
SECCIONES
Al levantar la voz como grito de protesta para impedir que las soluciones
sociales germinen sin evolución, la causa perdida es el Estado. Y si
hubiese que presentar una tesis de todos los fenómenos que incumple,
bajo condición consciente, el Estado es la estructura que justifica
la involución de los seres humanos. El Estado vive porque se alimenta
de los débiles, se hace fuerte con ellos y disfruta el éxito,
poniendo a todos a trabajar para él, sin dejar la mínima oportunidad
para ser liberados de su estructura. Por lo cual el Estado crea su Parlamento
para que allí se enfrenten los axiomas que rechazan las situaciones
de necesidad urgente, pero sin posibilidad de tocar los parámetros
impuestos, o serás marginado de su sistema jerárquico.
Es indudable que la cultura es el arma más exterminadora de los juegos
o reglas enfrentados al Estado. Un breve ejemplo evidencia la ortodoxia rebelde
que hace posible la conjura. La obra de Jorge de Esteban Jaque al Estado,
(Ediciones Libertarias) pone de manifiesto que sólo la desintegración
de la ignorancia haría posible llegar al fondo de un tema milenario,
al que únicamente tienen acceso los que dominan la sabiduría
del cerebro todavía civilizado. La estructura de la obra mencionada
teje todos los argumentos, hasta hacer posible que el Estado se vea obligado
a una resignación sarcástica de por vida. Importa matizar sobre
el análisis del autor, los materiales que utiliza el Estado para acabar
con los que confiesan la verdad enfrentada al viperino Estado, que no duerme
éste, porque está diseñado para ser venerado 'o te rompo
la ilusión de vivir, la alegría que nos permite progresar, o
la esperanza que hace posible la paz interior del ser que se precia de serlo'.
Así que, sin confundir la historia con la realidad fehaciente, hace
estudio concienzudo del Poder Judicial en la estructura de Estado; las Autonomías
de Estado; el Estado y el Derecho Internacional; el Estado y la Estabilidad;
servidores de Estado: Y el Futuro del Estado. O sea que el Estado se configura
en moralista, creando así la gracia de su principio basado en la defensa
de un ejército que destruye la razón civilizada desde su existencia,
para el exterminio de todo lo que no forme un mismo cuerpo a imagen y semejanza:
¡Falsa preconcepción axiomática por la gracia del dios
Estado!
Es decir, que sólo una cultura libertaria está llamada a ser
responsable en los análisis que se puedan hacer para que el Estado
no exhiba su rango social, prediseñado para el fracaso constante y
la tragedia.
El Sr. Estado crea su escuela de buenas costumbres para anonadar al ciudadano
que se ve alejado de cualquier enjuiciamiento cívico. Los intereses
particulares dejan huella de donde están los comprometidos en la involución
socio-política de todos los tiempos, ahora con excelente justificación
en la Europa que les hemos permitido crear de corte federal, para desembocar
en estos Estados Unidos, que no permiten que la clase productora labre y cultive
su suerte de futuro.
Toda la acción de Estado vuelve del revés cualquier principio
de justicia, porque el Estado es transitorio, y por ello se suceden los sistemas,
que no son otra cosa que fenómenos breves, que en la mayoría
de casos nacen moribundos, cargados de intenciones inútiles, aun cuando
la apariencia sistemática finge alto contenido en magias divinas, policiales
o militares.
Resulta grato encontrar que se aproxima la descomposición del Estado,
pariendo obras como el vasto estudio que hace J. de Esteban en Jaque al Estado.
Páginas cargadas de verdad, que invitan al movimiento libertario a
hacer uso de su razón 'sin Estado', para que sea posible la democracia
directa, la comuna, la colectividad, la sociedad libre y finalmente, la acracia.
En el capítulo que dedica a "Los servidores del Estado",
página 347, da relieve a unas palabras muy concretas: "En un Estado
libre, lengua y mente deben ser libres". Y después, página
387, con cierta ambigüedad, el autor de la obra en cuestión, matiza
que el Estado parece cada vez menos capaz de controlar "la globalización"
de la economía y de las finanzas: Sin olvidar la demanda de "una
justicia universal". No debe impresionarnos más allá de
la preocupación lógica, pues se trata ahora de acabar con los
guetos establecidos y romper las barreras sociales con premeditación
y alevosía. Pertenece al pensamiento libertario salir a volver a extender
su cultura, su verdad y su razón: Pues nadie más entiende saber
hacerlo.
¿Militares
en la escuela?...
¡Que horror!
Esta historia viene de antiguo. Se remonta, incluso, al siglo pasado (el
XIX). Acabada la que, en los libros de texto llamaban "Guerra de la Independencia"
(¿independencia de quién? ¿para depender de otro?) contra
el Imperio napoleónico, los militares españoles empiezan a tomar
conciencia de su capacidad de influencia en la política española.
Esto se vio acrecentado a lo largo del siglo por las guerras civiles y por
la necesidad que, tanto carlistas como isabelinos tenían de un ejército
poderoso para luchar contra sus oponentes. Así, en ambos bandos se
fue creando una casta militar influyente y necesaria para las ambiciones de
poder de uno y otro bando.
A pesar de que el que acabó venciendo (el bando de Isabel II) era,
supuestamente el defensor de unas mínimas libertades políticas,
eso no fue obstáculo para que el ejército español atacara
a sangre y fuego a su propio pueblo cuando éste se sublevaba debido
a las terribles condiciones de miseria que se padecían.
Es en esta época, también, cuando se crea la Guardia Civil,
cuya función es ser un auténtico ejército de ocupación
interior y apagar con el control, represión y armas cualquier intento
de respuesta popular contra los que mandaban entonces (que, dicho sea de paso
y, poco más o menos, son los mismos de hoy).
Pero es a partir del último cuarto de siglo, con la Restauración
borbónica, cuando el ejército se instala definitivamente como
un poder fáctico defensor de los sectores sociales más ricos
y poderosos. Esto y las matanzas de soldaditos españoles en guerras
coloniales (Cuba, Filipinas, Africa) que no servían para nada y a las
que sólo iban a morir los hijos de los pobres (porque los ricos podían
pagar un dinero para librarse del reclutamiento), fueron haciendo ver al pueblo
la verdadera naturaleza del ejército.
El remate fueron las dos dictaduras siguientes: la del general Primo de Rivera
y, sobre todo, la del general Franco (que seguía a una cruentísima
guerra de los militares contra el pueblo) que duró unos lamentables
40 años y, durante la cual, los militares fueron uno de los pilares
fundamentales en los que se apoyó ese régimen asesino de ideas
y personas.
Muchas veces, la memoria colectiva es olvidadiza -y así nos va- pero,
aparentemente, no sucedió esto con respecto a los militares y, con
la llegada de la democracia pronto empezaron a aparecer personas y organizaciones
que se planteaban el papel que había tenido el ejército en los
últimos acontecimientos históricos y si merecía la pena
mantener una institución como ésta. Aparecen así las
primeras organizaciones antimilitaristas, que poco a poco van teniendo una
importante presencia social y en las que la gente libertaria tiene una fuerte
presencia (aparte de que las propias organizaciones libertarias planteaban
el rechazo al ejército).
Son muchas decenas de miles los jóvenes que se niegan a ir a filas
y obligan al gobierno de turno a hacer una ley de objeción de conciencia
a la que se acogen centenares de miles de jóvenes en edad de ser reclutados.
Unos más activamente -insumisos al ejército-, y otros con su
negativa de ser reclutados -objetores legales- junto con la, cada vez más
abundante propaganda antimilitarista y las campañas de objeción
fiscal (no dar dinero de la declaración de la renta para gastos militares),
van haciendo que el Estado busque una salida y, fruto de ello, es la supresión
paulatina de la mili para llegar al ejército profesional (cuestión
que también está siendo encarada por el movimiento antimilitarista)
.
