
SECCIONES
Quiero reiterar mi horror por los atentados que, aparte de ser nocivos en
sí mismos, son estúpidos porque perjudican a la causa que deberían
servir.
No creemos en el derecho de castigar, rechazamos la idea de venganza por ser
un sentimiento bárbaro: no pretendemos ser ni justicieros ni vengadores.
Los anarquistas están en contra de la violencia. Todo el mundo lo sabe.
La idea central de la anarquía es la eliminación de la violencia
en la vida social; es la organización de las relaciones sociales fundadas
sobre la libre voluntad, sin intervención policial. Por eso somos enemigos
del capitalismo que, apoyándose en la protección policial, obliga
a los trabajadores a dejarse explotar por los poseedores de los medios de
producción, o incluso a quedar en situación de paro y a pasar
hambre cuando a los patronos no les conviene explotarlos. Por eso somos enemigos
del Estado que es la organización coercitiva, o sea violenta, de la
sociedad.
Errico Malatesta
Abordemos este interesante tema y enfoquémoslo desde una perspectiva
anarquista para mostrar cuáles son los principios que los ideales ácratas
han mantenido respecto a la táctica terrorista y el uso de la violencia
en líneas generales.
A lo largo de la historia, los historiadores y los cronistas del poder han
querido mostrar que el anarquismo ha sido una tendencia de claro estigma violento
y terrorista que ha perpetrado acciones criminales de manera arbitraria contra
lo que los anarquistas consideraban de talante nocivo. Hoy todavía,
abriendo el diccionario de María Moliner, nos encontramos que anarquismo
es sinónimo de terrorismo y de dinamiterismo. Nada más lejos
de la realidad.
Quien quiera ser una persona medianamente objetiva se dará cuenta de
que para los anarquistas el uso de la violencia ha sido siempre de forma secundaria
y nunca de manera prioritaria.
Pero abordando profundamente el tema, ¿qué es lo que el anarquismo
piensa del terrorismo y de la violencia? El anarquismo es un ideal social
y de vida de talante humano que considera la vida como lo prioritario para
cualquier persona. Pensar esto y actuar de manera contraria sería contradecir
un principio lógico de la anarquía. Pero si seguimos analizando,
todavía hay quien nos podría decir, y con un libro de historia
en la mano, que los anarquistas han perpetrado atentados terroristas y han
acciones violentas. Ante esto también tenemos mucho que contestar:
-Por una parte los atentados que a los anarquistas se les ha atribuido, se
les ha dado demasiada publicidad. Primero diremos que de aquellos que cometieron
atentados anarquistas su idea de anarquismo podría en algún
caso ponerse en duda. Por otra parte diremos que aquellos atentados (que sólo
ocupan una coyuntura específica de la historia del anarquismo) no pretendían
hacer crímenes en masa para atemorizar a la población, sino
que eran actos individuales donde el atentador perdía su propia vida.
-También diremos respecto a esto que el movimiento anarquista no era
unánime a favor de estos actos, sino que los criticaba por no coincidir
para nada con los principios, tácticas y finalidades del anarquismo.
Este segundo grupo tiene la razón cuando históricamente ase
demuestra que ningún atentado ha conseguido llegar a la anarquía,
mientras que las luchas colectivas llevadas a cabo han conseguido importantes
conquistas revolucionarias.
-Cuando a los anarquistas se nos achaca el uso de la violencia, tenemos que
decir que nunca se utilizó de manera placentera sino como acto de defensa
contra los ataques directos de nuestro máximo enemigo, el Estado.
Si a alguien tuvieran que colocarle el letrero de terrorista y violento es
a la maquinaria estatal y a aquellos que la amparan, como a todos aquellos
que se esfuerzan en implantar nuevos sistemas estatales igualmente represivos.
Como anarquistas debemos condenar de manera unánime la utilización
del método violento cuando éste se hace abstracto. Pero no hay
que olvidar que el Estado utiliza medios violentos para represaliar al movimiento
anarquista, y ante ese ataque nosotros tenemos que actuar en legítima
defensa con lo que encontremos a mano. Pero ¡ojo!: nuestra defensa muchas
veces no es o no tiene que ser el cóctel molotov o la bomba, sino la
propaganda, el arma más eficaz del movimiento.
A todos aquellos que autodenominándose anarquistas aplauden o perpetran
atentados de signo violento tenemos que decirles que están equivocados,
y que fallan o bien sus ideas o bien sus medios. Nuestras dudas se resuelven
con la historia. Veamos un ejemplo histórico: durante la dictadura
de Primo de Rivera (1923-1929), Durruti cometió actos violentos como
robos a bancos con el fin de financiar a la organización C.N.T. Pero
en vísperas de la Revolución de 1936, ante la propuesta de hacer
lo mismo, fue Durruti quien se opuso a tal hecho aduciendo que no era conveniente
en ese momento. Hemos de tener muy en cuenta en qué tiempos vivimos
y cómo hemos de actuar.
Para finalizar, establezcamos los puntos básicos de la lucha anarquista:
1.- La propaganda: Sólo a través de ella conseguiremos llegar
al mayor número de gente, y con ella poder mostrar al pueblo las injusticias
que se cometen en cualquier rincón del mundo.
2.- La lucha de clases: Conseguir eliminar las desigualdades sociales es un
objetivo prioritario y sólo es posible uniendo a los alienados contra
la tiranía capitalista.
3.- Adecuación entre medios y fines: Nuestra lucha va encaminada a
conseguir una sociedad sin Estado, donde los principios de libertad, igualdad
y solidaridad sean lo primordial. Los métodos para alcanzar esta sociedad
fraternal no deben estar en contraposición con ella.
Grupo Albatros
Los asesinatos políticos no sirven para nada, si acaso para empeorar la situación. Es la disposición de las conciencias lo que hay que cambiar. La tarea a emprender es completamente moral, en el ámbito de la mente. El puñal no tiene nada que hacer aquí.
En todas las ciudades del mundo existe un barrio o un conjunto de calles
donde se comercia con el sexo.
En Madrid, desde hace muchos años, las calles del Desengaño
y del Barco, han sido testigos mudos de transacciones sexuales. Después
se les unió la calle Montera y sus aledaños, más tarde
la "Costa" Fleming y, en estos últimos tiempos, la plaza
de Cuzco y las calles que la circundan.
Yo vivo muy cerca de uno de estos enclaves de la prostitución, y veo
con frecuencia como el frío del invierno amorata los pechos al descubiertos
y el sol del verano cae implacable sobre los dudosos encantos vigilados de
cerca por los proxenetas. Cuando paso junto a algunas prostitutas suelo saludar
con un "hasta luego" que siempre recibe respuesta: la cotidianidad
nos ha convertido en viejas conocidas.
No hay nada que objetar a la prostitución si quienes la ejercen lo
hacen de manera voluntaria y sin coacciones .Cada cual es dueño/a de
su propio cuerpo y puede hacer con él una guitarra. Pero, en un número
muy elevado de casos, un sesenta y cinco por ciento según las estadísticas,
las prostitutas llegan de los países del este de Europa, de Africa
o de Latinoamérica en busca de una vida más digna y solo encuentran
la indignidad de un trato vejatorio. Detrás de cada una de esas mujeres
hay una historia, unas vivencias y una sensibilidad que se ve forzada a endurecer
hasta que se le hace un callo en el espíritu.
Las prostitutas me inspiran respeto sean cuales sean los motivos que las impulsan
a vender su genitalidad, sin embargo, el mundo que se mueve a su alrededor,
me produce la mayor de las repugnancias. Los chulos que negocian con ellas,
como si de objetos de transacción se tratase, viven a su costa sin
tener que exponer nada a cambio; los clientes, tras conseguir el placer, las
desprecian porque ven en ellas el reflejo de sus propias miserias; la sociedad
hipócrita y estúpida olvida que son su propia creación
y las condena para no tener que autocondenarse; el mundo de la droga las considera
una clientela fiel y lucrativa...
La prostitución tiene muy poco que ver con el personaje novelesco de
la joven arrojada a la calle por su familia después de haber sido seducida
y abandonada. Tampoco tiene mucho en común con la imagen ingenua de
Irma la Dulce o la complicada psicología de Belle de jour.
Hay un tipo de prostituta que vende su cuerpo porque lo considera más
gratificante que limpiar casas o trabajar como camarera. Hasta ahí
no hay nada que objetar. Pero para la mayor parte de las mujeres que la ejercen,
la prostitución es un medio de vida al que llegan empujadas por la
necesidad económica o las promesas de una banda de desaprensivos que
las esclavizan.Y esa situación no puede por menos que indignar a quien
conserve un mínimo sentido de justicia.
