
SECCIONES
La idea de Dios implica la abdicación de la justicia y de la razón
humanas; es la negación más decisiva de la libertad y conduce
necesariamente a la esclavitud de la Humanidad.
Si Dios existe, el hombre es esclavo; ahora bien, el hombre puede y debe ser
libre: por consiguiente, Dios no existe.
Mijail Bakunin
Nuestra patria es
el mundo.
Nuestra familia, la libertad
La salida de multitud de personas de los países de África,
América Latina, Asia, Europa del Este, hacia otros países considerados
ricos es un fenómeno que, con el paso del tiempo, está alcanzando
proporciones cada vez más gigantescas y dramáticas.
Este flujo de gente, constante y en aumento, es la consecuencia de la explotación
que el capitalismo ha llevado y lleva a cabo en esas zonas del mundo, que
ha provocado el hundimiento de las economías tradicionales en regiones
enteras del planeta, sustituyéndolas por un capitalismo salvaje que
provoca, al mismo tiempo, el enriquecimiento de cuatro mandamases locales
-títeres de los grandes poderes económicos y políticos
del mundo- que suelen estar a la cabeza de regímenes autoritarios y
represores, y la represión, claro, supone más emigración.
Consecuencias de este gran juego de intereses de las grandes potencias y de
los grandes capitales son las guerras que se producen constantemente en diferentes
rincones del mundo y que, a su vez, son causa de la huida de personas hacia
lugares más seguros.
Esta es, en dos palabras, la causa básica de la salida de millones
de personas que se marchan de la tierra que los vio nacer intentando escapar
de la miseria y de la muerte, intentando escapar de la explotación
más salvaje, de una opresión atroz y de una posibilidad muy
real de ser asesinado por cualquier ejército o cualquier policía.
Así, pues, es el ansia de poder y de enriquecimiento sin límite
de unos pocos lo que provoca la huida desesperada de millones de personas.
Durante siglos, España ha sido una tierra de emigrantes. La población
que ha habitado estas tierras ha salido por millones de aquí a buscarse
la vida en cualquier otro sitio: Norte de África, América Latina
y Europa Occidental han sido los lugares preferentes de llegada de nuestros
antecesores en la Historia. ¿Por qué salían?
La vida en el territorio español no ha sido nunca fácil y ha
estado salpicada de guerras, persecuciones religiosas, culturales y políticas,
hambrunas, pestes y epidemias, miserias morales y económicas, autoritarismo
siempre... En fin, una pena de país y, claro, así está
el mundo regado de descendientes de los que vivieron en la piel de toro. Aún
hoy, hay unos dos millones de españoles viviendo fuera de España.
Mucha gente olvida hoy todo esto, y van de nuevos ricos, de señoritos
y/o de grandes demócratas, relatando que los desheredados que hoy acuden
aquí de otras partes del mundo no tienen nada que ver con la "grandiosidad"
de nuestra emigración: ¡qué frágil es la memoria
histórica!
El hecho es que, en los últimos decenios, el Estado y el capital españoles
acaban integrándose con todas sus estructuras (económicas, políticas,
militares...) en el ámbito de los países imperialistas, y así
se producen, por ejemplo, las significativas entradas del Estado español
en la OTAN y en lo que hoy se llama Unión Europea.
El ingreso en el círculo de los países expoliadores de otros
y la expansión internacional del capital español, hizo que el
enriquecimiento de los capitalistas españoles se acelerara, mientras
los trabajadores de este país perdían -y pierden- muchos de
los derechos conquistados durante décadas. Aun así, la consideración
de España como un país rico, hace que muchos desheredados del
mundo la consideren como punto de llegada en su desesperada huida de la miseria
y la opresión.
Al mismo tiempo, en la estrategia de estas grandes alianzas imperialistas,
se coloca a España como "país de frontera": deberá
ser uno de los Estados que controle con mano de hierro el flujo de inmigrantes
que llegan de las regiones empobrecidas del planeta a la rica Unión
Europea... Y en este cuadro se inscriben las sucesivas leyes de extranjería
que se han venido imponiendo en España desde mitad de los años
80 hasta hoy. La última, en vigor desde el 23 de enero, llega al extremo
de no disimular su carácter racista y xenófobo, conculcando
derechos básicos (reunión, asociación, manifestación,
sindicación, huelga, educación, sanidad, asistencia jurídica
gratuita, etc.) a los inmigrantes "sin papeles", que viven así
una situación terrorífica y de persecución constante.
Esta ley va a destruir, aún más, derechos conquistados a lo
largo de la historia por los trabajadores españoles e intenta imponer
una competencia atroz entre los trabajadores del país y los inmigrantes
(y dentro de éstos, entre los que tienen papeles y los que no). Esta
ley, que quede claro, no afecta sólo a los inmigrantes: afecta a todo
el pueblo, especialmente a la generalidad de los trabajadores, porque uno
de sus objetivos es crear una guerra de pobres contra pobres, acabando con
la solidaridad que debe funcionar entre los oprimidos.
Otro de los objetivos de la Ley de Extranjería es mantener a un sector
de la población trabajadora atemorizado con la amenaza constante de
la detención y la expulsión; así, los empresarios podrán
contratar a los trabajadores por cuatro duros... y todo el mundo a callar.
La pérdida de derechos obreros y la desrregularización de las
relaciones laborales van siendo, así, apabullantes, y en este marco
hay que encuadrar, por ejemplo, la nueva reforma laboral que gobierno y empresarios
quieren imponer. Y la siembra del racismo y la xenofobia por parte de éstos
últimos es un hecho, lo que va a alimentar el fascismo, declarado o
no. En esta línea, las expulsiones de ecuatorianos, por ejemplo, aparte
de ser una mera acción de propaganda y una mentira (a las pruebas y
los resultados nos remitimos), tienen toda la pinta de las deportaciones que,
con engaños, hicieron regímenes fascistas. Y... malo, malo,
si nos acaban por acostumbrar a estas cosas.
Frente a todo este panorama, desde la implantación de la Ley, se han
multiplicado encierros de inmigrantes desde los que se exige acabar con la
Ley de Extranjería y la regularización inmediata de los "sin
papeles".
Es cierto que cada encierro es un mundo: que en algunos han metido mano las
instituciones (iglesias, partidos políticos, ayuntamientos...), pero
hay otros que defienden a capa y espada su independencia y su carácter
reivindicativo por encima de esas instituciones. Con todo, han logrado coordinar
una respuesta a la agresión y están realizando acciones de mayor
o menor éxito, planteando una movilización social constante.
Este planteamiento de movilización social, ha supuesto que multitud
de organizaciones de todo tipo se sientan interpeladas y, cada una de ellas,
ha tenido que responder -y responderse- frente a este asunto. Vamos viendo,
así, cosas curiosas:
-La actitud de la iglesia y sus organizaciones adheridas (Cáritas,
ONGs diversas, etc.) que, como siempre, mantiene una doble moral: por un lado
canaliza ayuda a algunos encierros (no a todos, sólo a los que pueden
ser más receptivos a sus planteamientos) y, por otro, desde la jerarquía
eclesiástica se dice, con un lenguaje lastimero, que "la iglesia
no puede soportar por más tiempo los encierros en sus edificios y que
hay que buscarle una solución rápida al asunto": más
o menos que los inmigrantes se busquen la vida por otro sitio y que no sigan
molestando más con sus reivindicaciones.
-Por seguir con las religiones: También huele mal la actitud de algún
miembro de la jerarquía de la religión musulmana, intentando
apuntarse un tanto al final de la manifestación multitudinaria del
11 de febrero en Madrid cuando, inesperadamente, subió al estrado y
lanzó una arenga para acabar con el "Allah akbar" (Alá
es grande) correspondiente... escandaloso el mezclar cuestiones que no tienen
nada que ver. Y, precisamente, cuando las religiones, durante siglos, han
ayudado y ayudan a la división y a los enfrentamientos entre los seres
humanos.
- La actuación de los "sindicatos" oficiales (CC.OO, U.G.T.
y, a su estela, otros) ha sido lamentable; desde el primer momento se han
lavado las manos de una manera descarada; han mirado para otro lado desde
el comienzo de estas movilizaciones. Han brillado por su ausencia en las manifestaciones
que se han convocado. Y eso, a pesar de que desde las asambleas de inmigrantes
se les ha pedido apoyo una y otra vez. Su acción la enfocan desde el
pasteleo institucional con gobierno y empresarios. Sólo algunos de
sus afiliados, a título individual, aparecen de vez en cuando, criticando
-cosa habitual- a la dirección de sus sindicatos.