Y en estas estamos. El Estado necesita al ejército para perpetuar su
dominio y no va a consentir fácilmente su desaparición. Pero
ambos, Estado y Ejército, tienen un problema: Son pocos los jóvenes
que están dispuestos, incluso con un sueldo, a ser parte del nuevo
ejército profesional. Esta falta de personal intentan solucionarla
por dos vías fundamentalmente:
- la incorporación de la mujer al ejército, revistiéndolo
con falsos argumentos de que esto ayuda a la igualdad de la mujer (¡otras
igualdades necesita la mujer!).
- la propaganda masiva de apoyo al
ejército a través de los medios de formación de masas
( prensa, radio, tele-
visión...) y...de la presencia de los mi-
(Continúa en la página )
litares en las escuelas. Este último aspecto es fundamental: el ejército
necesita romper con su pasado de carnicero y represor del pueblo y captar
carne fresca para su maquinaria de muerte... ¡y qué mejor lugar
para hacer esto que en los lugares donde están los niñ@s y los
jóvenes!
Ahí, encerrados en el aula, sin posibilidad de escapatoria, los chavales
aguantan la perorata de un guapo o guapa uniformado que les habla de las excelencias
de ser soldado, la gran mayoría de las veces sin el consentimiento
expreso de los alumnos ni de los padres ni madres.
Muchas veces van armados y hacen exposiciones con los tipos de armas que utilizan,
con el peligro que esto conlleva.
Además, los otros cuerpos armados -guardia civil y policías
de todo pelaje- van aprendiendo de su hermano mayor, y ya llevan unos años
apareciendo por las aulas donde estudian los niñ@s y jóvenes
.
Si ellos quieren hacer su campaña, nosotros tenemos que saber que la
escuela no es lugar para enseñar conceptos violentos ni de obediencia
ciega, sino para hablar de igualdad , libertad, solidaridad, resolución
de conflictos de forma no violenta, compañerismo y de adquirir conocimientos
para ser más humanos.
- A los profesores: sabed que podéis negaros a que estén en
vuestra clase, aunque los Ministerios de turno digan lo contrario: a eso se
llama objeción de conciencia.
- A las madres y padres: pueden oponerse de una forma organizada a su presencia,
si esto no es posible sacar a vuestros hijos del aula pidiendo antes los días
y las horas en los que van a aparecer (hay que estar atentos a esto, porque
aparecen sin comunicarlo previamente a los padres y madres).
- A los alumnos con capacidad para entender este escrito: oponerse organizadamente
a su presencia y, en su defecto, marcharse de clase o hacerles preguntas que
les compliquen su exposición (esto no es difícil) con razonamientos
a favor de la hermandad entre los pueblos y contra las guerras que promueven
los ejércitos.
Y entre todos pasarnos la información de los centros escolares en los
que ya han estado y así estar preparados.
El caso es no someternos y no aceptar como normal algo que es tan antinatural
como que un enviado de la opresión y la muerte, entre y actúe
en un lugar donde se debe desarrollar la libertad y la vida.
Asociación Por la Libertad y la Igualdad en las Aulas
![]()
Alrededor del 30% de la publicidad actual, tanto en prensa, radio o TV, gira
en torno a Internet, y este porcentaje tiende a aumentar: Internet se presenta
como la nueva realidad global, la panacea de todos los males, el carro al
que hay que subir para no quedarse fuera de la realidad.
Somos objeto de una progresivo asalto cotidiano; la gente comienza a acostumbrarse
a los diferentes www puntoes y similares, aunque para millones de personas
todo esto continuará sonando extraño e incomprensible.
Trabajo, comercio, pasatiempos, amor, sexo, cultura
todo está
en Internet, ¿para qué buscarlo en otro sitio? Incluso los organismos
políticos internacionales lo ponen en el centro de su (y nuestra) atención,
y hablan de la "nueva economía", elemento sobre el que se
apoyan para relanzar el capital, la economía, la sociedad, el trabajo,
el desarrollo, todo y lo contrario de todo: una suma teológica del
tercer milenio buena para todo (al menos, así nos lo presentan).
Internet poco a poco se está convirtiendo en algo más que una
moda, en una nueva religión capaz de englobar a todos, ricos y pobres,
opresores y oprimidos, como sucede en cualquier religión, en donde
cada uno ve el lado que le interesa, en el que el interclasismo y un falso
sentido de hermandad son los ingredientes básicos para que la cosa
pueda funcionar, el status quo para existir, para que los opresores opriman.
En este punto ¿Internet puede ser transformada en "red anarquista",
es decir, absolutamente basada en principios de libertad e igualdad? Habida
cuenta de que ha sido creada como instrumento militar y que hoy representa
un extraordinario medio de aceleración de la comunicación, la
reducción (virtual) de las distancias para uso y consumo de las clases
medio-alta-altísima ¿puede ayudarnos a cambiar el mundo? Un
sistema que viene producido en sus elementos base (hardware y software) por
algunos sectores muy particulares del capitalismo americano, que gracias a
ello se han convertido en superpotentes, erigiéndose en amos de medio
mundo ¿qué tiene de libre?
Si la nueva democracia pasa por Internet ¿qué hay de los millones
de personas que ni siquiera han telefoneado en su vida? ¿Qué
pasa con los países que no tienen ni luz eléctrica? ¿Y
con esa humanidad expoliada que carece de lo más elemental, sobre todo
de agua? ¿Quién navega en Internet? ¿Qué es la
"aldea global"? ¿Para quién? ¿No será
que nos encontramos ante un instrumento bueno solo para los países
ricos y para los sectores medio-altos de los demás?
Cuando en la realidad cruda y desnuda la economía es todavía
sudor, explotación, sacrificios, lucha por la supervivencia, relaciones
económicas y sociales, producción de mercancías, transporte,
comercialización y consumo, y es en esos lugares concretos donde se
miden las relaciones de fuerza y el poder muestra su imagen real ¿qué
clase de "nueva economía" puede ser la que pasa por Internet?
El sistema puede crear, con los potentes medios que tiene a su disposición,
falsas necesidades e imponerlas como verdaderas y prioritarias: cuando mi
hijo llega a casa y me dice "soy un niño desgraciado porque no
tengo Internet", quiere decir que el mensaje ha entrado, y debemos correr
a refugiarnos.
La sociedad jerárquica y piramidal tiene mucho interés en trazar
los canales de comunicación entre la gente, ¿cómo se
puede creer que haya interés en promover un producto que ofrezca, al
contrario, el máximo de posibilidades de comunicación? En realidad,
toda la comunicación virtual que pasa a través de un ordenador
no es más que una enorme mistificación.
El mensaje es claro: para cualquier problema, utilizad Internet. Es decir,
quedaos en casa "navegando" o "chateando", perded vuestro
tiempo fijando una pantalla, emborrachaos de comunicación aparente,
debatid, divertíos, poneos en red, coordinaos, descubríos, haced
vuestra revolución, incluso podéis hacer vuestra sociedad anárquica:
pero siempre en la red. Y los numerosos navegantes estarán de tal forma
atrapados por la realidad irreal que olvidarán cuanto ocurra a su alrededor;
de esta manera, mientras crean su mundo perfecto, su anarquía virtual,
alguien construye fuera de su cubil la dictadura real del capital globalizado.
En cuanto a las realizaciones vía Internet, siempre hay un control,
grandes orejas -como Echelon- que desde los satélites captan cada palabra,
la descodifican, seleccionan las comunicaciones, archivan. Hemos llegado a
tal punto de trastorno, que el correo normal se convierte en el medio de comunicación
más seguro.