Nadie tiene derecho a vivir a costa de otro ser humano, nadie puede coartar
voluntades con promesas o con amenazas y nadie puede considerarse respetable
por pagar y despreciar a quien cobra cuando ambos están participando
de las mismas acciones.
No sé si legalizar la prostitución ayudaría a mejorar
las condiciones de vida de las prostitutas, eso habría que preguntárselo
a ellas, pero indudablemente su actual situación es muy lamentable
y merece mayor atención social. El acceso a una asistencia sanitaria,
el uso de anticonceptivos y preservativos que protejan tanto a ellas como
a sus clientes del sida y las enfermedades venéreas, el respeto a su
dignidad como seres humanos tanto por quienes utilizan sus servicios como
por toda la sociedad en general, son derechos básicos que tendríamos
que defender. Pero, por encima de todo, debería ofrecérseles
la posibilidad de un medio de vida digno.
La prostitución ha existido siempre (se dice que es el oficio más
antiguo del mundo), existe y existirá mientras vivamos en una sociedad
donde todo tiene un precio, donde el/la explotador/a vive a costa del/la explotado/a,
donde hay quien lo tiene todo y quien carece de lo fundamental, donde las
palabras igualdad, justicia, verdad y libertad sólo sirven para embellecer
los discursos de los políticos.
El sexo es limpio, hermoso y gratificante cuando se practica libremente, pero
se torna sucio y degradante cuando se hace contra la voluntad de alguna de
las partes.
En una sociedad de libres e iguales donde todos/as tengamos cubiertas nuestras
necesidades fundamentales, la prostitución no tendrá sentido
y la relación sexual será la más profunda forma de comunicación
entre dos seres humanos. Pero esa sociedad solo podrá darse en un mundo
en anarquía.
En todas las guerras o procesos violentos, en todas las luchas o procesos
armados salta a la palestra, muchas veces interesadamente, una figura a la
que se suele usar politicamente para engrosar el martirologio de cualquiera
de las partes en conflicto, martirología a la que, cada cierto tiempo,
se acude para reafirmarse en la lucha sin cuartel por la que éstos
mártires murieron y con argumentos como el patriotismo o la exaltación
de la raza, o como la reivindicación nacional para captar aspirantes
a mártires, fomentando el odio, eso si, hacia la otra parte. El odio
generado impide que el conflicto camine hacia una solución satisfactoria
para las dos partes y éste se enquista y se prolonga en el tiempo haciéndose
eterno. La lista de mártires, entonces, crece y crece, y lo peor de
todo es que todas esas víctimas inocentes y no inocentes se convierten
en víctimas inútiles y estériles. Tales conflictos tienen
por lo general una fácil solución si todas las partes diesen
su brazo a torcer y, pensando en todas esas víctimas, no se quedasen
varados en posiciones inamovibles por una serie de motivos políticos,
geográficos y sociales que las imposibilitan por falta de realismo.
Pero no queremos extendernos más en este tipo de víctimas sino
en otras a las que por lo general no se presta tanta atención por no
ser politicamente rentables y tener a su alrededor un falso halo de normalidad
cotidiana, algo generado por la hipocresía de una sociedad que no sólo
crea estas víctimas, sino que se empeña en justificarlas intentando
salvarlas mediante falsos ramalazos de humanitarismo que a menudo sólo
sirven para crear nuevas víctimas o para que éstas no luchen
contra la situación injusta que las relega a ese papel. Las preguntas
que muchas de estas víctimas se hacen son: ¿Por qué sus
gobiernos se gastan millones y millones de dólares en guerras absurdas
que muchas veces no se sabe ni por qué han enpezado ni cuándo
van a terminar y mientras ellos y sus hijos se mueren de hambre y no tienen
ni un mísero techo bajo el cual cobijarse? ¿Qué clase
de ayuda humanitaria recibieron mujeres violadas y asesinadas u obligadas
a prostituirse por el humanitario militar del casco azul que se supone que
vino a hacerles más llevaderos los rigores del conflicto? ¿Cuántos
niños han sido violados, prostituidos o maltratados por los protectores
internacionales de sus derechos? Luego, con decir que se trata de casos aislados,
borrón y cuenta nueva.
Pero las víctimas no sólo surgen de conflictos. El no protestar
ante una mala situación laboral, ante una manifiesta falta de seguridad
en el trabajo, provoca víctimas, ultimamente con demasiada frecuencia,
las cuales se maquillan con el epíteto de accidentes laborales cuando
en realidad son asesinatos provocados por la tacañería o despreocupación
patronal en lo referente a la seguridad en el trabajo de sus empleados y el
miedo de éstos a perder su precario puesto de trabajo si protestan,
miedo éste por lo visto que supera al que tienen de perder la vida;
así la apatía y la desmovilización de los trabajadores
ha creado y sigue creando víctimas (accidentados, despedidos, subcontratados,
etc.) que al parecer sólo merecen cuatro líneas en la prensa
y a veces ni tan siquiera eso.
El machismo exagerado y exacerbado que sufre este sistema también provoca
víctimas que suelen sufrir todo tipo de agresiones, desde malos tratos
verbales y físicos a violaciones, pasando por el acoso sexual, y tienen
todas el mismo denominador común: ser mujeres. Los agresores también
tienen algo en común: son todos hombres que necesitan reafirmar su
"hombría" agrediendo, menospreciando y asesinando mujeres.
Por si fuera poco, cuando estos hechos se denuncian, otros, los jueces, hombres,
hacen la vista gorda escudándose en argumentos tan estúpidos
como:
A.- Vestimenta provocativa (las mujeres no tienen libertad para vestir como
quieran).
B.- Derechos matrimoniales (el marido es el amo y señor, debiendo ser
obedecido en todo por la mujer).
C.- Enagenación mental transitoria o crimen pasional (siempre pagan
las mujeres la supuesta locura de sus maridos, novios, amantes, etc.).
D.- No resistirse lo suficiente (todas las mujeres son putas menos mi madre,
mi hermana y mi hija).
Y un largo etcétera interminable que a nuestro juicio además
de falso es demasiado para intentar justificar lo injustificable.
¿Queréis más víctimas? Pues ahí van más.
Los inmigrantes africanos son sin lugar a dudas un ejemplo bastante clarificador
de lo que es una víctima generada por el sistema y sus circunstancias.
Unos seres humanos que tratan de cruzar el Estrecho huyendo de la guerra,
la miseria o la represión política en sus países de origen.
En ellos se ha creado la falsa espectativa de que en Europa van a encontrar
trabajo y forjar un futuro mejor para ellos y sus familias; pero pronto bajan
de la nube, pues aquellos que han tenido la "suerte" de salir vivos
de la patera se encuentran con que la policía los detiene, criminaliza,
droga y expulsa, y los que consiguen librarse de la persecución policial
son explotados y hacinados en malolientes y vomitivos barracones. Los que
traen a sus hijos han de procurar que no se pongan enfermos, pues en los hospitales
les dejan morir, como ha sucedido no hace mucho tiempo en Almería.
Si aún así logran salir adelante y se instalan en una gran ciudad
o pueblo grande, corren el riesgo de ser apaleados hasta morir por un grupo
de descerebrados con la cabeza rapada y un tic nervioso que les hace levantar
el brazo derecho con la mano extendida y que han decidido celebrar cargándose
a un negro, un sudaca o un moro la victoria de su equipo de fútbol.
Podríamos extendernos mucho más pues esta sociedad crea y crea
víctimas sin parar hasta el infinito, desde el pobre desgraciado que
disfraza su mendicidad vendiendo La Farola hasta el pobre animal que muere
de la forma más horrible en una plaza de toros o en la fiesta de algún
pueblo presa de unos energúmenos que se autodenominan humanos; pasando
por hijos maltratados; insumisos encarcelados por negarse a servir a un Estado
en el que nadie o muy pocos creen; enfermos de sida terminales discriminados;
homosexuales, lesbianas y transexuales vejados, torturados, maltratados y
asesinados en comisarías y prisiones; ancianos que mueren en la más
absoluta de las soledades y la más completa de las desatenciones; niños
no deseados abandonados a su suerte nada más nacer sobre o debajo de
un montón de sacos de basura; madres solteras expulsadas de la unidad
familiar; drogadictos que mueren por sobredosis o mal estado de la droga que
han consumido
¿Qué nos van a contar ustedes señores periodistas y familiares
de víctimas del terrorismo? Resígnense como se nos exige a los
demás o luchen por acabar con un sistema que nos convierte en víctimas
haciendo que nuestras vidas no valgan un duro ante conceptos tan vacíos
como Dios, patria, nación, bandera, Estado, orden, ley, matrimonio,
familia, obediencia, etc., etc., como hecemos algunos que todavía creemos
en la libertad con mayúsculas y en todos los órdenes de la existencia.
