SERPAL
25 de Mayo de 2009


     
* Envío de SERPAL 394 - 09

>> El valor olvidado. Por Roberto Saviano. ( La criminalización del inmigrante )



"¿ Y una nación como ésta
dice que los inmigrantes traen criminalidad ?"
Roberto Saviano.
_______________________________________



Estimados amigos,

En el pasado verano europeo, las frases de personajes como Sarkoszy, Berlusconi o Merkel con respecto a los inmigrantes en el Viejo Continente, fueron el anuncio de lo que vendría. Ya dejaban de ser "fuerza laboral" para convertirse en "gente que sobra". O más diplomáticamente "que cumplieron su ciclo en Europa". Inventaron el inmigrante con fecha de caducidad.

Poco después, otro aviso: el Parlamento Europeo con sus normas que comenzaban a despuntar la criminalización de los millones de inmigrantes. Con el transcurrir de los meses, la crisis capitalista ya no mostraba solamente sus orejas. Ya era su hocico el que comenzaba a dar dentelladas en la vida económica provocando las primeras víctimas, que como siempre sucede dentro de un sistema piramidal, fueron los más débiles, los más desprotegidos. En España y en otros países, una proporción elevada de quienes perdieron sus trabajos fueron los inmigrantes. Construcción, trabajos agrícolas, servicios auxiliares fueron las áreas que primero acusaron el impacto de la crisis.

Rápidamente se olvidaron de las cifras que demostraban que esos inmigrantes que llegaron huyendo de tierras devastadas por políticas neoliberales, o por guerras, o simplemente por hambre o pobreza habían fortalecido la economía y los sistemas de seguridad social de los países receptores. Y así, con medidas más o menos encubiertas, o con leyes excluyentes y represivas como en la Italia de Berlusconi, intentan "limpiar" europa de inmigrantes, o al menos reducir su número hasta donde sea posible.

Días pasados, el gobierno italiano aprobó que toda entrada o estancia ilegal en su territorio se convierte en delito y también dispone penas de cárcel para quienes alberguen a inmigrantes en situación irregular. Tampoco podrán aquellos inmigrantes que no dispongan de permiso de residencia realizar cualquier gestión adminstrativa. Se convierten en "invisibles" para los derechos elementales, pero en posible objeto de castigos penales. Hasta el propio jefe de estado, Giorgio Napolitano se ha "espantado" con la medida berlusconiana y ha expresado públicamente que no la comparte.

Pero como la retórica siempre les lleva a hablar de "derechos humanos" y de presumir de criterios democráticos, tienen que disfrazar su política excluyente y su egoísmo con argumentos "razonables". Entonces culpabilizan al inmigrante de las desgracias sobrevenidas. Distraen, confunden y proponen un "blanco fácil" contra el cual disparar la bronca y la impotencia de la desocupación, la angustia de las hipotecas que ahogan, o incluso de la mesa vacía. Ese "blanco fácil" es el inmigrante. El que llegó escapando a los desastres de años de colonialismo, de aventuras imperiales, de guerras de conquista, de expolios e invasiones.

Ese es el discurso que han construído para justificar sus normas, para que los ciudadanos europeos callen y asientan cómplices a expulsiones, rechazos o encarcelamientos, pretendiendo inútilmente lavar sus conciencias en esas aguas sucias de mentiras, engaños y olvidos.

Afortunadamente hay otras voces que nos recuerdan la verdad. La que los gobernantes callan, tergiversan o esconden.

Por ejemplo, la de Roberto Saviano, quien condenado a muerte por las mafias italianas ( las verdaderas ), sigue escribiendo y contando lo que sucede en su país.

Y sobre este tema, así lo expresa y lo cuenta en su artículo "El Valor Olvidado" publicado en "La Repubblica" de Italia y en "El País" en España.

Un texto para reflexionar.

Un cordial saludo.

Carlos,
SERPAL
Servicio de Prensa Alternativa.



>> El valor olvidado. Por Roberto Saviano. ( La criminalización del inmigrante )



>> El valor olvidado. Roberto Saviano

Quienes cuentan que la llegada de inmigrantes en pateras trae avalanchas de criminales, quienes cuentan que aumenta la violencia y la degradación, quizá estén olvidando dos episodios muy recientes y extremadamente significativos que han entrado en la historia de nuestra república. En Italia las dos revoluciones espontáneas más importantes contra la mafia no han partido de italianos sino de africanos. En diez años sólo se han producido dos veces, impulsadas por la indignación y el fin de la tolerancia, manifestaciones públicas no organizadas por asociaciones o sindicatos, sin autobuses y partidos.