-Los partidos de izquierdas (o lo que sea) se han visto desbordados, en un
primer momento, por esta movilización no controlada por ellos, y han
tardado en reaccionar. Aquí habría que diferenciar:
-El P.S.O.E. ha tenido una actitud defensora de las leyes de extranjería
(ellos mismos hicieron alguna), y si plantea el recurso de inconstitucionalidad
a la ley es porque ha calculado pros y contras políticamente y porque
le interesa aparentar, un poquito, cierta imagen progresista, así como
hacer ver que hace algo contra el P.P. (por cierto, que su primer deseo fue
llegar a un acuerdo con el P.P. sin tocar una coma de la ley). No hay nada
que hacer con ellos: los inmigrantes sólo pueden esperar del P.S.O.E.
-si creen a este partido- una traición en toda regla. Tienen, no obstante,
alrededor de estas movilizaciones, grupúsculos y asociaciones ligadas
a ellos cuyo único planteamiento es moderar hasta el extremo las reivindicaciones
de los que luchan.
-Izquierda Unida ha mantenido en todo este proceso una actitud errática,
y en su actitud tiene más importancia lo que le conviene políticamente
que el propio interés por apoyar a los inmigrantes. Por otro lado,
se ve que parte de sus militantes de "base" están un tanto
emocionados con esta lucha, pero la dirección del partido ha hecho
un cálculo político de la cuestión: en un primer momento
no se apoyó la lucha, pero, cuando vieron que eso tenía cierto
tirón social, se subieron al carro... eso sí, moderando los
planteamientos iniciales de la lucha. Están jugando a "una de
cal y otra de arena": esta no será la guerra de I.U. mientras
no comprueben que de ella pueden sacar votos. Además, lo que defienden
cuando hablan del asunto es su oposición a esta ley concreta, pero,
por supuesto, no estarían cerrados a que hubiera otra ley de extranjería.
-Los partidos "a la izquierda" de I.U. empiezan a reaccionar tarde,
y la sensación que da es que se ven desbordados por el planteamiento
asambleario que se da en algunos encierros: no saben manejarse en asambleas
abiertas y no dirigidas. Su presencia es testimonial y se reduce, casi exclusivamente,
a hacer acto de presencia en las manifestaciones multitudinarias.
¿Y las organizaciones libertarias?
Los sindicatos de la Confederación Nacional del Trabajo y los grupos
de la Federación Anarquista Ibérica de las localidades en que
hay encierros están apoyando, desde el primer momento y en la medida
de sus posibilidades, la lucha de los inmigrantes contra la Ley de Extranjería,
por la regularización de los "sin papeles" y por la libre
circulación de las personas. Hay miembros de estas organizaciones que
han participado en algunos encierros. Y, donde los encierros funcionan en
asamblea abierta, se está participando plenamente.
La C.N.T., como organización sindical, tiene abiertas sus puertas a
cualquier trabajador, con o sin papeles (en este último caso, desobedeciendo
la ley que no permite afiliarse a los trabajadores "indocumentados").
La C.N.T. también ha participado de forma visible en las movilizaciones
que se han realizado contra la Ley (en algunas ciudades -Madrid una de ellas-
es, prácticamente, la única organización sindical que
ha aparecido en las grandes manifestaciones que se han realizado) e intenta
asesorar laboral, social y jurídicamente a los inmigrantes, llevando
una estrategia propia de lucha, al margen del apoyo que se da a los encierros.
Además, el hecho de que muchos inmigrantes carezcan de los derechos
más básicos y estén en situaciones de esclavitud, hace
que la actuación desde la acción directa -que preconizan la
C.N.T. y los anarquistas sean la única alternativa posible.
Los grupos de la F.A.I. han intentado con su participación en torno
a los encierros, dar una perspectiva amplia de lo que significan las migraciones;
en el sentido, de que la solución no está en que se den "papeles
para todos los que están aquí", pues aunque así
se hiciera, las migraciones continuarán, ya que las causas que las
producen tienen que ver con la existencia de los Estados, de las fronteras,
del capitalismo, de las religiones, de la concepción de las patrias...
en definitiva, de todo lo que reviste de poder a unos sobre otros: de esa
distorsión de la realidad, que lleva a no aceptar al ser humano por
sí mismo y tal cual nace: libre, desnudo, y por lo tanto merecedor
de una misma valoración y estimación por parte del mundo que
le recibe. Toda ideología, política , religión... que
enmascare esto es inmoral. Por lo tanto, esta es una lucha que va más
allá del aquí y el ahora: para los anarquistas es la eterna
lucha, cuya victoria no está emplazada en un futuro lejano en el que
reine la anarquía; nuestra victoria está en la lucha misma,
porque ella nos humaniza, nos hace "escapar" de un mundo de marionetas
que desean sólo lo que les es permitido desear....
Nos oponemos a esta y a cualquier otra ley de extranjería. Nos oponemos
a la conversión del ser humano en una pura mercancía, en un
simple objeto que produce y consume, al que se compra y se vende...
Si queremos una sociedad de seres libres e iguales, en la que el apoyo mutuo
y la fraternidad sean las bases en las que se apoyen las relaciones humanas,
debemos recuperar un viejo lema anarquista, y hacerlo presente poniéndolo
en práctica:
"Mi patria es el mundo. Mi familia, la humanidad".
Mi abuelo materno vino de la zona de Braga, en Portugal. Vino, siendo un
niño de unos ocho años, a la "provincia" de Orense.
Pasó, pues, una frontera y entró en España por la parte
de Galicia. Aquí se podría recordar aquel famoso cuento que
dice: Los de la parte de allá ¿Son como nosotros? Galicia y
Portugal -que son iguales- estatalmente tienen frontera por el río
Miño y por las montañas de Verín y Peneda. Es de notar
que siempre hubo y hay buena vecindad, intercambio de productos y libre circulación
desde antes de aparecer las fronteras.
Decía que mi abuelo materno, escapando de la miseria que abundaba en
su región de nacimiento (familias numerosas, escasa sanidad y pocos
medios para vivir, ya que los arriendos eran caros y las tierras pertenecían
a los señores o a la Iglesia) vino a principios del siglo XX a esta
zona de Orense, donde trabajó de criado y jornalero.
Las cosas por Galicia no estaban mejor, pero quizá el jovencito Manuel
-pues este era su nombre- se acostumbró al trabajo duro y mal pagado
que en su región de origen ni siquiera encontraba. Fueron pasando los
años y se hizo un buen mozo (según cuenta mi madre, era muy
guapo). Trabajando de jornalero llegó al pueblo donde conoció
a mi abuela materna y con ella se casó. Con este motivo obtuvo la "nacionalidad"
española. Al poco tiempo -años de mucha emigración a
América, Argentina en concreto- a mi abuela le salió un contrato
de trabajo en Buenos Aires, donde trabajaría de cocinera en un hotel.
Ella se fue sola as Américas, como bien se dice en gallego. Embarca
en el puerto de Vigo, se despide de su joven compañero y se va a trabajar.
Allí estuvo unos cuatro años
¡Cuántas horas
trabajaría! De vuelta, con sus ahorros y el trabajo de jornalero que
nunca abandonaría mi abuelo portugués, pueden comprar alguna
tierra, dos vacas y nacen sus primeras hijas, entre ellas mi madre. Por parte
de mis abuelos paternos, aunque con pequeñas diferencias (ya que éstos
poseían algún trozo de tierra) la fortuna tampoco había
sido muy dadivosa. Labradores -labregos, como se dice en gallego- y nietos
de campesinos y ganaderos, siempre trabajaron muy duro, y no olvidemos que
la tierra está baja y hay que agachar la espalda. Sacaron adelante
una familia numerosa y consiguieron por medio del cambio -troque: entonces
no había dinero o por lo menos en la zona rural y pobre no se dejaba
ver- juntar algunas tierras y tener ganado propio, para escapar así
de las garras explotadoras de arriendos y señores ricos que poseían
todo.
Así fueron creciendo sus hijos, que eran amparo para la casa ya que
entonces los brazos hacían falta para trabajar las tierras y los tractores
por aquella zona no existían, ya que primero fueron los bueyes, vacas
o mulas.
Con este pequeño resumen-recuerdo nos situamos más o menos por
los años sesenta, años duros -en muchas facetas- y mis padres
también tuvieron que conocer la emigración. Primero mi padre
solo -las mujeres gallegas, como dice la poesía de Rosalía de
Castro, trabajan solas las tierras, porque América o el rey con su
servicio militar, les roba sus maridos y sus hijos- y más tarde también
mi madre, emigra a Venezuela. Allí trabajaron y fui engendrado yo,
aunque vine a nacer a Galicia.
Los ahorros pocos eran y hubo que irse otra vez. Esta vez con un contrato
de cinco años a Alemania. Allí también estuve un año
yo, en 1970, con cinco añitos
A partir del 75 nos instalamos -se instalan, ya que nosotros, niños,
habíamos quedado con unas tías en Galicia, exceptuando aquel
año de "vacaciones" en Alemania- de nuevo en casa. Se compran
algunas tierras y ganado y de eso hemos vivido siempre, con nuestro trabajo.