Globalización y emancipación humana
¿Por qué luchábamos ayer contra el capitalismo y hoy
luchamos contra el neoliberalismo o contra la globalización, por no
hablar de la mala alimentación?
Ayer, las respuestas se llamaban socialismo, comunismo, anarquismo o internacionalismo
proletario; hoy se oye hablar de la globalización de las luchas. Si
ya nadie presta oídos a propósito del fin de la historia, las
ideologías y los sistemas de emancipación humana ya no aparecen
como una panacea, como una alternativa creíble para los desposeídos.
Es por tanto normal que nos encontremos en un periodo de búsqueda de
otras opciones, en un periodo de experimentación.
Estamos de acuerdo en decir que seguimos luchando contra lo mismo. Pero, si
las palabras ya no son las mismas, está claro que no luchamos por lo
mismo o que no luchamos del mismo modo.
El capitalismo es la expresión de un sistema que permite la acumulación
de riqueza por un pequeño número de personas, y su oposición
parecía pasar por alto cualquier otro sistema. Por el contrario, el
neoliberalismo o la globalización aparecen bajo la forma de efectos,
en ocasiones catastróficos, contra los que se lucha.
La globalización no es inevitablemente el summum de la esclavitud humana.
Es también la oportunidad de convertir en actos, y no en simples deseos
o palabras, la emancipación humana.
Tenemos la posibilidad de reaccionar contra la globalización capitalista
mediante el repliegue nacionalista o bien mediante la apertura a la globalización
de las luchas y la resistencia, con reagrupamientos a escala mundial como
los de Seattle, Davos, Millau, Praga, etc.
Hagamos constar que estos movimientos son llamados antiglobalistas. ¡No
dejemos la globalización, por no decir el mundo, a los poseedores,
a los detentadores del capital!
Globalicemos nuestras luchas
¿Cuáles son los problemas que denunciamos a través de
las críticas a la globalización? Nos referimos a la pérdida
de la libertad, o más bien a la soberanía de las naciones, porque
los dirigentes de las instancias mundiales no se han sometido a ningún
control y no tienen ninguna representatividad surgida de los pueblos.
Este esquema no democrático preexiste en la globalización. En
primer lugar, en el lugar social de la empresa, el poder es siempre, para
el asalariado, un poder de autócratas, en ocasiones delegado, lo que
no cambia su naturaleza de poder únicamente descendente.
A continuación, en la estructura política, incluso si es democrática,
cuando el control de los elegidos no es posible o previsto, éstos acaban
por defender los intereses de las castas aliadas a la clase capitalista en
el poder. Además, las elecciones no son un medio pertinente de representación
del colectivo.
La crítica soberanista aparece como la reivindicación más
adecuada para los hombres políticos desposeídos de una parte
de su poder por las organizaciones mundiales, que se dicen defensores de la
nación.
El otro problema se refiere a la igualdad, es decir, a la ampliación
de las desigualdades en el mundo. Las instancias mundiales no pretenden reducir
las desigualdades, sino los obstáculos al camino triunfante del capitalismo.
El capitalismo es la causa de las desigualdades, y no sólo en su forma
liberal. En efecto, el principio de acumulación de las riquezas es
el motivo de sufrimiento de los desposeídos. Lo que parece necesario
es el reparto de las riquezas. El problema no es el mercado, sino el mercado
entre los no iguales. Como la riqueza es fuente de poder, el carecer de ella
genera la privación de libertad.
¿Se puede controlar este principio? Se ve claramente que hay una fractura
entre la acumulación viciosa de fortuna y el reparto igualitario de
las riquezas producidas.
Abramos de nuevo el viejo debate de la herencia. Veamos que el hombre colectivo,
es decir los hombres y mujeres presentes hoy en día, son los hombres
y mujeres del porvenir, pero son también los del pasado que han creado
nuestra riqueza cultural y material. Lo humano es también historia.
De este planteamiento surge naturalmente la noción de herencia colectiva
y, por tanto, del derecho colectivo al acceso a las riquezas producidas hoy
en nombre y con los medios de un pasado colectivo y mundial.
La emancipación humana
No dejamos de saquearnos (en el lenguaje capitalista), de intercambiar y de
ayudarnos mutuamente (en el lenguaje del pensamiento comunista que se calificará
de libertario para conservar el vínculo entre igualdad y libertad,
y para decir que el nosotros no es la muerte del yo, siempre que el nosotros
no sea la ocultación hipócrita de un yo mayúsculo).
La emancipación humana es por tanto la aspiración a la autonomía.
Es actualmente la valoración de las experiencias. En el ámbito
educativo, es la autonomía del aprendizaje, el aprendizaje de la autonomía.
En el ámbito sexual, el rechazo de los papeles sexuales y sociales
codificados. En el ámbito social, el cuestionamiento de las apariencias.
En el político, el rechazo de los modelos y discursos cuadriculados
que ocultan mentiras y engaños. En el espiritual, el desarrollo fuera
del marco religioso, mediante la búsqueda personal. En el alimentario,
el surgimiento de la demanda de controles en los alimentos, etc.
Experimentar la alternativa
Este desarrollo, esta preocupación por luchar contra lo que se advierte
de inmediato, contra lo que puede percibirse sin acudir a los discursos, ha
sido y sigue siendo la del sindicalismo revolucionario o anarcosindicalismo.
Las necesidades de análisis más amplios, y de perspectivas de
alternativas constructivas aparecen en la lucha como fruto de la maduración
de las conciencias. Se trata, partiendo del combate cotidiano contra la miseria
y la explotación, de elaborar las primicias de la sociedad alternativa
que es esperada por todos, una sociedad sin clases en la que cada uno será
igualmente responsable e igualmente libre. El instrumento de la toma de conciencia
se llama entre los anarquistas la reivindicación de la ruptura.
Esta reivindicación parece esencial para el que la exige, sin embargo
no es revolucionaria en sí misma. No lo es de forma inmediata, pero
sí a través de dos maneras: la primera, como toda reivindicación,
por el hecho de que el poseedor, al considerarla insoportable, la reprimirá.
Es sin duda el Capital lo que transforma a la clase explotada en clase revolucionaria,
al no comprender que debe ceder para mantener un "compromiso social".
La segunda forma es específica de la reivindicación de la ruptura.
Se trata de la reivindicación que lleva consigo un sentido y unos valores.
Los valores son los de una sociedad alternativa.
Hay que introducir lo antes posible ese sentido social de las reivindicaciones
entre los militantes políticos y sindicales, con el fin de enriquecer
a la población con valores alternativos a los de la sociedad actual.
Límites y perspectivas
Las experiencias no pueden desarrollarse en el sistema existente. Deberán
establecerse en el marco de un corpus de valores e ideas, de una cierta ética.
Lo que se rechaza es el marco estrecho de un desarrollo programático.
Para construir defendiéndonos hay que renovar las experiencias en un
discurso y una reflexión que preconicen una ética de la solidaridad,
de la igualdad y la libertad.
No se trata simplemente, cuando hablamos de la emancipación humana,
de aliviar los sufrimientos, sino de proponer un conjunto de valores que conduzcan
a la libertad y la igualdad.
Los límites son la capacidad constructiva del movimiento antiglobalista.
En efecto, este movimiento agrupa en su seno a los representantes de las dos
tendencias contradictorias, una de repliegue y otra de apertura.
Así, se encontrarán a veces, codo con codo, los defensores de
los sin papeles y los que los rechazan. ¿Puede existir una ética
común a estos dos movimientos? ¡No!
Para que este movimiento constituya realmente una etapa en la emancipación
humana, deberá evolucionar con rapidez hacia valores constructivos.
En un proceso experimental, esto ha de pasar por la puesta en marcha de lugares
alternativos de contra-poder y de experiencias humanas.
Comentarios en torno
al
XXI Congreso de la A.I.T.