Manifestaciones espontáneas. Y las han hecho los africanos. Quienes han gritado basta ya a los jefes de zona, a los clanes, a las familias, han sido los africanos. En Castelvolturno el 19 de septiembre de 2008, después de la matanza realizada por la camorra en la que fueron asesinados seis inmigrantes africanos: Kwame Yulius Francis, Samuel Kwaku y Alaj Ababa, de Togo, Christopher Adams y Alex Geemes, de Liberia, y Eric Yeboah, de Ghana. Joseph Ayimbora, ghanés, fue ingresado en el hospital en estado grave. Las víctimas eran todas muy jóvenes, el mayor de ellos tenía poco más de 30 años: se desbordó la rabia y estalló una revuelta ante el lugar de la masacre. La revuelta atrajo a las cámaras de televisión de todas partes del mundo y las imágenes transmitidas fueron las de un pueblo paralizado para pedir atención y justicia. En los seis meses anteriores la camorra había asesinado a un número impresionante de inocentes italianos. El 16 de mayo a Domenico Noviello, un hombre que diez años antes había denunciado una extorsión, y que nada más perder su escolta fue masacrado. Pero nada. Ninguna protesta. Ninguna queja. Ningún italiano se echó a la calle. Los pocos indignados, todos limitados al ámbito local, se sentían cada vez más solos y sin fuerza.

Pero esta soledad se rompió por fin la mañana del 19, cuando cientos y cientos de hombres y mujeres africanos tomaron las calles y gritaron a los italianos a la cara su indignación. Hubo incidentes. Pero lo más extraordinario fue que al día siguiente los mismos africanos se hicieron cargo de reparar los daños provocados. El objetivo era llamar la atención y decir: "No volváis a atreveros". Contra pocas personas es posible cualquier tipo de violencia, pero contra una población entera alineada, no. Y luego en Rosarno. En la provincia de Reggio Calabria, uno de tantos pueblos del sur de Italia con una economía principalmente agrícola que parecen marcados por un subdesarrollo crónico y cuyas bandas, en este caso las 'ndrine, facturan cifras equiparables al PIB del país.

La familia Pesce-Bellocco de Rosarno, según demuestra la encuesta del GOA [Gruppo Operativo Antidroga] de la Guardia di Finanza de marzo de 2004, había decidido blanquear el dinero de la coca en la construcción en Bélgica, en Bruselas, donde debido a la presencia de las actividades del Parlamento europeo, las casas estaban aumentando de precio vertiginosamente. El clan conseguía inyectar unos 30 millones de euros a la semana en la compra de viviendas en Bélgica.

La hegemonía sobre el territorio era total, pero el 12 de diciembre de 2008 dos trabajadores de Costa de Marfil fueron heridos, uno de ellos muy grave. Esa misma tarde cientos de extranjeros -también ellos, igual que los jóvenes heridos, empleados y explotados en los campos- se reúnen para protestar. Los políticos intervienen, hacen promesas, pero desde entonces poco ha cambiado. Sin embargo, inesperadamente, el 14 de diciembre, es decir, a sólo dos días de la agresión, el culpable fue detenido y el móvil resultó ser violencia con fines de extorsión en perjuicio de la comunidad africana. La población se echó a la calle en Rosarno contra la presencia de la 'Ndrangheta que dominaba como por derecho natural, algo que no había ocurrido nunca en años anteriores.


Y sin embargo, precisamente en ese pueblo, una parte de la sociedad, históricamente siempre había tenido el valor de resistir. Ejemplo de ello fue Peppe Valarioti, que dijo en la plaza: "No nos doblegaremos", refiriéndose a una posible victoria en las elecciones municipales. Y cuando esto ocurrió, fue asesinado. Desde entonces el silencio ha caído en las calles calabresas. Nadie se rebela. Sólo los africanos lo han hecho.

Y al hacerlo defienden a la ciudadanía por todos los calabreses, por todos los italianos. Defienden el derecho a trabajar y a vivir dignamente y defienden el derecho de la tierra. La agricultura era un recurso fundamental que los mecanismos mafiosos han disgregado lentamente, convirtiéndola en ámbito de especulaciones criminales. Todos los africanos que se rebelaron habían llegado a Italia en pateras. Y se rebelaron todos, clandestinos y legales. Porque a todos ellos las organizaciones les chupan la sangre, los recursos, el dinero.

Sobre la revuelta de Rosarno ha salido estos días un librito que es muy necesario leer, con un título en el que creo mucho: Los africanos salvarán Rosarno. Y probablemente también Italia, de Antonello Mangano, editado por Terrelibere. La población africana ha inyectado en el tejido diario del sur de Italia unos anticuerpos esenciales para hacer frente a la mafia, anticuerpos de los que los italianos parecen carecer. Anticuerpos que nacen de un elemental deseo de vivir.

La omertà no les pertenece y tampoco la percepción de que todo ha sido siempre así y siempre lo será. La necesidad de abrirse nuevos espacios de vida no les obliga sólo a sobrevivir, sino también a defender el derecho. Y éste es el principio de cualquier batalla auténtica contra las bandas. Para la opinión pública internacional resulta realmente difícil explicarse este sentido general de criminalización de los inmigrantes. Hecho además en un país, Italia, que ha exportado la mafia a todos los rincones de la Tierra, cuyas organizaciones criminales han enseñado al mundo cómo estructurar organizaciones militares y políticas mafiosas. Que con sus inversiones han contribuido al desarrollo del comercio de la coca en Suramérica, que han puesto en marcha, con las cinco familias mafiosas italianas de Nueva York, una especie de educación mafiosa en el extranjero.

