|
* Envío
de SERPAL 267 - 04
_________________________________________________________________
Cuánto daño.
Cuánta miseria.
Cuánta crueldad en la locura
y la ignorancia.
Cuánta perversión enajenada.
Rocío Tame, México.
Ponme tu mano en los ojos,
no quiero verlos entrar;
dicen que nos matan, madre,
para darnos libertad.
María Cebrián
Arévalo. España.
____________________________________________________________________
Amigas,
amigos,
La "epopeya liberadora" que mostraron las cámaras
de televisión hace un año, se descascara rápidamente
y aparece la realidad de un país invadido, ocupado, robado
y humillado por la potencia militar más fuerte del planeta.
Los gobiernos que por ambición o por cobardía colaboraron
directa o indirectamente en esta aventura imperial de George Bush,
se replantean su presencia en el territorio iraquí ante la
creciente resistencia popular a los ocupantes.
La famosa plaza de
Bagdad donde hace un año era derribada la estatua de Sadam
Husein, aparece ahora cercada por tanques del ejército norteamericano
y los altavoces de los ocupantes advierten que si alguien transpone
las vallas será abatido a tiros. En el país se extiende
la rebelión contra los ocupantes que han conseguido lo que
parecía imposible: unificar en su contra a suníes
y chiitas, a partidarios y opositores de Sadam Husein.
La combinación
de mesianismo, torpeza y soberbia pone en peligro no solo el proyecto
de conquista, sino la paz y la seguridad en amplias regiones del
planeta. Los sembradores de odio no rectifican ni corrigen. Es difícil
que lo hagan sino se movilizan los pueblos. En especial, si no lo
hace la propia sociedad norteamericana.
En la siguiente nota analizamos el callejón sin salida en
el que se encuentra el gobierno norteamericano y tratamos de aclarar
el verdadero papel de los "contratistas civiles" que por
millares actúan en el territorio ocupado. Y en el epílogo,
una reflexión latinoamericana sobre "la guerra de Bush.
Cordialmente,
Carlos.
SERPAL , Servicio de Prensa Alternativa.
______________________________________________
>> La debacle
de Guerra y Petróleo S.A.
Redacción de SERPAL.
La combinación
de soberbia y torpeza con la que actúa Estados Unidos, alimenta
las acciones de los resistentes que se han transformado en una insurrección
generalizada. George Bush, Donald Rumsfeld y Condolezza Rice siguen
argumentando que son "hechos aislados" y que "tienen
un trabajo que hacer en Irak y lo harán". Pero cada
vez se hace más difícil explicar lo que hicieron,
lo que hacen y lo que pretenden hacer en ese territorio ajeno. El
alud de las noticias que se suceden no debe sepultar el fundamento
de la agresión militar consumada hace poco más de
un año: "el gobierno iraquí significaba un peligro
inminente para el mundo por la posesión de un arsenal de
armas de destrucción masiva."
Como no lograron convencer ni cambiar
con presiones la voluntad de la mayoría de los miembros del
Consejo de Seguridad, actuaron unilateralmente tras la reunión
de Bush, Blair y Aznar en las Islas Azores e hicieron su guerra.
El arsenal, las armas terribles, nunca aparecieron. Y si algo hubiera
aparecido, serían los restos de las armas y elementos químicos
vendidos por Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y otros países
occidentales en los años 80 a Sadam Husein cuando su país
estaba en guerra con Irán, que entonces ocupaba el sitial
de "principal enemigo de occidente". Ya ni siquiera pueden
argumentar que la resistencia son "actos criminales" instigados
por el dictador depuesto. Todo indica que bastante tenía
Sadam con procurar que no le encontraran ni le asesinaran. Y ahora
está en un lugar no revelado bajo control del ejército
de los Estados Unidos.