Desde que en 1864 se crea la Asociación Internacional de los Trabajadores,
esta organización ha pasado por muchos avatares: la escisión
de los autoritarios (abanderados por Carlos Marx); su práctica desaparición,
consecuencia de la represión por parte de los diferentes Estados; su
regeneración, allá por el inicio de los años 20 del siglo
recién acabado; el paso por la casi destrucción de sus dos secciones
más potentes a manos del fascismo (la USI italiana y la CNT española,
lo mismo le ocurrió con los nazis a la importante FAU alemana de los
años 20 e inicios de los 30) la II Guerra Mundial que destruyó
Europa y dañó inmensamente el internacionalismo obrero; las
escisiones en los años 50 de alguna sección que, como la SAC
sueca -fundadora de la AIT de principios de los años 20- se deslizó
por la senda de la colaboración con el Estado y que contaminó
la práctica anarcosindicalista y confundió a los trabajadores
sobre lo que en realidad es y supone el sindicalismo revolucionario (confusión
que se extendió por algunos países, fundamentalmente europeos,
y que en España tiene su mayor exponente en la CGT y, en menor medida,
en el sindicato "Solidaridad Obrera", organizaciones que llamándose
anarcosindicalistas, plantean una acción sindical ligada a las elecciones
parlamentarias en las empresas, lo que trae como consecuencia caer en el engranaje
de las estructuras del capital y el Estado).
No debemos olvidar aquí el apoyo que la AIT otorgó a la CNT
española en la pelea por la usurpación que de sus siglas quiso
hacer precisamente la CGT. Es precisamente, en el Congreso de 1996 en Madrid,
donde la AIT define con mayor precisión su posición frente a
todo este tipo de prácticas confusionistas y alejadas de la lucha anarcosindical.
Es en ese Congreso además, donde la AIT experimenta un crecimiento
importante en el número de secciones y grupos de "amigos de la
AIT".
Y así llegamos al XXI Congreso de la Asociación Internacional
de los Trabajadores que se ha celebrado los días 8, 9 y 10 del pasado
mes de diciembre en la ciudad de Granada (Es-paña).
En los días previos al Congreso se realizaron unas Jornadas Culturales
entre las que cabe destacar la presentación en un acto público
de las diferentes secciones de la Internacional que participarían en
el Congreso.
Si tuviéramos que definir con muy pocas palabras qué ha supuesto
este congreso, podríamos decir que, tanto las deliberaciones como los
acuerdos alcanzados, han demostrado que se ha realizado un gran ejercicio
de madurez, sensatez y sentido común por parte de toda la organización,
las secciones y sus delegados. Todo ello, además, reafirmando la manera
de ser y de actuar de la AIT. La sensación que teníamos los
que allí estábamos era que se respiraba fraternidad y que, verdaderamente,
estábamos entre compañeros.
Entre los observadores, se hacía notar la presencia de un importante
grupo de miembros de la CNT de España. También era bien perceptible
el aporte de la juventud entre los delegados de las secciones y los observadores
e invitados, cuestión esta que augura un futuro esperanzador a la Internacional.
Sería excesivamente prolijo detallar aquí todos los acuerdos
a los que se llegó, pero vamos a entresacar algunos de los que podríamos
considerar más importantes:
- Se ratificaron los estatutos de la AIT; también sus principios, tácticas
y finalidades. Asimismo, el congreso se declaró en contra de los ataques
contra la Internacional fomentados por el Capital y los Estados, así
como contra los intentos de confusión (a nivel teórico-práctico,
llegando, en algunos casos, a usurpar las siglas "AIT") por parte
de centrales sindicales reformistas que se autodenominan "sindicalistas
revolucionarias" o "anarcosindicalistas" pero que, en realidad,
tienen una práctica de aceptación del sistema que las lleva
a la domesticación de su lucha y, en muchas ocasiones, a la traición
de quienes dicen defender (esto sucede, por ejemplo, con la SAC sueca, la
CGT española, la CNT-Vignoles francesa, la USI-ARCA italiana...).
- La cuestión de la RSU -Represen-tación Sindical Unitaria-
(que se da en Italia y en la que participan sindicatos de la USI-AIT) sirvió
para afianzar los principios anarcosindicalistas. La práctica totalidad
de las secciones fueron contundentes en la defensa de los mismos, y no eran
favorables a la presencia de compañeros de la USI en la RSU. A pesar
de ello, en esos momentos, la organización en su conjunto dio un ejemplo
práctico de lo que debe ser una crítica constructiva entre compañeros,
instando a la sección italiana a que se replanteara este asunto tomándose
el tiempo que necesitara, pero comprendiendo y haciendo entender a los compañeros
italianos que este es un asunto delicado para la USI y para la AIT (esperamos
que esta cuestión se clarifique en el congreso que tendrá la
USI próximamente).
- En cuanto a Latinoamérica, se determinó impulsar la AIT en
esa zona, intentando, en la medida de lo posible, una coordinación
entre las secciones y los grupos de amigos de la AIT que ya funcionan allí
(en Chile, Argentina, Colombia, Venezuela...) y haciendo que esta coordinación
parta de bases reales, para no crear estructuras "fantasma" que
induzcan a la organización a cometer errores o que la confundan sobre
su implantación en determinadas zonas.
- A propuesta de la USI, se tomó el acuerdo de realizar una Conferencia
monográfica internacional sobre la inmigración para que la AIT
aborde esta problemática frente a las disposiciones racistas, xenófobas
y exclusivistas de los Estados y a la sobreexplotación que de los inmigrantes
hacen los capitalistas.
- El Congreso hizo suya una declaración contra la Guerra de Chechenia
propuesta por los compañeros de la CRAS de Rusia, con la idea de hacerla
difundir a nivel mundial y realizar acciones coordinadas contra la masacre
que está produciendo este conflicto.
- Hay dos nuevas secciones que se incorporan a nuestra Internacional: por
un lado, la de Eslovaquia, y, por otro, el grupo de amigos de la AIT de Suiza
ha pasado a ser considerado una sección más (con el nombre de
Direct!), lo que da idea de un aumento en el número de sus miembros
y de su implantación progresiva en las luchas sindicales en ese país
alpino.
La ASF de Australia pasa a ser considerada como una organización de
"Amigos de la AIT" hasta la siguiente Plenaria a la que el congreso
mandató para que en ella se determine su continuidad o no como sección.
Así, se ha encontrado una vía de solución a un asunto
sobre el que no había un pronunciamiento expreso de la Internacional
desde el Congreso de 1996.
- El nuevo Secretariado de la AIT lo llevará la NSF noruega, una sección
muy dinámica que pidió la colaboración del resto de secciones
para coordinar efectivamente a la organización, pues es evidente que
el impulso de la Internacional compete a todos y cada uno de los miembros
de la misma y no es, ni mucho menos, una cuestión exclusiva del Secretariado
Internacional.
Es importante, aparte de los acuerdos concretos, señalar, también,
cuestiones que sin reflejarse tal cual en un escrito, estaban en el ambiente
durante este congreso. Algunas de ellas son:
- La sensación de que la AIT puede ser un instrumento real para entablar
luchas globales anticapitalistas. Su implantación mundial va suponiendo
que se convierta, poco a poco, en un punto de referencia para importantes
sectores de trabajadores y trabajadoras del mundo.
- La necesaria clarificación (para algunas de las secciones más
nuevas y para las organizaciones que pasen en un futuro inmediato a formar
parte de nuestra Internacional) de que la AIT es la internacional del sindicalismo
revolucionario (o del anarcosindicalismo, como mejor se quiera denominar)
y en ella, por tanto, hay organizaciones sindicales que van a luchar por la
defensa de los trabajadores y por la transformación radical de la sociedad
para convertirla en otra en la que no haya explotados ni explotadores, sino
seres libres, iguales y solidarios.
Es importante saber y comprender esto: la AIT está formada por sindicatos
con una práctica revolucionaria determinada, no por organizaciones
específicamente anarquistas que deben tener otros lugares dónde
organizarse. Por lo tanto, y como consecuencia de lo anterior, a las secciones
de la AIT podrá afiliarse cualquier trabajador o trabajadora por el
mero hecho de serlo, independientemente de cuáles sean sus gustos,
su religión, su pensamiento o su ideología... ya verá
el propio trabajador si este es su sitio cuando conozca los principios, la
táctica empleada y la finalidad que persigue la AIT, cuando vea sus
estatutos y cuando compruebe su manera de funcionar.
En esta aclaración, consideramos, tienen mucho que decir las organizaciones
de la AIT con más experiencia histórica.