Un reciente manifiesto de los autodenominados "old hacker" venía
a decir algo así como: "Dejad el Internet para los viejos, los
jóvenes tenéis la vida". Nada más cierto, al margen
del grupo que dice su autor.
Porque la vida está fuera de Internet; dentro sólo hay simulación,
aparte de virus informáticos: Internet es el virus que ataca a las
inteligencias críticas.
En la actualidad tenemos necesidad de un neo-luddismo capaz de desfondar las
máquinas informáticas; paradójicamente, los neo-luddistas
son los navegadores más recalcitrantes, y su piratería se pudre
en el interior de la red. Hacen un trabajo inteligente y eficaz, que llega
a poner en serias dificultades al sistema. En cualquier caso, han aceptado
el campo de batalla del enemigo, cosa que debe hacernos reflexionar.
De todas formas, los sanos prejuicios que tengo contra Internet son comparables
a los que tenía contra el coche o el teléfono móvil:
no me han impedido adquirirlos, aunque sin duda me han proporcionado anticuerpos
para que se convirtieran en meros instrumentos que potencian mi capacidad
de moverme, comunicarme, estar informado, sin olvidar que, una vez transportado,
haberme comunicado y haberme informado, soy yo, con mi cerebro, con mi cuerpo,
con mis deseos, mi conciencia y mis intereses, quien debe afrontar la vida
social y real. Resumiendo, Internet no es un sustituto de nuestra vida, y
sería bueno no caer en las trampas totalitarias.
Usemos Internet como WCnet: tomemos lo que nos sirva, el resto es basura,
sobrante, lastre, tiempo robado a la vida. No será la informática
la que alimentará a la humanidad y la hará feliz.
Luce Fabbri: una
presencia permanente
una ausencia imposible
Seguramente en algún momento será necesario
encarar apuntes biográficos, profundizar en los detalles y desmenuzar
analíticamente sus aportes. Sea como sea, ese momento no es ahora,
en que la proximidad de su muerte -pero, sobre todo, la proximidad de su vida-
sólo nos permite retener la ejemplaridad indivisible de sus mensajes
más esenciales, la imagen entrañable de una compañera
del siglo que con él nos deja pero sólo para no abandonarnos
más. Porque la vida de Luce Fabbri, en efecto, sólo podrá
concebirse como extinguida el 19 de agosto de este año 2000 meramente
a efectos biológicos y estadísticos. En lo demás, todos
sabemos que todavía podremos contar con ella en más de un aspecto
fundamental de las luchas por venir.
Algunos dicen que Luce tenía 92 años, pero lo más razonable
es suponer que, eternamente joven y vital como era, ello sólo fue así
bajo las prescripciones estatales sobre cómo llevar las cuentas de
nuestra vida. Lo que sí sabemos es que había nacido en Italia,
en tiempos de los que sólo ella podía hacer memoria, y que respiró
desde siempre el oxígeno anarquista de la revuelta. Hija de Luigi Fabbri
-notorio militante libertario, perteneciente al círculo íntimo
de esa notable referencia ideológica que fue y sigue siendo Errico
Malatesta-, conoció de primera mano los avances del fascismo y las
persecuciones consiguientes; un hecho del que supo extraer siempre nuevas
reflexiones y nuevas enseñanzas.
Asentada con los suyos en Montevideo, participó inmediatamente en los
ajetreos de los exiliados anti-fascistas italianos en ambas márgenes
del Plata. El fascismo era una herida en carne viva que, sin embargo, no le
impidió integrarse plenamente a las particulares inflexiones de lucha
de estas tierras. Su vocación y su talante libertarios no conocían
ni reconocían fronteras y, así, Luce se vio también rápidamente
incorporada, en los lejanos años 30, a las polémicas del movimiento
sindical y a las actividades de organización y difusión de grupos
anarquistas específicos. Su frecuente ir y venir entre Montevideo y
Buenos Aires la transformaron también en un nexo de hecho entre los
movimientos libertarios uruguayo y argentino.
No cabe en estos momentos insistir demasiado en lo obvio. Un simple vuelo
de pájaro nos mostraría a Luce en su recorrida por el siglo
desde aquel lejano entonces: la solidaridad con la Revolución Española,
los Studi Sociali, las Juventudes Libertarias, la Casa de los Libertarios,
la primera fundación de la Federación Anarquista Uruguaya, la
Alianza Libertaria, la Editorial Acción Directa y tantas otras cosas
que no caben en esta reseña hasta llegar al Grupo de Estudio y Acción
Libertaria y su publicación Opción Libertaria; un emprendimiento
que, tratándose de quien se trata, habrá que considerar como
el más reciente pero que nunca habría de ser el último.
¿Será necesario, además, decir que la militancia "uruguaya"
de Luce no le restó fuerzas ni tiempo ni ganas para seguir manteniendo
sus vínculos con los movimientos anarquistas argentino e italiano?
¿Alguien necesitará que se le recuerde que a Luce le sobraron
energía y talento para ser también una destacadísima
docente y crítica literaria, una actividad que le valió respetos
y reconocimientos bastante más allá de las "fronteras"
anarquistas? ¿Habrá quién dude que, hasta ayer mismo,
se recurrió a sus recuerdos y a sus reflexiones por parte de historiadores,
novelistas y cineastas profesionales? ¿Será acaso casual que
grupos feministas la tornaran fuente de consulta permanente y referencia indiscutible?
Pero incluso estas coordenadas, imprescindibles para su ubicación histórica
concreta, son insuficientes para captar los núcleos fundamentales de
su actuación. Porque lo raigal, lo detonante, lo sustancial, habrá
de encontrarse en la fuerza, en la perseverancia y en el empuje que permitieron
a Luce recorrer un siglo de luchas libertarias sin desfallecimientos y con
esa admirable entereza que habría de permitirle superar todas las adversidades
habidas y por haber. Un prodigio tal de permanencia sólo es posible
cuando el pensamiento que lo anima no es una doctrina frívola y de
ocasión sino una decisión casi biológica, motriz y generadora,
que se ha hecho carne del propio cuerpo que lo alberga.
Pero, a su vez, en el caso de Luce, esa decisión casi biológica
no fue nunca una programación genética con la que era imposible
romper. Antes que eso, se trató siempre de una decisión permanentemente
renovada y puesta en cuestión una y otra vez; se trató siempre
de la llama inextinguible del sentimiento acompañada por una sucesión
de actos de pensamiento rabiosamente lúcidos. Porque Luce nunca fue
la propagandista automática de un texto siempre igual a sí mismo
sino que su capacidad crítica la condujo habitualmente a manejar el
bisturí con amorosa "crueldad" contra sus propias reflexiones,
a poner en tela de juicio y entre paréntesis sus propias conclusiones.
Sólo así, quizás, es posible concebir que un cuerpo tan
frágil y una sensibilidad tan despierta pudieran hospedar tanta reciedumbre,
tanta convicción, tanta fuerza. Sólo así, quizás,
es posible comprender esa capacidad para situarse por encima de los ejercicios
meramente nostálgicos y mantenerse permanentemente joven, insobornablemente
actual, inconfundiblemente contemporánea. Sólo así, quizás,
es posible entender cómo una misma vida puede trazar un arco de coherencia
imperturbable entre sus lejanísimos enfrentamientos anti-fascistas
y el entusiasmo que apenas ayer manifestaba por un resurgimiento libertario
que para ella se estaba haciendo cada vez más evidente. Una forma de
sentir, una forma de pensar y una forma de actuar tales no podían traducirse
de otro modo que a través de un respeto visceral hacia todos los compañeros
-sin distinciones de edad, relevancia o experiencia acumulada- con que Luce
se topó a lo largo y a lo ancho de su vida. Porque, si bien nunca rehuyó
la polémica ni adoptó la posición cómoda de situarse
más allá de toda controversia, Luce tampoco dejó de tender
puentes entre las posiciones más adversas del movimiento libertario.