Transcurrido un año de la "Victoria", los liberadores
no liberan y los reconstructores no reconstruyen. Los "peligros"
que fundamentaron la ocupación se han esfumado. Claro que
han aparecido otros mucho mas reales: sectores importantes de la
sociedad iraquí que rechazan la ocupación y no reconocen
al gobierno títere. La torpeza y la soberbia norteamericana
que mencionábamos al comienzo de la nota, han tenido la virtud
de convertir al joven dirigente chiita Muqtada Al Sadr, en un líder
de la oposición a las fuerzas ocupantes. Al Sadr nunca fue
partidario de Sadam Husein. Más aún, su padre, el
gran ayatollah Mohammed Sadeq Al-Sadr fue asesinado en 1999 por
supuestos agentes del ex dictador. Su mensaje fue claro: "Me
dirijo a mi enemigo Bush y le digo que si su excusa era que luchaba
contra Sadam, eso pertenece ya al pasado. Tú ahora combates
a toda una nación, de Sur a Norte, de Este a Oeste, y nosotros
te aconsejamos retirar las tropas." ( Leído por un clérigo
en la ciudad de Kufa hace pocos días ). La respuesta de la
Casa Blanca fué declarar al dirigente chiita "fuera
de la ley" y el administrador Paul Bremer considera que puede
aplicarse la "doctrina Sharon" de terrorismo de estado
por la cual Muqtada Al Sadr podrá ser detenido o asesinado
en cualquier momento o lugar. Eso sí, en nombre de la pacificación,
el orden y la democracia.
¿ Contratistas o mercenarios ?
Cuando a fines de marzo un grupo de la resistencia atacó
un convoy norteamericano de suministros en Faluya, cuatro supuestos
"civiles" resultaron muertos. Las imágenes del
ensañamiento y festejos de la población en torno a
los vehículos incendidados recorrieron el mundo. El gobierno
norteamericano afirmó que buscaría y daría
castigo a los responsables del asesinato y vejación de los
cuatro "contratistas" .
Todos los grandes medios de comunicación europeos condenaron
estas muertes y el ultraje de sus restos, insistiendo su carácter
de civiles y contratistas. Algunos columnistas añadieron
por su cuenta, que "trabajaban por la reconstrucción
de Irak".
Parece oportuno entonces aclarar quienes eran estos sujetos antes
de que algún exaltado pretenda que sean canonizados.
Los "civiles" que murieron en ese ataque de la resistencia,
trabajaban para la empresa Blackwater Security Consulting, con sede
en Moyock, Carolina del Norte, Estados Unidos. La Blackwater, junto
con la Smith Consulting Group o ArmorGroup International, componen
lo que se conoce como Corporaciones Militares Privadas, que integran
en este momento una fuerza mercenaria estimada en unos veinte mil
hombres , que constituye el segundo grupo militar en importancia
en territorio iraquí después de las tropas regulares
norteamericanas.
Otras empresas son DynCorp, conocida
por sus "prestaciones" en la represión a las guerrillas
colombianas, y que ahora tiene un contrato de 40 millones de dólares
para adiestrar a la "nueva" policía iraquí
o la Global Risk que tiene 1.100 hombres operativos en Irak, entre
los cuales figuran decenas de ex soldados gurkas, de origen nepalí
conocidos por su ferocidad y que desde hace más de un siglo
actúan como mercenarios del Ejército británico.
Blackwater Security tiene a su cargo -entre otras tareas - la escolta
y protección de todo el personal de Kellogg, Brown y Root,
otra empresa privada norteamericana que actúa en Irak. (
La KB and R es en realidad una filial de Halliburton, la gigantesca
petrolera que tuvo hasta hace pocos años como consejero y
presidente a Dick Cheney, secretario de defensa con Bush padre y
ahora vicepresidente de los Estados Unidos con Bush hijo. Esta firma
obtuvo sin concurso, millonarios contratos como el de control y
extinción de incendios en los pozos petrolíferos iraquíes.