Otra cuestión: ya que hemos estado en este congreso, hay una reflexión
que, creemos, es muy importante no dejar pasar por alto, y es la relación
que los anarquistas queremos tener con la AIT, sobre todo, los anarquistas
que estamos organizados en federaciones. Si consideramos que la economía
es uno de los pilares básicos en los que se asienta este sistema opresor
y -esto es clarísimo- la economía la mueven los trabajadores,
a los que se explota para que unos pocos se enriquezcan, pensamos muchos que
es fundamental la lucha en este terreno. Indudablemente, es cierto que, como
anarquistas, tenemos una alternativa global que ofrecer frente al sistema
social imperante, pero, la concreción práctica de esta lucha
en el mundo laboral ¿Dónde está? ¿Es efectiva?
Como trabajadores, los anarquistas, tenemos un instrumento válido en
la AIT, tenemos una herramienta de lucha frente a la explotación y
los abusos del capital y el Estado. Los acuerdos de la AIT están ahí,
son claros: no admiten a organizaciones contrarrevolucionarias ni reformistas,
están en contra de las elecciones parlamentarias en las empresas y
en cualquier otro lugar, la AIT rechaza las subvenciones de los organismos
estatales y capitalistas, y está en desacuerdo con la existencia de
burócratas y liberados sindicales en su organigrama interno. La táctica
de la AIT y de sus secciones es la acción directa ¿No es, precisamente,
el anarquismo defensor de la acción directa en la solución de
los conflictos?
Además, hay que recordar el acuerdo expreso de la Internacional de
Federaciones Anarquistas (IFA) de apoyar a las organizaciones anarcosindicalistas:
¿Dónde consideramos los anarquistas que están esas organizaciones?
¿En aquéllas que, llamándose a sí mismas "anarco-sindicalistas",
tienen prácticas jerárquicas y verticales y se dejan embaucar
o, directamente, colaboran con los enemigos de los trabajadores (capital y
Estado, con sus diferentes aparatos y mecanismos)? No. Las organizaciones
anarcosindicalistas están en la AIT (no están, de momento, todas
las del mundo, pero sí lo son todas las secciones que están
federadas en ella). Por lo tanto, hay que empezar ya -allá donde no
se haya empezado- a hacer efectivo ese acuerdo. Si la IFA saluda a la AIT
como una organización hermana o cercana -llámese como se quiera-,
como una organización con práctica libertaria, es fundamental
para el avance de nuestras ideas la cooperación, la colaboración,
la conexión, la buena relación, el apoyo mutuo... de cada federación
de la IFA con la sección de la AIT de su país; lo contrario
sería dividir fuerzas y confundir a los trabajadores y trabajadoras.
La Asociación Internacional de los Trabajadores es importante para
los anarquistas.
En este orden de cosas, hay que señalar que, tanto la IFA como la Federación
Anarquista Ibérica y su órgano de expresión, Tierra y
libertad, fueron invitados al Congreso. El Secretariado de la Internacional
de Federaciones Anarquistas envió un comunicado de salutación
al Congreso y a todos los congresistas. Un miembro del Comité Peninsular
de la FAI acudió al comicio y pronunció unas palabras deseando
en nombre de la Federación unas jornadas provechosas. El Tierra y libertad
puso un puesto con periódicos, propaganda, publicaciones diversas y
libros; éste sirvió como punto de encuentro entre compañeros,
estrechando lazos e intercambiando informaciones...
Esperemos que los acuerdos y resoluciones emanados de este congreso sirvan
para profundizar la solidaridad internacional entre los trabajadores y trabajadoras
del mundo, y que sirvan también como acicate para extender la lucha
antiestatal y anticapitalista hasta el último rincón del planeta.
G. A.
Salutación al XXI Congreso de la A.I.T.
Salud compañeras, salud compañeros:
La Internacional de Federaciones Anarquistas, presente por invitación
de vuestro secretario general, saluda calurosa y fraternalmente a los asistentes
a este XXI Congreso de la Asociación Internacional de los Trabajadores
y, a través de vosotros, a todos los afiliados a las diferentes secciones.
Este Congreso se celebra en un momento particularmente dificil del conflicto
social, donde a los efectos devastadores del ataque político y económico
a escala mundial contra el nivel de vida de la población oprimida y
explotada, hay que añadir una tendencia creciente a la integración
y el colaboracionismo por parte de partidos y sindicatos de base popular.
La subida al poder de la izquierda en la mayor parte de los países
europeos se corresponde con la aceleración de los procesos de rapiña
de las multinacionales, con el recurso a la guerra de apoyo a planes imperialistas
como en los Balcanes, con la penosa reforma de organización y relaciones
laborales, con la reestructuración de los servicios sociales, con el
refuerzo del aparato militar y policiaco.
No es la primera vez en la historia en que se verifica una situación
de este tipo, pero sí es la primera vez que se da sin una respuesta
contundente de carácter popular, por lo que toda tentativa, aun heroica,
de pequeños grupos militantes está destinada al fracaso.
La tarea que espera a quienes se reclaman de las ideas-fuerza de libertad,
igualdad, solidaridad y justicia social es hoy de enorme responsabilidad.
No se trata sólo de mantener el papel crítico y de análisis
que ha caracterizado siempre a los anarquistas, sino sobre todo de impregnar
al cuerpo social en su conjunto del deseo de autonomía como condición
indispensable para el desarrollo de prácticas libertarias. En un mundo
en que explotación y opresión, barbarie y asesinato, violencia
y superstición son la unidad de medida, las ideas e iniciativas anárquicas
representan la última esperanza para la liberación de la humanidad,
además de necesitar un constante replanteamiento para poder llegar
a representar una vía real y eficaz para romper con un sistema de explotación
particularmente articulado y complejo, pero en modo alguno invencible.
Si la identificación entre medios y fines, la práctica de la
acción directa y el rechazo de cualquier forma de participación
en el sistema democrático representativo siempre han caracterizado
a los anarquistas, hoy, con mayor razón, debemos vivificar estas características
nuestras ante quienes en el mundo están dando señales de creciente
resistencia a la planificación del dominio, para favorecer una evolución
en sentido libertario, para construir una oposición concreta y eficaz,
para insuflar esperanza a la revolución social, a la anarquía.
En este sentido va el esfuerzo de los anarquistas de la I.F.A., y con esta
intención os deseamos que obtengais en este Congreso los resultados
más eficaces para la acción libertaria y para el refuerzo del
movimiento libertario internacional. ¡Por la revolución social!
¡Por la anarquía!
Por la Internacional de Federaciones
Anarquistas, el secretario:
Massimo Varengo![]()
Milán, 3 de diciembre de 2000
Palestina: la revuelta continúa
La ley implacable de los medios de comunicación es extraña
y golpea todavía: tras la semi-fallida cumbre de Sharm El-Sheij en
Egipto, en el que han participado Clinton, Mubarak, Barak y Arafat, la nueva
Intifada palestina ha quedado fuera del horizonte, como si no continuasen
los muertos y los heridos, como si la tregua fuese en serio. En cambio, sabemos
por fuentes locales que, en líneas generales, continúa el bloqueo
de las ciudades palestinas, prosiguen los enfrentamientos, que los acuerdos
han debilitado posteriormente a Arafat ante su pueblo, que a pesar de ello
Hamás no lo tiene fácil por estar poco enraizada en la sociedad
palestina (y sólo puede incidir atentando contra objetivos israelíes).
Aún estando tras la revuelta, Al Fatah tiene fama de ser un antro de
dirigentes corruptos, destacando siempre de la miseria en la que vive el resto
de la población, incapaces de esbozar una estrategia política,
como por ejemplo la de oponer al gobierno israelí de unidad nacional,
un gobierno análogo con Hamás y otras formaciones políticas.
Arafat aparece cada vez más sólo y humillado, descaminado y
abandonado por la casi totalidad del mundo árabe, que paradójicamnete
pone como primer punto en el orden del día de la cumbre del 21 de octubre
¡la situación del mercado común árabe-israelí!
Hay que preguntarse para qué sirven el más de un centenar de
muertos y los más de tres mil heridos, en una zona en la que los servicios
sanitarios son predio del Estado de Israel. Si consideramos los vínculos
entre Estados Unidos e Israel, aparte de con Egipto, si consideramos como
Siria y Jordania están en momentos políticos delcados por la
transición de los nuevos reinantes, si consideramos lo mismo en Libia
con la reconstrucción, si consideramos cómo los exiliados palestinos
de décadas pasadas nunca se han insertado en los países de acogida,
seguramente por su deseo de volver a la "patria" (aparte de los
prófugos olvidados por todos en los campamentos de refugiados en Líbano
y Siria), parecería deducirse una catástrofe política
total para lo que debería pomposamente ser el Estado palestino.