En ese sentido, fue también un ejemplo de tolerancia, de diálogo
y de reconocimiento hacia quienes pensaban y actuaban según criterios
que ella no compartía.
Todo ello fue el caldo de cultivo temperamental de una trayectoria que, por
su propia esencia, no admite imitaciones sino que convoca a un esfuerzo de
creatividad, de lucidez, de constancia, de garra, de invención -de
libertad, en suma- donde cada cual pueda descubrir, en sus propias entrañas
y con sus propios rasgos, esa misma estatura militante y ese mismo interminable
gesto de amor. Luce se llevó consigo los planos de esa obra ejemplar
que fue su vida, pero su ausencia se torna imposible en tanto nos lega esos
ladrillos de construcción y esa arcilla de modelaje que seguirán
incitándonos a ser, como lo fue ella, albañiles y ceramistas
pasajeros pero insustituibles de un futuro libertario.
¡SALUD, LUCE!
¡SALUD Y ANARQUÍA!
Una opinión
libertaria
sobre justicia y perdón
La Iglesia Católica está pidiendo perdón por haber quemado
vivos durante varios siglos a sus disidentes en número incalculable.
El residuo de los secuaces reconoce "errores" cometidos en el Este
europeo por la dictadura de partido, errores que han hecho muchos millones
de víctimas. Los ejércitos nacionales que en América
Latina han establecido hace poco unas dictaduras feroces están discutiendo
si conviene "pedir perdón" a los parientes y conciudadanos
de los que ellos hicieron "desaparecer" para que no se hable más
de ese espinoso asunto y haya paz. Hay quien opina que el que pida perdón
debe ser, no el Ejército sino el Estado.
Hay en todo esto cosas sobre las que es necesario meditar: en primer lugar
las razones de esa coincidencia, en segundo lugar el porqué de esa
casi simultaneidad.
En cuanto al primer punto, podemos decir que los tres "penitentes"
(Estado, Iglesia, Ejército) son los tres organismos que, a través
de los siglos, se han disputado el dominio de la sociedad, solidarios los
tres, entre sí y con un cuarto poder (que aún no pide perdón),
el económico, en cuanto las masas sometidas mostraron síntomas
de rebelión. Es, pues, el poder el que pide perdón, el que siente
la necesidad de lavarse la cara. ¿Y por qué ahora? Porque en
las alturas se siente llegar ya esa crisis de la economía de mercado
que es la lógica consecuencia de los avances de la tecnología.
Y a través de la crisis quieren mantener lo esencial: el dominio, la
estructura piramidal de la sociedad, la jerarquía, que significa, por
un lado, millones de dólares, por el otro, millones de muertos.
El estudio de la historia debería conducir a todo el mundo al anarquismo:
desde que Romulo mató a su hermano Remo en la niebla de la leyenda
hasta el Holocausto y la bomba de Hiroshima, la historia de la humanidad occidental
es una cadena de delitos masivos de unos contra otros en la disputa del poder
de unos sobre otros. Y el mismo carácter sombrío tiene la historia
de Oriente.
Océanos de sangre se han derramado en la represión, y otros
tantos en las guerras que, con otro ropaje, tienen la misma raíz.
Ya Maquiavelo nos ha enseñado que el dominio sobre los demás
seres humanos no se adquiere ni se conserva con medios morales. Es inútil
pedir perdón: los crímenes están y no se pueden borrar
porque tienen carácter esencial. Es evidente que están ligados
al hecho mismo del poder.
La hoguera de Giordano Bruno no tiene sino un vínculo remotísimo
y distorsionado con Jesús, pero sí está directamente
vinculada con la potencia política de los papas, y lo mismo se pudo
decir acerca de las anteriores y sucesivas hogueras del Santo Oficio y, recientemente,
acerca de la complicidad de las jerarquías católicas con el
nazi-fascismo y las dictaduras latinoamericanas.
Entre los "errores" de la política estaliniana (que en general
no se precisan) podría estar el asesinato de Trotsky que tiene todas
las características de un episodio de lucha entre dos caudillos por
el dominio absoluto sobre los demás. Otros rivales fueron eliminados
a través de los "procesos de Moscú", cuya historia
autentica todavía no se ha escrito, y cuya historia oficial contiene
una confesión absurda por parte de los imputados. Todos estos "errores"
tienen un mismo y único significado: la defensa del poder estatal identificado
con una persona. Esa defensa va, por su naturaleza, de la simple censura a
la cárcel, al asesinato y a la tortura.
Todos los códigos penales establecen castigos de muchos años
de cárcel por un solo homicidio. Se pretende que la pena regenere al
culpable corrigiendo en él las malas tendencias que lo indujeron al
delito. Y se quiere que el genocidio y la tortura masiva se olviden tras un
simple acto formal de contrición, sin que ni siquiera se investiguen
y discutan las causas de lo que ha pasado.
En realidad se pretende que nada cambie. Los que piden la prisión o
aun la muerte para fulano o mengano confían en el poder del Estado
y lo refuerzan. Era natural que los anarquistas, después de las "desapariciones"
pidieran, en cambio, la clausura del Liceo Militar. Era una medida que podía
y debía tomarse aun sin cambiarse radicalmente las cosas.
El grito de paredón, que se oyó en la Marcha del Silencio en
reclamo de la verdad sobre los "desaparecidos", no era o no debió
ser un grito anarquista.
Luce Fabbri
semanario "Brecha"
16/6/2000 Cádiz Libertaria ![]()
El pasado siete de agosto se cumplieron cien años de la publicación
del primer número de Regeneración, que nació como "periódico
jurídico independiente", editado por un grupo liberal, para evolucionar
hasta convertirse pronto en "periódico independiente de combate".
Entre los fundadores se encontraban los hermanos Flores Magón, que
fueron además el motor del cambio hacia posiciones libertarias. El
periódico fue en todo momento una tribuna radical contra la dictadura
porfirista y contra toda injusticia.
Con motivo de tan significativa conmemoración, agrupaciones identificadas
con el ideario magonista y libertario han considerado interesante organizar
actividades que impulsen y reivindiquen la propuesta social representada por
Regeneración.
El programa comprende diferentes eventos (exposiciones,conferencias, debates
),
girando los temas centrales en torno a los conceptos de autonomía,
autogestión y autogobierno, asi como aspectos organizativos, estrategias,
medios de lucha y, en las conclusiones, las propuestas concretas y los compromisos
que se está en posibilidad de asumir.
Ricardo Flores Magón
Originarios de la Sierra Mazateca, en el sureño estado de Oaxaca,
la familia Magón se desplaza a la ciudad de México siendo aún
Ricardo pequeño. Allí iniciaría su actividad política
y allí conocería, por primera vez, la prisión tras una
manifestación en contra de la dictadura de Porfirio Díaz. Años
después, siendo ya miembro de la junta del Partido Liberal Mexicano,
fundaría, junto a otros compañeros, el periódico Regeneración,
rotativo que, con varias decenas de miles de ejemplares, gozaría de
gran prestigio y aceptación entre los obreros y campesinos. Se hacía
llegar a todos los rincones del país y, con frecuencia, era leído
en voz alta por los pocos trabajadores instruídos al resto de sus compañeros
analfabetos. Las encendidas proclamas que aparecían en las páginas
de Regeneración conllevarán numerosos problemas a sus editores,
quienes continuamente sufrían encarcelamientos y amenazas de muerte,
lo que les obligó al exilio en Estados Unidos y Canadá. Desde
allí continuarían con la edición del periódico
sin que dejaran de producirse todo tipo de obstáculos por parte de
las autoridades norteamericanas. Magón escribiría al respecto
en 1.915: "Regeneración ha tenido siempre el privilegio de atraer
la tempestad, como la cima atrae al rayo".