Pero sus "actividades" se extienden a la construcción
de los cuarteles de los miles de soldados del ejército ocupante,
y de la provisión de víveres y avituallamiento diverso
para esas tropas. También fue la empresa encargada de montar
el campo de concentración dispuesto por el gobierno norteamericano
en Guantánamo para recluír en condiciones humillantes
a cientos de sospechosos de pertenecer a las fuerzas talibanes de
Afganistán. KBR fue beneficiada por el Pentágono en
el 2001 con un contrato por 3.800 millones de dólares para
suministrar apoyo logístico a las tropas norteamericanas
en todo el mundo, y está acusada de haber sobrefacturado
comidas que nunca habrían servido en bases de Kuwait e Irak.
Como se vé, tampoco se trata de precisamente de "cooperantes"
o "ayuda humanitaria".)
Pero sigamos con la empresa Blackwater: Esta firma que recluta su
personal entre ex miembros de las fuerzas armadas, tiene también
a su cargo la custodia y seguridad de Paul Bremer, el administrador
o "procónsul" norteamericano en Irak. Cuando el
suceso en Faluya, la propia empresa admitió como personal
propio a los muertos, aunque declinó dar sus nombres. Pero
a través de amigos de las víctimas se pudo saber que
uno de ellos era Scott Helvenston, de 38 años, con 12 años
experiencia en la Marina. Otro era Michael Teague, un ex- miembro
del ejército norteamericano que según su esposa Rhonda,
desempeñó servicios en Afganistán, Panamá
y Grenada.
El diario mexicano "La Jornada",
informaba días pasados que la empresa de seguridad ha reclutado
también ex militares chilenos de la época de la dictadura
pinochetista. El diario británico The Guardian, publicó
que Blackwater envió 60 ex comandos chilenos a Irak con un
salario que llegaba a los mil dólares diarios. Un portavoz
de la empresa norteamericana aseguró al mismo rotativo que
los militares chilenos "son muy, muy profesionales". La
web de Blackwater proclama "hemos establecido una presencia
global y proporcionamos el entrenamiento y las soluciones tácticas
para el siglo XXI ".
Según apuntaron diarios norteamericanos, entre ellos el Washington
Post, fueron ocho paramilitares de Blackwater quienes abrieron fuego
contra los manifestantes chiitas que rodearon la base española
de Al Andalus en Nayaf. Incluso indican que la empresa envió
munición con helicópteros para sus hombres. El diario
español "El País" indicó que los
paramilitares norteamericanos actuaron sin coordinarse con los soldados
españoles, salvadoreños y hondureños del cuartel.
Esta actuación provocó malestar en las tropas españolas,
pues los chiies de la ciudad santa de Nayaf culparon a los españoles
por la muerte de una veintena de iraquíes en estos sucesos.
Sin embargo, la firma Blackwater, en el comunicado en el que admitió
que los cuatro muertos por la resistencia en Faluya pertenecían
a la empresa afirmaron: "Las imágenes gráficas
del ataque no provocado y el posterior maltrato atroz de nuestros
amigos demuestra la condición extraordinaria bajo la cual
trabajamos voluntariamente para llevar libertad y democracia al
pueblo iraquí". Al parecer la empresa paramilitar de
Carolina del Norte considera que bombardear con misiles, provocar
millares de víctimas civiles, destruír infraestructuras,
ocupar el territorio y robar su petróleo no justifica ninguna
reacción violenta por parte del pueblo iraquí.
La idea de privatizar el Ejército, al menos en parte, pertenece
al actual vicepresidente. Sí, fue el mismo Dick Cheney el
que a principios de los 90 cuando era secretario de defensa, encargó
el primer estudio precisamente a Brown y Root, la filial de Halliburton
a cuyo elenco directivo luego pertenecería. Hoy en día,
las Corporaciones Militares Privadas son uno de los sectores industriales
que obtienen más beneficios en Estados Unidos, creciendo
a un ritmo aún mayor que las empresas informáticas
o de biotecnología.
Según Peter Singer, autor del libro "Corporate Warriors"
( Guerreros empresariales ) estas empresas privadas paramilitares
generan en el mundo una cifra de negocio superior a los cien mil
millones de dólares y estiman duplicar esa cifra para el
año 2010.