Hoy, según demuestran las investigaciones del FBI y de la DEA, cualquiera que quiera realizar actividades económico-criminales en Nueva York, bien sean kosovares o jamaicanos, georgianos o indios, debe contar necesariamente con las familias italianas, que han perdido prestigio pero no respeto. Otro ejemplo clarísimo es el de Vito Roberto Palazzolo, que colonizó incluso Suráfrica convirtiéndola durante años en un lugar seguro para los fugitivos, igual que las familias italianas han conseguido transformar países del Este en colonias de inversión y, según demuestra el último informe de Legambiente, igual que las mafias italianas utilizan las orillas africanas para enterrar residuos tóxicos (en una sola operación en Costa de Marfil, se descargaron desde Europa 851 toneladas de residuos tóxicos).

¿Y este país dice que los inmigrantes traen criminalidad? Las mafias extranjeras en Italia existen y tienen una gran fuerza, pero son aliadas de las italianas. No hay más que leer las encuestas para darse cuenta de cómo llegan los bosses extranjeros a Italia. Llegan en avión desde Lagos o Leópolis. Desde Nigeria, Ucrania, Bielorrusia. Gestionan flujos de dinero que a menudo reinvierten en las ventanillas de Money Transfer. Las investigaciones más importantes, como la denominada Linus sobre la mafia nigeriana, dirigida por los magistrados Giovanni Conzo y Paolo Itri, de la Fiscalía de Nápoles, demuestran que los narcos nigerianos no llegan en pateras, sino en avión. Incluso los desesperados que para pagarse el viaje y tener liquidez al aterrizar transportan en su cuerpo bolas de coca. Tampoco ellos llegan en pateras. Nunca.

Cuando se generaliza, se hace un favor a las mafias. Ellas viven de esta generalización. Quieren ser los únicos interlocutores. Si todos los inmigrantes se convierten en criminales conseguirán sentirse sus representantes y no habrá documento o llegada que ellos no gestionen. La mafia ucrania monopoliza el mercado de las asistentas y de los obreros de la construcción; los nigerianos el de la prostitución y la distribución de coca; los búlgaros el de la heroína; y el de los robos de coches los rumanos y moldavos. Pero éstos son una parte minúscula de sus comunidades y son instruidos por el crimen organizado italiano. Ninguna de estas organizaciones vive sin el consentimiento y la alianza de las mafias italianas.

Ninguna de estas organizaciones viviría una sola hora sin la alianza con grupos italianos. Tener una actitud cerrada y de criminalización ayuda a las organizaciones mafiosas, porque se obliga a todos los inmigrantes a relacionarse con las mafias, si sólo de ellas dependen los documentos, la vivienda, incluso los anuncios en los periódicos y la asistencia jurídica. Y no se trata de interpretar el papel de las "almas buenas", como dirían algunos, sino de analizar cómo las mafias italianas aprovechan la debilidad de las comunidades de inmigrantes. Cuanto menos protegidas están éstas por el Estado, más se encuentran a su merced. El país en el que es hermoso reconocerse -enseña Altiero Spinelli, padre del pensamiento europeo- es el que está hecho de conductas, no de monumentos. Yo sé que la parte de Italia que en estos años se ha comportado entendiendo y acogiendo es la parte que ve en los inmigrantes nuevas esperanzas y nuevas fuerzas para transformar aquello que no hemos conseguido cambiar. La Italia en la que es hermoso reconocerse y que lleva en su interior la memoria de las persecuciones de sus propios inmigrantes y no permitirá que esto recaiga sobre su propia tierra.

_________________________________

25 de Mayo de 2009
Enviado por SERPAL
Servicio de Prensa Alternativa
Suscripción gratuita a c.e. serpal@wanadoo.es
www.serpal.info
_________________________________________________

* SERPAL no necesariamente comparte en su integridad los artículos
que publica y cuyo autor y origen generalmente se indican.
La línea editorial de SERPAL, en todo caso, queda expresada en la
presentación que suele prologar los artículos, o en la información
preparada exclusivamente por nuestra redacción.
_____________________________________________________

* Atención: SERPAL no envía correos con archivos adjuntos
a sus suscriptores. Si reciben alguno con esas características
no es enviado por SERPAL. Gracias.
_____________________________________________________

* Suscripciones gratuitas: solicitarlas al e-mail: serpal@wanadoo.es
Por favor, citar ciudad y país de residencia, y mencionar si el
suscriptor tiene alguna actividad social ( sindicato, asamblea,
movimiento, organización campesina, estudiantil, etc.) Gracias.
_________________________________________________________

>> Si Ud. comparte la importancia de difundir el contenido de este
texto, fotocópielo, circúlelo por Internet, difúndalo por todos los
medios. Gracias. SERPAL, Serv. Prensa Alternativa. /

>>>>>> <<<<<<
Contra el silencio de los corderos, comunicación alternativa
>>>>>> <<<<<<

  Noticia anterior