Ya a principios de siglo, Magón y algunos de sus más batalladores
compañeros como Práxedes Guerrero, Librado Rivera o su propio
hermano Enrique entre otros, habían radicalizado su liberalismo abrazando
el anarquismo que conocían gracias a las obras libertarias que les
llegaban de Europa. A un anarquismo con claras influencias kropotkinianas,
Magón suma, con lógica, las ancestrales formas de organización
comunitaria que practican no pocos indios en México.
Chiapas: La pasión por la libertad
Para los lectores de izquierdas, Chiapas evoca inmediatamente a Marcos y
los zapatistas, la insurrección de improviso al alba del año
nuevo de 1994, coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de libre comercio
entre EE.UU., Canadá y México (N.A.F.T.A.) y la liberación
de algunos municipios rebautizados Flores Magón, Tierra y Libertad,
Emiliano Zapata y similares.
Este Chiapas es la filigrana que convive con un Chiapas más cotidiano,
hecho de pequeñas violencias y grandes miserias, pero también
de pequeñas pobrezas y grandes violencias que lo hacen posible y que
están en su origen. Con una paga de 15 pesos al día (alrededor
de 300 pesetas), el campesino es de hecho siervo de la gleba constreñido
no sólo a dar su sangre por un terreno propiedad de los latifundistas
sino también a mandar a los propios hijos a pedir limosna a los turistas
por la calle a cambio de muñequitos vestidos de soldados zapatistas.
También las mujeres trabajan en el campo -raramente de forma asociada-
o en la artesanía, produciendo directamente, y vendiendo sólo
vestimenta hecha en Guatemala, lo que denota una estructura de intermediarios
locales (mexica-nos y no indios) que, en cuanto hacen cuatro perras, "entran
en política" para garantizar su seguridad y la oportunidad de
coger en marcha el tren de la globalización (explotación neoliberal
y privatizaciones) creando y financiando formaciones paramilitares como el
M.I.R.A. (Movimiento Indigenista Revolucionario Antizapatista).
Pero Chiapas no es solamente violencia y miseria soportadas con dignidad.
Es también uno de los reinos del duopolio Coca-Cola/Pepsi Cola, cuyas
marcas campean en anuncios y murales por todas partes, incluso en las paredes
de las chabolas indígenas, que toman así un colorido vivo que
contrasta con el rigor de los tejados de chapa (también las hay de
madera con tejado de palma). Por no hablar de una existencia gris ligada al
trabajo en los campos en los que se usa fertilizante Rival, producido por
la siniestra Monsanto
Lo paradójico es que Chiapas no se parece lo más mínimo
a la imagen tradicional de México ofrecida por las películas
del oeste de Sergio Leone: ningún desierto en el horizonte, nada de
vegetación exuberante sino una serie de coníferas y de ceibas
gigantescas en la llanura. Cierto, en la selva Lacandona se está haciendo
literalmente tierra quemada, un poco para empobrecer posteriormente a los
campesinos que tienen la fortuna de poseer un pedacito de tierra, un poco
para expulsar al E.Z.L.N. que encuentra allí dentro la maraña
de vegetación que le permite resistir y tutelar a los indios, a los
campesinos, a los débiles a quienes defiende y de quienes es la expresión
político-militar.
El agua está privatizada por la Coca Cola Company Ltd. y vendida a
alto precio a quien no dispone más que de algún peso al día
y no tiene otra alternativa que beber el agua contaminada de los abundantes
ríos y lagos de la zona, con la consiguiente contracción de
enfermedades gastrointestinales, sobre todo por parte de los niños,
cuyas defensas están bajo mínimos debido a una alimentación
insuficiente desde su nacimiento.
Es un círculo vicioso que atenaza a los últimos de la sociedad:
junto a los pobres florecen los coches flamantes con los cristales ahumados
y blindados, sin matrícula, en los que se montan los hacendados y sus
retoños, para quienes una vida no será suficiente para derrochar
el patrimonio expoliado y acumulado, en vista de los bajos niveles de consumo
posible incluso para los acomodados; utilizan la riqueza para otras formas
de economía, como poco ilícita cuando no manifiestamente criminal.
Lo mejor está aún por llegar, quedando medio mundo -el occidental
en el que se teorizan y se explican las políticas globales neoliberales
que acaban con la clase media como lo han hecho ya en México, como
es una realidad en Chiapas- desgajado entre ricos y poderosos por una parte
y pobres e indefensos por otra. La fuerza de estos últimos se basa
en la dignidad y en la pasión por la libertad a través de la
organización, de la revuelta, de la emancipación.
De Seattle a Praga
El largo camino de los replicantes globales
Seattle, la ciudad cuna de la generación grunge amaneció ese 30 de noviembre con aroma de espíritu adolescente, olor que algunos recordaban haberlo disfrutado por última vez 30 años atrás, en la década aquella en que todo parecía posible. Activistas de todo el mundo habían llegado a la ciudad para confluir en las puertas de la Tercera Conferencia de la Organización Mundial de Comercio, enrareciendo el ambiente con un clima tenso de carnaval y consignas contra la reunión. La jornada reunió a 50.000 manifestantes, provocó centenares de arrestos, batallas campales con la policía en algunos sectores y la consternación de la sociedad norteamericana que padecía en carne propia situaciones que creía exclusivas del Tercer Mundo. Como una pesadilla, las escenas se han venido repitiendo en Davos, Washington, Berlín, Londres y repliega fuerzas para manifestarse de nuevo este septiembre en Praga. ¿Qué ha pasado en el mundo para que sectores beligerantes hagan un alto a sus diferencias, se pongan de acuerdo y protesten juntos en el mismísimo corazón de la bestia?
La Guerra Fría como génesis
Algunos intelectuales celebraron ese 30 de noviembre como el inicio de una
nueva forma de movilización y protesta: "el siglo XXI empezó
en Seattle", la afirmación es de Edgar Morín. Pero Seattle
ha sido el fruto de una tendencia que ha venido constituyéndose en
los últimos 30 años, fermentándose decididamente en la
década de los 90.
La llamada Guerra Fría fue un hecho propio de ese período llamado
modernidad inaugurado en el siglo XVII. Originado como oposición férrea
al poder de la Iglesia -pero germinado bajo la influencia de su lógica-
incorpora desde su inicio categorías propias de la religión.
El culto a la razón se convierte en la versión moderna de la
contradicción entre el bien y el mal, inaugurando así una larga
era de pensamiento dicotómico.
La Segunda Guerra Mundial concretiza la bipolaridad y divide al mundo en dos
sectores antagónicos. De esta manera, los conflictos sociales dentro
de los países se explicaban por su posición en el área
de influencia de ambos, Estados Unidos o la Unión Soviética.
Pero si políticamente ambos polos parecían irreconciliables,
económicamente se asemejaban por una creencia común: la fe en
que la intensiva industrialización de sus países era sinónimo
de progreso. La clase obrera surgía así como motor de cualquier
transformación.
Es sólo cuando otros actores sociales no económicos exigen participación
política, cuando las reivindicaciones se complejizan a la par de las
sociedades de donde surgen.
Un suceso como el Mayo Francés tipifica claramente tal "explosión
de subjetividades" -parafraseando a Foucault- y la irrupción de
nuevos discursos que se reivindican transformadores: los estudiantes como
clase, el feminismo, las contraculturas urbanas, el orgullo gay, el ecologismo.
Estos saberes disentían de ambas concepciones del mundo, y en no pocos
casos fueron duramente reprimidos en ambos lados del Muro de Berlín.