Mientras Estados Unidos argumenta que los sospechosos de ayudar
a los talibanes no pueden ser considerados "prisioneros de
guerra" y por tanto están recluídos en Guantánamo
sin marco jurídico alguno, considera "contratistas civiles"
a quienes integran este ejército paralelo de mercenarios,
custodios y especialistas militares. El artículo 47 de la
Convención de Ginebra prohibe expresamente el uso de mercenarios
y los define como "aquellas personas reclutadas para un conflicto
armado por un país distinto del suyo y motivado por la ganancia
personal". Algunos parlamentarios norteamericanos han expresado
su preocupación por el tema. La congresista demócrata
Jan Schakowsky dijo que "no hay modo de controlar a estas empresas
que actúan por cuenta propia, donde sus empleados no están
sometidos al código militar y funcionan en una especia de
limbo legal".
Otra gran empresa privada, Vinell Corporation suministra servicios
militares y de inteligencia al Pentágono desde 1931. Ahora
es la encargada de formar el "nuevo" ejército iraquí,
para lo cual está convocando a ex oficiales del ejército
y la marina ( desde tenientes hasta tenientes coroneles ) para entrenar
a los reclutas iraquíes. Vinell forma parte de la gigantesca
corporación militar Northrop Grumman, que desarrolla actividades
de seguridad, defensa y aeroespaciales. Una tercera parte de los
fondos asignados recientemente para la guerra de Iraq por el Congreso
norteamericano ( unos 30 mil millones de dólares ) ha ido
a parar a manos de empresas privadas norteamericanas que prestan
diversos servicios de asistencia a las tropas regulares. La guerra
no deja de ser un negocio formidable para ellas.
Lo que ocurre es que a veces la profesionalidad no es suficiente:
The Washington Post publicó que el segundo batallón
del nuevo ejército iraquí bajo mando norteamericano
se negó a partir a Faluya para reforzar a los sitiadores.
Afirma que oficiales iraquíes dijeron a sus superiores norteamericanos
que "no se alistaron en el ejército para combatir a
iraquíes".
Como salir del pantano
Irak se ha convertido en un gigantesco pantano para el gobierno
Bush. La decisión de bombardear y ocupar Irak no ha servido
para desmantelar ningún arsenal de destrucción masiva,
simplemente porque no existía. Pero ha logrado convertir
a la región en un polvorín
incontrolado, alimentando la carga de odio de amplios sectores del
mundo árabe generada por las políticas occidentales,
entre las que se cuentan los respaldos a las acciones genocidas
de Sharon en Palestina. La resistencia inicial calificada de "residuos
de los seguidores de Sadam", se ha convertido en una insurrección
generalizada. Tardan los halcones de la Casa Blanca en admitir la
magnitud del error.
Los gobiernos que actuaron como tributarios de la llamada Coalición
Aliada con algunos cientos de soldados, advierten que no se trata
de un paseo militar. Algunos países como Bulgaria, Noruega
y Tailandia evalúan la posibilidad de retirarse. En España,
las recientes elecciones generales significaron la derrota de Aznar,
uno de los componentes del "Trío de las Azores"
que acordó la guerra. Los socialistas ganaron con la promesa
de retirar las tropas si el 30 de junio las Naciones Unidas no se
han hecho cargo de la situación.
En Estados Unidos, el candidato demócrata a las elecciones
presidenciales de Noviembre, John Kerry sugiere precisamente que
debe darse mayor protagonismo a las Naciones Unidas y llama a la
"comunidad internacional" a comprometerse. Pero fue su
propio país el que pulverizó el escaso crédito
que le quedaba al organismo internacional cuando desconoció
la posición del Consejo de Seguridad y proclamó la
"guerra necesaria y preventiva". Y en aquel momento, Kerry
también otorgó su voto a la invasión.
Es difícil que Bush y la bandada de halcones e intereses
militaristas que le rodean admitan la necesidad de una retirada
a tiempo antes de que la situación adquiera mayor gravedad.