Mis padres ahora, después de mucho esfuerzo y restricciones económicas
para poder pagar su jubilación como agricultores -fueron pagando las
cuotas a base de terneros y con la leche que vendíamos, pero todo eso
no era suficiente- están jubilados y pueden llevar una vida un poco
tranquila que sus años (aunque no son viejos, como ellos gustan decir)
ya merecen.
Para terminar decirte, a ti que me estás leyendo o escuchando leer,
que yo también conocí la emigración y estuve trabajando
en Ginebra (Suiza), unos siete años más o menos, entre las veces
que entré y salí. Pero la diferencia con mis padres o abuela
es que yo nunca tuve permiso o contrato de trabajo "legal". Sí
que lo busqué, pero no me lo hacían. En 1986, cuando llegué
a Ginebra, ya era difícil encontrar un contrato de trabajo, por lo
que trabajábamos clandestinamente o, como decíamos, al negro.
Fueron años con buenas experiencias, y malas también
pero
no fue una emigración tan dura como la que ahora abunda, ni nunca tuve
que pasar la frontera en un camión de fruta.
Todo fue bien hasta que, por reclamar ciertos derechos y mantener ciertas
ideas, conocí la expulsión, eso si, de una manera "elegante
y très suisse". Afortunadamente logré que la expulsión
solamente nombrara el "delito" de trabajar sin papeles y sin permiso
de estancia; lo otro no salió a relucir por ampararnos en la liberté
d´expresion et politique, y así evitar futuros problemas o seguimientos.
Ha pasado ya todo (¡?). Menos mal que me queda la lengua y allí
aprendí el francés. ¿Nada más? Soy un trabajador,
como veis, nieto de labradores y campesinos -labrego es mi corazón
y mi sangre lleva la rebeldía de la naturaleza- y vivo o malvivo agachando
la espalda.
Por lo tanto: nunca renunciaré a mis orígenes de trabajador
ni nunca me pasaré al otro bando, donde muchas y muchos piensan que
está su sitio y así piensan ser burgueses. Nunca reconoceré
ningún Estado creado para separar la humanidad trabajadora ni sus artificiales
fronteras. Nunca apoyaré ningún gobierno, ya que defienden los
intereses del rico y explotador, basándose en su "mercado".
Nunca creeré en un Dios todopoderoso que permite esto, lo que me hace
pensar que es malo por consentirlo o, si quiere evitarlo y no puede, no es
todopoderoso. Nunca correré a las urnas para depositar mi voto a ningún
político, que así asegura su manutención, ya que lucharé
por la autogestión. Nunca lameré el culo del rico ni de la burguesía
enjoyada como un sumiso, ya que para mi son zánganos y como tales
¡Que le pregunten a las abejas! Y nunca tendré palabras ni versos
agradables para las monarquías ni para los ejércitos que las
protegen, por un salario que nos roban en impuestos, aunque sí sabré
utilizar mi afilada lengua y rebelde pluma para desenmascararlos y denunciarlos.
No hace falta tener una licenciatura en lenguas clásicas para conocer
la etimología de la palabra anarquismo. Todo el mundo sabe que la anarquía
es la falta de gobierno y los/as anarquistas quienes no desean ser gobernados
por una autoridad diferente a la de su propia ética.
Ser anarquista es algo tan sencillo y racional como ser persona. La persona
nace para ser libre, para formar parte de la Naturaleza y mantener con ella
y con todas las criaturas que la integran, una relación de respeto
y ayuda. Sin embargo, como en esta sociedad alienante no se puede desarrollar
ese principio básico, el/la anarquista lucha con todos los medios a
su alcance para transformar las estructuras que la sustentan.
Siempre me ha sorprendido escuchar en boca de algunos militantes de la C.N.T.
"no soy anarquista porque serlo entraña un alto grado de perfección
al que no puedo aspirar. Es algo así como afirmar "no soy persona
porque todos los días cometo errores".
Visto bajo ese prisma, las palabras anarquista y persona encontrarían
sujetos sobre quienes recaer y deberían ser eliminadas del diccionario.
Lo más chocante es que hay quien, en un acto de humildad, se considera
indigno/a de denominarse anarquista y puede despreciar arrogantemente cualquier
sugerencia de un/a compañero/a porque "sabe siempre lo que debe
hacer".
El anarquismo no es un título, una doctrina o un grado en la escala
moral, tampoco es una A dibujada dentro de un círculo o una estética
más o menos marginal; es sencillamente una actitud ante la vida. A
veces, entre dos anarquistas, existe mayor número de discrepancias
que de coincidencias, pero es en ese discrepar, cuando se hace desde el respeto
y la honestidad, donde se encierra todo el enriquecimiento personal.
Hay muchas y diferentes maneras de concebir la anarquía porque cada
anarquista tiene la suya propia. Lo que une a todas ellas es la búsqueda
de una sociedad más justa, más libre y más igualitaria;
donde no existan ricos y pobres, gobernantes y gobernados, rentistas y obreros,
explotadores y explotados... Una sociedad donde no existan inmigrantes ni
extranjeros porque se habrán eliminado las fronteras que delimitan
los países, donde ser blanco, negro o cobrizo tenga el mismo valor,
donde cada persona pueda ser ella misma sin temor a ser pisoteada ni obligada
a pisotear.
No entiendo ese afán por convertir en tabú el anarquismo, por
sacralizar una ideología que debe ser vivencial. Lo antinatural es
no ser anarquista y estar dispuesto/a al sometimiento y el inconformismo.
Hacen tan poco favor al anarquismo quienes lo consideran generación
de caos y violencia, como quienes lo santifican. Ya se encarga la Iglesia
Católica S.A. de crear santos y colocarlos en los altares, nosotros/as
tenemos suficiente con ser hombres y mujeres.
Yo, con todos mis errores e incoherencias, pido disculpas a quienes corresponda
por mi atrevimiento, pero afirmo que soy anarquista.
Congreso anarquista norteamericano
Los días 10 y 11 de febrero ha tenido lugar en Quebec el III Congreso
de la N.E.F.A.C., la Federación Anarco-Comunista de America Nordeste,
que reúne a grupos implantados en Estados Unidos y en Canadá.
Estuvieron presentes unos cuarenta militantes, representando a los grupos
Sabaté y Barricada de Boston, Roundhouse de Baltimore, Main Noire y
el colectivo del periódico Le Trouble de Montreal, Emile-Henry (responsable
de la organización del Congreso) y Le Maquis de Quebec, un grupo de
libertarios de Massachusetts e individualidades de Quebec y Montreal. Dominaron
la discusión dos temas: la cuestión de la organización
y la preparación de iniciativas con motivo de la cumbre de las Américas.
El sábado por la mañana, cada grupo participante se presentó
y comunicó sus actividades en los últimos meses, así
como sus proyectos. La participación en manifestaciones contra la globalización,
la implicación en los grupos de estudio anarquistas y feministas, las
acciones de solidaridad con Mumia Abu Jamal, la organización de conferencias
y la puesta en marcha de medios alternativos, han sido los temas más
frecuentes. El grupo Sabaté ha aprovechado la ocasión para presentar
el primer número de su revista anglófona, The northeastern anarchist,
denominada así por la N.E.F.A.C.
Hay que subrayar también la importancia del tema de la represión,
que es un fenómeno que afecta a todos los grupos presentes. Todos los
que acudieron al Congreso han sido víctimas de la represión
al menos una vez. En Boston, por ejemplo, se calculan dos docenas de militantes
anarquistas encarcelados, y en Montreal se han producido entre 300 y 500 detenciones
en los últimos tres años. Nada como el pasado Primero de Mayo,
en el que fueron detenidos 150 militantes al cabo de sólo 12 minutos
de manifestación. Como consecuencia de esta situación, la N.E.F.A.C.
ha decidido crear un "fondo de defensa legal", una caja de solidaridad
para sus militantes.
El sábado por la tarde se dedicó casi en su totalidad a la cuestión
organizativa. Todos los militantes presentes estuvieron de acuerdo en la realidad
del aislamiento y fragmentación del movimiento anarquista norteamericano.
La N.E.F.A.C. tiene claramente como objetivo ofrecer una respuesta a esta
situación sobre una base anarco-comunista. No obstante, este trabajo
se realiza lentamente como consecuencia del alejamiento geográfico
de los grupos, de la diversidad de las culturas militantes y, sobre todo,
de la ausencia de una tradición organizativa anarquista en la zona.
Tuvo lugar en primer término un debate en asamblea plenaria, basándose
especialmente en el ejemplo francés; a continuación, se reunieron
dos grupos de trabajo, uno francófono y otro anglófono, antes
de presentar el balance de los trabajos en común. En suma, el objetivo
es crear uniones locales de la N.E.F.A.C. en las diferentes ciudades, luego
una unión regional para el Quebec y otra para el nordeste de los Estados
Unidos. Estas dos uniones regionales se reunirían con motivo del Congreso
y seguirían en relación con los secretariados permanentes.