La fragmentación de tales movimientos en diversas tendencias y su radicalización
coincide con el período terminal de la Guerra Fría. En Europa
a finales de los 70 una serie de movimientos contra las armas nucleares (anti-OTAN
principalmente) trascendían el espacio de lo nacional y eran respaldados
por diversas formas de asociacionismo. Años después y orbitando
en torno a la caída del Muro, las disidencias enfocaron baterías
contra los organismos cuyos dictámenes reordenarían en consecuencia
el mundo: Berlín (1989) y Barcelona (1992) son escenarios de tumultuosas
manifestaciones frente a las reuniones del FMI y BM. Las convocatorias hechas
después por los zapatistas para "encuentros intergalácticos",
cimentaron en los noventa la complementaridad de las diversas intenciones
para enfrentar, lejano del maniqueísmo bipolar, a un enemigo que se
percibe común.
Tejiendo la red de la resistencia
Los sociólogos han acuñado recientemente un nuevo concepto:
sociedad red. Con él tratan de referirse a la creciente interdependencia
de las naciones en economías relacionadas globalmente y conectadas
por los adelantos en materias de comunicación. El mundo se ha convertido
en una fábrica mundial: un automóvil, por ejemplo, se ensambla
con piezas producidas en 22 países distintos. Y si el espacio de la
producción se ha flexibilizado, el de la toma de decisiones no se ha
quedado atrás. Si bien Estados Unidos conserva el liderazgo militar,
debe concertar políticas con actores tan diversos como importantes:
los organismos multilaterales o bloques como la Comunidad Económica
Europea. Instancias autocráticas como el Kremlin o el Pentágono
han quedado relegadas al pasado.
Los movimientos sociales del presente corren parejo a los tiempos. Los grupos
son celosos de su autonomía, a la vez que se organizan en redes descentralizadas
con valores compartidos, pero con estrategias concertadas por cada uno. Su
filosofía es tan amplia como incluyente y evita erigirse como una teoría
acabada y omniabarcante. El martirologio propio de la izquierda obrera ha
sido superado por una efectiva y lúdica estrategia: la creación
de jolgorio carnavalesco como marco de las actividades. La fiesta termina
contagiando a moderados y radicales y a su vez, acaparando la atención
de los medios.
La desobediencia civil
"Una ley que nos desarrolla humanamente es justa. Una ley que degrada
la naturaleza humana es injusta". El axioma pertenece a Martin Luther
King, el defensor de los derechos civiles de la comunidad negra en los Estados
Unidos. La desobediencia civil significa desobedecer leyes consideradas injustas
y ha sido la filosofía adoptada por los replicantes, al considerar
a organismos como el Fondo Monetario Internacional o la Organización
Mundial de Comercio como responsables de asegurar el desequilibrio entre las
naciones. De allí su insistencia en obstaculizar la realización
de cada una de sus reuniones, sin importar donde ella se realice. Esta noción
de que los criterios de la economía pesan más que los intereses
de la gente común y corriente, ha ocasionado alianzas impensables décadas
atrás: los sindicatos han hecho causa común con las organizaciones
ecologistas. Las agrias disputas sobre el defender o no plantas nucleares
y fábricas de armamentos como puestos de trabajo quedan por los momentos
en stand by. El trabajo mismo es un bien escaso en la actualidad y el culpable,
concuerdan todos, es la dirección actual de la globalización
económica.
El consenso es más difícil para la adopción táctica
de la no violencia. Redes de Acción Directa capacitan a centenares
de personas antes de cada jornada para mantener la calma en situaciones difíciles,
enfrentar la brutalidad policial y tomar decisiones que involucren a todos.
Pero nunca han faltado las vidrieras rotas o los contenedores incendiados
como respuesta a las bombas lacrimógenas y los arrestos.
Aunque las organizaciones rechazan cualquier liderazgo por potencialmente
engendrador de los autoritarismos del pasado, han tenido que convivir con
las figuras carismáticas que resaltan los medios de comunicación.
Cada aparición pública de José Bové, ese granjero
francés ecologista y antimilitarista famoso por destruir un Mc Donald´s
galo, es un espectáculo mediático. Pero son centenares los grupos
y colectivos los que responden a cada convocatoria, y cada uno tiene como
miembro a uno o dos "José Bovés" distintos. Esta diversidad
de actores ha erosionado además el arquetipo del "revolucionario"
o del "militante" clásico. Los menos tienen al Ché
como modelo a seguir. Cada quién muestra orgulloso la identidad (o
la suma de ellas) que normalmente ocupa: ama de casa, campesin@, mujer, punk,
hippie, gay, trabajador, latino, indígena o pacifista. Una lección
han dejado las viejas exclusiones de ayer: hoy, para el cambio que sea, todos
somos necesarios.
Las nuevas tecnologías
El correo electrónico es el medio "oficial" de comunicación
de los replicantes. La convocatoria a Seattle circuló, traducida en
nueve idiomas, seis meses antes por Internet. Una forma de comunicación
barata y al instante ha permitido la coordinación internacional para
cada una de las acciones. En página web de Lobster Party International
es posible bajar un directorio con mas de mil direcciones de organizaciones
de todo el planeta. Las listas de discusión virtuales por su parte,
permiten debatir las actividades, intercambiar información y hacer
colectas de dinero para subvencionar pasajes para activistas de menos recursos.
Páginas web explican con detalle, las leyes del país destino
respecto a las manifestaciones. Cada mensaje recuerda el llevar el mayor número
posible de cámaras fotográficas y videofilmadoras. Así
a posteriori, cada cual podrá contar su versión por la red a
receptores ávidos de noticias no sesgadas por las grandes agencias
de prensa.
Rafael Uzcátegui
Próxima estación: Praga
Los replicantes, tras coordinar las acciones planetarias del 1 de mayo preparan
maletas para encontrarse el 26 de septiembre en Praga, día de la LV
Reunión Anual del FMI y el BM. La plataforma de grupos ha tomado el
nombre de INPEG (Iniciativa contra la Globalización Económica,
en español). Su activismo se inauguró apoyando desde la República
Checa las manifestaciones ocurridas en Washington D.C. con "infoshops",
los cuales fueron instalados dos veces por semana en Praga y Brno. En el mejor
espíritu de Seattle, INPEG es una coalición de grupos checos
de variados tintes (la Federación Anarquista Checoslovaca, Earth First!
Checa, Solidaridad Socialista, la Oficina Internacional de la Conferencia
de Paz Cristiana, la ONG de Derechos Humanos WERA entre otros) aglutinados
por su común urticaria por el FMI y el BM. Para septiembre se espera
superar la cifra de manifestantes alcanzada en Seattle.
Entre los días 16 y 18 de junio los checos ensayaron sus capacidades
logísticas con la realización de un "Encuentro Organizativo
Internacional". 60 delegados de 12 países acudieron a la convocatoria,
acordando una nutrida agenda de actividades desde 15 días antes de
las deliberaciones multilaterales. Una Contra-cumbre aspira reunir oradores
e intelectuales en espacios públicos y diversos como la Casa de Cultura
Domovina, la Universidad Charles y el Cine Aero.
Los anfitriones han sido muy escrupulosos a la hora de pautar las intervenciones:
el equilibrio entre sexos y representantes de países de Norte y Sur
ahuyentará cualquier sospecha sobre discriminación.
La coordinación llamada Centro de Medios Independientes que actuó
con gran eficiencia en las protestas norteamericanas, tendrá su propia
versión europea. Una gran gama de técnicos cooperan entre si
para asegurar que todas las versiones e imágenes posibles fluyan a
través de internet, que las transmisiones de radios libres no interfieran
entre si y que los corresponsales de periódicos pequeños e independientes
puedan duplicar material a bajo costo y comunicarse con sus salas de redacción.
El local del CMI también servirá como punto de referencia para
cualquiera que necesite saber que hacer en caso de una detención, las
tácticas de la desobediencia civil o conseguir alguna copia de las
publicaciones que se editarán diariamente durante las jornadas.
