the earth have the right to move freely
around the planet.
We the anarchist think that the human being is born to be free and equal to
the other, and we are against every kind of exploitation and oppression.
We salute all the people coming to our country escaping from the repression,
the poverty, the exploitation, the war or other kind of oppression. We offer
to them our support and solidarity as much as we can. And we encourage them
to fight against this rotten system created by the states and by the capitalism
together with the politicians and the powerful of the world.
Nous les anarchistes pensons que tout le monde a le droit de vivre et de
travailler là où on est né. Mais on a aussi le droit
de vivre en paix dans un autre pays, surtout quand les conditions de vie chez
lui deviennent difficiles par l'abus des riches, des puissants et des governants
d'ici et de là. C'est pour cela que nous sommes opposés à
la poursuite et au maltrait que puisse recevoir quelqu'être humain n'importe
où.
Nous les anarchistes considerons que les frontières entre les pays
doivent être renversés et que les habitants de la Terre ont le
droit de circuler librement autour de la planète.
Nous les anarchistes pensons que l'être humain est né pour être
libre et égal aux autres, et nous sommes contre toute exploitation
ou oppression.
Nous saluons tous les personnes qui sont arrivées a ce pays en fuite
de la répression, la pauvreté, l'exploitation, la guerre oú
n'importe quel genre d'oppression. Nous leur offrons notre appui et notre
solidarité au maximum de notre capacité. Et nous leur encourageons
à la lutte contre ce système pourri que ont créé
les États et le capitalisme avec les politiques et les puissants de
tout le monde.
Panfleto repartido por el Grupo Albatros 
El anarquismo y la nueva situación
¡Basta de Represión
contra los inmigrantes!
¡Abajo las leyes de extranjería!