Toda la jornada del domingo se dedicó al desarrollo de las campañas
comunes. Se aprobó para el Primero de Mayo la convocatoria de manifestación,
pero la actividad se centró sobre todo en la preparación de
iniciativas contra la cumbre de las Américas. En efecto, para finales
de abril de 2001, 34 jefes de Estado se reunirán en Quebec con vistas
a crear una zona de libre cambio que se extienda a todo el continente americano,
y no sólo a Canadá, Estados Unidos y México. Ya están
aprobadas varias iniciativas de protesta para el 20 y el 21 de abril. La N.E.F.A.C.
ha decidido organizar un cortejo rojo y negro en el seno de la manifestación
unitaria del 21 de abril. Ha decidido también llevar a cabo iniciativas
propias, como la difusión de un boletín especial, de gran tirada,
con el fin de impulsar el apoyo internacional.
La experiencia comunalista
de la Federación Municipal
de Base de Spezzano Albanese (Italia)
Spezzano Albanese no es una gran ciudad, pero, comparada con otras ciudades
calabresas, no resulta demasiado pequeña: tiene 10.000 habitantes.
Está situada en una zona principalmente agrícola. Los que poseen
algunas parcelas de terreno puede vivir de su trabajo con dificultad produciendo
agrios, melocotones y aceitunas. Por el contrario, los que no tienen nada
viven del trabajo negro para los grandes terratenientes, o de las pequeñas
estructuras de transformación y comercialización de la producción
agrícola. Hay también trabajo negro en la construcción.
El sector terciario está bastante desarrollado, por ser Spezzano un
centro en torno al que gravitan otras ciudades calabresas. Por último,
no hay industria y el paro es bastante elevado.
La Federación Municipal de Base (F.M.B.) es el resultado de una presencia
anarquista muy arraigada en el territorio desde principios de los años
70. Por aquel entonces, la administración de Spezzano Albanese estaba
en manos de los comunistas y no tenía nada que envidiar a las prácticas
de los democristianos en lo relativo a corrupción, robo y clientelismo.
En lo que concierne a la represión, se aplicaba la lógica de
los países del "socialismo real" (el ayuntamiento prohibía
las manifestaciones políticas en la plaza principal y sólo permitía
utilizar las salas municipales al P.C.).
En esa época, los anarquistas empezaron a favorecer la creación
de estructuras de base compuestas de estudiantes, de parados y de trabajadores
interesados especialmente en temas de salud, de medio ambiente y de urbanismo.
En la segunda mitad de los años 70 nació, en el seno del movimiento
anarquista italiano, la propuesta de reconstruir la Unión Sindical
Italiana (U.S.I.). En el Congreso de Génova de 1978, organizado con
ese fin, se enfrentaron dos posturas que dieron lugar a la constitución
de la U.S.I. y de los Comités de Acción Directa (C.A.D.).
En Spezzano, en 1979, las estructuras de base se reagruparon en una organización
que recibió el nombre de U.S.Z. (Unión Sindical de Zona) que
no se adhirió ni a la U.S.I. ni a los C.A.D. Esta organización
entró muy pronto en conflicto con el ayuntamiento como consecuencia
de su trabajo de contrainformación respecto a sus decisiones. Por ejemplo,
los anarquistas de la U.S.Z. no se han creído la farsa de la "revolución
por las manos limpias", demostrando con pruebas la corrupción
y los escándalos de la administración. Llevaban a la calle las
decisiones municipales, haciendo exposiciones y mítines para denunciar
la gestión municipal.
Para reprimir este tipo de iniciativas haciendo callar a los anarquistas y
dividiendo al movimiento libertario, el alcalde se ha servido de diferentes
medios: chantaje, amenazas, clientelismo, quejas por la ocupación abusiva
de los espacios públicos y la sala del consejo municipal.
En 1992 se produjo un verdadero terremoto político. La administración
municipal (P.C.I.) fue decapitada por la magistratura por haber contratado
a un empleado de la escuela de una manera ilegal. Esta situación simboliza,
para la opinión pública, la rectitud de todas las movilizaciones
llevadas a cabo por los anarquistas hasta entonces.
La U.S.Z. había desaparecido como consecuencia de la represión
sufrida, pero seguía existiendo una organización anarquista.
Después de un mitin anarquista muy concurrido, nació en la ciudad
una fuerte exigencia de construir una alternativa frente a la gestión
escandalosa de los que ejercían responsabilidades públicas desde
hacía 20 años. Se propuso entonces a los anarquistas que crearan
una lista alternativa. Éstos, que habían desarrollado numerosas
campañas abstencionistas, ante esta situación no quisieron proponer
un abstencionismo exclusivamente ideológico. Y así fue como,
tras numerosas discusiones, nació la idea de la F.M.B. (Federación
Municipal de Base).
Y mientras que los partidos políticos preparaban sus listas para recoger
los votos de la población, los anarquistas empezaban a explicar una
vez más por qué no querían presentarse y proponían
una estructura comunalista de base a la vez alternativa a la administración
municipal para la resolución de los problemas de la ciudad, y alternativa
al sindicalismo institucional para la defensa y progreso de los intereses
de los trabajadores, los parados, los estudiantes y los jubilados.
En definitiva, proponían una estructura autogestionada de contrapoder
para todos los que quisieran reunirse, discutir y encontrar soluciones alternativas
a los problemas sociales con una metodología de base y libertaria.
Durante la campaña electoral, hicieron la propuesta de crear un comité
para promover una federación municipal de base. Durante una asamblea
general empezaron a recoger adhesiones a la F.M.B., no sólo entre los
anarquistas o simpatizantes, sino también entre personas que, aunque
no rechazaban las elecciones, estaban de acuerdo con la proposición
de la creación de la F.M.B. porque no querían dar un cheque
en blanco a los candidatos y sentían la necesidad de auto-organizarse
para controlarlos.
Así nació la F.M.B. Se constituyó como un contrapoder,
una alternativa autogestionaria, germen del autogobierno frente a la gestión
institucional y vertical del territorio y de lo social.
¿Cuál es la estructura de la F.M.B. y quiénes son sus integrantes?
La adhesión a la F.M.B. no se basa en una ideología política
específica, ni en la raza, el sexo, la religión o una visión
filosófica, sino en los trabajadores, parados, estudiantes, jubilados
y ciudadanos. Su única exigencia es la aceptación de los métodos
libertarios y la praxis autogestionaria. La F.M.B. no es una organización
vinculada a un partido. En las campañas electorales, no toma partido
por nadie y no presenta lista alguna. Los miembros que tengan cargos públicos
o de dirección en otras organizaciones o que se presenten a las elecciones
no podrán tener cargos en la F.M.B.
Actualmente, los trabajadores miembros de la F.M.B. proceden sobre todo de
la enseñanza, la administración, la agricultura, la construcción,
las contratas de limpieza y la informática. Hay también un número
importante de jubilados.
La F.M.B. se divide en actividades profesionales, que actúan en el
mundo del trabajo y en sindicatos cívicos que trabajan en los problemas
territoriales, como el urbanismo, el medio ambiente, los servicios, etc. Sobre
todos esos temas, los grupos de la F.M.B. discuten públicamente en
asambleas que dan lugar a propuestas en las que se tiene en cuenta, lo quieran
o no, a los elegidos.
Al ser la F.M.B. una estructura autogestionaria, no tiene organismos directivos.
Las decisiones se toman de una manera autónoma en las asambleas de
cada uno de los grupos. La asamblea general de los miembros de la F.M.B. tiene
lugar una vez al año. En ella se discuten y ordenan las decisiones
ya tomadas en los grupos profesionales y cívicos. Se elige un comité
que debe coordinar y ejecutar las decisiones tomadas en las asambleas. Las
decisiones se aprueban por mayoría. La minoría puede no ejecutar
las decisiones y expresar públicamente su desacuerdo. Sin embargo,
no puede impedir la ejecución de las decisiones aprobadas por mayoría.
La diferencia entre la F.M.B. y las organizaciones institucionales de masas
consiste en que las segundas delegan en las instituciones jerárquicas
la gestión política y social, limitándose a las luchas
reivindicativas, mientras que las primeras se niegan a delegar en otras la
gestión social. Esto lleva a luchas reivindicativas, pero también
pone en marcha los experimentos autogestionarios para llegar a una alternativa
social comunalista, federalista y libertaria.
Cómo actúa la F.M.B. en el ámbito social: algunos ejemplos
de intervención territorial
El mundo del trabajo y los servicios
La F.M.B. no ha sido nunca de las que defienden ciegamente los servicios sociales
del Estado a la vez que el sistema neoliberal. Sabe que ambos sistemas son
portadores del clientelismo, la corrupción, el beneficio propio y la
explotación. La F.M.B. sostiene y practica la alternativa autogestionaria.