Desde el 22, el "Festival de Arte Político" calentará
los ánimos con la realización de conciertos y performances en
sitios públicos y bien visibles. Hasta el 25 será el "Carnaval
de la resistencia", ya que el 26 será el día de las acciones
de calle aglutinadas en torno a la reunión del FMI.
Cuando esta nota se redactaba, INPEG todavía negociaba con el Ayuntamiento
de Praga la cesión de un estadio para albergar a los replicantes globales,
que complementara la capacidad de los campings y hostales disponibles. El
gobierno por su parte, discutía el cómo controlar los pasos
fronterizos y la posibilidad de solicitar el reforzamiento de sus cuerpos
de seguridad con los vecinos.
Venezuela: Plataforma 26S. Argentina, Uruguay, México, Bolivia y Chile
han formado coaliciones de grupos que apoyarán desde América
latina los lamentos y jolgorios de Praga. En Venezuela, una convocatoria firmada
como Plataforma 26S circula por Internet llamando a "una articulación
de grupos, colectivos e individuos para realizar de manera descentralizada
y autónoma actividades en nuestro país el 26 de Septiembre".
Han montado una página web con documentos diversos y las actividades
que realizan, la cual puede consultarse en la dirección: www.librecomunicacion/plataforma26s.
Los promotores participan en la radio comunitaria Radio Catia Libre 93.5 FM,
el periódico anarquista El Libertario y la Red Venezolana Contra la
Deuda Externa.
R.U.
Algunas acusaciones
Organización Mundial de Comercio
La hemos calificado como una iniciativa peligrosa, propone ubicar todas las
actividades humanas dentro del mercado, como por ejemplo, la educación
y la salud que aún están basadas en la solidaridad nacional
donde el rico paga por el pobre. Los mercados se han identificado como dueños
del mundo. Los mismos gobernantes dicen: "No podemos hacer nada, porque
los mercados nos están mirando". Los hemos identificado como los
protagonistas de la vida política y económica, y como enemigos
del bienestar general. La gente al fin entiende cómo los mercados imponen
sobre los gobiernos su voluntad. La globalización tiene raros aspectos
que son las llamadas tres libertades: libertad de los capitales para entrar
y salir, libertad de la diversificación, y la del comercio o libre
cambio. Estas tres "libertades" matan a la libertad real. Si queremos
luchar contra la globalización tenemos que luchar contra cada una de
estos aspectos.
Bernard Cassen
presidente de ATTAC Francia
Banco Mundial
El acceso a los créditos del Banco está condicionado a la adopción
de políticas económicas ortodoxas, que a menudo suponen la aplicación
de los polémicos "programas de ajuste estructural". En la
actualidad el Banco Mundial cuenta con más de 180 Estados miembros,
pero la institución es dirigida por un número muy reducido de
países industrializados y en especial por Estados Unidos. Ello se debe
al peculiar sistema de toma de decisiones de esta institución, en la
que los países más ricos, que son los que tienen la mayor parte
del capital del Banco, también tienen más poder de voto en sus
órganos de gobierno.
José Antonio Sanahuja
profesor de la U. C. de Madrid
Fondo Monetario Internacional
A la banquería internacional le preocupa la libertad del dinero, no
la libertad de las personas. Todos pagan lo que pocos gastan. Para pocos,
la fiesta. Para todos los demás, los platos rotos. Se privatizan las
ganancias, se socializan las bancarrotas. Los grandes banqueros del mundo,
conquistadores de nuestro tiempo, que viajan en jet y no en carabela, pueden
más que los reyes y los mariscales y más que el propio Papa
de Roma. Honorables filántropos, practican la religión monetarista,
que adora el consumo en el más alto de sus altares. Ellos no se ensucian
las manos. Nunca matan a nadie: se limitan a aplaudir el espectáculo.
Sus imposiciones se llaman recomendaciones. A las actas de rendición,
las denominan cartas de intención. Estabilizar significa voltear. El
hambre se llama austeridad y cooperación la ayuda que la soga le presta
al cuello.
Encerrado en un furgón, sin ventilación, junto a un grupo de
personas que, como tú, huye de la miseria en busca de una vida mejor
para si y sus familiares. Sudando por todos los poros de tu piel, intentando
sacar una gota de agua de una botella de litro y medio que, para treinta y
cinco personas, hace tiempo que se acabó; llevas cuatro días
sin comer y el sofocante calor, el hambre, la debilidad y la sed te hacen
pensar en el pasado, en tu tierra, en tu familia y en si vivirás lo
suficiente para procurarles un futuro cuando ni siquiera sabes si llegarás
vivo a tu destino.
Maldices a tod@s aquell@s que han provocado tu miseria, piensas en tod@s aquell@s
que corrieron la misma aventura que tú y el mar se l@s tragó,
tuvieron menos suerte que tú aunque te sientes morir y aún no
sabes cómo acabará tu aventura. Sólo la esperanza de
una vida mejor te mantiene vivo, pero ¿hasta cuándo? Te sientes
desfallecer y sabes cual será tu final si el viaje no termina en un
par de días, morirás de hambre y sed, tu sueño y el de
tu familia habrá terminado antes de empezar. Te sientas, estas desfallecid@,
no sabes cuanto tiempo llevas metid@ en ese maldito furgón, pero para
ti es una eternidad. Tu cuerpo te avisa que necesita beber por vigésimo
quinta vez, miras a tu alrededor y ves a l@s que van contigo golpeando desesperad@s
las puertas del furgón con ahogados gritos de socorro, gritos que se
pierden entre las cuatro paredes del furgón convertido en improvisado
ataúd comunitario fletado por un grupo de mafios@s que sacan tajada
de la miseria y la desesperación de un@s pobres desgraciad@s que probablemente
terminarán muriendo por no enfrentarse a l@s culpables de someter al
pueblo marroquí, argelino, saharagüi, chino, guineano... a la
más absoluta de las miserias amparándose en coronas antiquísimas,
presidencias dudosamente democráticas y razones de Estado.
El pánico va creciendo con el paso del tiempo, dando paso al silencio
que sólo la muerte es capaz de imponer tajante e incontestablemente.
Tumbad@ ya en el suelo recibiendo el abrazo fatal aunque liberador de la muerte,
tu último recuerdo es para tu compañer@ y tus hij@s, ¿qué
será de ell@s? por fin espiras y dos palabras salen de tu boca en hilito
de voz ¿por qué?
Esta historia ha salido de nuestra imaginación, pero nuestra imaginación
se ha inspirado en tod@s l@s que han perdido la vida en la inútil búsqueda
de una vida mejor, huyendo en vano de la miseria, pues no hay donde huir,
la única posibilidad de acabar con la miseria el luchar contra l@s
que la provocan: el poder, el privilegio, el capitalismo, y contra las que
lo justifican y eternizan: la religión.
Si tenemos que vivir hagámoslo con libertad y si tenemos que morir
hagámoslo con dignidad, es obligación de tod@s los desheredad@s
de la tierra el poner fin a la barbarie de las miserias que el sistema capitalista,
sea cual fuere su apellido, nos impone.
Conocemos muy bien lo difícil que ha sido para la mujer demostrar
su valía, hacer oír su voz y ser considerada un ser humano con
plenos derechos. Durante siglos se ha cuestionado su capacidad para pensar,
decidir o reflexionar en igualdad de condiciones que el varón. En la
actualidad, cuando todo el mundo hace referencia constantemente a los logros
conseguidos, resulta paradójico insistir sobre el tema, pero es que
la situación entraña muchas sutilezas.
Desde que la mujer se ha convertido en un individuo más de este sistema
de "compra y venta" llamado capitalismo, hay librerías para
mujeres, revistas para mujeres, programas de radio y televisión para
mujeres y hasta un día de "uso exclusivamente femenino".