La causa palestina corre el riesgo de extinguirse con la sumisión definitiva
e implicitamente apoyada por todos los actores del área medioriental,
quizá ansiosos de engancharse de cualquier manera a la globalización.
La actual revuelta señala el principio del fin de la élite palestina
o, más dramáticamente, el epitafio sobre la tumba de Arafat
y de su pueblo, cuando la disolución del bipolarismo hace aún
más débil una alineación y, en su interior, una parte
que no se resigna a identificarse con el lado occidental o con el lado fundamentalista,
último efecto de la división bipolar del planeta.
Si la cuestión árabe-israelí se reduce ahora al negocio,
la cuestión palestina parece estar sólo en manos de los contendientes,
desproporcionadamente desiguales en todo y por todo. La fuerza de los israelíes
es indiscutible, y actualmente no tiene críticas ni de la izquierda
alternativa (pacifistas, verdes, no violentos) ni del millón largo
de árabes ciudadanos israelíes de clase B, que sólo ahora
parecen reaccionar en términos de afinidad política y cultural.
Jamás tomados en consideración real por la política palestina,
los árabes israelíes han solicitado el estatus de minoría
étnica. Con los feos precedentes del área balcánica,
crece razonablemente el temor de que una petición tal pueda abrir la
puerta a una guerra civil (el choque físico y no solamente verbal con
los colonos, que ya hoy de hecho imponen un toque de queda a los habitantes
árabes) que muchos se esforzarían en hacer estallar.
Si ya hoy sería muy dificil hacer bajar el termómetro de la
confianza recíproca entre pueblos, imaginemos si se sancionase una
división que no fuera acompañada de una administración
política diferenciada en el ámbito territorial: el fantasma
de Kosovo acecha amenazadoramente.
Por otro lado, los acuerdos de Oslo parecen congelados, y se prevén
años de conflictos encendidos a la espera del cambio en la directiva
palestina (el favorito parece ser, curiosamente, el jefe de los servicios
de seguridad) y de un marcado reparto de los papeles de gobierno y oposición
entre los dos principales partidos de la Knset (parlamento israelí),
laborista y Likud, que en esencia se dividen el electorado, obstaculizando
a minorías cruciales, como la fundamentalista o la árabe.
Con el bloqueo estadounidense por las elecciones y con el silencio europeo
y ruso, implicados en otros asuntos, la impresión es que el cinismo
político pedirá la inmolación de más vidas sobre
el accidentado camino de la autodeterminación que nadie, en realidad,
va a consentir. Se repite así la eterna paradoja de un conflicto intenso
que, canalizado hacia la construcción de una entidad estatal junto
a las otras, produce más problemas de lo que sería normal esperar
de los partidarios de ésta política, mientras queda por experimentar
una forma de organización social que no se base en la identidad estatal
y nacional que escinde una comunidad entre dominantes y dominados. Y la culata
del fusil hace siempre daño, independientemente de quien te está
golpeando con ella.
Algunas aclaraciones
fundamentales
sobre el anarquismo
Todas las críticas que los partidarios del Estado hacen al movimiento
libertario se basan en tergiversaciones de las ideas y posturas anarquistas.
Una de las referidas tergiversaciones, quizá la más utilizada,
consiste en la afirmación de que los anarquistas están contra
cualquier forma de organización; otra es la afirmación de que
los anarquistas son defensores de una libertad absoluta. En sus campañas
denigratorias del anarquismo, los autoritarios son ayudados por ciertos grupos
denominados autónomos e informales, cuyos miembros manifiestan estar
de acuerdo en gran parte con aquello que los medios de comunicación
de masas transmiten sobre el anarquismo. Por ello, resulta importante que
todas las personas interesadas por la cuestión social sepan distinguir
al movimiento libertario organizado y revolucionario de ciertas payasadas
protagonizadas por grupos informales, constituidos por elementos irresponsables
y antisociales. Por no poseer ninguna regla, estas agrupaciones pseudoanarquistas
acaban por ser dirigidas por comités centrales informales, o por auténticos
caciques, y se convierten en vulnerables a las infiltraciones de confidentes
de la policía y de otros individuos totalmente ajenos al combate anarquista.
La ausencia, en los denominados medios de comunicación social, de noticias
relativas a la práctica y propaganda del anarquismo organizado y revolucionario,
junto al hecho de que los medios libertarios contrarios a la organización
sean un objeto mediático, muestran muy a las claras a quien temen las
fuerzas capitalistas y quienes les hacen el juego.
Contrariamente a lo que afirman los autoritarios, los libertarios (incluidos
los anarquistas individualistas) son asociativos, son defensores de la organización.
La democracia representativa o burguesa y los diferentes fascismos, formas
de organización social en las que los productores no intervienen directamente
en la defensa de sus intereses, siendo sustituidos por sus representantes,
elegidos o no, los anarquistas oponen el federalismo, una unión por
el libre acuerdo que prescinde totalmente de tutores, intermediarios y representantes
de cualquier género. A la organización social construida de
arriba para abajo, centralizada, sancionada o no por el sufragio universal,
los anarquistas oponen una organización descentralizada y coordinada,
construida de abajo hacia arriba por medio de la acción directa de
los trabajadores y sus asociaciones naturales (por ejemplo, los sindicatos).
Al Estado y al desorden capitalista los anarquistas oponen la unión
federativa, una unión solidaria construida por medio de pactos libres,
de comunas (o municipios) locales, libres, igualitarias, autónomas
y de economía integrada. Contrariamente a lo que sucede por ejemplo
en las sociedades democráticas, en las que los ciudadanos comunes pasan
a los profesionales de la política una especie de cheques en blanco
(las papeletas de voto), en las que son los representantes del pueblo quienes
elaboran las reglas en las que se basa la vida social, en un medio social
inspirado en los principios anarquistas, cualquier individuo puede y debe
intervenir directamente en la solución de sus problemas y en la defensa
de sus intereses particulares. Los acuerdos en los que se ha de basar la vida
social no son obra de especialistas.
Los anarquistas son los únicos que, en el ámbito organizativo
(y no solamente) tienen posturas y prácticas antiteológicas,
antirreligiosas. Los anarquistas, que defienden efectivamente la libertad
individual, luchan por un medio social que jubile a los supremos arquitectos,
celestes o terrestres. A las pseudoórdenes impuestas, a las sociedades
cimentadas en el principio religioso de la autoridad y, consecuentemente,
en la desigualdad social, los anarquistas oponen el único orden posible,
un orden basado en la igualdad social y en convergencias de intereses individuales,
expresados libre y directamente por los propios individuos.
La organización específicamente anarquista es una unión
federativa de grupos de afinidad. Lo que asegura el carácter antijerárquico
y libre de los grupos que constituyen las federaciones anarquistas es el principio
asociativo basado en la afinidad. Es también la afinidad lo que convierte
a los grupos anarquistas en invulnerables a las infiltraciones del enemigo.
La coordinación y conjunción de esfuerzos, de las que una federación
anarquista es modelo, se basan únicamente en pactos o acuerdos libres,
elaborados en asambleas de delegados de los grupos federados. En una federación
anarquista, nadie está obligado a hacer aquello con lo que no está
de acuerdo. En las federaciones anarquistas no existen órganos separados
de los grupos con funciones de carácter deliberativo o ejecutivo, sino
únicamente comisiones de relaciones o de correspondencia. La función
relacionadora es encargada, rotativamente y por tiempo limitado, a uno de
los grupos de la federación. El cargo es revocable en todo momento.
A través de la aplicación del principio de revocabilidad, del
de rotación en la atribución de funciones y del de no acumulación
de tareas, aparte de otras medidas como la creación de un órgano
central sin funciones directivas ni ejecutivas (la comisión de relaciones),
se impide que surja, de hecho, un centro directivo formal o informal en la
organización anarquista.
En su actividad organizativa, como en otros ámbitos de su práctica,
los anarquistas elaboran reglas en forma de acuerdos libres y toman determinadas
medidas prácticas, teniendo como objetivo impedir que las tendencias
autoritarias, existentes en todos los seres humanos, se manifiesten y desarrollen.