A la organización del trabajo capitalista o estatal, opone la organización
del trabajo cooperativo. No se refiere al sistema cooperativo que se ha desarrollado
en la sociedad capitalista, sistema que comprende enormes estructuras y está
basado en el beneficio y la explotación. Al contrario, se refiere al
concepto original del movimiento cooperativo basado en la solidaridad, el
apoyo mutuo y la igualdad.
La cooperativa "Arcobaleno"
Cuando el alcalde hizo pública su intención de privatizar el
servicio de recogida de basuras y despedir al personal, la F.M.B. se opuso
públicamente al proyecto y creó, con el personal contratado,
una cooperativa de producción y servicio, la cooperativa "Arcobaleno",
que reunió posteriormente a más jóvenes en paro. Hoy,
las actividades de la cooperativa van desde la pintura hasta la limpieza,
pasando por los servicios más diversos.
Impuesto municipal
Las asambleas públicas convocadas por la F.M.B. se reunieron para discutir
el presupuesto municipal. Se cuestionó la importancia de los impuestos
y su utilización. El objetivo era hacer contrapropuestas a la del ayuntamiento.
Algunas de estas asambleas consideraron ilegítimas las decisiones municipales.
El distrito
Otras iniciativas de la F.M.B. han consistido en hacer asambleas, en las que
estuvieran presentes los alcaldes de los diferentes municipios, para discutir
las propuestas sobre la gestión de los servicios, la producción
y el medio ambiente en el marco del servicio.
Contra la construcción de un túnel para deshacerse de los
vagones de tren de amianto
La lucha que más ha unido a la comunidad del distrito ha sido sin duda
la dirigida contra la construcción de un túnel para acabar con
los vagones de ferrocarril que servían a todo el sur de Italia. La
empresa Niagara de Carpi, en Módena, quería construir este túnel
en la estación de Spezzano, a unos kilómetros de las termas,
en medio de una agricultura floreciente de agrios, melocotoneros y olivos.
Las llamadas a la unidad de acción, lanzadas por la F.M.B., han culminado
en una gran asamblea popular organizada por el comité ciudadano contra
el amianto. Han obligado al alcalde del municipio de Spezzano Albanese a rechazar
la construcción de ese túnel. Esta movilización ha obligado
también a la empresa Niagara a hacer las maletas. La comunidad del
distrito ha obtenido esta victoria gracias a la acción directa.
Por una gestión comunitaria de las termas
Las termas no son un problema nuevo para Spezzano. El 3 de marzo de 1923,
el alcalde del momento otorgó a un particular la concesión del
manantial de agua mineral de Spezzano. Hasta hoy, los diversos equipos municipales
se han desinteresado por las termas, que siempre han estado gestionadas por
particulares, más preocupados por conseguir financiación pública
que por desarrollar sus posibilidades. Muchas veces se ha manifestado el descontento
de la población frente a esta situación, estimulado casi siempre
por la presencia anarquista. Pero los compromisos entre el ayuntamiento y
los sucesivos gestores de las termas han permitido siempre ahogar el descontento.
En los últimos tiempos, la F.M.B. ha vuelto a plantear el problema
con manifestaciones públicas, exposiciones, mítines y asambleas
en las que se ha propuesto la municipalización de las termas y su gestión
colectiva y cooperativa por los diferentes municipios del distrito. Sigue
teniendo lugar hoy un debate importante sobre esta cuestión, y la quiebra
de la sociedad termal le ha dado actualidad.
¿Puede esta experiencia traspasarse a una ciudad más grande?
En una ciudad pequeña es sin duda mucho más fácil tener
una visión completa de los problemas a los que se enfrenta la colectividad.
Basta con que parta una iniciativa de un grupo pequeño para que afecte
al conjunto de la población. En una ciudad grande, la situación
es diferente. Ya resulta difícil para un grupo pequeño tener
una visión detallada y global de toda la problemática social
y, por tanto, llegar a toda la población es mucho más duro.
Pero si un grupo, o mejor aún, varios grupos, comenzaran a intervenir
en los problemas de los barrios, sin duda podrían, con el tiempo, llegar
a todos los habitantes. En el fondo, una ciudad pequeña ¿no
es cómo un barrio de un gran centro urbano? Por tanto, comenzar a actuar
en una zona determinada para después extenderse a otras zonas debería
permitir llegar al mismo resultado que el que pueda conseguir una comunidad
de 8.000 personas. En nuestro territorio, del distrito y de la provincia,
la experiencia de la F.M.B. está suscitando gran interés: en
San Lorenzo del Vallo, próximo a Spezzano, se ha constituido hace poco
una F.M.B. En ese mismo tiempo, nos han consultado otros grupos de ciudadanos
de la provincia de Cosenza, interesados en el discurso municipalista de base.
La experiencia de la F.M.B. ha suscitado un interés muy vivo en las
diferentes zonas de Italia en las que han tenido lugar reuniones sobre este
tema del municipalismo. Por otra parte, es muy significativa la presencia
de la F.M.B. en ciertos congresos nacionales dedicados al municipalismo. Se
han realizado entrevistas en revistas y periódicos libertarios, tanto
nacionales como internacionales.
La fuerza del comunalismo en relación a otras
propuestas de federalismo y de gobierno local
El problema que hay que resolver frente a las diversas propuestas de federalismo
y de gobierno local que surgen hoy día en diferentes puntos es sin
duda el de distinguir a los que proponen un federalismo real y a los que únicamente
proponen una descentralización o una tendencia a la secesión.
El municipalismo de base o, mejor dicho, el comunalismo, es sin duda la propuesta
más coherente. El comunalismo representa una alternativa autogestionaria
real en una sociedad de dominio. La iniciativa parte de la base, tanto a nivel
profesional como territorial, teniendo como objetivo la construcción
de una sociedad horizontal y autogobernada, capaz de sustituir la sociedad
estatal y vertical por una red de comunas libres federadas en una cooperación
solidaria y mutualista. El comunalismo se basa en una práctica libertaria
ligada a la idea del gradualismo revolucionario: no evita las contradicciones
ni los conflictos generados por la sociedad de dominio; al contrario, se introduce
en el terreno de la lucha social para la defensa de los intereses inmediatos
de las clases explotadas. Tiene como objetivo, a la vez, comenzar a construir
aquí y ahora los fundamentos de la sociedad libre del mañana.
Experiencias cercanas a la de Spezzano en Italia y otros lugares: afinidades
y diferencias.
Las experiencias diferentes y diversificadas de la autogestión están
presentes en Italia y en otros países. Estas experiencias no son plenamente
análogas a las de la F.M.B., pero sí se parecen en determinados
aspectos.
Presentes en el ámbito económico, político y social,
constituyen un archipiélago alternativo a la organización jerárquica
de la sociedad de dominio. Nuestra experiencia comunalista, a diferencia de
otras parecidas, no cree en la posibilidad de construir el municipalismo autogestionario
mediante la participación en las elecciones.
Nosotros pensamos que el comunalismo, como proyecto revolucionario que practica
la acción directa para resolver los problemas sociales, no puede ser
concebido como un partido o un movimiento que pretenda ser elegido para imponer
su programa. Pensar que el comunalismo podría contribuir a la construcción
de un gran movimiento autogestionario y federalista participando en las elecciones
es, en nuestra opinión, una ilusión o, peor aún, una
paradoja. Estamos convencidos de que esas prácticas conducirían
a todas las jóvenes estructuras comunalistas al campo enemigo (el Estado)
contra el que se han formado. Introducirse en los meandros de la legalidad
estatal llevaría a esas estructuras al suicidio. No obstante, no creemos
que el comunalismo deba servirse del abstencionismo como "principio".
¿Qué es más útil para la práctica comunalista:
que mucha gente no vaya a votar como, por otra parte, sucede en numerosas
democracias occidentales, pero se aísle en sus casas concediendo todas
las facultades de hacer lo que quiera al poder? ¿O, por el contrario,
que muchos de los que van a votar, dispuestos, no obstante, a no otorgar cheques
en blanco, se unan a las estructuras autogestionarias?
Estamos convencidos, en suma, de que la actividad comunalista debe mantenerse
alejada de la lógica electoral y de los abstencionistas, cuyos debates
no deben agitar al municipio. En efecto, sólo a través de su
propia actividad social sobre los problemas colectivos y territoriales surgirán
propuestas e iniciativas realmente alternativas a la demagogia del ritual
de la delegación, que podrán contribuir de manera coherente
a la construcción de una práctica federalista libertaria. Por
último, y según nosotros, la praxis comunalista debe rechazar
a la vez la lógica del revolucionarismo milenarista y las lógicas
que puedan desembocar en el reformismo. Debe proyectarse en el día
a día para resquebrajar el poder y la explotación mediante la
construcción gradual del federalismo libertario, aquí y ahora.