Es improbable también, que reconozcan que no pueden delegar
ninguna soberanía a una parodia de gobierno títere
integrada por personas que no representan a la mayoría de
la sociedad iraquí. Tampoco parece que adviertan la poderosa
raíz popular que tienen los clérigos chiitas. La pretensión
de "castigar" a la población civil de Faluya donde
provocaron entre 600 y 900 muertos y centenares de heridos revela
su desprecio por las vidas y la suerte de la población iraquí
y la ceguera de su soberbia colonialista.
Quizás las mayores expectativas hay que ponerlas en la propia
sociedad norteamericana, que comienza a olfatear la catástrofe.
En que esa reacción interna se produzca antes o después,
también influirá el movimiento internacional de rechazo
a las políticas agresivas e imperiales de la Casa Blanca.
Ya dió muestras formidables de vitalidad y razón cuando
hace un año millones de personas se movilizaron por calles
y plazas de todo el planeta. Su voz es más necesaria que
nunca para evitar más muertes, más dolor, más
injusticias.
Epílogo latinoamericano
Para cerrar esta crónica, un apunte con perspectiva y sentimiento
latinoamericano. Nos llega desde la base militar de Fort Stewart,
en Georgia. Allí permanece detenido un nicaraguense que se
enroló en el ejército norteamericano para conseguir
la autorización de residencia y al que también le
prometieron la posibilidad de estudiar en la universidad si se alistaba
por tres años.
Camilo Mejía Castillo fué elegido para integrar los
grupos invasores que forman la primera línea en Irak. Tras
combatir en el frente con el Primer Batallón del Regimiento
124 de Infantería, desertó con objeciones de conciencia.
"Deserté - cuenta - porque está muy claro que
esta guerra es motivada por el petróleo. Nunca se encontraron
armas de destrucción masiva ni conexiones terroristas en
Irak. Ahora se inventan otras razones, como luchar por la democracia
y la libertad en Irak. Mientras los trabajadores no tienen ninguna
garantía social y la pobreza explota en cada rincón
iraquí, las compañías transnacionales se apoderan
de su petróleo. Es una guerra sucia motivada por el dinero
y pagada con la sangre de soldados como yo, con el sufrimiento de
nuestras familias, y con las vidas de miles de iraquíes.
Yo no firmé ningún contrato para ser mercenario".
Camilo añade que "hay muchos que están en contra
de la guerra pero no quieren desertar porque tienen miedo de ir
presos y de que el Ejército les arruine la vida. De lo que
no se dan cuenta es que la guerra es lo que realmente les vá
a arruinar la vida."
Y se pregunta: "¿ de qué sirve la libertad si
uno no puede vivir consigo mismo ?
Redacción de SERPAL.
____________________________________________________
Enviado
por SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa
e-mail: serpal@wanadoo.es
Página de SERPAL en Internet: www.serpal.info
13 de abril de 2004
_____________________________________________________________
*
SERPAL no necesariamente comparte en su integridad los artículos
que publica y cuyo autor y origen generalmente se indican.
La línea editorial de SERPAL, en todo caso, queda expresada
en la
presentación que suele prologar los artículos, o en
la información
preparada exclusivamente por nuestra redacción.
_____________________________________________________
*
Atención: SERPAL no envía correos con archivos adjuntos
a sus suscriptores. Si reciben alguno con esas características
no es enviado por SERPAL. Gracias.
_____________________________________________________
*
Suscripciones gratuitas: solicitarlas al e-mail: serpal@wanadoo.es
Por favor, citar ciudad y país de residencia, y mencionar
si el
suscriptor tiene alguna actividad social ( sindicato, asamblea,
movimiento, organización campesina, estudiantil, etc.) Gracias.
_________________________________________________________
>>
Si Ud. comparte la importancia de difundir el contenido de este
texto, fotocópielo, circúlelo por Internet, difúndalo
por todos los
medios. Gracias. SERPAL, Serv. Prensa Alternativa. /
>>>>>>
<<<<<<
Contra el silencio de los corderos, comunicación
>>>>>>
<<<<<<
|