Los anarquistas no ignoran las limitaciones e imperfecciones humanas. Sobre
esto deberían meditar todos los jóvenes que, aun denominándose
anarquistas, no actúan de acuerdo con los principios organizativos
del anarquismo.
Aparte de ser de hecho defensores de la organización y asociativos,
los anarquistas no defienden, obviamente, libertades "absolutas".
Los anarquistas son por definición anti-absolutistas, es decir, enemigos
de todas las manifestaciones del espíritu teológico. Los anarquistas
no entienden la libertad como una mera abstracción. La libertad individual
que preconizan es la libertad de individuos que poseen derechos y deberes
sociales. Los anarquistas luchan por condiciones sociales que permitan a cada
ser humano concreto ser libre, afirmar su propia personalidad y desarrollar
plenamente sus facultades físicas, mentales y éticas. Esto constituye
la esencia de la lucha por la libertad de los anarquistas.
Si bien defienden que cada individuo humano debe vivir de acuerdo consigo
mismo, no obedeciendo más que a su propia conciencia y sin pretender
violar la voluntad de los demás, los anarquistas defienden también
que cualquier persona debe cargar con las consecuencias de sus propios actos.
Los anarquistas defienden no sólo la libertad del individuo humano,
sino también el principio de responsabilidad individual. Para afrontar
los actos anti-sociales y contra-revolucionarios los anarquistas preconizan
el recurso a la autodefensa, lo que constituye una aplicación del método
de la acción directa. Oponiéndose a la existencia de órganos
especializados en el mantenimiento del orden, los anarquistas defienden que
sean los propios productores quienes aseguren, por medio de sus asociaciones
naturales, su propia defensa. En las comunas anarquistas compete a las milicias
de trabajadores, constituidas por las federaciones locales de sindicatos revolucionarios,
impedir que actos anti-sociales y contra-revolucionarios hagan peligrar la
obra revolucionaria y liberadora. En un medio social anarquista no existe
división entre trabajo y política, entre economía y defensa
ni las restantes divisiones inherentes al sistema autoritario-capitalista.
El desorden reinante en la sociedad capitalista, provocado en gran medida
por el crimen organizado, actividad en la que participan destacados elementos
de los grupos capitalistas dominantes y del aparato estatal, prueba claramente
que los anarquistas tienen razón. Es impensable un desorden de estas
características en el seno de las comunas anarquistas.
Grupos anarquistas
de lengua portuguesa
de la F.A.I.![]()
Actuar desinteresadamente parece un acto loable, digno de un buen corazón,
de una digna moral, pero ¿es posible? ¿Puede ser que actúe
sin recibir nada a cambio, entregándome a una causa que no me va a
reportar nada? Quizás, pero no creo que estas actuaciones sean tan
perfectas como parecen. Cuando me entrego a algo, cuando creo en ese algo
y lucho por ello sabiendo que nada ganaré, estoy fanatizado: el desinteresado
es un fanático. Pierde el poder sobre la cosa para entregarse a ella,
deja de ser persona "libre" y pasa a ser el medio de la cosa, resulta
interesante para la cosa. El desinterés no es corriente y menos en
los tiempos actuales. La mayoría estamos en una zona en la que el egoísmo
nos gobierna. Un egoísmo que ha sido siempre criticado y malinterpretado,
un egoísmo de la vida privada que parece ir en contra de cosas como
la moral, la religión etc. Ideas creadas por el hombre en principio
para salvaguardarlo de sí mismo pero que realmente han sido las causantes
de los más absolutos desastres. ¿Quién es tan perfecto,
tan inteligente y profundo como para conocer la verdad? (dudo que exista como
tal) ¿Quién es tan poco humano? ¿Cómo puede predicar
la persona egoísta el antiegoísmo? Como se ha demostrado, predicar
lo han predicado, pero lo han empleado para sus fines egoístas. Han
prohibido el egoísmo siendo ellos egoístas.
No nos fiemos de los modelos, de las ideas absolutas, porque por lo menos,
son discutibles. No luchemos por la libertad, sino por mis libertades.
Cuando se pide libertad se pide una cierta libertad que me afecta a mí.
Si no fuera consciente de la esclavitud a la que está sometida el vecino
no pediría su libertad, me daría igual. Por tanto quiero la
libertad del vecino porque sé quien es: otro yo distinto a mí.
El egoísmo reside en mí, y por tanto se ve afectado por todo
lo que está en mí. Si he distinguido entre una libertad en mayúsculas
y otra en minúsculas es porque la libertad como idea verdadera y ajena
al mundo material no existe (no para mí al menos), lo único
que existe son ciertas libertades que me afectan a mí. Desde mi punto
de vista esas ideas absolutas no son más que inventos cuyo único
fin es crear un modelo común de hombre, un hombre perfecto al cual
todos nos debemos parecer. Paradójicamente es un hombre libre que no
me da la libertad de ser diferente, es un hombre moral, que no me deja desarrollar
mi ética. Este modelo podrá ser más o menos tolerante
con las diferentes personas, pero finalmente me coarta la libertad (mi libertad)
de ser diferente. Y no digo que no existan estas ideas absolutas, pero basar
toda nuestra vida en torno a algo únicamente posible es por lo menos
peligroso. Por el contrario tú y yo si que existimos. Cuando crees
en algo no sabes nada.
Los coletazos fascistoides de Aznar
Está claro que con la mayoría absoluta (o absolutista, que
se ajusta más al termino) nada bueno podía pasar para la clase
obrera, y más si esa mayoría la tienen un partido ultraconservador,
heredero directo de la dictadura franquista, el Partido Popular.
Ya desde el primer instante se noto claramente por donde iban a ir los tiros.
En el propio debate de investidura se notaron los coletazos ultrautoritarios
del hoy jefe de gobierno, José María Aznar. Entre otras cosas,
el "caudillo" Aznar dijo que la lucha de clases no existía.
Eso lo dice porque su situación no es la de un obrero de España
que vive con el Salario Mínimo Interprofesional, o un trabajador que
esta en paro. Por su puesto que desde su perspectiva y con su sueldo esa lucha
de clases no existe, pero para potros muchos sí existe, y vamos a seguir
en la lucha hasta conseguir un mundo mejor. Es más, mientras exista
desigualdad entre los pueblos, mientras haya ricos y pobres, siempre existirá
la lucha, pues se vera que hay clases, y eso es un cáncer en la sociedad.
Ningún hombre debe explotar y beneficiarse del trabajo de otro hombre.
También se dijo que la Reforma Fiscal que preparaban iba a beneficiar
a jubilados y asalariados precarios. No se que entiende este gobierno por
beneficio, sino es beneficio por su parte. Una de las primeras medidas que
se han tomado es la de que los jubilados paguen el 10 % del precio de los
medicamentos que consumen. ¿Y esto es beneficio para los jubilados?
Bonita idea del beneficio, mientras van engrosando más dinero, los
más desfavorecidos se van hundiendo. ¿Pagan medicamentos los
diputados, senadores o el Rey? Muchos dirán que sí puesto que
esto es una "democracia", pero yo creo sinceramente que no. Que
iban a acabar con el precario lo dijeron desde su primera legislatura de 1996,
y desde ahí hasta el 2000 en el que estamos, el trabajo precario no
sólo no ha sido erradicado sino que ha sido fomentado. Ya hay que tener
cara dura para engañar de manera tan vil al más desfavorecido.
Caminando hacia el modelo económico norteamericano, con los llamados
Estados Unidos de Europa, todo se tiene que privatizar, y entre otras cosas
la sanidad y la enseñanza, a través del Informe Bricall (que
afecta a la universidad solamente, pero que seguro se extiende a todo el panorama
educativo). Los trabajadores que ya tienen suficiente con la explotación
a la que se les someten las oligarquías capitalistas, tendrán
que aguantar pagar a aseguradoras privadas para tener sanidad, al estilo de
Sanitas (así funciona en EE.UU.). Ahora todo se lo tendrá que
costear el obrero. El tema de la enseñanza es delicado. A través
de este informe las empresas privadas tomarán la universidad pública.
Ahora toda beca o ayuda al estudio que se quiera pedir no se podrá
hacer como hasta ahora, sino a través de la empresa privada. Esto perjudicará
claramente a los planes de estudio, que estarán en manos de empresarios
y capitalistas. También perjudicaran al profesorado y al personal no
docente. Ambos verán sus derechos reducidos y en el caso del personal
no docente la plantilla se reduciría de manera considerable. Si esto
es un avance no se ya donde han quedado el significado de las palabras.