F.M.B. de Spezzano Albanese
Ejemplo de algunas luchas de la U.S.Z.
La de las viudas y los huérfanos por conseguir las ayudas que se les
debía, pero que habían sido desviadas por el ayuntamiento.
Denuncia del hecho de que el ayuntamiento percibiera indemnizaciones que habrían
exigido el don de la ubicuidad (el mismo día, a la misma hora y en
lugares diferentes se supone que se participó en una reunión
como alcalde y en otra como presidente de la U.S.L.).
· Denuncia de la venta a particulares de terrenos calificados por el
Plan de Ocupación de Suelos (P.O.S.) como zonas verdes.
· Lucha del barrio de San Lorenzo contra la construcción de
un edificio que bloqueaba la salida a dos caminos del barrio.
· Denuncia de la construcción de apartamentos en lugares pensados
para zonas verdes, de los que dos estaban reservados al alcalde y a uno de
sus adjuntos.
· Lucha por la atribución de apartamentos de alquiler económico.
· Lucha por la libertad de pensamiento y de expresión, y por
la reconquista del espacio social. ![]()
Una noche en la cueva de las maravillas
Una tarde decidí pasarme por uno de esos encierros de inmigrantes
que tan de moda están últimamente en lo que llaman nuestros
ayuntamientos o iglesias. En este caso era un ayuntamiento.
Al llegar allí me encontré con dos pitufos en la puerta que,
después de una mirada inquisidora, me indicaron dónde se encontraban
los denominados "ilegales". Tras un breve paseo por los pasillos
y escaleras en penumbra -pues las luces estaban semiapagadas- de la casa consistorial,
llegue al sitio en cuestión. Una especie de sala de juntas convertida
provisionalmente en cuarto de estar, cocina, dormitorio, despensa, comedor
y sala de reuniones. En la mesa había multitud de vasos de plástico
con restos de café sobre hojas sueltas de periódico que habían
servido de improvisado mantel en la comida.
Me quedé en la puerta un poco cortado, pero enseguida me invitaron
a entrar y me saludaron afectuosamente. Era un grupo de unas diez o quince
personas de otros tantos acentos, pero el ambiente que se respiraba era tan
entrañable, cordial, incluso alegre, que pronto me sentí integrado
y empapado de ese espíritu revolucionario que se respiraba allí
y que solo dan estas "causas perdidas".
Durante el resto de la tarde, según iba conociendo a la peña,
sus opiniones y sus objetivos empecé a desilusionarme. De lo que allí
se trataba era de derribar la ley de extranjería del P.P. (como si
con la de los socialistas no se hubiera ahogado nadie en el estrecho) y de
montar una especie de órgano de representación institucionalizado
y totalmente subvencionado o lo que es lo mismo controlado (incluso yo diría
que alguno ya se veía detrás de un sillón de funcionario,
sin necesidad de pasar una oposición). Me di cuenta, por lo politizado
del tema, de que estaba acudiendo al inicio de la campaña de acoso
y derribo del P.P. o lo que es lo mismo el democrático juego de la
alternancia de poderes; cambiar de cabeza para dejar el cuerpo como está.
Pero como dijo Voltaire -creo- "no hay mal que por bien no venga"
y esto me ha servido para reafirmarme en mis ideas. Durante toda la tarde
vi y escuche la verdadera esencia de nuestros mal llamados representantes;
sólo se presentan a sí mismos. ¿Cómo es posible
estar hablando media hora con bellas palabras, sin decir nada y prometiendo
menos? La iglesia enviaba un nuncio para denegar , eso si con muy buenas palabras,
una misa en una plaza pública que le habían pedido...
Más no todo iba a ser negativo, también apareció algún
vecino que recordando viejos tiempos habló de mantas, comida e incluso
cajas de resistencia. Es más, sentenciaba, "hay que llevar la
lucha a los barrios". También llegó algún sentenciado
por la nueva ley que venciendo el miedo acudía a pedir ayuda para sus
compañeros encerrados en pisos que no se atrevían a salir.
Me enteré de que las altas jerarquías habían impuesto
un toque de queda y entre las 22:00 y las 08:00 nadie podía entrar
y salir, y aunque no tenía pensado quedarme a dormir, me decidí
al ver recoger sus bártulos y salir en estampida a tanto politiquillo
y trepa a las 21:50.
Durante la noche no pude dormir nada. Es difícil dormir sabiendo que
tienes a un tío a escasos metros cuidando de tu seguridad y que además
de llevar pistola, probablemente vota a D.N. o algo así. Pero esto
también sirvió para algo, pude conocer de boca de alguien de
las juventudes socialistas lo que ellos entienden por socialismo libertario.
Vi arribismo y ansias de poder, eso si; para hacer el bien de la mayoría.
Todos somos iguales, pero yo me creo superior intelectualmente a los demás.
Y escuché frases tales como: "entonces, ¿tu no crees que
a mayor responsabilidad mayor salario?" y "¡pero eso significa
acabar con el Estado!" (estaría pensando en su futuro escaño).
Un poco mas tarde, ya todo el mundo en calma, alguno incluso roncando -a pesar
del policía, que también estaba roncando- caí en la cuenta
de dónde estaba, y pensé: seguro que mi expediente de las multas
esta aquí. Y fui más allá, seguro que también
está la contribución y el número y los planes de urbanismo
y los presupuestos y las justificaciones de gastos del alcalde y... Me encendí
un cigarro, mire el mechero y me dije: tranquilo has venido a apoyar a esta
gente no a hundirlos. Pero no pude evitar imaginarme lo felices que seríamos
sin todo eso.
Ya por la mañana, poco después de que entrara el personal a
trabajar, se presentaron dos "marujas" (perdón por el tono
despectivo, pero es que es eso lo que eran) con abrigo de piel que luego de
presentarse como de Cáritas, preguntaron qué necesitábamos
e instaron al personal a continuar el encierro en su iglesia; subrayo la palabra
instaron porque no ofrecieron, instaron. No entiendo el oscuro interés
en que esta gente estuviera encerrada en su iglesia, no sin antes recriminar
a uno de ellos que estaba en paro.
Salimos hacia las 10:30 aprovechando que los trabajadores del ayuntamiento
salían a la puerta para manifestar su apoyo a los encerrados. Por cierto
que de los allí presentes, no vi a ninguno pasarse por la sala a dar
los buenos días siquiera.
Me dirigí hacia el lugar donde había dejado el coche la tarde
anterior con la certeza de saber que estás en el sitio que quieres
estar si de verdad quieres cambiar algo, al acercarme vi en el limpiaparabrisas
un sobrecito y debajo del coche unas rayas azules.
Esto me pasa por solidario... ¿Por qué no habré usado
el mechero? ¿Por qué no habré apadrinado a un niño?
Entramos ahora en un sector en gran parte top secret, desde el momento que
forman parte de este armamento productos específicos que convenciones
internacionales (de aquí el calificativo de no convencionales) han
prohibido desde hace tiempo: a partir de 1993 gran número de países
ratificaron el protocolo sobre la prohibición del desarrollo, producción
y acumulación de armas bacteriológicas y químicas. Ahora
se sabe que se está procediendo de forma muy diferente y que los más
importantes depósitos bacteriológicos y químicos están
actualmente ubicados en Estados Unidos, la antigua Unión Soviética,
Irán, Iraq, China, Siria, Japón, Corea del Norte, Egipto, Israel
y Taiwán.
Los albores de la guerra bacteriológica se pierden en la noche de los
tiempos: era una práctica común envenenar los pozos y los acuíferos
con cadáveres de hombres y animales antes o después de los combates
(hay bastantes pruebas de ello en época prerromana y a lo largo de
estos 2000 años de historia). La diferencia entre entonces y ahora
reside en la investigación científica con fines bélicos
que se hace de estas aplicaciones, pero el viejo "buen" método
de dañar los recursos del territorio enemigo se utiliza todavía
profusamente.
Una prueba reciente, que era innecesaria, han sido las guerras de las repúblicas
yugoslavas: si no es la nube creada por la destrucción de la petroquímica
de Páncevo la responsable de atiborrar los hospitales carentes de infraestructura,
será la que ha contaminado Novi Sad y su acueducto -cuando se arrasó
con milimétrica y criminal precisión la refinería de
la capital de la Voivodina- generando una alarma sanitaria que dura desde
el día de la primera bomba sobre la ciudad hasta ahora.
En este alarmante cuadro no hay que olvidar el envenenamiento del Danubio,
como consecuencia de los continuos vertidos de arsénico y metales pesados
de las riberas rumanas noroccidentales. La petroquímica de Pancevo
contenía, entre otros productos, tres mil toneladas de clorovinilmonómero,
el mismo producto que, en cantidades muy inferiores, ha sido el causante de
la muerte de 140 obreros en el complejo petroquímico de Marghera (Italia).