Pero, todo esto que puede interpretarse como signo de la importancia que la
sociedad está dando a nuestro género, no es más que la
puesta en evidencia de las diferencias sociales que nos separan.
La realidad es bien distinta de la que nos quieren hacer ver los medios de
comunicación. La mujer sigue siendo ciudadana de "segunda categoría",
con mayor desempleo y menor consideración.
Enrique Gil Calvo, el autor de "Medias miradas" (editorial Anagrama)
no solo defiende esta postura, sino que, ahondando más en el problema,
sostiene que a pesar de haber accedido al mercado laboral, la mujer sigue
atada a otros "mercados" bien distintos, "el doméstico
y el sexual".
Este libro nos describe los distintos estereotipos de mujer que existen en
nuestra sociedad y como todas, en mayor o menor medida nos sometemos a ellos.
La mujer, que ha sido empujada durante siglos a la aceptación de los
papeles de esposa, madre y amante, continúa asumiéndolos en
el presente de manera voluntaria aunque inconsciente. Las medias, como prenda
tradicional y simbólicamente femenina, son un pretexto que utiliza
el autor de la obra para hablarnos de la mujer actual que lucha para ser libre
y, a pesar de ello, es esclava de su propio aspecto. Esa esclavitud está
tan arraigada en todas las mujeres, que han dividido su personalidad casi
de manera psicopática. Si por un lado luchan denodadamente por demostrar
sus capacidades intelectuales, por otro asumen pasivamente el sometimiento
social al eterno juego de los fetiches sexuales masculinos.
La originalidad de esta obra se encuentra en el análisis que hace de
las luchas feministas. No nos acerca al discurso manido que habla de la situación
de la mujer, sus metas y sus consecuciones. Va mucho más lejos para
descubrirnos una mujer-actriz que interpreta diferentes papeles dentro de
la sociedad y se vuelca tanto en ellos que llega a perder su verdadera identidad
hasta tal punto que coarta la libertad por la que lucha.
Gil Calvo, sociólogo y profesor de la Universidad Complutense de Madrid,
destapa el frasco de las esencias, y el aroma de la realidad que alberga nos
hace pensar que el problema de la mujer no ha variado, tan solo se ha maquillado
y disfrazado como hace ella misma.
Bertrand Rusell afirmaba que los pueblos hacen cualquier cosa con tal de evitar
el conocimiento de la verdad. Sin embargo, saberla nos ayuda a no sumergirnos
en un remolino de cambios que no son lo que aparentan.
La mujer se ha liberado en muchos aspectos de los grilletes que la tenían
atenazada, pero necesita romper los que se ha fabricado ella misma.
Hace unos pocos días oí decir a un dirigente de CCOO que los
empresarios agricultores debían aumentar el sueldo de los trabajadores
aportando un 10% de la plusvalía generada por los obreros del campo.
En primer lugar sorprende escuchar hablar en estos tiempos neoliberalistas
a acomodados dirigentes sindicales de la plusvalía que generan los
trabajadores y por otro lado también le da a uno por pensar por qué
obtener sólo el 10% de lo engendrado por cada trabajador. ¿Por
qué debe llevárselo el empresario? ¿Existe alguna ley
natural que ampare dicho robo? Las leyes ordinarias que amparan los crímenes
y los robos ya sabemos que existen.
El gran problema parece ser que los trabajadores no saben que generan plusvalía,
o no tienen conciencia de ello, y tenga que ser un mindundi, que no la dobla
ni en los tres metros cuadrados del jardín de su adosado, quien reclame
por el obrero lo que es más que lícito y justo. Caso aparte
son los empresarios que a base de la plusvalía de unos y otros se enriquecen
haciendo crecer las diferencias sociales. Unido a ellos el Estado como la
mejor forma de mantener el robo, siendo Capital y Estado un todo en este engranaje
donde los mayores ladrones son vitoreados como los toreros en una buena tarde.
Pésima organización social la que nos ha tocado vivir, casi
nula conciencia de lo que está ocurriendo. Lo mejor es perseverar,
hacer todo lo posible por un verdadero cambio social y reclamar todo lo que
sea nuestro, antes de que a un dirigente se le ocurra en un tórrido
verano darse un paseíto por su añorado Carlitos Marx, que por
cierto no fue nada precursor en este asunto, pues años antes Proudhon
analizó la tan traída y llevada plusvalía generada por
los obreros. Reclamemos pues toda la plusvalía para bien y uso de toda
la sociedad y no de cuatro que viven del cuento de la propiedad privada y
los privilegios adquiridos a costa de tanto trabajador y trabajadora explotada.
Sabemos muy bien la importancia y utilidad que los anarquistas organizados
han dado y damos a nuestras publicaciones. Preocupación y tarea de
todos es, pues, el fomentar, apoyar y publicar nuestra prensa y propaganda.
Más aún es estos tiempos donde la libertad de expresión
se compra y vende
deben estar nuestras opiniones, propuestas y críticas
combativas. De nosotros depende esta labor y
¡A continuar!
Envío toda mi gratitud a los compañeros que se ocuparon de elaborar
y publicar el Tierra y libertad durante estos tres últimos años.
Ha sido una dedicación y trabajo positivos y dignos de tener en cuenta,
que dieron como resultado todos los ejemplares publicados y difundidos. Agradecimientos
al grupo Tea y al equipo que imprime el periódico por su contribución
a la cultura y prensa anarquista. Y para terminar, mi apoyo al nuevo grupo
editor con todas mis posibilidades.
Hace ya 112 años que salió por primera vez un periódico
anarquista con el título de Tierra y libertad. El nombre se tomó
del movimiento populista ruso homónimo, por resumir el anhelo de los
desheredados del mundo.
De aparición quincenal, el periódico se mantuvo un año.
Tras este periodo desapareció para reaparecer diez años después
como suplemento de La Revista Blanca, convirtiéndose en semanario dos
años después. Fue diario durante la segunda mitad de 1903. La
Dictadura lo suprimió en 1923 junto al resto de la prensa libertaria.
En 1930 volvió a aparecer como semanario, siendo diario en los años
de la Revolución Española (1936-39).
Tras la victoria fascista, siguió publicándose clandestinamente,
sin periodicidad fija, sirviendo como vehículo de esperanza del movimiento
libertario. Paralelamente, en México los exiliados anarquistas españoles
publican un periódico mensual con idéntica cabecera, con un
claro llamamiento a todos los defraudados por esa Revolución Mexicana
que, al grito de ¡Tierra y libertad! se alzó contra la opresión,
siendo traicionada por una camarilla demagógica que se ha enseñoreado
del país a sus expensas.
En España, en 1977, con la reorganización libertaria tras la
muerte de Franco, los grupos de la F.A.I. deciden volver a editar Tierra y
libertad mensualmente. De esta última época es el periódico
que tienes en tus manos. La cabecera decana de la prensa libertaria en lengua
castellana y una de las más antiguas del mundo.
Cuando, en el último Pleno de la Federación, aceptamos el encargo
de formar el comité de redacción del periódico, ante
nuestro grupo se vislumbraba una enorme tarea. En primer lugar, seguir con
el nivel al que habían llegado los anteriores grupos encargados, y
en segundo lugar ser capaces de mantenerlo y mejorarlo, teniendo siempre presente
que es el periódico de los grupos federados, que son quienes han de
marcar en todo momento la línea editorial. Se trata de hacer un órgano
de información, análisis y propaganda, con artículos
ideológicos, crónicas, comentarios, convocatorias
Esperamos conseguirlo.
¿Militares
en la escuela?...
¡Que horror!
Luce Fabbri: una presencia permanente, una ausencia imposible
Una opinión libertaria
sobre justicia y perdón