Durante la campaña electoral, el actual gobierno prometió reducir
los impuestos directos, es decir la Declaración de Renta, y para que
sea presentada al menos se ha tenido que ganar 3.500.000 de ptas. al año.
Lo primero que habría que preguntar es cuantos obreros ganan esa cantidad
en un año en dinero neto. La cantidad de obreros es poca, por lo que
esta ley claramente tiene trampa. A simple vista parecerá una medida
prospectiva, pero si miramos el panorama general, esto sigue beneficiando
a los que más poder adquisitivo tienen y no al contrario. Desde que
esto se llevó a cabo, los productos cotidianos que se compran, es decir,
alimentos, ropa, etc... han subido de manera barbara, por no decir también
la gasolina y otros productos. Éstos llevan un impuesto que se lleva
el Estado. Es decir que los impuestos directos los bajan y los indirectos
los suben. Los impuestos directos sólo se pagan una vez al año,
los indirectos todos los días. Y si a esto se suma que el obrero gana
menos y se fomenta el trabajo precario, la situación de una familia
obrera española en unos años rozara las cotas más insospechadas
de miseria.
El callejón sin salida en el que nos metemos es el de la Europa Unica,
la Europa del euro. Primero decir que esto ha sido un invento de las burocracias
capitalistas y de la burguesía, por lo que el más desfavorecido
no tendrá igualdad, más bien todo lo contrario (jamás
vi una reforma de los ricos que beneficiara a los pobres). A lo que anteriormente
se ha dicho, se une ahora esto. La situación económica de Europa
la tiene que establecer una convergencia económica, es decir todos
los países integrantes de la Europa del euro tendrán que tener
unas características similares. Esto trae un problema, ya que unos
países tienen una capitalidad y otros tienen otra. Es decir la situación
de Luxemburgo y Alemania no es la misma que la de Italia o España,
y eso hay que calibrarlo, y eso hay que calibrarlo, y van a tirar a la alta,
al país que "mejor" funciona, y eso va a provocar un destrozo
en los países más pobres. Y un ejemplo será España,
y sino atención a este dato: La producción de aceite y vino
español tendrá que estar en una media europea, y España
produce más que otros países. Para conseguir la convergencia
España debe reducir la producción. ¿Cómo? arrancando
los olivos y las vides que sobran. Consecuencia: precariedad y paro en el
campo, sobre todo el andaluz y el extremeño.
Los coletazos fascistas del PP se agravan mucho más cuando se toca
el tema de la inmigración y de la nueva reforma de la ley de extranjería.
Todo está visto para que esta ley se aumente el prejuicio contra el
inmigrante. La finalidad es conseguir esa mano de obra semiesclava para que
el empresario salga ganando con el inmigrante ilegal sin derechos. La unión
y coaligación entre el capital cada día es más barbara.
Pero lo más triste es que esos "representantes del pueblo"
a través de las burocracias sindicales como CC.OO. o U.G.T., no sólo
permanecen impasibles ante tan horrendo panorama, sino que les da beneplácito
y colabora, y ya prepara la nueva reforma laboral. ¿Caminamos hacia
una economía corporativa fascista?
La única solución es unirse. En las urnas de las pasadas elecciones
se vio el desencanto de la gente ante la política, y esa abstención
ha de convertirse en activa. La unión servirá para que todos
juntos busquemos la mejor solución a este problema y conseguir que
por fin a la clase obrera se le corresponda con el trabajo que realiza.
Yo quiero ser
hipermultimillonario
Yo quiero ser hipermultimillonario,
tocarme los cojones en festivo y en diario,
que me hagan mucha gracia los telediarios.
Yo quiero ser hipermegamillonario.
Y que mi cara recorra el mundo
a veintiocho fotogramas por segundo.
Yo quiero quedarme aquí para ver si llueve,
tener vida contemplativa de jueves a jueves.
Quiero pasarme el día haciendo crucigramas,
mi traje de trabajo será el pijama,
asistiré de invitado a algún que otro programa
donde nadie juzgue mi encefalograma.
Y mi cara saldrá en las revistas,
- "Y pensar que ese mamón era electricista".
Y cobrare, de vez en cuando, una exclusiva,
... y de lunes a lunes, vida contemplativa.
Pero como soy insumiso, rockero y ateo,
debo seguir debajo del aguacero...
No soy el tipo de tipo que mandan al cielo,
así que, a aguantar la talla, compañeros.
Del disco Diario local de
Cholo (cantautor madrileño)![]()
1.- Al juntarse "algo" con un "don", nació el
algodón.
2.- Espabila: que no lo hagan por ti.
3.- En el restaurante: Buenos días ¿podemos comer? Respuesta:
Dependerá de su dentadura.
4.- Musculitos de gimnasio: cerebro escaso.
5.- La burguesía es vulgar. La neo-burguesía no supo copiar
bien de su maestra francesa.
6.- Siempre proponen que "hay que olvidar" aquellos a quienes interesa
que se olvide.
7.- El bubónico no respetó ni a su padre para ponerse la corona
devuelta por la dictadura de su padrino: Franco.
8.- Sexo virtual: negocio excepcional.
9.- Porque defiendo los principios y la coherencia (dentro de lo posible)
en ciertas "cosas"
¿Soy radical?
U otras lindezas.
Prefiero cínico.
10.- Me dan asco las cabezas coronadas, pero pena me dan las aborregadas.
11.- El fuego purificador de la santa hoguera, ni con los mejores inflamables
que hoy existen, podría quemar todos los pecados de la Santa Iglesia.
12.- ¡Qué gracia! El nieto de la casa zángana (por no
decir real) ha hecho pi-pí y caquita.
13.- Hay quien se reclama del anarquismo y, en realidad, su sitio estaría
mejor en la contra-corriente del confusionismo.
14.- Ni de Dios ni de Satanás nada positivo sacarás.
15.- La poesía como rebeldía: yo escupo a la hipocresía.
Emilio, luchando te recordamos
Hace ya casi una semana que nuestro compañero murió en la madrileña
estación de Atocha, pero la rabia debe hacernos reflexionar y no dejarnos
llevar por el absurdo sentimiento de la venganza.
Emilio, compañero del Sindicato de Construcción de la C.N.T.,
comprometido con los problemas de su sector y con los que nos atañen
a todos y todas, solidario y luchador, ha sido enterrado en vida.
Emilio fue asesinado por la crispación que crea este sistema; Emilio
fue asesinado por este sistema que nos hace pensar que la solidaridad es un
porcentaje, una cuantía económica que nada tiene que ver con
la persona que tenemos al lado, con la que va caminando a nuestro lado, con
la que es vecina. Emilio fue asesinado por la doble moral que nos enseña
a rechazar la violencia pero que nos invita a practicarla continuamente, a
través de la publicidad cada vez más agresiva, los mensajes
en las películas y los modelos que nos muestran, las muertes, siempre
gratuitas que vomitan sin cesar los medios de comunicación, desde las
provocadas por la cultura machista que se ensaña con las mujeres, pasando
por las que causa el hambre en el Tercer Mundo o en cualquier mundo, hasta
las que se dan en las guerras, nunca justificadas y siempre por el beneficio
de los que detentan el poder y pagadas por el pueblo. Emilio fue asesinado
porque lo único que nos da el Estado para solucionar nuestros problemas
son cuerpos violentos, llámese ejército, policía, guardia
civil o representantes políticos, cuyo debate "democrático"
gira en torno a insultos, intrigas, hipocresías, manipulación
a todos los niveles, corrupción, tráfico de influencias...
Emilio fue asesinado por la crispación que estos poderes están
creando contra los movimientos sociales, que, a base de crear estereotipos,
intentan criminalizar a toda persona que intenta mejorar este mundo y busca
justicia y libertad. Emilio fue asesinado por otro hombre que se dio el lujo
de desatar su rabia, su miedo y su impotencia con Emilio; en definitiva, por
este sistema que no hace más que acrecentar la brecha entre ricos y
pobres y, además, provocar las condiciones necesarias para sospechar
los unos de los otros, desconfiar de las personas vecinas, distorsionar la
realidad de nuestras relaciones con los demás y, en definitiva, matarnos
entre nosotr@s.
Emilio, compañero, los anarcosindicalistas y anarquistas seguimos luchando,
al menos, intentando alcanzar una mayor porción de libertad cada vez.
Algunas aclaraciones
fundamentales
sobre el anarquismo
Los coletazos fascistoides de Aznar