La producción de armas biológicas, esta vez en el laboratorio,
tienen el "privilegio" sobre las químicas o las nucleares,
de ser bastante más baratas y de causar estragos a gran escala, tanto
que han sido definidas como "las bombas atómicas de los pobres".
Por dar un ejemplo, se estima que un gramo de toxina puede matar a diez millones
de personas. Una variedad de toxina botulínica es casi tres millones
de veces más eficaz que el gas Sarín. Un misil scud lleno de
toxinas botulínicas puede destruir un área de 3.700 kilómetros
cuadrados, un área dieciséis veces mayor que si lo hace con
gas Sarín. Destruir un kilómetro cuadrado costaría 2.000
dólares si se usan armas convencionales, 800 usando armas nucleares,
600 si se utilizan armas químicas y sólo un dólar si
se utilizan armas biológicas.
Las armas biológicas pueden ser clasificadas en virus, bacterias, rictesias
(parásitos intracelulares humanos), toxinas y organismos genéticamente
modificados. Los virus más conocidos son el Hanta, la encefalitis equina
venezolana y el Ebola (difundidísimo en las zonas africanas en guerra);
entre las bacterias destacan el vibrio colera, la yersinia pestis, el bacillus
anthracis, etc. Entre los organismos rictesianos se encuentran las mayores
causas del tifus, de la fiebre Q y de la endocardia crónica. Las dos
principales toxinas son el botulinum y el clostridium perfringens; el primero
causa parálisis respiratoria y asfixia, mientras que el segundo causa
la gangrena gaseosa, es decir, necrosis en las extremidades.
En cuanto a los organismos genéticamente modificados, casi siempre
se trata de una mutación de los organismos antes citados por medio
de la reclasificación del ADN, la misma técnica utilizada para
producir maíz, soja, trigo
trasgénico. No por casualidad
algunas de las empresas productoras de alimentos geneticamente modificados
son responsables de estercoleros y pesticidas, a la vez que de la creación
de armas bacteriológicas y químicas utilizadas en Vietnam, Afganistán,
etc.
Entre los agentes químicos más conocidos y utilizados, está
el ya citado Sarín, un gas que paraliza el sistema nervioso y provoca
la contracción del diafragma, hasta que la víctima muere ahogada;
el llamado gas mostaza, que puede provocar desde daños parciales como
la ceguera, hasta la muerte; y el XV, última generación de gas
nervioso que lleva a la muerte por asfixia rápidamente. Tanto el Sarín
como el mostaza fueron usados en la guerra entre Irán e Iraq y, después,
abundantemente utilizados en la represión de la población del
Kurdistán iraquí.
Hace pocos meses, a finales de 1999, apareció en Kosovo una fiebre
particularísima que se contagió entre varios miles de personas
y que, según algunos estudiosos, entraba dentro del ámbito de
los daños provocados por agentes patógenos externos creados
en laboratorio, es decir, armas bacteriológicas.
Son informaciones imprecisas e incompletas, pero no sería de extrañar
que, en los próximos meses, junto a los daños provocados por
las bombas "inteligentes", por los proyectiles con uranio y cosas
similares, se hablara también de uso o experimentación "no
ortodoxa" de armas bacteriológicas y químicas.
80 aniversario de la revolución de Kronstadt
Para la mayoría de la gente todo esto pasará inadvertido,
pero en marzo se cumplen 80 años de la revolución de Kronstadt,
enmarcada dentro de la tercera revolución en Rusia que a la sazón
era la verdadera revolución socialista.
Para los historiadores del poder este hecho es obviado injustamente y para
los historiadores marxistas solo cabe la mención en unas cuantas líneas
difamatorias, tachando a los revolucionarios de Kronstadt de mencheviques
y contrarrevolucionarios.
Este breve artículo solo pretende dar un homenaje a aquellos heroicos
revolucionarios, muchos de ellos enmarcados en el anarquismo, que intentaron
conducir la historia de la Revolución Rusa y de la revolución
mundial hacia los postulados del verdadero socialismo, del socialismo humano,
frente a la sinrazón de las posturas autoritarias. Hagamos un poquito
de memoria y veamos que fue lo que sucedió en Kronstadt.
Tras la Revolución de Octubre de 1917, con el golpe de mano del Partido
Bolchevique haciéndose con el poder del Estado, dos posturas revolucionarias
movían el espíritu de los proletarios. Por una parte se enmarcaban
las tesis de los bolcheviques partidarios de una concepción centralizada
del poder y de la sumisión de todos los aparatos económicos,
políticos y sociales a la disciplina del partido y del Estado. Frente
a ellos se concentraba una concepción federalista de la sociedad donde
los proletarios y campesinos directamente llevarían su vida y gestionarían
la política, la economía y lo social. Esto sería el socialismo
en acción, el anarquismo. Junto con la guerra civil rusa (1918-1921)
que se estaba llevando adelante, el gobierno bolchevique procedió a
la purga de los elementos hostiles a su política, entre ellos los anarquistas.
Destaca la detención de los anarquistas de la calle Malaia Dimitrova
en Moscú. A través de la Cheka, policía política
de Lenin, se procedió a la detención de todos los elementos
que no estuvieran bajo la onda del partido, cuando también se procedió
a su exterminación.
A raíz de todo esto, junto a las medidas económicas que el comunismo
de guerra había provocado, se produjeron diversos alzamientos fruto
de ese malestar. En este panorama se produce el alzamiento de Kronstadt (que
junto con el ideal de Majno son las luchas por el socialismo anarquista).
Kronstadt protestaba por la falta de libertad y de oportunidades que el gobierno
bolchevique ofrecía. Sus reivindicaciones se limitaban a pedir soviets
libres, libertad de prensa y reunión para todos los grupos socialistas
y la libertad de los presos políticos social-revolucionarios y anarquistas.
También pedían que los bolcheviques no ejercieran mas poder
sobre el proletariado sino que fueran los trabajadores mismos los que dirigieran
y administraran su producción y su vida. El lema de Kronstadt era:
¡Viva Kronstadt roja con el poder de los soviets libres! Se constituyó
un soviet en los acorazados Petropavloks y Sebastopol, teniendo como personajes
mas destacados a los simpatizantes anarquistas Petrichenko y Perepelkin. Como
se ve sus reivindicaciones eran justas, enmarcadas dentro del prototipo de
socialismo justo.
Pero sin embargo frente a estas tesis benevolentes se alzó todo un
aparato burocratico-estatal que bajo la capa del socialismo ahogó la
verdadera revolución. El gobierno bolchevique, sobre todo con Trotsky
y Zinoviev a la cabeza, montó una campaña de difamación
contra Kronstadt con el objetivo de atacar la revolución. Trotsky,
dirigente del Ejército Rojo y comisario de Asuntos Exteriores, en 1917
afirmó que Kronstadt era "la flor y nata de la Revolución",
para cuatro años después tacharla como "la canalla contrarrevolucionaria".
Se empezó a afirmar que Kronstadt iba a vender Rusia a los ejércitos
blancos del zar, que la sublevación estaba dirigida por zaristas y
que sólo era una maniobra contrarrevolucionaria de social-revolucionarios
y mencheviques contra la Rusia bolchevique. Todo era una campaña de
mentiras ante el temor a la verdadera revolución que iba a destronar
definitivamente a los nuevos zares. Bajo unos falsos planes de negociación
se estaba gestando el ataque. Ante las palabras de Trotsky "os aplastaremos
como a perdices", los anarquistas de Petrogrado Emma Goldman, Alexander
Berkman, Perkus y Petrovsky dirigieron un escrito a Zinoviev para parar la
acción. Pero nada es posible. Todo el partido bolchevique esta de acuerdo
en que había que aplastar Kronstadt (incluso la oposición obrera
de Kollontai tachada de anarcosindicalista por Lenin). Y ese ataque tenia
que ser inmediato, pues si se llegaba a la época del deshielo sería
imposible atacar. Así pues, el 7 de marzo de 1921, a las 18:45 horas,
Trostky, Toutjachevsky y Dibenko dan la orden de bombardear. Aunque Kronstadt
resistió, el 18 de marzo los bolcheviques la toman definitivamente.
Fue el fracaso de la revolución. Los verdaderos contrarrevolucionarios
eran aquellos que decían defender la revolución soviética.
Tras el fracaso de Kronstadt la represión continuó y, con la
llegada de Stalin al poder pocos años después, se multiplicó.
Páginas tan brillantes como la de Kronstadt sólo se escribirán
con la epopeya de Majno en Ucrania y sobre todo con la Revolución Española
de 1936.
Que Kronstadt no quede en el olvido. Que aquellos luchadores no eran contrarrevolucionarios
como los marxistas los presentan, sino combatientes por un ideal de justicia.
En la mente de muchos ejemplos como el de la revolución de Kronstadt
siguen y seguirán latentes.
Los responsables policiales de todos los países comunitarios, junto
con 87 responsables de policías de otros países y representantes
de la Comisión Europea, se han reunido durante los días 29 de
enero a 2 de febrero de 2001 en el madrileño complejo policial de Canillas
para celebrar la Primera Conferencia Europea sobre Terrorismo, organizada
por el Ministerio del Interior español y Europol. La Conferencia la
inauguró el ministro del Interior español, Jaime Mayor Oreja,
y la presidió Jurgen Storbeck, comisario de policía alemán
que dirige, desde sus inicios, Europol.
Como es habitual en la mayoría de las apariciones de Europol, la Conferencia
se desarrolló en un clima de semi-clandestinidad y con escasísimo
eco en los medios de comunicación, a pesar de acordarse en ella las
directrices de actuación de la policía en toda Europa para los
próximos años.
En su discurso inaugural, Mayor Oreja consideró a Europol como "institución
fundamental en la lucha antiterrorista", calificándola como el
"foro adecuado donde los países de la Unión Europea deben
trabajar para diseñar el nuevo modelo de seguridad común para
Europa"; seguidamente exhortó a los representantes policiales
a que "tomen conciencia e impulsen en sus respectivos países la
implantación de la orden de busca y captura europea" (la euro-orden),
cuya finalidad es la inmediata puesta a disposición del presunto criminal
a las autoridades del país donde haya cometido el delito más
grave, suprimiendo los actuales trámites de extradición.
Mayor Oreja afirmó que "el terrorismo no es sólo un grupo
de comandos que actúan, sino un proyecto que trata de asentarse en
la sociedad, y para combatirlo es necesario también luchar contra sus
estructuras sociales, económicas, políticas e, incluso, de comunicación
que lo apoyan y nutren". Es decir, puede ser calificado de terrorismo
un proyecto político que, aún fuera de cualquier práctica
violenta, practique de forma radical la disidencia política.
Al finalizar la Conferencia, todos los responsables de los cuerpos de policía
europeos firmaron el llamado Documento Madrid. Es la guía de Europol
en la "lucha antiterrorista" para los próximos años
y en ella se contemplan, entre otras, las siguientes propuestas:
1. Apoyar la iniciativa de España, Italia, Portugal y Grecia "como
nueva experiencia de equipo de investigación conjunta relativo al terrorismo
anarquista". En el transcurso de la Conferencia, Juan Cotino, director
general de la Policía, ya había anunciado que España,
Italia y Grecia habían llegado a un acuerdo para crear un "grupo
de investigación con el fin de combatir el terrorismo de grupos radicales
que actúan en los tres países", siendo esta la primera
vez que los grupos que denominan como "radicales" o "anarquistas"
entran oficialmente dentro del campo de actuación de Europol, y no
es casualidad que ello se haya producido inmediatamente después de
las luchas antiglobalización llevadas a cabo en Praga y, paralelamente
a la Conferencia de Madrid, en Davos.
2. La "creación de una base de datos que incluya los registros
de los terroristas más buscados de la Unión Europea, para apoyar
una búsqueda activa de los mismos"; anteriormente, ya habían
anunciado que esta base de datos debía ir "más allá
de las meras necesidades informativas", sin más especificaciones,
pero pudiendo dar por hecho que el derecho a la intimidad (con la categoría
de fundamental en la Constitución española) vuelve a ser papel
mojado.
3. De vuelta al lejano Oeste, la Europol propone nada menos que se estudie
y se busque la fórmula de financiación para un "plan de
recompensas o incentivos económicos a percibir por aquellas personas
que aporten información sobre terroristas, que deberá ser aprobado
por el comité ejecutivo de Europol. A partir de ese momento, los ciudadanos
de la Unión Europea podremos mirarnos unos a otros calculando el dinero
que podemos percibir (o pueden pedir) por nuestras respectivas cabezas.
4. En cuanto a la unificación jurídica europea, el Documento
Madrid de Europol propone la puesta en marcha del reconocimiento mutuo de
las órdenes judiciales en materia antiterrorista; la ejecución
de las comisiones rogatorias de una forma ágil y eficaz; la simplificación
de los procesos de extradición, así como el inicio de un estudio
de viabilidad para la creación de la euro-orden.
El gobierno español, en su afán por eliminar las garantías
procesales de las personas detenidas, dentro del marco de Estado policial
que protagoniza, lidera una batalla particular en la Unión Europea
para la supresión de los trámites garantistas del proceso de
extradición en los asuntos de "terrorismo". El pasado 28
de noviembre consiguió firmar un acuerdo en ese sentido con Italia,
no así con Portugal que, en la cumbre hispano-lusa celebrada en Sintra
y paralela a la de Europol, se negó a ello al considerar que vulneraba
la Constitución portuguesa. Al mismo tiempo que se celebraba la Conferencia
de Europol, Mayor Oreja anunció que negociaba con Alemania, Bélgica
y el Reino Unido un acuerdo en el mismo sentido.
Aunque no somos muy partidarios de reproducir artículos ya publicado
en la prensa libertaria del pasado, hoy traemos a nuestras páginas
un artículo publicado en la revista Estudios de julio de 1935, amablemente
remitido por nuestro compañero José Aguadé
La actualidad del tema tratado y, sobre todo, el talante intelectual de quien
lo firma, nos han aconsejado reproducirlo.
Alimento, dinero y trabajo hay suficiente -si organizamos nuestras fuerzas
de acuerdo con nuestras necesidades- para librarnos de la esclavitud de rígidas
teorías económicas o tradicionales. Ante todo, debemos dedicar
nuestro pensamiento y actividades al trabajo constructivo y no a la preparación
de otra guerra. Estoy de acuerdo con Benjamín Franklin, el cual dijo
que nunca habría una mala paz o una buena guerra.
No soy solamente pacifista; soy un pacifista militante. Estoy dispuesto a
luchar por la paz. La guerra no se eliminará a menos que los mismos
hombres se nieguen a pelear entre sí.
Todas las grandes causas tienen su apoyo inicial en una agresiva minoría.
¿Acaso no es mucho mejor para un hombre morir por una causa en la cual
cree, tal como la paz, que sufrir por una causa en la que no cree, tal como
la guerra? El resultado de cada guerra es simplemente aumentar la cadena de
círculos viciosos que impiden el progreso de la humanidad. Un puñado
de críticos conscientes puede dar vida a la protesta contra la guerra.
Las masas no son nunca militaristas en tanto que sus mentes no están
envenenadas por la propaganda. Estoy de acuerdo en que debemos enseñar
a las masas la resistencia a la propaganda. Debemos empezar por inmunizar
a nuestros niños contra el militarismo, educándolos en el espíritu
del pacifismo. El error en Europa ha sido el uso de una psicología
equivocada. Nuestros textos escolares glorifican la guerra y ocultan los horrores.
Inculcan el odio en las venas de los niños. Yo enseñaría
paz, en vez de guerra. Yo inculcaría amor, en vez de odio.
Los textos escolares deberían escribirse de nuevo. Todo nuestro sistema
de educación debería ser imbuido de un nuevo espíritu,
en lugar de perpetuar viejos rencores y prejuicios.
La educación debe empezar en la cuna. En las madres del mundo es en
quien recae la tarea de sembrar la semilla de paz en las almas de los niños.
Puede no ser posible eliminar el instinto combativo en sólo una generación.
Hasta puede no ser deseable eliminarlo íntegramente. Mejor es que los
hombres sigan luchando, pero que luchen por cosas nobles, no por imaginarias
líneas geográficas, prejuicios raciales y codicia privada, vestida
con los colores del patriotismo. Sus armas deberán ser sólo
el espíritu, no los tanques y las granadas.
Pensad lo que podríamos hacer del mundo si todo el poder malgastado
en la guerra fuera aplicado a labores constructivas. Una décima parte
de la energía que los beligerantes gastaron en la Guerra Mundial, una
fracción del dinero que explotó en granadas de mano y gases
venenosos, bastaría para elevar el standard de vida en todos los países
y evitar la catástrofe económica de la desocupación en
todo el mundo.
Debemos estar preparados a hacer por la causa de la paz el mismo heroico sacrificio
que hemos hecho de buena gana por la causa de la guerra. No hay ninguna tarea
que sea más importante y esté más cerca de mi corazón.
Nada de lo que yo pueda hacer o decir cambiará la estructura del universo.
Pero, tal vez, alzando mi voz pueda contribuir al triunfo de la más
noble de todas las causas: buena voluntad entre los hombres y paz en la tierra.
Nuestra patria es el mundo.
Nuestra familia, la libertad
Congreso anarquista norteamericano
La experiencia comunalista de la Federación Municipal de Base de Spezzano Albanese (Italia)